A la Posta la leo de pe a pa. El formato con pocos artículos y la línea a la zurda resultan mis favoritos entre todo lo que hay en la red... Sin alambrados ni vacas sagradas.
Ese es el prologo... acá empiezo.
Esta nota quizás no debería haber nacido, pero luego de sopesar su gestación o no, decidí escribirla aunque parecería un tema muy pequeño ante tantos que nos afligen… a pesar de eso, me decidí por el sí.
¿Y por qué?
Porque al final, en este espacio de la Posta que es un techo protector para toda la izquierda, resulta un tema de importancia, como no, el debatir cuales son las opiniones que se pueden decir y cuáles no se pueden decir.
Por lo tanto, esta es una notita a favor de la libertad de opinión que para ser libertad nos incluye a todos.
Hace pocos días han aparecido notas que critican opiniones de otros compañeros (Alicia nro.574). A mi entender no se centran en el quid de la cuestión y cuestionan la política de publicación. Cuestionan de algunas maneras notas aparecidas en este medio. Cuestionan más el estilo que el contenido. Las críticas van dirigidas a quien firma Gati (gorda pastor nro.572).
Las opiniones de Gati pueden discutirse (yo también lo he hecho y no me retracto). Algunas de esas opiniones son insoportables, pero la verdad puede tener ese precio… Difícil de soportar.
Las opiniones del cumpa Gati, como las de cualquier compañero que escribe a título individual son propias y tiene el derecho de expresarlas… que no guste, o no se compartan es otro cantar y ahí estamos hablando de los estereotipos que utiliza, de los prejuicios que manifiesta y de la discriminación hostil a grupos o colectivos humanos que se desprende de ellas. Pero lo que hay que atacar son los argumentos del mensaje y no a su mensajero ni al canal por el que se expresa.
No se puede esperar y menos pretender que en la Posta solo se expresen opiniones generales y anodinas en las que todos podemos ponernos de acuerdo.
Como individuo creo que la Posta es una herramienta muy útil, no solo disidente por izquierda, sino que además elude el conformismo; definido como dejarse llevar por la opinión de las mayorías, es decir no tener opinión propia.
Desde mi punto de vista decir que fulano no tiene bolas o que las perdió junto con el cerebro no es un argumento político, es un ataque personal y de esa manera no avanzamos nada en la búsqueda de la verdad.
Con referencia al tema Madres que ahora está en el candelero, Gati en el 572 de la Posta, hace afirmaciones basadas en hechos que él ha vivido y que quizás juzga subjetivamente en forma sesgada. No lo sé.
Estoy de acuerdo en que nos han dividido en montones de subgrupos ya sea ecologistas, indigenistas, gay, feministas, etc.….antes éramos todos uno sola clase.
Gati en mi criterio confirma la división con adjetivos peyorativos, para mí esto es un error ya que no todos tenemos los mismos ideales sexuales ni trabajamos todos en una fábrica.
Todos no pensamos igual, pero todos somos explotados por un sistema.
En vez de subdividir la clase habría que sumar a todos los oprimidos contra los opresores.
Ya se que es una idea gaseosa, que no tiene cuerpo, pero habrá que dárselo.
Lo que si se, es que Gati dice haberse opuesto a los opiniones de la conducción Bonafini relacionadas con la reparación económica a las víctimas de la dictadura. A mí me parece que tiene razón, porque en una sociedad con pretensiones de justicia, las víctimas tienen derecho a una compensación que les repare de alguna manera por los daños recibidos.
Diré que no comparto de Gati lo siguiente: ¿Dónde estaba la vieja gorda cuando llevaron a su hijo? La extenderé a: ¿Dónde estábamos todos?
Personalmente como uruguayo y a la distancia desde el otro lado del charco, las Madres de Plaza de Mayo me merecen respeto.
Y opino coma la Posta… Los pañuelos no se manchan porque alguien critique algo. Se manchan con sangre, que es una tinta indeleble.
Estas convicciones no impiden que lea argumentos críticos a esa organización y paro la oreja cuando alguien tiene algo que decir en torno al tema.
Me consta que Gati no es el único compa que critica la conducción, los métodos y especialmente su asimilación sin disimulos al aparato de dominio político. No hablamos de bien o mal, hablamos de hechos.
En fin; me parece que la denuncia política no solamente es necesaria sino imprescindible en cualquier sociedad que tienda a la superación, lo único debatible de ellas, es su valor de verdad: Verdadero o falso.
Sea cual sea la verdad en este caso me parece que los valores defendidos por las Madres no pueden abarcar y no abarcan la petición ni la intención de hacer callar a todos aquellos de quienes no nos gustan sus opiniones.
Cerrando: me parece que los compas de la Posta hacen bien publicando todas las opiniones, compartan o no la compartan.
La mordaza periodística no es una herramienta democrática; no cambia nada, no transforma, no dinamiza… solo crea silencio y el silencio (aunque puede ser utilizado como protesta colectiva) no hace revoluciones.
Siempre estará bien callarse por no tener nada que decir, pero siempre estará mal intentar impedir que alguien exprese lo que piensa.
Este tema no era mío, pero si es mío el tema de la libre opinión.
Voto contra la censura. Si yo opino, los demás también.
Ahí quedamos