El querosén lo usan los más pobres; es el combustible más adaptado a sus necesidades porque no hay dinero suficiente para calentarse con gas (carísimo), o electricidad, que cuando llega la boleta se va el sueldo en ella.
Entonces uno va con la botellita a comprar la “diaria” que sabe que puede pagar.
En Colonia hay sólo dos lugares cerca del puerto que venden querosén; total los pobres, que viven lejos de ese lugar, pueden caminar.
Pero además en esos dos lugares, desde hace 4 días (muy fríos por cierto) no tienen querosén.
No está mal en general la gestión de Sendic en ANCAP, pero sería bueno que las obras grandes y deslumbrantes no le impidan ver lo pequeño y cotidiano que tanto duele.
Cuando se otorgan concesiones para vender combustible, las estaciones deberían estar obligadas por ANCAP, a vender también querosén y tener siempre en stock bajo pena de multa.
Para terminar somos el único país de América sin “ombudsman” o sea sin defensor de los problemas del pueblo.
Cuando decidimos llamar a ANCAP para denunciar esta situación, fue imposible lograr nada.
QUE LA GENTE COMÚN TENGA POSIBILIDAD DE DEFENSA ES DEMOCRACIA
B. Juri