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INCOHERENCIA FUNDAMENTAL -3 -

 

REPRESIÓN Y REPÚBLICA

¡La lucha actual de los mineros en Asturias y otros proletarios de Europa vuelve a poner en primera plana lo que pasó hace 80 años!

¡Cómo ocultar que la revuelta del proletariado hoy tiene mucho en común con la revuelta del proletariado en Asturias en 1934! Como en 2012, la revuelta del 34 fue más fuerte y general que muchas otras luchas parciales contra la república democrática (y como tal represora [1])

¿Contra quién fue aquella vieja revuelta y quién la reprimió? ¿El fascismo?

No, la imponente represión y el consecuente terrorismo de Estado fue directamente republicana y democrática. Decenas de miles de presos, torturas, masacres….¡eso fue la república! Fue la democracia que dio la orden de tirar a la barriga y que en los cuarteles y cárceles utilizó la tortura.

Esto ataca otro aspecto de la gran mentira, que en España el lado republicano, el lado antifascista no habría sido el responsable del terrorismo de Estado.

Bien al contrario en todas las fases y épocas la República Española, con su derecha y con su izquierda, reprimió, asesinó, reventó proletarios.

Sus Ministros y hombres de Estado daban la  orden de tirar a matar contra las revueltas proletarias, como había sucedido antes en el movimiento social del proletariado insurrecto de 1933, en donde se proclama el comunismo libertario en poblaciones de Aragón, como Robres y Bellver de Cinca, y de la Comunidad Valenciana, como Bugarra, Ribarroja, Bétera, Benaguacil, Utiel y Pedralba

El movimiento social de extendió a la Provincia de Cádiz adonde se producirá la famosa matanza de Casas Viejas.

La República con un gobierno republicano y socialdemócrata (Partido Socialista) fue responsable directo de la masacre, comprobándose que los milicos tuvieron la orden de tirar a matar. Para mayor claridad aún esta masacre no fue realizada por la vieja Guardia Civil con fama de monárquica, sino por “laflamante y republicana Guardia de Asalto” [2] y habiendo recibido las órdenes de la crema de la república incluyendo al propio presidente Manuel Azaña, abierto partidario de una república con alianzas de izquierda y no de derechas.

Sin dudas esa misma república alternaba su jeta de izquierda con su jeta de derecha. Así, frente a la revuelta del proletariado en Asturias del 34, quien asume el papel decisivo es la derecha republicana, dado el desgaste generalizado que había tenido la izquierda por las represiones anteriores.

Los que después son los “generales fascistas” reciben directamente las órdenes represivas de las izquierdas y las derechas republicanas.

En octubre de 1934 fue el turno de la derecha y los que ya eran designados como “militares fascistas” que hicieron la gran represión.

Seguiremos luego con las represiones sucesivas desde esa fecha,  pero no perdamos ahora el hilo conductor de este artículo: poner en evidencia la incoherencia fundamental que existe entre quienes pretenden denunciar el capitalismo y caen en el antifascismo, que es una política del capitalismo, del imperialismo.

¿Cómo no ver hoy en las campañas antifascistas una lavada de jeta del Estado democrático? ¿Cómo se puede denunciar a “la dictadura” sin recordar que siempre está incluida en la misma democracia, en la misma república democrática?

¿Cómo se puede seriamente denunciar a la dictadura en Uruguay sin recordar al mismo tiempo que fue la república democrática, las medidas prontas de seguridad, la suspensión de garantías constitucionales, el Estado de Guerra Interno que las prepararon lo que vino después?

También en el Uruguay fueron los civiles demócratas y republicanos los que prefirieron llamar a los militares para reprimirnos.

¿Cómo se puede hoy denunciar la política burguesa e imperialista del Estado en Uruguay, o en cualquier otra parte, proclamándose del antifascismo que, desde el pique. Fue una política burguesa e imperialista?

En España ante el pronunciamiento militar de 1936 que la burguesía de izquierda llamaría “fascista”, el proletariado actuando sólo y en forma autónoma logra derrotarlo y expulsarlo de las principales ciudades.

Por el contrario cuando se pliega al antifascismo y se somete al Frente Antifascista y Republicano (¡que le tira por la espalda!) no sólo abandona su lucha revolucionaria (la guerra interburguesa liquida la lucha por la revolución) sino que termina totalmente destruido y masacrado en las manos de quien gana la contienda.


[1] No debiéramos olvidar nunca aquello que todo viejo barbudo revolucionario decía en el siglo XIX “la democracia es la dictadura del capital”, “el más libre de los Estados democráticos contiene todo el terror de Estado”, “libertad, igualdad, fraternidad es en realidad infantería, caballería, artillería”…

[2] “La matanza de Casas Viejas” en el Blog “La Memoria es un arma cargada de futuro”