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MIRANDA, ¿ser o no ser?

Por Gustavo Toledo

Correo de los Viernes 637 -19/8/16

A juzgar por su insoportable levedad podría ser confundido con un personaje de Milan Kundera (o, peor aún, de Benedetti), pero el doctor Javier Miranda pertenece al universo shakesperiano. Es una suerte de Hamlet de clase media, un perfecto burócrata de riguroso bléiser azul y pantalón gris que carga una mochila trágica en la que guarda aspiraciones que van más allá de los Comités de Base y las intrigas de la “mesa política”, atravesado —como es sabido— por una duda existencial: ¿ser o no ser?

Quizás sea esa interrogante, antes que su pasado familiar o su derrotero como “militante de los Derechos Humanos”, lo que lo convierte en un símbolo de los tiempos que corren y en un espejo para tantos miles de pequeños y medianos burgueses de prosa progresista y praxis conservadora que tuvieron a bien votarlo en la interna del Frente Amplio. 

 Por lo que se ve, nuestro Hamlet de oficina cree, acaso con cierta dosis de ingenuidad, que, gracias a haber sumado más votos que sus rivales internos, “conducirá” al Frente Amplio, del mismo modo que lo hicieron el General y el Doctor-Profesor en su momento. Como si esa sumatoria de grupos, grupejos y grupúsculos se fuera a inclinar ante él, obediente, o lo pudiese llegar a tomar en serio, o hasta impulsar como candidato en 2019.

De hecho, sólo un ingenuo pudo haber agarrado un fierro caliente como ese, que la mismísima Mónica Xavier, máximo (¡y único!) cuadro del xavierismo, con las mismas apetencias que él, al cabo de un tiempo devolvió a las brasas, luego de que su antecesor, el desperdiciado jefe de cadetes, Jorge Brovetto, lo dejara colgado en la percha del Plenario para retirarse a cuarteles de invierno. 
 
Aún así, consciente de que por más presidente que sea (como todos sabemos, se trata de un sello de goma marca ACME, aquella marca trucha de los dibujos animados), la interna está dominada por los “radicales” (léase, los “compañeros” del MPP y el PCU), empezó por darles el gusto. Y fue él quien se inclinó, reverente, ante los fetiches de sus nuevos-viejos dirigidos-dirigentes. Y en especial ante uno: Venezuela, la nueva Cuba. La tierra de su quizás pariente, Francisco de Miranda, olvidado prohombre de la revolución atlántica, que el desaparecido Hugo Chávez y su delfín, el macondiano Nicolás Maduro, estrellaron contra el paredón de la ignominia, la vesania y la miseria.
 
Precisamente, días atrás, consultado por el diario El País sobre si se sentía identificado con el Madurato, respondió: “No me siento identificado con el gobierno de Maduro. Tampoco me siento identificado con el gobierno de Dinamarca”. Y si bien pareció distanciarse así de sus compañeros más escorados hacia el fascismo caribeño, poco después, entrevistado en el programa Código País de Canal 12, dejó en claro cuál es su conflicto existencial con relación al gobierno venezolano, esto es, en otros términos, con los valores que la izquierda defendió en el pasado y le dieron razón de ser. Y una vez más hizo referencia a la pequeña Dinamarca hamletiana: 
 
¿Se están violando los DD.HH. en Venezuela?, le consultaron. 
 
¿Por qué no me pregunta si se están violando los DD.HH.en Dinamarca?, respondió.
 
Porque Venezuela es socio de Uruguay y queda cerca también… 
 
¿Es por eso que me lo pregunta? ¿O me lo pregunta por una supuesta afinidad ideológica entre el FA y Maduro? Tenemos una crisis política seria, no hay la menor duda. Hay que tener cautela sobre las expresiones. También tenemos una crisis política en Brasil y usted no me pregunta si se violan los DD.HH. en Brasil. 
 
Los pasos que se dan en Brasil se basan en la Constitución, ¿en Venezuela no cree usted que hay un quebranto de los DD.HH? 
 
Hay denuncias consistentes y que creo que hay que tomar en cuenta, que efectivamente hay violaciones a los DD.HH., no quiero aventurar (me) en una discusión política que me puede generar problemas antes de asumir como presidente del FA. No puedo avanzar mucho más en ese sentido, cualquier respuesta que dé me deja en una falsa escuadra. Yo tengo elementos de fuentes confiables que lo denuncian y manifiesto una gran preocupación. Yo estoy aquí como presidente electo del FA, creo y por eso genero esta dialéctica de la función de la pregunta. Hay informaciones relevantes que me preocupan muchísimo, porque (son) de fuentes confiables, señaló. 
 
Veamos, pues. Para el Doctor Javier Miranda, abogado, hombre del Derecho, notorio dirigente de la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, máximo responsable de la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de la República e hijo de un honorable ciudadano asesinado y desaparecido durante la última dictadura, ¿hay “denuncias consistentes” de “fuentes confiables” sobre “violaciones a los Derechos Humanos” en Venezuela que le generan “una gran preocupación”, pero no quiere “aventurarse” a dar su opinión al respecto por temor a disparar una “discusión política” que le “puede generar problemas antes de asumir como presidente del FA”?

Es decir, ¿no quiere quedar en “falsa escuadra” y que lo reten sus “compañeros”?
 
Triste, ¿no? 
 
Si se hubiese referido a cualquier otro tema, sería entendible su prudencia y hasta defendible la búsqueda de “consensos” previos, como manda el mantra seregnista. Pero en una cuestión como ésta, que, por otra parte, le es tan cercana profesionalmente y a la vez tan cara en lo personal, su tibieza es un cachetazo a la historia del Frente Amplio y a la de la república, que, como servidor público, representa.
 
Ninguna hermandad ideológica, ninguna “patria grande”, ningún proyecto por más “revolucionario” que éste sea, puede estar por encima de la dignidad del hombre y el respeto a sus derechos esenciales, y por ende nada justifica que se guarde silencio ante la injusticia, el atropello y la violencia política. Y menos aún que se lo haga en nombre de la izquierda, que nació, justamente, en el llano, como escudo de los débiles y en contra de la tiranía. 
 
Por desgracia, las palabras de Miranda, y más aún sus silencios, reflejan, en los hechos, la existencia en la interna de su fuerza política de sectores para los que esas violaciones a los Derechos Humanos “no existen”, para los que es preferible mirar para otro lado en vez de denunciar la deriva autoritaria de sus “compañeros de ruta” con tal de “no hacerle el juego a la derecha ni al Imperio”; y de otros, que, sin coincidir con aquellos, en aras de preservar la “unidad de la izquierda”, se tragan el sapo y hacen la vista gorda. En suma, unos y otros, en los hechos, son cómplices del oprobio venezolano. Y con ello, confirman el conflicto existencial de una izquierda que, poco a poco, se fue corriendo a la derecha (¡la peor de las derechas!) en defensa del statu quo. 
 
No sé si en Dinamarca, que tanto obsesiona al nuevo presidente del FA, algo huele mal, pero en su fuerza política desde hace tiempo el hedor es insoportable. Así, con sus aprensiones y cálculos de boliche, el Doctor Miranda no hace más que confirmarlo. Y eso, a esta altura, no se tapa con inciensos astoristas y azahares socialistas.

- postaporteñ@ 1652 - 2016-08-21 07:33:47
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In memoriam | ?Juanita?, feminista de las primeras horas y anticapitalista consecuente

19/08/2016 | Roberto Montoya / Viento Sur

- En los años ’50 del siglo pasado Juanita, Juana Perelstein Chechelniski, descendiente de inmigrantes de Europa del Este, de Ucrania la madre, de Rusia el padre, ya luchaba por las mujeres trabajadoras de Argentina, por sus derechos laborales, por sus derechos sociales y contra el patriarcado. Siguió esa lucha a lo largo de los años no solo en la Argentina, sino también en Madrid, cuando se vio obligada a emprender el camino del exilio a fines de los años ’70. Y seguía siendo feminista y revolucionaria a los 84 años, cuando murió, el pasado domingo 14 de agosto, en su casa, tranquila, sin darse cuenta, tras un corto paseo con su compañero de toda la vida, Daniel Gallego Pereyra, a causa de un fulminante infarto de miocardio.

El padre de Juanita, Víctor Perelstein, era miembro del otrora poderoso Partido Comunista argentino; su hermano, Jaime, obrero textil, militaba en la UOR (Unión Obrera Revolucionaria), una organización trotskista. Juanita se afilió al Partido Socialista, un partido que tuvo al primer diputado socialista en toda América Latina -Alfredo Palacios-, a principios del siglo XX, que tuvo otro diputado -Juan B. Justo- que fue el primer traductor al español de El Capital de Marx, y que contó entre sus principales cuadros con una mujer, Alicia Moreau de Justo, médica, diputada, una de las primeras grandes feministas y dirigentes socialistas de América. Ella creó en 1902 el Centro Socialista Feminista y la Unión Gremial Femenina, antes de recibirse de médica y antes también de afiliarse al Partido Socialista.

Eran otros partidos socialistas aquellos y la joven radical Juanita se volcó de lleno a la militancia política y social. Juanita realizó una importante actividad con las trabajadoras campesinas del tabaco en la provincia de Corrientes y con las campesinas de la Rioja, ambas provincias del Norte argentino.

En 1954 se pasó al PSRN (Partido Socialista de la Revolución Nacional), una escisión del Partido Socialista, y fue allí, en la militancia, donde conocería a Daniel, a quien sería su pareja de toda la vida.

Daniel militaba en una organización trotskista, el POR, que había decidido entrar como corriente interna en el PSRN. Meses después de conocerse decidieron irse a vivir juntos, y un año después nacía su único hijo, Carlos. La relación sentimental y militante de Daniel y Juanita no se separaría más desde entonces, desde aquel PSRN argentino hasta el actual Anticapitalistas en el Estado español.

Eran tiempos muy convulsos, empezaba la Guerra Fría, los golpes militares en América Latina, el golpe en Argentina que derrocó a Perón, y con él la represión no solo a los peronistas sino también a todas las fuerzas de izquierda, comunistas, anarquistas y trotskistas. Pocos años después, en 1962, Daniel caía detenido en Perú, a donde el partido al que ambos pertenecían entonces lo había enviado al frente de un comando militar para apoyar la actividad de la lucha campesina liderada por Hugo Blanco.

Daniel -al que la prensa peruana llamaba “El Che Pereyra”- y el grupo de compañeros argentinos y peruanos con los que se lo detuvo, fueron brutalmente torturados y confinados en las prisiones más duras de Perú.

Juanita se trasladó allí y se convirtió en miembro clave de la Comisión de Familiares para denunciar la tortura y las condiciones carcelarias que sufrían, y llegó a presentarse en 1964 en Buenos Aires en la vivienda del presidente Arturo Illia -la dictadura militar había terminado en 1963- para reclamarle que presionara al gobierno peruano por los derechos de los presos políticos.

Daniel fue liberado finalmente en 1967, un año después de que Illia fuera a su vez derrocado por un nuevo golpe militar -encabezado en esta ocasión por el general Onganía- que iniciaría un nuevo periodo dictatorial de siete años. Carlos, el hijo de Juanita y Daniel, ya tenía 12 años, había tenido escasas ocasiones de visitarlo en la cárcel durante esos casi seis años.

Ese año, 1967, moría en la selva boliviana el Che Guevara. Surgían organizaciones guerrilleras inspiradas en la Revolución Cubana en numerosos países de América Latina.

Al igual que antes de la caída de Daniel en Perú, a su vuelta la vida cotidiana en la clandestinidad suponía entre otras cosas cambiar de vivienda a menudo, tener los bolsos preparados con sus pocas pertenencias para poder huir con rapidez ante cualquier rastrillaje policial, lo cual alteraba totalmente la vida laboral y también la vida escolar de Carlos. Juanita, como muchos padres y madres militantes clandestinos de aquel y este lado del charco, siempre sintió culpa por la difícil infancia y adolescencia que tuvo que vivir su hijo.

En la militancia partidaria se habían producido también novedades durante la ausencia de Daniel. El partido al que él y Juanita pertenecían -Daniel era miembro de su dirección, como Nahuel Moreno y otros-, se había fusionado con otra organización originaria del norte del país, el FRIP (Frente Revolucionario Indoamericanista Popular) fundado pocos años antes por Roberto Santucho, dando lugar al nacimiento del Partido Revolucionario de los Trabajadores, que decidió adherirse a la IV Internacional, Secretariado Unificado.

Las diferencias internas en el PRT no tardarían en aparecer y en 1968 una corriente liderada por Nahuel Moreno se escindió para formar el PRT-La Verdad, mientras que la mayoría pasó a llamarse PRT-El Combatiente. Entre ellos estaban Juanita y Daniel. Pero las escisiones no terminarían ahí. La resistencia a la dictadura iba en aumento; en 1969 tuvo lugar el Cordobazo, un levantamiento popular en la segunda ciudad en importancia de Argentina, en Córdoba, seguido luego por otro levantamiento similar en la ciudad de Rosario, protagonizados ambos fundamentalmente por obreros y estudiantes, que duraron varios días y fueron sofocados a sangre y fuego por el Ejército.

El debate sobre la lucha armada se desató en todas las organizaciones de izquierda. El ala izquierda del peronismo creó Montoneros. El PRT-El Combatiente, que ya había participado con dos comandos en el Rosariazo, decidió a su vez dotarse de un brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y comenzó un intenso accionar militar. Pero no todos estaban de acuerdo en la caracterización de la etapa en que se encontraba Argentina en ese momento, en el nivel de conciencia real de la clase obrera, y en qué tipo de acciones armadas realizar.

Esas diferencias internas dieron lugar a nuevas escisiones, y una de ellas la lideró Daniel, Alonso en la vida militante.

Con un grupo de compañeros y compañeras Daniel y Juanita comenzaron así una nueva andadura, creando el GOR (Grupo Obrero Revolucionario), una nueva organización político-militar. Daniel, Alonso, era su principal dirigente.

El GOR nació bajo la dictadura de Onganía y poco después de que esta terminara en 1973 y volviera el peronismo al poder, tuvo que enfrentarse a otra situación represiva dura, como el resto de organizaciones, al accionar de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) creada por el Gobierno de Isabelita Martínez de Perón -residente en Barcelona actualmente- y tres años más tarde al golpe militar de Videla, donde recibió su golpe definitivo.

Las caídas de compañeros eran incesantes, la posibilidad de mantener el trabajo político cada vez más difícil, y la capacidad de su organización de mantener compañeros en la clandestinidad se convirtió en una pesada carga.

Juanita y Daniel decidieron en 1976 organizar la salida del país de su hijo, Carlos. En esas fechas saldría también Silvia, la que poco después sería su novia y que sigue siendo su compañera 40 años después, y madre de sus dos hijos Marina y Lucas. Los padres de Silvia fueron secuestrados y “desaparecidos”, asesinados.

Carlos y Silvia, con menos de veinte años, comenzaron su relación en Barcelona y vivieron un tiempo en París, alquilando una buhardilla, antes de venir a radicarse definitivamente a Madrid. En París los conocí, hace cuatro décadas, compartiendo exilio. Después la conocería también a Juanita, que hizo un corto viaje para verlos, pero volvería todavía a Argentina.

En 1978, tras la caída de varios compañeros del GOR, el Ejército tendió una emboscada en casa de los padres de Juanita para intentar capturarla a ella y a Daniel. Un comando del Ejército esperó allí durante dos días, golpeando brutalmente al padre de ella para intentar arrancarle su paradero. Juanita hizo precisamente en aquel momento una llamada de control a la casa de sus padres antes de ir a verlos y el padre, a pesar de estar apuntado por las armas de los militares que ocupaban su casa tuvo el coraje de gritarle rápidamente que huyera, que estaba el Ejército allí, teniendo que soportar por ello más represalias.

Tras dos años de cruenta dictadura militar, la situación se tornó insostenible y el GOR decidió que salieran del país. Por razones de seguridad -Juanita y Daniel eran clandestinos y utilizaban documentación falsa- salieron con dos días de diferencia, por Fox de Iguazú, frontera con Brasil. Juanita lo hizo con una peluca. Su amiga Susana Ferretti les cambió radicalmente su aspecto para dificultar su reconocimiento en los controles fronterizos.

Ellos, como muchos de nosotros, pasaron a engrosar la masa de exiliados de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Bolivia, Perú; la Operación Cóndor estaba en pleno apogeo. Aquella internacional del terror que crearon las dictaduras del Cono Sur enviaba comandos y mataban en cualquier parte del mundo. También lo hicieron en Madrid.

Juanita comenzó pronto a trabajar en la CADHU (Comisión Argentina de Derechos Humanos), con los abogados argentinos Gustavo Roca y Eduardo Duhalde, un organismo que acogía supervivientes del genocidio argentino, recogía sus testimonios, y ayudaba en trámites y gestiones, en coordinación con CEAR y ACNUR.

Posteriormente haría trabajos de transcripción de grupos de encuestas en su casa, mientras activaba en el Centro Argentino, uno de los organismos de la comunidad exiliada argentina, y militaba en la LCR (Liga Comunista Revolucionaria), organización hermana de la IV Internacional y en su frente feminista, con Lucía González, con Justa Montero y tantas otras compañeras.

Los compañeros y compañeras de la LCR de aquellos años los acogieron -nos acogieron-, con tal calidez, con tanta solidaridad, con tanto cariño, que hicieron que todo fuera más suave, que el dolor, el desgarro, se atenuaran, que la integración tanto política como social fuera totalmente natural, eran muchos los valores, los principios comunes.

Y esas relaciones de militancia y amistad se solidificaron más y más, con Moro, con Manolo, con Lucía y Jaime, con Chato, Justa, Martí y tantos otros y otras, que duró pasadas las décadas, hasta ahora.

Políticamente Juanita siguió los pasos del grupo fundacional de la Liga; la fusión con el MC -aunque ella como Daniel eran contrarios a la unificación y quedaron en minoría-; sería también una de las firmantes en 1993 de un manifiesto publicado en El Mundo titulado “Desde la izquierda alternativa y radical, por el voto a Izquierda Unida” ante las elecciones generales de 1993, y abogó por la entrada tiempo después en IU como Espacio Alternativo, que fue reconocido como tendencia interna oficialmente a nivel federal, con representación en sus órganos de dirección.

En 2008 Espacio Alternativo rompería con IU, se transformaría en Izquierda Anticapitalista y sería años después cofundadora de Podemos, conformándose finalmente dentro de la formación morada bajo el nombre de Anticapitalistas a secas.

Juanita siguió viviendo hasta sus últimos días con entusiasmo y alegría cualquier avance de Anticapitalistas.

Si tanto Juanita como Daniel siendo octogenarios siguieron siendo militantes y pudieron mantener una relación personal tan fluida no solo con los veteranos provenientes de la LCR sino también con militantes mucho más jóvenes, como los Anticapitalistas de su barrio de Hortaleza, como Raquel o Txema y tantos y tantas otras, es porque no se quedaron anclados en el pasado contando viejas batallas -de ellas hablaron poco- sino que estuvieron siempre abiertos a todos los problemas y nuevos desafíos que se plantean hoy día a los y las jóvenes activistas de movimientos sociales y organizaciones revolucionarias.

Si le pidiéramos ahora a Juanita que hiciera un balance de su vida seguramente nos diría que “finalmente no salió tan mal, las cosas se enderezaron”. Y es que a pesar de que más de la primera mitad de su vida en Argentina fue difícil, dura, por momentos un verdadero infierno, los últimos 37 años -Juanita llegó al exilio con 47 años, muchos más que la media en aquel momento- le permitieron situaciones totalmente distintas.

Pudo reconstruir, aunque con dificultades, una actividad laboral; pudo vivir finalmente tranquila con Daniel sin sobresaltos en una misma vivienda durante las últimas tres décadas; tuvo la satisfacción de ver que también su hijo y su nuera lograban estabilidad y tranquilidad; pudo disfrutar de sus nietos Marina y Lucas, de los que se sentía tan orgullosa; siguió militando pero esta vez sin tener que hacerlo desde las catacumbas y a riesgo de su vida; y encontró esa otra familia, esa otra gran familia compuesta tanto por amigos y amigas del exilio, como de los nuevos compañeros y compañeras de militancia en el Estado español que la arroparon en todo momento, que la adoptaron a ella como a Daniel y a quienes ellos dos adoptaron a su vez.

Juanita se quejaba poco y se preocupaba mucho por los problemas de los demás. Vivió con mucho dolor la muerte de Lucía como la muerte de Moro y otros compañeros y compañeras más jóvenes a los que se sentía especialmente ligada, y ahora ha terminado siguiendo sus pasos.

Se fue tranquila, sin hacer ruido, sin molestar, tratando de provocarnos el menor dolor posible.

Pero aunque nos contengamos, el dolor es muy profundo, el vacío que dejas Juanita es enorme.

Fue un privilegio compartir contigo tantos momentos buenos y malos durante los últimos 40 años.

¡Hasta siempre Juanita!

- postaporteñ@ 1652 - 2016-08-21 07:27:37
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La seguimos ....Salute !!!

Un hombre no es un hombre

si no se encuentra entre otros hombres,

si no comparte un sueño,

si no es capaz de extender su mano

y encontrar

en la mano de un perfecto desconocido,

la mano de su hermano.

 

Creo en la resistencia

en la lucha

en una mañana fraterno.

 

En abrir el alma,

el corazón

y las tripas

para dar abrigo

a quienes lo necesitan.

 

Aún sigo creyendo

en mi familia extendida,

en el sueño colectivo

 y sé que la llama

que otros me legaron

no morirá conmigo.

--
EL SAPAYO

posta - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 20:21:43
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Comunicado de Plenaria Memoria y Justicia a 22 años del Filtro

 Montevideo 15 de Agosto de 2016

 Algo que nos toca el hombro 

 diciendo el tiempo que queda 

 todas las bestias salvajes 

 serpientes de lunas viejas 

 pasan y toman asiento 

 pero eso no me desvela 

 sino la luz que despierta 

 en las mañanas que vengan 

 otro camino de luz.

 (Manuel Garcia Canción del desvelado)

 

El crimen de una democracia

Las balas de un policía 

El 24 de agosto es un día de solidaridad internacional.

Es un día de lucha contra la brutal represión de los Estados desatada contra la dignidad de los pueblos.

Hace 22 años el pueblo uruguayo en solidaridad con el pueblo vasco, fue masacrado por intereses políticos (entre el Estado uruguayo y el Estado español) dejando un saldo de cientos de personas heridas y dos compañeros asesinados, Fernando Morroni y Roberto Facal.

Así como con los represores de la dictadura cívico-militar, como con los represores de la democracia cívico-policial, la lucha por la memoria, la verdad y la justicia fue, es y será incansable.

La lucha venció la hermética impunidad, el miedo no pudo con la búsqueda minuciosa y permanente de cada dato, de cada pista…una fotografía, una voz, un alias, un bigote o una sombra, nos fue armando los rostros y nombres de los asesinos responsables y nos da hoy la posibilidad de señalar, de saber que sin Estados ni milicos ni gobiernos ni fiscales se fue armando una extensa y certera lista de más de 500 represores, aún  incompleta.  A esa lista, a 22 años de la masacre del Filtro sumamos un nombre.  El del asesino de Fernando.

Esta denuncia, este nombre y rostro que se agrega vuelve  a recorrer el mismo camino de los Familiares de desaparecidos/as, el mismo que miles de expresas/os han recorrido.

Hoy junto a Norma,  a 22 años ejercemos la condena social y es allí donde seguiremos el hilo oculto de una trama que ampara a los asesinos de Roberto.

Todos estos años marchamos buscándolos.

¿Quién asesino a Fernando de 12 balazos? ¿Quién asesinó a Roberto de 12 puñaladas?

Con la memoria no pudo el estado Español y su inteligencia. No pudo Lacalle ni Gianola. Ella fue más fuerte. Si luchamos la muralla se resquebraja. 

 Cada 24 de agosto mientras la memoria esté viva se marchará.

Hoy junto a Norma tenemos la certeza de haber estado siguiendo la pista correcta.

Los datos coinciden y los anhelos de justicia aumentan.

El asesino de Fernando Morroni ya tiene un rostro y que junto a su madre lo denunciamos públicamente y paradójicamente es el mismo rostro que se estampó en uno de los primeros afiches que pegamos en los muros.

El mismo que un fotógrafo captó en el momento que el represor se preparaba a matar.

La denuncia social es el método elegido para que la justicia actúe, para  que el pueblo lo sepa.

 Por Fernando continuamos exigiendo justicia.

 Por Roberto Facal seguiremos reclamando justicia.

Porque sabemos que lo estaban esperando para matarlo, porque sabían que tenía material fotográfico que los comprometía y el cual desapareció. ¿Dónde están las  imágenes que desaparecieron los asesinos? ¿Qué imágenes se llevaron junto con la bandera vasca y una foto del Ché?

Esa noche a Roberto lo asesinaron otra vez: diciendo que nada tenía que ver su muerte con los hechos del Filtro. 

Roberto el compañero.

Roberto el trabajador universitario.

Roberto el fotógrafo que estuvo todas las noches y días yendo de su casa a la concentración.

Roberto: solidario y atento a fijar su cámara en esos detalles que los represores pretenden borrar.

A 22 años el de Roberto Facal fue y es también un crimen en democracia de dos Estados confabulados contra la ternura de los pueblos: la solidaridad.

 Porque sabemos que saben más y exigimos saberlo también

 Porque seguimos buscando pistas y datos…

Van surgiendo resultados de esta lucha persistente.

Por esto la misma sigue y nos convoca a salir a la calle, a solidarizarnos con las causas, a reclamar verdad  y a exigir justicia.

Este 24 de agosto a las 19 hrs. Desde  el Obelisco al Filtro…

¡Contra el crimen de una democracia…contra la represión policial…contra la impunidad de ayer y de hoy!

 ¡Por Fernando!

 ¡Por Roberto!

 ¡Por el derecho del pueblo vasco a su autodeterminación!

 ¡Basta de criminalizar y perseguir a Askapena!

¡Por la lucha!

¡Por memoria!

 ¡Ahora justicia!

Plenaria Memoria y Justicia

 

Vídeo de la denuncia de Norma Morroni:

https://www.youtube.com/watch?v=if_0D_h6p2g

Este próximo 24 de Agosto a 22 años de la represión y asesinato de Fernando Morroni y Roberto Facal se está convocando a una nueva marcha del Filtro

Bajo la consigna: El crimen de una democracia, las balas de un policía, la marcha partirá desde el obelisco a las 19hrs, rumbo a las inmediaciones del Filtro donde se realizará el acto.

Este año además convocamos a un Encuentro por el Filtro, una instancia cultural y propagandística previa a la marcha a realizarse este viernes 19 de Agosto, en el Sindicato de Artes Gráficas - SAG- (Durazno 972) donde se pasará el documental Guernica 94, donde se narra paralelamente la historia del Guernica y la represión que el Estado uruguayo lanzó contra miles de uruguayos en la represión del Filtro. Habrá también música en vivo, cantina y guitarreada.

Convoca:

Coordinación 24 de Agosto

Plenaria Memoria y Justicia, SUATT (Sindicato único del Taxi y telefonistas) , AFFUR (Agremiación Federal de Funcionarios de la UdelaR), AEES (Asociación de estudiantes de educación social), UFC (Unión de Funcionarios del Codicen), ATES (Asociación de Trabajadores de Enseñanza Secundaria), AFUTU - Montevideo y Canelones (Asociación de Funcionarios de UTU), ADEOM (Asociación de Empleados y Obreros Municipales), UTHC (Unión de Trabajadores del Hospital de Clínicas), TCC (Tendencia Clasista y Combativa), Agrupación Gerardo Gatti del SAG (Sindicato de Artes Gráficas), agrupación 810 de AEBU (Asociación de empleados bancarios del Uruguay), Comisión de DDHH de ADES (Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria), CEIPA (Centro de estudiantes del Instituto de profesores Artigas), CEM (Centro de Estudiantes de Magisterio), Colectivo la Chacra, MRO (Movimiento Revolucionario Oriental), ROE (Resistencia Obrero Estudiantil), Movimiento Liberación.

Adhiere:

SAG (Sindicato de Artes Gráficas)

plenaria - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 20:12:00
postaporteñ@_______________________________

Un par de aclaraciones necesarias

En Posta Porteña Nro.1648, Ricardo publica una notaContra el Mito de las condiciones materiales", me dirige una serie de insultos, descalificaciones e incoherencias, con el “jeito” además de hacerlo con citas de colaboradores anónimos. Semejantes cosas no se contestan por insustanciales, y argumentos no hay; no queda nada para contestar y me parece que eso es punto final con Ricardo. Apenas queda alguna aclaración.

Un admirador anónimo termina:

Nadie antes [de Ricardo] había explicado como por su ideología reformista los Tupamaros pasaron enteritos para el otro lado de la barricada... de esa manera y sobretodo basándose en que los oficialistas y los oficiales tenían el mismo programa”.

Exactamente antes de la nota de Ricardo se publica en ese número un fragmento de un artículo mío escrito hace quince años, “La falacia de la liberación nacional en la transición al socialismo”, donde se explica ese viraje del MLN partiendo de la concepción programática nacionalista burguesa de al menos un sector de él, que coincidía en eso con el PCU y otras corrientes. Pero no se recurrió a una teoría de la conspiración En la primer parte de ese artículo que puede consultarse en la revista Alfaguara, se analizaba la falsedad de esa concepción a partir de las condiciones de nuestra formación social, su desarrollo histórico, y las influencias internacionales.

La nota de Ricardo, como dije, no da para nada. Pero de pronto llego a este párrafo:

... frente a la burguesía y el Estado reprimiendo, la necesidad de responder por la fuerza y por la violencia proletaria fue cada vez más general y una parte cada vez mayor de los conflictos proletarios usaron formas de armamento (piedras, miguelitos, hondas, molotovs. chumberas, garrotes, viejos fierros de todo tipo) y la masa del proletariado en lucha, expresaba de mil maneras la necesidad de responder por las armas. A la consigna populista y parlamentarista “el pueblo unido jamás será vencido” el proletariado radical respondía con “golpe por golpe, medida por medida…”

Más o menos hace quince años también mi hija menor Valentina entraba en la adolescencia. Una vez me levanté de madrugada y al pasar frente a su cuarto algo me llamó la atención. Entré, y me había hecho el truquito del muñeco. Esperé, y algo más tarde entró Valentina. Se asustó un poco, pero yo nunca fui la clase de padre que castiga, destrata o sermonea a un hijo, aunque como estaban las cosas no pude dejar de decirle: ¡Pero Valentina! ¿Me vas a hacer el truquito del muñeco a mí?

Retrocederé no quince sino cincuenta años. La consigna “golpe por golpe” fue decidida en una reunión del MUSP (Movimiento de Unificación Socialista Proletaria) en otoño de 1966. Las condicionesde la lucha de clases eran las que describe Ricardo. El Documento Fundacional del MUSP aprobado seis meses antes hablaba de la “tiranía” que se avecinaba, llamándola así y no “dictadura” pues eso era ya la dictadura burguesa que vivíamos. El término tiranía solamente fue usado en esa época por el MUSP. Digamos golpe de estado que se avecinaba y nos entendemos. La consigna completa era:

Golpe por golpe / medida por medida /el pueblo se prepara / contra la tiranía

En nuestra idea, se llegaría en su momento al enfrentamiento armado (y la guerrilla urbana tendría un rol fundamental) pero las condicionesde ese momento eran prematuras para una acción armada inmediata, se necesitaba una fase preparatoria de acción organizada de “la masa del proletariado en lucha “

La insurrección proletaria no podía ser un acto espontáneo, debería ser preparada, y no exclusivamente por medios legales, había que recurrir a “formas de armamento (piedras, miguelitos, hondas, molotovs, chumberas, garrotes, viejos fierros de todo tipo)” que estuviesen al alcance de esa masa y de ser generalizadas y asimiladas en esas condiciones. Esas formas no las inventamos nosotros y no fuimos los únicos en usarlas, pero buscamos sistematizarlas, y además esa consigna era nuestra firma.

Montamos un pequeño taller, con compañeros trabajadores que conocían las técnicas. La preparación de las acciones se hacía en reuniones amplias, no abiertas. Participaban compañeros que se acercaban, pero presentados por los referentes de sus frentes de masas. Bienvenidos, sus ideas también.

?Un ejemplo, los garrotes. Usamos ramas gruesas aportadas por un compañero municipal a quien llamábamos “El Guarida Rojo” (que no era yo). Cortadas en medidas apropiadas, clavábamos un cartón usando unos cuantos clavos gruesos de más, y era el asta de una pancarta en la que poníamos “golpe por golpe”, entre otras consignas, pero en ese tipo de pancarta esa quedaba bien.

Lo mismo grandes miguelitos de caño, tablas con clavos, bombas de alquitrán importantes, para dejar marcado el objetivo de la acción, etc. Armas de fuegono, no había condiciones para que las acciones de masas llegasen a ese nivel, todavía.

Las armas no deciden la guerra. Era necesario organizar a la gente. NADIE IBA SUELTO ni tampoco nadie que no conociésemos, todos en “grupos de tres a su vez agrupados en sectores, cada uno con su responsable. Terminada la acción, que tenía la forma de “manifestación relámpago con objetivos”, los grupos se dispersaban pero manteniéndose de a tres, para que nadie resultase herido ni detenido. No reglar militantes, no mártires. Volanteábamos y pintamos ómnibus a ambos lados, que luego seguían con las consignas “golpe por golpe” y otras. Cada acción tenía una dirección central que era rotativa. Me tocó dirigir algunas.

Llamamos a eso “gimnasia revolucionaria. Lo considerábamos un auto-aprendizaje de masas. Iba íntimamente ligado a la lucha en cada frente del movimiento popular organizado para desplazar la corriente reformista, impulsando alianzas de corrientes combativas. Esa lucha también implicaba un cambio organizativo hacia formas de democracia obrera. De cómo y por qué fracasó esto, que duró unos años, podemos hablar en otro momento. También, en algunos aspectos, usaba estilo y métodos que resultaron inapropiados para las condiciones objetivas de la época por otras razones, pero lo inapropiado no era la violencia de masas.

En una acción de repudio a la presencia en Uruguay del vicepresidente norteamericano Hubert Humphrey (de Lyndon Johnson)  casi fui detenido, pero escapé enfrentando a un policía, la foto salió en tapa de El Popular y luego en tapa de Granma. El Gordo Molins me mostraba Granma diciendo: ¿Ves? Quieren mostrar un acto de lucha y no tienen más remedio que mostrar a la gente nuestra, ellos no hicieron nada. No guardé esa Granma porque no tengo costumbre.

?Pero un “recuerdo” me quedó hasta ahora, una cicatriz sobre la sutura sagital de los dos parietales de mi cráneo, del enfrentamiento que tuvimos con las fuerzas de choque del PCU en el acto del 1º de mayo de 1967. Pude ver por experiencia propia que nuestras armas eran inferiores ante una nutrida pedrea de gruesos cascotes, y ellos sí llevaron armas de fuego, hubo dos heridos nuestros que conocía de años.

En abril de 1968 Lucha Proletaria sacó un número especial que era un extenso folleto de análisis y propuestas de acción llamado “El inicio de la tiranía”, eso que empezó con la llegada de Jorge Pacheco Areco a ?la presidencia en diciembre de 1967: Ilegalización del PS y el MRO, clausura de Época y El Sol, etc. Yo lo escribí.

Nunca ando sacando credenciales, lo que considero insufrible. De muchas de estas cosas es la primera vez que hablo. Pero disculpen gente, esa nota de Ricardo fue demasiado. Que te hagan un cuento de lo que pasó y te salgan con lo que vos mismo hiciste...

Agradezco a Ricardo que más allá de su intención me haya dado la oportunidad de estas aclaraciones. Y a Posta, por supuesto, su generoso espacio, del que no habría que abusar pasándose de la raya.

FERNANDO MOYANO - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 20:01:47
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EL MITO

En la última Posta  1650, escribe Ricardo: 'El problema sigue siendo que la gente directamente implicada sufre más por la traición subjetiva e individual que por la traición programática, global y organizativa'.

En mi caso vengo sufriendo de esa traición individual. Lo que más duele es mi propia estupidez humana de que a pesar de haber estado enterada, ya sea por lo que con el tiempo se fue destapando un sin número de acontecimientos o bien por haberlos vivido personalmente, o bien, por haber llegado a la información por personas de confianza seguí defendiendo la causa tupamara. Al defenderla, hice caso omiso en denunciar públicamente, en lo posible, a los detractores. En eso mea culpo.

Cuando digo defender la causa, quiero decir que para no desacreditarla, ya que la misma fue digna, por ello nos anotamos, por ello luchamos, por ello much@s murieron, por ello much@s fueron encarcelados.

Fui parte de la creación de un mito.

Un mito de un deseo colectivo, una esperanza. De ese mito podemos quizás hoy sacar lecciones moralizantes que se dejan leer entre líneas.

Podríamos decir que la lucha armada planteada por el MLN parecía ser posible, y así se abre la puerta por la cual ingresa el relato mitológico.

El mito es una expresión tan antigua como la cultura y su estructura resiste en nuestras mentes así como nuestros miedos y anhelos y no deja de expresarse con formatos nuevos, adaptados al tiempo que nos tocó vivir.

Creo que en la creación del mito de la guerrilla tupamara hubo factores externos que colaboraron, desde la película 'Estado de sitio', hasta la propaganda de algún automóvil de procedencia alemana "el automóvil que prefieren los tupamaros.

En diferencia con otras, la guerrilla tupamara se hizo conocer internacionalmente por su sentido de Robín Hood, de asaltos a comercios como Manzanares y el reparto en los cantegriles

 Estos paso la llevo a la leyenda. No fueron heroicas batallas, porque nunca las hubo. Quizás algo más, La cárcel del pueblo. Del mismo modo las fugas, la de las mujeres y los hombres.

El MNL-Tupamaros no llegó a configurar un ejército, y menos un ejército bien armado; sumándole que la gran mayoría de l@s jóvenes captados ni idea tenían sobre el uso de las armas.

Algunos de los que se fueron incorporando al MLN tuvieron la particularidad de viajar a Cuba unos pocos meses para al menos recibir instrucciones. La mayoría lo hicieron por intermedio del MRO, uno de ellos Zabalza. Otros pocos venían del PC en campamentos separados. Estoy segura que el Pepe no estuvo.

Y, allá en Cuba, en las montañas elementos desconocidos para nosotros aprendimos el pum, pum, y alguito de disciplina.

Agradeciendo la solidaridad cubana, regresamos, para llevar a cabo una guerrilla urbana. Guerrilla en el campo es imposible. Primeramente, poca gente en la campaña, si bien había montes, era imposible esconder tanta gente para una guerrilla en serio.

Históricamente las formas que se adoptaron fueron de guerrilla rural, fundamentalmente debido a la que la mayoría de la población habitaba en las zonas rurales. Estas características daban ventaja a la guerrilla rural, a partir de las posibilidades de ocultamiento y apoyo de los pobladores y el control de los territorios. En Uruguay no fue así.

Una escasa población rural dificulta sus posibilidades de pasar desapercibida, al mismo tiempo como parte la radicación de mayor parte de habitantes en las ciudades hizo perder a las guerrilla una de sus ventajas estratégicas, la conexión con la población civil

Al no formarse un foco guerrillero, por pequeño que fuera la guerrilla urbana y rural no fueron posibles, y así no pudieron ser confinadas.

El guerrillero urbano debe ser un enemigo implacable del gobierno e inflige daños sistemáticos a las autoridades y a los hombres que dominan el poder y ejercen el poder. El trabajo principal del guerrillero es de distraer, cansar y demonizar los militares, las dictaduras militares y las fuerzas respectivas, como también atacar y destruir riquezas de los norteamericanos, los gerentes extranjeros, y la alta burguesía.

No debe temer a desmantelar o destruir el presente sistema económico, político, y social ya que su meta es ayudar a los focos guerrilleros rurales y colaborar en la creación de un sistema nuevo y una estructura revolucionaria social y política, con las masas armadas en el poder.

El guerrillero tiene que tener cierto mínimo de entendimiento político.Y esto faltó.

Faltó en mucho. La no formación e incorporación de la clase obrera. Es uno de los caminos que ya marcaban la derrota.

Así como se fueron hacer los Robins Hood, como forma propagandista, no fueron capaces después de dejar sus ofertas de dioses, de politizar a la gente de los cantegriles. Posiblemente una tarea no muy fácil, mucho menos con cuadros jóvenes despolitizados (aunque en la cumbre de los dioses tampoco eran tanto).

El Chueco Maciel no necesito de teorías marxistas, ni de revoluciones cubanas, ni siquiera de mucha escolaridad para entender entre justicia e injusticia. La sufrió en carne propia.

Las posibilidades que un gobierno tiene para descubrir a los guerrilleros se aminoran a medida que el potencial de los enemigos del gobierno aumenta y se van concentrados entre las masas populares.

Esto no pasó.

En 1963 el Che dijo: 'que las tareas de la Revolución Cubana "están más lejos que las fronteras de Cuba: el deber de expandir la llamada ideológica de la revolución por todos los rincones del mundo donde se nos escuche"

El MLN, como otros grupos guerrilleros en el país, no fue capaz de hacer llegar a las masas el mensaje revolucionario.

Aún después de la derrota, ya conviviendo en democracia.

A pesar de los años transcurridos existe un solapado machismo que es marca característica de la vieja militancia radical.

Creo que sería bueno hacer un repaso histórico, y sobre el tema seguramente algunos podrán aportar. Me refiero a los 9 rehenes, arbitrariamente elegidos y algún 'colado'.

Entre las tristes memorias seguimos ignorando que hubo 17 rehenas. Ninguna de ellas ocupa cargo gubernamental, ninguna en la Junta Departamental, algún ministerio o cargo dentro de los mismos, ni el Parlamento ni en el Senado.

Algunas tildadas de radicales, en listas negras de los que se atreven a criticar.

Sus voces son irrelevantes, lamentablemente también dentro de los que critican al gobierno, de aquellos que se mantienen afuera. Como irrelevantes para los compañeros que políticamente correctos, dan cátedras de total conocimiento en sus artículos para La Posta. Todo lo expuesto tiene su tinte machista. Aún no lo han superado. Lo que no quiere decir que algunas veces esté de acuerdo en sus planteamientos.

Nora Castró ocupó un lugar durante la presidencia primera de Vázquez. Y en estos días la volví a recordar al darse la noticia que algún aparato volante calló en el departamento de Durazno.

Al leer la noticia automáticamente pensé: Ah!, pareciera que Norita tenía razón, la milicada necesita nuevos y mejores aviones y helicópteros. Así dijo aquí en Uppsala en el año 2005 cuando nos visitó. Eso dijo la antigua maestra que estuvo presa en la cárcel de mujeres.

La Lucía, amada esposa del Pepe, conocida por La Tronca, apodo que se ganó por ser un 0 en política y no entender absolutamente nada, que además tiene un mérito especial; durante su encierro, Lucía, que vivía en el primer piso, trabajó como secretaria para la milicada. Y lo que no podemos olvidar que apenas capturada comenzó a colaborar ya que la máquina no se banca-

Muchachos, también existen las traidoras, las colaboradoras. Recuerden que al llegar al Parlamento recibió correspondencia de un milico cuyo nombre no recuerdo, muy amable correspondencia de un tipo que una vez fue tu carcelero.

Esta es otra parte de la falsificada historia oficial los que no pueden recordar la existencia de rehenes mujeres.

Hay muchas historias para recoger. Por ejemplo el rescate del Ñato desde Cuba creo a Jessi Macchi. No le fue muy bien, ya que hasta los servicios secretos cubanos no se les escapaba su historia de colaboración.

Hay mucha tinta para escribir la degradación moral, política, intelectual del MLN, algunas conocidas anteriormente, otras después de la liberación del 85. Y en todas ellas presentes tenemos a Marenales, a Mujica, al finado Huidobro. No por muerto es menos HdP

Poco a poco va saliendo a luz la frustración de una generación que formó parte del MLN.

Si queremos hablar de traidores los más notables son los tupamaros oficiales-

Las rehenas son parte de esta larga historia-

Las rehenas al igual que la mayoría de las militantes fueron maniobradas por el aparato tupamaro, del verticalismo que crecía despojando a los militantes de su protagonismo

Hay historias tenebrosas que aún no han visto la luz. Es muy poco lo que saben las nuevas generaciones de aquel pasado, incluso nuestra propia generación.

Las mujeres integrantes del MLN-T estuvieron dispuestas a ofrendar sus vidas no podemos olvidarlas. Debemos, estamos en la obligación de reconocer que a través de la historia las mujeres fueron siempre parte de la lucha por la liberación.

Si algo queremos dejar a las futuras generaciones, es reivindicar la presencia de la mujer.

Estos personajes que forman parte del progresismo frenteamplista siembra confusión en el pueblo y lo divide. Hablemos con la verdad.

La lucha continua, el tiempo nos dirá como enfrentar los nuevos obstáculos

PELUSA - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:54:24
postaporteñ@_______________________________

URU | "Cambian" las pautas, sigue el ajuste...

¿Qué ganamos los trabajadores con el "cambio” en las pautas salariales?

Los trabajadores, estudiantes y jubilados venimos movilizándonos contra los recortes en la salud y la educación pública, como mostramos siendo miles en la marcha del pasado 9 de agosto. Ya son cientos los despidos que se vienen sucediendo en el último período: Greenfrozen, Urupanel, Ecolat, Cherry, FRIPUR, los más de 10.000 despidos en la construcción, y recientemente los envíos al seguro de paro ocurridos en Fanapel.

Los trabajadores también nos hemos movilizado y hemos hecho paros para que se modifiquen las pautas salariales de rebaja salarial.

En ese marco, los dirigentes Marcelo Abdala y Fernando Pereira, se mostraron “conformes” con el anuncio de Vázquez de utilizar los ajustes de 2015. Después de la novela donde Tabaré Vázquez se mostró rígido y se escribió cartas con Pereira y Abdala mostrándose “molesto”, ahora, entre todos ellos, nos dan esta “gran noticia”, similar a cuando anunciaron los $200 a los jubilados.

¿Cuál es el “avance” del que nos hablan?

Fernando Pereira, respondiendo a la Cámara de Comercio –quienes por supuesto quieren darnos el menor salario posible-, afirmó: “Este cambio de la pauta no va a afectar en nada el empleo”  porque “si la pauta crece en 1%, para salarios de 16.000 estaríamos hablando de 160 pesos” y dijo que los salarios más sumergidos tendrán “crecimiento”, pues habrá un aumento de 3.5% para los sueldos de 13.300 (o sea, menos de $500 en el mejor de los casos) y de 2.5% para los salarios de 13.301 a 15.500 (menos de $400, en el mejor de los casos) (1)

Sin embargo, Marcelo Abdala fue más sincero, diciéndonos que incluso con este “cambio” en las pautas, solamente algunos trabajadores podrán empatar la inflación, ni siquiera superarla. Es decir, se mantiene la pérdida de salario (2)

 ¿Esto es lo que Abdala y Pereira quieren vendernos a los trabajadores como un “avance significativo”? ¿Fue por $400, $500, o incluso menos, que los trabajadores hemos salido a luchar?

Necesitamos luchar por un aumento real de salarios y contra los recortes

Lamentablemente, la cúpula del PIT-CNT, más allá de denunciar las pautas de rebaja salarial, nunca estableció un objetivo claro de por qué aumento luchamos –por supuesto que mucho menos nos consultaron a los trabajadores-. Y las pocas declaraciones al respecto, fueron las de Pereira, quien afirmó que se busca “empatar”. Es decir, simplemente “no perder” salario, basándose únicamente en los datos oficiales de inflación. Pero los trabajadores sabemos que más allá del maquillaje para las estadísticas, los precios no paran de subir.

Los actuales dirigentes de la central, nos muestran que no quieren luchar realmente, sino que solo quieren frenar la pelea para no generarle grandes conflictos al gobierno y las patronales, facilitándole la tarea de imponernos pautas salariales que mantienen y hunden todavía más nuestros salarios. También facilitando los recortes que el propio gobierno ha votado en la educación y salud pública, del cual estos dirigentes no dicen una palabra.

Los trabajadores debemos exigirle a quienes dirigen el PIT-CNT, que rompan la conciliación con el gobierno, y que no levanten el paro para la segunda quincena de agosto. Desde IST, opinamos que el mismo debe ser de 48hs (para profundizar la lucha, y no retroceder a paros parciales nuevamente), con movilización –no un paro dominguero!- y con asambleas masivas en las fábricas, talleres, oficinas, liceos, escuelas y universidades, para que sean los trabajadores, estudiantes y jubilados quienes decidamos como continuar la pelea.

Desde IST opinamos que allí los trabajadores, estudiantes y jubilados, debemos decidir una plataforma común de lucha, determinando cuando y cuanto paramos, y qué aumento queremos. Nosotros planteamos que la lucha debe ser por un salario y jubilación  mínima de media canasta -$34.000, por el 6% ya para la educación, y por los 120 millones de dólares para el Hospital de Clínicas, rechazando cualquier tipo de privatización –como se pretende con la Participación Público Privada-. Además, los correctivos por inflación para nuestros salarios y jubilaciones, deben ser mensuales, y no cada uno o dos años, para que la misma no se coma nuestro sueldo.

En esa lucha, deberemos ir forjando una nueva dirección sindical, clasista, que lleve la lucha hasta el final y no que quiera frenarla, como lo intentan hacer ahora Abdala y Pereira. Una dirección que restablezca la independencia de clase de los sindicatos respecto del gobierno de turno y del propio Estado. Una nueva dirección que se apoye en la democracia obrera, en las asambleas masivas como la de los maestros en 2015, y no en decisiones de cúpula.

Desde IST te invitamos a discutir e intervenir juntos en tu trabajo, facultad, liceo o en tu barrio, para dar esta lucha urgente que los trabajadores, estudiantes y jubilados tenemos por delante.  

- Que no se levante el paro la segunda quincena de agosto, y que el mismo sea de 48hs!

- Por asambleas masivas para decidir como continuar la lucha!

- Abajo las pautas de rebaja salarial, por un salario y jubilación mínima de $34.000!

- Ni un despido! Estatización bajo control obrero de toda empresa que cierre, despida o envíe trabajadores al seguro, garantizando así todas las fuentes de trabajo.

- 6% ya para la educación pública!

- Otorgar ya los 120 millones de dólares al Hospital de Clínicas, abajo la privatización!

- Dinero hay: no al pago de la deuda externa!

 

IZQUIERDA SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES

1) http://www.radiouruguay.com.uy/innovaportal/v/91121/22/mecweb/pereira-a-comerciantes:-si-un-emprendimiento-deja-de-ser-viable-por-160-pesos-no-era-viable

2)  http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/8/algo-cambio/

IST - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:44:46
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?Tan triste como eso?

Cuando el golpe militar de febrero de 1973, que dio inicio a 12 años de dictadura, el sistema político aplaudió o miró con indiferencia

Columna de Leonardo Haberkorn  / ECOS| LA -15/08/2016 


El 27 de agosto de 1828, en Rio de Janeiro, brasileños, porteños e ingleses decidieron la independencia del Uruguay. La fecha no se festeja porque resulta evidente que otros decidieron lo que hoy somos y no hay mucho glamur patrio en eso. Entonces festejamos como fecha de la independencia el 25 de agosto de 1825 cuando los patriotas decidieron que no fuéramos independientes sino parte de las Provincias Unidas. 

Después queremos que los liceales entiendan nuestra historia.

Con el golpe de Estado pasa algo parecido. La fecha que se recuerda es el 27 de junio de 1973, cuando -ante la inminente clausura del Parlamento- los políticos se despidieron con encendidos discursos contra los militares.

Pero el golpe, o su inicio, ya había ocurrido meses antes, en febrero, y no hubo casi nadie en el Uruguay que le hiciera frente. Dos excepciones notables fueron el senador colorado Amílcar Vasconcellos y el comandante de la Armada, Juan José Zorrilla. Sin embargo, en todo el país muchos apoyaron el golpe militar de febrero o lo miraron con indiferencia. Muy pocos advirtieron lo negra que sería la noche que se venía. 

Días atrás fui invitado al programa Francamente, que el periodista Ruben Sánchez conduce en radio Fénix. También estaban allí el periodista Álvaro Alfonso, el coronel Luis Agosto y el expresidente Julio María Sanguinetti. El tema eran las causas del golpe de Estado.

Se habló de febrero de 1973. Entonces el presidente Juan María Bordaberry designó como ministro de Defensa al general Antonio Francese, un militar constitucionalista, y el Ejército y la Fuerza Aérea se sublevaron.

Bordaberry llamó a la ciudadanía a defender las instituciones. “Fue el único momento en el que él apoyó claramente la democracia y la Constitución”, me dijo hace unos días el ministro de Economía de la dictadura, Alejandro Vegh Villegas.

Pero nadie lo respaldó. Apenas un puñado de personas se reunió en dos pequeñas manifestaciones, una frente a casa de gobierno en Plaza Independencia y otra frente a la residencia de Suárez.

Los partidos y sus principales dirigentes abandonaron a Bordaberry y a la democracia. 

Aprovechando que Sanguinetti estaba allí -y recordando dos hallazgos con los que me topé en mi investigación para escribir el libro "Gavazzo. Sin Piedad"- le pregunté por qué ningún partido se paró ante el golpe de Estado.

Respondió:

-Había un proceso de enfrentamiento político fuerte. ¿Quién sustentaba al gobierno? El Partido Colorado, nada más. El Partido Nacional, con un Wilson muy fuerte, estaba en el odio total al pachequismo y a Bordaberry. Podía más, podía mucho más, el rechazo a la situación política que el amor a la institución.

-Eso es terrible.

-Eso lo vemos clarísimo. Todos los editoriales del diario comunista, todos los artículos de prensa, los discurso de los diputados comunistas, el artículo de Vivián Trías, considerado uno de los ideólogos más brillantes de socialismo, claramente a favor de la intervención militar en el panorama político. Era el sueño de un gobierno nacional y popular al estilo peruanista.

El sector sindical, hasta hoy el más movilizado de la sociedad, el que tiene los camiones, el que tiene la capacidad de respuesta y de llenar las plazas, estaba desmovilizado porque estaba a favor del golpe. ¡Estaba a favor! Iba a caer Bordaberry, iba a caer el pachecato, iba a caer todo eso e iba a venir un gobierno nacional y popular. Eso está escrito. No debería ser materia de debate. Los historiadores más frentistas, más complacientes con eso, no lo niegan, porque es imposible. Pero dicen, bueno, en aquel momento de confusiones, la izquierda se confundió... El único que no se confundió fue (Carlos) Quijano, que dijo: esto termina mal, miren a la Argentina. Recuerdo un artículo de mi querido amigo (Zelmar) Michelini, en esa misma línea equivocada, y una nota al pie de Quijano, que decía: publicamos esto aun no compartiéndolo para nada.

Entonces, usted tenía el sector movilizable desmovilizado porque estaba a favor del golpe. El Frente Amplio, 80% a favor del golpe, porque creía que iba a estar el Goyo Álvarez. Hoy parece chiste, pero el Goyo Álvarez era la gran esperanza progresista. Esto tampoco lo puede negar nadie. Hasta está sugerido en algún texto de historiadores frentistas. Es incuestionable. Y luego tenía al Partido Nacional en una línea de “busquemos otra solución”. Y está la propuesta conocida a (el vicepresidente Jorge) Sapelli (para que asumiera el poder).

-¿Y los colorados?-le pregunté a Sanguinetti, haciéndole notar que tampoco el Partido Colorado se manifestó en contra del golpe.

-Y los colorados éramos los únicos que estábamos

Pero no fue nadie a Plaza Independencia.

-Lo que pasa es que hay que entender que Bordaberry no era un líder político. La gente se mueve atrás de un líder y el líder era Pacheco que no estaba en escena. Nosotros, la lista 15, el sector batllista, éramos minoría. Habíamos perdido. Bordaberry no nos despertaba un particular cariño. No había una movilización callejera. Y vuelvo a decir, si uno suma, la mayoría estaba más bien a favor de que eso era muy bueno o en todo caso, iba a derrumbar al pachequismo e iba a ambientar alguna cosa nueva. Era así. Por eso se hicieron tantas especulaciones en torno a armar una nueva situación política en torno a Sapelli. Y él siempre respondió que mientras estuviera el presidente él le era leal. Eso fue lo que pasó. Es tan simple, pero tan triste como eso. Tan triste como eso. 

Es evidente que Sanguinetti remarca los -graves- errores políticos de sus adversarios y minimiza los de su partido. Pero lo cierto es que nadie apoyó a la democracia en aquel momento.

En la investigación para escribir el libro "Gavazzo. Sin Piedad" encontré dos cosas que hablan de aquel febrero de 1973.

El primero es una fotografía poco conocida, a pesar de que ya había sido publicada antes. Es una foto de una de las ralas manifestaciones en contra del golpe de febrero

Hay un grupo disperso de señoras, unas pocas mujeres, con carteles que dicen “Bordaberry triunfará”. En medio de ellas, un oficial de inteligencia del Ejército, desconocido entonces: José Nino Gavazzo.

El otro hallazgo es original. En el legajo de Gavazzo consta que en 1975 él fue uno de los tres oficiales que el Ejército designó para entrevistarse con una delegación del Colegio de Guerra de Estados Unidos que visitó Uruguay. En el legajo, hay una carta de agradecimiento firmada por el entonces agregado militar de la embajada estadounidense, el coronel Raul A. Garibay.

Busqué a Garibay para ver si tenía un testimonio que brindar en relación a Gavazzo. Lo localicé en una ciudad del estado de Texas. Disqué su número de teléfono y me atendió él. Se sorprendió de que alguien lo llamara desde Uruguay después de tanto tiempo. Dijo no recordar a Gavazzo. Pero tenía muchos recuerdos de Uruguay.

“Me acuerdo del día del golpe de estado. Era un día de verano, hacía mucho calor. No había nadie en la ciudad, estaban todos en la playa. Yo no podía encontrar a un solo dirigente político. No había nadie. ¡Estaban dando un golpe de estado y no pasaba nada!”.ecos.la |

LH - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:38:48
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ROBERTO BOLAÑO Y LOS DERROTEROS DE LA IZQUIERDA

Marcelo Marchese

16.08.2016  UyPress

A veces uno se pregunta cómo la izquierda se ha transformado en esto, en una no izquierda y acto seguido se pregunta qué será exactamente ser de izquierda y qué será ser de izquierda en estos tiempos confusos.

Si echamos una mirada al pasado reciente seguramente encontraremos buenos testimonios de algunos militantes y de seguro también encontraremos, si rascamos como poseídos, alguna interesante reflexión de algún filósofo pero de seguro, si queremos un punto de vista elocuente, alguien que vaya al grano y no tema las consecuencias, lo más apropiado sería preguntarle a los artistas y si encontramos un artista genial, es decir, un artista auténtico, obtendremos la respuesta buscada. Permita el lector que cite el testimonio de Roberto Bolaño en su Carta de Caracas:

"En gran medida todo lo que he escrito es una carta de amor o de despedida a mi propia generación, los que nacimos en la década del cincuenta y los que escogimos en un momento dado el ejercicio de la milicia, en este caso sería más correcto decir la militancia, y entregamos lo poco que teníamos, lo mucho que teníamos, que era nuestra juventud, a una causa que creímos la más generosa de las causas del mundo y que en cierta forma lo era, pero que en la realidad no lo era. De más está decir que luchamos a brazo partido, pero tuvimos jefes corruptos, líderes cobardes, un aparato de propaganda que era peor que una leprosería, luchamos por partidos que de haber vencido nos habrían enviado de inmediato a un campo de trabajos forzados, luchamos y pusimos toda nuestra generosidad en un ideal que hacía más de cincuenta años que estaba muerto, y algunos lo sabíamos, y cómo no lo íbamos a saber si habíamos leído a Trotsky o éramos trotskistas, pero igual lo hicimos, porque fuimos estúpidos y generosos, como son los jóvenes, que todo lo entregan y no piden nada a cambio, y ahora de esos jóvenes ya no queda nada, los que no murieron en Bolivia murieron en Argentina o en Perú, y los que sobrevivieron se fueron a morir a Chile o a México, y a los que no mataron allí los mataron después en Nicaragua, en Colombia, en El Salvador. Toda Latinoamérica está sembrada con los huesos de estos jóvenes olvidados".

No sé si es posible ser más claro y no sé cuántos dudarían de lo que hubiera pasado (de hecho, pasó) si algunas de esas guerrillas hubieran llegado al poder, sustituyendo una tiranía por otra con esa particular construcción de un arte aherrojado al nuevo poder y con la funesta imposición de la verdad única para servicio del partido único y sus jefes, la nomenklatura, que los dogmáticos y demás feligreses no quieren definir como clase social pero que sí lo es, si lo será, pues constituye la nueva burguesía burocrática e ignorante en el poder, con todos sus privilegios y suficiencias repugnantes.

Alguien objetará esa dura adjetivación de corrupción y cobardía y esa caracterización de un aparato de propaganda que era peor que una leprosería, pero mi intención no es señalar a ningún pobre pecador en este vasto continente, sino entender por qué cuando se vence una tiranía existen grandes chances de suplantarla por otra tiranía y luego por qué los jóvenes se dejaron llevar de las narices a la tumba, aunque percibieran, en algún lugar, que los estaban llevando de las narices a la tumba o en el mejor de los casos, usando como peones para encumbrar a una nueva tiranía.

Pienso que en una síntesis de este complejo problema, el por qué las revoluciones triunfantes al poco tiempo se transformaron en nuevas tiranías, la clave es que la nueva cultura que se quiso implantar, esa nueva cultura política, esa nueva cultura económica, no pudo ser creada y en su estado germinal fue derrotada por la anterior cultura, es decir, los vencidos salieron vencedores, o más bien, la cultura vencida salió vencedora pues no fue vencida en absoluto. Esto no tiene nada de nuevo, habida cuenta que los bárbaros que triunfaron sobre Roma fueron luego absorbidos por la cultura "superior" (permitan que use esta palabra, que significa en este caso la cultura más absorbente o eficiente en ciertos parámetros)

El capitalismo demostró ser la cultura más absorbente, la que permitió las más eficientes técnicas e ideas para resolver innumerables problemas y los nuevos dirigentes reprodujeron la antigua y aceitada cultura pues las nuevas fuerzas, las fuerzas renovadoras, todavía no habían creado esa nueva cultura, que sería, para definirla de una vez por todas, una nueva cultura democrática. En el caso de la revolución paradigmática, apenas aquellos gérmenes de lo nuevo, aquellas nuevas herramientas democráticas, como fueron los soviets, derrocaron al viejo poder, fueron suplantadas por otra estructura que liquidó a los soviets desde el mismo instante en que desplazó el ámbito de toma de decisiones y liquidó la discusión interna en ese ámbito y en todos los demás.

En los tiempos actuales, al parecer, nadie (casi nadie) se plantea construir otra sociedad, otra cultura. En el mejor de los casos discutiremos la manera más eficiente de desarrollar la economía de nuestros países, de forma que hubiera más trabajo o trabajo mejor pago; discutiremos cómo lograr una educación un poco menos desastrosa, pero no que eduque para la felicidad; y discutiremos cómo alcanzar cierto grado de seguridad, o al menos que haya menos asesinatos y robos a viejos desprotegidos que luego quedan descaderados. Con respecto a aquellos años de que habla Bolaño, el injusto reparto de la riqueza creada por la humanidad se ha acentuado a niveles monstruosos, y con respecto a aquellos años, el reclamo natural por un reparto equilibrado se ha atenuado hasta su virtual inexistencia.

Cuando la concentración de riquezas llega a niveles inauditos, el silencio con respecto a este crimen también llega a niveles inauditos y ese es el primer indicador del retroceso de la civilización y el segundo indicador es la casi inexistencia de debate de modelos, la creencia de que no existen otras realidades que la realidad imperante, lo que trae de suyo el desconocimiento de nuestro poder como agentes históricos.

Y así llegamos a esta política nuestra sin proyectos, a esta simplona apuesta a los capitales extranjeros, los únicos que serían capaces de sacarnos del estancamiento, lo cual permitiría, en el mejor de los casos, repartir migajas entre los más desprotegidos. Ahora bien, esta apuesta a los capitales extranjeros trae consigo el incremento de la concentración de la riqueza con consecuencias desastrosas en varios ámbitos, comenzando por las desastrosas consecuencias sociales de la concentración y extranjerización de la tierra y trae consigo, gracias a las exoneraciones impositivas, una erosión del principio de igualdad ante la ley y en suma, una erosión de nuestra soberanía al crear feudos con el nombre de zonas francas y trae consigo una erosión de nuestra soberanía toda vez que ante un diferendo aseguramos al capital extranjero que será un tribunal anacional el que dictamine.

El capital tiene su ley de crecimiento y concentración inexorable y no se detiene en su pulsión sorda por conquistar mares, desiertos, selvas y repúblicas, pero este asalto sólo es posible en una situación de reordenamiento ideológico donde emergen y se financian reivindicaciones atomizantes; se niegan las evidentes diferencias biológicas entre los sexos; se impone una censura autoritaria en las ciencias sociales; se amañan y dirigen las investigaciones de los universitarios; se crea y reproduce con inquina psicótica la figura de un "otro" peligroso y como signo supremo del desastre, se niega la existencia del concepto de verdad, ahogado ante infinitos "relatos" igualmente válidos. La hybris de los griegos, la desmesura, el ir más allá de ciertos límites, ha alcanzado con el capitalismo unas proporciones que superan cualquier imaginación de cualquier mitología y en su saña por profanarlo todo, nos ha abandonado, por primera vez en toda la historia de la humanidad, a una vida sin el vinculante sentido de lo sagrado.

Pero volvamos a la pregunta ¿qué es ser de izquierda? y volvamos a aquellos jóvenes generosos y estúpidos de que habla Bolaño y digamos que el primer error de esos jóvenes fue abandonar su pensamiento crítico por la fe en los dirigentes, es decir, en sus padres y digamos que un revolucionario se define por su deseo de justicia que trae de forma inevitable, al comenzar a cuestionar el orden de ideas de un mundo injusto, el pensamiento crítico, o el pensamiento, y digamos, como es sabido, que en la historia de los movimientos revolucionarios, sea en el terreno del arte, sea en el terreno de la política, siempre encontraremos una generación de jóvenes dispuesta a enfrentar la concepción del mundo de sus mayores.

Ahora bien, yendo al concepto de izquierda, cuando nos hablan de los orígenes de esa palabra nos recuerdan el lugar que ocuparon en la Asamblea Nacional Constituyente los enemigos de Luis XVI, pero esta explicación, en el mejor de los casos, es una bobada, no porque olvide que en un anterior parlamento en Inglaterra los reformadores ya se habían sentado a la izquierda, sino porque pretende que una expresión que todos creemos conveniente se deba a una mera arbitrariedad, como si repitiéramos una palabra por imposición y no porque sintamos que está vinculada esencialmente a la cosa que nombra. Si aquellos hombres en esa asamblea, y los anteriores, se situaron a la izquierda, fue porque identificaron a la derecha con el orden establecido ("a la diestra de dios padre") y ellos pretendían alterar ese orden.

Izquierda es un deseo por subvertir el orden establecido, un deseo por girar las manecillas del reloj de la historia en otra dirección y en su primer gesto, ese deseo pone en tela de juicio esta obscena división de la riqueza que tiende ineluctablemente a acentuarse.

Ser de izquierda significa pensar en las alternativas a los supuestos beneficios de la tiranía del capital y abocarse a pensar significa eso, pensar, animarse a pensar con cabeza propia ¿Qué se puede esperar de quienes gobiernan como administradores de planes ajenos, sin convocar a la ciudadanía, sin convocar a un debate generalizado sobre el rumbo de nuestra vida?

No nos engañemos, ya que ser de izquierda significa apostar a la verdad: casi ningún gobierno gobierna en contra de lo que piensa el pueblo que lo sostiene. Por simple negligencia, por desinterés, por creerlo la opción menos mala, por pensar que es lo que hay, por validar esta división social de las tareas por la cual unos resuelven y el resto trabajamos y pagamos impuestos, aceptamos que unos decidan, o que decidan ejecutar lo que otros deciden, en tanto nosotros, como dice Bolaño, actuamos como generosos estúpidos y actuar como generosos estúpidos no tiene nada que ver con una democracia, pues una democracia está en las antípodas de ese dejar hacer, una democracia exige como condición pensar, debatir, crear un clima de efervescencia intelectual, desatar esa sabiduría oculta que anida en una sociedad, lo que nos lleva a que ser de izquierda en estos tiempos tenebrosos, sea a lo que fuere que aspiremos, significa como método apelar a la ciudadanía y a la democracia animándonos a pensar, sin respetar otros principios que los que emanen del libre pensamiento, un ejercicio éste que si se abandona y sumerge en un sueño, produce monstruos.

MM - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:27:56
postaporteñ@_______________________________

?Hoy la lectura de América Latina es Bolaño+Narco?

Entrevista con Martín Caparrós

POR GUILLERMO ROZ   CONFABULARIO, suplemento cultural de

EL UNIVERSAL-México-13/8/16

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) habla lento. Piensa las frases como si las estuviera escribiendo. Caminó por casi cien países haciendo periodismo y literatura, y parece que nunca se hubiera movido demasiado lejos de esa taberna madrileña en la que conversamos. En la mesa coloreada por la luz que entra a través de los vitrales nos acompañan un ejemplar de Lacrónica (Círculo de Tiza), su compendio de crónicas y meditaciones sobre las mismas, y Echeverría (Anagrama), su particular biografía novelada del primer poeta argentino. Somos argentinos, conversamos en España, empezamos la charla hablando de México.

¿Cómo fue que Echeverría, tu última novela, nació en México?

Fue en la Feria de Guadalajara de 2014. Estaba en la mesa en la que esperaba que empezara la actividad, me puse a hojear El Matadero, la que finalmente fue la obra más recordada de Esteban Echeverría. Era un libro que yo no tenía en mis manos desde la escuela secundaria, un libro de esos que te hacen leer en Argentina. Y me puse a leer y me di cuenta de que el autor en cuestión era un cronista del carajo, y después pensé que Echeverría era como el primer antiperonista de la historia argentina, cien años antes de que existiera el peronismo. Lo segundo que vi es que a los veinte años se había ido a París cinco años, igual que yo. Y después me topé con una idea que me impresionó mucho, que es la de un tipo que decide crear una literatura nacional. En general las literaturas existen ya. Por ejemplo, si uno piensa en México puede pensar en códices mayas o aztecas, puede pensar en Sor Juana o en diferentes genealogías. En cambio, lo de Argentina es diferente, era un espacio vacío donde además, se quería rechazar todo lo español, no había bases.

¿Echeverría fue también una excusa para hablar del nacimiento de la Argentina?

Sí porque el libro habla también del inicio del primer gran régimen que marcaría la historia de la política argentina, que es el de Juan Manuel de Rosas, que si uno lo mira desde el presente tiene una cantidad impresionante de semejanzas con el peronismo.

Aunque también hay elementos más universales: qué es escribir, cómo se escribe, cómo se relaciona un ciudadano con su sociedad y después, están sus amores confusos.

La vida de Echeverría y la joven Argentina tienen algo de una empresa que no llega a fraguarse, ¿se parecen?

Sí porque Echeverría está en una encrucijada rara entre ser un tipo de las pampas, de la barbarie y, por otro lado, es una persona que quiere inscribirse en la civilización, que estudia en París, que quiere organizar una literatura nacional, que hace un programa de gobierno a largo plazo, que vive en ciudades cuando puede. Es la gran y famosa encrucijada de la nación argentina: civilización y barbarie.

Y además es la historia de un fracaso, ¿no?

Sí, claramente. Y de una confusión que siempre me resultó interesante: esto de cómo un autor es incapaz de juzgar sus propias obras. O sea, el fracaso tiene varios estamentos: muere solo y pobre y en el exilio, a los 45 años, pero por otro lado, su propia literatura fracasa porque los grandes poemas románticos que imaginó que serían su gloria, fueron celebrados cuando se publicaron en ese momento y nunca más se leyeron ni se recordaron. Y en cambio, ese pequeño texto que se llamaba El Matadero, que Echeverría ni siquiera quiso publicar porque le parecía que no estaba terminado, que le faltaba arte, es lo único que se sigue leyendo. Es lo mismo que le pasó a Cervantes, quien pensaba que Persiles y Sigismunda sería su obra más recordada, o Voltaire, quien escribió grandes tragedias en verso que nadie lee.

¿En qué medida Echeverría puede ser también representativo de otros intelectuales latinoamericanos del siglo XIX con su búsqueda de París y sus sueños dorados de intelectual reconocido?

Sí, lo es, porque dentro de América Latina el rol de intelectual es muy difícil de incluir dentro del juego social, todo está en contra. Echeverría aprende lo que debe ser en Francia y después, vuelve a Argentina para descubrir que no puede serlo. Lo intenta y sus intentos le cuestan el exilio y la muerte.

Echeverría vive un momento de inicios en el siglo XIX y eso vuelve su vida más difícil y única a la vez…

Hay una injusticia en vivir tiempos iniciales. Piensa que caminando por cualquier pueblo de la Argentina te encuentras con calles con nombres de politiqueros de cuarta categoría, que vivieron entre 1810 y 1860, y que sólo están allí porque fueron los primeros en algo. Sus equivalentes de un siglo después no le importan a nadie. Si tuviste la suerte de hacer la misma tontería de un político del siglo XX pero en 1822, por ejemplo, tienes una calle con tu nombre. Es una injusticia.

¿Qué era ser escritor en Latinoamérica en el siglo XIX y qué es hoy?

En el siglo XIX ser escritor era fundar, era sentar las bases, era encontrar en qué consiste nuestra singularidad. Digamos que el proceso de construcción de América Latina es el trabajo por el cual quince o veinte países, que formaban un conjunto, tienen que descubrir en qué se diferencian unos de los otros. Y en ese momento histórico la literatura tenía un papel muy importante en esa conformación de la identidad nacional.

Ahora ser escritor en América Latina es otra cosa, sobre todo porque hoy la literatura no juega un papel central en la identidad cultural de un país. Ahora la literatura es un vicio menor, digamos.

La última generación literaria que pensó que podía generar identidad nacional fue la del Boom, por eso tuvo el peso que tuvo. Tenían menos la idea de identidad local que la de continental. Fue el último grupo de escritores que dijo: voy a inventar América Latina, fue el último grupo de escritores echeverrianos.

¿Crees que el mundo tiene aún la imagen de América Latina que inventaron los hombres del Boom?

Bueno, lo primero que hay que decir es que el Boom funcionó porque hubo una feliz coincidencia entre lo que el mundo demandaba y lo que esa producción latinoamericana podía dar: una imagen de esperanza, un espacio positivo al calor de la Revolución Cubana, y eso duró pero se fue deshilachando. Pero después hubo un reemplazo que fue Bolaño. Y no es casual: porque cuando yo lo leía me sonaba familiar y al cabo de un rato, está retomando al Vargas Llosa de Conversación en la catedral o algo de Rayuela. Bolaño fue el primero que agarró el hilo que habían dejado aquellos del Boom. Pero ya es otra América Latina, es la de la violencia, la confusión, el caos.

Hoy la lectura de América Latina es Bolaño + Narco, ya no Macondo + Che Guevara.

¿Es Latinoamérica, como se lee en tu novela, “una patria que no ha sido”?

Ser latinoamericano consistió desde el siglo XIX en deshacer esa unidad, de construir identidades locales. El hecho de que nos hayamos pasado los últimos doscientos años construyendo y apuntalando el invento más nefasto de la cultura humana: los países, las patrias, la exclusión, éste que tiene el mismo documento que yo es mejor que éste otro que no lo tiene, me parece que es una gran cantidad de tiempo invertido en una desgracia. Nada de todo esto que pasa hace dos siglos me parece digno de ser celebrado sino más bien pensado en otros términos.

Es una utopía pensar en que abolirán las fronteras…

Sí, es una utopía y por eso vale la pena. En El Hambre, mi libro, digo que me interesa pensar lo impensable, lo pensable ya está pensado. Y además, lo impensable de vez en cuando se realiza. Era perfectamente impensable hace 150 años que las mujeres pudieran votar.

Tomemos prestada de Echeverría esta frase para hablar de Lacrónica. Dice el poeta que va a “dedicar su vida a algo que los demás no saben que precisan”. ¿Cuánto necesita el periodismo de la crónica?

La idea de necesidad es un poco necia y vanidosa. Pero me parece, sí, que la crónica puede servirle a cierto periodismo para pensarse mejor, en distintos aspectos: para contar un poco mejor, más allá de que lo que tengas que contar sea una situación pequeñita y tengas que hacerlo en quince líneas. Hay un error muy difundido que consiste en pensar que los mecanismos de la crónica sólo sirven para armar grandes relatos. Yo creo que no. Vale la pena pensar esos mecanismos para trabajos pequeños.

En términos de estilo, de estructura no hay ninguna razón para que un cuento y una Lacrónica difieran”, escribes. ¿Encontraste rechazos o reticencias entre periodistas y escritores ante este tipo de aseveraciones?

No, por lo menos no me lo dijeron. Pienso en Tomás Eloy Martínez, amigo y al que le dedico este compendio: en su Lugar común la muerte, su mejor libro, es difícil decir si lo que lo compone son crónicas, son cuentos, porque tienen una capacidad envolvente que se podría atribuir a cualquiera de los dos géneros o a ninguno y a quién le importa. A mí me parece eso: da lo mismo y a quién le importa. Acaso salvando el pacto de escritura, aquello de esto sucedió y esto no sucedió, el resto da lo mismo.

¿Qué debe aprender entonces la crónica de la literatura y la literatura de la crónica?

Hablando de las búsquedas formales, lo que sabemos es que lo que podemos llamar crónica es el resultado de este mecanismo por el cual el relato de la no ficción busca maneras en la ficción para hacer mejor su trabajo. Aunque ahora nos hemos quedado sólo con el resultado del trabajo de Wolfe, Tomás Eloy Martínez, Capote, Walsh y nos hemos olvidado de los mecanismos que consisten en seguir buscando, en el amplio espacio de la literatura, los recursos para contar mejor. Y eso es lo que me interesa reivindicar: recuperar el mecanismo de la crónica. En mi libro El Interior, por ejemplo, hay crónicas que usan el verso, el fluir de la conciencia, no sé.

Es curioso pero en el nuevo periodismo da miedo innovar en aquello en lo que ya innovaron hace sesenta años.

En Lacrónica cuentas cómo compusiste esos textos y ahí los estudiantes y los curiosos podrán encontrar claves para escribir. Sin embargo, de manera formal, ¿se puede enseñar a escribir?

Se puede conversar sobre lo que se escribe, que no es lo mismo que enseñar a escribir. Yo creo que uno aprende a escribir pero nadie te puede enseñar. Un par de veces me dijeron de Lacrónica: es muy útil como manual. Yo detesto esa palabra. Yo lo que quiero es que Lacrónica sea, en el mejor de los casos, una guía de discusión.

Dos definiciones del libro: “Lacrónica es aquel género que la mayoría de nuestros medios no publican” y “Lacrónica es un género ‘sudaca’”.

Nuestros medios en general siguen haciendo un periodismo muy tradicional con carradas de pirámides invertidas. Hay un éxito de consideración de Lacrónica que no se corresponde con el espacio que se le ofrece en los medios. Y es un género ‘sudaca’ porque me gusta arraigar las crónicas contemporáneas con las crónicas de Indias que es lo primero que se escribió desde Europa sobre el continente americano. Esos son textos increíbles, porque entre otras cosas ponen en escena el asombro de encontrarse con lo impensable y porque también está lo entrañable de ver cómo hacen para describir lo impensable. En Lacrónica doy un ejemplo de la descripción de un fruto americano, algo que nunca había visto: es igual que las manzanas de Castilla, sólo que es ovalada y violeta y peluda y llena de carozos… y ya no se parece en nada a las manzanas de Castilla. Pero ¿cómo hace uno para llegar a lo desconocido? A partir de lo que conoce. Creo que el trabajo del cronista es eso: avanzar desde lo que conoce a lo desconocido.

En otros aspectos también es ‘sudaca’ porque se hace todo a pulmón. En España me encuentro con que los colegas que se creen que tenemos mucha suerte y mucho espacio de publicación y promoción. ¡A mí nunca un editor me dijo: vete a Tombuctú, tienes un mes para escribir treinta mil palabras, toma cinco mil dólares! La mayor parte de mis trabajos los hice peleándome o produciéndolo yo o en los ratos libres.

¿Cuál fue el mejor momento que te brindó la profesión y cuál el peor?

El mejor momento que se me viene a la cabeza es uno que no me conviene porque es muy tonto, pero fue así. Yo escribía un libro que se llamaba Boquita y fui a entrevistar a mis ídolos de niño de Boca Juniors. Y el que más recordaba era Silvio Marzolini, 3 de Boca y de la selección argentina, nombrado mejor 3 del Mundial 66. Era un ídolo de la niñez, o sea, un ídolo de verdad. Y cuando lo encontré me conocía de algo y se ve que le daba gusto hablar conmigo. Nos quedamos tres horas hablando en el living de su casa. Cuando salí a la calle, salí pensando: algo debo de haber hecho bien en mi vida, porque si mi ídolo quería quedarse tanto tiempo conversando conmigo, nada estuvo tan mal.

El peor fue cuando hacía una crónica sobre pedófilos en Sri Lanka. Me pasé varios días conviviendo con señores que iban a cogerse niños de seis y siete años. Y hubo un momento en que no pude más. Me quedaban tres días de trabajo y desistí. Me tiré en una reposera leyendo unas novelitas policiales que había en el hotel. Ninguno me afectó tanto como eso, en esos días.

El intelectual que se cree que habla para cambiar el mundo”, se dice en Echeverría. ¿En qué medida sientes que tu trabajo sirve para cambiar el mundo?

Las palabras de un intelectual nunca cambian el mundo, pero para él sólo cabe pronunciarlas como si sus palabras fueran a cambiar el mundo. Si no, ¿ para qué? Si no, ¿cómo?

MC - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:27:22
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