Pensar lo poquito que falta para llegar al 1er. Mundo; el año se nos termino y estamos en veremos; bueno, no totalmente en veremos, porque estamos en caída libre hacia el cuarto mundo, es decir, por mis cálculos y como dice el presidente (los porfiados hechos), nos indican que:
La impunidad da tropiezos y el único resultado visible, según los porfiados hechos, es que se fortalece la institución de criminales a sueldo.
Se fortifica, no retrocede y muy orgullosos que están de ser los más temidos, los malos del pueblo y los poderosos (y justos), según ellos.
El paisito tiene trabajo, lo he encontrado por fin, en pleno desarrollo, en pleno vuelo, nos parecemos a Dubái, los grandes mercados florecen como hongos, el capitalismo "como la gente" ya está en casa y llego para quedarse, hay trabajo basura y hay montañas de basura china, reclames que te venden todo barato en dólares, somos el país de la zona franca, de la droga, del narcotráfico y del asesinato de los comandos policiales en sus horas extras para la mafia, con sus pistolas Glock 9 milímetros, y su entrenamiento en las bases conocidas desde antes de la era Vietnamita.
El color negro que Cristina y sus pajeros mentales ya no soportan.
Pero según nosotros....
Erase una vez un pueblo que vivía aterrorizado por el malo, el poderoso, musculoso, abusador aquellos pequeños y pacíficos hombrecitos que ni siquiera se atrevían a hablar, andaban siempre con las manos atrás para que el grandote abusador no creyese que lo estaban provocando al bracear normalmente; cada día se humillaban poniéndose aquellos uniformes negros, para estar bien presentables en su trabajo de sirvientes del poderoso...
y el poderoso reía, gozaba seguro de su fuerza, del miedo que imponía y de cómo poco a poco todo iba cambiando hacia su propósito de reunir mucho oro quitando horas de alegría a su pueblo, quitándoles el oro a través del trabajo esclavo, quitándoles todo, y tanto les había quitado que aquel pueblito ni siquiera se atrevía a soñar con aquellos principios humanos por el que habían peleado...y perdido tanto, muchos de sus seres queridos , la propia vida; es decir tanto habían perdido que ya ni siquiera le quedaban esperanzas en el cuerpo y más aun cuando leían al regresar del trabajo aquellas implacables palabras:
"Aquí se viene a cumplir"
Y tanto era el miedo terrible a que estaba sometido el pueblito, que cada vez exigía mas y mas, el grandote cobarde con el alimento arrebatado crecía y engordaba en su palacio, su alimento era siempre el mismo; oro y sangre.
Se sabía impune para siempre jamás, tanto, que ya ni siquiera pedía; solo insinuaba que... y sus sirvientes que se habían acostumbrado a tenerlo saciado, ya arrebataban sin piedad el alimento a su propio pueblo para el cobarde abusador
El pequeño pueblito ya había sido tan despojado y abusado que ni siquiera le quedaban esperanzas en el cuerpo....hasta que un día algunos hombrecitos, tan insignificantes que nadie había puesto atención en ellos, cansados de tantos abusos decidieron tomarse la venganza
Nadie dijo que él lo haría, ni siquiera dijeron día u hora; pero lo, es que cierto crepúsculo, cuando el sol ya se había ocultado en el horizonte y el gigante abusador gozaba con el sueño de los justos, los hombrecitos del pueblo y sus mujeres abusadas...se tomaron los carros rusos (armados en Brasil) y atacaron al gigante, quien cayó herido de muerte por su propia soberbia.