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SIGUIENDO con las Condiciones Necesarias para el Socialismo

 

En notas anteriores nos hemos referido al tema de las condiciones previas necesarias que hacen posible el proyecto social de la clase obrera moderna de tomar el control sobre su trabajo, la posesión verdadera de su producto, y construir una sociedad sin clases, sin explotación, y sin opresión.

Eso es lo quiere decir socialismo, o no quiere decir nada.

El socialismo es un proyecto OBRERO. Eso no quiere decir que sea posible solamente en las sociedades que hayan llegado a estar integradas solamente por obreros y explotadores de obreros, esa sociedad no existirá nunca. Tampoco quiere decir que la cantidad de obreros deba superar un cierto número mágico en relación a la población.

Quiere decir que el proyecto de emancipación obrera es el eje estructurante para resolver de los conflictos básicos de la sociedad moderna, y por eso los explotados y oprimidos no obreros se integran al proyecto obrero.

En especial NO SE TRATA de que los sectores sociales producto del desarrollo de la industria moderna (obreros) deban transar las "cuotas de proyecto social" (tanto para ustedes, tanto para nosotros) con los eliminados o degradados por ese mismo proceso histórico (artesanos, pequeños campesinos, pequeños industriales y comerciantes, etc.). Se trata que esos sectores eliminados o degradados encuentren su futuro social (y por lo tanto rompan con el pasado) en el proyecto socialista.

Esa es la base real de las "amplias alianzas".

Esto no se debe a sectarismo o dogmatismo, que por cierto también hay. Es resultado de la historia.

Los socialistas no queremos rescatar o reconstruir ningún pasado, vamos en búsqueda del futuro. Esto no es una frase, es una mentalidad, pero no viene del cielo ni de ninguna neurosis obsesiva nuestra. Es el producto social de las condiciones que vivimos.

Con los que quieran reconstruir un pasado podemos encontrarnos en alguna circunstancia táctica para tirar juntos unas piedras y armar un bardo, pero más allá de eso, suerte en pila, hermanos.

"En esa perspectiva, el socialismo aparece como un modo de producción moderno, tan incompatible con los antiguos modos de producción pre-capitalistas como el capitalismo mismo podía serlo, y acaso más incompatible porque el capitalismo podía utilizar en su proyecto las viejas relaciones de explotación en el seno de los países que dominaba, cosa que el socialismo no pude hacer". Maurice Godelier, Esquemas de evolución de las sociedades

(Tendremos ocasión de sacar más jugo a este breve y excelente trabajo y de otros del mismo autor, que mucho puede decir de los problemas de esta discusión)

"Obrero" no quiere decir tipo vestido con mameluco dando vueltas por ahí. Este concepto significa trabajador que produce plusvalor más allá de la apariencia del producto de su trabajo, y ese trabajador es a su vez él mismo "el producto más genuino de la industria moderna" (MC). Hemos aclarado esta idea en una nota anterior. Y tampoco industria es edificio con chimenea.

Para la realización de ese proyecto social, el socialismo, es necesario un piso histórico. La humanidad debe llegar a esa meta a partir de un desarrollo previo de las fuerzas productivas que la hace posible.

Nadie, que sepamos, pretende negar hoy esta verdad elemental. Lo que sostenemos, sí, es:

Históricamente, ese desarrollo previo ha sido producto del capitalismo industrial, y ya está logrado.

Está logrado en el sistema mundial capitalista, que es un sistema y no una suma de países, y logrado en general para todas las formas de capitalismo actual

Y está logrado en particular en Nuestra América Mestiza, periferia capitalista avanzada, moderna, sin resabios pre-capitalistas casi, con desarrollo industrial que tiene base suficiente como para poder en poco tiempo ser desarrollo industrial propio y autónomo (no aislado ni autárquico pero autónomo y no dependiente, y al sociólogo o politólogo que no haya logrado entender la diferencia entre una cosa y la otra, tendríamos sumo gusto en explicársela), con una clase obrera moderna, culta, experimentada, organizada, y central en la sociedad.

Entrando en los factores principales de desarrollo de las fuerzas productivas que hacen posible el proyecto socialista ya hablamos de uno, la posibilidad técnica de disminución drástica y general de la jornada de trabajo.

Veamos otros dos :

MEDIOS DE TRANSPORTE Y COMUNICACIÓN

Veámonos ya ubicados en nuestra proyectada comunidad de trabajadores que quiere autogestionar su trabajo y su vida y construir una sociedad plenamente igualitaria.

Inevitablemente, en algún momento los trabajadores deberán delegar, nombrar representantes y ejecutores, diferenciar funciones entre sí.

Hace casi un siglo hubo una primera experiencia de ese tipo, la Revolución de Octubre. Las condiciones históricas que vivía hicieron que esa diferenciación funcional terminase siendo social, que el "estado obrero deformado" pasase a ser un estado burocrático anti-obrero como lo explicó uno de sus protagonistas, Christian Rakovsky, y que se formase así una nueva clase social explotadora.

Como todos sabemos, en su extensa obra Marx y Engels dedicaron apenas unas páginas a lo que podría ser una futura sociedad socialista. ¿Por qué? 

Porque creían que la transformación histórica surge de la lucha social real y no de la especulación teórica, y esa lucha social apenas comenzaba y no se había plasmado aún en experiencias concretas.

Uno de esos pocos textos es "Crítica al Programa de Ghota", de Marx. Es un esbozo esquemático, un modelo ideal.

El eje conceptual del mismo está en la forma en que se distribuye el producto social del trabajo a medida que se logra que éste crezca libremente y satisfaga todas las necesidades humanas, una vez removido el obstáculo de las relaciones sociales capitalistas

Como sabemos también, ni siquiera el esquema ideal que hizo Marx del desarrollo del capitalismo, orientado a desentrañar sus leyes tendenciales, responde exactamente al desarrollo histórico real. Al punto que toma como lo más próximo al modelo ideal en el plano económico la experiencia inglesa, y lo más próximo al modelo ideal en el plano político la experiencia francesa. Dos fenómenos sociales diferentes y hasta con una guerra entre ellos.

Tenemos por último la brevísima experiencia frustrada de la Comuna de París. "Muerto de hambre" como estaba Marx del deseo de ver concretada la revolución obrera, se lanzó con avidez sobre esta experiencia y extrajo de ella todo lo que pudo.

Es una verdadera vergüenza para el "marxismo" que aún no se hayan sacado conclusiones científicas firmes de la experiencia histórica de casi un siglo, y un tercio de la humanidad. ¡Qué diferencia con Marx!

Si hablamos, por ejemplo, de autogestión obrera, ¿cuándo vamos a discutir la experiencia de la autogestión yugoslava, mucho más extensa e importante que, pongamos por caso, la de la Comuna de Aragón?

En este punto de la discusión proponemos la siguiente hipótesis:

Uno de los factores que facilitó la degeneración burocrática de la Revolución de Octubre (no necesariamente el determinante) fue el carácter todavía incipiente del desarrollo de los medios de transporte y comunicación

 Un recurso insuficiente de comunicación, y de transporte en un país enorme, facilita la formación de un estamento diferenciado de administración estatal que escapa al control de la clase

Y en ese sentido decimos que el desarrollo gigantesco que estos recursos han tenido en el último siglo crea una base material diferente y mucho más sólida para la democracia obrera y son una condición objetiva ya existente que facilita ese proyecto social.

El desarrollo del transporte a lo largo de la historia ha acortado la proporción del tiempo necesario en la distribución del producto, en relación al tiempo total de su producción, socavando así la base para el comercio como actividad económica diferenciada, que es una forma consuetudinaria de expropiación del plustrabajo.

Por eso decimos que cada vez menos hay necesidad de hacer concesiones a la propiedad privada.

Cuando la experiencia ha hecho que alguna revolución abandonase el extremo innecesario -al que hicimos referencia anteriormente- de expropiar hasta el último quiosquito o prohibir la venta al menudeo de algunos productos de granja, ha sido por razones de economía de recursos y simplificación administrativa, no porque se pensase que los quiosqueros o las granjas familiares fuesen a desarrollar las fuerzas productivas.

En el seno de la comunidad de trabajadores, las comunicaciones y el transporte permiten un control mucho más completo de las funciones delegadas, y asegurar el cumplimiento de la voluntad colectiva. Permiten defenderse de la tendencia a que la diferenciación funcional se transforme en social.

Este desarrollo reciente de las comunicaciones ha comenzado a erosionar al propio capitalismo, cuando facilita el intercambio no mercantil. Recordemos los problemas de la empresa Napster que introdujo la distribución gratuita de música en Internet afectando los intereses de la industria discográfica. Un caso más rotundo aun ha sido el de WikiLeaks.

EL NIVEL EDUCATIVO MEDIO

Los puntos anteriores son resortes desarrollados a escala planetaria que pueden ser incorporados rápidamente en un proyecto socialista local concreto. Conseguir un nivel educativo medio adecuado, en cambio, puede llevar otro tiempo.

La relevancia del factor educativo no puede escapar a nadie. Para construir una sociedad verdaderamente igualitaria es imprescindible partir de una mínima cultura de masas. Tampoco escapa a nadie la importancia su relación con la democracia obrera.

La educación de masas está atada al desarrollo de las fuerzas productivas por dos lados, en el sentido causal y en el teleológico.

La educación masiva precisa la utilización de recursos materiales, y la sociedad debe estar en condiciones de destinar a ese fin la parte necesaria de sus recursos.

A su vez, la educación debe tener una finalidad para la sociedad, se necesita una organización social que saque un provecho productivo de la educación de masas. Esto es mucho más claro en el socialismo que en cualquier otro modo de producción, incluyendo el "socialismo real".

Hoy, la socialización del conocimiento es una herramienta imprescindible para la socialización de la riqueza, pero además para la producción misma.

El que sea uno de los aspectos lentos de la construcción socialista -junto, por ejemplo, a la diversificación productiva- nos permite también poner tiempos. Diez, quince años, menos de una generación. Más no sería necesario en ningún caso. Queda claro que no puede hablarse de "etapa histórica".

COMO SEGUIMOS

Estamos desarrollando la idea de que en el proyecto socialista NO ES NECESARIA ninguna etapa histórica de concesiones a la propiedad privada, a las relaciones mercantiles, y a la forma estrictamente salarial de retribución del trabajo. Será necesario ocuparse entonces de la crítica a las experiencias históricas de intentos de construcción socialista.

Nuestra hipótesis es que su fracaso no se debió a la socialización prematura de la producción ("socialización de la miseria") sino a la inconsecuencia en la socialización del plustrabajo (y el pronto abandono de ese objetivo, siquiera, con la aparición de una nueva clase social expropiadora de ese plustrabajo).

Nos parece que ese debate es imprescindible. Continuaremos además con la crítica a la idea de la "liberación nacional".

Estamos abiertos a la discusión. Esto empezó cuando discrepamos con algunos conceptos de Gonzalo Abella. Ahora Gonzalo anuncia que ha decidido suspender su parte en el debate en aras de la campaña electoral que ha iniciado.

Respecto a él, parece que tendré un año y medio para desarrollar mis ideas antes que venga a demolerme con su crítica. Esperemos que no todos tengan la misma actitud. La vida dirá quienes perderán el tiempo este año y medio