Envíopostaporteñ@ nº 571

LA CRISIS DEL SISTEMA REPRESENTATIVO

Los actuales sucesos que se desarrollan en España, en especial los cuestionamientos al sistema económico y político, que realizan desde las plazas y otros ámbitos las muchedumbres de los llamados “indignados” es solo una expresión puntual, pero significativa de un problema más universal: la progresiva crisis de los sistemas de representación democrático-liberales (burgueses) y más precisamente de las llamadas (contradictoriamente) “democracias neoliberales”

Ya los procesos que se desarrollan en Venezuela, Bolivia y Ecuador, partieron de una situación común a todos ellos: se iniciaron con una profunda y radical crisis de los sistemas políticos imperantes, el desprestigio casi total de los partidos implicados en los mismos ante los ciudadanos, por el evidente alejamiento de los mismos de la más mínima consideración de los intereses populares, por su corrupción e identificación abierta con los intereses oligárquicos y de las multinacionales, etc.

También en el 2001 en Argentina el sistema político fue cuestionado a través de la multitudinaria revuelta expresada en la confluencia (transitoria) de los piquetes y las asambleas populares Luego el sistema se reconstruyo con cambios mínimos, pero esa revuelta marco la cancha e impuso ciertos límites a la restauración de las formas y practicas de dominación burguesas tradicionales

El espíritu de esa revuelta pervive en la auto organización de la gente cuando cotidianamente se despliegan formas de resistencia popular a un desalojo, contra los abusos policiales o en el apoyo solidario a las huelgas más combativas

En Venezuela, Ecuador y Bolivia, se hizo necesario realizar cambios constitucionales, ya sea a través de los procedimientos tradicionales en el primer caso y de la convocatoria de Constituyentes en los dos restantes

 En todos los casos, este proceso estuvo pautado por grandes movilizaciones e intensas confrontaciones políticas y sociales

Las nuevas Constituciones aprobadas rebasaron ampliamente el marco de las simples reformas políticas y abarcaron también la creación de marcos que habilitaran cambios en las estructuras económico-sociales

Pero incluso en el campo mas restringido de la representación política se generaron cambios tales como la introducción del referéndum revocatorio, tanto de decisiones como de mandatos Se trataba de superar la concepción tradicional (y burguesa) de la democracia como la expresión del gobierno del “pueblo” a través exclusivamente de sus “representantes”

Por supuesto que estos nuevos marcos institucionales crean tanto la posibilidad de remover obstáculos legales preestablecidos, como generar mecanismos que habilitan en ese terreno a realizar cambios Pero no significa que solo por si mismos lo logren

Su efectiva realización se juega tanto en la correlación de fuerzas en el terreno de la lucha de clases como por la línea política de quienes tienen capacidad de conducción en estos procesos Las contradicciones que exhiben, revelan tanto las posibilidades como las limitaciones intrínsecas de los mismos

Marx (que valoraba la necesidad de la utilización por la clase trabajadora de los mecanismos de la democracia burguesa para su propia organización y educación como clase) la definía sintéticamente como “el mecanismo por el cual la burguesía permitía a la población trabajadora definir quienes de los representantes de la misma los iba cada tantos años a aplastar desde el Parlamento

Más allá de su carácter sintético, que por ello no da cuenta de otros papeles que además cumple el llamado “sistema representativo”, esta definición sigue teniendo más que nunca plena vigencia

En ese sentido, el pensamiento político de los exponentes más notorios en el ámbito universal del “liberalismo político” se ha mostrado incapaz de superar o  concebir siquiera la posibilidad teórica de otro sistema que el meramente parlamentario tradicional, a través de la representación exclusivamente partidocratica, a lo sumo” matizada” por mecanismos muy limitados de institutos de democracia directa (de la que se excluye temas cardinales, tales como los manejos de los presupuestos, las definiciones de políticas de retribuciones salariales o la Seguridad Social, a titulo de ejemplo)

A juicio de los teóricos burgueses liberales la matriz fundamental de lo que deba entenderse por “democracia” esta ya definitivamente establecida en el llamado “sistema representativo” con base esencial en los llamados partidos políticos Incluso sobre la base de la distinción entre “sociedad política” y “sociedad civil.”

La implicancia de este debate para la izquierda revolucionaria

Seria sin embargo un error restringir el problema de la “representación popular” a la democracia burguesa y sus evidentes limites, ya señalados por los clásicos marxistas, pero ahora evidenciados con mas fuerza en esta era de transnacionalización del capital, del imperio de los”libres mercados”, de la nueva forma del “imperialismo colectivo” de los países del Norte (liderado por EEUU) que señala Claudio Katz en su ultimo trabajo sobre este tema

En realidad hace falta un debate sobre las formas en que ha de ejercerse la “soberanía” “el poder obrero y popular” en los procesos que se asuman como de transición al Socialismo

 ¿La única crisis que ha existido es solo la actual de la democracia liberal-burguesa, predominantemente (y supuestamente) “representativa”?

Para ello se puede empezar haciéndonos algunas preguntas tales como:

¿El partido (los partidos o agrupaciones políticas) es el único mecanismo de representación a través del cual los sectores populares y en particular la clase trabajadora como eje central, llevan adelante el ejercicio de su poder político?

¿Las organizaciones sociales tienen solamente un papel de mera contraparte reivindicativa de aspiraciones programáticas del movimiento popular? 

En un proceso de transición

¿Deben ceder el ejercicio de la representación-poder político al (los) partido(s), que supuestamente representarían en exclusividad los intereses de la clase trabajadora y el conjunto popular?

 ¿Deben limitarse a controlar a los representantes políticos partidarios y exigir mecanismos constitucionales y legales que legitimen ese control?

Este no es un debate solo teórico

Estuvo en el centro de muchas experiencias revolucionarias pasadas Esta es a mi entender, la manera equivocada y con visos de cliché, en que se discute la relación entre lo “social” y lo “político”, en el ámbito de muchos militantes corrientes y la falta de discusión y profundización por parte de la izquierda revolucionaria de las ricas experiencias del pasado mundial

Ya en los primeros años de la Revolución Rusa, precisamente en 1921 tal discusión enfrento a la llamada”Oposición de Izquierda” (dentro de los bolcheviques) con el propio Lenin

Los exponentes de esta corriente señalaban que la “dictadura del proletariado” a través de los Soviets estaba siendo sustituida por la del Partido Bolchevique Lenin en ese entonces, intento desacreditar la pregunta de los oposicionistas acerca de a quienes les competía ejercer el “poder proletario y campesino”, señalando que no podía existir contradicción entre Soviets y Partido

Es interesante toda esta discusión, que no se puede por razones de espacio ampliar aquí, porque contiene en germen muchas mas que se dieron y se siguen dando hoy en día, con ciertas modificaciones de forma

No se trataba de que los Soviets no existieran formalmente

Pero habían perdido poder con relación al año 1918 y se iban convirtiendo en simples correas de trasmisión de directivas del Poder Central

 El mecanismo de ida y vuelta de abajo a arriba había sido sustituido por el de la trasmisión vertical La Guerra Civil, había contribuido no poco a ello al militarizar la vida del país, del propio partido y debilitar físicamente a los soviets

Es interesante que el mismo Lenin se dé cuenta de ese fenómeno, de que su Partido pierde contacto con el pueblo, se burocratiza e incluso dedica sus últimos años a luchar contra el mismo

Pero al menos en ese momento, la limitante de su visión consiste en que estaba centrada en procurar resolver el tema sobre la base de la simple regeneración del Partido por meros mecanismos internos, negando la posibilidad señalada por los “oposicionistas”

En realidad esto forma parte de una discusión mas profunda y que se puede resumir así

¿Como ejercen los sectores oprimidos y explotados, el ejercicio de su hegemonía en la construcción de una nueva sociedad: si a través de la mediación exclusiva de un (os) partido(s) o a través de mecanismos de representación del conjunto de la clase?

¿En este periodo, la conciencia política del proletariado se “resume” exclusivamente en un depositario (partido) de la misma?

Con el stalinismo “conciencia del partido y conciencia de la clase” se hicieron sinónimos No se concebía siquiera la posibilidad de que hubiera una discrepancia entre ambos términos

Se admitía si la posibilidad de que el partido cometiera errores, pero competía al partido en exclusividad repararlos por sí mismo

En los hechos, al depositar exclusivamente en el Partido el desarrollo de la conciencia proletaria, se creo en los hechos un sistema que excluía del debate publico las principales cuestiones de la construcción de la nueva sociedad

Las organizaciones sociales, que con autonomía, podrían animar ese debate, no lo podían hacer, si su rol era de mera correa de trasmisión de directivas verticales

Pero al ocurrir este fenómeno, fue inevitable también que se restringiera o eliminara el debate en el seno de la organización política y se sustituyera por las meras directivas de los órganos dirigentes

Rosa Luxemburgo tenia razón (en general) cuando decía que la restricción del debate democrático (yo diría también participación en las decisiones) de las nueve décimas partes de la sociedad conduce a   eliminarlo también en la décima parte restante (la organización política gobernante)

Esta discusión ha continuado con la experiencia de los consejos obreros en Europa Oriental e Italia, en lo previo a la Segunda Guerra mundial, en la experiencia de la participación de representantes de las Centrales y Confederaciones obreras en los gobiernos republicanos de 1936-39 durante la Guerra Civil española, tanto en Madrid como en Catalunya

Y actualmente se plantea en Venezuela, tanto en lo que tiene que ver con la creación de los llamados Consejos Comunales como con las experiencias de Control Obrero en las empresas nacionalizadas, en particular las relacionadas al Plan Guayana Socialista

Señalamos todos estos antecedentes históricos porque lo que salta a la vista es (más allá de innegables y evidentes diferencias) es cierta confluencia en este punto entre los defensores de la democracia burguesa tradicional y los que enfatizan el rol exclusivo de los partidos en los procesos de cambio revolucionario:

No rompen con el concepto de representación partidocéntrico

Lejos sin embargo esta en nuestro ánimo negar la necesidad de existencia de organizaciones políticas: ningún proceso puede prescindir de ellas

Es mas, hemos defendido la posición de que determinados procesos de insurrecciones sociales se frustraron a medio camino por la ausencia de una organización política que tuviera la capacidad de ser reconocida como necesaria referencia en esos procesos ( Argentina es uno de los ejemplos)

Obsérvese sin embargo que en Cuba, una organización de gran predicamento en el pueblo como el Moví. 26 de Julio, ayudo a crear con otras el PC Cubano

Sin embargo, pese a ello, organizaron un sistema de representación popular donde dicho partido no interviene formalmente en el proceso de designación del Parlamento por la vía de postular candidatos propios o apoyar a alguno en particular

 Un sistema de pirámide, que parte de las Asambleas Municipales del Poder Popular, con candidatos postulados por vecinos de cada circunscripción en que se divide cada municipio y discutidos en asambleas Luego los diputados municipales electos por votación popular postulan a través de Comisiones de Candidaturas y por un proceso de nuevas discusiones a los candidatos a diputados provinciales, los cuales al igual que los municipales son sometidos al proceso de votación popular Y de ahí y por similar proceso a la Asamblea Nacional

Se establece además la obligatoriedad de rendición de cuentas de parte de cada uno de los electos y la facultad de los electores de revocarlos, si su desempeño no los satisface

No erigimos este sistema como una panacea, ni decimos que en todos los casos haya que imitarlo Los cubanos tienen problemas de participación, en particular por el excesivo centralismo estatista de su sistema de organización económico y por la falta de desarrollo de un sistema de control y gestión obrera, con autonomía de las organizaciones sociales del poder político y también por la confusión y fusión del Partido y sus funciones, con las del Estado ( esto esta señalado como problema a resolver en los LPES, aprobadas recientemente por la Asamblea Nacional del Poder Popular)

El sistema cubano, es en ese sentido un híbrido, donde se encuentran formas originales y “cubanas” de representación política, con vestigios marcados del viejo sistema de gestión de factura soviética

Hace poco leí un articulo donde el autor se preguntaba porque los partidos políticos se deben organizar teniendo en los hechos como tarea central competir por cargos de poder del aparato del Estado, adaptar todo su funcionamiento al marketing político, degenerar de su función de ser usinas de ideas y proveedores de organización de los sectores populares y unificación político-ideológica de reivindicaciones, por la de ser meros aparatos electorales al servicio de la constante promoción de candidatos

La acción de competencia por cargos de alta remuneración y que conllevan privilegios adicionales al poder e inmunidad (que a veces se convierte en impunidad) alienta a que llegue a los partidos (también de izquierda) mucha gente que hace un discurso reformista y hasta revolucionario, pero solo le interesa en los hechos “hacer carrera” en la organización y alcanzar alguna banca bien remunerada o una posición de “rentado” (en las más poderosas)

 Aquí en Uruguay, muchas personas se indignan con razón de los que ganan los legisladores y sin embargo comparados con otros países parece que no fuera nada

Basta con averiguar cuanto gana un simple “vereador” (edil) en Brasil, para concebir el abismo que se suele crear entre esos “representantes” y sus representados más pobres

En Cuba, por ejemplo, la remuneración que recibe cada legislador es la misma que ganaba cuando desempeñaba el trabajo que tenia cuando fue electo

¿Por que no concebir un sistema de representación similar al cubano o aun mejor mixto, donde una parte mayoritaria de la Asamblea parlamentaria sea electa por candidatos postulados por organizaciones sociales, para cubrir los distintos niveles (local, departamental, nacional) y una parte minoritaria por los partidos políticos concurrentes en elecciones separadas?

Con la existencia de mecanismos revocatorios claramente establecidos constitucionalmente, rendición periódica de cuentas obligatoria ante los electores, etc.

Claro que estamos lejos todavía de ello Seria necesario un gran reverdecer del movimiento social, con organizaciones pujantes, participativas y no cooptadas, como sucede con muchas de las actuales

Ello obligaría a los partidos a hacer un trabajo constante en las organizaciones populares, a exponer sus ideas a través de sus militantes, a ganarse el respeto en la diaria por parte de los mismos por su trabajo junto y a la par de los vecinos y trabajadores que participan en la misma

¿De que sirve crear mecanismos supuestamente participativos de carácter local, si a estos organismos de participación de los vecinos no se les da poder, ya no en lo “macro”, sino ni siquiera en lo “micro”?

De nada sirve crearlos en el papel, si su funcionamiento y sobre todo resultados de sus peticiones están sometidos al arbitrio del poder central de los “políticos”

Incluso en Venezuela, donde se han creado miles de Consejos Comunales, los mismos tropiezan con el mismo problema de la organización burocrático-centralista tradicional del Estado burgués, donde ahora también se enquistan en la misma, miles de “revolucionarios”

La democracia socialista, debe asentarse en mecanismos participativos de toda la población, elevando su nivel de información, involucramiento, control y decisión

El rol de las organizaciones revolucionarias es alentar y fortalecer ese proceso, sin sustituismos de carácter alguno