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LOS NIETOS DEL CORDOBAZO

 

Adalberto Krieger Vasena dijo en junio de 1969:

“Nos hicieron el Cordobazo los obreros industriales mejor pagos de la Argentina”

 Sergio Suppo www.lavoz.com.ar/ 16/11/12

Adalberto Krieger Vasena no lograba explicarse lo que pasaba en Córdoba aquel junio de 1969 y pronunció palabras que aún figuran en los manuales de ciencia política: “Nos hicieron el Cordobazo los obreros industriales mejor pagos de la Argentina”.

Sucesor de Álvaro Alsogaray, pero antecesor de José Martínez de Hoz y Domingo Cavallo en la conducción económica, el ministro del dictador Juan Carlos Onganía expresaba, en la que sería su frase más célebre, el desconcierto de la entonces llamada Revolución Argentina.

Cuarenta y tres años después y luego de casi tres décadas de democracia, la ministra Débora Giorgi, como la presidenta Cristina Fernández, no atinan sino a dar indignados palazos de ciego contra la rechifla que la titular de Industria recibió el miércoles a la tarde en un lugar emblemático de la industria de Córdoba: la planta automotriz de Renault, en barrio Santa Isabel.

Flota en la superficie el encontronazo con el gobernador José Manuel de la Sota. Una historia chica de la infinita pelea por el poder.

Bajo esas aguas de circunstancia se sumerge la indignación que alcanzó al onganiato y que ahora regresa navegando en la incomprensión de la realidad que estalla en enojos kirchneristas.

El tiempo tiende a deformar aquellos días del ’69, una gesta que con justa razón ha sido incorporada al famoso relato K.

Si la izquierda en proceso de radicalización, así como la clase media estudiantil, formó parte del Cordobazo, las distorsiones nunca llegaron a ocultar que el choque y la derrota a la Policía provincial lo aplicó en su mayor parte la bravía columna del SMATA que bajó, a bulonazo limpio, al centro con el peronista ortodoxo Elpidio Torres a la cabeza. Los muchachos lucifuercistas de Agustín Tosco también fueron importantes aquel mediodía en el que la segunda ciudad del país quedó en manos de la protesta.

Aquella barra de la vieja IKA, obreros bien remunerados y con conciencia política y sindical, no son otra cosa que los abuelos de esta muchachada de Renault. Como aquellos, forman parte de los trabajadores con mejores sueldos y mayores derechos.

¿Han perdido la conciencia nacional y popular de sus abuelos?

¿Forman parte de una siniestra conspiración oligárquica?

¿Son tan ignorantes como para silbar a la Presidenta del régimen que los rescató?

Hay preguntas que se responden solas.

Las cosas más complejas a veces son simples de explicar: como una cada vez más numerosa masa de trabajadores, los obreros de Renault quieren que el autodesignado gobierno más progresista de la historia no les rompa el bolsillo con el Impuesto a las Ganancias.

Algunos de esos nietos del Cordobazo saben que sufren un problema que padecieron sus pares británicos a fines de la década de 1970 durante el ultraconservador gobierno de Margaret Thatcher. La primera ministra era menos sutil para nombrar lo que Cristina llama Impuesto a las Ganancias. “El income tax,señores, es un impuesto al trabajo”, dijo alguna vez, y desató un levantamiento tan violento que su pellejo quedó a salvo sólo gracias a la genial idea argentina de invadir las Islas Malvinas

 

LUIS JULIÁN HONORES ASESINADO POR LA DICTADURA MILITAR EL 17 DE NOVIEMBRE DE 1976

Hoy 17 de noviembre me vienen la nostalgia y los recuerdos de la ciudad de Buenos Aires en 1976, tan contradictoria…vida, esperanza, militancia, ideales, dolores  y el terrorismo de estado acosándonos.

Entre los  profundos dolores está tu pérdida NEGRO. El 3 de noviembre de 1976 te secuestraban y desaparecían en córdoba. El 17 te  asesinaban en LA PERLA,  bajo una feroz tortura.

Tu muerte fue heroica… no lograron quebrarte

Benedetti  contaba que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves de cinco casas, de cinco amigos, las llaves que lo salvaron. Fuiste la llave que salvó a muchos de tus camaradas

Hoy te rindo este humilde homenaje.

Estarás presente siempre en el SMATA, EL PILAR y en cada lucha de los trabajadores cordobeses.

Compañero LUIS honores presente ahora y siempre!!

 

Luis Julián Honores

Delegado obrero de la U.O.C.R.A, fue detenido el 3 de noviembre de 1976, en la vía pública y trasladado a la Perla. El testigo E.D.P.-P.32 refiere que: 

«Durante la mañana del 3 de noviembre el dicente es sometido a la última sesión de torturas en las oficinas. Hacia mediodía fue conducido a la sala de tortura (...) donde había un hombre desnudo, atado a la cama, a quién estaban sometiendo a la tortura de la picana y al mismo tiempo lo golpeaban con gomas; el individuo llamado Luis manejaba la picana eléctrica y Hernández golpeaba con la goma. En ése momento le levantan la venda al que estaban torturando para que viese al declarante, que era arrastrado por dos personas, diciéndole: «esto es lo que te espera si no colaborás» El testigo supo posteriormente que se trataba del Luis Honores, de 39 años, delegado gremial en las obras en construcción de la usina de Pilar y que lo habían detenido en la inmediaciones del Hospital Privado. Continúa el testigo (...) el 17 de noviembre del mismo año, alrededor de las 14, murió el detenido Luis Justino Honores, después de una larga agonía, de tremendos dolores, siendo asistido por el dicente y por Álvarez. Producida su muerte llamaron a una médica que se desempeñaba como colaboradora, «Dora» quién constató el fallecimiento y dio informe a los responsables del lugar, luego de los cuál llegaron unos gendarmes, tiraron el cuerpo sobre una manta y se lo llevaron. Honores no había podido casi comer, ni orinar, estaba terriblemente hinchado, con quemaduras, tremendos dolores que obligaban a cambiarlo de posición cada momento; tampoco podía desplazarse y era llevado al baño entre varios detenidos...» A.M.M. -M.28- ratifica esta terrible muerte. Dijo: «...Que de su estada en la Perla, más o menos unos quince días, recuerda haber visto, además de las personas que ya mencionó, a Honores, al que llamaban el «El Negro», que estaba entre biombos y le ponían suero y lo torturaban permanentemente y que muere en la Perla, mientras el dicente estaba allí...»

!Laura Beatriz Vilte

- Purmamarca, tierra de colores,  mi lugar en el mundo