Este último artículo de la serie de tres dedicadas al proceso bolivariano se centrara en el propio proceso electoral y sus resultados. Además hay elecciones para gobernadores, alcaldes y diputados estaduales muy importantes en diciembre.
En un país de la extensión y características de Venezuela el gobierno de los Estados es un elemento importante de la trama del poder.
La Alianza del Polo Patriótico, que apoyo a Chávez obtuvo 8.151.000 votos contra 6.497.000 de la coalición de fuerzas que apoyo la candidatura derechista de Henrique Capriles La relación porcentual en un total de casi un 82% de votantes (cifra record), fue de 55% contra 44% (números redondos) con una ventaja para Chávez del 11%.
Como señalo un comentarista, en cualquier otro país, estas cifras serian elocuentes y no darían lugar a mayores conjeturas. Podemos por tanto decir que la victoria de Chávez fue clara y se dio por una ventaja suficiente para eliminar cualquier escenario desde el cual la derecha (con apoyos internacionales) pudiera gritar “fraude” y llamar a sus partidarios a salir a la calle.
Fue clara, pero no contundente. Y eso es lo que debe preocuparnos.
No comparto lo que dijo el propio Chávez hace unos días en el sentido de que la reciente enfermedad que padeció y los cuidados que lógicamente tiene que tener una persona que ha padecido cáncer, le impidieron hacer una campaña en el 100 por ciento de sus posibilidades físicas y que si eso hubiera ocurrido, ganaba por veinte o más puntos. Tal vez hubiera influido en la obtención de un par de puntos más, pero no en la duplicación de la ventaja.
La explicación es simplista y voluntarista
Si bien es cierto que con relación a la elección anterior parlamentaria la alianza bolivariana de fuerzas obtuvo 800 mil votos más, no es correcto comparar elecciones parlamentarias con presidenciales.
Las elecciones parlamentarias deben ser comparadas con las parlamentarias precedentes, pues el comportamiento electoral exhibe variaciones de una a otras, en función de que en las parlamentarias y más aun en las elecciones de gobernadores, no hay una, sino tantas elecciones como estados existen y entonces operan aspectos como la particularidad de cada Estado, las combinaciones de fuerzas especificas que pueden haber en cada caso, las divisiones que pueda haber en cada campo de fuerzas y sobre todo, el propio perfil y prestigio personal de cada candidato.
Si comparamos con las presidenciales del 2006 vemos que desde el punto de vista porcentual el bolivarianismo bajo del 62% de los votos al 55 %, una pérdida de 7 puntos La derecha subió del 36 al 44% un crecimiento de 8 puntos Una ventaja de 26 puntos se redujo a 11.
Contra lo que podía suponerse, los dos millones de nuevos votantes sufragaron en una proporción de 3 a 2 por el candidato derechista. Se manifestó una vez más lo que algunos estudiosos de los procesos electorales venezolanos señalaban como “voto oculto” (gente que declara falsamente que se abstendrá o que esta indecisa, cuando en realidad se proponía votar a la derecha)
Dentro del campo bolivariano el PSUV obtuvo unos 6 millones 400 mil votos y los demás partidos coaligados en el Polo Patriótico 1 millón 700 mil Por tanto la contribución de dichos partidos (PCV, PPT, Podemos, MEP, Redes, etc.) fue decisiva para la victoria
Pero no debe valorarse solo el avance de la derecha desde el punto de vista formal numérico A la luz de las disyuntivas que se le plantean a las fuerzas bolivarianas y que sintetizamos en la parte final de la anterior entrega ( avanzar por vía de una mayor socialización y radicalización democrática anticapitalista o “ estabilizar” por vía de tender puentes a la burguesía y a la derecha política, que es ya comenzar a retroceder) era imprescindible no solo ganar, sino hacerlo de una manera terminante, contundente.
Y no se nos venga con la teoría del “desgaste natural”
No existe el desgaste natural, existe el desgaste que ocurre cuando un proceso se empantana, decae, pierde fuerzas, trajina en los caminos rutinarios Cuando el poder popular está activo, cuando los pueblos están entusiastas y motivados en cada uno de los componentes, no hay desgaste que valga La teoría del desgaste es una cómoda manera de escamotearnos un análisis autocritico
¿Hay seis y medio millones de empresarios de todo tipo en Venezuela? No
¿Hay seis millones y medio de pequeño-burgueses? Tampoco, el padrón electoral de la pequeña burguesía no debe pasar de 3 a 4 millones de electores y un porcentaje minoritario, pero de al menos algunos cientos de miles deben de haber votado por Chávez. No queda más remedio que aceptar que un par de millones al menos de trabajadores votaron por el candidato de la derecha.
Se dirá que el mismo se travistió, con un discurso por momentos conciliador y centro izquierdista, que tomo como modelo a Lula (lo cual no debe costar mucho esfuerzo por lo que estuvo haciendo Lula, pero que para un derechista ortodoxo cerrado le puede significar un esfuerzo digerir), dijo que apoyaba las misiones y que él lo iba a hacer mejor
¿Pero un trabajador consciente, después de 14 años de gobierno de Chávez, como podía dejarse engañar por alguien que estuvo el DÍA del golpe del 2002 presidiendo el asalto de turbas derechistas contra la embajada de Cuba?
Algo no cuadra en esto...
Aquí hay que hacer un análisis autocritico profundo. Las realizaciones en materia de mejoramiento material de la situación del pueblo son muy importantes, pero una verdadera revolución no le da desde arriba cosas a la gente, lo principal es la promoción de la participación haciendo de cada individuo sujeto y no objeto pasivo, aun con las mejores intenciones.
Lo importante es crear conciencia El logro principal es la creación de conciencia
Esa creación de conciencia no está desligada del proceso de mejoramiento material, la cuestión es desde donde se hace y como se hace: si solo desde arriba, con intervenciones “providenciales” de un Líder, que tiene que estar en todo y que termina viendo como natural, que tenga que estar en todas partes ( es malo esto, primero porque no puede estar en todas partes y es malo, porque no es bueno que nos creamos los únicos imprescindibles)
La adulación irresponsable o interesada de algunos (que no debemos confundir con la sana gratitud popular), la desidia, el burocratismo, la infiltración de aventureros en el PSUV, alcaldías, gobernaciones, etc.
El PSUV tiene cinco millones de afiliados ¿Cuántos de ellos tienen pasta de revolucionarios, presente o futura? Muchos seguramente, pero no todos.
En un partido tan masivo, es inevitable la entrada de los que quieren estar al calor de los que “mandan”. Son los que “saltaran la talanquera” como se dice en ese país, cuando la derecha avance en cualquier lado ¡Cuidado!
Hay mucha “pequeña” injusticia: atropellos de “caciques” pseuvistas, acomodos de amigos, prácticas propias de la IV Republica. Esto crea resentimientos. Y luego está la escala de lo que sucede en los Estados.
Hace poco tuve ocasión de leer un estudio encuestologico muy completo del apoyo de cada candidato de la derecha y de la izquierda en cada Estado. Pues bien, hay lugares en que los gobernadores del PSUV, tienen en caso de presentarse a la reelección solo el 15 o 20% de respaldo En estados donde Chávez volvió a ganar, tal vez con no tanta ventaja (¡y cómo iba a hacerlo con semejante fardo!).
Hay cinco o seis Estados por lo menos donde la derecha tiene claras chances de ganar Temo mucho los resultados de diciembre. Ojala me equivoque. Lo que puede perjudicar a la derecha es que también ellos van a ir desunidos en varios lugares.
Una decisión equivocada fue la nominación por "dedazo” presidencial de los candidatos.
Esto debe ser analizado más detenidamente: El problema a mi entender no es que Chávez (a esta altura) haya escogido un método tan poco democrático, pues no le quedaba otra. Ya no hay tiempo para organizar una elección interna en cada Estado por parte de los afiliados del PSUV, ya se está en campaña.
El asunto está en que la selección de candidatos debía haberse efectuado mucho antes, incluso antes de comenzar la campaña de las elecciones nacionales, para no distraer esfuerzos dedicados a la misma.
Si la derecha fue capaz de hacer una elección interna, donde votaron unos tres millones de electores, supervisada por el propio CNE, de donde surgió la candidatura de Capriles y que sin duda fue un punto de partida propagandístico a su favor: ¿por qué un partido como el PSUV, que tiene tantos millones en sus padrones (a los que hay que agregar los demás afiliados a los grupos aliados) no podía organizar unas jornadas parecidas en cada Estado?
Seguramente los candidatos que iban a salir elegidos no solo serian mejores que los que se van a presentar ahora, sino que estarían legitimados por la expresión popular democrática.
Ya se perdió esa oportunidad. Y la realización de la misma, hubiera significado no solo tener resuelta la legitimidad de las candidaturas, sino que hubiera sido un factor a favor en la propia campaña de las elecciones presidenciales... no regalarle la derecha el aprovechamiento de los mecanismos más democráticos como argumento a su favor.
Luego, esta además el hecho de que Chávez haya ratificado a candidatos del PSUV muy cuestionados desde las bases de su propio partido y por los trabajadores, como el caso de Juan Vicente Rangel (no confundirlo con el Ministro de Defensa Gral. Henry Rangel) en el Estado Bolívar, por su actuación en la desastrosa administración del Plan Guayana Socialista en lo que concierne no solo a la mala gestión de las empresas involucradas sino al sabotaje al establecimiento del Control obrero en las mismas.
El caso de Ramón Rodríguez Chacin, involucrado en procedimientos represivos contra el pueblo con víctimas mortales.
Tampoco se designo a nadie de los demás partidos del Polo Patriótico, que contribuyeron a la victoria. Este es otro desacierto
Se ha desplazado a Elías Jaua (ex vicepresidente), para dar la disputa en el Estado de Miranda, contra el propio Capriles, que era el gobernador, hasta que renuncio para ser candidato. No he oído cuestionamientos contra Jaua, cosa que si he leído en relación a Maduro y otros ministros. Valga entonces ese acierto, por otras malas elecciones que se hicieron.
Hay que ver entonces que pasa en estas elecciones de diciembre. Entonces tendremos ya más completo el cuadro, para un mejor análisis de perspectiva.
Podemos decir que en lo inmediato (y más aun si la derecha logra buenos resultados en diciembre) predominaran las tendencias a “seguir en lo mismo” e incluso tender puentes hacia algunos sectores de la derecha que parezcan más moderados
Esta orientación refuerza a la derecha endógena: a mas conciliación, mas refuerzo de los “moderados” del PSUV, a mas lucha de clases y poder popular desde la base, menos campo para los burócratas y la conciliación con los mismos, la derecha y el imperialismo.
Las perspectivas
El periodo que va desde acá al 2019 es muy largo Seis años en el mundo de hoy es mucho, aunque en relación a un periodo histórico no sean nada.
Esta el asunto del petróleo ¿Se mantendrán los altos valores del mismo?
Nada hace presagiar una baja y las tentativas de sustituirlo a escala universal( usando granos para producir biodiesel, la explotación de la energía cólica e incluso la activación de vehículos eléctricos) ofrecen soluciones todavía parciales Se descubren y se hacen rentables en virtud del avance tecnológico, la explotación de yacimientos de petróleo a grandes profundidades submarinas ( un ejemplo son los enormes yacimientos que está explotando Petrobras frente a la costa de Rio de Janeiro) y también la tecnología ( tremendamente destructiva) del Shale gas ( por fragmentación de rocas de esquistos bituminosos) que ANCAP ha encargado prospecciones en la zona norte del país.
Esta el asunto de la enfermedad de Chávez
El se declara curado y es bueno que se sienta con fuerzas y optimista. Pero desde el punto de vista médico esa opinión no tiene valor: nadie puede ser declarado como “curado” antes de al menos 10 años Y además, hay una recomendación de dosificar el esfuerzo y eliminar el stress y lo que hace Chávez es muy estresante para sí mismo.
Pero aunque no hubiera enfermado, el problema de una sucesión sigue estando presente No voy a entrar a la discusión (que da para mucho) del papel de los individuos y personalidades en la Historia Creo que lo que escribieron Marx y Engels al respecto sigue teniendo vigencia. Pero no se trata de desconocer el merito de Chávez en este particular periodo.
El asunto es que el sostenimiento de un proceso revolucionario (o que pretenda serlo, como el caso de Venezuela) no puede sostenerse sobre la base de una sola persona.
Este ha sido un problema de todas las grandes revoluciones, la personalización extrema del poder. Lenin, bueno, tuvo en realidad poco tiempo, tuvo una muerte prematura. Stalin, mejor no hablar de la forma en que ejerció con represiones y ejecuciones a los viejos bolcheviques protagonistas de la revolución de Octubre de 1917. Mao, tuvo que recurrir al culto de su propia personalidad (que teóricamente repudiaba) para enfrentar a la propia facción derechista en el periodo de la llamada Revolución Cultural proletaria. Fidel en Cuba, pero Fidel tuvo por un tiempo a su lado a un grande como el Che y ahora han resuelto al menos transitoriamente con Raúl Castro la continuidad del proceso.
¿En el caso de Chávez, que figura de peso y preparada y querida por el pueblo se está promoviendo como eventual sucesor?
Un liderazgo se crea en un proceso que no puede ser artificial. Se facilita cuando en una organización política y en el pueblo hay debates, ideas, participación de la gente, un ida y vuelta, cuando los propios líderes existentes promueven todo esto. Porque saben que de esta cantera han de salir los que asumen la responsabilidad de sucederlos en las tareas de responsabilidad más importantes.
Es como en el baby fútbol. Cuando más grande, preparada y apoyada es esa cantera, mas posibilidad de que surjan “naturalmente” los buenos jugadores del futuro En la lucha política y social, pasa (con las diferencias del caso) algo parecido.
Más allá de que en el 2019 se sienta con fuerza para un nuevo periodo, ya se debería ir pensando en un mecanismo eficaz para tener un equipo de dirigentes con prestigio y brillo propio en la opinión del pueblo venezolano.
Hay que dar el paso definitivo hacia la izquierda
Se debe comenzar a romper la hegemonía de la propiedad privada capitalista en la economía. Un primer gran paso sería la nacionalización (estatización) total de la banca y el sistema financiero y del comercio exterior. Sería un giro de enorme significado y un gran golpe a la gran burguesía parasitaria.
Hay que radicalizar la transferencia de poder a los Consejos comunales.
Darles poder real y llegar a un arreglo acerca de lo que corresponde al aparato central del Estado y lo que corresponde al poder comunal.
Hay que avanzar en sustituir la democracia puramente representativa (y por tanto burguesa) por la electivo-participativa y directa.
Hay que volver a insistir en una reforma constitucional, sería importante que la misma se haga precedida de un gran debate, con asambleas por todo el país, recogiendo y sintetizando todos los aportes. La Constitución de 1999 ya debe de haber quedado inadecuada para la magnitud de los cambios que es necesario introducir.
Los problemas de una insuficiente participación democrática se solucionan con más democracia y más conciencia
Los problemas de un socialismo que pugna por existir, con pasos verdaderos hacia el socialismo.