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Hombres de la derecha del Frente Amplio

 

Nuestra opinión  - SURda  21/11/12

En la última edición del semanario de la intelectualidad urbana uruguaya (16 de noviembre del 2012) el Sr. Oscar de los Santos se lamenta: “No me gusta estar en la derecha del Frente Amplio”.

Está, sin embargo, donde él decidió estar, no lo llevó nadie obligado al Frente Liber Seregni, paraguas donde se agrupan una serie de colectividades políticas, bajo la dirección del Grupo del Sr. Astori, Asamblea Uruguay, o sea, la derecha del Frente más claramente reconocible, la usina central de las formulaciones ideológicas neoliberales, eso sí, con “puntilla social” lo más barata posible en porcentaje del Producto Bruto Nacional

Poco se señala que esa “derecha frentista” es selectiva en sus “ahorros”, cuando se trata de los militares, de los sectores burgueses que no pagan impuestos y por supuesto del núcleo central de la alta burocracia frentista o del cogollo tecnocrático de la administración central. Ahí rige “canilla libre”. Para el resto, la mayoría todo vendrá como efecto “derrame”, hacia abajo, de las inversiones que, según el dogma, nos traerán el desarrollo.

Si los electores frenteamplistas del pasado, no tenemos mala memoria, son justamente esos grupos los que han amenazado en diferentes oportunidades, antes de la elección del Sr. Mujica y después, durante todo su mandato , públicamente, con renunciar, no acatar, marcar diferencias, y hacerlas correr esas posturas políticas por las vías más burguesas y reaccionarios de la radio, la prensa y la televisión uruguaya que en su inmensa mayoría pertenece a viejos consorcios del poder económico uruguayo y como tales, defensores en su momento de la dictadura militar

Sabían que si concretaban esas amenazas hacían la gestión de gobierno un imposible. Sin embargo no vacilaron una y otra vez en recurrir al expediente, el vocero más desafiatado del grupo es el inefable “renegado” Esteban Valenti, personaje que aprendió todas sus malas mañas en el estalinismo criollo y, que reconvertido al neoliberalismo militante de la derecha frentista, aprovecha todas y cada una de las oportunidades posibles, para lanzar mediáticamente sus amenazas, que en ningún momento fueron veladas. Que sepamos el Sr. Oscar de los Santos, jamás hizo conocer un desmentido, una crítica, una observación acerca de los métodos “unitarios” empleados.

El reciente fracaso de la gestión gubernamental que llevó al cierre de PLUNA, es el episodio más cercano, donde nuevamente, se negó terminantemente que se hubiera presionado a altos personajes de la administración central (Calloia) a que aceptaran a “cierto Sr. de la derecha” (hombre de paja del empresario de Buquebus, Lopez Mena) para que pudiera pujar por millones de dólares en la subasta de los aviones, puja que el ganador, no concretó jamás

Fue un fiasco formidable, que muestra que la derecha del Frente, metida a defender a capa y espada, sus teorías económicas de que de la inversión extranjera “vendrá el desarrollo” no vacila en emplear los procedimientos más reñidos con las leyes, los reglamentos establecidos, la ética y el sentido común

Finalmente el tema llevó a la intervención judicial y ante los letrados, lo que se negaba, demostró ser cierto. El Sr. Astori, el Sr. Ministro de Economía y Finanzas Lorenzo, el ministro Pintado, y el Sr. Calloia que fue el que recibió las presiones para que aceptara lo que no debía aceptar (y le exigía la ley, la cual se saltó a la torera), quedaron de manifiesto. Ante los jueces, en la interpelación parlamentaria y ante la prensa frentista crítica.

Astori el timonel de la política económica creyó salir del mal paso reconociendo “que se había equivocado” en el tema PLUNA y con esa simple constatación creyó saldado el episodio, para seguir orientando desde atrás de las bambalinas gubernamentales las lamentables políticas de querer salir del “error” acumulando ilegalidades

Pero para forzar la mano, amenazó en “el mano a mano” con el presidente Mujica, con la renuncia de todo el gabinete económico. ¿Ignoraban los líderes parlamentarios de Asamblea Uruguay, del Frente Liber Seregni, que el recurso que estaban utilizando se condecía muy mal con la “fraternidad frenteamplista” que siempre reclaman cuando se trata de ellos mismos, para practicar de nuevo los chantajes acostumbrados, cada vez que las circunstancias políticas los impulsan a repetir las amenazas?

¿Salió al paso el Sr. Oscar de los Santos, para decir que no aceptaba esos procedimientos? Todos sabemos la respuesta, y aquel que lo dude no tiene más que revisar las hemerotecas de la prensa y los semanarios uruguayos. Todos ellos callaron la boca, todos ellos con su silencio avalaron, todos ellos por tanto son cómplices en el desaguisado, que no fue pequeño.

¿Qué es lo que se señala en la entrevista del semanario capitalino Brecha?

Se señala que la cúpula frenteamplista, cada vez más reducida y selecta, impulsa políticas de estado, no en función de los intereses colectivos, sino de sus quimeras doctrinarias y conveniencias políticas. Es decir, exactamente, lo que los votantes frenteamplistas de a pie, experimentan casi diariamente, como una afrenta a su condición de ciudadanos y de militantes

 O sea que las “cúpulas” se la jopean diariamente, con la irresponsabilidad más descarada. Nuestra “democracia representativa” funciona así: votáme y después embromáte. Me tenés que aguantar hasta la próxima elección.

Un episodio que sucedió en los mismos momentos que el cierre de PLUNA mantenía a la opinión pública en vilo, ilustra más claramente lo que estamos exponiendo. Nos referimos al petardo que hizo estallar la senadora Constanza Moreira en el Parlamento, en las instancias superiores de cúpula frenteamplista y ante la opinión pública con ocasión de los reportajes a que el incidente dio lugar

La Senadora tocó el tópico militar, grupo corporativo de los más pesados que existen dentro del corporativismo nacional. De ese corporativismo no hablan todos los anti-corporativistas del Frente, ante el tema cierran la boca a cal y canto

Sus denuncias, de una gravedad evidente chocaron con la cúpula frenteamplista que en materia de los Derechos Humanos está peleado desde siempre con las bases frenteamplistas, como lo demostraron los episodios del “Nunca más” durante la administración de Tabaré Vázquez. Es en el marco de esta situación que hace una presentación el candidato Tabaré Vázquez que aspira a repetir mandato y consolidarse como candidato único del Frente para el próximo desafío electoral. Tabaré Vázquez señala que es “nuestra unidad, la que pone inquietos a nuestros rivales de los partidos burgueses”

Pero en el mensaje está diciendo “vuestra unidad detrás de mi candidatura”

Y mi candidatura es una referencia bien vaga a la “profundización” y una referencia constante elevar el nivel de vida de la mayoría, de otras cosas no quiere oír ni hablar, porque es bien sabido que él esta “por la renovación ideológica del Frente”.

En Uruguay, la derecha burguesa tradicional, del blanqui-coloradismo, los “rosados” como los ha bautizado el pueblo, no puede hacer los amagues que otras derechas en el continente han hecho: verbigracia Venezuela antes de la última elección, la Argentina, o el caso de Perú

Están anclados en su cipayismo tradicional detrás del centro imperial norteamericano y están por las soluciones neo-liberales: ahorro a costa de recortes al gasto público en Salud, Educación y Vivienda, extensión de una legislación laboral que recorte los salarios y capacidad organizativa y sindical de los asalariados, proliferación de los “trabajos basura”, informales

Ese “programa” hace aguas por todos los costados en la Europa Mediterránea y precipita a la desocupación, la secuela de la pérdida de vivienda (comprada o alquilada) y tiene ya manifestaciones sociales tan graves como los suicidios particulares en Grecia, España y otros países de los cuales la prensa burguesa uruguaya no hace un solo comentario.

Es posible que esa situación haga posible que la candidatura del Sr. Tabaré Vázquez llegue a buen puerto, pero algo es seguro, será un triunfo muy menguado y habrá que ir a un plebiscito

Esto en lenguaje liso y llano significa que las mayorías parlamentarias que se deciden en la primera ronda electoral disminuirán una vez más y no se podrá gobernar sin transar con los otros partidos del arco parlamentario

En consecuencia habrá que depurar el lenguaje político frentista de toda “osadía programática” que ponga inquieta a los celosos partidos burgueses de la defensa de que todo siga como está.

A esto se suma la apatía general del electorado frentista. La gente se ha cansado de las prácticas políticas de la cúpula, de sus elitismos entre “elegidos”, de sus cabildeos a espaldas del pueblo

Esa apatía viene manifestándose desde las elecciones pasadas y no se debe a las bases mismas, sino a las directivas desacertadas de las cúpulas dirigentes. Cerrar los Comités de Base (política iniciada por Tabaré Vázquez y Astori y su grupo) fue la primera señal de que la participación popular no es deseada, que el contralor popular del electorado frentista no es tolerado, que la tarea de los ciudadanos debe ser como la formuló infelizmente el senador Baráibar “dedicarse a cuidar las baldosas de su vereda de cuadra” todo lo demás había que dejárselo a los “representantes”

Y sin estimular un mecanismo participativo aleatorio, sin sentir que el gobierno es “su gobierno”, enormes sectores populares vienen acumulando decepción tras decepción, frustración tras frustración, y la retahíla de los malos ejemplos que dan las jerarquías frentistas con sus peleas constantes y amenazas de romper la unidad interna cuando haya decisiones que no satisfagan los apetitos políticos de los grupos y sus líderes.

Y a todos estos sinsabores, desengaños y frustraciones, se suma la falta de una renovación generacional que hace que nuestras figuras políticas sean la imagen misma de la vejez, con todo lo que esto implica en las modificaciones de las psicologías personales

Hombres viejos que no quieren arriesgar nada, que se empeñan en sus caprichos y manías, que miran de reojo y con desconfianza cualquier propuesta o figura nueva que surja porque amenaza a quitarles el sol que los calienta es la peor combinación política posible en una país que no cuenta con movimientos nuevos, generacionales, que desarrollen un cambio de mentalidad, un aire fresco de renovación, optimismo y energía

Argentina y sus movilizadas juventudes en un país de un perfil socio-económico muy parecido al uruguayo debe ser objeto de observación y reflexión. Cristina Fernández logra lo que Tabaré antes y Mujica después, han desalentado constantemente en Uruguay

Hay allí una juventud que cree en la política, en la movilización, en la participación colectiva ciudadana y ahora hasta tiene la atribución del derecho a votar.

La izquierda uruguaya que una vez sirvió de estímulo y de acicate a otras izquierdas del continente con su ejemplo, hoy marcha a la cola. Hasta las figuras de las pullas internas (la “Camporita” oriental y otras sandeces de la derecha frentista) ilustra lo que estamos exponiendo ante nuestros lectores.

Una reflexión seria se impone. El argumento de Tabaré Vázquez “de que nuestra unidad asusta a nuestros rivales” es un argumento de circunstancias. A una parte importante del electorado frentista no los preocupan “los miedos o sustos” de nuestros rivales, sino el programa con el que nuestros políticos se comprometan a gobernar en caso de una hipotética victoria electoral

 Y aclaremos que se trata de un programa que podamos controlar, seguir, y que nos dé garantías de que todos los partidos se comprometen a cumplir sin cortapisas. Triunfar por triunfar, sin directivas claras de qué hacer después, cuando se llega al gobierno, no va más después de las dos últimas experiencias de gobierno nacional frentista. Bastantes decepciones hemos acumulado de cómo después los “programas” acordados se violan, se posponen o se archivan, mientras nosotros quedamos condenados a la pasividad.

Los que hacemos periodismo alternativo, no tenemos la bola de cristal, carecemos del instrumento que nos permita predecir lo que harán las grandes mayorías nacionales, nos movemos en el terreno incierto del análisis, de acuerdo a los elementos conocidos por todos. Pero sabemos, sin embargo, una cosa

 Pasó antes y puede volver a pasar. Que las grandes mayorías den la espalda a proyectos despojados de la participación popular genuina

 Es por eso que no nos convencen los argumentos del Intendente de los Santos, ni del Sr. Tabaré Vázquez y sus ambiciones presidenciales. Ambos, hombres de la derecha del Frente Amplio.