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La Guerrilla. ¿Cómo haríamos un balance?

La guerrilla podría pues, crecer, sin cuestionar ni comprometer el predominio reformista a nivel de masas. La acción del foco generaría la muerte de las formas democráticas, de la "legalidad" burguesa. Y con ello la muerte del reformismo... se vería -lo que de él quedara- obligado a ponerse a la cola del MLN. La guerrilla entonces, desembarazada de la "competencia" reformista o de cualquier tipo por la represión dictatorial, adquiriría así, sin "polémicas estériles", sin "charlas teóricas", sin "divisiones', casi sin necesidad de hablar, hablando con sus hechos, sin dejar de ser nunca guerrilla...”. Raúl Cariboni, “El Foco”

Las discusiones son curiosas. Todos conocemos casos en que una discusión empieza por un tema bien estúpido, de repente se empieza a complicar y aparece cualquier cosa. Durante décadas hemos tenido en el tintero el tema de la guerrilla de los 60-70 en Uruguay y el continente. No se ha podido hacer un balance serio porque es imposible deslindarlo de las pujas políticas actuales, sean importantes o completamente tontas. Dando vuelta a Orwell,quien no comprende el presente no comprende el pasado.

En este caso, la discusión se dispara en torno a algunas responsabilidades individuales en la derrota del MLN. Tan absurda es la cosa que resulta fundamental hablar de responsabilidades en la derrota ¡pero no se puede hablar de derrota! Parece joda.

Voy a terminar mi respuesta a la objeción de Ricardo de que caigo en una “tendencia objetivista” que “siempre descalifica la práctica voluntaria y revolucionaria”, al haber dicho que no había en esos años condiciones objetivas para el triunfo de la guerrilla, y se trataba de una lucha armada prematura. Realmente, parece joda.

Voy a hacer lo único razonable, terminar de exponer mi idea sobre el problema de fondo; y si aparecen argumentos, ARGUMENTOS, discutiremos. Lo otro no vale la pena.

Un balance de una lucha sin considerar las condiciones objetivas en las que se dio, no tiene ningún sentido. Un aspecto SUBJETIVO importante es la actitud con que se va a la lucha. Si cincuenta años después la actitud residual de algunos militantes sigue siendo negarse a tener en cuenta las condiciones objetivas (me llueven insultos tan solo por mencionar eso) nos da una pista de cómo y por qué ocurrió la derrota.

Dejemos el chiquitaje, vamos al problema.

Comencemos por lo que sabemos. En los 50 la sociedad del “segundo batllismo” entró en crisis, no se recuperó. En ese marco se buscó la renovación de la izquierda, romper el paradigma reformista. También el reformismo hizo su movida y ofreció a la radicalización emergente su proyecto dentro de la legalidad. Pero la violencia represiva creciente, amparada por la ley o al margen de ella, la ilegalización de partidos políticos de izquierda, el cierre de medios de prensa y la censura, la militarización de la política estatal, la generalización de la tortura, la preparación del golpe de estado, todo eso llevaba a que se cumpliría también en Uruguay la ley histórica de que la fuerza material solo puede derrocarse por la fuerza material. Eso es lo que todos sabemos.

Vamos al hueso, no el reformismo sino las alternativas de intención revolucionaria que aparecen.

Y no usaré el término “foquista” para discutir sobre palabras. Diré PROPAGANDA ARMADA porque así la llamaron y así la siguen llamando y reivindicando, desde Amodio a Zabalza.

Propaganda Armada era la metodología de “predicar con los hechos” y ahorrarse un largo trabajo político entre las masas. Un núcleo combatiente hace una serie de actos espectaculares, de impacto psicológico, que demuestran que el aparato represivo es impotente, llegando así a lo más profundo de las conciencias y despertando su rebelión. De ese despertar se nutriría el núcleo combatiente, crecería, multiplicaría sus acciones y resultados- Y así un círculo virtuoso cambiaría la realidad.

A esto se agregaba otra cosa que ya no suena tan linda porque es un acto extorsivo y así se planteaba. Tiene un autor conocido, Eleuterio (*). Pero no sé que alguien dentro del MLN lo haya cuestionado por inmoral, ni siquiera ahora lo hacen.

Su plan era usar las acciones armadas como provocación, “obligar al gobierno a reprimir al pueblo” y crear las condiciones políticas que faltaban, la represión le cerraría la vía pacífica al reformismo. Curioso, hoy siguen reivindicando la Propaganda Armada que fracasó, y ni mencionan la provocación, que sí obtuvo ese cambio que buscaba. Pero dejemos ahí, tomemos solamente la Propaganda Armada.

La metodología de propaganda armada fracasó, y no porque esas acciones fuesen imposibles o no tuviesen impacto ni porque no atrajesen nuevos combatientes, todo lo contrario. Hizo lo que quería hacer, el problema es a dónde llevaba.

Voy a hacer un paréntesis con Ricardo para tomar un par de cosas de CER y Amodio, no contestarles porque no sé si vale la pena. Tomo de cada uno algo que me sirve.

CER recuerda que el MLN no estaba solo, había otros grupos, pero esos no lograron montar una organización revolucionaria importante, y gran parte de su militancia resultó atraída por el MLN. Lo dice de otra manera, en su estilo, pero no importa. Es eso.

¡Completamente cierto!   Nunca dije que el fracaso y la derrota fuesen exclusivos del MLN, o que los otros estuviésemos libres de eso. Lo digo por haber sido miembro fundador y dirigente de uno de esos grupos, el MUSP. Había allí muchos militantes que se acercaron, que militaron con nosotros un tiempo y luego prefirieron irse al MLN. Uno de ellos era CER, otro Ricardo. ¡Amodio no, eh!    No contamos con su genio revolucionario. Tal vez fue por eso que no todos terminamos muertos o en cana.

Pero Amodio confirma -desdiciendo lo que contó antes de un fabulado curso de tiro- que las relaciones entre el MUSP y el MLN eran muy hostiles. Tal vez por la reciente ruptura, como pasó entre morenistas y guevaristas en el PRT argentino. Tener una orientación diferente y reivindicarla está bien, la hostilidad está mal, eso pienso ahora.

Nosotros éramos un Fitito, el MLN un Ferrari. Algunos se cambiaron. El MLN reclutó muchos militantes. ¿Y qué hizo con ellos?  El Ferrari fue directo a la barranca. CER dice: ¡Pelotudo, nosotros íbamos en un Ferrari, ja ja! (Suerte que el pelotudo soy yo)

La respuesta a CER la trae Amodio, CER dice: ¡Nosotros salimos con todo a la cancha, y la tribuna ovacionaba!! Y Amodio agrega: No solo eso, los primeros minutos hicimos moñas, pases, firuletes de lo lindo!!!

Pero pasó una cosa -continúa-. Algunos dijeron: Ya basta de esto, hay que llegar al arco y hacer goles!!!! Y Amodio contestó: ¡Noo, no podemos! Hay que seguir con la PROPAGANDA ARMADA y nada más. Miren que dentro de cincuenta años Fernando Moyano  va a decir "No hay condiciones objetivas", y yo estoy de acuerdo. No estamos en condiciones de tirar al arco.

Pero Sendic y los otros no le dieron ni bola. ¿Por qué sería? Y yo no estaba allí para apoyar a Amodio. ¿Por qué sería? Dejemos a estos dos pibes y volvamos con Ricardo.

No es tan negado como para pensar que un recurso preparatorio, ese sustituir el trabajo político de largo aliento por un “atajo”, se emprendiese para quedar dando vueltas eternamente en el atajo sin ir a ninguna parte, un atajo es para ir a algún lado.Ricardo está con Sendic y no con Amodio

Llega más lejos que Zabalza, que en su último libro dice que el error fue centrarse en una lucha de aparato contra aparato en vez de desarrollar “cien tejazos” de rebelión desde abajo. Poro para Ricardo eso ya estaba pasando, el atajo de la Propaganda Armada no era necesario, ni ninguna otra propaganda. Solo quedaba ir a la insurrección.   Pero ocurrió la traición del aparato.

Sólo una cosa.  ¿En qué consistió esa traición? 

Los viejos dirigentes acusaron a Amodio de ENTREGAR militantes, pero CER, Ricardo y otros acusan a esos dirigentes de una traición diferente: Pactar con los militares

ES CIERTO. No voy a perder tiempo en defenderme de la acusación de que pienso lo contrario y defiendo a esos dirigentes, mucho menos que eso quede demostrado porque no le ando chupando las medias a Amodio, no vale la pena. Prefiero razonar con Ricardo.

¿Cuándo y dónde hicieron ese pacto? Estando PRESOS, igual que Amodio, ¿Por qué cayeron presos? Por favor, ¡no me digan que a causa de una traición! Estaban presos porque la guerrilla había FRACASADO estando al borde de la derrota total. La traición, posterior, consistió en impulsar la CAPITULACIÓN.

¿Cuál fue la CAUSA de ese fracaso?

El hecho subsiguiente no puede ser CAUSA del hecho antecedente

El fracaso tuvo sus propias causas, y CREÓ EL TERRENO PROPICIO para la traición, facilitando que germinasen las semillas oportunistas que venían en el paquete. De cómo estaban allí esas semillas no vamos a ocuparnos acá.

¿Cuál fue la CAUSA del fracaso?

EL ERROR DE CONCEPCIÓN. No voy a explicar eso porque ya fue claramente explicado por Cariboni

Solamente una cosa. No se pudo transformar la huelga en insurrección porque las condiciones para eso no habían sido creadas. El PCU, fuerza dominante en el movimiento de masas trabajó sistemáticamente en contra. Hubo una corriente alternativa que intentó quebrar esa hegemonía, y no pudo.

No pudimos. No estuvimos a la altura, estábamos llenos de fallas e inmadurez, fragmentados en distintos grupitos que peleaban entre sí.

Y a eso se sumó otra cosa. Cierto es, el MLN reclutó muchos militantes. ¿Y qué hizo?Los retiró de los frentes de masas, donde se daba la batalla principal, y fue  cómplice del PCU. Y los llevó a una pelea sin destino que no se podía ganar sin antes haber ganado esa batalla previa.

“La guerrilla tupamara fue derrotada porque en esas condiciones no podía triunfar, no habían madurado las CONDICIONES POLÍTICAS Y SOCIALES para ese triunfo, fue un intento PREMATURO de lucha armada”, Eso fue lo que dije,

Ricardo dice que eso quiere decir que condeno la violencia de los de abajo y descalifico la acción revolucionaria, etc.

¿Qué pasó con la PROPAGANDA ARMADA? ¿Sustituyó con éxito a la “propaganda” clásica que conocemos? Las elecciones de 1971 mostraron que había un sector de opinión importante que simpatizaba con la lucha revolucionaria, pero SEGUÍA SIENDO CLARAMENTE MINORITARIO dentro de la izquierda, que a su vez era minoritaria entre la población. Y en vez de quedar el reformismo a la cola del movimiento armado FUE AL REVÉS.

Y al final se produjo el golpe, cerrándose, ahí sí, la vía para cualquier acción legal reformista. El aparato armado del MLN ya no existía (aunque algunos grupos pequeños siguieron intentando acciones armadas en condiciones mucho más difíciles durante cinco años más). La clase trabajadora respondió con LA LUCHA DE MASAS, pero no pudo haber una insurrección porque NO SE HABÍA HECHO EL TRABAJO POLÍTICO NECESARIO.

¿Y por que habré usado ese término que usé, PREMATURO?

?(*) Esta nota fue escrita antes de su muerte?

Como tambien FUE ESCRITA Y ENVIADA A POSTA ANTES DE QUE SE PUBLICASE LA ÚLTIMA NOTA DE RICARDO, "El mito de las condiciones materiales"

FERNANDO MOYANO - postaporteñ@ 1649 - 2016-08-12 13:18:57
postaporteñ@_______________________________

DISCUTIENDO SOBRE IMPUNIDAD Y NUESTRA DERROTA [1]

Retomo ahora algunos comentarios de compañeros que creo importante subrayar porque explican mecanismos históricos de la capitulación Tupamara y la consolidación democrática de la impunidad de los milicos torturadores. Pero también se entra en elementos importantes y más globales que explican la derrota histórica del proletariado y plantean abriendo algunos elementos de perspectiva.

CONTRIBUCIÓN -I-

“…extraordinario el ajuste de cuentas. Y hacía falta….

(No coincido en todos los pasajes; no pondría lo del Filtro junto con la violencia policial en los cantegriles, por ejemplo. Ni calificaría de “la extrema derecha” eso que defienden los oficialistas cuando “citan a ‘periodistas de la derecha’”; en todo caso, para evitar confusiones, pondría “una extrema derecha”)

Me parece muy correcta la comparación de HAP con la dirección oficial del MLN, y cómo lo que han hecho éstos, puede ser mucho peor que la transa de HAP. Aunque queda claro qué papeles ordenara HAP (lo dice él mismo) y, en cambio, no queda claro qué papeles ordenaron Mujica, Huidobro, Rosencof… ¿los contables para actuar contra Jorgito, Frick Davies y toda la runfla financiera?

Muy bueno también que recuerdes la infamia mujiquista de los fusiles fundidos de tupas y milicos

Luigi

* * *

Esta fue una de las primeras contribuciones que recibí y que me permitió mejorar el material. Lo que puse entre paréntesis concernía una versión anterior. En efecto en esa primera versión había otras menciones que diluían el contenido o que lo enturbiaban…y que ese aporte me permitió eliminar

En cuanto a la gran interrogante que plantea el compañero de que no queda claro que papeles ordenaron los Huidobro y compañía, es verdad. Pero la respuesta es NO, no solo ordenaron los papeles de los ilícitos económicos y operaron en conjunto con los milicos torturadores, sino que quienes llegaron a defender la línea de los comandos conjuntos con los milicos, colaboraron aportando información concreta sobre los militantes que seguía luchando. En el caso de Huidobro no cabe la más mínima duda luego que se publicara su famoso documento adonde informa y juzga a todos los tupamaros que no habían caído presos y por eso incorporé ese elemento citando expresamente como fuente al Blog del Muerto en el asunto “carne podrida”. Pero es totalmente seguro que hubo muchísimo más y más general.

El asunto es que en este tema es adonde más juega el pacto del silencio entre milicos y Tupas. Todos los que estuvimos presos en esos años conocemos cosas concretas que denunciaron cada uno de esos jefes que funcionaban con los milicos, pero en casi todos los casos lo conocemos por alguien que estuvo ahí o lo escuchó y por supuesto que no se puede “probar”. Todos sabemos que, por ejemplo, llevaban a Mas Mas con todos esos jefes a tal cuartel para aclarar tal operación y el gallego volvía cargado por los otros de lo más jodido, que decían que no era grave porque de todas maneras “los milicos ya tenían muchas acusaciones contra él”. La norma era que lo que Huidobro y compañía cantaban de concreto no era una traición, sino “decisión táctica para facilitar los acuerdos”.

Justamente el pacto del silencio sigue funcionando para mantener ese tipo de “detalle” bien escondido. Todos sabemos pero nadie puede decir nada muy concreto, sobre los compañeros concretos que denunciaron, sin que ese compañero mismo lo denuncie, lo que no hace por conformar parte del oficialismo y del pacto del silencio. Ningún exterior a esa mafia puede denunciarlo sin  ser acusado de inventar cosas y tal vez hasta que ¡te metan preso! Sobre todo cuando los pocos que podría hacer una descripción mucho más concreta de todo eso han decidido llevarse los secretos a la tumba.

Las entrega de información al enemigo se justificaba siempre en nombre de las conversas, los compañeros batidos y la información entregada servirían en la causa de los ilícitos; de todas formas ya se estaba en la “fase post fascista” en la que “los locales y vehículos de la Orga servían para los comando conjuntos”.  De la misma forma Huidobro y compañía impusieron una actitud general a favor de “nuestros compañeros los milicos”  (no de todos, sino de los que ellos reían que “luchaban con nosotros”) de la que tampoco se habla y se hace como si no hubiera existido.

En particular decidieron que “no tiene que haber ningún intento de fuga” y se opusieron en concreto a toda tentativa que se hacía. Con esa medida no solo afectaron a quienes dependían de la disciplina Tupa, sino a todos los presos principalmente de otros grupos (OPR, micros…) que ya no podían saber quien entre los presos consideraba más compañero al oficial torturador, o a los presos en general. En todo caso los oficialistas nunca se abrazaban con los presos no oficialistas, en cambio sí se abrazaban con los torturadores, siempre que fueran “antioligárquicos y antiimperialistas”

Toda posibilidad de solidaridad y lucha de clase entre los presos contra los milicos, que hubiese sido la más elemental de las defensas humanas, era así liquidada por el oficialismo. En los años 72/73 el OPR denunciaba abiertamente esa medida, luego no he oído más criticar esa práctica; el PVP como se sabe nunca retomó esa trayectoria clasista y aquello solo continuó siendo discutido y denunciado por “locos sueltos”

Ricardo

CONTRIBUCIÓN -II-

“A mí el articulo me parece bueno Ricardo, concreto.   Pero voy a decir algo arriesgado: lo que denuncias yo solo me lo explico asumiendo que todo el accionar guerrillero fue una manipulación maquiavélica que anda saber hasta dónde sube esa rosca. Todos fuimos engañados, todos somos el negro de Queimada...Luchando por algo que siempre estuvo controlado y digitado.

Lo de traición es ambiguo, aunque no parezca. Es como cuando viene alguien y te dice que el FA antes era proletario, y ahora traicionó. Cuando en realidad el FA cagó todo desde su propia fundación.

Entonces a la traición de Mujica y Cía. ( y digo Cía. como "compañía" para no decir otra cosa!)  Ellos siempre responderán que los "tiempos cambiaron" o que "negociaron en el Florida" ante la presión de los compañeros presos, o lo que les venga en gana...

En los hechos, el accionar tupamaro, frentista y PC todos juntos destruyeron la critica proletaria consecuente. Yo siempre dejaría claro eso, traiciones aparte. Es lo que más se adapta a la fuerza de las denuncias, es la única forma de explicar la impunidad. 

Hay una frase de Octavio Paz que creo que se aplica a la historia tupamara: "Una enorme bacanal, orgiástica y violenta, un tiempo aparte del tiempo, que en lugar de anunciar o parir la revolución la represento como la gran ausente"

La seguimos si querés

Susana

* * *

YO no creo que "todo el accionar guerrillero sea una manipulación"...., pero sí que había ALGUNOS que siempre fueron unos manipuladores....

Que siempre fueron "OFICIALES"....y consideraban a la masa....como algo a manipular.... y a los pichis como algo para usar!

Creo también que eso es el fruto de toda la ideología socialdemócrata, versión leninista...., según la cual "la revolución" no es el producto de los intereses materiales...de los proletarios....sino de las ideas de los intelectuales burgueses....BUENOS ESOS INTELECTUALES SON LOS QUE MANIPULARON...., LOS QUE "NEGOCIARON"...., LOS QUE DEFENDIERON QUE NO ERA NECESARIO UN PROGRAMA REVOLUCIONARIO....

PORQUE SOLO NECESITABAN LA MASA COMO APOYO...PARA SUS INTERESES!

TODO eso es lo que habría que formular y explicar mejor...

* * *

Eso es lo que le respondí por mail al compañero. Pero enseguida me pareció importante el aporte en general del compañero y me dije que debiera insistir sobre todo señalando que si no se explica programáticamente siempre es ambiguo hablar de traición y que por otra parte es un muy buen ejemplo el del Frente Amplio. La hipótesis misma de la traición es siempre limitada, parcial; el Frente Amplio (¡como todo Frente Popular [2] en la historia!) no traicionó sino que su función fue siempre desarmar la radicalidad proletaria, castrarla, encerrarla en un programa unitariamente estatal, capitalista (cuyo mejor representante fue un General del ejército [3])someterla al cuadro parlamentario, etc. Si será importante hoy volver a afirmar que el Frente Amplio no era lucha sino la contención de la lucha, que su objetivo desde el principio no era el desarrollo del movimiento, sino su liquidación. Fue la otra mandíbula del militarismo que liquidó la autonomía clasista.

Pero además, más de un mes después quisiera agregar que no he parado de pensar en la cuestión (¿somos el negro de Queimada?), que la discusión sobre esa hipótesis suscitó un enorme interés en la discusión:  “todo el accionar guerrillero fue una manipulación maquiavélica que anda saber hasta dónde sube esa rosca. Todos fuimos engañados, todos somos el negro de Queimada...Luchando por algo que siempre estuvo controlado y digitado”.

Nos han acostumbrado a ignorar totalmente la manipulación (la ideología dominante siempre nos llama a “rechazar la teoría del complot”), cuando es evidente que hay fuerzas organizadas del Estado que se dedican justamente a eso. Evidentemente la lucha de clases no parte de ello sino de una determinación social mucho más global (la búsqueda de la maximización de la ganancia para el capital, la defensa de los intereses humanos para los proletarios), pero luego de dejar bien sentado esto, no podemos ignorar más el papel real que juegan fuerzas manipuladoras a través de toda la historia de las guerras y las revoluciones [4]

Más todavía la burguesía paga miles y miles de funcionarios que se dedican justamente a eso: a manipular, a controlar la información y deformarla en función del poder, a crear enemigos ficticios para esconder los enemigos reales…, a culpar a “los terroristas” cuando los Estados asesinan y ponen bombas contra la población proletaria

O sea que a pesar de que rechazo partir de esa hipótesis si la misma pretende explicar el todo, porque sería olvidar que la contraposición general de clases parte de sus intereses materiales respectivos, y tengo la convicción, de que lo que pasó en aquellos años, fue parte de una gran ola proletaria de cuestionamiento de toda la sociedad burguesa…que nadie controlaba, no dudo que la manipulación haya sido parte de la cosa. ¡Y por supuesto que del lado del poder y no de los de abajo!

Pero incluso en ese caso, recociendo que los de arriba siempre manipulan (¡y en el negro de Queimada!), nadie podría haber evitado esa lucha y no veo ninguna razón tampoco para, no haber actuado como los negros de Queimada en cuanto a la lucha contra la esclavitud se refiere: no solo no había nada que perder, sino que la mejor existencia humana de los explotados no tiene otra opción en la vida que la lucha contra la explotación. Efectivamente y parafraseando a aquel navegador que citaba Marcha (vivere non necesse navigare necesse est) debiéramos decir “vivir no es necesario, luchar si lo es” [5]

O como decía Zapata y repitieron tantos: más vale morir de pie que vivir arrodillado. Si no fuera por esa formidable puesta en cuestión del mundo del capital, ¿qué hubiese sido del proletariado? ¿Acaso la esclavitud asalariada y democrática no sería todavía más imponente?

¿O acaso habría que esperar las tan cacareadas “condiciones materiales” con las que sigan jodiendo los intelectuales socialdemócratas?

Pero por más inevitable que sea la contraposición de intereses y la lucha de clases, siempre existe la actuación de los cuerpos especializados en manipular. Por ejemplo lo que aparece en un lugar como una polarización dentro del Estado puede SÍ haber sido una manipulación desde el principio al fin en la medida que expresamente trata de llevar a toda la sociedad hacia ella.

En efecto, todo las contradicciones interburguesas entre derecha e izquierda, entre imperialistas y antiimperialistas, entre “fascistas” y bolches…fueron, sin lugar a dudas, parte de una falsa polarización que el capital se contenta en reproducir, inflar y hacer creer. Lo mismo puede y debe afirmarse de la mayor mistificación del siglo XX con respecto a los “países capitalistas” y los “países socialistas”, o entre USA y Rusia, o China y Rusia, o China y USA. Todo, eso es una gigantesca mentira en donde se confunden los intereses imperialistas, los juegos y traiciones entre espías y servicios de inteligencia y de fabricación de la información que un día entran en guerra y el mismo día han firmado la paz o un acuerdo secreto.

Por solo dar un solo “ejemplito” todas esas oposiciones entre imperios y “países socialistas y capitalistas” se dejaban de lado cuando se organizaban las conferencias sobre la seguridad, en donde todos esos servicios de todos los Estados preparaban juntos la policía internacional contra los “peligros de la subversión”. Como se sabe esto no fue solo teoría, sino que se concretó en la permanente intercambio de información, formación de oficiales en el “otro Bloque”, compra y venta de armas pesadas y también de material anti manifestaciones, etc.

En el Uruguay nosotros vivimos en chiquito todo eso: la policía colaborando con la fuerza de choque de los sindicatos, la metropolitana que te liberaba porque eras del P “C” (¡hasta hubo compañeros que se hacían un carnecito para “zafar si había bronca”!), la izquierda que dirigía la universidad llamando a la policía contra la ocupación que hacían los estudiantes, el sindicato de estudiantes de secundaria (CESU) peleando junto a la dirección del liceo y algunos “fachos” contra los incontrolados que seguían la huelga por el boleto y reventaban los ómnibus, la FEU acusando a quienes cuestionaban su burocratismo y sindicalismo de “agentes de la CIA”, etc.

¿O acaso eso no es manipulación y complot, sobre todo si se tiene en cuenta que luego fueron los que ganaron que escribieron la historia?

Ojo no quiere decir que, a un cierto nivel, no existan también contradicciones entre esas fuerzas, lo que constituye una manipulación no es la contradicción misma sino la cocina que hacen juntos los polos y el hecho de que en el fondo esa contradicción que aparece como principal, es en los hechos secundaria y todos ellos se arreglan contra la verdadera subversión del orden establecido.

Habría muchos libros de historia para escribir sobre todo esto y si no se escribieron fue porque era condición para que el Estado burgués haya cooptado a la izquierda Tupamara para su gestión. La Historia con mayúscula solo la escribieron ellos: los milicos, los Tupas oficialistas, los bolches y los periodistas y medios oficiales.

Por años no hubo nadie que escuchara “otra versión”, no existían los blogs de discusión… y tampoco había oídos para cuestionar el progresismo, el frenteamplismo, el frente populismo, los Tupamaros abrazándose con los milicos y trepando a la cima del Estado burgués.

Pero volviendo a lo principal. La manipulación es parte de lo real, pero ello no explica para nada el desarrollo de las contradicciones de clase. Cuando los intereses de clase se contraponen con aquella brutalidad de los años 60, ninguna manipulación puede impedir y menos determinar el desarrollo del enfrentamiento social.

Creo que efectivamente la respuesta proletaria fue mundial y desde el principio a nivel internacional se definió como enemigo al sistema en su conjunto, a su versión occidental y cristiana como a su versión Rusa y/o China. Las consignas radicales de esos años era muy claras al respecto y aquí a nivel local el proletariado combativo se enfrentó en la calle, no solo con la derecha sino también con la izquierda, no solo luchó contra el modelo USA/Europa sino contra el leninismo (Rusia, China…)

Las consignas locales eran explícitas: “no pararemos hasta que no hayamos colgado al último capitalista con las tripas del último burócrata”; o más concreto “queremos a Otero colgado con las tripas de Arismendi” [6]y muchas otras.

En los volantes y textos que circulaban no se cuestionaba solo a los gobiernos y a los patrones, sino al Estado mismo, al capital mundial, a la democracia, al sindicalismo, al obrerismo, a la familia, al machismo, a la moral burguesa, a la sexualidad exclusivista, al trabajo, etc.

 

Luego durante todo un período nefastamente contrarrevolucionario todo eso “se olvidó” y escribieron la historia como si solo se hubiese luchado por la democracia, contra los ilícitos, por reformas, etc. Borraron hasta las huellas de la revolución, de la mejor época de cuestionamiento de la sociedad capitalista. En ese sentido la historia oficial, que presenta el pasado como el producto de una contradicción entre derecha e izquierda, entre dictadura y democracia, es una brutal manipulación.

Ahora quisiera resumir un poco mi respuesta. No, la ola de lucha proletaria y su desarrollo armado no es producto de ninguna manipulación, es el desarrollo inevitable de la contraposición de intereses entre las clases en lucha a nivel internacional

En Uruguay esa contraposición fue acelerada violentamente, como en toda la región por un ataque sin precedentes de la burguesía a todas las condiciones de vida de la población en su conjunto, que dio un salto cualitativo con Pacheco Areco. Y de paso vuelvo a responder a los Arismendistas y objetivistas varios que achacan a los proletarios el haber tomado las armas, quienes tenían las armas eran los burgueses y pasaron al ataque sin escrúpulos, quien empezó “la lucha armada” fue el Estado: frente a eso el proletariado resistió como pudo y el desarrollo “armado” o violento de dicho accionar es parte “natural” de la resistencia humana más elemental. No hubo ninguna manipulación para desencadenar ese proceso.

Lo que si hubo es dirección de ese proceso, en el sentido de que necesariamente ese proceso tenía que ir para algún lado, tenía que dirigirse hacia alguna parte y que indiscutiblemente a ese nivel es muy importante lo que piensan los protagonistas. Los límites programáticos de quienes fueron los “jefes” formales que el movimiento mismo fue considerando como los más representativos, dentro de los cuales los jefes Tupamaros fueron decisivos, tuvieron una enorme importancia

Es recién a este nivel que entra la ideología de los Tupamaros como elemento dominante. Y esa ideología es profundamente socialdemócrata, leninista, estatista y confunde el socialismo con un conjunto de estatizaciones, redistribuciones, nacionalizaciones y no hace nada por preservar la autonomía proletaria. Esto fue decisivo como límite del movimiento y en concreto fueron esos los elementos que permitieron la cooptación, de esa dirección y de los Tupamaros mismos, por el Estado burgués.

Para terminar volvamos a la manipulación. Claro que al mismo tiempo los agentes más centrales del Estado burgués (incluidos los centros imperiales) utilizan permanentemente la manipulación en su acción antisubversiva y contrarrevolucionaria. ¡Pero también les pasa por arriba la historia por más manipulación que intentan! Al mismo tiempo corrigen y se adaptan para nuevas manipulaciones, como las que también presenciamos aquí

El interrogador bueno y el interrogador malo es el ABC de la manipulación que existe en toda policía, hasta en la seccional del barrio o el carcelero de Libertad (que los presos habían bautizado como Gorki) que como psicólogo barato venía a hablarte de “tu madre” (“viste lo que le hiciste a tu madre –por ser subversivo- hijo de puta”)

Eso se utilizó cada vez más a fines de la década del 60 en Uruguay y se empleaba masivamente con los proletarios presos jóvenes (estudiantes de secundaria, de preparatorios…) que iniciaron la pelea (o mejor dicho que salieron a responder a la violencia del régimen con la violencia de abajo). Luego se generalizó totalmente y se fue perfeccionando…: los torturadores citaban a Lenin y te decían que ellos estaban de acuerdo en luchar por una patria mejor y sin corrupción. El modelo de torturador bueno se fue modificando y es claro que eso era parte de una manipulación mucho mayor del Estado burgués: terrorismo de Estado pero preservando siempre una cara “nacionalista”, “progresista”, “antiimperialista”

El ejemplo del genocida Almirante Massera en Argentina es emblemático, los más sanguinarios torturadores también funcionan como los progresistas más radicales….¿Los torturadores nacionalistas creen en lo que dicen o se están haciendo pasar por progresistas? ¿Cuándo Astiz estaba manipulando y cuando él era un títere de la gran manipulación? ¿Cuándo infiltraba y cuando era una marioneta?...

En el fondo poco importa, la manipulación es parte de la historia de la lucha de clases, tiene un peso contrarrevolucionario en la historia, puede servir para liquidar la autonomía clasista del proletariado, pero no permite explicar el desarrollo de la lucha revolucionaria

[1]  Estas notas surgen de discusiones entre compañeros desarrolladas a partir de las  3 notas que publiqué bajo el título: “Persistencia de la impunidad y terrorismo de Estado democrático”

[2]   Debiéramos aclarar que el Frente Amplio, Popular no tiene absolutamente nada en común con la  unificación que se producía en las luchas, con la unidad basada en los intereses del proletariado y su proyecto de revolución social (que para algunos es similar al “Frente Grande” del que hablara Sendic). El primero es un acuerdo de los partidos parlamentarios para controlar “la base” y canalizarla hacia el Estado y la reforma, la unidad del proletariado parte del movimiento mismo de contestación, de protesta, de negación contra lo que quiere imponer el capitalismo y el Estado. El primero conduce siempre a la liquidación de la autonomía de clase y al reformismo, el segundo a su afirmación en contraposición al capital y al Estado.

[3]  Parece caricatural que quienes más utilizan la expresión Fraude Amplio solo insistan en que Tabaré Vázquez sea un agente de la CIA, un funcionario del Fondo Monetario Internacional, un masón dependiente del judaísmo internacional, etc…y ni se acuerden que desde su Fundación es mismísimo Fraude Amplísimo tuvo como candidato a presidente a un General represor de la mayor ola de lucha de clases en la historia del país.

[4]  Aunque tengamos puntos de partida tan diferentes. ¡¿Quien puede negar que nuestro amigo Salles se ha mostrado clarividente acerca de nuestros políticos y de la mafia conspirativa que gobierna el mundo y el país?!

[5]  https://mujeresnavegantes.wordpress.com/2011/12/07/navigare-necesse-est-vivere-non-necesse/

[6]  Otero era el jefe de Inteligencia y Enlace en la Jefatura de Policía, Arismendi el jefe de los bolches locales e importante cuadro del leninismo internacional.

RICARDO - postaporteñ@ 1649 - 2016-08-12 12:58:37
postaporteñ@_______________________________

Gobierno de Mujica tuvo una conducta "irresponsable" con Aratirí

Por: Daniel Rodríguez

10/08/2016 en ecos.la

El proyecto de extracción de hierro quedó archivado al agotarse los plazos legales aunque podría reaparecer el interés por el yacimiento

El movimiento social que se opuso al emprendimiento de mega minería metalífera a cielo abierto se mantiene alerta ante la posibilidad de que aparezcan nuevos proyectos de extracción de hierro y listo para retomar la iniciativa de promover una reforma constitucional que prohíba esta actividad.

Una de las caras visibles del movimiento Uruguay Libre es el periodista Víctor Bacchetta, investigador en temas ambientales, con formación en ingeniería y autor de "Aratirí y otras aventuras. Las soberanías cuestionadas" (2015, editorial Doble clic) en donde se narran las circunstancias políticas y sociales vinculadas al proyecto y otras dos iniciativas conexas como el Puerto de aguas profundas y la regasificadora. 

En la charla con ECOS, Bacchetta profundizó acerca de lo que quedó de estos emprendimientos impulsados en el gobierno de José Mujica y la realidad de los movimientos ambientalistas en Uruguay.

- ¿El proyecto Aratirí quedó definitivamente concluido? ¿Por qué?

-Con el tiempo se evidenció algo que advertimos desde la presentación del proyecto en 2011. El objetivo de Zamin Ferrous con Aratirí en Uruguay era armar un proyecto para venderlo en medio de una coyuntura financiera extraordinaria de las materias primas, en la cual el precio del hierro se multiplicó por siete entre 2006 y 2011. Aratirí necesitaba comenzar la explotación minera en 2011, pero la aprobación del proyecto sufrió sucesivas postergaciones. Como era previsible, el precio del hierro comenzó a bajar en 2012 y en 2014 ya quedó por debajo de los 100 dólares por tonelada, que era el límite para ser rentable. 

La caída del precio del hierro invalidó definitivamente al proyecto, pero para que el gobierno no entrara en esta aventura fue necesaria una movilización sin precedentes de amplios sectores de la población que cuestionaron los impactos ambientales y sociales negativos que podría traer.

Se cayó finalmente porque vencieron todos los plazos previstos por la Ley de Minería de Gran Porte, sin que Aratirí completara los requisitos para firmar el contrato que lo habilitara a explotar el yacimiento de Valentines. Al final aparecieron otras empresas interesadas, como Aurum Ventures e Invertexi. Esta última era una firma de la misma Aratirí para agotar los plazos dispuestos por la ley, pero esto no cambió el resultado.

- ¿Qué ocurre con el yacimiento? ¿Se puede retomar el proyecto?

-Por la Ley de Minería de Gran Porte, los títulos de exploración del proyecto pasarán a la Reserva de Vacancias, a cargo de la Dirección de Minería y Geología (DINAMIGE). Esos títulos pueden ser adquiridos por un inversor privado o el Estado. Si están interesados en explotar el yacimiento deberán presentar un proyecto. Incluso Aratirí podría adquirir esos títulos y reiniciar de cero la evaluación y la negociación del contrato. No es probable que lo haga hoy y en el futuro cercano por las características de los yacimientos uruguayos. 

Los yacimientos de hierro del país, incluido este que es el mayor, son pequeños y de bajo tenor. La proporción de hierro en el mineral es de 28% y para venderlo como materia prima debe estar al 60% como mínimo. Por eso el mineral uruguayo debe sufrir un proceso de concentración que duplica prácticamente el costo del hierro. Esto hace con los precios promedio del mercado no sea rentable extraerlo. 

Sin embargo, no se puede descartar que en un futuro vuelva a darse una coyuntura económica similar a la de 2008-2011 y aparezcan proyectos semejantes. Esta es la razón por la cual desde el movimiento Uruguay Libre de Megaminería entendemos que por un artículo de la Constitución o una ley se debe prohibir la minería metalífera a cielo abierto. 

Solo una coyuntura especulativa de corta duración generó la posibilidad de un gran negocio para una empresa pirata como Aratirí. La minería a cielo abierto en yacimientos metalíferos de baja concentración es la actividad más depredadora y contaminante en todo el planeta. Varios países han prohibido su desarrollo, entre los cuales destacamos a Costa Rica por sus similitudes con Uruguay. Esta actividad es una amenaza a la integridad del territorio uruguayo por la destrucción definitiva del área de explotación minera y la grave afectación adicional de una vasta área de nuestros suelos y recursos hídricos. A esto se sumaron privilegios indebidos que ofreció el gobierno y saldrían del bolsillo de los contribuyentes


- ¿Hubo ocultamiento por parte del gobierno de Mujica de información sobre Aratirí?


-Ocultamiento o -lo que es lo mismo- proporcionar información errónea para confundir a la población, como también lo hacía Aratirí. Desde el propio presidente de la República, José Mujica, pasando por el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, y altos funcionarios del ministerio de Economía, como Andrés Masoller, se hicieron afirmaciones falsas sobre los impactos y los beneficios del proyecto. 

Por ejemplo, se dijo que luego de la extracción del mineral esos cráteres gigantescos serían rellenados y que en la zona afectada se podría restaurar la actividad productiva anterior. Esto no sucede en ningún país del mundo con explotaciones similares, en especial aquellos donde la minería es una actividad de larga data. También se decía que habría cinco o seis proyectos de gran porte cuando solo había uno


- ¿Hubo trabas en el acceso a la información?



-El acceso a la información oficial era una condición sustancial para hacer un análisis serio y fundamentado del proyecto. La respuesta no fue uniforme. Con la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA) no tuvimos ningún problema pero si lo tuvimos con la DINAMIGE. En junio de 2014 declaró confidencial todo el expediente de Aratirí, en base simplemente a un pedido de la minera. 

Debimos recurrir a la justicia amparados en la ley 18.381, de acceso a la información pública, para obtener esa información. En la primera y segunda instancia la justicia nos dio la razón, el MIEM interpuso obstáculos hasta que entregó la información, pero se incorporó Aratirí alegando que sería perjudicado. Al final de un proceso judicial de un año y medio, un Tribunal accedió por mayoría a mantener en reserva determinados datos. No eran secreto comercial o del patrimonio particular de la empresa, sino la información que normalmente las mineras deben hacer pública sobre su proyecto

-¿Fueron falsos los datos sobre los millones de dólares que Uruguay recibiría?


-En efecto y era un tema central para justificar la aceptación del proyecto. A comienzos de 2014, el FMI dijo que Aratirí aportaría una recaudación fiscal de 1.000 millones de dólares anuales durante 27 años. Estaba totalmente equivocado porque suponía un precio fijo de 120 dólares la tonelada del hierro en ese lapso. Incluso se aplicaban mal nuestras leyes tributarias. Uruguay Libre publicó una crítica y la entregamos a la prensa en la sede del FMI en el país, sin que refutaran nuestro análisis. 

El entonces presidente Mujica tomó esa cifra del FMI y en su audición radial preguntó si "los uruguayos podíamos renunciar a ese beneficio" (sic). Ese día, en una interpelación parlamentaria, el ministro Kreimerman dijo que eran 400 millones de dólares anuales. Hay una gran diferencia entre ambas cifras, pero accedimos a la planilla de cálculo del ministerio y vimos que también estaba equivocada. Para sacar todas las dudas al respecto, Uruguay Libre colocó en la web una planilla donde cualquiera podía hacer el cálculo y llegar al verdadero resultado


- ¿Cómo evalúas la conducta del gobierno anterior en este tema?


-Me parece poco seria y hasta irresponsable. En lugar de asumir una posición neutral y exigente, como representante de toda la sociedad, el gobierno de Mujica se comportó como aliado de una empresa extranjera que tenía su sede en un paraíso fiscal y no tenía antecedentes como minera propiamente dicha. 

Mientras ignoraba los pedidos de explicaciones realizados por grupos de ciudadanos, tratándonos inclusive como "terroristas ambientales", cuando venía al país el dueño de Zamin Ferrous, el indio Pramod Agarwal, a las pocas horas estaba siendo recibido en el despacho presidencial. Un gobierno serio no debe actuar así



- ¿La DINAMA soportó presiones para que se le diera la aprobación ambiental? ¿El organismo pudo hacer su trabajo correctamente?


-En ese contexto merece destacarse la actitud de la DINAMA. Si bien hacía lo que le correspondía, sufrió varias presiones, como reconoció el ex director Jorge Rucks. Incluso se quiso llevar la DINAMA a la Presidencia para acelerar los trámites. 

Zamin Ferrous debió creer que al tener el apoyo del presidente de la República, la autorización ambiental sería un simple y rápido trámite burocrático. Esas empresas nos perciben como colonias, más si les damos pie para que lo crean


- ¿El proyecto del Puerto de Aguas Profundas estaba atado a Aratirí?


-La regasificadora y el puerto de aguas profundas fueron dos emprendimientos que el ex presidente Mujica asumió como propios, pero estaban supeditados a la inversión de Aratirí y mostraron su inviabilidad al caer el proyecto minero. Fue una irresponsabilidad del gobierno iniciar esos proyectos cuando Aratirí no tenía la autorización ambiental ni había firmado el contrato. Es más, por sus dimensiones, esas dos obras superaban la capacidad del Uruguay para sostenerlas y se emprendieron sin contar con un acuerdo de los principales socios de la región, Argentina y Brasil. 

Claro que estas cosas no se hacen sin consecuencias. La regasificadora se inició y se interrumpió al poco tiempo, dejando varias secuelas en la zona elegida, decenas de contratistas endeudados y litigios en curso. 

¿Qué habría pasado si se hubiera iniciado la explotación en Valentines? Podemos trazar un paralelo con la conducta que tuvo Zamin Ferrous en Brasil: instalaciones abandonadas, daños ambientales y sociales irreparables, litigios judiciales nacionales e internacionales, deudas incobrables y decenas de contratistas arruinados


¿Hay información sobre gastos innecesarios en el proyecto del PAP?


-En el caso del puerto, las expropiaciones no se iniciaron, pero se sancionó una ley y se encargaron estudios que quedarán guardados, pero que costaron seis millones de dólares al erario público


-¿En qué está la campaña de recolección de firmas? ¿Cuántas van?


-Nuestras estimaciones son que tendremos unas 100.000 papeletas para promover un plebiscito nacional que prohíba la minería metalífera a cielo abierto. Hay un sentimiento de que la amenaza de Aratirí fue superada. Uruguay Libre decidió suspender momentáneamente la recolección de firmas, pero el propósito no se ha modificado. Estamos registrando y guardando las firmas porque no pierden vigencia. Estaremos alertas ante cualquier indicio de renovación de estos proyectos y reanudaremos la recolección de firmas no bien lo estimemos necesario


-¿Cómo definirías a Uruguay Libre? ¿Hay un movimiento ambientalista unificado en Uruguay?

-Uruguay Libre es un movimiento constituido por ciudadanos y entidades sociales, con independencia de cualquier filiación partidaria, ideológica o religiosa. Su singularidad proviene del hecho de que asume una problemática tanto social como económica y ambiental. Por esta razón no es una organización ambientalista tradicional. 

La Red de ONGs Ambientalistas integra Uruguay Libre así como la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES) de Montevideo, la Federación Rural, la Confederación de Funcionarios del Estado (COFE), la Coordinadora de Trabajadores del Sistema Financiero y decenas de grupos locales de ciudadanos. 

Más que un movimiento ambientalista, en Uruguay Libre tratamos de ejercer un nuevo tipo de ciudadanía, que no se limita a votar cada cuatro años en una elección y luego nos vamos para casa. Defendemos el derecho como ciudadanos a ser informados y a participar en las grandes decisiones que afectan a nuestra sociedad


-¿Han debido marcar distancias con la actual oposición? ¿Hay riesgo de un uso político del tema ambiental?


-Siempre hay riesgo de uso de los movimientos sociales por los partidos políticos, sean del gobierno o de la oposición. En Uruguay Libre previmos esto desde el comienzo. A esta altura considero que hemos dado pruebas suficientes de independencia y esta ha sido una de las condiciones que nos dio credibilidad ante la población


-¿El movimiento viene preparando acciones por otros temas como el eventual uso de 'fracking', la tercera planta de celulosa o la exploración de Petróleo en el mar? ¿El movimiento nació básicamente por Aratirí?


-Nuestras acciones con respecto al 'fracking´ surgen de una manera muy similar a la de Aratirí y la megaminería. Integran Uruguay Libre movimientos locales que se dedicaron a informarse e informar a la población sobre los posibles impactos de esa tecnología y que luego impulsaron las decisiones de las juntas departamentales de Paysandú, Tacuarembó y Salto al respecto. Ahora se están sumando nuevos departamentos y promovemos la sanción de una ley nacional que prohíba el 'fracking'. 

Sobre la exploración de petróleo en el mar y el anuncio de otra planta de celulosa no tenemos una posición como Uruguay Libre. No somos un movimiento ambientalista con definiciones 'a priori' sobre los temas. Actuamos en la medida que hay ciudadanos preocupados, informados y decididos a hacer algo al respecto. Así surgió el movimiento contra Aratirí y seguiremos esa línea de conducta.

ECOS - postaporteñ@ 1649 - 2016-08-12 12:28:39
postaporteñ@_______________________________

HAITÍ: Pedimos su firma para el retiro definitivo de Argentina y demás ocupantes

Al Sr. Presidente de la República, Mauricio Macri

A la Sra. Canciller, Susana Malcorra

Al Sr. Ministro de Defensa, Julio Martínez

A las y los miembros del Parlamento argentino

El Poder Ejecutivo ha solicitado al Parlamento argentino autorizar nuevamente la presencia en Haití de efectivos y equipo de las Fuerzas Armadas, como parte de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de ese país (la MINUSTAH). Plantea, como en años anteriores, que es una misión humanitaria, una expresión de solidaridad con el pueblo haitiano. Hace eco de lo reiterado por el Consejo de Seguridad, que “la situación imperante en Haití sigue constituyendo una amenaza para la paz y la seguridad internacional en la región”.

Rechazamos esas afirmaciones e instamos al gobierno y al Parlamento argentino a poner fin, de una vez por todas, a su participación en la criminal ocupación de un país hermano, hecho que constituye una violación flagrante del derecho de libre determinación [1] de todo pueblo.

El pedido del Poder Ejecutivo hace caso omiso y tergiversa la realidad que vive el pueblo haitiano. Ignora por completo el digno repudio y movilización que provoca la presencia de la MINUSTAH entre la población y los dos pedidos de retiro realizados por el Senado de Haití – antes de ser disuelto por la negativa del gobierno anterior, elegido por medio del fraude, de convocar a las elecciones correspondientes. Desconoce las consecuencias nefastas de la ocupación, incluyendo el socavar la soberanía y debilitar las instituciones y prácticas democráticas del país, intensificar el saqueo y la explotación del trabajo y los bienes comunes, represión y muertes por la protesta social y violaciones y abusos sexuales reiterados.

El gobierno argentino además se felicita por seguir participando de una misión que ha matado a más de 9.300 personas y enfermado a otras 786.000, por la introducción del cólera en el país, y que se niega a reconocer su responsabilidad y a reparar a las víctimas y sus familias, amparándose en una supuesta inmunidad diplomática que es cuestionada por numerosos expertos en derechos humanos de la propia ONU, por constituir una verdadera impunidad.

¡No en nuestro nombre! Instamos al Parlamento a rechazar este pedido y reclamamos al gobierno argentino, así como a todos los responsables e integrantes:

Hace más de doscientos años, el pueblo de Haití supo poner fin a la esclavitud y el control colonial, universalizando los derechos humanos y sacudiendo a los poderes europeos entonces establecidos. Supo además compartir con generosidad su libertad, apoyando las luchas emancipadoras de los demás pueblos de América latina y el Caribe. Es hora que Argentina, y el resto de los países de la tan mentada “comunidad internacional”, le retribuya con una mano realmente fraterna y solidaria y deje de servir a los intereses de control y provecho de EE.UU. y otros poderes imperialistas.

-Buenos Aires, agosto 2016

Comité Argentino de Solidaridad por el Retiro de las Tropas y el Fin de toda Ocupación de Haití

 Primeras Firmas:

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz

Mirta Baravalle y Nora Cortiñas, Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora

Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina /Fundación Servicio Paz y Justicia- siguen firmas

https://haitinominustah.info/2016/08/10/carta-abierta-al-gobierno-y-parlamento-argentino-por-el-retiro-de-las-tropas-de-haiti/

[1] Ver, entre otras fuentes, la Carta de las Naciones Unidas (1945) y la Declaración de la Conferencia de Viena (1993)

[2] Países de América latina y el Caribe que tienen actualmente tropas militares y/o policiales en Haití: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Paraguay, Perú, Uruguay

Campaña por el retiro de las tropas de ocupación de Haití

2004 - 1 de junio  -  2016  

¡Basta de Ocupación!

¡Viva la Soberanía del Pueblo haitiano!

¡Fuera la MINUSTAH de Haití!

INVITAMOS A SUMAR LA FIRMA DE SU Organización, enviando un correo electrónico a haiti.no.minustah@gmail.com, señalando nombre completo de la organización y localidad. En las próximas semanas estaremos organizando acciones para entregar la Carta a sus respectivos destinatarios, por lo que les pedimos estar atentos a los detalles para poder acompañar

- postaporteñ@ 1649 - 2016-08-12 12:22:42
postaporteñ@_______________________________

Nicaragua: políticos e intelectuales opositores llaman a ejercer "abstención activa"

"Consideramos como un deber moral y una obligación patriótica, repudiar la mascarada electoral que ensaya la dictadura", indicó, en un documento, el denominado "Grupo de los 27".

Un grupo de personalidades nicaragüenses, encabezado por los poetas Ernesto Cardenal y Gioconda Belli, y opositores al Gobierno de Daniel Ortega, repudiaron hoy (09.08.2016) la "mascarada electoral" que se realizará en los comicios de noviembre, en las que el actual mandatario busca su cuarto mandato y tercero de forma consecutiva.

En el documento, leído por el empresario de radio Fabio Gadea –el segundo candidato presidencial más votado en los comicios pasados–, el denominado "Grupo de los 27" aseguró que "no hay por quién votar" debido a que el Gobierno no garantizó un proceso electoral "transparente" y excluyó de la contienda a la principal fuerza de oposición.

"Si por miedo al voto ciudadano cierran la puerta a la democracia, entonces tenemos el deber y el derecho de abrir otra, grande y con resultados contundentes: la resistencia pacífica expresada en la abstención activa", subrayó el informe.

Proceso "viciado"

A juicio de ese grupo, no votar en este proceso "viciado" es "positivo" y "conveniente" para el futuro, y a la vez, exhortaron a las organizaciones gremiales, políticas y sociales del país a unir esfuerzos para oponerse pacíficamente a las "pretensiones dinásticas del régimen".

La principal coalición opositora de Nicaragua, afectada por una serie de fallos judiciales, decidió no participar en las próximas elecciones.

Entre los miembros de "Los 27" figura Enrique Zelaya (alias "doctor Henry"), ex jefe de la "contra" que combatió al primer Gobierno de Ortega en la década de 1980. "En 1990 nosotros desmovilizamos de la montaña a 15.000 hombres porque nos prometieron paz y elecciones vigiladas, justas y transparentes. Hay que evitar que se repita la guerra porque este país no podría resistir" otro conflicto armado, advirtió.

Además de Ernesto Cardenal, Gioconda Belli y Enrique Zelaya, firmaron el manifiesto Fabio Gadea, el embajador de Nicaragua en Washington durante el primer régimen sandinista (1979-1990), Carlos Tünnermann, los exdiputados opositores Carlos Langrand y Edipcia Dubón, exfuncionarios del Gobierno de Enrique Bolaños (2002-2007) y disidentes sandinistas, entre otros.

FEW (dpa, EFE)10/8/16

 

Gioconda Belli: "Ortega y su esposa mandan absolutamente"

¿Quiénes son "los 27" intelectuales y políticos opositores que llaman al "abstencionismo activo" en las elecciones presidenciales de Nicaragua? DW habló con una de ellos, la novelista y poetisa Gioconda Belli.

A Gioconda Belli se le conoce, sobre todo, como poetisa y novelista. Se le recuerda, también, como luchadora antisomocista, ex militante y ex funcionaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Pero Belli se desligó del "Frente" en 1994, cuando se convenció de que "Daniel Ortega estaba tratando de usurpar el poder para sí mismo".

Junto a otros prominentes escritores nicaragüenses como Ernesto Cardenal y Sergio Ramírez, Belli apoyó en lo sucesivo al Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y ha criticado abiertamente al Gobierno de Ortega, últimamente, como Cardenal, desde el llamado "Grupo de los 27".

DW: ¿Qué une a "los 27", entre los que aparecen nombres como el suyo o el de Cardenal, pero también el de Enrique Zelaya, exjefe de la "contra" que combatió al sandinismo en la década del 80?

Gioconda Belli:  El grupo se formó a partir de una memoria que había, de 1974, cuando un grupo de organizaciones se juntaron para sacar un comunicado que decía "¡No hay por quién votar!", a partir de una elección de (Anastasio) Somoza. Se decidió que había que revivir esa memoria, puesto que estábamos enfrentados con una situación similar, cuando Daniel Ortega cerró las oportunidades para que hubiese una observación electoral independiente y también porque se canceló la personalidad jurídica de la fuerza de oposición más importante del país, el Partido Liberal Independiente (PLI), segundo en las elecciones de 2011.

En este caso no son organizaciones gremiales. Son personas que han tenido una posición crítica con relación al Gobierno de Ortega. Y sí, hay de todo. Hay gente que estuvo en la "contra", en la oposición, en el sandinismo. Las cosas han cambiado en Nicaragua y nos encontramos con enemigos del pasado que tienen posiciones similares a las nuestras, que somos gente de izquierda que no estamos satisfechos con la forma en que está procediendo este Gobierno, porque está aboliendo toda la institucionalidad del país.

¿Qué esperan obtener con el "abstencionismo activo" que promueven?

El abstencionismo activo tiene que conducir a llamados a la población. Como no hay observación electoral, nos hemos constituido en un grupo que va a tratar de pronunciarse frente a diferentes atropellos a la libertad que existen en el país en estos momentos. Entre los atropellos está el hecho de haber descalificado a toda la oposición que tenía más posibilidades de sacar un buen número de votos (que sacó más del treinta por ciento en las elecciones pasadas).

Dentro de una maniobra hecha a través de la Corte Suprema de Justicia, le quitaron la personalidad jurídica al PLI, en el que una coalición grande se iba a juntar para poder participar en las elecciones, y lo sustituyeron por unos grupos que no tienen ningún peso ni representatividad política en el país en este momento. Aquí históricamente se les ha dicho "zancudos" a esos grupos, iguales a los que usaba Somoza para hacer parecer que existía una oposición, pero es una oposición totalmente irrelevante, infiltrada, montada y financiada por el Frente Sandinista.

"Los 27" hablan de la "mascarada electoral que ensaya la dictadura". ¿Cómo describiría usted el estado de la democracia a las puertas de las elecciones en Nicaragua?

El estado de la democracia está muy golpeado por una centralización del poder que ha roto la división Estado-Partido, que ha dominado todas instituciones de poder en Nicaragua: el Consejo Supremo Electoral está controlada por Daniel Ortega, la Corte Suprema de Justicia, el Ejército, la Policía, la Contraloría, todas las instituciones que deberían supervisar al Ejecutivo y crear un control y balance de poder están anuladas.

El resultado es que se está violando la Constitución, que se empezó a violar cuando Daniel Ortega se reeligió por segunda vez, pese a que en la Constitución estaba declinado ese derecho. No se podía acceder a una reelección continua sino que había que esperar un período. Él hizo una demanda y −con este dominio que tiene sobre la Corte Suprema−, como "cualquier ciudadano tiene derecho a elegir y ser electo", apeló contra la Constitución y la Corte Suprema le dio el derecho a reelegirse, violentó a la propia Constitución del país. Por eso nosotros hablamos de una situación que se parece a la situación que tenía Nicaragua durante el régimen de Somoza.

¿"Los 27" comparan al Gobierno de Ortega con la dictadura de Somoza?

Yo personalmente pienso que es diferente, que no es la misma cosa en términos de represión, de manejar, por ejemplo, al Ejército contra la propia población. Eso no se ha dado todavía. Ha habido momentos en que ha habido represión de la policía hacia la ciudadanía. Han expulsado del país a varias personas. Yo no lo compararía en términos represivos con el régimen de Somoza, pero en términos institucionales están creando una situación similar.

El grupo habla también de las "pretensiones dinásticas del régimen"...

Sí, este es un Gobierno donde el presidente y su esposa concentran todo el poder y se ha pasado a las bases esta idea de que son ungidos por la Historia y por Dios para estar en el poder. Y en ese sentido es que yo comparo la situación que tenemos ahora con una idea monárquica, de monarquía absoluta, no de una monarquía constitucional, porque están concentrando el poder a un nivel tan intenso que Ortega y su esposa manda absolutamente en el país... O sea, "el Estado soy yo", de Luis XIV, es más o menos lo que está pasando aquí.

Ernesto Cardenal ha descrito a Daniel Ortega como "un traidor de los ideales del héroe Augusto César Sandino". ¿Cómo describe usted hoy a Ortega, el hombre y el político?

Daniel Ortega es una personalidad compleja que pienso que tiene una profunda inseguridad y miedo de que exista una oposición conformada en el país. Nosotros creemos que tiene que ver un poco con su relación con Venezuela, que está viendo lo que pasa cuando hay una oposición con arraigo y posibilidad de optar a cargos públicos. Entonces parece que él decidió que no hubiese oposición en Nicaragua, "cortarla por lo sano".

En 2008 ya le había quitado la personalidad jurídica al Movimiento Renovador Sandinista, un partido que formamos en 1996 los que nos salimos del Frente Sandinista en 1994. Ese partido se ha tenido que aliar con el Partido Liberal Independiente para tener opción a usar una casilla electoral. Pero ahora al PLI le quitaron su casilla. Le quitaron su casilla al Partido de Acción Ciudadana. Han dejado sin voz y sin voto a la oposición.

¿Cómo se describe usted, a sus 67 años, en esta Nicaragua, frente a este FSLN y este Ortega?

Me defino como una persona que sigue empeñada en lograr lo que queríamos lograr cuando hicimos la revolución: un país democrático, un país progresista, un país que tuviera una Justicia fiel a nuestros principios. Pero también hemos evolucionado, no podemos comparar el sandinismo que triunfó en 1979 con las aspiraciones sandinistas que hemos tenido después.

Después de la derrota electoral (en 1990) hubo un examen de conciencia. Había pasado la perestroika, había caído el Campo Socialista. Un grupo de nosotros planteó una democratización profunda del partido y una adaptación a una izquierda más moderna y más democrática, internamente y hacia afuera.

Ahí ocurrió el gran choque que tuvimos con Daniel Ortega, porque él todavía tiene la ideología de esa izquierda del 60 y 70, que todavía piensa en la "dictadura del proletariado"; aunque ha sido muy hábil en lograr una gran coalición con el sector económico más fuerte (que tiene mucho miedo de hablar porque cree que va a perder los privilegios que Ortega le ha concedido)

¿O sea que Ortega no tiene que temer a lo que Nicolás Maduro llama, en Venezuela, "la guerra económica"?

Depende, porque cuando se cierran todas las avenidas políticas, empieza a crearse un sentimiento de incertidumbre alrededor de qué es lo que la clase política va a hacer, y eso va a afectar sin duda su matrimonio con la clase económica dominante... Puede ser que Ortega se esté preparando también para el cese de la ayuda económica de Venezuela hacia Nicaragua, que eran 3.500 millones de dólares. Eso va a afectar también a la economía del país.

*El último manifiesto del llamado "Grupo de los 27" está firmado por: Ernesto Cardenal, Adolfo Bonilla, Fabio Gadea Mantilla, Gioconda Belli, Carlos Tunnermann Bernheim, José Luis Velásquez Pereira, Frank Lanzas, Enrique Zelaya (Doctor Henry), Edmundo Jarquín, Gabriel Álvarez Arguello, Sofía Montenegro, Sergio Boffelli Acosta, Cirilo Antonio Otero, Julio Icaza Gallard, Edipcia Dubón, Monique Ninette Blanco Sarria, Roger Arteaga, Enrique Sáenz, Azahalea Solís, Carlos Langrand Hernández, Michele Najlis, Alejandra Castillo, Moisés Julián Castillo Soza, José Antonio Peraza Collado, Octavio Ortega, Ana Margarita Abaunza Sedda. En los anteriores firmaba también Vidaluz Meneses, recientemente fallecida.

DPA12/8/16

Ya vimos esa película

SERGIO RAMÍREZ

Publicado en La Prensa, jueves 11 de agosto. 2016

La periodista Sylvia Colombo de la Folha de Sao Pablo, me pregunta en una entrevista en relación a  Nicaragua, si estoy de acuerdo con la reelección indefinida. Por supuesto que no. Una reelección es democrática en un régimen democrático, pero la reelección indefinida nunca es democrática. Daniel Ortega ha sido el único candidato de su partido desde 1984, o sea a lo largo de más de 30 años, y con este nuevo periodo que va a ganar en noviembre, porque ya está decidido de antemano que va a ganar, habrá estado en la presidencia por 25 años. Y no es que en 2021, dentro de cinco años, no vaya a presentarse otra vez como candidato.

Los verdaderos partidos de la oposición han sido eliminados por sentencia de la Corte Suprema, que le es fiel políticamente, y la oposición parlamentaria ha sido expulsada de la Asamblea Nacional por orden del Consejo Supremo Electoral, sometido también a él de manera incondicional. No queda un solo poder del estado que no esté alineado ni institución pública independiente.

Los observadores internacionales para estas elecciones han sido rechazados bajo el calificativo presidencial de “sinvergüenzas”. En estas listas de indeseables queda la Organización de Estados Americanos, la Unión Europea, y el Centro Carter de Estados Unidos.

No se trata de un capricho, ni de un desplante.  En el fondo lo que se rechaza son las elecciones mismas. Ortega no cree en la democracia representativa, cree en el partido único, como lo ha dicho públicamente no una vez, una de esas en una larga entrevista para la televisión oficial de Cuba. 

De modo que para él las elecciones son un mal necesario, y por eso no les quiere dar relevancia, mientras no sean hechas desaparecer del todo en la Constitución. Las quiere lo más parecido a las viejas elecciones de Europa Oriental, donde la oposición queda reducida a un porcentaje mínimo que sólo representa a los desadaptados sociales.

La institucionalidad funcionaba a medias en Nicaragua, pero hoy ha dejado de funcionar del todo por una serie de medidas que aún tienen perplejos a los expertos políticos que no se atrevían a decidirse si esta era una democracia limitada, un gobierno autoritario, o simplemente una dictadura. Hoy queda claro ante el más benévolo de esos analistas, que se trata de un régimen camino del partido único, a la usanza más obsoleta, fruto de la nostalgia trasnochada por los desaparecidos sistemas del llamado socialismo real que se hundieron con la caída del muro de Berlín.

Y al mismo tiempo, es una autocracia familiar como las que hemos conocido en el pasado en América Latina y claro está, en carne propia en la misma Nicaragua, regímenes que vuelven siempre a resucitar. Para que no queden dudas, Ortega ha escogido a su propia esposa, Rosario Murillo, como candidata a la vicepresidencia. La siempre oportuna Corte Suprema ya había dictaminado desde antes que el parentesco entre esposos no es ningún impedimento constitucional. La alternabilidad en el poder, las elecciones libres, las libertades democráticas, escritas en la Constitución, han desaparecido de la vida real. Vivimos en un país virtual.

La oposición real y creíble ha quedado eliminada. Han sido inscritos para las elecciones 17 partidos políticos pero todos son de membrete, como los que existían en los países de Europa Oriental en tiempos soviéticos. A los candidatos a presidente que competirán con Ortega nadie los conoce porque han sido sacados de la manga. En Nicaragua estos candidatos a presidente, y a diputados, son llamados “zancudos” porque solo buscan chupar la sangre del presupuesto, ya que ganan prebendas para prestarse al juego, entre ellas las codiciadas curules.

El régimen se había válido hasta ahora de su alianza con la empresa privada, que aprendió a no temer al discurso virulento de Ortega en contra del imperialismo yanqui, el capitalismo y la oligarquía vendepatria. La regla de oro de esta relación era que los asuntos políticos quedaban excluidos de las agendas económicas. Hoy está alianza empieza a mostrar sus fracturas cuando las cámaras empresariales protestan por las medidas arbitrarias que quitan la representación parlamentaria a la oposición, y eliminan de la contienda electoral a los partidos independientes.

El justo temor de los empresarios es que el clima de estabilidad económica conseguido hasta ahora se deteriore, y que las inversiones extranjeras resulten ahuyentadas, lo mismo que la cooperación financiera internacional, que es clave. Hasta ahora ha existido un clima de negocios favorable, con moderadas tasas de crecimiento y baja tasa de inflación,  con la inapreciable ayuda de las remesas de los emigrantes, cuyo monto sigue creciendo.

El gobierno ha repartido dádivas gracias al dinero del petróleo venezolano, que ya se agotó, pero la estructura desigual no cambia. El número de pobres no ha disminuido, más del 40% de la población vive con menos de dos dólares al día, y más del 70% depende de un trabajo informal. 

Y según las revistas financieras, Nicaragua es el país centroamericano donde el número de millonarios ha crecido más en los últimos años. Es un raro socialismo este, donde  el número de pobres no disminuye y crece el número de millonarios salidos de la nada.

Qué porcentaje de la población respalda realmente a Ortega sigue siendo un misterio sin descifrar, porque las encuestas que buscan complacerlo no son confiables. Hay encuestas de encuestas. Una reciente de Borge y Asociados, los únicos que acertaron en que los sandinistas perderíamos las elecciones de 1990, muestran a Ortega con un 40% de respaldo. Es alto, pero lejos de la cuasi unanimidad que él pretende.

De todas maneras, las elecciones del mes de noviembre tendrán un candidato único, y ya hay un ganador de antemano que pretende sacar más del noventa por ciento de los votos, y dominar la Asamblea Nacional sin ninguna clase de voces disidentes. Una Asamblea que votará a mano alzada. 

Ya hemos visto esa película. Y ya sabemos cómo termina.

Cali, agosto 2016

Sitio oficial
www.sergioramirez.com

- postaporteñ@ 1649 - 2016-08-12 12:17:30
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¿De qué izquierda hablamos?

Rafael Rojas -  HAVANA TIMES — 10/8/16

Samuel Farber dice que en mi respuesta a su reseña no discuto su principal objeción a mi libro, que es que, a su juicio, en Fighting Over Fidel (2015) se sostiene que la izquierda de Nueva York se desencantó con el giro estalinista que dio la Revolución Cubana en los 60. Él dice que “eso no es cierto”. Pero es que mi libro no sostiene que toda la izquierda de Nueva York se haya desencantado. El desencanto al que se alude es el de algunas figuras protagónicas de aquellos años, en el campo intelectual, que estudio en detalle.

De diversas maneras, Waldo Frank y Carleton Beals, Allen Ginsberg y otros escritores de la Beat Generation, algunos líderes de los Black Panthers, Elizabeth Sutherland Martínez y José Yglesias, Michael Walzer e Irving Howe, Susan Sontag y Bob Silvers, en sus propios libros o en publicaciones como Dissent y The New York Review of Books, dejaron múltiples testimonios de su rechazo al abandono del sentido “humanista” originario de la Revolución o del “espíritu del 68”, al ascenso de la homofobia y el dogmatismo en Cuba, además de denunciar las UMAPs y otros atropellos a los mismos derechos civiles que ellos defendían en Nueva York o solidarizarse con Heberto Padilla y otros intelectuales disidentes en la isla.

Eso fue algo que no pasó únicamente en Nueva York: también pasó en París y Barcelona, en Ciudad de México y Buenos Aires. Tan sólo habría que revisar publicaciones de la izquierda iberoamericana de los 60 y 70 como Mundo NuevoLibre o Plural o los múltiples posicionamientos contra la sovietización del socialismo cubano que pueden rastrearse en la Nueva Izquierda británica y francesa. Jean Paul Sartre y Stuart Hall, Carlos Fuentes y Octavio Paz, Mario Vargas Llosa y Jorge Edwards, Juan Goytisolo y Jorge Semprún serían sólo unos pocos ejemplos.

La razón de ese posicionamiento es bastante lógica y documentable: casi todos los intelectuales inscritos en la Nueva Izquierda, o en sus alrededores, eran antiestalinistas y críticos del socialismo real en la Unión Soviética y Europa del Este, desde maneras heterodoxas de pensar y practicar el marxismo o el socialismo.

Al ver que el gobierno cubano respaldaba la invasión soviética a Checoslovaquia y se acoplaba más plenamente al bloque soviético, esos intelectuales decidieron confrontar públicamente la deriva totalitaria del socialismo cubano.

En la contraportada del libro, editado por Princeton University Press, primero se hace un inventario rápido de esos intelectuales y publicaciones y luego se habla de un tránsito del “entusiasmo” al “desencanto”. Es más que obvio que dicho tránsito se refiere a esas figuras y no a otras. El libro, además, se enmarca deliberadamente en el periodo de 1959 a 1971 por lo que escapa a su objetivo el estudio de lo que sucedió en la izquierda intelectual de Nueva York en las décadas siguientes.

No me cabe duda que, después de 1971, el gobierno cubano siguió contando –y cuenta aún- con un considerable apoyo acrítico en amplios sectores de la izquierda de Nueva York. Pero mi impresión –no he estudiado bien el fenómeno-, es que quienes siguieron siendo ortodoxamente leales a La Habana renunciaron a las premisas de la Nueva Izquierda y reprodujeron con el régimen cubano una relación muy parecida a la de la izquierda comunista occidental con la Unión Soviética. De hecho, muchos en esas izquierdas compartieron las mismas redes del socialismo real y, después de los 90, las reemplazaron con otras causas como la “solidaridad” con Chiapas o con Chávez.

Las razones de ese apoyo tienen que ver, en parte, con esa incapacidad para cuestionar, a la vez, el intervencionismo de Washington y el autoritarismo de La Habana. También tienen que ver, específicamente, con el fenómeno del latinoamericanismo académico en Estados Unidos. Pero me preguntaría si en los medios intelectuales que siguen la mejor tradición de aquella izquierda de los 60 -no obstante la gran transformación de la esfera pública que se ha vivido en la ciudad en las últimas décadas-, existe un respaldo ciego a los gobernantes cubanos. En The New York Review of Books o The New Yorker no leemos, generalmente, visiones apologéticas del régimen cubano.

Algunos de los textos sobre Cuba, firmados por Enrique Krauze o Alma Guillermoprieto, Jon Lee Anderson o David Grann, que se han publicado en esas revistas en los últimos años, celebran el restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba pero no dejan de cuestionar la intolerancia y la represión. Esa posición, por cierto, fue formulada por primera vez por aquella izquierda de los 60 que no aceptaba que la soberanía cubana se convirtiera en pretexto o chantaje para ejercer sistemáticamente la violación de derechos humanos.

- postaporteñ@ 1649 - 2016-08-12 12:03:41
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La Encrucijada De La Izquierda Brasileña

El PT y sus aliados han convertido su fracaso en un muro que impide la construcción de una alternativa de izquierda. La trampa es esta: luchar contra Temer a favor de Dilma no es sino reproducir el apoyo que en su momento se dio a Dilma con Temer.

Por Giuseppe Cocco

Agosto 2016 Nueva sociedad /  NUSO

¿Cómo plantearse lo que está ocurriendo en Brasil?

Ante un desastre tan grande, no sabemos cómo abordar la cuestión: si en términos de crisis económica, de crisis política, o incluso de crisis moral. Se nos presenta el desafío de lograr que esta encrucijada se vuelva inteligible y nos permita señalar algunas líneas de fuga.

Es una situación de parálisis que reconoce dos dimensiones: la del país como un todo, hundido en una grave depresión económica y con su sistema político inmerso en una crisis vertical, y la parálisis de las fuerzas «progresistas» o, en términos más generales, de la «izquierda».

Y no es fácil decidir cuál de esas dos dimensiones es peor. La serie de protestas de junio de 2013 decretaron el fin de la izquierda de gobierno y de su coalición oxidada. Pero el PT, que contaba con una poderosísima maquinaria de propaganda, con miles de empleados y cientos de millones desviados de las arcas públicas, logró hacer pasar su agonía por una irónica lucha de principios en defensa... de su falta de principios.

Obviamente esa batalla, a la cual adhirieron casi todos los movimientos sociales «organizados» así como el arco del progresismo universitario y prácticamente la totalidad de los sectores y grupos de izquierda, sólo podía perderse, y a esta altura ya se transformó en un suicidio colectivo de la izquierda brasileña.

El resultado es paradójico: el PT y sus aliados han convertido su fracaso en un muro que impide la construcción de una alternativa y nos deja como legado la manifestación explícita de lo que su gobierno de coalición ya incluía (el presidente interino, Temer).

La trampa es esta: luchar contra Temer a favor de Dilma no es sino reproducir el apoyo que en su momento se dio a Dilma con Temer.

Son las dos caras de una misma moneda: falsa. «Golpistas» y «golpeados» son ambos ilegítimos: cómplices y responsables, los dos, de la crisis.

Las luchas de resistencia se encuentran hoy ante el gran desafío de afirmar esta verdad: o ellas son capaces de acuñar una nueva moneda, o no están en condiciones de sostenerse. Dicho de otro modo, hoy las luchas necesitan oponerse al mismo tiempo al PT de Dilma-Lula y al PMDB de Temer-Cunha.

Temer y Dilma son el Pokémon Go uno del otro: ambos encarnan la negación de la brecha democrática. Cualquier movilización que tienda a verlos como opuestos lo que hace es mistificar la verdadera lucha y avalar el proyecto de reforma neoliberal como única salida a esta situación de parálisis. No por casualidad, pese al apoyo de los grandes medios a la estrategia de Temer, la mayoría de la población reclama hoy que se llame a nuevas elecciones generales.

No hubo –y no está habiendo– ningún golpe en Brasil. Esto no es algo que uno diga para dar un cuadro más ameno de la situación ni mucho menos para banalizar la destitución de la presidenta electa. Lo que hubo y está habiendo es una tentativa de reajuste al interior del bloque de poder. La cual reconoce dos causas que la determinaron y dos grandes objetivos.

El primer determinante fueron las protestas de junio de 2013: las manifestaciones en el área metropolitana en contra del régimen mafioso de gestión del sistema de transporte público se transformaron rápidamente en una revuelta general contra el conjunto de los representantes, lo cual incluyó intentos cuasi insurreccionales de ocupar los parlamentos en Brasilia y Río de Janeiro (entre los días 17 y 20 de junio), ocupaciones concretas de 30 parlamentos y concejos deliberantes estaduales (durante julio y agosto en todo el país) y acampes extendidos hasta el mes de octubre frente a la residencia del gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral. Hombre del PMDB e importante aliado de Lula y Dilma, Cabral había sido fotografiado en 2012 junto con miembros de su equipo de gobierno y con un empresario hoy preso, todos de fiesta en un lujoso hotel parisino, divirtiéndose y bailando con sus cabezas enfundadas en servilletas de tela. Era la foto emblemática de la fiesta en que se había convertido el proyecto de poder del PT y el PMDB sobre el modelo base de la ciudad que pronto sería sede del Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos.

Luego la multitud salió a las calles, pero a esa altura el Titanic ya no podía cambiar de rumbo. Y así ocurrió que el PT, a la manera del «partido del orden» en que se había transformado, enfrentó las protestas democráticas por medio de dos recursos: la organización de la represión y el refuerzo de su coalición con el PMDB para ganar las elecciones de octubre de 2014. La policía y el poder judicial del Estado de Río de Janeiro que Cabral gobernaba (como también las del Estado de San Pablo, gobernado por la oposición) lograron con la ayuda de los grandes medios de prensa pacificar la situación para que el Mundial pudiese llevarse a cabo.

Fue una restauración exitosa, y todavía más exitosa fue, en 2014, la campaña electoral. La propaganda del PT logró entonces polarizar el debate y deconstruir la candidatura de Marina Silva, que durante cierto tiempo había asomado como la eventual triunfadora. Tal éxito, sin embargo, tuvo un precio mucho más alto que el de las coimas repartidas entre consultores y agentes de marketing. No sólo porque desembocó en detenciones y cárcel, sino ante todo porque, para sustentar esa polarización contra la candidata Silva, la estrategia de discurso del PT requirió potenciar al cubo las mentiras: «La reelección de Dilma es un guiño a la izquierda», «Dilma no tendría ninguna necesidad de ajustar y aunque la tuviera no lo haría».

El despliegue de actos y reuniones con intelectuales de izquierda muñidos de banderas rojas se encargó del resto. Pero lo cierto es que, una vez reelecta, al día siguiente Dilma ya estaba encarando una política económica diametralmente opuesta a la anunciada en su campaña (suba de tasas, tarifazos, recortes de derechos, gobiernos estaduales en quiebra) demostrando así que el país estaba en bancarrota.

Para colmo, Dilma anunciaba un elenco ultraconservador de ministros, con énfasis en un Chicago Boy a cargo de la cartera de Hacienda y una tétrica representante de los agronegocios al frente de Agricultura. La caída de Dilma estaba dada por la imposibilidad de revertir toda esa mistificación electoral de la campaña; fue una caída que, paradójicamente, el mismo éxito del marketing del PT aceleró.

De ese modo, el «ajuste» que Dilma y Lula arriesgaron era el peor que podían emprender: un ajuste desajustado, donde la recesión daba lugar a la depresión (-10% del PIB per cápita), ya que aquello no era creíble para nadie. Asimismo, mientras la «izquierda organizada» se retiraba de las calles, la multitud siguió manifestando sólidamente su indignación en 2015 y 2016, esta vez en base al accionar de nuevos grupos liberales o de derecha formados en las redes sociales.

El segundo determinante fue la movida judicial contra la corrupción (el famoso caso «Lava Jato»). Apoyándose en la legitimidad de las protestas de junio, la Corte de la Ciudad de Curitiba encaraba una serie de detenciones, procesamientos y condenas de propietarios y directivos de las principales empresas de la construcción, que involucraban también a los directivos de Petrobras y a los economistas y lobistas del PT, el PMBD y el PP.

A comienzos de 2016, los sumarios judiciales tocaron de lleno a los «políticos» y el gobierno quedó paralizado. El traslado forzado a interrogatorio del ex-presidente Lula fue la señal de alarma. A diferencia del PT, que en su campaña había condenado la «selectividad» del juez Sergio Moro, los caciques del PMDB e incluso de la oposición eran concientes de que la movida implicaba a toda la «casta» política. La medida de la destitución (impeachment) surgió como tentativa extrema de tomar el control de gobierno de cara a su propia parálisis.

Superficialmente, la destitución de Dilma se fundó en el objetivo de acatar el clamor de la calle y de la «opinión pública» (los grandes medios). Pero los objetivos reales de Temer son dos: enfrentar la crisis económica y –valiéndose de un apoyo parlamentario más cohesivo y de una eventual recuperación en los índices de crecimiento– poner un freno al «Lava Jato» y asegurar «protección» a todos los miembros de la casta, Lula incluido.

La destitución de Dilma fue algo casi «necesario»: por un lado, la Policía Federal tocando el timbre en las casas de los políticos; por otro, la depresión económica dando la nota en los balances de las grandes empresas como Petrobras, Eletrobras, Caixa Econômica Federal, Oi (la principal empresa de telefonía) y Gol (la aerolínea más grande del país), sin hablar de la «situación calamitosa» –oficialmente reconocida– del Estado de Río de Janeiro tras las inversiones que exigiera la realización de los Juegos Olímpicos.

Y si hay algo que se presenta como la principal legitimación para las reformas neoliberales que Temer se propondrá implementar apenas sea confirmado como presidente (reformas en el sistema previsional y en las leyes laborales, sumadas al absurdo proyecto de establecer un tope anual al gasto público), no es otra cosa que la tremenda crisis en la que se encuentra el país, crisis generada por el PT tanto como por el PMDB, por Dilma lo mismo que por Temer.

La legitimidad de este último proviene paradójicamente del discurso petista que lo pone al frente de un golpe y hace de Temer una fuerza política opuesta cuando en realidad es aliada y corresponsable del fracaso del PT.

La lucha contra Temer y sus reformas requerirá que sea una lucha contra el PT de Lula (y de Dilma), o de lo contrario no estará a la altura del desafío actual.

La urgencia democrática sigue así el dibujo de una línea de fuga por fuera de ese falso binarismo. Y es algo que podría exigir, tal vez, el abandono de la noción misma de izquierda.

Traducción: Cristian De Nápoli

NUSO.org - postaporteñ@ 1649 - 2016-08-11 21:19:36
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Amazonia de Bolivia | Testigos de una anunciada y futura muerte

Eduardo Gudynas –

Montevideo Portal 01.Ago.2016

Estamos en un momento histórico en que somos testigos directos de las acciones que llevan directa e inexorablemente a serias pérdidas ecológicas. Presenciamos el inicio de muertes anunciadas

Uno de los casos más graves en América Latina es la reciente decisión de construir una mega represa en la Amazonia de Bolivia. Allí hay varias semejanzas y muchas lecciones para Uruguay.

Días atrás, el presidente de Bolivia Evo Morales anunció el inicio de estudios para construir una enorme represa en el río Beni, en el cañón conocido como El Bala. El paquete presentado es de una represa generadora de electricidad, asociada a otros dos represamientos, con una potencia que iría de 1 600 a 4 mil megavatios. O sea, los equivalentes entre una y dos represas como la nuestra de Salto Grande.

Es necesario describir el sitio para entender las implicancias de esa medida. El emprendimiento se ubicaría en el corazón de la Amazonia boliviana; recordemos que la Amazonia se extiende mucho más allá de Brasil, y que precisamente es Bolivia el país que tiene la más alta proporción de su territorio dentro de esa cuenca. El río Beni es enorme, y confluye en el Río Madeira, adentrándose en Brasil, convertido en uno de los más grandes tributario del Río Amazonas.

En Bolivia, en la zona donde se planea esta represa, se encuentran una reserva biológica y área protegida indígena (conocida como Pilón Lajas), y uno de los parques naturales más importantes del mundo: Madidi. La razón de esa relevancia se debe a que esos ambientes tropicales son refugio de más de 12 mil especies de plantas, 800 especies de aves, 200 especies de mamíferos, centenares de anfibios y reptiles, y unas 300 especies de peces. En 2012, la sociedad internacional para la conservación de la vida silvestre determinó que ese parque es el sitio de mayor diversidad ecológica en todo el planeta.

Estuve navegando el río hace unos años y sin duda el paisaje en el estrecho de El Bala es sobrecogedor: un río amazónico, rodeado de densa vegetación, que está encajonado en altos murallones de piedra, también recubiertos de flora tropical. Es posiblemente uno de los lugares más hermosos de nuestro continente. Es como estar ante el conocido cañón del río Colorado, en Estados Unidos, pero en lugar de su paisaje seco y rojizo, ser testigos de la exuberancia verde en clave amazónica. 

Los ingenieros planean aprovechar ese murallón y apuntan a un dique de 150 metros de altura, con lo cual se inundarían unas 200 mil hectáreas. Eso explica que será inevitable la pérdida de los territorios o la afectación directa a la vida silvestre y a comunidades humanas. Desaparecerán los hábitats de toda esa riqueza ecológica, incluyendo especies emblemáticas y muy amenazadas, como el tapir o el jaguar. Pero además, impactará directamente sobre comunidades indígenas tacanas, chimanes, tsmanes y mosetenes. 

Algunos pensarán que esa discusión es muy distinta a nuestros debates uruguayos. Pero un examen atento muestra muchas similitudes, tales como la decisión gubernamental uruguaya de "correr" la ubicación de áreas protegidas para que no quedaran "dentro" del posible tendido del mineraloducto que planeaba construir Aratirí, o hacer oídos sordos a los reclamos por los impactos ambientales en la costa oceánica.

La lógica gubernamental boliviana se basa en postular la necesidad de la represa, que generará empleos y permitirá futuros buenos negocios. Ideas muy similares a las que se esgrimen en Uruguay, y que deben analizarse. Cuando eso se hace aparecen muchas dudas y alertas.

Es que un emprendimiento de este tipo solo brinda empleo en la fase de construcción, pero como a la vez genera muchos impactos negativos (que también tienen costos económicos), nunca queda claro cuál es el saldo neto para el gobierno. Además, la generación de electricidad de esa obra no está enfocada en el consumo boliviano, sino en la idea de exportarla a Brasil. Muchos de estos razonamientos implican ideas análogas a las que se usan en Uruguay para defender la obra de la regasificadora, por ejemplo.

El caso de la mega represa de Belo Monte en Brasil, también en la Amazonia, es relevante, ya que se demostró que toda la obra era un sentido energético (el país no necesitaba ese aporte de energía), generó unos gravísimos impactos sociales y ambientales (que persistirán por décadas y décadas), y en realidad sirvió para nutrir los esquemas de corrupción entre políticos y empresas constructoras (según las investigaciones judiciales, la empresa constructora pagó sobornos por el equivalente a US$ 30 millones a políticos del Partido de los Trabajadores y del PMDB para obtener los permisos de construcción). 

Más allá de eso, la suma de los impactos de las represas ha llevado a que incluso la Comisión Mundial de Represas admitiera que los efectos negativos a mediano y largo plazo son mucho mayores a los estimados o reconocidos.

El presidente Evo Morales ha defendido esta obra, y además advirtió que espera que los ambientalistas no se opongan. Aunque su estilo es diferente, el sentido es similar a las burlas del entonces presidente Mujica por aquellos interesados en proteger a nuestros venados. Por las dudas, en paralelo, el gobierno boliviano implantó una legislación que limita a aquellas asociaciones ciudadanas que, por ejemplo, cuestionen este y otros emprendimientos de desarrollo. 

Es así que podemos estar presenciando el inicio de una cascada de eventos que terminará en una megaobra de dudosa utilidad pero certeros impactos sociales y ambientales. Y las lecciones para Uruguay están allí: ante cualquier megaproyecto no deberían minimizarse los impactos, esquivar una contabilidad seria que incluyera todos los costos o acallar los reclamos ciudadanos.

- postaporteñ@ 1649 - 2016-08-11 21:04:20
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La Variante Olvidada

[En esta polémica sobre la guerrilla hemos mencionado un material de Raúl Cariboni llamado “El Foco”. Lo hemos llamado como lo llamaba quien se reivindicaba como autor, y en sus últimos años estaba preparando una continuación. Pero fue escrito como un material interno y clandestino de la organización OPR33 en 1972, con el nombre yuto “Copei”, como si se tratase de algo referido a Venezuela. La revista Alfaguara lo dio a luz por primera vez en 1995 en forma parcial. Hugo Cores, poco antes de morir, estaba preparando una edición digital con el nombre “Crítica del foquismo”. Años después fue publicado en su versión original en la página web de la Federación Anarquista Gaucha, y luego en la de la FAU.

http://www.nodo50.org/fau/documentos/docum_historicos/docum_fau.htm

www.nodo50.org/fau/documentos/docum_historicos/docum_fau_2.htm

Lo que sigue es un comentario a ese trabajo que incluí en 2001 en un artículo extenso llamado “La falacia de la liberación nacional en la transición al socialismo”, que arrancaba en la polémica entre Arismendi y Trías. Luego coloco la parte final de las Conclusiones de ese artículo.

Sobre el tema de la guerrilla de ese tiempo en Uruguay, en mi opinión, no se ha escrito todavía nada que supere a ese material de Cariboni]

En 1972, Raúl Cariboni, un dirigente de la “Organización Popular Revolucionaria 33 Orientales” presenta un documento interno de crítica a la guerrilla tupamara y al foquismo (concepción estratégica de gran difusión en aquel período, que privilegiaba el grupo guerrillero como una nueva forma de vanguardia política que sustituiría a los tradicionales partidos políticos de masas de la izquierda). Ese material circuló clandestinamente dentro de aquella organización, y solo salió a luz en una versión póstuma y parcial en Alfaguara Nros. 12 y 14. La OPR-33 es un afluente menor y en parte olvidado -incluso por sus herederos políticos- de nuestra izquierda radical actual, pero tiene un perfil ideológico propio. No entraremos aquí en esa crítica al foquismo hecha desde una organización que repetía los errores que criticaba. Nos referiremos tan solo a su original enfoque de la cuestión nacional.

Cariboni aborda el tema dentro de un análisis más amplio de la lucha de clases en Latinoamérica y la estrategia revolucionaria. Para él, Cuba es un caso excepcional y no repetible, un proceso reformista pequeñoburgués como otros en el continente controlados luego por el imperialismo, como el boliviano que lo precede en unos años, donde Trías ve una revolución nacional frustrada y Cariboni el destino normal de estos procesos. Pero por una coyuntura particular, Cuba desborda esos límites.

A partir de allí el imperialismo reajusta su aparato de dominación para que esto no vuelva a ocurrir. Por lo tanto no puede tomarse por modelo y el intento de copia (en varios de los casos de los focos guerrilleros que surgieron) contribuye al fracaso de las luchas de la década siguiente. No critica entonces la guerrilla tupamara en tanto opción armada, sino por su naturaleza política que determina su naturaleza militar. Sus fundamentos políticos estarían transpolados de la guerrilla anticolonial o antidictatorial, que no implican la destrucción del régimen de dominación burgués sino un recambio dentro de sus límites.

Pero la lucha revolucionaria latinoamericana debe implicar, para Cariboni, la destrucción del aparato represivo, y esto significa una dimensión de trabajo ideológico, propagandística, organizativo, de masas, que es cuantitativamente distinta a la de la lucha anticolonial. Traza así un tajo entre la lucha de liberación nacional anticolonialista (burguesa) y la lucha socialista anticapitalista (obrera). Frentes sociales distintos, bases ideológicas distintas, exigencias políticas, organizativas, y (por ende) militares también distintas. Como conclusión, considera imposible ganar a las masas para la lucha revolucionaria con una propaganda meramente nacionalista o vagamente contestataria. Solo un trabajo político profundo y definitivamente socialista desde el principio quebrará la hegemonía de la ideología burguesa.

Pero Cariboni da aun un paso más e invierte la sucesión temporal de Trías. Si para éste se comienza una revolución nacional y se termina construyendo el socialismo, para Cariboni en cambio se comienza una revolución socialista, esa lucha es inevitablemente internacional, y se debe asumir la defensa nacional de esa revolución. Modificando en orden del planteo corriente, pone primero lo que era la “segunda fase”, y después como y consecuencia lo que estaba “primero”. Esto no es un detalle lateral o semántico porque el ordenamiento cronológico (tanto en Trías como en Arismendi) está fundamentado en la necesidad de que se cumplan ciertas condiciones históricas previas sin las cuales el socialismo no sería posible.

¿Y a quién le da la razón la experiencia histórica? En Cuba, la lucha del “26 de Julio” e incluso la toma del poder fue aceptada por el imperialismo y las burguesías latinoamericanas. Fidel fue recibido en Montevideo como un héroe por los medios burgueses, incluyendo un extensísimo y panegírico reportaje especial en Canal 10. Pero luego Cuba fue bloqueada, asediada y agredida por el imperialismo de mil maneras, no por su nacionalismo sino por haber iniciado reformas sociales más profundas de lo que el imperio toleraba. La revolución social condujo a la necesidad de la defensa nacional. Tiene razón Cariboni y no Trías.

Pero lamentablemente Cariboni queda a mitad de camino y no se desprende de algunos conceptos confusos como “nacionalismo obrero”. Una confusión más general en la tradición del marxismo y de la izquierda.

Conclusiones

La polémica que vimos en los 50/60 sobre aliarse o no con un ala de la burguesía arranca mucho más atrás en la historia de nuestro movimiento obrero, y se prolonga aún hasta nuestros días. Es determinante de la estrategia general de la izquierda. Sin embargo no fue la más importante políticamente en aquella coyuntura. Cedió ese lugar a la polémica sobre “las vías” (armada, pacífica). Y aunque las polémicas se superponen y los alineamientos se polarizan en paralelo, no coinciden entre sí.

Este desplazamiento de importancia de importancia ocurre por varias causas. Una es el mencionado ascendente de la Revolución Cubana y la opción política de su dirección. Otros parten de nuestra propia situación. La organización más importante de ese tiempo es el Partido Comunista.

El recién nacido Movimiento de Liberación Nacional fue rápidamente una segunda fuerza, pero menor. La frontera “vía pacífica/vía armada” pasaba entre ambas.

En cambio, la polémica sobre las alianzas con sectores burgueses dividía también al sector combativo, ya que un ala de él compartía la visión estratégica etapista del P. Comunista. Esto no ocurre por casualidad.

El núcleo fundador principal del movimiento tupamaro arranca del Partido Socialista y de su Juventud, influida ideológicamente por Trías. Pero la metodología y táctica del foquismo se basa en la acumulación rápida por la acción quedando en segundo plano el problema de los fundamentos estratégicos. Esto también es explicable.

Al cernirse la dictadura terrorista y ser conciente la izquierda más lúcida de que el movimiento popular estaba inerme ante ella por la hegemonía reformista en filas, la polémica sobre las vías actuó naturalmente como un gran parteaguas y dejó a la sombra otros temas. Además, el gran desarrollo del MLN ocurre después y no antes de la coyuntura 68-69 en que se pierde la oportunidad de revertir la hegemonía reformista en el movimiento popular, sellándose la suerte de los años venideros, incluida la huelga general del 73.

Vengamos a los años recientes. El problema teórico y general de los caminos posibles para la conquista del poder es algo muy distinto al tema de las formas de lucha en la agenda del día. En otras palabras, una cosa es discutir sobre el futuro posible de la lucha revolucionaria, y otra cosa son las opciones políticas que se levantan para la lucha presente. La profunda derrota que significó la dictadura instaló una nueva correlación de fuerzas que eliminó temporalmente de la agenda el tema de la lucha armada. Con la reinstalación formal de las instituciones democrático-burguesas, los sectores políticos con un pasado armado reciclaron su actividad política hacia formas de lucha legal. Lo mismo ocurre en otras partes de América Latina con variados destinos para muchos ex-guerrilleros y conocidas “autocríticas” e incluso pedidos de perdón. Poco tiempo después se produce el colapso del llamado “socialismo real” que provoca consecuencias parecidas en los partidos comunistas (también “autocríticas”, pedidos de perdón...).

Entonces, sin lucha armada ni campo socialista, las diferencias políticas prácticas entre el PC y el MLN se redefinen, al perder ambas organizaciones los elementos convocantes que les eran tradicionales y los diferenciaban entre sí.

Deberían pasar al primer plano los fundamentos clasistas de sus estrategias, pero allí estaban sus puntos débiles. Esto profundiza la crisis que la nueva coyuntura trae en ambas organizaciones, y resultan desplazadas por otras que eran más reformistas en el período anterior al golpe. Una de ellas es el actual Partido Socialista, que ha desandado aquel distanciamiento de la socialdemocracia que recorrió Trías.

Ambos partidos, el Socialista y el Comunista, revisan sus planteos clásicos introduciendo nuevos “escalones previos” (democracia sobre nuevas bases, democracia avanzada, avanzar en democracia) para expresar su adaptación a una política claramente circunscrita al marco de la actual dominación burguesa.

Pero la modificación política no queda exclusivamente en ese costado de la izquierda. Nuestras filas también contenían un ala que compartió siempre la estrategia arismendiana de aliarse con un sector de la burguesía y subordinar a ello las luchas populares.

Eso es una consecuencia de como se dio el proceso de formación de nuestra izquierda radical. Y aunque en el momento de su formulación aquella estrategia de “reformismo armado” tuviese un eco parcialmente combativo que hoy ya no puede tener por imperio de las nuevas circunstancias, su revisión exigía saldar cuentas profundas.

La oportunidad de la izquierda radical en este último período hubiese estado en comenzar un profundo proceso de redefinición ideológica, aprovechando la crisis inevitable de los oportunistas tanto fuera como dentro de nuestras propias filas. Pero la debilidad ideológica y la fragmentación extrema que padecen fueron obstáculos para ello. A nosotros también se nos cayó un muro: el que separaba a alguna gente de dentro de nuestras filas de los reformistas, con los cuales tenían una diferencia metodológica en lo inmediato pero mantenían una coincidencia programática y estratégica.

FERNANDO MOYANO - postaporteñ@ 1648 - 2016-08-10 19:37:09
postaporteñ@_______________________________

Contra el Mito de las ?condiciones materiales?

Cuando leí lo que Moyano escribió en Posta bajo el título de “¿Objetivista yo?”, le respondí a un compañero que, me incitaba a responder:

“no extraña nada la respuesta de Fernando..., es más objetivista (o mejor dicho materialista vulgar) de lo que pensaba..., se focaliza más todavía en decir que no había condiciones objetivas...., en vez de responder a que fueron las relaciones sociales entre las clases las que impusieron una guerra que NO decidieron los proletarios...sino el capitalismo! ¡Cómo si el proletariado pudiera decidir cuándo empieza a su agrado!....¡esto último solo puede ser el pensamiento de un intelectual que está afuera de esas "condiciones objetivas" y no de un proletario que está en el medio del combate"...Pero ni creo que responderé…”

Luego recibí un mail de un compañero me aconseja ni entrar en el debate:

Porque ese Moyano es un rompebolas que no aporta nada. Ahora defiende la historia oficial sobre Amodio y a los bolches. ¡No faltaba más! Se dedica a la mezcla, a entreverar todo.  Confunde, hace un ensopado barato de todo… para mi vos sos el que más ha denunciado la historia oficial, quien más combate la historia de Amodio y las traiciones, cuando él sigue en esa teoría acusando a Amodio (como si lo hubiesen mandado desde el Ministerio)  y no veo entonces por qué viene a acusarte a  vos de mantener la Leyenda….Es como si su único objetivo sea siempre volver para atrás y volver a confundir lo que habías aclarado…Nadie antes había explicado como por su ideología reformista los Tupamaros pasaron enteritos para el otro lado de la barricada.

Lo de la cooptación nadie lo había explicado de esa manera y sobretodo basándose en que los oficialistas y los oficiales tenían el mismo programa.  Y este rompepelotas vuelve para atrás con la historia de Amodio y acusándote a vos de mantener la leyenda…. ¡Lo que le cantó el CER es verdad! Mirá sabés … no le respondas NADA porque si no se vuelve al nivel de antes…. , no hay que entrar en ese juego…”

Pero reconozco que ya me quedé más preocupado: ¿aunque a uno no le interese toda esa discusión pajera y confusa, puede uno no responder algo cuando se lo falsifica tanto? ¿Ya en el pasado no me había hecho decir que “no había revolución en Rusia” simplemente porque yo sostenía, y sostengo, que el partido bolchevique había sido esencial en la contrarrevolución rusa? ¿Puede uno quedarse callado ante tal distorsión y falsificación de todo lo que uno afirma?

Por ejemplo, esto es lo que dice Moyano y hace reaccionar al compañero: “Ricardo solamente corrige en UN DETALLE esa supuesta “historia oficial” (que en realidad ya ni es oficial ni existe) de que la CAUSA de la derrota de la experiencia armada haya sido la traición de Amodio: en lugar de Amodio pone “APARATO” y deja todo igual”.

Todo es demasiado grosero, es totalmente lo opuesto a todo lo que uno viene argumentando desde siempre, Moyano ¿es tan boludo o se hace? Además, usa un método muy perverso, al mismo tiempo que a mí me tira flores como persona (inteligente, formado….), más falsifica y distorsiona el contendido de lo que uno expone.

Entonces me dije, al menos enviaré esta aclaración: Yo no critico al aparato sino TODA UNA CONCEPCIÓN: el aparatismo, el reformismo, el minimalismo, el nacionalismo, el anti ilícitos, el progresismo…  Considero que fue la concepción global, el programa de los Tupas oficialistas, el que llevó a la ruina a un pueblo. Explico que esa concepción fue fundamental en poner a toda la Orga al servicio del capital.

Por lo menos tengo que dejar claro que eso de acusarme de cambiar “un detalle” en la historia oficial, es una brutal falsificación, que  no tiene ningún fundamento y que solo sirve para confundir y negar no solo lo que he aportado yo, sino lo que, gracias al esfuerzo autocrítico de muchos compañeros, ha ido constituyendo una poderosa crítica a las bases mismas de la historia oficial.

Contra todo eso ¡Moyano vuelve a consagrar la misma acusación oficial contra Amodio y, al mismo tiempo, niega  que haya habido una “historia oficial” contra la cual seguimos luchando. ¡Es muy grosero negar que haya una historia oficial y que los compañeros luchen contra ella!

Por otra parte, yo solo había hecho referencia al objetivismo de Moyano que justificar que no había “condiciones materiales” para explicar que “no había que hacer la lucha armada”;…pero no había dicho gran cosa sobre el carácter práctico, contra la lucha, que siempre ha tenido esa posición. Es decir no había insistido en el peso real que esa posición tuvo y tiene contra la lucha revolucionaria en todas partes. Efectivamente esa posición ideológica, sostenida por todos los partidos parlamentarios, posibilitó el aislamiento efectivo de los proletarios en lucha en Uruguay y en todas partes

Más, esa concepción contribuyó a la salida frente populista, frenteamplista, electorera que constituyó la otra pata del foquismo y el aparatismo. La ofensiva  político militar de la burguesía requirió tanto de la mandíbula aparatista como de la parlamentarista; fue esa monstruosa jeta, con sus tenebrosas mandíbulas que destruyó en la práctica la unidad del proletariado contra el Estado. La Fuerzas Armadas le explicaron, a quien quisiera entenderlo (en “Las Fuerzas Armadas al Pueblo Oriental”), que para pasar a la fase de ofensiva militar en 1972 necesitaban afianzar el proceso electoral y el Frente de todos los que decían que “las condiciones materiales no estaban dadas”. La fase electoral fue considerada esencial para aislar a las franjas combativas del proletariado en sus aparatitos al lado del monstruo armado del Estado mundial y hacerlos mierda….

¡Y a pesar de todo ese nefasto papel contra el proletariado, el “no estaban dadas las condiciones materiales” está de nuevo campeando y vivito y coleando, gracias a su abogado Moyano!

Y al fin me largué a escribir estas cosas para dejar bien claro lo que es invariante: lo de las “condiciones materiales” es una construcción ideológica contra la revolución.

Aquí envío para publicar lo concreto pero trataré también de preparar un material más abstracto sobre la globalidad e ideología materialista vulgar que esa concepción contiene. ¿O podemos olvidar el papel contrarrevolucionario, de aislamiento de la respuesta violenta que estaban dando los proletarios, que tuvieron quienes gritaban “las condiciones materiales no están dadas”?

En el 68/69 la revolución seguía ascendiendo…, el frente populismo electoralista que se afirmará luego se va imponiendo aislando la lucha como “clandestina”, como de aparato. Ese fue el plan que prepararon las Fuerzas Armadas, para lo cual también le venía muy bien que se afirmara el foquismo y el aparatismo y que se considerasen invencibles. ¡Justamente a eso correspondieron los discursos de paz del Estado, se preparaba la guerra o mejor dicho la sangrienta represión que no se había podido llevar a cabo cuando cada lucha se sentía como lucha de todos, cuando en cada golpe del Estado se sentía que golpearan a todos como en los años 68/69.

Metodológicamente lo de las “condiciones materiales” es así: se habla del mundo objetivo en sí (¡lo que ya es una construcción ideológica!) según el cual no habrían condiciones para la lucha por la revolución; en los hechos se fortifica  subjetiva y por lo tanto objetivamente a la contrarrevolución con esa ideología. La revolución se va haciendo así, objetivamente imposible, la clase misma se va desarticulando entre los populistas y los militaristas, entre quienes dicen que las “condiciones están dadas” y quienes dicen que hay que esperar que lo estén.

Y que en esa situación de dispersión y confusión que los oficialistas Tupamaros hablaran al mismo tiempo de “largar la guerra” y apoyaran simultáneamente el electoralismo populista agravaba mucho más las cosas.  Con ese golpe la “Tendencia Revolucionaria” que se había gestado en los duros enfrentamientos anteriores quedó totalmente liquidada frente a las “opciones triunfantes”: el la paz social y la guerra de aparatos. Las formas posteriores como la “Corriente” fueron una caricatura tanto en su programa como en su fuerza social.

Moyano dice así:

Esas condiciones a las que hago referencia, las he caracterizado de "condiciones objetivas". ¿Qué quiero decir?  "Objetivas" son las cosas que existen independientemente de nuestra voluntad, pensamiento, sentimientos, y de nuestra acción. También decimos "condiciones dadas", quiere decir lo mismo. En general, cuando queremos hacer algo, nos fijamos primero en qué condiciones estamos para hacerlo, y en función de esas dos cosas, lo que queremos hacer y las condiciones de partida, organizamos la acción.

Sostengo que toda esta ensalada es un invento burgués para encadenar a los proletarios. Es una construcción ideológica que, en la práctica, siempre ha funcionado contra la revolución. Y si bien no es importante discutir sobre si están o no dadas las condiciones, porque es un sin sentido, sí es importante denunciar el peso contrarrevolucionario que siempre tuvo esa concepción, esa construcción ideológica de la clase dominante.

No existe un mundo objetivo y un mundo subjetivo, como creía la ciencia y el materialismo vulgar. Ese dualismo objetivo/subjetivo es un invento materialista vulgar que la clase dominante utiliza contra el proletariado, una ideología que parte de LA MATERIA, DEL MUNDO OBJETIVO como si fuera un nuevo dios, como lo expusieron compañeros como Pannekoek criticando el concepto de “materia” de Lenin, de Plejánov y muchos otros, como lo que realmente eran: filósofos burgueses dominados por el objetivismo y el materialismo burgués[ 1]

Moyano actúa de la misma manera, quiere imponer esa concepción objetivista (¡como si hubiera un mundo objetivo y solo después las clases actuaran!), que siempre ha servido para explicar, que las condiciones materiales no están dadas, para obstaculizar la necesaria respuesta proletaria frente al aumento de la explotación y la opresión. El proletariado parte de sus intereses y no le interesa un carajo la filosofía sobre si existen o no existen “las condiciones materiales”.

¡Por más que los filósofos le explicaran al negro esclavo que no se tenía que rebelar porque no podía ganar, el negro se rebelaba! ¡Y lo bien que hacía en rebelarse, aunque su enemigo demostrase siempre que no podía ganar! ¡Pero no quiere decir que esa ideología no lo afecta o que no lo ataca en su propio proceso de constitución como clase! ¡Hasta le quita efectivos!

Lo que le molesta a Moyano es que yo haya dicho claramente que su posición “no existían las condiciones materiales” y “no había que tomar las armas” (¡célebre frase de Plejánov contra el movimiento social del proletariado!) es la invariante de toda la socialdemocracia.

En Uruguay hubo muchísimos que dijeron eso y si no recordamos más que a Arismendi y en general el PC, es porque a todos los otros la historia real le pasó por arriba y ya nadie se acuerda de ellos: pero fue el punto común de toda la izquierda parlamentaria.

Ahora lo reitero más claro: esa posición siempre parte de falsificar el mundo real: la lucha de clases no la deciden los especialistas o “los intelectuales burgueses que introducen la consciencia de clase” (textual de Kautsky y Lenin) en un “mundo objetivo”, “economicista”.

El punto común de todos ellos fue esa afirmación “no había condiciones materiales” y repiten “no había que tomar las armas”. 

Como dije en mi contribución anterior, esa afirmación es tan cerrada que se muerde la cola y siempre se verifica en si misma (¡se autoprueba!) porque como la lucha se perdió, siempre pueden probar que objetivamente “no había condiciones materiales”, y dentro de ESA MISMA LÓGICA siempre “tienen razón”.

Los socialdemócratas siempre podrán repetir que ellos nos advirtieron “no había condiciones materiales por eso teníamos que perder” y que está probado puesto que “perdimos porque no había condiciones”.  Este “impecable” razonamiento objetivista en círculo vicioso aparece así blindado contra toda crítica y solo puede ser demolido atacando la concepción de base, el dualismo objetivista, de que existe un mundo objetivo y que luego algunos deciden subjetivamente actuar [2], como si la acción de clase actuase solo a posteriori de esa análisis “objetivo”.

La realidad es muy diferente. La violencia de clase contra clase no la decidieron los proletarios que entraron en lucha, tampoco la decidieron los Tupamaros largando “la lucha armada”, lo que es solo parte de todo el proceso.

Todo lo contrario, fue el capital mundial el sujeto determinante de la lucha armada.  Fue el capital que hizo cada vez más difíciles las condiciones de vida de los proletarios, que lanzó un ataque furibundo contra las condiciones de vida de los proletarios…

La burguesía había preparado perfectamente ese salto de calidad, preparando todas las garras represivas y un salto de calidad en el terrorismo de Estado. El proletariado no tuvo más remedio que enfrentar, por todos los medios, ese ataque.

Quienes jodían con si existían o no las condiciones materiales fueron pasados por arriba, aunque si constituyeron un fuerte obstáculo al desarrollo del proletariado (limitando todo lo posible a un horizonte electorero), a su fuerza y en ese sentido fueron elementos activos del debilitamiento del mismo y, en última instancia, también le sirvieron al terrorismo de Estado.

Dentro del materialismo vulgar socialdemócrata, Moyano es caricatural, el mundo es objetivo y luego hay que decidir si se actúa: “…normalmente consideramos las condiciones objetivas cuando queremos hacer algo, cualquier cosa. Pero no estamos hablando de cualquier cosa, hablamos de una GUERRA….”

Entonces encontrará que ¡el problema es haber lanzado la guerra, haber tomado las armas! Peor culpa a los “grupos armados”, y a los Tupamaros en particular, de querer “hacer la guerra” cuando no había condiciones materiales, lo que a la vez es una visión subjetivista, aparatista y coincidente con la historia oficial (milica y Tupa) de que los que lanzaron al guerra fueron los guerrilleros.

En realidad, frente a la burguesía y el Estado reprimiendo, la necesidad de responder por la fuerza y por la violencia proletaria fue cada vez más general y una parte cada vez mayor de los conflictos proletarios usaron formas de armamento (piedras, miguelitos, hondas, molotovs. chumberas, garrotes, viejos fierros de todo tipo) y la masa del proletariado en lucha, expresaba de mil maneras la necesidad de responder por las armas. A la consigna populista y parlamentarista “el pueblo unido jamás será vencido” el proletariado radical respondía con “golpe por golpe, medida por medida…” y “el pueblo armado jamás será derrotado”[3]

El esquema de “las condiciones materiales” es el punto de vista de la burguesía para el proletariado. “No, no hay que tomar las armas, siempre perderán”.  Pero además reitera la teoría del PODER, del Estado, culpando a los proletarios que tomaron las armas de la guerra de clases.

¡¿O me equivoco o esa es la mismísimaTEORÍA DE LOS DOS DEMONIOS!?!

Frente a esto, realmente no interesa discutir sino denunciarlo, reiterando el ABC. La “lucha armada” no la largaron los proletarios que resistieron como pudieron (¡con todos sus límites!) sino el poder del capital y el Estado

¿O acaso hay que recordar que la clase que está siempre armada es la burguesía, es el Estado? ¿Acaso hay que recordar que el terrorismo de Estado es esencial en toda la historia del capitalismo desde su origen?

¿Acaso hay que repetir que la esencia misma del Estado es el monopolio de las armas y el monopolio del terror?

Si alguien largó la lucha armada fue el ESTADO. ¿Quienes actuaron armados contra las huelgas, contra los estudiantes, contra los cañeros, contra los obreros, contra los bancarios y funcionarios públicos?  Solo para mostrar el ridículo de las concepciones del poder: ¿el hecho de que te cagaran a palos por protestar son condiciones objetivas o subjetivas? ¿El “otro” demonio serán los que llaman a “la lucha armada”?

El monopolio Estatal del terror y la lucha armada se impone por la violencia real y también a través de la socialdemocracia que trata de convencer a los proletarios de que “no hay condiciones materiales”…; el objetivo del capital y el Estado es invariantemente armarse hasta los dientes y desarmar la resistencia proletaria. Ese es el verdadero papel de esa ideología de las “condiciones materiales”

¡Por suerte que los negros y los explotados del mundo nunca esperaron que las condiciones materiales estén dadas! O la recíproca ¿cuándo llegará el día que los intelectuales de la socialdemocracia y los PC le digan a los negros y explotados que ¡ahora si las condiciones están dadas para luchar contra la explotación y la opresión!

Para la burguesía, para los intelectuales burgueses, que según la propia socialdemocracia (Kautsky,  Plejánov, Lenin, Trotsky…) llevan la consciencia a los proletarios, la cuestión de las “condiciones materiales” son esenciales…solo luego entran la práctica de clase. Lo que, por el contrario, siempre sostuvieron las minorías revolucionarias del proletariado es que esa separación es absurda, que la lucha del proletariado es parte de las condiciones materiales…., que nadie puede atribuirse la potestad de decidir cuando esa lucha se desarrolla y se arma…porque es el proceso mismo de la sociedad burguesa que empuja al proletariado a la lucha, a responder con la fuerza a la fuerza del Estado.

Moyano quiere forzar a todos a definirse en su dualismo “¿había o no había condiciones objetivas?”.  Y luego falsifica y caricaturiza,  atribuyéndome:“NO HAY QUE PRESTAR ATENCIÓN A LAS CONDICIONES OBJETIVAS”. Es el que escribe esa barbaridad entre mayúsculas y entre comillas como si me citara…¡No tiene vergüenza en poner la mayor falsificación entre mayúsculas!

Nadie dijo nunca que “no había que prestar atención a las condiciones materiales”, lo que si sería una estupidez total que solo Moyano puede imaginar. Yo sostengo que hasta la idea misma de que hay  o no hay condiciones objetivas que permiten o no permiten iniciar la lucha es un invento burgués, que separa lo “objetivo” de lo “subjetivo” artificialmente y que no concierne en nada a la lucha proletaria, porque la misma lucha del proletariado es parte inseparable de las “condiciones materiales”. Porque el dualismo objetivista es solo el producto de una concepción en que se separa lo objetivo de lo subjetivo y se define el sector activo (en este caso el “lanzamiento de la lucha armada”) como un elemento exterior y voluntario; cuando en realidad es un elemento interno al desarrollo social de la contradicción (¡y a las propias condiciones materiales!)

Que además esa concepción, que es la de la socialdemocracia, siempre tuvo una importancia decisiva en la historia, dividiendo al proletariado entre los que consideran que las condiciones están dadas y los que no….!

Hacemos extensivo todo lo que se dice aquí, a otro mito socialdemócrata clásico, las famosas “tareas democráticas burguesas”. Se trata de otra construcción ideológica de la burguesía basadas en un modelo “objetivo” de desarrollo del capital según la cual siempre el proletariado debiera hacer lo que la burguesía en la práctica no ha hecho: ¡para desarrollar el capitalismo democrático!

Por ejemplo en Uruguay Gonzalo Abella sostiene que todavía hay que realizar las tareas democráticas burguesas y Fernando Moyano que ya están realizadas, ambas posiciones parten de la misma concepción  que hace depender la revolución social de las tareas de la burguesía y del desarrollo “objetivo” del capital [4]

  Dan ganas de arremeter denunciando todo esto, que ha sido tan importante en la contrarrevolución bolchevique  internacional y en la imposición de la concepción socialdemocrática leninista como modelo mundial: ¡los bolcheviques desarrollaron el capital y reprimieron la revolución proletaria, porque había que realizar las tareas democráticas burguesas! Pero por ahora es suficiente y además se requiere mucho más laburo colectivo para asumir esa tarea.

Ricardo


[1] Soy consciente que estoy simplificando mucho, atribuyéndole tanta voluntad a la burguesía de combatir al proletariado. La ciencia, la filosofía…realmente concibe al mundo de esa manera, pero aquí quiero subrayar el papel que esa concepción juega en la lucha de clases: servir al Estado, a la explotación, al progreso e impedir la revuelta proletaria. Quien quiere llegar a estas conclusiones (sin saltar cualitativamente, como hace el proletariado en lucha abierta de clases) debiera leer a fondo los materiales (tan desordenados y dispersos como fue la propia lucha proletaria) en donde se critica el materialismo vulgar de la socialdemocracia y del leninismo en particular. Pero en lo más concreto: los milicos siempre le dan cuerpo a todas esas construcciones ideológicas para manipular y dividir a los proletarios: en la escuela de torturadores de Panamá se daban cursos sobre el tema. ¿O todavía podemos creer que las fuerzas de choque que reprimían, dentro de las manifestaciones obreras, a los radicales, al grito de “Unidad”, eran espontáneas**?

[2] Hasta la ciencia, que es incuestionablemente burguesa e interesada, ya no sostiene más ese materialismo vulgar, y ya hace varias décadas que ha puesto en cuestión el concepto mismo de materia, ante el estudio de las partículas más pequeñas. Poco a poco ha penetrado en aquel esquema científico materialista vulgar..., la interacción del “observador”, y ya han encontrado formas de relativizar todo ese dogmatismo a través de lo que llaman “física cuántica”.

[3] No estoy aquí reivindicando esa consigna como tal (que evidentemente fue utilizada por la política populista de la izquierda) sino poniendo en evidencia que el proletariado mismo en su movimiento cuestionaba la posición socialdemócrata de que las “condiciones materiales no están reunidas” y gritaba su necesidad de responder con las armas al terror del Estado burgués, que objetiva y subjetivamente se trataba de una necesidad inmediata e imperiosa de los intereses proletarios y que no son el producto ni de los “intelectuales burgueses”, ni de tal organización o aparato. Sólo el aparatismo mismo puede imaginar que algo que prendió tanto en toda la sociedad pueda ser producto de una decisión intelectual.

[4]  “Desarrollo objetivo del capital”, “modelo objetivo” que en la práctica nunca existió en ninguna parte, de la misma manera que las condiciones materiales nunca están dadas, porque ese mundo objetivo es un derivado ideológico de un desarrollo idealizado del capital. Solo existe en la cabeza de los socialdemócratas, como las condiciones ideales para la revolución

RICARDO - postaporteñ@ 1648 - 2016-08-10 19:26:59
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