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LA INCERTIDUMBRE CRECE

 

CAPÍTULO -IV-

DOCUMENTO de minería a “cielo abierto" por

 CRUZADA POR LA TIERRA Y CONTRA LA POBREZA
2do. Frente

 

Encontramos que tanto el agua de uso para la vida humana, como la propiedad de la tierra y su gestión de utilidad y posesión se consolidan como estratégicas para la continuidad de la vida toda. Es de máxima claridad las definiciones políticas para cualquier gobierno que ejerza el poder buscando el desarrollo y bienestar futuro de su pueblo.

Nos interesa ubicar en este contexto de argumentación lo que conocemos como incertidumbre, que según el diccionario de la lengua española, nos define: “todo aquel o aquella que tiene dudas”. Lo que entendemos muy bien, aunque nos permitimos agregar algunas ideas y conceptos que nos mejoren la visión en los pensamientos para comprender tal vez con mayor amplitud de que se trata.

Ubicamos tres formas conceptuales de interpretar la “incertidumbre”, en una cosmovisión macro-cósmica, una cosmovisión nano-micro y una visión de uso convencional humana.

Cuando observamos conceptualmente la condición de incertidumbre en una cosmovisión macro-cósmica, nos proponemos con nuestros conocimientos dentro del infinito espectro del cosmos en su conjunto.

El concepto de naturaleza manejado por los humanos se amplía día a día con el aporte de nuevos conocimientos, de forma que podemos interpretar mejor las condiciones y condicionantes que nos impone la misma.

El clima de la tierra está determinado por una gran cantidad de factores interrelacionados, siendo el más importante el que recibimos del sol y sobre todo de la inmensa energía con que nos irradia.

También debemos, no perder de vista los elementos relacionados que conforman (por ahora) en forma armónica la posibilidad de cierta estabilidad en el mantenimiento en su órbita nuestro planeta y de sus periodicidades de comportamientos más o menos constantes, tanto de aquellos que conocemos, estudiamos y verificamos casi a diario, como de aquellos, que pocas veces hablamos, que casi nada sabemos y que muy lejos estamos en la distancia y en el tiempo pero que se relacionan e inciden con la continuidad de nuestras vidas y las futuras.

Tenemos dos tipos de incertidumbres frente a estas reglas de juego que nos impone la naturaleza.

Para la primera, más allá que las percibimos, interpretamos y le damos seguimiento siempre aparecen hechos y circunstancias ajenas que se proponen como casualidades y que no las identificamos hasta el  momento en que están sucediendo.

La naturaleza se desarrolla concatenando hechos constantes o causales  -dónde interviene la inteligencia pensada- y los circunstanciales o casuales, -aquellas que se representan por la incertidumbre positiva o negativa- de forma que el movimiento lo logra indefinidamente en una interrelación armónica entre causalidad y casualidad.

Para la segunda, es cuando desconocemos objetivamente todo el espectro, en el espacio y el tiempo y nos vemos impresionantemente limitados para determinar los sucesos que se producen y desarrollan, como por ejemplo: los cambios climáticos, el calentamiento global y otros.

Frente a todos los tipos de incertidumbre registramos esta información que nos parece que se debe de tener en cuenta para posicionarse cada uno en este tan complejo tema.

Tal vez, en todo del desarrollo histórico de la humanidad, sea éste uno de los principales momentos, dónde se había recibido un aviso tan “contundente” por parte de la naturaleza, como éste que estamos comprobando día a día.

Revisamos en profundidad varios documentos elaborados desde diversas ópticas del quehacer pensante, y encontramos, que la  predominancia para la toma de decisiones pasa por los “efectos” percibidos y no se  toman seriamente en cuenta, las “causas” para ser estudiadas y comprendidas. Al decir de nuestros abuelos: “dios castiga, pero no muestra el látigo.”

Esto, no solo nos determina que “vamos detrás de las consecuencias”, y no ubicamos objetivamente que es que las origina para poder intentar articular la urgente “toma de decisiones”. En realidad, no tenemos seriamente mucha claridad de fundamentos de, ¿porqué?,  pueden estar pasando tantas “anomalías” por los comportamientos de la naturaleza en todo el planeta.

VEAMOS QUE NOS DICEN LOS INVESTIGADORES

“Cuando la mentira es “lineal” y no admite el “vuelo de los pajaritos”

Según el Presidente de la FAEC – Fundación Argentina de Ecología Científica – Rca. Argentina. Enero 2007; nos informa, lo siguiente:

“EL DIÓXIDO DE CARBONO NO ES CAUSA DEL CAMBIO CLIMÁTICO

 Primera parte

Se nos dice a menudo que las temperaturas nunca han sido tan altas como ahora que es por el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera a partir del mes de septiembre del 2003 nos enteramos que los cilindros (testigos) de hielo sacados como muestras congelados de Groenlandia mostraban que las temperaturas en realidad habían estado más arriba que las actuales temperaturas. Con un poco de búsqueda en Internet toda esa información estaba en la red al alcance de cualquiera. 

Entre las sorpresas que esperaban a los navegantes de la Internet, figuran innumerables artículos que han sido convenientemente rechazados por las llamadas “Revistas de moda”, como Science y Nature, pero que otras menos glamurosas, que no han dudado en publicar.

Así vemos que el renombrado científico polaco Zbigniew Jaworowski escribe en un informe destinado al senado de los Estados Unidos, la manera profesional con que el climatólogo G.S. Callendar prácticamente fraguó un estudio con los valores más bajos de muestras de CO2contenido en los hielos de Groenlandia y de probar, mediante lo que se conoce como la “curva de Siple”, que los testigos pre industriales eran inferiores a 270 ppm (partes por millón).

Este estudio fue perfeccionado por Neftel (1985), Nature, N°315, Págs.: 45-47; Friedli (1986), Nature, N° 324, Págs.: 237-238, y publicado por el IPCC Climate Change – The IPCC Scientific Assessment, en 1990. Un perfecto ejemplo del modo en que los datos son manipulados para hacer una teoría falsa “conducida y determinada” por connotados científicos.

De todos los valores obtenidos de los cilindros de hielo, se eligieron los más bajos, ocultando los más altos (de hasta 500 ppm), queriendo mostrar que el CO2que quedó atrapado en la nieve que cayó desde 1860 era muy bajo. De allí que los niveles de CO2actuales, parezcan exageradamente altos y de un alarmante crecimiento.

El informe esclarecedor de Jaworowski delatando esta maniobra, está en:

Cambio Climático: Información Incorrecta en el CO2 preindustrial.

Según el Historiador y Politólogo de origen belga, Eric Toussaint, Presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo – CADTM, el 1° de Marzo del 2007, Clima: Los aprendices de brujo del Banco Mundial y del FMI;  quien nos dice:

“A fines de Octubre del 2006, Nicolás Stern, Consejero Económico del Gobierno Británico, envió al Primer Ministro Tony Blair un informe de 500 páginas sobre los efectos climáticos en curso y los medios para combatirlo.

En su informe, Nicholas Stern afirma: “El cambio climático va a deteriorar las condiciones elementales de vida de la población de todo el planeta – acceso al agua, producción de alimentos, salud, medio ambiente”. De manera implícita, el diagnóstico contenido en el informe constituye una condena de las políticas aplicadas por el FMI y el Banco Mundial, del que Nicholas Stern fue economista jefe.

Mientras que numerosas voces llaman la atención desde comienzos de los años 70 sobre los peligros de un crecimiento sin límites y del consiguiente agotamiento de los recursos naturales, los dirigentes del Banco Mundial y del FMI – Fondo Monetario Internacional, afirmaban hasta hace poco: “que no había ningún peligro para la Tierra”.

Lawrence Summers, Economista Jefe y Vicepresidente del Banco desde 1991 a 1996 y a continuación Secretario de Estado del Tesoro durante la presidencia de William Clinton, declaraba en 1991: “No hay (...) límites a la capacidad de absorción del planeta capaces de bloquearnos en un futuro previsible.

El riesgo de una apocalipsis debido a un calentamiento global o a toda otra causa es inexistente. La idea de que el mundo corre hacia su perdición es profundamente falsa. También es un profundo error pensar que deberíamos imponer límites al crecimiento debido a los límites naturales; es además una idea cuyo costo social asombroso si alguna vez se llegase a aplicar.”

En una carta dirigida al semanario británico The Economist, publicada el 30 de Mayo del 2002, escribía que según su parecer, e incluso tomando como escenario más pesimista: “Esgrimir el espectro de nuestros nietos empobrecidos si no enfrentamos los problemas globales del medio ambiente es pura demagogia.” Agregaba:

“El argumento según el cual nuestras obligaciones morales respecto de las generaciones futuras exige un tratamiento especial de las inversiones medioambientales es estúpido.”

El compromiso del Banco Mundial, en el dominio del medio ambiente ha sido puesto en duda por algunas personas después de la publicación, a fines de 1991, por la Revista The Economist  de extractos de una nota de servicio interno escrita por Lawrence Summers, a la sazón Economista Jefe.

La nota de servicio interno sugería la posibilidad de que los temas de medio ambiente fuesen sobrestimadas en lo que se refiere a los países en desarrollo; esos países podrían reducir sus costos marginales comerciando o tolerando sustancias contaminantes.”    

Aquí es cuando “nos perturbamos” y se nos traba la lengua y las neuronas se nos ponen “estrábicas”, porque se aprecia objetivamente: “¡que como te digo una cosa te digo la otra!,..... “mentí, mentí, ¡que está bárbaro!”, ....científicos, científicos, políticos, políticos.....¡tal vez eran los de antes!.

Es una verdadera paradoja, o una “parajoda” que nuestras vidas estén en manos de personas tan poco honestas y que a su vez, son los que toman las más importantes decisiones a nivel mundial. Políticos y científicos conocidos en nombre de...... ¿?.

Vayamos por partes, y tratemos de “desenredar este entuerto

Dos procesos distintos conjuntados con un mismo efecto nefasto, ¡o, mucho frío, o mucho calor!, los dos juntos o por separado ”nos golpearán”

Dentro de lo que sucede actualmente con los cambios climáticos y el calentamiento global, encontramos que por el desarrollo propio de la naturaleza se perciben cambios de accionar y de efectos en algunas de sus regiones; y por otro, los comportamientos antropogénicos inconscientes y dilapidantes, que suman efectos negativos, al todo.

Hemos estudiado detenidamente y en profundidad las propuestas e hipótesis realizadas por varios investigadores, centrándonos en algunos expertos reconocidos a nivel mundial que asumen claras posturas frente a: los cambios climáticos y el calentamiento global, analizando y proponiendo todo lo que aquí se argumenta, desde nuestra comprensión y óptica de lo tratado.

Encontramos, que la otra gran mayoría de investigadores que tratan éstos temas, repiten o complementan los argumentos de los referenciados, hablamos de  muchos a lo largo de todo el mundo investigador/científico.

Tomando las dos direcciones para los análisis verificamos, que tanto por el lado de la naturaleza; o de los comportamientos antropogénicos, encontramos solamente “efectos”, pero no causas. ¡Intentemos demostrarlo!:

Una de las caras de la moneda, ±frío

Según el informe del Científico Ruso Habidullo Abdussamatov  brindado el 15 de Enero del 2007 por RIA – Novosti.

“Este científico ruso, Doctor en matemáticas y física, jefe del Laboratorio de Investigación Espacial de Pulkovo, en San Petersburgo, dijo que el calentamiento global nace  por un proceso de aumento de la intensidad del Sol.

Los crecientes niveles de dióxido de carbono y otros gases invernadero emitidos a través de las actividades humanas, que en general atrapan el calor en la atmósfera, son en realidad un resultado, un efecto del calentamiento global.

Argumenta, que del examen de los cilindros (testigos) extraídos de las profundidades de los hielos en Groenlandia (mas de tres kilómetros de profundidad) y de la Antártida, indican que la Tierra ha experimentado varios procesos naturales de calentamientos y enfriamientos globales  sucedidas mucho antes de la revolución industrial.

Entre otras cosas, nos dice, que: la capa superior de todos los océanos del mundo se están enfriando, en éste período, lo que es una clara indicación de que la Tierra ya ha alcanzado la temperatura máxima y que los niveles de irradiación solar  están decreciendo y llevarán a una gran ola de frío mundial, tal vez por unos 200 años de futuro.

Su opinión contradice al “consenso” científico que argumenta que el cambio climático es atribuible a la emisión de gases de invernadero generado por las actividades industriales como la quema de combustibles fósiles y la deforestación, entre otros, argumentando:

El calentamiento global no es el resultado de la emisión de gases invernadero, sino de un desusado alto nivel de la radiación solar y un largo proceso de reacción, casi a lo largo del crecimiento de su intensidad.

Los crecientes niveles de dióxido de carbono y otros gases invernadero emitidos a través de las actividades humanas, que en general atrapan el calor en la atmósfera, son en realidad un resultado, uno de los tantos efectos del calentamiento global.

No es ningún secreto científico, que cuando aumentan, las temperaturas de los océanos, éstas provocan que se emitan grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera, contradiciendo el comportamiento de la propia naturaleza, en las llamadas, por los humanos “épocas normales”, de absorción de éste gas por los océanos.

La visión general de los estudiosos sobre estos temas, es que las actividades humanas son un factor decisivo en el efecto invernadero global, se formaliza como una grave causa, y esto ha surgido de una incorrecta interpretación inicial de las relaciones causa-efecto, porque el “efecto invernadero”, se origina por el comportamiento de la naturaleza y no por otra razón antropogénica.”

A raíz de las consecuencias por el cambio climático, argumentan los científicos a nivel mundial:  “la ciencia ya está establecida”.

Según el Doctor Nigel Weiss, Profesor Emérito en el Departamento de matemática cuántica y de física teórica de la Universidad de Cambridge, ex presidente de la Real Sociedad, declara al:

Financial Post, el 12 de Enero del 2007:

“Cree que los gases invernadero liberados por el hombre, han tenido un rol determinado y “acotado” en el calentamiento de la Tierra, aunque la extensión de ese rol, dice, que no es totalmente conocida. Sin embargo, lo que se sabe es que a lo largo de la historia de la Tierra, el clima estuvo gobernado por otros factores ajenos al hombre.

El comportamiento de los cambios es una explicación obvia y existe una evidencia en el incremento del clima de la Tierra responde a los cambiantes patrones de la actividad solar.

Los rasgos más característicos del campo magnético del Sol, son las manchas solares cuando los campos magnéticos se abren paso a través de su superficie. Un Sol muy activo aumenta la cantidad de manchas, indicando que enormes cantidades de energía son libradas desde su interior.

Estos procesos, aumentan y disminuyen cada vez que se presentan, dentro de los ciclos de 11, 22 y otros hasta varios cientos de años, cuando la actividad solar disminuye pueden aparecer períodos de calma solar, llamados: “Mínimos de Maunder”, los que han sido recurrentes en los últimos 10.000 años, dónde la Tierra se enfría dramáticamente.

Estos períodos hiperactivos duran mucho quizás 50 a 100 años, el actual desde 1860 a 1950, después se registra una caída de la actividad, hasta llegar a un “desplome” del clima, dónde el mundo puede entrar en un período de enfriamiento.

Nadie sabe con precisión, cuando ocurrirá el esperado desplome, pero algunos expertos dicen que será muy pronto, porque el campo magnético del Sol está actualmente en un punto mínimo, se están realizando las mediciones desde 1950.

Algunos de estos científicos prevén un desplome para dentro de unos 5 años y otros la calculan sobre más tiempo.

El Dr. Weiss, prefiere no especular. El ve al posible próximo colapso, como una oportunidad de conocimiento necesario para hacer decisiones informadas sobre el cambio y la profundidad en extensión en la que las emisiones humanas han sido uno de los factores.

Nos reafirma: resultando un colapso, ciertamente nos permitirá determinar con precisión el constatar la gran influencia del Sol sobre el clima de la Tierra, entonces sobre éstos hechos lo podremos estudiar y no sobre miedos esotéricos.”

Según el Doctor Tony Phillips investigador de la NASA, del Directorio de Ciencias del Centro Marshall para vuelos Espaciales, quién declara, a: Ciencia@Nasa, el 10 de Marzo del año 2006, lo siguiente:

“¡Como la calma antes de la tormenta!. Esta semana un grupo de investigadores anunció que una tormenta viene en camino, la más intensa durante un mínimo solar en cincuenta años.

La predicción fue hecha por el equipo dirigido por Mausumi Dikpati del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (National Center for Atmospheric Research – NCAR). Nos dice: “el siguiente ciclo solar será de un 30 a un 50% más intenso que el anterior”. Si esto es correcto, en los próximos años se producirá un estallido de actividad solar apenas menor que el del histórico máximo solar del año 1958.

Ese fue un máximo solar. La era espacial apenas comenzaba: el satélite Sputnik fue lanzado en octubre de 1957 y el Explorer I (primer satélite estadounidense), en enero de 1958. En aquellos años no se podía saber si una tormenta solar se avecinaba viendo las barritas de intensidad de señal de un teléfono celular. Aún así la gente suponía que algo grande estaba pasando, porque las luces del norte se habían visto tres veces en México.

Hoy en día, un máximo solar de intensidad similar tendría un efecto notable en teléfono celulares, aparatos de GPS, satélites climatológicos y en muchas otras tecnologías modernas. 

La predicción de Dikpati es sin precedentes . En los casi dos siglos, desde que se descubrió el ciclo solar de 11 años, los científicos han luchado por predecir la intensidad de los máximos futuros, y han fallado. Los máximos solares pueden ser intensos como el de 1958, o apenas ser detectables como el de 1805, sin obedecer a patrón alguno

Tenemos algo similar aquí en la Tierra: el gran Cinturón de Transporte Oceánico. Es una red de corrientes que llevan agua y calor de océano a océano. En el caso del Sol, es una corriente, no de agua, sino de gas que conduce electricidad. Este fluye en un bucle que va del ecuador solar a los polos y regresa. Tal y como el Gran Cinturón de Transporte Oceánico controla el clima de la Tierra, el cinturón solar controla el clima de nuestra estrella. Específicamente, controla el ciclo de manchas solares.

Según el Físico solar David Hataway del Centro Nacional de Tecnología y Ciencias del Espacio, (National Space Science & Technology Center o NSSTC), explica: “Primero, recuerde que son las manchas solares, nudos enredados de magnetismo generados por el dinamo interno del Sol. Una mancha solar típica dura apenas una cuantas semanas. Luego decae, dejando detrás de sí un cadáver de campos magnéticos débiles.”

Este el cinturón de transporte.

“La parte superior del cinturón de transporte roza la superficie del Sol, barriendo los campos magnéticos de manchas solares pasadas. Los “cadáveres” son arrastrados hacia los polos y a una profundidad de 200.000 kilómetros dónde el dinamo magnético del Sol puede amplificarlos. Entonces los cadáveres (nudos magnéticos) son reencarnados (amplificados), se vuelven boyantes y salen a flote en la superficie, para generar nuevas manchas solares.”

Todo esto sucede con gran lentitud. “se requieren cerca de 40 años para que el cinturón complete barridos, y que el futuro ciclo solar será intenso. Esta es la base de las predicciones climatológicas solares: “el cinturón se estaba acelerando en el ciclo de 1986 a 1996”, dice Hathaway, “los campos magnéticos que fueron barridos entonces, reaparecerán ahora como grandes manchas solares en el período de 2010 al 2021.” 

De acuerdo a la publicación realizada por BorNet – Revista de Divulgación sobre Ciencias – Ciencias de la Tierra y Climatología, sobre el tercer  informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC), 2 de Octubre del 2000.

“Celebrado el Congreso sobre “ El ciclo solar y el cambio climático”, en el que se discutió la influencia de las variaciones de la actividad solar sobre el clima de la Tierra.

Las oscilaciones del ciclo solar podrían tener importancia en las variaciones del clima terrestre, aunque sigue considerándose la emisión de gases de efecto invernadero como factor principal en el calentamiento global del planeta.

Oscilaciones en la luminosidad solar y helio magnetismo – Las observaciones realizadas principalmente durante los últimos 20 años, han puesto de manifiesto la existencia de cambios en la radiación solar. La utilización de satélites y sondas espaciales, como el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO), lanzado en el año 1995, ha aportado nuevos datos sobre la estructura y la dinámica del interior solar, el calentamiento de la corona solar o la aceleración del viento solar.

A raíz de estos datos, existe un cierto consenso en que las variaciones en el campo magnético del Sol, influyen en el clima terrestre. Esta variaciones tienen como una de sus  manifestaciones la aparición de manchas solares.

Fijándose en épocas pasadas asistimos a períodos como el Mínimo de Maunder entre 1645 y 1715 (coincidente con el final de la conocida como “Pequeña Edad de Hielo”, a finales del siglo XVII, y tuvo una manifestación anterior aproximadamente en 1400), y el de Dalton en torno al 1800, en los que el Sol presentaba poca actividad magnética (deducible por un bajo o nulo número de manchas solares), y que no coincidieron con una reducción de la temperatura en las regiones septentrionales de la Tierra. 

El ciclo solar, no obstante, no se limita a la aparición de manchas solares, sino que afecta al brillo total del Sol. Se sabe que la luminosidad del Sol varía y que esa variación es una manifestación más del ciclo solar, aunque no se conoce este con la precisión necesaria para predecir los cambios en su actividad.

Por otra parte, existen diferentes teorías, algunas de las cuales responsabilizan a los campos magnéticos generados superficialmente de tales oscilaciones, mientras que otras otorgan un papel principal a cambios en los campos magnéticos originados en las capas profundas del Sol.

Mecanismos de interacción Sol – clima 

En cuánto a estos mecanismos de interacción entre el Sol y el clima terrestre, a parte de la influencia directa que la radiación solar ejerce en el calentamiento de la Tierra, la existencia de interacciones indirectas, (a través de los rayos cósmicos o la radiación ultravioleta), podrían aumentar la influencia de la actividad solar en este.

Por ejemplo el ozono de la atmósfera varía en función de las radiaciones ultravioletas emitidas por el Sol, provocando cambios en la estructura de la estratosfera yvariando el nivel de la absorción de determinadas longitudes de onda.

Se cree también que las variaciones de la radiación solar influyen en la nubosidad, al variar el número de iones que actúan como núcleos de condensación y que condensan el vapor de agua y forman nubes por acumulación.

Es importante tener en cuenta para los análisis, los elementos que se aportaron en esa importante reunión, como por ejemplo: la exposición que expuso el Profesor Eugene Parker, físico solar de la Universidad de Chicago, Estados Unidos; especialista en magnetismo solar, nos dijo: que se admite que actualmente no puede conocerse con exactitud en qué proporción interviene la actividad solar y en qué proporción la emisión de CO2.

Desde 1860 hasta 1950, el Sol ha incrementado su actividad, por lo que los aumentos registrados hasta entonces pueden achacarse a dicho fenómeno. A partir de esa fecha es cuando el CO2generado por la actividad humana empezará a acumularse en la atmósfera. Ello, unido a que desde 1950 la actividad solar se había estabilizado, hace pensar que es este factor el responsable de la mayor parte del aumento de la temperatura posterior a dicha fecha.

Se comprueba además la circunstancia de que aunque los océanos actúan reteniendo el CO2emitido, el calentamiento global de la Tierra provoca que la temperatura de los océanos también sea superior, reduciendo con ello su capacidad de retención.

Coincidiendo con esta última opinión, el III Informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) otorga un papel determinante a la emisión de gases invernadero en el calentamiento global a partir de la segunda mitad del siglo XX.  

(fin 1ªparte capítulo IV)