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Marconi Barrio Marcado

 

La Policía está involucrada con aquellos a quienes realmente tiene que reprimir,hacen operativos pero se terminan llevando la plata y la gente del barrio pensaba que con el FA iba a cambiar, pero aseguran que no fue así, la situación empeoró aún más con los operativos de saturación instaurados por el Ministerio del Interior, hacen operativos pero se terminan llevando la plata

 

Barrio Marconi: insubordinación en un territorio de pobreza

Uruguay   - Redacción de Correspondencia de Prensa

No fue una huelga salvaje. Ni una protesta sindical "desproporcionada". Allí -en el "movimiento obrero organizado"-, la "auto-regulación" funciona de la mano del PIT-CNT.

Por si acaso, la mesa de negociación siempre está servida. Tampoco fue una acción de la disminuida "izquierda radical", donde los "violentos" -dice un informe de la Dirección Nacional de Inteligencia-, "no son más de 50" en 1.500. Alcanza con tenerlos "bajo observación".
 
Se trató de otra cosa. Mucho más seria y preocupante para el gobierno progresista. Una insubordinación social en pleno territorio de la pobreza extrema.

Donde -según el Jefe de Policía de Montevideo-, ocurrió una "grave desobediencia ciudadana".

 Que enfrentó el accionar represivo de la "fuerza pública". Inadmisible. Porque el monopolio del uso de la violencia le corresponde a las instituciones armadas del Estado.
 
Desde el domingo 14 hasta el martes 16 de octubre, el barrio Marconi fue una zona de guerra. Más de 100 efectivos de la Seccional 12, la Guardia Republicana y el Grupo Especial de Patrullaje Preventivo, acompañados de perros y francotiradores, tendieron un cerco de hierro. Las calles estuvieron cerradas. No circularon ni ómnibus ni taxis. Nadie entraba, nadie salía. (Ver nota de La Diaria a continuación).
 
Todo empezó cuando la Policía entró al barrio en busca de unos "rapiñeros" que habían asaltado una panadería. Apresaron a nueve sospechosos.

Alrededor de 100 vecinos reaccionaron indignados, violentamente, con insultos, pedradas y alguna bala. Decenas de niños respondieron a la presencia policial: "Parecían palestinos tirándoles piedras a un tanque israelí" (El Observador, 15-10-2012). La Policía respondió con disparos y se retiró del barrio con los detenidos.

 En la calle quedó caído Álvaro Nicolás Sosa Gutiérrez, un joven de 25 años que, según los vecinos, no robaba ni estaba junto a los presuntos "rapiñeros". Murió más tarde en una policlínica cercana.

Testigos aseguran que un policía gatilló la bala que lo mató. Autoridades del Ministerio del Interior "no lo aseguran ni lo descartan". El juez Nelson Dos Santos, a cargo de la causa, dijo a la prensa que el caso es "confuso".

Otra fuente judicial señaló que de acuerdo a la declaración de los policías "es probable que la bala haya salido de una de sus armas", pero puede tratarse de "legítima defensa".

Cuando los vecinos se enteraron que Álvaro había muerto, "el Marconi ardió". Se incendiaron neumáticos. Luego taxis y autos.

El concejal municipal Juan Carlos Silva explicó las razones que motivaron la reacción. En primer lugar, el joven era inocente. "Fue una injusticia tremenda: el muchacho no tenía nada que ver".

 En segundo lugar, la Policía se alejó del barrio a los tiros y dejó a un joven herido de muerte sobre el asfalto: "Hubo omisión de asistencia: se fueron cuando había una persona desangrándose".

Un amigo del joven asesinado argumenta: "Si no quemamos autos, no nos dan bola (.)

Si solo quemamos gomas, no pasa nada, nadie se entera que la Policía mata, como mataron en el barrio la semana pasada a un pibe". (El Observador, 16-10-2012).

El joven se refería a la muerte de Néstor Silva (29 años), el martes 9 de octubre. Murió desangrándose luego de un tiroteo con policías.
 
Un centenar de personas concurrieron al Cementerio del Norte el lunes 15. Acompañaron el funeral de Álvaro. "Fue una injusticia", repitió el concejal vecinal. Y agregó: "la respuesta de la Policía fue brutal y desmedida, por eso todo el barrio está indignado".
 
El Marconi no es uno de esos tantos asentamientos donde habita el 12% (160 mil personas) de la población de Montevideo. Pero está clasificado como "zona roja". Donde se reproduce la "delincuencia". Según el Ministerio del Interior es el barrio más "inseguro". Fue blanco de los "operativos de saturación" y sufre las periódicas razias policiales. Las ambulancias no entran, los proveedores de gas y otros productos tampoco.

 El transporte se reduce al caer la tarde.

Las viviendas están construidas con materiales de desecho, chapas viejas y madera.

 Campea la mugre. Las esquinas son pastizales o lugares de clasificación de basura.

Faltan los servicios más esenciales. La pobreza afecta a más del 60% de los habitantes.

 El desempleo entre jóvenes y mujeres supera el 40%. La deserción estudiantil llega al 70%. Aquellos que tienen la suerte de trabajar lo hacen en ramas donde predominan la precariedad y el salario mínimo.

La "asistencia social" se sustenta, en lo fundamental, por actividades que desarrollan diversas ONGs, entidades religiosas, y algunos programas de la Intendencia Municipal y el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES).
 
El martes 16, la Jefatura de Policía de Montevideo anunció que levantaba el bloqueo al Marconi. Aunque mantendrá el operativo de vigilancia.

Porque la guerra social contra los más pobres es permanente. Y para que el ejemplo de insubordinación no se propague a otros barrios "peligrosos". Mientras tanto las "actuaciones judiciales" siguen su curso. Deberán aclarar (o no) el asesinato del joven Álvaro, y laudar las denuncias que, sobre un "desbordamiento civil", hizo la propia Policía.
 
Hasta el momento, ninguna organización o institución de derechos humanos, ni ningún sindicato o movimiento social se ha pronunciado al respecto. Como si la sociedad terminara justo allí, en la línea donde empieza el mundo del "lumpen proletariado".

Colectivo Militante - Agenda Radical


SITIADOS
 

La Diaria, Montevideo, 16-10-2012

Un joven asesinado, autos incendiados y un cerco policial en el barrio Marconi.

En la tarde del domingo, luego de un procedimiento policial de detención a raíz de la rapiña a una panadería en el barrio Marconi, un joven fue asesinado. El juez de la causa investiga si la bala provino de las armas policiales.

Posteriormente, dos taxis fueron incendiados y en la tarde de ayer permanecían en el lugar. Algunos niños que estaban apostados junto a ellos contaron que lo hicieron porque "alguien tiene que hacerse cargo" del asesinato. La Policía cercó el barrio con dos vallados el domingo de noche, efectúa requisas y recomienda no ingresar.

Hay muchas barreras simbólicas que separan a la mayoría de los periodistas y de los lectores de diarios de los vecinos de Marconi. Ayer había una física: dos vallados dispuestos por la Policía en la calle Aparicio Saravia entre San Martín y Mendoza. Apostados, pidiendo documentos y revisando a la gente que salía, había cinco funcionarios. Al lado de la barrera, aguardaba una camioneta de la Guardia Republicana con 15 efectivos fuertemente armados.

Una pareja joven cruzó la frontera llevando a su bebé en un cochecito. "Allá no pasa nada", se apresuró a aclararnos el hombre, y opinó que la Policía "no está donde tiene que estar", que es donde "pasan las cosas".

 "Yo tengo un hijo, ¿te parece que puedo vivir así?", preguntó y se marchó sin esperar respuesta.

Rony Trinidad, integrante de la Asociación Civil Casavalle, se acercó y nos pidió que miráramos para la vereda de enfrente, donde se amontonaba la basura junto a las viviendas precarias. Contó que varias veces pidió una pala para sacar él mismo los desechos, para que sus hijos no se criaran entre la mugre, pero sus niños ya cumplieron los 18 años y la pala nunca apareció. "A veces dan ganas de justificar las cagadas", deslizó.

Eran las 17.00 y en la parada el grupo de siete personas que esperaba desde hacía más de una hora el 405 se fue dispersando. Un policía advertía a los periodistas que querían traspasar la frontera que no se hacía responsable por su integridad física, que podían robarles o pegarles un tiro.

Algunos efectivos de la Seccional 12ª, asignados en la garita de la Policía Comunitaria, contaron que sufrían pedreas a diario. Afirmaron que el vallado se colocó por el incendio de los vehículos y coincidieron en que las cosas nunca habían llegado a ese extremo.

Una vez traspasado el límite físico y varias horas después de lo sucedido, la calle Aparicio Saravia parecía tranquila. En la puerta de su casa, un vecino, con termo y mate en mano, no tenía muy claro qué había pasado.

"Si pensabas sacar algo en claro, no lo vas a sacar. Habría que terminar con todo el malandraje", sentenció. Los comercios que podían verse en el entorno eran casas particulares con carteles escritos a mano en la puerta, que en general ofrecían cerveza, vino en caja, coca cola, tabaco y cigarrillos.

Había un kiosco de "productos varios" que ampliaba la oferta a pizzas, hamburguesas, panchos y milanesas. Una comerciante protegía los clásicos cajones de frutas y verduras con una reja.

A una cuadra del "lugar de los hechos", una madre llevaba a su hija en brazos. Su esposo no la dejó salir la noche que incendiaron los taxis; era vecina de la madre del joven muerto. Lo conocía desde los dos años -el domingo, cuando fue asesinado, tenía 26-, y asegura que no tenía "nada que ver".

 "Vayan a ver a la madre, está ahí sentada abajo de un árbol", señaló. Se quiere ir del barrio, puso en venta su casa tres veces, pero cuando se dan cuenta de que es en Marconi nadie quiere comprarla.

Junto a los autos quemados, un grupo de niños y adolescentes, todos varones, de entre diez y 16 años, explicaron por qué los prendieron fuego. Dijeron que después de la rapiña a la panadería, la Policía se puso a detener gente y empezaron a "disparar para todos lados".

 Un video filmado por una vecina, que ayer transmitió Canal 4, muestra a un efectivo que dispara al aire en medio de las detenciones, aparentemente sin que haya existido una provocación, y después no muestra más.

Los niños afirmaron que una bala policial impactó en el joven de 26 años que estaba "requechando", revolviendo la basura. Y que prendieron fuego los taxis porque "alguien tiene que hacerse cargo" de eso. "Lo hicimos, pensamos 'que venga alguien', pero nadie vino", dijo el que parecía el mayor de ellos.


Denunciaron que la Policía les pega, que pasan con los autos y les gritan "chupapijas" y "muestran la nueve milímetros". Estaban muy serios, lúcidos y enojados. Recomendaron que fuéramos a hablar con la madre del asesinado, que "estaba ahí".

 Admitieron que estaban armados, pero aseguran que ninguno disparó y que todo se desencadenó cuando la Policía mató al joven. No se explicaban cómo empezaron a disparar cuando había gente que "no tenía nada que ver".

"Estaban todos los pibes del barrio por ahí, había uno de dos años ahí", señaló un niño que rondaba los diez. Después de eso, incendiaron vehículos, agredieron a un taxista y cortaron la calle. "Estaba toda la gurisada ahí, empezaron a quemar todo, y no había forma de controlarlos", relató una vecina.

En el camino de regreso se habían secado los charcos que había dejado la breve lluvia, pero el 405 seguía sin pasar. "Parece que no pasa en todo el día", comentó un vecino y una mujer dijo que iba a ir a buscar a su hija a Mendoza para evitar que tuviera que caminar varias cuadras "en lo oscuro".

"La mayoría de esos gurises, cuando vos los agarrás solos y les preguntás cuáles son sus sueños, terminan llorando", dice Rony. Los técnicos del Estado y de las organizaciones sociales que desembarcan en Marconi se van cuando se acaba el financiamiento.

La desigualdad es, para Rony, el principal problema, más que el trabajo y más que la inseguridad. Pero la gente del barrio en general no puede verbalizarlo.

"Gruñen, putean. No entienden por qué viven una vida miserable en un país que no tiene necesidad de eso", afirma. El problema empieza desde la nutrición de las madres en el embarazo, continúa.

Cruzamos la frontera, y la parada del 405 estaba irremediablemente vacía. Un policía nos aseguró que en la noche del domingo hubo un tiroteo y a raíz de él "murió" el joven. Su versión no coincide con la de los niños que parecían hacer guardia junto a los autos incendiados.

Tampoco con la Diego Fernández, jefe de Policía de Montevideo, quien no descartó que el homicidio se deba a un "ajuste de cuentas" y habló de la "desobediencia ciudadana" como raíz de los disturbios.

No se sabía cuándo se levantará el vallado, pero se preveía que el sitio durara un par de días por lo menos. Es la segunda vez que la Policía cerca el barrio; la primera motivó una marcha.

El juez que investiga el asesinato, Nelson dos Santos, cotejaba ayer las armas de los policías con la bala que mató al joven. En la noche había cinco funcionarios emplazados; ocho ya habían sido liberados al igual que nueve vecinos. En la órbita judicial todavía no está claro lo sucedido el domingo, que para el barrio se transformará seguramente en una anécdota más.

Porque, como dice al pasar Rony, mientras transita a paso lento por Aparicio Saravia, "en el reino de la inequidad, ¿qué es lo justo?".


"Yo los defiendo"


En setiembre de 2011 el Ministerio del Interior lanzó una campaña publicitaria, diseñada por funcionarios del área de comunicación de la propia cartera, con el objetivo de "promover la integración social" e "invitar a la reflexión" sobre la estigmatización de los barrios "más afectados por la delincuencia". Incluyó dentro de este grupo a los barrios capitalinos Marconi, Borro, Paso de la Arena y 40 semanas.


En el caso de Marconi, la publicidad indicaba: "En el Marconi hay mucha gente que marca tarjeta. Yo los defiendo", y el texto iba acompañado de la imagen de una policía. "Le recordamos a la gente que aún en esos lugares donde el conflicto social es más potente que en otros, vive mucha gente de trabajo, que estudia o que trata de mantener una buena convivencia", explicó en aquel momento al Portal 180 uno de los directores de la Unidad de Comunicación del ministerio, Marcelo Barzeri.

 Sobre las críticas que surgieron luego de la campaña, que señalaban que la publicidad generaba el efecto opuesto al pretendido, Barzeri dijo al mismo medio que hay gente que considera que la campaña "estigmatiza por mencionar a los barrios, pero nosotros sabemos que esto no ocurre porque esos barrios son mencionados por la prensa y por la gente todos los días".

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"Basta ya de poner presión.

Ya no estamos en la dictadura para tanta represión. Quiero que saques a mi barrio de tanta persecución",

letra de "Yo soy Marconi", de Don Cony

 

       Represión y  Asesinato “Tupamaro” con Uniforme Policial

Bonomi se vistió con el uniforme del Inspector Rodolfo Leoncino  para atacar a los barrios pobres

Guarteche nos explica que desde el 2005 el “combate” a las drogas y en especial a la pasta base es un gran verso de la familia Tabaré Vázquez Rosas,  ya que  nos explica que por eso, en el 2012  al existir más pasta base, avanza la “delincuencia” en los barrios pobres.

Conclusión no se ha combatido nada, se ha acrecentado su comercio con Jorge Vázquez Rosas!!

Lo único que avanza en los barrios pobres es la pasta base??

1) Pobreza ¿qué es eso?

Hay tanto trabajo, hay tantas tarjetas del Mides con buena plata, hay tantas escuelas último modelo (con “ayuda” del arquitecto  Carlos Ott....! ), hay tantas ambulancias y tan buena asistencia, hay tanta carne ,verduras y frutas baratas, hay tanta diversión al  estilo 1er mundo, somos tan campeones de cuarta en todo,  que es NATURAL que la gurisada de esos enormes asentamientos y  torres llamadas Palomares ( por sus arquitectónicas ventanas), Cerro Norte, 40 Semanas, Marconi etc., es natural decíamos de que se aburran y salgan a chorrear y de paso una maruja o un pipazo de pasta.

2) la pasta base como herramienta de  dominación de los jóvenes pobres

Para los oligarcas y actuales autoridades “tupamaros” de la policía lejos están de “combatir la pasta base, todo lo contrario. La utilizan desde el 2002, en Uruguay, para destruir los jóvenes pobres (se regala) para evitar el desarrollo de una conciencia de rebeldía, se utiliza para destruir a los jóvenes pobres, pues ellos son mayoría en la población del país y eso los hace temblar, permanentemente afirman “los que más se procrean son los pobres

3) El “Bichito” Bonomi cosecha lo que está sembrando.

Este personaje “tupamaro” que paso de obedecer a los tenientes de las FFAA, Amodio y a Huidobro convirtiéndose en un vulgar asesino, paso  hoy  de asesino de policías a Jefe de Policías

4) Bichito es hijo de un aparato armado que solo tiraba  tiros y no se pregunta nada, solo obedece... es hijo de una violencia ciega (Pascasio Báez) alejada del pueblo y ahora usa la policía para tirar “tiritos”, no importan a quien sino obedeciendo a la DEA y a los Yanquis, como ayer obedecía al Amodio y al Huidobro.

 5) El Marconi es pobre por que los” ricos tupamaros “son toda una manga de corruptos que compran casas en los barrios lujosos, tienen autos Km y pasean por Punta del Este algunos como “Aparicio” Saravia  / ex-MPP), Dotti ( 738) y el Carlos Lizcano (MPP) , compran lujosas casas-quintas en Melilla ( zona exclusiva de millonarios),  otros que vivían en el Marconi-Las Acacias-Coppola,  como Eleonora Bianchi ( V. Artiguista ) (árboles caídos de la  IMM) levantaron fortunas y  hoy compran perfumes Dior y se hacen la manicura y se mudaron al “Trocen”  a lujosas casas para administras empresas propias.

6) El Marconi es pobre por que los “ricos tupamaros “y sus socios políticos, no solo saquean al estado, sino que también protegen a todos los oligarcas como Silva y Rosas, Como los Pereira Reverbel del 2012, protegen a los Dan  Mitrione del 2012, protegen a los pobres viejitos como el Goyo y su camada de torturadores, protegen a todas las grandes financieras Monty  y pequeñas como Cosmos!

7) Historieta según Mújica, del Bichito

“Naide tiene historia, son solo  historietas”. (Mújica).

La historieta se llama comisario  Leoncino; 27 de enero 1972 Un grupo del M.L.N.-T mata al Jefe de Seguridad del Penal de Punta Carretas Inspector Rodolfo Leoncino cuando esperaba un ómnibus en la esquina de su domicilio. Siendo sus responsables Alberto Cía del Campo, Carlos López, Eduardo Bonomi

Pero la verdadera historieta   de hoy es ¿?

Que Giuliani y la embajadora yanqui son quienes marcan el rumbo

El Bichito” a pesar que disimula su enfermedad no nos deja de demostrar que se le chorrea la baba conservadora, oligarca y pro yanqui.

8) Por eso la policía que forma Bonomi con grandes corruptos  y pequeños rateros, con lumpenes y prostitutas, es antes que nada formada en el odio al pueblo pobre. Bonomi les enseña a disparar por la espalda, de ir a las policlínicas y arrastrar mujeres por el suelo tirándolas de los pelos, de invadir los barrios pobres para imponer su orden que no es otro que el orden de los  Mitrione, que era un experto en torturas al servicio de la CIA, del 2012, de la DEA, de los yanquis.

Bonomi y Mújica están formando una policía, peor de la que funciono bajo la dictadura, los “conejos” Capitán Ricardo Medina y los Tenientes Sande Lima, ya se cuentan por centenares.

La policía de Bonomi y Mújica asesinan clasificadores de basura total  para ellos también son basura!!!

Ejemplo de estos milicos, es el jefe de Policía, Diego Fernández que justificando estos atropellos de asesinos 2012 declarando que respetan los DDHH”; y demostrando su coherencia represiva señala “estamos apretando la seguridad para la policía y para Bonomi apretar, es disparar sobre la población indefensa amen del disparate conceptual de estos mediocres aprendices de fascistas  al afirman que la seguridad se aprieta!!!!!

Fernández que ya debería estar, en al menos Domingo Arena  cárcel de lujo para violadores de DDHH, nos da clase de “operativos especiales” y de “áreas con problemas”

 En Estas áreas el problema principal, es cuando la policía de Bonomi llega a puro gatillo fácil para asesinar gurises pobres.

En estas áreas del feudo de la  seccional 12 da, lo principal son las coimas de los milicos de esta seccional 12, que son los principales distribuidores de pasta base, timba, prostitución

Bonomi y La 12 tiene la “medalla” de asesinar  a palos en su local a otro reciclador!!!

Bonomi y La 12 lleva un asesinato por semana en el Marconi en este mes!!!!

El último asesinato fue el del "Bebe" Álvaro Gutiérrez con un tiro por la espalda con BALA POLICIAL, negándole la asistencia cuando había decenas de patrulleros y milicaje, lo dejaron tirado como a un perro y su madre fue brutalmente ultrajada le pegaron y le decían "sucia" y "mugrienta" y la echaron a la calle tirándola de los pelos  de  la Policlínica en Capitán  Tula copado por el milicaje de Mújica y Bonomi negándole también asistencia médica!!!!

No vienen a solucionar ni la vivienda, ni la salud, ni la enseñanza. .

No vienen a solucionar el  problema de las gurisitas madres con bebes enfermos.

¿Bonomi y Mújica piensan que comemos mierda?

Ellos mismos declaran que los vinculados en el MINI TRÁFICOde drogas son 50 personas.

 Por lo tanto A) ya los tienen identificados B) es mini tráfico y c) por 50 sospechosos rodean a mas de 20 mil personas y movilizan al GEO , la Guardia Republicana, la GEPP, Radio Patrulla, tanquetas, carros de asaltos, cuerpos especiales etc. etc.

Bien, queda claro, que usan de pretexto a la droga;PARA EJERCICIOS DE REPRESIÓN Y TORTURA  a los pobres,  tal cual lo deciden la DEA y el Pentágono  con los Mitriones del 2012

Para el “Tupamaro Bichito” los héroes del 2012 son Rudolph Giuliani y Julissa Reynoso,  la Embajadora Yanqui. ¿Y por qué no Mitrione?

Estos operativos –entrenamientos, muestran como Bonomi tiene a su tropa en la “saca caca” ya que están dormidos en sus vehículos cuando se ven pasar por San Martín

Estos operativos los cuales Bonomi señalaba pomposamente “que la gente  se estaba acostumbrando” como que los recibían con aplausos!! Pasó que se le dio vuelta la tortilla y muestra lo que verdaderamente son  ; SON PROVOCACIONES POR UN LADO E  INTENTAN DAR ESCARMIENTO A LOS GURISES POBRES PARA QUE LA COSA NO SE CONTAGIE

BONOMI LA GENTE JAMÁS SE ACOSTUMBRARA A LOS PALOS!

BONOMI  VOS Y TU POLICÍA LE GRITAN “SUCIOS Y MUGRIENTOS” A LOS POBRES.

BONOMI LOS GURISES POBRES TIENEN RAZÓN!!

Apoyamos a las gurisas y gurises pobres

En los barrios pobres se cortan las calles para conseguir luz, se cortan las calles para que las policlínicas funcionen, se cortan las calles para que se solucionen todo tipo de problemas sociales desde las escuelas a los merenderos.

Es más que común, que los ricos con sus autos se burlen e incluso atropellen a los manifestantes.

La gurisada de 10 años, a los de menos años y a los de 15 ya mamó todas estas cosas y no las aguantan más  estos gurises son rebeldes a tanto atropello.

Eso es lo que paso en el Marconi, quemaron “las gomas”, ahora se hacen respetar

Ahora los ricos saben que sus autos se hacen cenizas y sino pregúntenle al anti-obrero Dourado!

Basta Ya Discriminaciones a los niños pobres!

Basta Ya de Zonas Rojas de Bonomi!

Basta Ya de “prevenciones” que es represión brutal a tiros por la espalda!

Basta Ya de niños desposeídos, huérfanos y explotados!

Basta Ya de niños expulsados, viviendo en la miseria!

Basta Ya de niños viviendo frío  o calor bajo el cielo!

Basta Ya de niños sin vivienda, sin atención medica y sin escuelas!

Basta Ya de niños marginados, desgraciados y desamparados!

Basta Ya de niños infelices viviendo y comiendo de la basura!

Basta Ya de niños y niñas explotados por la prostitución

Basta Ya de niños viviendo la inseguridad de no comer!!

Arriba los gurises que se rebelan!!

Arriba los gurises que luchan!

Arriba los gurises que queman todo!

Arriba los gurises que levantan la piedra y la vuelven a tirar!!

Arriba el Marconi y todos Los Palomares en el camino de la pelea!!

Si Bonomi y toda su barra, si Bonomi y todo el Gobierno, si el suyo, no están de acuerdo con los niños pobres que se asilen en la Embajada Yanqui

Basta Bonomi de armar PROVOCACIONES  en los barrios pobres, para beneplácito de los yanquis!!

La verdad,... pobre Raúl, el Uruguay está lleno de “tupamaros “cretinos útiles a la DEA y a USA

Tiro Suizo

2012-10-16

Asesinado por la Policía

María Teresa Conde: "Los que mataron a mi hijo deberán pagarlo"

Se confirmó. Álvaro Nicolás Sosa Gutiérrez, conocido como El Bebe, fue asesinado por la Policía el domingo pasado en el barrio Marconi (ver Correspondencia de Prensa del 16-10-2012).

La pericia balística determinó que la bala que mató al joven de 25 años salió de una de las armas de los cinco policías "emplazados" por la Justicia. Los agentes (cuatro hombres y una mujer) alegaron que respondieron a un ataque con piedras. Dijeron que fue una acción en "legítima defensa propia".

La fiscal de la causa, María de los Ángeles Camiña, pidió una "ampliación de pruebas". Hasta tanto, el juez Homero Da Costa resolvió dejarlos en libertad aunque seguirán "bajo indagatoria". 


El jefe de Policía de Montevideo, Diego Fernández, respaldó a sus efectivos. Y fue bien claro. La muerte del joven en el Marconi se dio como consecuencia de las operaciones policiales en los barrios pobres de la periferia urbana: "Venimos apretando y esto fue consecuencia del apriete".

Lo que sucedió "está dentro de las previsiones", agregó. (El Observador, 17-10-2012). El Ministro del Interior, el tupamaro Eduardo Bonomi, también respaldó la actuación de la Policía y reafirmó la continuidad del "apriete".

Es decir, la aplicación de una política de "tolerancia cero" con los más desposeídos de la sociedad. (ver documento "El avance del populismo punitivo" en postaporteñ@ 846 - 2012-10-05  ).

Seguramente, este nuevo crimen de Estado quedará impune. Como tantos otros bajo el gobierno del Frente Amplio. Sobre todo cuando las víctimas son hijos de las capas sociales más empobrecidas de la sociedad.

 El gobierno sabe que muy pocos alzarán la voz de condena cuando el dado de baja es un "malandra". La "demanda de seguridad" justifica los medios. Incluso la ejecución del "delincuente".

El joven asesinado en el Marconi era parte de esa tropa delictiva que la "ciudadanía honesta" detesta. Un "rapiñero", "adicto a la pasta base" que, para colmo, andaba entre la basura.

En la entrevista que reproducimos, María Teresa Conde cuenta sobre el Álvaro que "no molestaba a nadie". Denuncia la prepotencia policial contra ella y su familia. Muestra su indignación y demanda justicia. Exige castigo para los asesinos de su hijo.

(Redacción de Correspondencia de Prensa)


Entrevista a María Teresa Conde, madre de Álvaro

"Los que mataron a mi hijo deberán pagarlo"

Diego Castro - El País, 17-10- 2012

-¿Sabe por qué mataron a su hijo?

-Mi hijo estaba juntando basura. Era lo que hacía todo el tiempo. Juntar basura. No molestaba a nadie. Lo único que hizo fue quedar en el medio de un tiroteo. No es como dijeron por ahí que fue un ajuste de cuentas. Él fumaba pasta base, sí, pero no robaba, no se metía con nadie. Era un muchacho tranquilo.

-Pero la Policía dice que tenía antecedentes penales

-Mirá, cuando empezó a fumar pasta base, hace como ocho o nueve años, se ponía muy agresivo y se sacaba. Una vuelta se robó una moto de acá en la esquina y lo agarraron por eso.

Y al poco tiempo que salió tuvo problemas con un muchacho, acá por Trápani (la calle Jacinto Trápani) y le pegó. Ahí cayó de vuelta, pero después de eso se tranquilizó. Y es como te digo: fumaba pero más nada.

-¿Usted estaba con él cuando murió?

-No. A mí me vino a buscar mi hija. Él estaba requechando en la basura y se puso a mirar a ver qué pasaba, porque justo estaban arrestando a los muchachos que habían robado la panadería.

Entonces cuando se empezaron a escuchar los tiros mi hija lo llamó para que viniera. Cuando se dio vuelta a mirar, ya estaba tirado en el piso y muerto. Se murió enseguida. Y me lo dejaron tirado ahí, en el medio de la calle.

-¿Cómo lo sacaron del barrio?

-Un muchacho pasó con la camioneta y le pedimos por favor que lo llevara a la policlínica de Capitán Tula.

-¿Él llegó vivo a la policlínica?

-Al principio dijeron que sí, pero yo sé que llegó muerto.


-¿Por qué cree que dijeron que había sido un ajuste de cuentas?

-Preguntale a cualquier vecino y te va a decir que a mi hijo lo mató un policía. Él no tenía cuentas que ajustar con nadie.

-¿La Policía habló con ustedes?

-No. Y no solo no nos hablaron, no nos tomaron declaraciones sino que nos trataron muy mal. Fijate que cuando quisimos ir a ver el cuerpo en la policlínica nos echaron, nos trataron de sucias y a mi hija le pegaron una patada en la espalda. Además, cuando estábamos acá la arrastraron de los pelos.

No hay derecho que nos traten así, acá hay mucho malandra sin duda, pero nosotros somos gente de bien, que quiere vivir tranquila.

Yo quisiera que el ministro Bonomi me venga a explicar por qué la Policía actúa como actúa. Porque ahora nadie me va a devolver la vida de mi hijo.

-¿Va a hacer algún tipo de denuncia?

-Sí, no tengas dudas. Quiero que los que me mataron a mi hijo paguen por lo que hicieron. Ayer (el lunes) no hice nada porque lo estaba enterrando, pero te aseguro que van a pagar.

Colectivo Militante - Agenda Radical