Comenzamos con la publicacion de este trabajo
“Clases Sociales y Prácticas Asociativas”
“Una Visión del Medio Rural Uruguayo”
de Gino Giffoni Dutka del 5 de noviembre de 2010
Parte 1
El Uruguay es un país que cuenta con una superficie total de 176.215 kilómetros cuadrados y de sus 18 millones de hectáreas, un 86,6% de sus tierras están aptas para utilizarse en actividades, ganaderas agrícolas y forestales. Según datos poblacionales del Instituto Nacional de Estadísticas, la población total del Uruguay para el año 2012 es de 3.286.314 personas, de las cuales 1.708.481 son mujeres y 1.577.725 son hombres(1)
Por otra parte, la población que reside en áreas urbanas está formada por un total de 3.110.701, personas las cuales representan un del total del 95%, el otro 5% restante habita en el área rural o en pueblos de menos de 2000 habitantes
Por lo que brevemente concluimos que el Uruguay, es un país fuertemente urbanizado, el cuál posee una gran concentración de personas en su ciudad capital Montevideo.
Distinto es lo que ocurre en el área rural en donde hoy día habitan unas 175.613 (personas, de las cuales 157.000 de las desarrollan sus actividades productivas en un total de 57.131(2 )establecimientos.
Al igual que en las sociedades urbanas, al interior de las sociedades rurales pueden reconocerse diversos grupos de individuos, con distintos comportamientos actitudes e intereses. Estos forman grupos, clases o estratos vinculados al agro.
Por ende el tema que abordaremos, se refiere a la acción colectiva de las diversas clases sociales, en particular a aquellas que encuentran expresión política en las organizaciones rurales. Lo que se busca con esto es mostrar la heterogeneidad de clases sociales que forman parte del agro uruguayo, partiendo del reconocimiento de la existencia de inequidades, dentro la estructura social, las cuales dan lugar a la conformación de diferentes grupos y estratos.
Las clases sociales, son grupos antagónicos insertos dentro, de una determinada estructura social. Estas se diferencian entre sí fundamentalmente por las relaciones de propiedad o des posesión que guardan respecto a los medios de producción.
De forma tal, que los propietarios de los medios de producción se apropian a través de mecanismos específicos del trabajo de las clases desposeídas.
El lugar que ocupen estas, dentro de la estructura económica va a condicionar el interés de clase; sea este el interés inmediato, léase la mayor acumulación de capital para el propietario de los medios de producción, o la mejora de las condiciones materiales de vida para el trabajador; así como el interés histórico-estratégico, o sea la manutención y afianzamiento del orden vigente, o la subversión del mismo.
Pero para aclarar más este punto vamos a dar una definición concreta de clase social. Según V. I. Lenin;
"las clases son grandes grupos de hombres que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en un sistema de producción históricamente determinado, por las relaciones en que se encuentran frente a los medios de producción (relaciones que las leyes fijan y consagran), por el papel que desempeñan en la organización social del trabajo y, por consiguiente, por el modo y la proporción en que perciben la parte de la riqueza social de que disponen. Las clases sociales son grupos humanos, uno de los cuales puede apropiarse del trabajo del otro por ocupar puestos diferentes en un régimen determinado de economía social" (3)
Es así que luego de expuesta, esta definición en una primera instancia, intentamos romper el mito de la ideología burguesa, según la cual la lucha de clases constituye algo obsoleto e inadecuado, pues la misma lejos de desparecer, dentro de los marcos del capitalismo monopolista transnacional, ha adquirido dimensiones más complejas y expansivas, e involucra a nuevos y más disímiles sujetos sociales.
En segundo lugar abordaremos el tema sobre el accionar de las gremiales rurales, en defensa de sus intereses particulares. Estas en general forman grupos de presión; estos son entendidos como:
“colectivos que en la defensa de sus intereses actúan conscientemente sobre los poderes públicos, o sobre otros colectivos con el fin de influir en sus decisiones” (4)
Berenson en su tesis doctoral sobre los grupos de presión en el Uruguay sostiene que:
“Las organizaciones rurales… por lejos, son las más exitosas, en influir sobre las políticas relacionadas a la importación y la exportación, en materia impositiva cómo monetaria o en los aspectos de distribución de la tierra.
Los grupos de presión rurales tienden a ser los mejor dotados, en términos de dinero, recursos estratégicos y otras ventajas que son empleadas para moldear la política económica en su provecho" ( 5)
El poder o sea la capacidad de presión que tienen estas instituciones es disímil. Claramente existen gremiales, que poseen una enorme capacidad de influencia sobre los distintos poderes públicos lo cual les permite una mejor inserción en el mercado, mientras que otras sólo tienen un acceso marginal a los mismos. Este poder se estructura en base a diferentes ítems.
En primer lugar se encuentra en la centralidad del rubro productivo, o sea la mayoría de las gremiales están recortadas por diferentes rubros de producción. Es así que la importancia del producto que se defiende es de por sí un elemento de presión.
Un claro ejemplo está en la Asociación Rural del Uruguay y la Federación Rural Uruguaya, son los grupos que representan a los productores empresariales, vinculados fuertemente al rubro de la carne y de la lana. Estas gremiales, tiene detrás de sí cómo elemento de presión el control de los dos principales rubros de la producción pecuaria del país.
En la década de los noventa, se produjo en nuestro país una fuerte expansión de dos grandes rubros, la forestación y el cultivo de la soja. Ambas atrajeron fuertes inversiones extranjeras. Importantes multinacionales, adquirieron en el caso de la forestación y rentaron en el caso de la soja grandes extensiones de terreno, desplazando sobre todo a los productores familiares (6) del litoral del país.
En segundo lugar el poder de los gremios rurales, está determinado por lo que Berenson, llamó la “acumulación de desigualdades” (7)
O sea que las gremiales, que tengan una mayor cantidad de asociados, posean mayores recursos económicos y sean más maduras organizacionalmente hablando, tendrán ventajas comparativas, sobre las que no tengan esas cualidades, al controlar la mayoría de los recursos estratégicos.
Sumado a lo anteriormente mencionado, los recursos económicos son cruciales a la hora de contar con infraestructura, empleados administrativos y equipos técnico profesionales que asesoran a sus directivos en la toma de decisiones fundamentales.
Por último la efectividad que posean estos grupos de presión está influida por la “permeabilidad diferencial del Estado" (8)
Los grupos sociales más poderosos también poseen un mayor prestigio e influencias. Por ende, las posibilidades de acceso directo a los centros de decisión son considerablemente mayores.
Dado lo anteriormente expresado, nuestro trabajo va a estar orientado en conocer los rasgos fundamentales que caracterizan a las clases sociales en el medio rural uruguayo y como estas se asocian en defensa de sus intereses en el período 1973 -2010.
Debido que a partir del año 1973, se produce a nivel mundial un cambio en el régimen de acumulación capitalista.
Este pasa de un régimen de acumulación rígido, más que nada vinculado al modelo de producción fordista-keynesiano de pos guerra a un régimen de acumulación flexible, el cual se caracteriza por poseer como rasgos fundamentales, una nueva división de los mercados, altos índices de desempleo, una división global del trabajo, volatilización de capitales, el cierre de plantas industriales y una reorganización mundial financiero tecnológica (9)
Sumado a ello buscamos tomar conciencia sobre los fenómenos que están ocurriendo en la estructura capitalista del medio rural uruguayo. Hoy día situados en la fase monopolista del capitalismo, vemos como decía Lenin que:
“la libre competencia engendra la concentración de la producción y que dicha concentración en un cierto grado de desarrollo conduce al monopolio" (10)
De esta manera las estructuras monopólicas se apropian de toda la riqueza socialmente producida, subsumiendo al productor familiar y a los asalariados del proceso de acumulación de capital.
En este sentido creemos que es necesario que en el medio rural uruguayo se promueva y fomente la creación de grupos y organizaciones tanto de asalariados, como de productores familiares, buscando mejorar las condiciones materiales de vida, de los pobladores, propiciando su arraigo en el área y la reincorporación de los migrantes excluidos, aunque más no sea para buscar aminorar los efectos nefastos de la desigualdad.
NOTAS
[1]www.ine.gub.uy. Uruguay en cifras 2012
[2]www.diea.gub.uy. Anuario estadístico 2009.
[3]Lenin, Vladimir, Ilich.“Obras escogidas”. editorial Progreso. Moscú 5ª Edición 1975. [4]Latorre, Raúl.“Descripción Social del Agro Uruguayo”. Departamento de Apoyo Pedagógico. Facultad de Agronomía Universidad de la República. Uruguay.
[5]Berenson, William, citado por Latorre, Raúl en:“Descripción Social del Agro Uruguayo”. Departamento de Apoyo Pedagógico. Facultad de Agronomía Universidad de la República. Uruguay
[6] Al respecto del tema es menester, citar el artículo del periódico Últimas Noticias, del día lunes 16 de noviembre del año 2009, titulado, “Este año cerrará con cosecha récord de soja: plantaron 700.000 hectáreas” en donde el ex decano de Agronomía, Álvaro Díaz asevera que en la última década el país sufrió dos invasiones agrícolas como son la forestación y la soja.
En: www.ultimasnoticias.com.uy
[7]Berenson, William, citado por Latorre, Raúl en:“Descripción Social del Agro Uruguayo”. Departamento de Apoyo Pedagógico. Facultad de Agronomía Universidad de la República. Uruguay.
[8]Ibídem..
[9]En: Harvey, David. “La condición de la posmodernidad”. Amorrortu Ediciones. Buenos Aires. 2004.
[10] Lenin, Vladimir Ilich. “El imperialismo fase superior del capitalismo”. Ediciones lenguas extranjeras. Moscú 1970.