COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS que LUCHAN por los DDHH
por la Memoria y Contra la Impunidad
Para este 10/12 ( día internacional de los DDHH) podríamos nuevamente exponer una larga lista de reclamos que siguen pendientes, podríamos insistir de mil formas más en propuestas para enfrentar la impunidad, podríamos recordar sobre más de los 400 represores que siguen sueltos ( a pesar del último circo parlamentario con respecto a los supuestos avances que traería la ley de imprescriptibilidad) Y podríamos preguntarnos –nuevamente-
¿Por qué si todos conocemos quien es, y donde está el secuestrador confeso de Julio Castro tenemos que seguir soportando la impunidad?
( es el ex-policía JUAN RICARDO ZABALA que vive en la calle Colombia 1912/419 del Complejo Carve Aguada )
Pero hemos decidido hacer otro planteo; que tiene que ver con todas estas cosas de la lucha por los DDHH en este tiempo, pero a la vez las trasciende.
Queremos evitar que la lucha se corrompa
Queremos hablar francamente y sin reproches sobre la necesidad de sostener la independencia de las organizaciones de nuestro pueblo, y de todos los que luchan de distinta manera por los DDHH
Hacemos este planteo hoy por que se está haciendo evidente en todos los países de la región que el tema de los DDHH está siendo utilizado por los gobiernos para legitimarse frente a sus votantes.
Y porque –en el mismo movimiento-se están instalando una serie de formas que se parecen mucho en los distintos países (siempre con sus ajustes particulares, claro) pero que están resultando en definitiva en un desgajamiento del movimiento popular que lucha por los DDHH, en la cooptación de algunas de sus figuras más conocidas públicamente y en el descrédito de una ética que en estos temas no debería fallar.
ESTA SUCEDIENDO EN LA REGIÓN
En el último tiempo las Madres de Plaza de Mayo se vieron envueltas en escándalos de corrupción que salpicaron a todo el movimiento por los DDHH. Los planteos recientes –de por ejemplo- Hebe de Bonafini (quien nos acompañara hace 10 años en los primeros escraches en Montevideo, entonces declarando que “losmilitares son la peor lacra y son una institución que debería dejar de existir”), hoy se involucra con el gobierno y declara que “No los podemos escupir todo el tiempo”, y que las Fuerzas Armadas son“Patriotas que defienden la patria… ese es el nuevo Ejército”
Nos duele hasta repetirlo…pero tal vez reproducir lo que nunca hubiéramos escuchar de ninguna madre de Plaza de Mayo sirva para la advertencia
Las noticias que nos llegan de la vecina orilla son más que elocuentes y preocupantes. No hablamos –por supuesto- de los miles de compañeras/os, que han luchado incansablemente sin aceptar nada del gobierno argentino.
Son ellos –en todo caso- siempre ejemplo de cómo pensamos que hay que hacer las cosas en nuestro país: la movilización en la calle, el escrache, el repudio permanente, las campañas culturales contra la impunidad, etc.
De lo que queremos hablar-esta vez- es de lo que NO quisiéramos que nos suceda.
Y que a juzgar por las formas y las cosas que están empezando a suceder aquí en nuestro país, vemos con la sospecha de un modelo que busca repetirse, como otros modelos negativos que también se repiten en la región en otros planos.
Como lo es el modelo de explotación de la tierra, el modelo de los planes educativos al servicio del mercado, el de la seguridad ciudadana, el control social etc.
Como es habitual, ya sea Chile, Brasil o Argentina las cosas rumbean más o menos para el mismo lado. Y todo indica que también para los DDHH hay un plan que debemos advertir -a nuestro juicio- enfrentar.
Hace pocos días el Comandante en Jefe de la Armada contralmirante Alberto Caramés (elegido por el gobierno como su carta progresista entre la milicada momento) ofreció reunirse con las organizaciones de DDHH a cambio de posible información (recordemos que Caramés recibió en enero de este año al tristemente célebre Foro Libertad Concordia… antro del fachismo organizado).
Al mismo tiempo se hace cada vez más próxima la entrega de algún edificio símbolo de la dictadura para que allí funcionen organizaciones de DDHH y tal vez el propio Ministerio de los DDHH. Estas son señales que el plan para el tema DDHH esta llegando con fuerza a nuestro país…
La dificultad del caso está en que la lucha por los DDHH no tiene un territorio definido físicamente…
Es decir; la tierra y su explotación es tangible, allí están las empresas pretendiendo llegar con su infraestructura y toda la parafernalia para impulsar el saqueo, la explotación y la depredación ambiental.
En el caso de los modelos educativos hay planes concretos al servicio del mercado, que se pretenden llevar a las aulas, hay facultades e institutos donde profesores y estudiantes se nuclean, y donde se pueden iniciar los debates y librar las luchas.
Pero en el caso de los DDHH el plan del sistema dominante desembarca en múltiples formas y lugares aparentemente inconexos y más difíciles de detectar. Opera en un nivel ideológico, subjetivo y tiene una serie de objetivos principales:
1) Cooptar los núcleos de personas que puedan presentarse con legitimidad para la sociedad en todos estos temas,y construir desde allí un discurso hegemónico sobre los DDHH, el rol de los aparatos represivos, la historia reciente, y las posibilidades y caminos con respecto al futuro.
Todo aquel planteo que esté por fuera se aísla, y si molesta mucho se persigue en forma de criminalización.
2) Buscan institucionalizar la lucha por los DDHH
Ya que el Estado y los DDHH nacen desde esencias antagónicas.
Porque es necesario recordar que el Estado se funda sobre el genocidio y lo perpetúa hasta nuestros días en la violación de los derechos más elementales.
Mientras que los DDHH se fundan en el reclamo de las víctimas de los Estados, en la búsqueda de que les sean reconocidos sus derechos.
Es así que el plan para institucionalizar la lucha por los DDHH es en el fondo el plan para arrebatarles a los pueblos sus herramientas de lucha históricas contra las injusticias sociales.
Buscarán consagrar Ministerios de DDHH y ofrecerán (alas voces que previamente eligieron legitimar) un lugar en la institucionalidad.
Buscarán acerca a viejos militantes políticos contra la dictadura a supuestos militares progresistas, al precio de algo de información (poca e irrelevante frente al hecho impactante en sí de los milicos reunidos con militantes de DDHH) Habrá prensa, mucha tv, pero un solo discurso.
3) Vendrán ofrecimientos de que las organizaciones de DDHH ocupen ex predios utilizados por los milicos…
¿Qué sentido tiene aceptar que las organizaciones de DDHH funcionen en instalaciones que otrora fueron del aparato represivo?
Alguien podría decir que es una sustitución simbólica de la pasada represión por las organizaciones sociales.
Sin embargo LO QUE SUCEDE REALMENTE no es que el aparto represivo se desmantela, sino que simplemente se re-ordena y es trasladado a otro lugar físico.
O sea que el efecto simbólico es en todo caso la idea de que “aquel” aparato represivo no existe más, de que ahora hay otro ejército, otros milicos, cuyo cometeres y procederes son distintos.
Y que no tienen que cargar con la mochila de sus antecesores criminales.
En resumidas cuentas, el efecto simbólico es un lavado de cara de las fuerzas Armadas para su nueva función… que es la misma vieja función represiva.
¿O alguien maneja la hipótesis que se comportarán de manera distinta si tienen que reprimir al pueblo?
¿Distinto a lo que hacen en Haití?
¿Distinto a lo que enseñan en las escuelas militares dominadas por logias fascistas y ex golpistas?...
POR TODO ESTO DECIMOS
El efecto simbólico que estaríamos colaborando en promover las organizaciones sociales que aceptemos funcionar en instalaciones que otrora fueron del aparto represivo, es el de instalar la idea de que este aparto represivo es distinto al de ayer.
Una mentira, aparte de una ilusión peligrosa que no tiene respaldo, que carece de todo aprendizaje histórico.
¿Cuando se comportaron distinto los milicos?
¿En qué trascurso de la historia de nuestros pueblos las Fuerzas Armadas demostraron algo distinto que la violencia represiva, el genocidio, la degradación y la subordinación a la clase dominante para defender sus interese?
Si colaboramos con el lavado de cara de la FFAA estamos habilitando que sigan adelante, estamos exculpando de los crímenes a los nuevos milicos para que vuelvan a actuar como los viejos represores cuando sea necesario.
Compas cuando dijimos “NUNCA MÁS” ¿a que nos referíamos?
4) Vendrán (seguirán viniendo (ofrecimientos de posibles indemnizaciones por los crímenes de la dictadura, ofrecerán facilidades laborales, financiamientos de proyectos, puestos en dependencias del estado, lugares en el Ministerio de DDHH un largo etc.…
Nos harán dudar, nos querrán confundir.
La incidencia del dinero, los puestos y las facilidades en tal o cual proyecto o solución laboral nos tentará a ir entrando en el juego, en la rosca. De eso se trata.
De que empiecen las especulaciones por quien queda adentro y quien afuera.
De despertar mezquindades.
Y están los que en su buena fe consideren que con las dadivas hay posibilidades de promover mas lucha (y alguna –en efecto- siempre dejaran pasar) pero en general la posibilidad de conseguir algo del Estado está en directa relación de navegar en el mismo barco; a no ser demasiado estridente en la crítica al actual orden de cosas
. En fin, en el balance final-más allá de alguna brecha, que se abra como excepción que confirme la regla-todos habremos perdido un poco mas de aquello que es esencial para sostener las esperanzas en un mundo mejor.
La idea de que no todo se compra. No todo se vende.
Compañeras y compañeros, ahora aun estamos a tiempo en buena medida: tomemos distancia de todo esto.
Apostemos (mas allá de la diversidad de enfoques y estrategias de cada cual) a la independencia de todo lo que hace a la lucha de los DDHH.
A no entrar en la rosca de los puestos, los financiamientos, los predios reciclados de los milicos etc., por más posibilidades que supuestamente nos abra a primera vista
No podríamos ser tan ambiciosos de proponer un acuerdo entre todos los luchamos de una manera u otra por los DDHH, pero si proponemos sostener un “contrato ético “con la lucha por los DDHH
No perder la independencia, mantenerse intransigente y orejano del Estado y sus instituciones en estos temas supone ciertamente tener que encarar la lucha con más dificultades.
Mas esfuerzo más tiempo, pero seremos más libres, más coherentes en el camino. Y esa actitud orejana, intransigente en la lucha por los DDHH- en una sociedad donde los valores están en decadencia- colaborará en acrecentar el deseo de cambiar el mundo que es lo que en definitiva queremos y quisieron los compañeros cuyos rostros embanderamos las organizaciones de DDHH
El mensaje puede parecer ilusorio en medio de tanta hipocresía, de tanto cálculo político.
Pero es lo que pensamos y lo que queremos compartir con todos los que se consideran incluidos de distintas maneras en la lucha por los DDHH
Porque aunque sea desde un pequeño lugar es posible producir una nueva ética…
Compañeras y compañeros para finalizar este año y en el Día Internacional de los DDHH queremos compartir con ustedes-junto a la memoria y el reclamo de Memoria y Justicia- este fragmento de un poema de Tanguito
¡Quiero decirme algo a mi mismo cuando sea viejo…
No todo se compra, no todo se vende
A mí en general me gustan los viejos,
los que tienen memoria
y si vos sos de los que se olvidan
yo te recuerdo algunas cosas que ahora tengo claras:
No todo se compra, no todo se vende…
Y conozco una lista interminable de cosas
que son más importantes que la seguridad.
Soy capaz de soñar sueños…”
ARRIBA LOS QUE LUCHAN
Juicio Oral Público A La Dictadura
UN SOLO JUICIO TODO UN PUEBLO QUE LOS CONDENE
No Pactamos, No Perdonamos, Señalamos a los Asesinos
Queremos Justicia y nos preguntamos...
¿A QUIEN LE SIGUE SIRVIENDO LA IMPUNIDAD?