entrevista de Valentina Giménez en Búsqueda 26/5/11
Con la misma frase que utilizó el vicepresidente argentino Julio Cobos en 2008, cuando votó contra las detracciones al agro impulsadas por su gobierno, el diputado Víctor Semproni (Espacio 609) se despidió ayer martes 24 apenas finalizada una entrevista: “La historia me juzgará”.
Su decisión de no votar el proyecto para eliminar la “ley de caducidad” en la Cámara Baja —en contra del pronóstico de muchos que aseguraban que no se atrevería— hizo naufragar una de las banderas levantadas por la izquierda en los últimos meses para “eliminar la impunidad” y dejó en crisis al Frente Amplio (FA).
Algunos sostuvieron tras la votación que por su “perfilismo” puso en riesgo la “unidad de acción” y por lo tanto “la gobernabilidad” del país. Otros, en cambio, consideraron que Semproni “salvó la plata”, el liderazgo del presidente José Mujica y las perspectivas electorales del partido de gobierno.
el diputado que militó “en la misma columna” que el mandatario cuando ambos integraron el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, dijo que le dio “vergüenza” que los integrantes de su bancada no defendieran al presidente en la sesión del jueves 19. Lo que sigue es una síntesis de la entrevista
— ¿Cómo fueron los días posteriores a la sesión, en el trato con la gente?
—Absolutamente distintos en cuanto a que transitando por la calle cuando iba manejando me tocaban bocina y me hacían así (muestra el pulgar para arriba). Taxímetros... Uno me gritó, cuando yo venía por General Flores llegando a Garibaldi, me tocó bocina y me gritó: “¡Vamo’ arriba senador!”. ¡Senador! Me ascendió
—Pero también hubo de las otras expresiones. Por ejemplo, cuando terminó la sesión la gente en las barras se retiró al grito de “traidores”. Y en el edificio del Banco Hipotecario del Uruguay apareció un grafiti que dice “Semproni, mamada histórica”. ¿Qué le provoca todo eso a usted, que estuvo preso por la dictadura y que sufrió torturas?
—En lo que ocurrió en el Parlamento, creo que la cosa era generalizada y no personalizada... Pero sin ninguna duda, el destino fundamental apuntaba a la actitud mía. Las decisiones políticas se pueden cuestionar, se puede decir se equivocó, le erró, por esto, esto y esto. Ahora, cuando se llega a aquel insulto descalificador, es como la tortura. No descalifica al que la recibe sino al que la practica
—Pero entre los que criticaron su decisión hay integrantes o simpatizantes del Frente Amplio
—Sí, son seres irreflexivos, que también hay dentro del Frente Amplio. Seres irreflexivos que no ven más allá de la nariz, no tienen perspectivas políticas. Se mueven tal vez porque les pareció que la consigna esta era buena y había que darle para adelante y ta, pero no creo que valga la pena perder el tiempo en discutir ninguna de esas actitudes
—Hay legisladores que han manifestado públicamente que no van a compartir reuniones en la que usted esté presente
—De repente es bueno, porque así se depuran los organismos que ellos integran. Energúmenos hay en todos lados
—Hoy mencionó la tortura, y usted tiene historia de detención y tortura durante la dictadura. ¿Qué le dejaron esos años?
—En lo que tiene que ver con el físico te lo describo: dejé un testículo en un cuartel. En realidad en el Hospital Militar, pero traído de La Paloma (en referencia al Batallón de Artillería Nº 1 en el Cerro). Tengo 37 cicatrices en el cuerpo producto de la tortura y tengo tres estados de coma. El primero cuando me detienen, que caigo herido. El segundo después de 25 días de tortura...
— ¿Qué le hicieron?
— ¿Por qué no me preguntás qué no me hicieron? Porque me hicieron todo lo que se puede entender en materia de tortura. Y te voy a decir más, por si de repente esto lo lee alguien que tuvo mucho que ver en esto y que puede estar allá en Piedras Blancas, y es que ocho días después de haber sido detenido todavía no había dicho cómo me llamaba ni dónde vivía, más allá de toda esa metodología. Estuve más o menos cinco años y medio preso. Y producto de un problema tumoral y de la pérdida del testículo hubo una liberación por decisión de junta médica
— ¿Fue en los años en que participó en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros que conoció al presidente Mujica?
—Con el compañero Mujica éramos compañeros de columna. O sea que hace 40 años que lo conozco e hicimos alguna travesura juntos con él
— ¿Cuánto le pesó su pasado en esta definición tan firme que tomó respecto al destino de la “ley de caducidad”?
—Yo te diría que tal vez puede haber pesado en mi formación. Es decir, cuando tengo una convicción de que algo que decidí hacer o que debo hacer es un dictado de mi conciencia, es imposible de modificar. Como en aquel entonces ingresé al MLN, me jugué la vida en más de una oportunidad, cuando resistí incluso después de la caída toda la tortura, cuando salí y al poco tiempo estaba viendo cómo reactivar el movimiento sindical en el Uruguay. Entonces, salvo en esa firmeza, no creo que haya incidido. Creo que en esto lo que pesó es que la posición mía y de mi grupo, la Lista 609, que en uno de sus documentos fundacionales dice que “somos defensores de nuestro gobierno y garantía de las transformaciones para nuestra sociedad”. Si somos defensores de nuestro gobierno y tenemos un gobierno que en sus primeras figuras nos estaba diciendo que esto estaba mal, de ninguna manera podíamos acompañar
— ¿Qué le provocó que en la sesión del jueves fueran los diputados de oposición los que más defendieron los argumentos de Mujica y no los oradores del Frente Amplio?
—Yo te diría que algo de vergüenza de lo que estaba haciendo mi bancada. Porque creo que la bancada debió haberse comprometido más con la preocupación no sólo del presidente sino también del vice. Incluso con la posición que los grupos mayoritarios del Frente llevaron al Plenario y que tampoco les dio pelota
— ¿Le parece que el presidente no ha sido comprendido por el Frente Amplio en su intención de dar vuelta la página y mirar para el futuro?
—Lo que pasa es que el presidente ha dicho cosas que lo comprometen. Porque cuando me llama a mí y me pide que vote porque hay que mantener la unidad, ¿en qué situación está? Él tiene una posición que dice “yo no le enmiendo la plana al Parlamento, yo no veto”. Entonces, más allá de la preocupación que tiene, cuando dice “los dados están echados”, por consiguiente: “yo les pido solo que reflexionen”. Pero no reflexionamos, salvo algunos. Entonces, las minorías que mandan en el Frente Amplio desoyeron la opinión de la mayoría y por problemas estatutarios, y por defender la unidad de acción todo el mundo adhirió a eso
—Pero hay otras sociedades que lograron superar su pasado. ¿Qué es lo que impide acá que eso suceda? ¿La sociedad? ¿O el Frente Amplio no está listo para hacerlo?
—No, no. Yo creo que acá hay politólogos, como (Oscar) Bottinelli, que han hecho buenos análisis de lo que es la realidad del Frente. Hay una crisis de conducción, hay organismos de conducción que están integrados por figuras que no son la primera línea y entonces los que están en primera línea tienen una visión política hacia adelante, etcétera. Y reciben órdenes y mandatos de organismos que no tienen esa visión y que están haciendo centro en temas que son muy importantes pero que sin ninguna duda hoy como gobierno deberíamos estar abocados a temas mucho más importantes
—El presidente Mujica dijo hace tiempo que el tema se acabará cuando “estén todos muertos” los que participaron en aquella época. ¿Coincide en que no habrá una solución en este tema hasta que eso suceda?
—Yo creo que lo que Mujica dice y tiene razón es que estos debates y discusiones, cuando los actores de ambas partes no estén, tal vez las generaciones que vengan no van a tener el tema como centro de su preocupación y entonces la cosa se va a liquidar. Ahora, ¿qué quiere decir liquidar? Porque yo no tengo dudas de que si nosotros mañana empezamos a revolver, como se va a hacer, en la búsqueda de cadáveres o cuerpos ocultos para satisfacer las necesidades y reclamos de madres que están pidiendo por los huesos de sus hijos... Bueno, también va a haber alguno que, cuando aparezca un cadáver al que le falte la mano izquierda va a querer que aparezca la mano izquierda
— ¿Usted dice que nunca se terminará de satisfacer los reclamos?
—Si me preguntás cuándo se va a liquidar. Y... nunca. Porque siempre va a haber alguien que, si por ejemplo apareció todo el cuerpo de Semproni, pero le falta la mano izquierda, dirá: “No, señor, que aparezca la mano izquierda, qué pasó con eso”. Pongo el ejemplo gráfico para decir que estos temas son muy difíciles de cerrar, porque siempre va a haber alguien que va a continuar en la búsqueda de algo, en función de sus convicciones
— ¿Cree que Mujica va a tener éxito en darle una salida política al tema?
—Yo no tengo ninguna duda que la salida política la vamos a encontrar. Además, el sistema político uruguayo tiene hoy condiciones para resolver este tema en el muy breve plazo respetando cosas que para mí fueron esenciales como el respeto al mandato soberano del pueblo en las urnas y a la garantía de la democracia uruguaya que es la Constitución de la República
— ¿Esta votación fue un punto de inflexión en su carrera política?
—Sí, fue un punto de inflexión y aliento la esperanza de que ese punto de inflexión modifique las formas de conducción del Frente Amplio y que la conducción tenga mucho más que ver con la dirigencia política real del Frente pero, fundamentalmente, que la conducción tenga una sintonía con la gente, que en este punto quedó demostrado que no lo tiene