Y, otra vez más nos vemos en la situación de elegir ¿nuestros candidatos?
¿Son realmente éstos, nuestros candidatos?
Cuando soñamos con el país que querríamos,¿ podríamos concebirlo dirigido por alguno de ellos?
¿Hay alguno entre todos los devaluados dirigentes del Frente Amplio que pueda ilusionar a los jóvenes uruguayos? Porque, si no se dieron cuenta aún, ya no existen más jóvenes en el FA.
Sin prisa y sin pausa (como decían los milicos y hoy dirá Huidobro), sin prisa y sin pausa hemos logrado expulsarlos de la “fuerza del cambio”.
¿Cuál cambio?
¿A qué cambio se refería Tabaré cuando para su asunción nos sorprendió con la invitada especial Mirta Legrand; o cuando su primer acto de gobierno fue instalar la estatua negra del Papa en Tres Cruces (donada por el Opus Dei)?
O quizás “el cambio” fue mandar al genial Astori a los EE.UU. para reafirmar que Uruguay pagaría hasta el último peso de esa deuda externa que ninguno de nosotros generó, y que gracias a sus brillantes servicios, alabados por los organismos financieros internacionales, nos hipoteca el futuro en más de 30 mil millones de dólares.
También “ser de izquierda” sería haber firmado un Tratado de Inversiones con Bush en
Mar del Plata, cuando Chávez y Kirchner con enorme audacia pateaban el ALCA para siempre de Suramérica.
Otra gran batalla de nuestra peculiar izquierda, fue verlo a Vázquez como Comandante en Jefe enviando sus tropas a defender la santa multinacional de Botnia; y hace poco nos enteramos por los chicos del Opus Dei, que también estaba dispuesto a pedir la ayuda del ejército de los Estados Unidos para dar batalla a los herejes de Gualeguychú.
¡Ese es nuestro líder! ¡Grande Tabaré!
Fue el único que se atrevió a abrazar al mayor genocida de este tiempo (Bush) y lo desafió a ver quién “pesca el más grande” en la quinta de Anchorena.
O quizá los países izquierdistas del mundo nos deberían envidiar por nuestro 4,5% de presupuesto en la educación (Argentina y Venezuela usan el 6% porque son brutos); lástima que nuestros chicos no reconocen los esfuerzos y hoy califican mucho peor.
Hay mucho, muchísimos más “cambios” que deberíamos recordar para poder valorar en su justa medida estos años.
Para terminar no quisiera olvidar ese bello decreto emitido por Tabaré cuando ya se despedía del gobierno, por el cual entregaba nuestro “Plan Cardales”(TV digital, Internet y telefonía, estatal para todos) al grupo Goldman Sach-Clarín , con la certeza que sólo puede tener un líder de esta magnitud, de que jamás nuestra ANTEL podría gestionar mejor que una multinacional.
Ese y sólo ese fue el gran camino de cambios que nos proponían, mientras Mujica y la mayor parte de los dirigentes del Frente Amplio decían ser soldados de Tabaré obedeciendo sin chistar.
¿Y ahora qué?
Tenemos a un pobre viejo Presidente, que más bien es un gerente, porque ni siquiera tiene Casa de Gobierno; tiene “Torre Ejecutiva”.
Y entonces les habla a los empresarios desde el Hotel Conrad de Punta del Este; y en el fondo siguen siendo soldados de Tabaré con Astori a la cabeza.
“Es lo que hay”; “como te digo una cosa te digo la otra”.
Así que estos hermosos años de “fiesta y participación” los coronamos con la firma fresquita del pedido de tropas a EE.UU.( que trabajan al servicio de la CIA) para que entrenen a nuestra Armada.
Estos cuatro candidatos que avalaron este camino de cientos de “fantásticas medidas de cambios”, nos piden hoy que los votemos.
Desde que comenzó el gobierno de Vázquez, nos quisieron convencer de que la oposición eran los blancos y colorados; pero no.
Estos años sirvieron para que el Frente Amplio hiciera el trabajo sucio que a ellos no les dejábamos hacer.
Tan bien lo hicimos, que ahora ellos reivindican nuestras banderas de izquierda….
Con éxito.
Nos quedamos esperando una participación y discusión que en estos 7 años jamás se dio sobre el futuro que deseamos para nuestro País.
De este camino de sinsabores, la única gestión que rescatamos es la de ANCAP, UTE y la Actual Cancillería.
Termino con una estrofa de la bellísima canción de “Rossana”:
Si te arrancan al niño, que llevamos por dentro
Si te quitan la teta y te cambian de cuento
No te tragues la pena, porque no estamos muertos
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.