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BUSCANDO AL CHE, ENCONTRANDO LA POLÍTICA (4)

 

“..Todos los días hay que luchar porque ese amor a la humanidad viviente se transforme en hechos concretos, en actos que sirvan de ejemplo, de movilización.”

Comandante, Ernesto Guevara de la Serna “CHE”

Y tenemos la petulancia de querernos llamar guevaristas, repetimos frases, nos ponemos camisetas, banderas,  tratamos de honrar el día de su nacimiento o el de su asesinato etc.

Claro está que todas estas alegorías de confesión guevarista se agotan en el discurso.

El pasado nos pesa y conscientemente o no lo hacemos pesar para justificar este hoy.

No creo que se deba olvidar nada, ni las experiencias más jodidas ni las  más positivas, tampoco las calenturas personales o sectoriales.

Pero nada de esto debe pesar para inmovilizarnos, para dividirnos,  excepto que se trate de traiciones debidamente documentadas o temas de principios,

El pasado es fundamental si nos impulsa a movilizarnos hoy, sino es nostalgia, recuerdos, otra cosa, pero nunca revolucionario es hacer valer lo individual sobre lo colectivo; los que alguna vez pensamos en hacer la revolución y pagamos nuestros errores (circunstanciales) con nuestro pellejo, fue nada, si pensamos en los compañeros desaparecidos o caídos en la lucha, dimos nuestra palabra a la gente, al pueblo, a los trabajadores y esa palabra fue REVOLUCIÓN.

Una vez más se hacen historias, historietas, nuevamente se “aclara” lo “aclarado”, nuevamente se tratan de reactivar polémicas que a pocos les interesa y que a los jóvenes trabajadores, a los estudiantes, a los marginados, no les interesa, dicho de otra forma a la gente común esa que labura 12 horas al día para ganar 14000 pesos y menos ¡no le interesa!

Y lo que es peor, en algunos casos se invocan hechos, aclaraciones del pasado para lucimiento personal, o para cobrar antiguas disputas y demasiadas veces vemos como tratan de que se  hagan productivas en las urnas electorales, ¿donde queda ese amor a la humanidad viviente que nos hablaba el Comandante Guevara?

¿Donde están los hechos concretos, de los que nos autodenominamos Guevaristas “… esos actos que sirvan de ejemplo, de movilización...”?

Creo que todos, de una forma u otra podríamos tener algún elemento para auto-justificar nuestra inmovilidad, pero lo único cierto es que cada día que pasa, nuestra vieja cultura pequeño burguesa crece mas y mas, ganándole la partida a ese hombre nuevo que en algún momento dijimos de querer crear.

Y realmente sí, que lo dijimos porque Sí lo queríamos crear, el tema es evidente, algunos se olvidaron, otros no les conviene más, otros muchos no pueden recordarlo porque  no podrían justificar su mullida y tibia butaca parlamentaria-de ahí se habla más cómodo de los desamparados,- pero los otros, los que decimos que no nos arrepentimos

¿QUE  HACEMOS? , “tirar en Internet” como hago yo en este momento para decir esto, está bien, pero este mismo acto individual, solitario, aislado solo sirve para comunicarnos de forma deductiva, también como autocrítica o ajuste a la realidad y ¿qué mas…?

Si alguien es capaz de renunciar a sus poderosas y válidas razones individuales del pasado para reconstruir el verbo hacer y sobretodo HACER ENTRE TODOS, creo que ya sería algo.

Quizás podríamos empezar a discutir (y no para ponernos de acuerdo a la fuerza) como conjugar nuevamente la palabra aquella….REVOLUCIÓN,  y si alguien piensa que ya lo tiene todo resuelto, que puede solo, que lo diga, que lo comente, porque lo único que en una Revolución no puede ni debe estar compartimentado es la línea política, los lineamentos estratégicos o quizás crean que no se deben confrontar con los trabajadores, con la gente.

Esta, la REVOLUCIÓN, no es un tema para entendidos, ni mucho menos para héroes, es un tema entre todos, entre la oligarquía entreguista y reaccionaria y el resto de la gente (el pueblo); a lo que más podemos aspirar aquellos que seguimos pensando en su necesidad, no por capricho sino por la fuerza de la razón es a luchar todos y cada uno de nuestros días y esto no para quedar bien con nosotros mismos o con el grupo de gente más allegada, nada de eso, lo debemos hacer para RESISTIR, para que ese pequeño ejemplo de resistencia colectiva sea la partera de otros mil colores.

Debemos continuar creyendo más en los espacios abiertos que en las cuatro paredes, más en la gente que en las grandes, complejas e impersonales estructuras, más en las ideas que en esquemas ya derrotados, más en el inexorable futuro que en el pasado.

En esas confrontaciones está el convencer, el persuadir, el enamorar, y si eso  se logra, por lo menos en parte serían hechos concretos, actos que sirvan de ejemplo, de movilización.

 ¿O TAMBIÉN NOS QUEDAMOS SIN AMOR?