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PETROLOGÍA ÍGNEA EN EL HORIZONTE GEOLÓGICO

 

CAPÍTULO -XII-

 DOCUMENTO de minería a “cielo abierto" por

 CRUZADA POR LA TIERRA Y CONTRA LA POBREZA
2do. Frente

 

La rama de la geología que estudia la composición, estructura, génesis, emplazamiento y clasificación de las rocas ígneas es la identificada como Petrología Ígnea,  siendo la que agrupa conceptualmente a éstas rocas en tres grandes grupos que son: plutónicas; volcánicas o extrusivas e hipabisales o filonianas.

Las rocas primarias que se forman en el proceso endógeno están constituidas por una asociación mineral que se organiza a partir de la cristalización debido a su progresivo enfriamiento en el proceso de ascenso magmático, éste se puede producir en zonas profundas de la base de la crosta terrestre y de forma lenta formando bolsones de gran volumen identificados como proceso de “ollas”, “conductos secundarios” o “fenómeno de plutonismo”.

Las rocas formadas dentro del proceso secuencial más alejado hacia el interior profundo de la crosta terrestre las llamamos rocas plutónicas y al fenómeno que se procesa geológicamente plutonismo, y a las rocas formadas en la misma secuencia y a partir de la crosta terrestre hacia fuera, las llamamos rocas volcánicas o efusivas y al fenómeno que se produce geológicamente volcanismo, al conjunto de éstos procesos los definimos como secuencias magmáticas y al fenómeno geológico magmatismo.

La cristalización magmática se desarrolla a partir de los diferentes intervalos entre la interrelaciones de las temperaturas y las presiones y de la composición atómica y química cristalográfica, dónde inicialmente se procesan las secuencias de cristalografía a partir de los minerales que presentan mayor punto de fusión y posteriormente los de menor punto manteniendo un orden decreciente en la misma dirección de las formaciones estructurales y dónde el agua juega un rol fundamental en todos éstos procesos y cambios.

A condiciones de alta presión y temperatura, un magma posee una alta solubilidad del agua, la que decrece al descender la temperatura y en mayor grado cuando desciende la presión.

Los magmas máficos tienen mayor solubilidad que los magmas félsicos, identificándose a la pérdida de solubilidad de un magma y la producción de partición de agua como “primera ebullición” reconociéndose por falta de estudios al respeto solamente como un fenómeno gradual y de poca incidencia en los procesos magmáticos plutónicos.

El otro proceso de partición de agua es el llamado como “segunda ebullición” la cuál sucede durante la cristalización de un magma producto de la exsolución de agua y se le nombra sí, porque sucede durante el enfriamiento adiabático.

La convergencia de parámetros geológicos y termodinámicos durante los corrimientos de magmas determinan los procesos hidrotermales capaces de secuestrar metales desde un magma, siendo la presión; temperatura; velocidad y tipo de emplazamiento; velocidad de cristalización; tanto por ciento de cristalización; tipo de volcanismo que lo produce, entre otros, en la determinación para que se produzca la “segunda ebullición” en un magma determinado, considerándose como una alteración hidrotermal el proceso de metasomatismo, al darse la transformación química y mineralógica de la roca original en un sistema termodinámico abierto.

El agua al ser calentada de forma isobárica o a lo largo de la curva de equilibrio vapor–agua se mueve internamente cambiando sus comportamientos porque se expande su estructura; su densidad disminuye; su viscosidad cae rápidamente lo que produce un fuerte movimiento molecular y un notable aumento de su conductancia, lo que favorece la formación de procesos cristalográficos intermoleculares y la formación de moléculas complejas.

El agua es un excelente solvente en condiciones de alta temperatura y presión, se le reconoce como un fluido polar único que se comporta con propiedades muy particulares, con un enlace de hidrógeno y un fuerte momento dipolo, dónde al producirse éste se forma un enlace débil al que se le reconoce como “estructuras de coordinación tetraédrica de corta duración”, al ser las solubilidades dependientes de los enlaces entre especies soluto y agua, dónde la estructura y características del agua son importantes para entender las variaciones en la solubilidad.

Al subir la temperatura y presión el agua se expande como consecuencia del debilitamiento progresivo del enlace de hidrógeno con la separación de la distancia del enlace y el crecimiento del ángulo H-O-H, lo que define un aumento de la entropía produciendo una reacción aleatoria en crecimiento entre las moléculas del agua interviniente.

Encontramos que la presión siempre tiene un efecto opuesto a la temperatura, lo que produce un hecho de suma importancia al comprimir la estructura del agua, el efecto combinado entre temperatura y presión producen en el agua al aumentar la primera mas comprimible al agua, disminuyendo notablemente su densidad.

Las propiedades dieléctricas del agua cambian con las variaciones de las temperaturas y la presión, al subir la primera como equilibrio de agua-vapor o a presión constante decrece su viscosidad produciendo una fuerte movilidad molecular lo que produce una fuerte baja en la magnitud dieléctrica del agua entre el momento dipolo y la capacidad de orientación polar, cuando la constante dieléctrica es muy alta el agua busca formar cubiertas sobre iones soluto, pero cuando sube la temperatura se termina esta propiedad lo que permite que se produzcan la unión de aniones y cationes solutos en pares iónicos, mejorando la estabilidad de los complejos que se crean y aumentando la generación de los mismos.

Los cambios dieléctricos del agua en relación a los cambios de temperaturas y presiones tienen un efecto directo sobre los electrolitos como NaCl y también ácidos fuertes como HCl quedando fuertemente asociados a temperaturas sobre los 250 ºC, dónde HCl se torna en un ácido débil bajo condiciones de equilibrio vapor-agua. También la capacidad de ionización cambia porque en la molécula del agua se disocia en H+ y OH-, siendo que esta constante cambia en varios órdenes de magnitud lo que hace cambiar el pH, con importantes implicancias para la hidrólisis de cationes metálicos y la formación de complejos hidróxidos cuya estabilidad se procesa a valores de pH más bajos.

El agua mineral natural es el agua que se extrae desde el subsuelo ya mineralizada naturalmente desde las profundidades de la crosta terrestre debido a la interrelación química–física que se producen con los materiales geológicos por los cuales atraviesa y mientras más profunda se encuentre la fuente más pura será.

Esto se debe a que está demostrado que a unos 700 ºC se distribuye dentro de la cristalografía estructural las aguas minerales las que se mantienen circulando como vapor dentro de las lavas con altas temperaturas, lo que hace que está más alejada de la contaminación microbiológica y química de la superficie terrestre, y esto es una de las características principales para que un agua pueda considerarse mineral natural.

Una de las mayores diferencias que podemos encontrar entre un agua natural y un agua mineral natural es el sabor, el olor y su contenido de mineralización.

Estas características son proporcionadas por las rocas y arenas por la cuales en la mayoría de los casos son filtradas y le dan un toque único y especial a cada agua dependiendo de la zona que es extraída.

En base a su contenido mineral se clasifican las aguas, como:

·         Mineralización débil, son las que contienen menos de 150 mg/de calcio.

·         Mineralización fuerte, son aquellas que contienen más de 1.500 mg/de calcio.

·          Magnésicas, contienen más de 50 mg/lt. de magnesio.

·           Cálcicas, contienen más de 159 mg/lt. de calcio.

·           Sulfatadas, contienen más de 200 mg/lt. de sulfatos.

·           Bicarbonatada, contienen mas  600 mg/lt. de bicarbonato.

·           Sódica, contiene más de 200 mg/lt. de sodio.

·           Fluoradas, contienen más de 1 mg/lt. de fluoruros.

·           Clorurada, contienen más de 200 mg/lt. de cloruro.

·            Acidulada, contienen más de 250 mg/lt. CO2.

·             Ferruginosa, contienen más de 1 mg/lt. de hierro.

Químicamente el agua es un compuesto relativamente estable y es disociable en hidrógeno y oxígeno (sus átomos componentes) solo al extremo de alcanzar los 2000 ºC bajo una atmósfera de presión. Es uno de los compuestos químicos más usados como neutralizante o diluyente en soluciones.

Esta identificación es la que se emplea para determinar las series de minerales de cristalización magmática y para caracterizar las condiciones de ascenso y formación cristalográfica de las distintas lavas y de las rocas que se forman al constituirse a partir del horizonte de la crosta o corteza terrestre.

La estructura cristaloquímica de la corteza terrestre se define por la cantidad de las especies minerales dónde ocupan el primer peldaño los compuestos oxigenados (76,60%), el segundo los sulfuros y compuestos similares con un (16,53%), en tercer, los halogenuros (3,94%) y por último las sustancias simples (2,93%), a partir del contenido de agua que tienen cada uno de ellos se define la gran división de elementos geológicos entre los hidratados y no hidratados.

Dónde los silicatos predominan en esta escala (75.11%), prosiguen los arseniatos, fosfatos y vanadatos con un (18,27%) dónde predominan ampliamente los fosfatos con un  aproximado de (10,18%), prosiguen los óxidos con (9,48%) y los sulfatos con (7,14%).

Se determina a partir de los elementos brindados que la corteza terrestre contiene alrededor de un 75% de silicatos y de un 17 % de óxidos e hidróxidos, lo que define sin lugar a dudas que la composición primaria más importante de nuestra corteza terrestre es de óxido de silicio predominantemente.

PROCESOS DE GENERACIÓN DE MAGMAS GRANÍTICOS EN LA CORTEZA ARCAICA. APROXIMACIÓN MEDIANTE EL ESTUDIO EXPERIMENTAL DE LAS RELACIONES DE FASES Y COMPOSICIÓN DE LOS FUNDIDOS.

Autor: LOPEZ APARICIO SUSANA MARIA, año: 2003, Universidad de HUELVA,                                                 España, FACULTAD CIENCIAS EXPERIMENTALES.

Resumen:

Durante el León Arcaico (4.0–2.5 Ga), la superficie de la Tierra comenzó a consolidar una corteza tanto de carácter oceánico como continental las litologías ígneas plutónicas que conforman la corteza continental son los complejos  TTG que se originan desde el arcaico temprano y, los sanukitoides y granitos  potásicos característicos del final de este intervalo de tiempo.

A partir de los resultados experimentales obtenidos en este estudio se ha podido establecer que, los complejos TTG se originan desde el comienzo del arcaico por un proceso de fusión bajo condiciones anhidras de la lámina subducente.

A su vez  y condicionado por el descenso en el gradiente geotérmico, la profundidad de la génesis de los complejos TTG a su vez y condicionado por el descenso en el gradiente geotérmico, la profundidad de génesis de los complejos TTG va aumentando a medida que transcurre el Arcaico, provocando modificaciones en el quimismo de dichas litologías en el límite del arcaico– proterozoico aparecen sanukitoides y granitos potásicos asociados espacialmente de acuerdo a los resultados experimentales obtenidos.

Los sanukitoides se originan mediante un proceso de fusión parcial de la cuña supra yacente  en zonas de subducción, en el que intervienen además de componentes oceánicos (lámina subducente) y sedimentos subducidos de composición sanukitica en la corteza continental arcaica y su posterior cristalización favoreció la anatexia de encajante tonalíticos, produciendo importantes volúmenes de magmas (= 50% Vol.) de composición granítica rica en potasio.

La anatexia de la corteza continental arcaica como consecuencia de la intrusión de magmas mantelíticos estuvo favorecida por la transferencia de fluidos ricos en agua y potasio fundamentalmente este proceso ha sido probado desde el punto de vista experimental e inferido a partir de las relaciones de campo observadas en la región norte del complejo Lewienense (no Escocia).

Los resultados experimentales apoyan el modelo en el cual las granodioritas del arcaico tardío se originaron por el reciclado de material cortical más antiguo (basamento tonalítico–trondhjemitico) y la adición de material a la corteza (magmas derivados del manto). 

Las categorías taxonómicas en el universo mineral se ubican como la base para la concepción de los diferentes sistemas de clasificación, identificando aquellas que son comunes para todas las especies minerales como: tipo; clase; subclase; sección; grupo y otros. Del mismo modo lo hacemos para algunas especies determinadas como: subsección; serie, género y otros.

CAPÍTULO -XIII-

CONCEPTOS  QUE  NO  SIEMPRE  ENTENDEMOS

En varios estudios recientes realizados por diferentes expertos, encontramos los términos de taxonomía para definir clasificación y es a partir de ésta última que aceptamos y partimos para enumerar las categorías que se manejan por los investigadores varios utilizadas en la mineralogía moderna.

Observamos que mayoritariamente se asumen las parametrizadas dentro de las llamadas:

  “etapa física; etapa química y la cristaloquímica (Yushkin, 1982 y                         Ostroumov, 1989).”

Debemos de aceptar sus criterios y asumirlos como válidos, dónde se fundamenta:

“A cada etapa corresponde una nueva diferenciación de la mineralogía con la formación de nuevas ciencias y la modificación conveniente de la definición de sus conceptos principales.”

A partir de estas definiciones y de las tres etapas aceptadas entendemos que se debe de agregar una cuarta, la que identificamos como cristaloelectrónica, la cual investiga y define comportamientos de cargas electrónicas en relación con el andamiaje atómico cristalográfico.

La unidad taxonómica más importante geológicamente reconocida mundialmente es la del reino mineral, dentro de ella se ubican todas las demás de la diversidad de las especies minerales que existen en la naturaleza, actualmente se identifican unas 3500 especies geológicas y se descubren anualmente unas 50 especies nuevas por año.

La otra clasificación mineralógica es la especie mineral que es la categoría principal y permanente siendo la que identifica los individuos minerales, quienes pueden ser iguales o diferentes por conformación estructural y composición, entendiendo conceptualmente que cualquier especie mineral son la totalidad de los individuos.

Se debe de dejar claro que éste concepto puede utilizarse solamente para las fases cristalinas. Las fases de estados de gases y de líquidos, sustancias orgánicas y los demás productos amorfos a los rayos X, no son minerales, porque ellos no forman en la naturaleza individuos.

FENÓMENOS  DE  MAGMATISMO – DEFINICIONES

Las rocas ígneas, magmáticas o lávicas se forman a partir de la solidificación de un magma, de acuerdo al lugar y las condiciones en que se halla cristalizado, posibilitando clasificarlos según las características texturales, estructurales y minerales, todas típicas de ambientes petrogénicos dónde se consolidan, entendiendo por esto la formación de la roca.

En las identificaciones de las secuencias que se producen dentro de la evolución magmática, en la interrelación de un conjunto de lavas primarias puede llegar a constituirse nuevos magmas, que por los propios procesos de enfriamiento se convertirán en otras rocas ígneas diferentes.

Lacomposición de un magma en estos procesos evolutivos puede llegar a cambiar radicalmente por la asimilación de rocas encajantes o por la mezcla de varios magmas, o por el lugar y las condiciones dónde se produce, o por la acción del agua como elemento principal de cambios, lo que determina llamar series de rocas ígneas a las que proceden de un mismo magma por la propia evolución dentro del proceso de secuencias de su formación geológica.

Observamos en las investigaciones, lo siguiente:

La Flecha. Net, Nº 289, del 29/12/2009.

 

“FILMAN POR PRIMERA VEZ LAVA INCANDESCENTE QUE SURGE DEL LECHO MARINO

Científicos de la National Science Foundation (NSF) han registrado la erupción volcánica submarina más profunda conocida hasta la fecha –el volcán West Mata- describiendo como “espectaculares” las imágenes tomadas del fondo del mar en alta definición.

Publican:

“Por primera vez hemos sido capaces de examinar en detalle la forma en que nacen las islas volcánicas y los volcanes submarinos” declaró Bárbara Ransom, directora de programa en la División de Ciencias Oceánicas de la NSF, “la inusualmente primitiva composición de las lavas de West Mata tiene muchas cosas que contarnos”, señala.

La erupción volcánica, descubierta en mayo pasado se encuentra a unos 1.220 metros de profundidad bajo la superficie del Océano Pacífico, en un arco situado entre las islas Fiji, Tonga y Samoa.

“Encontramos un tipo de lava nunca vista antes emanando de un volcán activo, y por primera vez observamos lava fundida fluyendo a través del lecho oceánico”, declaró el jefe científico de la expedición Joseph Resing, un oceanógrafo químico de la Universidad de Washington.

“Toda vez que la presión del agua a esa profundidad impide la violencia de las explosiones volcánicas, pudimos aproximar un robot submarino a sólo unos pocos metros de la erupción”, explicó.

Las imágenes tomadas incluyen grandes borbotones de lava fundida en el lecho marino y la primera observación de un fluido de lava incandescente moviéndose por el fondo marino. Los sonidos de la erupción fueron grabados por un hidrófono y posteriormente se incorporaron a la señal de video.

El volcán West Mata produce lavas de boninita consideradas entre las más calientes que alcanzan la superficie en la Tierra en la actualidad, y de una clase que antes sólo se había visto solidificada en volcanes extinguidos hace más de un millón de años.

El geoquímico de la Universidad de Hawái, Ken Rubin opina que esta erupción proporciona una oportunidad única de estudiar la formación del magma en los volcanes, y para aprender más sobre como la Tierra recicla material dónde una placa tectónica se superpone con otra.

MINERALES PRIMARIOS

Los minerales constitutivos de las rocas magmáticas se dividen en dos grandes grupos: los minerales primarios y los secundarios.

Los primeros se cristalizan en la fase ortomagmática y los segundos cristalizados en etapas definidas como “tardías”, que se producen principalmente por los procesos hidrotermales, o en los procesos para la consolidación lávica como alteración metasomática o metamórfica.  

Existen numerosos intentos de clasificación y nomenclatura petrográficas, siendo actualmente la más utilizada para las rocas ígneas la de Streckeisen  (1966), quién establece con mucha precisión el paralelismo entre las secuencias plutónicas y las volcánicas, interrelacionando las paragénesis de los principales minerales petrográficos que son sustituidos por los minerales normativos, definiendo por esto, que la composición mineralógica teórica de la roca cambia en relación a su composición química, lo que es de mucha utilidad cuando la mineralogía de la roca no permite un diagnóstico claro sobre todo en las definiciones para los casos de las rocas criptocristalinas o de las lávicas vítreas.

Conceptualmente partimos de la predominancia mineral mayoritaria del constitutivo geológico principal en la formación de las distintas rocas, los que podemos subdividirlos en dos grandes niveles, que son, los principales entendiendo por esto que son aquellos que porcentualmente constituyen la mayor parte de la roca formada y los accesorios cuando su constitución en la formación no sobrepasa el 5% del volumen total de la roca.

Dentro del análisis encontramos que para los conceptos de mineral principal o mineral secundario se parte de la abundancia de cada uno de ellos, la génesis se encuentra directamente relacionada con la composición: cristalográfica atómica; química electrónica y condiciones externas de temperaturas y presiones, así como su interrelación interna/externa con el agua, verificándose la particularidad que para un mismo mineral puede darse que aparezca como el componente principal de una roca mientras que en otra solo aparezca como accesorio.

Uno de los ejemplos más asiduos encontrados geológicamente en los trabajos de campo es el de las carbonatitas que tienen como minerales principales a la dolomita y a la calcita, mientras que en el resto de las rocas ígneas se presentan como minerales accesorios.

MINERALES SECUNDARIOS

Estos minerales se encuentran en las rocas ígneas (lávicas) como resultado de los distintos procesos de la evolución magmática cristalográfica en la dirección de su enfriamiento definitivo, a partir de las condiciones externas que le determinan los cambios que se producen en los diferentes estadios constitutivos mineralógicos por los que transcurre.

Dentro de los ambientes dónde se forman, se verifica un micro estadio de comportamientos profusamente repetidos en áreas específicas como vacuolas, cámaras, micro grietas y otros que definen claramente las particularidades de cada uno de éstos procesos de formaciones de roca.

Podemos ubicar como los más comunes a los anfíboles, epidota, cloritas, clinozoisita, serpentinas, ceolitas, pinnitas e iddinsita.

CLASIFICACIÓN  DE  LAS  ROCAS ÍGNEAS

Las rocas magmáticas o ígneas se forman a partir de la solidificación de un magma lávico, según el lugar de recepción o emplazamiento en que se haya producido su cristalización, se clasifican según las características texturales, estructurales y minerales formadas en un ambiente petrogénico que es el que reconocemos como el “ambiente de formación de una roca” y dónde se consolida como formación geológica.

Al conjunto de fenómenos por los cuáles se forman las distintas rocas a partir de un magma lávico se les define como magmatismo

. En este proceso la cristalización se produce en un intervalo de temperaturas que depende de su composición, dónde la misma se presenta a partir de aquellos minerales que tienen un mayor punto de fusión y posteriormente aquellos que tienen menor punto.

Se toma esta clasificación para determinar las series minerales de cristalización magmática lávica y para identificar las condiciones de ascenso y cristalización de las distintas lavas y las rocas que se forman al emplazarse y consolidarse en la crosta terrestre, están formadas principalmente por siete (7) grupos de minerales, ellos son: cuarzo; feldespatos; feldespatoides; olivino; piroxenos; anfíboles y micas.

Como accesorios principales encontramos: magnetita; ilmenita; titanita; apatito y circón.

Las rocas ígneas se clasifican por su grado de cristalización en: holocristalinas cuando están total y ordenadamente cristalizadas; hipocristalinas cuando se encuentran parcialmente cristalizadas y vítreas o halinas cuando toda su masa es amorfa.

Las principales series de rocas ígneas son: la toleítica, la alcalina y la calcoalcalina, siendo que cada una de ellas se presenta en un ambiente geológico específico o provincia petrogenética.

La serie toleítica predomina en las formaciones basálticas de las dorsales y de los fondos oceánicos por todo el globo terráqueo.

La serie alcalina es típica de ambientes intraplaca oceánicas como continentales, dónde de su magma primario basáltico alcalino se forman basaltos y gabros alcalinos y por diferenciación se forman: traquibasaltos, fonolitas, riolitas y traquitas.

Las riolitas son rocas con cantidades en forma creciente de silicio, sodio y potasio dónde predominan los feldespatos alcalinos, los piroxenos sódicos  y los feldespatoides.

La serie calcoalcalina, se forma por la conjunción de varios tipos de basaltos por lo tanto su origen no es de un magma primario y se ordena geológicamente de acuerdo  la definición de secuencias magmáticas plutónicas, hipabisales y volcánicas, donde predominan los minerales hidratados y su comportamiento geográfico está relacionado a los bordes destructivos de placas de subducción dónde en los dos bordes se constituyen por granitos.

En todas estas secuencias de formaciones se ubica como proceso identifica torio la relación al enfriamiento del magma, dónde el horizonte se define a partir de la crosta terrestre hacia el interior del planeta (endógena) procesos plutónicos dónde el magma se enfría en condiciones propias en las profundidades; y hacia el exterior (exógena) procesos volcánicos, dónde la lava magmática se enfría en superficie.

Verificamos que esta clasificación separa las rocas ígneas en dos grupos principales a partir de que contengan (Q) cuarzo o (F) feldespatoides, los que son grupos de minerales incompatibles en un proceso de cristalización magmática.

Streckeisen acota y simplifica la clasificación porque representa las distintas rocas en un diagrama el que se conoce como “QAPF”, la que contiene las rocas que presentan concentración en componentes máficos inferior al 90% de óxido de silicio y las ultramáficas con un contenido entre el 90 y el 100%.

En toda roca constituida podemos conjugar criterios técnicos y tecnológicos en la dirección de definirlas como máficas o félsicas.

Estos guardan relación con el contenido de SiO2 (óxido de silicio) entre todos los componentes de la roca constituida. Ubicando a los ferromagnesianos como los que tienen mayor proporción de óxido de silicio (Neso; ciclo; ino y filosilicatos).

La composición química cristalográfica de las rocas ígneas se define por el porcentaje de los óxidos de los diferentes elementos que las componen, donde predomina el óxido de silicio y se clasifican en ultra básicas cuando el contenido del mismo es inferior al 45%; en básicas o alcalinas (depende si son rocas plutónicas o volcánicas) si su contenido se encuentra entre el 45% y el 52%, en intermedias cuando se contenido está entre 52 y el 65%; y ácidas o toleíticas cuando sobrepasa el 65%.   

Rocas máficas son las que identificamos como melanocratas por su fuerte coloración principalmente y por su formación geológica dónde predominan los constitutivos ferromagnesianos (hierro, magnesio y titanio) están constituidas predominantemente por algunos silicatos dónde aparece fuertemente cierta coloración (olivinos; piroxenos; hornblenda; silicatos anfíboles): algunas micas como la biotita y la flogopita; plagioclasas sódicas; cuarzo y otros...

Rocas félsicas término que se origina a partir de los feldespatos y el cuarzo y que también se definen como leucocráticas por tener coloración clara en todos los componentes geológicos principales y que cumplen la mayoría de los silicatos, como: anortita; plagioclasas cálcicas; albita; plagioclasas sódicas, cuarzo y otros,

ENDOROCAS; EXOROCAS Y  CRISTALOGEOLOGÍA

Desde otro ángulo del análisis se pueden clasificar por el tamaño de sus cristales, denominándose fenocristales los que tienen el tamaño más grande de los que normalmente se pueden ver a simple vista y microcristales a todos los de pequeño tamaño que se comprueban con un microscopio de barrido.

La estructura de las rocas ígneas  identifica el tamaño, la forma, los modos de agrupación de los cristales, etc... Una de las formas usadas para su clasificación es por los tiempos y etapas de consolidación del magma.

•      Cuando la consolidación se realiza en una sola etapa utilizando mucho tiempo presentando la mayoría de sus cristales semejantes y de gran tamaño.

•       Cuando se realiza en dos etapas, la primera utiliza mucho tiempo y la segunda es de corta duración, distinguiéndose por presentar algunos fenocristales rodeados por grupos de microcristales o por aglomerados vítreos.

•       Cuando se realiza en una sola etapa de corta duración se presenta en su totalidad una pasta vítrea y pueden aparecer diseminados fenocristales y microlitos en forma desordenada.

También se pueden clasificar por las formas de los cristales en las estructuras que se producen, ellas son:

•     Idiomorfa, es dónde predominan ampliamente los cristales ehudrales, son aquellos que se constituyen en un magma fluido sin ningún tipo de condicionamiento de formas.

•      Hipidiomorfa, es la que predominan los cristales anhedrales, son las que se forman dentro de un magma muy lleno de cristales ya estructurados y deben de adaptar su forma de cristalizar.

•     Textura gráfica, cuando se presentan estructuras cuneiformes de un mineral en otro en su formación simultánea.

•     Textura en corona, cuando se presentan formando unas aureolas constituidos por cristales con diferencias en sus tiempos de formación respeto a los predominantes.

•     Textura poiquilítica, cuando se presentan la formación de cristales grandes que reúnen infinidad de otros más pequeños de anterior formación.

•     Estructura fluidal, cuando se presentan los cristales alineados al ser transportados por un magma muy fluido.

TIPOS DE ROCAS ÍGNEAS

1.    ROCAS PLUTÓNICAS.- Son aquellas que se forman a grandes profundidades en un ambiente de enormes presiones y altas temperaturas sin pérdidas de gases magmáticos que se acumulan en las cámaras pre volcánicas. Poseen estructuras granulares e hipidiomorfas.

2.    ROCAS HIPABISALES O FILONIANAS.- Son las que se forman a profundidades intermedias a partir de los movimientos provocados por las corrientes del magma interior a la masa constitutiva y que comienzan su propio proceso local de cristalización dentro de las grietas por la que se inyecta. Poseen estructuras porfídicas e idiomorfas.

ROCAS VOLCÁNICAS O EXTRUSIVAS.- Son las que se forman por la consolidación rápida del magma lávico a nivel superficial o subsuperficial, bajo condiciones atmosféricas o cuasi atmosféricas. Poseen estructuras porfídicas, vítreas e idiomorfas