Envíopostaporteñ@ 808

PAN SI, CIRCO NO,

 

(“mistos”, tampoco…)(*)

Jorge Croce                                                       

Entendemos que la posición tomada por la fuerza política Frente Amplio, respecto a la decisión de liquidar PLUNA, luego de tomar algunas impostergables medidas de protección de intereses que no deben quedar huérfanos de apoyo, es la correcta.

No sólo porque se dispararon, aquí y ahora, situaciones imprevistas e imprevisibles que hacían imposible la continuidad de dilapidación  de recursos estatales, sino porque, además, se optó por evitar el estéril y clásico “circo”, que la oposición deseaba montar en el tratamiento político del tema en el nivel legislativo.

En el cual, dadas las rígidas mayorías existentes, al no haber posibilidades punitivas, ajenas al trato legislativo, la “cosa” desembocaría, como siempre, en la estéril esgrima, de los que, desde la oposición, quieren desacreditar al gobierno de turno, y la defensa que éste pueda hacer, poniendo sobre la mesa, que el origen de este “balurdo” (1) se extiende a la (ir) responsabilidad de anteriores gobiernos “tradicionales”.

Porque, los elementos que la oposición tenga, pueden ser igualmente vertidos en el ámbito idóneo, que es el de  la Justicia, única capacitada para juzgar penalmente los posibles ilícitos por acción u omisión que se pudieren haber cometido, en todo el recorrido de su deficitaria vida.

Y con esto, se contesta el flaco argumento de que el oficialismo “tiene cola de paja”, y es por eso que rehúye el trámite parlamentario.

Pero queda pendiente el tema de fondo, que es la idoneidad del montado mecanismo de empresas “mistas” (2)

Una primera forma de la patología capitalista en la materia, es la privatización de aquellas áreas del Estado, que siendo, como es lógico esperar de ésta filosofía económica,  jugosamente rentables, se intenta justificar que no correspondan a la explotación estatal, y por tanto, deban pasar necesariamente a la órbita privada. Dejando, por supuesto, el carácter estratégico de lado…

Pero otra forma  convenientemente “edulcorada” de sicología capitalista, cuando la primera no resulta de recibo,  es la de las empresas “mistas”.

Este tipo de empresas, intenta justificarse en base a la presunta  debilidad de los Estados, de poder financiar los activos imprescindibles para montar dichas empresas. Así se ve en los casos más conocidos  de los ferrocarriles, en flotas de barcos de transporte comercial, en las aeronaves.

Como esos Estados no tienen capital disponible,  rápidamente aportable, de la envergadura del necesario, recurren a socios potencialmente poderosos en esas formas de capital disponible. Y para seguir la lógica capitalista, para atraerlos, necesariamente les ofrecen un porcentaje importante en el capital accionario de la empresa, que deberá moverse, como otra lógica impuesta por el sistema, en la esfera del Derecho Privado…

Y, junto al ofrecimiento, de más del 50% del capital nominal accionario, va la consecuencia lógica (capitalista) de tener el poder de decisión en  la empresa.

El capital mayoritario decide que hacer y cómo hacerlo y el minoritario mira y, a veces, controla. Sujeto, inclusive, al desigual tratamiento de los funcionarios “adjuntados” por la esfera oficial…

Pero la base del desacuerdo está en las diferentes filosofías intrínsecas que adornan a ambas orientaciones. La privada, seguirá la lógica del lucro. Cuanto más lucro, mejor. En tanto que la pública, debería estar dirigida hacia la mejor satisfacción de las necesidades de los conciudadanos.

Por poner un ejemplo muy claro, una empresa privada no se preocuparía de dotar de luz a un ciudadano aislado a cientos de kilómetros de dónde se encuentra el último poste de energía eléctrica.

Sin embargo, ésta sería una condición ineludible, sin ecua non, para un ente  funcionando en la órbita estatal.

Y ésta elemental diferencia hace imposible el “afectio societatis” imprescindible para el funcionamiento aceptable de éstas empresas, que hemos denominado, sarcásticamente, por su ya clásico final, como de “mistas”

Parafraseando al inigualable Wimpi: Una empresa “mista” empieza cuando aparece  un privado que pone la cabeza y el Estado poniendo capital, y termina, cuando el privado se agarra el capital, y el Pueblo se agarra la cabeza.

Porque la porfiada Historia nos muestra que, no hay nada mejor aplicable al caso que nos ilustra, que esta cruel verdad...

Que si no fuera que es trágica, podría llegar a ser tomada como  un buen chiste…

                                                       ---- 

(1)  balurdo: (usado como sinónimo de) situación liosa o desagradable

(2)  misto: es un pajarito de nuestra fauna, cuya característica, la de ser “jaulero” (propicio a adaptarse  fácilmente a vivir enjaulado, según la visión de algunos), ha hecho que la jerga lunfarda lo utilice como sinónimo del ser humano fácil de engañar…)

(*) Publicado en el diario La República del 24/7/2012