Postaporteñ@

Herramienta de comunicación para expresar la identidad, el trabajo y la lucha por una Patria Para Todos: La Patria Grande

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Postalinas y Chamuyos

 

Sobre AVIZORANDO UN URUGUAY DIFERENTE  -DOS- del FPA

Acabo de leer una tirada larga sobre la Revolución Artiguista con el agregado de "socialista".

 El Sr. Artigas, que tuvo muchos méritos y acaudillo una resistencia al centralismo porteño y sus consecuencias la invasión portuguesa, fue, indudablemente un hombre que acaudillo multitudes a ambos lados del Rio Uruguay.

 Pero no fue socialista, a lo más un radical burgués al estilo similar de Robespierre en Francia.

CON ESO BASTA Y SOBRA para ser el más consecuente progresista DE SU TIEMPO en el Plata.

Como todos saben Artigas legó a uno de sus hijos no solo tierras, sino también ESCLAVOS, (dos por lo menos) a ese mismo hijo. Atribuirle a Artigas "ideas socialistas"  es una evidente exageración.

 No precisaba serlo porque la Revolución Industrial todavía no había llegado ni AL PLATA ni a AMÉRICA.

Propuso si una forma de tenencia de la tierra en parcelas menores que los inmensos latifundios coloniales. Y eso TAMBIÉN ERA PROGRESIVO, pero no superaba el horizonte burgués (que en su época era mucho).

 Incluso sus fracturaciones se tomaban de los aspectos más progresivos del antiguo colonialismo español como lo estableció bien un investigador como Federico Campal.

Hoy no es posible volver a Artigas, hay que ir más allá de él. Es otra sociedad la que vivimos.

En lo demás muy bien todas las tiradas contra el actual frentismo, contra la "dedocracia", la "burrocracia" y el resto, pero por favor no nos confundamos.

Disculpe la molestia y muchas gracias

C.E.R

El “pecado original” de Lessa y...Turiansky

Al compañero Jorge Vera

Reflotar a Turiansky para retrucar a Lessa, fue evidentemente un error; Jorge, es "amigo" de Lessa, pero además ni siquiera leyó el libro. ¿Revelador no?

Termina con “la última ciudadela democrática desde la cual batallar " el Parlamento, que ni siquiera se quedaron a esperar que los cerraran, se tomaron los olivos antes. ¿Revelador, también, no?

No Jorge, Turiansky no es el más apropiado para recordar y contradecir. Te mandaste una pifia. A Turiansky  sus "camaradas" se la jugaron fea, le hicieron bastantes canalladas y lo obligaron a buscar en Cuba, un poco de reposo para ordenar los pensamientos, pero sigue siendo lo mismo que fue siempre, un reformista con todas las letras, y de ahí no lo mueve nadie.

 Se comió como la dirección de ese (entonces) tu partido, los versos y se subieron al subjetivismo sin asideros de ver "salvadores " que les ahorraran la revolución.

En ese sentido, un hombre mucho peor (por lo reformista) Jaime Perez es más sincero. "Le sacaron a la guerrilla miles de militantes de las Juventudes dispuestos a tomar las armas" les vendieron el versito del "aparatito armado" y estaban penetrados por los servicios.

De aquel desencuentro, nos viene todo el afán "de la vuelta" del 85 y la "rendija democrática" que andaba pregonando el "zapatero" Rodríguez. Y esto que ves ahora el la culminación de todo aquello, incluso el "renegado" Valenti pasado totalmente a la burguesía.

Disculpa la franqueza y la molestia

C.E.R

Deliberaciones Y Racismo

Con Zabalza, hemos vivido algunos avatares comunes, por tanto no es nada original y nuevo lo que aporto! (si es que lo hago).

 ¿Hay lugar más racista que los cuarteles uruguayos?. No entro en detalles y tampoco pondré ejemplos, basta hacer memoria que ellos "vendrán".

Afectuosamente

A García

posta - postaporteñ@ 911 - 2013-02-12 21:03:47
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Corporaciones y modelo K

 

Los comienzos de año suelen ser agitados en nuestro país. Hace un año se producía la pueblada de Famatina, en La Rioja, la cual visibilizaba a nivel nacional las luchas contra la megaminería que desde 2003 vienen disputando las poblaciones, de cara a las grandes corporaciones, avaladas por los gobiernos provinciales.

Poco después, la presidenta Cristina Fernández dejaría en claro la posición del Gobierno nacional sobre el tema: con argumentos muy débiles y denigratorios, fustigaría al ambientalismo, evocaría una vacua idea de "sustentabilidad", apoyaría a rajatabla a los gobernadores promineros y reafirmaría su alianza estratégica con las corporaciones mineras.

Después de este claro alineamiento con las empresas transnacionales, las luchas se tornaron aún más desiguales, pero el Famatinazo tuvo un efecto político y simbólico mayor, pues desnudó uno de los grandes puntos ciegos del discurso épico del oficialismo, a la hora de hablar de las corporaciones.

Por Maristella Svampa-*

1/2/13 -http://www.noalamina.org

Algo similar sucedió con la tragedia ferroviaria de Once: el hecho, que costó la vida de 51 ciudadanos, puso de manifiesto que la precariedad no es un tema del pasado neoliberal y que los subsidios millonarios no hacen más que apuntalar las ganancias de los empresarios, con total desprecio por la vida de los usuarios.

Esta semana, al cumplirse once meses de la tragedia, los familiares y amigos de las víctimas anunciaron una gran movilización hacia Plaza de Mayo para el mes próximo. Los familiares leyeron un duro documento donde expresaban su satisfacción por el avance de la causa penal, y subrayaban "el silencio del Poder Ejecutivo".

Pocos días antes, el Gobierno había acordado la compra directa de 409 vagones a la empresa china CRS y un programa de mejoramiento de la infraestructura ferroviaria para municipios. El anuncio, que no hizo alusión alguna a las víctimas de la tragedia de Once, vino a refrendar también la convicción de que el Gobierno no está pensando el sistema ferroviario en clave de reconstrucción de la industria nacional.

Otro punto de actualidad donde naufraga el discurso oficial sobre las corporaciones aparece cuando hablamos de la expansión de la frontera agropecuaria.

Este proceso ha significado mayor acaparamiento de tierras en manos de agentes económicos poderosos, más desforestación, más criminalización, más desalojos rurales y asesinatos de campesinos e indígenas.

Este verano, por ejemplo, los qom, que mantienen un largo litigio por la titularidad de sus tierras en Chaco y Formosa, volvieron a ser noticia fúnebre: entre diciembre de 2012 y enero de 2013, cuatro integrantes de esta comunidad fueron muertos en circunstancias más que sospechosas, frente a la indiferencia del Gobierno nacional.

A raíz de ello, están circulando declaraciones de repudio y cartas abiertas a la Presidenta, de parte de la comunidad académica, que demandan, además de la implementación de medidas urgentes, que el Gobierno nacional condene moral y públicamente estos hechos aberrantes.

Un último ejemplo del rol cada vez mayor que asumen las corporaciones es la llegada del fracking, a partir de la expansión de la frontera hidrocarburífera. Recordemos que la estatización de YPF reverdeció el discurso épico del Gobierno, que venía en baja, luego de lo sucedido con la megaminería y la tragedia de Once.

Lo cierto es que, más allá de los anuncios ditirámbicos, la YPF Modelo 2012 apuesta a la asociación con grandes empresas extranjeras, como la americana Chevron (que, a través de Texaco, fue condenada por graves delitos ambientales y violación de derechos indígenas, en Ecuador).

YPF apunta a la explotación del gas no convencional (shale gas), a través de una metodología muy cuestionada en el mundo, la fractura hidráulica, más conocida como fracking. Es una técnica que consiste en el bombeo de fluido (grandes cantidades de agua y sustancias químicas) y arena, a elevada presión, a fin de producir microfracturas en la roca madre que almacena los hidrocarburos. Los riesgos ambientales son muchos y de corto plazo: contaminación de aguas subterráneas y superficiales, lubricación de fallas geológicas que originan movimientos sísmicos y utilización intensiva del territorio.

Por ello, el fracking ya fue prohibido en varios estados de Estados Unidos, en Francia, Bulgaria e Irlanda del Norte.

La geógrafa Silvia Leanza, de la Fundación Ecosur, habla de "geocoincidencias" entre cuencas gasíferas y cuencas hídricas, "ya que los proyectos más avanzados coinciden con importantes fuentes de agua potable (y el agua es el insumo de mayor importancia para la "eficiencia" en la explotación de gas no convencional)". Argentina cuenta con varias geocoincidencias, entre ellas, la Cuenca Neuquina, donde está Vaca Muerta (acuífero Zapala y cuencas de ríos norpatagónicos), la del Chaco-Paraná (acuífero Guaraní y ríos de la Cuenca del Plata), el golfo San Jorge (cuenca del río Senguer). Más claro, imposible...

Nada indica que el Gobierno abrirá la discusión sobre el fracking; todo lo contrario, como ya sucedió con la soja y la megaminería.

Argentina se apresta así a sumar nuevos conflictos socio-ambientales que preanuncian un enfrentamiento directo, ya no sólo con las transnacionales, sino con una empresa nacional, YPF Modelo 2012. Pero la acumulación de luchas en defensa del agua es tal que la población ya comienza a movilizarse: esto sucede en Entre Ríos, provincia en la cual distintas organizaciones promueven una ley que prohíba el fracking; en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, donde se han organizado en asambleas –siendo Allen la localidad más amenazada–, y donde la ciudad de Cinco Saltos acaba de convertirse en el primer municipio en el país en prohibir el fracking; por último, están las luchas de las comunidades mapuches en el norte neuquino, cerca de Zapala y en Loma de la Lata.

En fin, enero de 2013 nos recibe con nuevas bofetadas de realidad que reafirman cuál es verdadero rol que el modelo kirchnerista asigna a las corporaciones y a los grandes actores económicos en el esquema del extractivismo dependiente.

*Socióloga y escritora, miembro de Plataforma 2012.

facundo - postaporteñ@ 911 - 2013-02-12 20:59:27
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Aparicio Saravia -El Traicionado - Gonzalo Abella

 

SEGUNDA PARTE: LOS ACONTECIMIENTOS

XIV - ALTERNATIVAS CAMBIANTES

Batlle tenía razón: era un ataque formidable.

En 1897 Aparicio había aprendido mucho de su fracasado intento del año anterior. Ahora invade por el Norte, desparece e invade otra vez, creando la ilusión de que comanda dos columnas y no una. Mientras tanto la expedición insurgente comandada por el Coronel Diego Lamas parte de Buenos Aires y desembarca por el Sur en Puerto Sauce (Juan Lacaze) avanzando hacia el Norte y Centro del país, donde espera reunirse con Saravia según lo planificado con Chiquito.

Es sorprendente que un oficial de carrera como Diego Lamas, formado para la guerra clásica, haya tenido un concepto tan audaz, tan contemporáneo,  sobre lo que hoy llamaríamos “la guerra asimétrica”. Sabía que el ejército “colorado” tenía fusiles “Máuser” cuyo cerrojo permitía, con un veloz movimiento de la manija o “manipulador” llevar a su recámara un proyectil tras otro, hasta seis consecutivos. Sabía que además el Gobierno tenía artillería pesada y ligera. Lamas había pensado en todo esto, evidentemente, cuando formuló su estrategia.

En su primero proclama a los paisanos en suelo oriental dijo:

“Tened plena confianza en vuestro armamento más sencillo y sólido, más económico en municiones y de más fácil manejo que el del adversario, cualidades que equilibran si no superan las problemáticas ventajas de la repetición…” 

El ejército del Sur de Diego Lamas avanzó disciplinadamente y chocó con el Ejército Gubernista en Tres Árboles el 16 de marzo de 1897. Con la ejecución de una maniobra táctica precisa, que demostró el grado de disciplina que había logrado inculcar en sus 1200 combatientes voluntarios, Lamas logró para la revolución un triunfo militar histórico. En la retirada el Cnel. Villar escribió al Presidente Idiarte Borda:

“He sufrido un desastre completo. He buscado la muerte que me ahorrara el pesar de comunicar a Ud. el desastre”

Diego Lamas siguió desplazándose desde Paysandú hacia Paso de los Toros, donde confiaba encontrarse con Saravia.

Mientras tanto las fuerzas de Saravia se encontraban cerca de Cerro Largo y dieron batalla a Muniz en el paraje conocido como “Arbolito”. 

La victoria parecía inclinarse hacia las fuerzas revolucionarias, y los “colorados” habían levantado bandera de parlamento. Pero el odio contra el “traidor” Muniz era demasiado fuerte entre algunos “blancos” y su concepto de disciplina todavía no era muy estricto, ni siquiera entre los hermanos de Aparicio. Sin coordinación alguna, sin aviso previo, Chiquito Saravia cargó a lanza con 30 jinetes contra el 3° de Caballería de Muniz.

Los gubernistas habían emplazado su artillería en una colina. A pesar de que el factor sorpresa ayudó a Chiquito al principio, y la minúscula caballería “blanca” que cargaba cuesta arriba logró coronar la cuchilla, un tiro por la espada mató a Chiquito.

Esto fue un duro golpe anímico para aquellos montoneros. Espontáneamente varias escuadras revolucionarias comenzaran la  retirada sin que nadie pudiera contenerlas, debido  a la rapidez con la que se habían desencadenado los acontecimientos.

El combate de Arbolito culminó con un retroceso desordenado de los “blancos” que Aparicio logró transformar a duras penas en repliegue disciplinado. Por su parte Muniz acampó y no se atrevió a perseguirlos de cerca.

Con el dolor de la muerte de otro hermano a cuestas, Aparicio Saravia siguió su marcha. El encuentro con las fuerzas de Diego Lamas se produjo finalmente en Puntas del Tupambaé el 28 de marzo de 1897.  Por fin los dos jefes de la revolución podían reunirse en persona. Su mejor enlace, Chiquito,  ya no estaba con ellos.

Saravia ofreció su puesto de Comandante a Lamas. “Yo soy un simple vecino alzado contra el mal gobierno” le dijo. Diego Lamas no aceptó; él venía a ponerse a las órdenes de Saravia.

Si las motivaciones de Saravia son transparentes, cuesta más imaginar las de este oficial de carrera que deja un porvenir brillante en la Argentina para ponerse al servicio de una revolución encabezada por un civil. Pero el recuerdo de Leandro Gómez era un motivo de inspiración muy fuerte para aquellos dos hombres.

Leandro Gómez representaba la Patria Grande y la continuación del viejo Artiguismo, siempre traicionado por los “colorados”. Y Saravia (Lamas lo sabía) era el único que podía enfrentar al Ejército de la represión convocando tras él al pueblo armado. Evocar el nombre de Saravia había sido la consigna para que Lamas pudiese reclutar hombres en el litoral argentino y en el exilio porteño. El arte y la ciencia militar, encarnados por Lamas, serían asesores, no conductores, de una guerra asimétrica cuyas reglas Lamas había entendido perfectamente. 

XV - CARTAS A UN HERMANO

Una de las primeras acciones que emprendieron juntos Saravia y Lamas fue tan dolorosa como necesaria.

Cuatro soldados de Lamas habían fugado del campamento, robado una tienda y asesinado a su propietario, causado una gran conmoción en la zona de Tupambaé. Detenidos se les había incautado la mercancía y el dinero robado y además unas telas para hacerse pañoletas rojas. Evidentemente, habían decidido que si eran descubiertos desertarían y cambiarían de bando; pero no tuvieron tiempo. Se los condenó a muerte. Ambos ejércitos revolucionarios, ahora fusionados, desfilaron delante de los cuerpos de los fusilados.

Para entonces, Duvimioso Terra y el Coronel Núñez, que habían llegado con Lamas de Buenos Aires, habían desertado. Pero  Saravia (como comandante) y Lamas (como jefe de Estado Mayor) obtienen una nueva victoria en Cerros Colorados aplastando a las tropas del General Melitón Muñoz el 16 de abril.

Ya el 3 de abril de 1897 el gobierno de Idiarte Borda había impuesto la censura militar a los periódicos de Montevideo, pero las noticias circulaban y la alarma crecía. Batlle por su parte buscaba canalizar en su provecho la indignación “colorada” ante la ineficiencia de Idiarte Borda.

Abril continuó con lluvias torrenciales y al ejército revolucionario se le hacía dificultoso mantener la movilidad. El ferrocarril permitía la concentración de tropas gubernamentales que empezaron a envolver a Saravia  por el Norte y por el Sur.

Pero finalmente las lluvias paralizaron las acciones de ambos bandos.

Cuando Saravia conoce que el general colorado más cercano es su propio hermano Basilisio, le envía un mensajero con bandera de parlamento, portador de una dura carta:

“¿Quién te obliga, hermano, a un proceder tan indigno? Sabes que si la revolución no triunfa todo habrá terminado para los buenos orientales y yo ya no tendré patria; mis hijos se olvidarán hasta de los colores de la bandera  a cuya sombra nacieron… Por lo pronto somos extraños el uno al otro…”

Basiliso le contesta no menos duramente:

Cuando las tropas a tus órdenes se aprovechan de la propiedad del vecino,¿Cómo entiendes el amor a la patria? ¿Sublevando gente dispuesta a desconocer la propiedad personal? ¿Sumiendo al país en la anarquía y el caos, para edificar sobre sus ruinas?

Y luego Basilisio continúa en clara alusión a la actitud del Directorio, de Muniz, de Duvimioso Terra, de Núñez:  

“No creo que sea el Partido Nacional  el que se levanta: le faltan sus hombres  más conocidos. Sus jefes de otras épocas no te acompañan. Descarta la figura del General Lamas y tendremos que esta revolución es una de las tantas calaveradas que han azotado el rostro de nuestra amada patria…

Y le advierte, de estanciero a estanciero:

Fíjate en la posición social de algunos de tus jefes y oficiales y piensa cómo has manejado tu patrimonio particular….”

El 6 de mayo llega al campamento de Basilisio  una nueva carta de Aparicio:

No soy yo, hermano, ni mi partido, los que hemos convertido en sistema el fraude electoral; los que hemos saqueado la riqueza pública, los que hemos engendrado el pretorianismo en el cuartel.… Sirves sólo a un círculo. La patria es algo más de lo que tú supones; la patria es el poder que se hace respetar por el prestigio de sus honradeces y por la religión de sus instituciones no mancilladas;… la patria es la dignidad arriba y el regocijo abajo. La patria no es el grupo de mercaderes y de histriones… que se sientan hoy donde hubo próceres y adalides de los tiempos heroicos de nuestra historia…”

Y ante una nueva carta de Basilisio planteando lo inútil de la contienda, vuelve a escribir Aparicio el 10 de mayo:

“En holocausto a ideales que tú juzgas imposibles cayó Gumercindo en buena ley y Chiquito regó con su sangre generosa el suelo de su patria… Una fe profunda e inquebrantable en el triunfo de principios invencibles que triunfarán al fin con mi muerte y sin mi muerte para honor  de los orientales…” 

Los combates se reinician. Saravia y Lamas combaten a efectivos varias veces más numerosos en Cerros Blancos. Lamas es herido en un brazo que le queda inválido y continuará así, a caballo, toda la campaña del 97.

La guerra era cada vez más irregular, más asimétrica, más por fuera de las reglas clásicas. La caballería blanca se batió en el litoral contra barcos de guerra que surcaban el Río Uruguay, hostigándolos mientras galopaban paralelamente a la ribera fluvial. A veces la caballería  asaltaba trenes. Una carga a caballo revolucionaria fue precedida de una suelta de ganado en estampida que desarmó las trincheras gubernistas.

Mientras tanto la presión  de la opinión pública forzó al Presidente Idiarte Borda a proponer un armisticio y negociaciones de paz. Al aceptar el armisticio Saravia se dirigió a las tropas y oficiales reunidos:

Señores jefes,  oficiales y soldados:

Después de tantos nobles sacrificios…os debo una palabra de aplauso y felicitación calurosa. Con escasos elementos de guerra, en cerca de tres meses de lucha permanente habéis probado en Tres Árboles, Cañas, Arbolito, Rincón de Aurora, Cerros Colorados, Arroyo Blanco, Puntas de Guaviyú…el temple que  se ha robustecido en las últimas jornadas gloriosas… porque sólo temple de bravos pudo resistir en Arroyo Blanco el empuje de un enemigo en número tres veces superior al nuestro, que creyó darnos el golpe de gracia con el apoyo de sus cañones… Sabéis bien que su plan artero  fue rodearnos con tres ejércitos; que a esa táctica se opuso otra que la redujera a la impotencia;  que cumplisteis al orden de romper fuego a 200 m después de soportar con estoica serenidad durante horas una lluvia de plomo…”

Luego Aparicio otorga a Lamas “la mejor porción de los laureles” y dice de él:

aún sangrando por dos heridas sigue al frente de su delicado cargo buscando cauterizarlas  por el fuego y bajo el  humo del combate”

La arenga termina con un: “¡Viva la libertad institucional!”

 

G.Abella - postaporteñ@ 911 - 2013-02-12 20:53:53
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La Inexplicable Muerte de Un Testigo del 22F

 

Leandro Andrada fue el conductor inicial del convoy de TBA que protagonizó la tragedia del 22/02/2012, y ahora era un testigo relevante en el juicio a los sospechosos de responsabilidad en el hecho. Fue encontrado con 4 balazos en su espalda.

LEONARDO ANDRADA:

FERROVIARIO Y RESISTENTE DURANTE LAS ÚLTIMAS HUELGAS FERROVIARIAS 1991 – 1992

 

EXIGIMOS JUSTICIA

Por Juan Carlos Cena * y Elena Luz González Bazán * MONAREFA

10 de febrero del 2013

No declamamos los Derechos Humanos, hemos sido fieles al mandato de exigir justicia ante todos los hechos aberrantes: durante todas las dictaduras, recomponiendo el largo trayecto de una nómina dolorosa de 111 detenidos desaparecidos y asesinados ferroviarios y ferroportuarios, entre 1975 y 1983. Reclamamos justicia por Jorge Julio López, Mariano Ferreyra, los muertos y heridos en todos los denominados accidentes ferroviarios y la masacre de Once, entre tantos otros.

Hoy, demandamos justicia por LEONARDO ANDRADA

Leonardo fue un experimentado ferroviario, un conductor de locomotoras que quedó, como otros 85.000 ferroviarios, en la calle, cuando el gobierno de Carlos Menem determinó que ramal que paraba, ramal que cerraba. Realidad que hay que decirlo no se ha modificado.

Su excelencia laboral, junto a otros conductores, lo llevó a que durante el 2006 y 2007 fueran convocados al ferrocarril concesionado del TBA para volver a conducir formaciones ferroviarias. Era la experiencia y la capacidad para el oficio lo que hizo que estos resistentes de la huelga de 1991 y 1992 fueran citados a trabajar en el ferrocarril, nuevamente.

Entregó la formación antes de la masacre de Once, testificó con la verdad de su conocimiento y discernimiento.

Leonardo es un compañero que conocemos hace muchos años, estuvo cuando en el Centro Cultural el Transformador, aquel 31 de julio del 2004, se conformó la Coordinadora Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos que luego mudó como MONAREFA (Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos) el 9 de octubre de ese año.

Desde aquellos días es parte de nosotros…

Hoy, debemos lamentar este desenlace…

No podemos ser crédulos, tenemos grandes dudas sobre que su asesinato es producto de un robo. Casualmente, en el robo no se llevan sólo el celular y luego se asalta la casa.

Por eso, porque su testimonio debe tener un peso sustancial para la causa, podemos inferir que fue un asesinato cruel con cuatro tiros y uno de gracia.

Con Leonardo compartimos asados donde el dolor por estar fuera de los ferrocarriles fue parte de aquellas tardes de domingo en las famosas ¨galponeadas¨ (asados en el día del ferroviario, actos conmemorativos, presentaciones de libros, que se hacen en alguna casa o bien en los galpones ferroviarios).

También compartimos la alegría cuando fueron reincorporados y dejaron de ¨correr la coneja¨. En aquella tarde de domingo, cuando todos los reincorporados tenían una alegría desbordante, le preguntamos que sentían volver al ferrocarril, uno de los resistentes contestó: nada, porque nosotros no nos fuimos nunca… algo que aprobaron todos…

Tenemos dolor, un profundo dolor

Los ferroviarios se conocen hace mucho tiempo, Leonardo junto a otros compañeros fueron parte de la Seccional Castelar del Ferrocarril Sarmiento, un lugar resistente de aquellas jornadas de 1991 y 1992.

Lo conocimos y sabemos quién era…conocemos su compromiso con la lucha, su oposición al cierre del ferrocarril, solidaridad y compañerismo.

Estamos acostumbrados a que nos inunden con los panegíricos de figuras tanto de la política y la farándula cuando mueren, en igual sintonía, siempre se es consecuente con que se hable muy poco de los trabajadores.

Por ello, nuestro compromiso para homenajear a Leonardo, y volver a exigir justicia, porque hay responsables por su asesinato y porque esta masacre tiene demasiadas víctimas y pocos responsables.

Han asesinado a un imprescindible. Apuntaron bien…

Es como las derrotas, que están huérfanas antes de nacer…

* Miembros fundadores del MONAREFA.

fuente villacrespomibarrio

JCCena - postaporteñ@ 910 - 2013-02-11 11:47:10
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El guerrillerismo que escamotea su papel

 

-Un tema escabroso para Callos y Pies doloridos-

 por Luis E. Sabini Fernández

CRYSOL ha optado por la historia oficial tupamara, la que se pergenió durante el largo encierro en las pésimas condiciones que tuvieran que soportar tupamaros y tantos otros luchadores sociales durante la dictadura cívico-militar uruguaya.

Acosados hasta la muerte y a la vez aislados hasta la generación de otro universo, tal vez no hayan sido los mejores sustratos para el análisis.

Pero esa historia fue la que sacó a luz, por ejemplo, Julio Marenales cuando su recorrida por ciudades europeas en 1985: el MLN había salido a la palestra a frenar el ascenso del fascismo; advinieron para defender la democracia.

Esta versión fue triturada por Jorge Zabalza en incontables artículos y exposiciones parándo-se ante sus contemporáneos; nosotros, ante sus cofrades y la historia, con lo que siempre entendí era una versión más ajustada a “los hechos históricos”. Eso dio a su testimonio entereza y dignidad.

Evitar que la historia sufra un proceso light o diet

Declara CRYSOL en “40 años: nunca más terrorismo de estado” [enero 2013]:

La dictadura cívico militar no fue un producto autóctono de los sectores conservadores y privilegiados del país. Tampoco fue el resultado, directo o indirecto, del accionar de un grupo de jóvenes radicalizados que en el invierno de 1963 robaron armas en el Tiro Suizo de Colonia en una interpretación histórica simplista e interesada políticamente.

Las falsas oposiciones pueden ser tentadoramente simplificadoras, pero en lugar de acercarnos a la verdad, suelen alejarnos de ella. La dictadura de 1973 fue también fruto de sectores archiconservadores, privilegiados, del país. Y la guerrilla, el MLN, por ejemplo, fue más, bastante más que el grupete de jóvenes radicalizados del Tiro Suizo.

Prosigue CRYSOL:

Ya en esa época el Gral. Aguerrondo y el Gral. Ballestrino estaqueaban trabajadores en el Cerro y comenzaban a esbozar sus planes golpistas copiando el modelo brasileño que destituyó a Joao Goulart.”

El estaqueo expresa el avance y agravamiento de la represión, que no era algo desconocido en la historia del país y el modelo al que CRYSOL alude es bueno saber que es…  posterior a 1963.

Según CRYSOL no fue la derecha autóctona, tampoco el brote guerrillero:

fueron la estrategia diseñada por el Departamento de Estado para hacer frente a las movilizaciones y reclamos de independencia, soberanía, libertad y transformaciones radicales en las estructuras sociales para poner punto final al hambre, la miseria generalizada, la pobreza y las indignas condiciones de vida que afectaban a la mayoría de la población del continente.”

Y tiene su “lógica” lo que sostiene CRYSOL:

si lo que había era movilizaciones contra el hambre, la pobreza y las indignas condiciones de vida, la acción, la reacción cívico-militar es incomprensiblemente abusiva, exagerada, monstruosa.

Entendámonos: en el país lidiábamos con algo monstruoso.

Sabemos que los cuerpos armados institucionales son máquinas de abuso y crimen, que al menos en nuestros países parecen bastante consustanciales con su mera existencia. El esprit de corps, por ejemplo, es tan intenso, que cuando un futbolista trompea a un coracero luego de recibir él golpes dolorosos, sufrirá de inmediato un tratamiento especial a manos de los colegas del coracero golpeado.

Partiendo entonces del carácter potencialmente monstruoso de las fuerzas armadas, policiales, penitenciarias, la pregunta que tenemos que contestar es la que formulaba Carlos Quijano, desde Marcha, en los ’70: ¿quién, qué o quiénes le abren la puerta al monstruo?

Lo que describe CRYSOL, “movilizaciones y reclamos de independencia”, “pobreza”, no vemos qué puedan haber abierto tales puertas. Hay sí, una referencia a “transformaciones radicales en las estructuras sociales” que tal vez permitan intuir un grado fuerte de cuestionamiento a lo existente…

Pero CRYSOL no aclara que la guerrilla en América LaPobre luego de Cuba 1959 vino, mejor dicho advino, para enfrentar a los militares, a veces propios y a veces directamente marines MadeinUSA, como bien recuerda CRYSOL:

el reguero de insurreccionalismo, la puesta en práctica de la línea guerrillerista de la OLAS, todo un esfuerzo afiebrado y abnegado que llevó a la muerte, al exilio o la cárcel a miles y miles de luchadores, que procuraban en vano instalar una segunda Cuba. Sólo en un caso, los neo sandinistas nicaragüenses, lograron, luego de veinte años de guerrilla y clandestinidad, doblegar la espantosa dictadura títere somocista, pero se trató de una excepción.

Ese brote de la guerrilla como la solución, la clave, la llave maestra para superar el capitalismo y acceder al socialismo constituyó un sueño de altísimo voltaje y que atrajo a muchísimas almas, particularmente jóvenes.

Por eso el derroche de idealismo, de valentía, de abnegación, de sacrificio, fue tan alto. Pero no sirvió para doblegar al monstruo sino más bien para que terminara de salir de la jaula en que “la democracia” solía exhibirlo…

El sheriff mundial guiando a sus teledirigidos militares latinoamericanos logró aplastar no sólo los reclamos de soberanía y la lucha contra el hambre.

Terminaron imponiendo todo lo que describe CRYSOL en el párrafo ya citado, pero antes y propagandísticamente, se dedicaron a desmantelar a los movimientos o redes guerrilleras que habían brotado por entonces (con excepciones como Colombia, donde había guerrilla de mucho antes de la fiebre de la OLAS y antes incluso del advenimiento del castrismo en Cuba y el catecismo guevarista respectivo).

Escamotear esa parte de la historia no ayuda. No ayuda a entender, no ayuda a entenderse, no ayuda a la crítica, no ayuda a la autocrítica

Podemos incluso entendernos en que las “necesidades” imperiales, la extensión de un poder neoconservador transnacional combinado con la impronta del american way of life constituye el factor principal, “la estrategia diseñada”, como CRYSOL sostiene

Pero aun así, entiendo que el papel de la guerrilla en Uruguay y en muchísimos otros países de la América no anglo fue de algún modo, −involuntario−, legitimador; le sirvió al poder constituido que no era tigre de papel ni tan arrollable con “estrategia guerrillera” y “táctica guerrillera”, como ilusamente se pensó, y hasta se programó.

Para hacerlo explícito y con todos los riesgos de las analogías voy a comparar este escamoteo con una situación totalmente distinta, inimaginable en los ‘70:

la muerte atroz de doscientos seres humanos en Cromañón, Buenos Aires (ahora horriblemente repetida en Kiss, Rio Grande do Sul), que debe ser entendida como “crimen social” como bien lo define G. Sanz Cerbino, puesto que la idea de tragedia desresponsabiliza a los principales culpables del amasijo: empresarios que no invierten cuidando la seguridad y estados, administraciones públicas, que a través de funcionarios venales o corruptos dejan hacer, coinciden con el interés patronal.

Para el mencionado Sánchez Cerbino (1) la cuestión pasa por el sistema y no por el ocasional detonante, ‘el que enciende la bengala’, lo cual sería, y yéndonos ahora a lo acontecido y referido por CRYSOL hace 40 años una interpretación histórica simplista e interesada políticamente”

Pero no es tan sencilla la realidad ni tan simples los “actores”

El análisis de Sánchez Cerbino −volvemos a Kiss y Cromañón−, elimina la responsabilidad individual, borra algo tan elemental, aunque absolutamente corroído por el american way of life, como el sentido común, y de algún modo, descargando toda la crítica sobre los aspectos estructurales, debilitamos nuestra mirada, nuestra responsabilidad personal, particular, individual.

Si volvemos ahora a los ’70 y a la furia y la fiebre guerrillera, hay que explicar en algún momento, por ejemplo, cómo fue posible que coincidiera tanto y en tan poco tiempo, el aluvión de parejas y (consiguientemente, con cierto lógica) de bebitos y el ingreso a o la puesta en la clandestinidad de tantos padres apenas estrenados como tales…

Esto se repitió en nuestra sureña América (no era entonces AbyaYala) y adquirió particular relevancia en Argentina donde dio lugar a una especie de mercado de  bebes, donde incluso los represores de baja graduación se apropiaban de los morochos y los de alta graduación de los rubios, preservando las dos Argentinas, los dos ejércitos argentinos, que ya sardónicamente entreviera Georges Clemmenceau cuando la inauguración de la Torre Eiffel… (Abuelas de Pza.deMyo hablan de cientos, de quinientos, bebes apropiados).

Con la mordacidad propia de Barcelona, el corrosivo periódico porteño que publica noticias de todo tipo NO del todo bien chequeadas, se comunicó que el jovencito que había encendido la bengala en Cromañón que desató el infierno en 2004, portaba en las movilizaciones en reclamo ante lo acontecido un cartel bien grande que decía

 “¡Ni una bengala, ni el rocanrol, a nuestros pibes los mató la corrupción!”

(1) “El incendio en Kiss como crimen social”, Razón y Revolución, 28/1/2013 (NdeR, ver postaporteñ@ nº904 | enero 31 de  2013

Luis Sabini - postaporteñ@ 910 - 2013-02-11 11:42:52
postaporteñ@_______________________________

El Pecado Original o la Desesperación de la Derecha Uruguaya

 

SURda -Nuestra opinión- 19/01/13

(artículo actualizado al 10/2)

 

Otra vez el Sr. Alfonso Lessa ha salido a la palestra como abogado del diablo de la derecha política tradicional uruguaya. El subtitulo de su nuevo opúsculo tiene –como si fuera necesario!!!- una aclaración “la izquierda y el golpe militar de febrero de 1973”.

La intención es clara, sin necesidad de mayores comentarios. El “pecado original” le corresponde a la izquierda como todo buen catequista de derecha que está absolutamente convencido.

Alejados están los tiempos en que este escriba señalaba el otro “pecado”, haberse levantado en armas contra el régimen democrático-burgués representativo (ver La Revolución Imposible del mismo autor), que fue lo que precipitó todo ( la “tesis” Sanguinetti).

Ahora, en su nuevo opúsculo, reconoce abiertamente la corrupción imperante en la democracia representativa que antes defendía

Cómo de la democracia representativa colorada y batllista de Pacheco, se pasó a la corrupción generalizada de los elencos políticos es un pase misterioso del que el autor no acierta a darnos una explicación: simplemente lo reconoce y lo afirma en reiteradas ocasiones a lo largo del libro, es decir no sabe explicar cómo y porqué vías los demócratas burgueses de los elencos políticos se cavaron la fosa que los llevó a contemplar azorados los avances de los militares sobre los espacios políticos de la democracia que tanto habían maltratado. Estas falencias son las características típicas del pensamiento  neo-liberal conservador.

Lo que no es casualidad es la impotencia de todo este género de razonamiento para explicar las vicisitudes de la vida política nacional en los últimos 50 años.

La izquierda –particularmente la marxista- lo tenía mucho más claro: el régimen democrático burgués uruguayo y sus “representatividades” era la “forma democrática” que asumía la permanente dominación  del capitalismo dependiente uruguayo, en una época de bonanza relativa que llegaba a su fin y que siempre había tenido –entre las mismas filas- burgueses rencorosos, detractores, partidarios de la dominación lisa y llana, garrote en mano y sin mayores cortapisas, al estilo general latinoamericano.

 En ambos partidos burgueses existían esos partidarios, ora refugiados en el catolicismo ultramontano, ora como partidarios de las “cerrilladas” militaristas, ora buscando su inspiración en el proto-fascismo español de Franco que reunía en un haz las tres vertientes: el catolicismo conservador, el militarismo y el proto-fascismo como “forma superior” de dominar la sociedad entera.

Con variaciones, todos esos cultores del conservadurismo cerril, tenían cabida en las variaciones políticas que ofrecían los partidos blancos y colorados, estaban bien representados en todos ellos y aguardaban turno junto a las viejas momias del terrismo que esperaban  –aún en la vejez más abyecta- para liberarse de los silencios con buenas pensiones que la restauración democrática –el “golpe bueno” del baldomirismo y los que vinieron después- les habían impuesto (1).

Alfonso Lessa se saltea todas estas cuestiones intencionadamente, como corresponde a la visión a-historicista del neo-liberalismo, pero pretende hacer historia de la chiquita, de la miope, y deja sus huellas de contradicción por todas partes

Son las Casandras criollas que se lamentan de que se quedaron afuera, de que la gente finalmente “se avivó” y comprendió todo el curro de la “democracia uruguaya”, de la “tacita” del Plata, de la “suiza” de América y de todas las paparruchas burguesas que acostumbraban a usar para aturdir y aturdirnos mientras se pavoneaban autosatisfechos.

La derecha sigue aferrado a su mantra fundamental: la culpa la tiene la izquierda, es por culpa de la izquierda que nos quedamos colgados del pincel, sin escalera y, viendo con envidia como otros disfrutan de lo que antes nos servía a nosotros para el enriquecimiento personal.

 El golpe por consiguiente es “culpa de ellos” y hay que intentar ver si imponemos esta visión intencionada. Para eso se anota –entre otros- Lessa haciendo obra

Su destinatario principal son las nuevas generaciones que nacieron después del golpe y crecieron bajo la dictadura, ignorando lo que a fuerza de terror se silenciaba. Esas generaciones están huérfanas de referencias anteriores, son la generación perdida que nos legó la tiranía militar a través de un trabajo de lavaje celebral formidable del cual se constata día a día sus efectos perniciosos.

Ahí está la base material generacional perseguida para el viraje que anhelan. Motivo más que suficiente para intentar contrarrestarla.

El proceso de militarización uruguaya que culmina en el golpe de estado, tiene como hilo conductor del fenómeno la caducidad absoluta de la democracia liberal, parlamentaria y representativa de aquel momento. Implica una burguesía que había perdido hacía mucho tiempo el rumbo (y era incapaz de recuperar su tasa de ganancia habitual sin modificar plenamente su conducta económica) y una clase política que decía representarlos: los políticos profesionales de ambos partidos burgueses, los blancos y los colorados. Unos y otros recurrieron a los militares porque sabían perfectamente bien que era el último reaseguro que les quedaba para mantener su dominación.

Fueron en consecuencia a golpear a las puertas de los cuarteles, alentaron a los militares que sabían golpista, desplazaron a los que dentro del mismo cuerpo tenían pruritos legalistas, se aprovecharon de todas las coyunturas que permitían ese fortalecimiento, particularmente la de los cambios que hacia el papel de las fuerzas armadas alentaba la política exterior de los Estados Unidos de Norteamérica, vía el Departamento de Estado o vía los enviados del Pentágono en el Plata

La “escuelita del crimen” en Panamá era otro apéndice necesario para la obra, miles de oficiales se graduaron en la misma. Todos estos vaivenes que acabamos de enumerar necesitaban de timoneles hábiles, atentos, mancomunados, persiguiendo un mismo fin a través de las peripecias, los cambios y las variaciones que imponían las circunstancias y los tiempos.

No poco trabajo tuvieron para llegar a buen puerto con su siniestro proyectito!!!

Esas son las grandes líneas, lo demás es historia pequeña o anecdótica.

Si el golpe fue en febrero, como lo señalaron aquellas personalidades que conocían de primera fuente como llegamos al 31 de marzo de 1933, o si fue la disolución del Parlamento varios meses después de los acuerdos fallidos del Boiso Lanza importa poco

Para las grandes multitudes uruguayas estaba claro que el proceso de liquidación de la democracia política venia de mucho antes, se dilató todo lo que se pudo para disfrazarlo, pero las grandes líneas estaban tendidas y los actores no cesaban en sus afanes de concretarlo

¿Qué hubo actores lúcidos, que por conocimiento de la dictadura anterior, podían señalarlo como lo hizo Vasconcellos o Quijano, no agrega a estas grandes líneas ninguna posibilidad de evitarlo o conjurarlo.

La Historia al fin y al cabo no es la historia que podía haber sido, como se solazan ahora ciertos pensadores neoliberales que a falta de historicidad han decidido refugiarse en los posibilismos como último refugio fútil ante las realidades del fracaso del capitalismo como sistema a escala mundial.

Y no ha de ser el Sr. Alfonso Lessa el que subiéndose al camión de esas modernísimas argumentaciones neoliberales, intente explicarnos interesadamente, porque el bi-partidismo tradicional se fue en el Uruguay al tacho de la basura y pretenda alzarse con el santo y la limosna de que la culpa fue de la izquierda por más acopios de testimonios que realice.

¿Quiere decir esto que la izquierda –esa generalidad que en Uruguay se denomina izquierda- no tenga nada que ver con el asunto?

Decididamente no, los yerros de la izquierda y particularmente de los que fueron sus timoneles en aquel entonces, sus miopías y atolondramientos, que llegan hasta ahora encarnados en el “progresismo” gobernante continúan.

Son parte de la larga marcha de la formación de una conciencia colectiva crítica y lúcida más que nunca necesaria para enfrentar los desafíos del futuro. Futuro –señalémoslo precisamente- que nada tiene que esperar del capitalismo. Futuro que será –o no será- socialista. En eso estemos claros.

Bordaberry fue, en aquel pasado reciente, el triunfo del Pachequismo que no podía imponer la re-elección, conviene no olvidarlo, ni saltárselo a la torera.

Demuestra que las grandes mayorías nacionales estaban omnibuladas, erraban y andaban bien confundidas. Todavía eran receptivas al canto de sirenas de las formaciones políticas “fundacionales” como se dice ahora desde el “progresismo”

Y la izquierda –entonces- no tenía los caudales de conciencia elemental, electoral, que tuvo después del 85. No era tampoco el partido comunista uruguayo el que tenía la mano alta al seno de la Convención Nacional de Trabajadores, que nunca fue la “central” única que pretendían en su propaganda de masas.

Intentaban imponerla con la combinación de las maniobras tradicionales, la propaganda masiva y los grupos de choques que se encargaban de los trabajos menores de amedrentamiento, pero ni con eso lograban paliar una conciencia crítica sindical que crecía en las bases, se extendía a los cuerpos de delegados fabriles, a los activistas y a los dirigentes que cada vez tenían más caudal de voceros críticos a la línea que orientaba la mayoría ficticia y amañada del partido al seno del movimiento sindical uruguayo. Cuando señalamos esto no estamos para afiliarnos a la tesis del “obrerismo”.

Toda conciencia crítica sindical, aún la más alta, no logra superar “la clase en sí” o sea la conciencia laborista, clase “para sí” es cuando esa conciencia obrera y asalariada da un salto de calidad que necesariamente es político.

Eso es lo que explica las zozobras de la cúpula sindical y política comunista, así como la de las cúpulas de los partidos burgueses (que no tenían más apoyo que el electoral cada cuatro años) por el parlamenteo con los nuevos actores y la búsqueda de posibles acuerdos y compromisos.

Si todos esos “héroes”  políticos y sindicales buscaban en las antesalas –después de largas amansadoras- calma para sus inquietudes y aspiraciones, aún para sus ambiciones políticas de sacarse “una revolución barata”, en las cárceles, otros –los del Florida, que ya no estaban más allí- también las habían buscado antes, ante la derrota indudable que les habían propinado

Don Eleuterio en primera fila (y con él Marenales, el Pepe, la Tronca y otros como está debidamente probado). Todos ellos creían “que veían” pero estaban -y algunos lo siguen estando hasta ahora- ciegos completamente. Se creían los actores principales porque ignoraban lo que nunca debían haber olvidado: que son las condiciones sociales, la conciencia colectiva, la que forja y promueve a los grandes hombres que las circunstancias alumbran.

Todos ellos eran figuras de segunda que desfilaban por el escenario, sin darse cuenta que eran meras comparsas.

Solo Carlos Quijano, Guillermo Chifflet, Amílcar Vasconcellos -por diferentes motivos- se diferenciaban del conjunto y, particularmente el primero, sembraba desde “MARCHA” rumbos y derroteros ante tanto tilingo político que había perdido el rumbo sea por reformismo inveterado, o por novelería política irresponsable.

Del lado burgués tradicional la cosa era aún peor, no solo en el partido colorado, también en el blanco acaudillado por la figura de Ferreira Aldunate que nunca fue un demócrata consecuente como algunos –ahora- intentan disfrazarlo.

 También ellos estaban en los cabildeos, en las antesalas, en los intentos de mariscaléos que era la manifestación más clara -en su desarrollo- de que estaban absolutamente huérfanos de rumbos (2) y, lo que es peor de fuerza política para intentar frenar el malón en curso.

Quijano en cambio, mantenía una posición consecuente que adelantó cuando en la otra orilla del Plata, se produjo el ascenso de Onganía y hubo argentinos que saludaban aquel golpe como la mejor solución posible, la de que “se pudriera todo”, después del desquiciamiento que había significado el Frondizismo(3).

Quijano ya entonces –hombre del Plata, consecuente- marcó entonces que por ese camino no había soluciones. Sino los viejos males y la prolongación de los mismos.  Veterano del 33, compañero del único caudillo blanco dispuesto a enfrentar la dictadura con las armas en la mano Basilio Muñoz, sabía muy bien de lo que hablaba. Lo hizo entonces como revolucionario y después vio la mala salida uruguaya que era el baldomirismo, solución de compromiso del “cuicaje” de siempre, los antecesores de Sanguinetti, de los cuales aquel aprendió todas las malas mañas de la politiquería criolla.

El pueblo liso y llano en cambio, las verdaderas grandes mayorías concientes, acumulaban experiencia y la misma cristalizaría durante la Huelga General.

Esas mayorías concientes no se hacían las ilusiones de los “políticos”, sabían que el golpe estaba en curso y que en determinado momento habría que enfrentarlo.

La discusión llegaba a las alturas y a pesar de todos los intentos de Alfonso Lessa, cuanto tiene que citar documentos, no puede evitar que se manifiesten las trazas bien claras, testimoniales y escritas, de esa voluntad colectiva de enfrentar el golpe con la Huelga General.

Ni los documentos reformistas se escapan de esa constatación que demuestran la falsedad básica de la afirmación principal del libro de que “el pecado original le corresponde a la izquierda”.

¿Pero en cambio dónde puede demostrar la voluntad de los blancos –por ejemplo- de irse “para las cuchillas para defender el orden o la legalidad?

Ese discurso se había acabado y será desde el mismo directorio (el Honorable Directorio, lo llaman ellos) de ese partido de donde vendrá –después- un Aparicio Mendez. De los colorados ni hablamos fueron todos golpistas, porque tanto Michelini como Alba Roballo se habían retirado de aquel partido político para contribuir a la formación del Frente Amplio original.

Ni siquiera el “seregnismo” era una corriente hegemónica al seno de los grupos de militares afiliados al Frente Amplio primigenio, aquel en el que todavía no habían entrado “los progresistas” todos ellos desprendidos después de los partidos burgueses tradicionales que vinieron al Frente, rebajaron su programa y nos trajeron todos los vicios que habían practicado en los partidos burgueses “fundacionales” donde aprendieron todas sus malas artes actuales, que practican todos los días.

Dijimos al comienzo de esta reseña que Alfonso Lessa es una moderna Casandra oriental.

Entona loas por la democracia burguesa que fue, subido en el pedestalito de que la “democracia” es una verdad atemporal e histórica, manía que pregonan todos los voceros prominentes del “progresismo” que nos gobierna y que les sirve a los viejos partidos burgueses en el llano para justificarse como un relevo político y deseable

. La Historia, sin embargo, camina por otros caminos que la pequeña historia de los “pecados originales” y sin preocuparse mayormente por ellos.

Todos ellos, inclusive la pequeña tormentita en un vaso de agua que pretende hacer con los comunicados 4 y 7 que era un mero jueguito de la oficina de Inteligencia de Trabal que pronto, muy pronto, comprobó que su protagonismo de entonces era más aparente que real y al final los mismos que se sirvieron de él, lo ajusticiaron en Paris, y para cubrirse ocasionaron un crimen adicional: el de de los prisioneros ajusticiados en Soca con la intención de ocultar su crimen inicial.

Otros- hoy día- son los vientos que soplan en América Latina y aún en el Río de la Plata.

Los proyectos del “progresismo” –con todas sus limitaciones, de las cuales se ven ya los primeros síntomas- no alientan las vueltas al pasado. Ni en Uruguay ni en Argentina para no hablar del Brasil después de Lula.

Ante esa dimensión de la problemática la pobre clase política tradicional no tiene fuerzas ni dientes.

Las cosas caminan al lado de ellos y no los necesitan ni los buscan. Son meras rémoras del pasado, historias que no pudieron ser y que ellos ni siquiera pueden explicar porqué.

En resumen una bancarrota total de “los intelectuales orgánicos” de la podrida oligarquía uruguaya. Alfonso Lessa está en ese pelotón, junto a Sanguinetti y otros rezagados.

Los mató la Historia

(1 ) La historia del pensamiento conservador nacional no se diferencia a grandes rasgos de la historia del pensamiento conservador argentino. Ambos tenían su origen en el unitarismo de la línea Mitre-Sarmiento que fue la primera vez que tomó forma escrita bajo la formulación “ civilización-barbarie”.

Esa línea –en Uruguay- hacia el culto de “la Defensa” de Montevideo, la Troya de América (durante la denominada Guerra Grande) y después fueron acólitos de segunda en la campaña final contra Rosas. Siguieron luego en el culto de Flores, y no pararon hasta la “alianza” que los llevó a destruir totalmente el Paraguay, el crimen de mayores proporciones pendiente en el legajo de sus tristes hazañas.

Fueron militaristas con Latorre y mucho más con Santos (que era colorado), continuaron después con Herrera y Obes, el “primer caudillo civil” (y colorado también) y después fueron adversarios del “coloradismo popular” que acaudillaba Batlle y Ordoñez. Cuando aquella corriente finalmente se impuso, se mantuvieron a media rienda y mascando rabia contemplando las reformas liberales que se les imponían y a las cuales resistían en todas las instancias posibles. Nuestra derecha nunca comprendió los tiempos nuevos, fue siempre hostil a todo cambio, pero encontró en la satisfacción material una panacea para tranquilizar sus almitas levantiscas.

Levantaron cabeza con Viera (el famoso “alto”) pero tuvieron que esperar hasta la crisis del 29 para alinearse detrás de Terra, en su breve interregno golpista del 31 de marzo de 1933. Baldomir, el yerno de Terra y su  “machete mayor” durante aquel golpe, recibió para su golpe el nombre de “golpe bueno”, con el cual hicieron nuevamente salida, más o menos disimulada por el foro, en espera de los tiempos nuevos que tardarían 30 años en llegar.

La izquierda ha cometido siempre el error de menospreciarles, sin comprender cabalmente todo su poder e influencia que cuando llegó lo ha padecido particularmente las clases y capas laboriosas, los intelectuales críticos y los partidos y corrientes de la izquierda.

  La otra vertiente burguesa, el Partido “nacional” o blanco, acompaño todo este proceso que en parte fue de coaptación. La burguesía agraria blanca, y sus abogados y leguleyos capitalinos comprendieron perfectamente que alzar peonadas en intentos revolucionarios iba contra sus intereses. Entonces la antigua consigna “de Defensores de las  Leyes” con que habían nacido a la vida política dejó lugar a los intereses materiales concretos.

En consecuencia cerraron la bolsa ante los intentos saravistas y “solucionaron” el problema social haciendo que se mataran bárbaramente el pobrerío rural y los inmigrantes urbanos reclutados a la fuerza para servir “al cuicaje” gubernamental. 1904 y el tiro de Masoller, fue la culminación de toda aquella infamia: el pobrerío se había matado entre ellos y de esta manera habían “solucionado” la cuestión social por un tiempo largo.

Ya en  el golpe del 33 Luis Alberto de Herrera se había declarado “soldado tranquilo” y para calmar inquietudes entro en el “pacto del chinchulín” con el cual pasaron ambos a churrasquear abierto de la hacienda pública, hasta su decadencia final que se desarrolla en sus últimas fases, en estos tiempos de “progresismo gobernante”.

(2)  En el libro de Lessa (como en los anteriores) desfilan en sus crónicas oficiales de todas las armas que iban a consultar a los políticos en los momentos de crisis.

Que todos esos oficiales y los políticos no pudieran ponerse de acuerdo en un plan elemental de defensa y resistencia (aunque más no fuera de la legalidad elemental) es la manifestación más clara de que nadie, ni los oficiales ni los políticos tenían un plan cabal y concreto del que hacer ante el desbarranque de las instituciones.

Luego, las crónicas de Lessa, sus entrevistas, lo que allí expresan, es la confirmación de lo mismo.  Eran en general, todos ellos balconeadores irresponsables, sin fuerza ni voluntad para defender una democracia en la que ya no creían.

(3)  Señalamos el antecedente argentino, muy anterior a los sucesos de febrero, porque la consecuencia y en ciertos momentos la clarividencia de Don Carlos Quijano, es proverbial. Lessa menciona al Quijano de febrero, porque en la historiografía política nacional, Frondizi es un estadista (Sanguinetti dixit, en el mismo libro). Frondizi no hizo otra cosa que repetir el neo-batllismo de Luis Batlle Berres 15 años más tarde, su “desarrollismo” fue nada más que eso. Dejo también una secuencia de frustración nacional que finalmente lo arrastró al golpe militar cuando las condiciones maduraron. Así escribe la historia Lessa y los que lo apoyan, promueven y realzan!!!!

 

“EL PECADO ORIGINAL”

 Wladimir Turiansky

publicado 08/02/2013  por Semanario Voces


Espero que el amigo Alfonso Lessa no se moleste si me apropio del título de su último libro. Le aclaro, y aclaro, además, que este artículo no tiene como referencia dicho libro, que debo confesar, con las disculpas del caso, que aún no he leído.

Más bien lo provoca un comentario periodístico relacionado con la presentación del libro y que me involucra, por lo que me pareció útil refrescar un poco la memoria colectiva.
Me refiero, sí, al “pecado”, al mismo al que hace referencia Lessa, esto es, la inserción de las FFAA en las decisiones políticas que hacen al gobierno de la nación, y tiene como objeto preguntarme, y preguntar,
¿Cuándo fue que el tal “pecado” se cometió?
¿En qué momento de la historia reciente se produjo el acceso de las FFAA al escenario político nacional como protagonista?
¿Quién los convocó, quien los invitó, quien ambientó su irrupción?
¿Fue el 9 de Febrero de 1973, cuando las FFAA decidieron rechazar la designación del Gral Antonio Francese como ministro de defensa, y emitieron sus comunicados 4 y 7 como su proyecto de país?
Afirmo que no, que no fue entonces.

Por el contrario, a esa fecha hacía rato que las FFAA se movían y actuaban en el escenario político nacional como un factor más, originariamente por disposiciones gubernamentales, y, como la historia nos enseña, en muchas ocasiones más allá de esas disposiciones, e incluso a veces prescindiendo de ellas.
A manera de ejemplo, cabría recordar que, unos pocos meses antes de febrero, en noviembre de 1972, la Junta de Comandantes en Jefe le dijo No al Presidente Bordaberry, cuando éste los convocó a utilizar soldados en los ómnibus de transporte colectivo para garantizar su funcionamiento ante un eventual paro de sus trabajadores. Le dijeron entonces que las FFAA no tenían como misión hacer funcionar los ómnibus y que para tal fin el gobierno contaba con los mecanismos de negociación adecuados para ello (o algo por el estilo, me lamento no tener a la vista aquel comunicado).
O también, en ese mismo terreno de la conflictividad social, deberíamos remitirnos a 1969, cuando el presidente Pacheco dispuso que las FFAA se ocuparan en descargar las toneladas de carne destinadas a la exportación y detenidas en la planta frigorífica por la huelga de los trabajadores, orden que las FFAA entonces sí llevaron a cabo.

Entonces, ¿Cuándo y quien? ¿Cuándo fue?

¿Quién cometió el “pecado original?
¿Habrá sido entonces en esa fecha, Noviembre de 1972, cuando las FFAA le dijeron “no” al planteo de Bordaberry de emplearlos como rompehuelgas en el conflicto del transporte urbano de pasajeros?

¿O en 1969, cuando sí debieron oficiar como rompehuelgas en la huelga de la carne, por orden de Pacheco?
¿O tal vez abril de 1972, cuando a raíz de los hechos del 14 el Gobierno decreta “el estado de guerra interno”, figura inexistente en la Constitución de la República, y el Parlamento con los votos del P. Colorado y el P. Nacional lo valida luego mediante la ley de Seguridad Interna, que amplía el ámbito de la presencia militar pasando a su jurisdicción todo el cuerpo de garantías individuales de la Constitución de la República?
¿Y no habrá sido Setiembre de 1971, cuando el presidente Pacheco encomienda a las FFAA la lucha contra la “subversión de los innombrables”?


NO. No fue ni en 1973, ni en 1972, ni en 1971, ni siquiera en 1969. El “pecado original” (al menos de lo que llamamos la historia reciente) se produjo el 1º de julio de 1968, a pocos días del decreto de medidas de seguridad en cuyo marco Pacheco dispuso la congelación de salarios y precios.


En efecto, en esa fecha se agrega, también por decreto, la militarización de los trabajadores del BROU y del BCU, más UTE, ANCAP, OSE y Telecomunicaciones. Con una fundamentación jurídica verdadero modelo en el arte de retorcer textos constitucionales y legales, que en el fondo no hacía más que trasplantar disposiciones extraídas de la dictadura franquista, Pacheco y su equipo intentan dar marco institucional a tamaña ilegalidad.

Por primera vez en la historia reciente del Uruguay, las FFAA son convocadas a intervenir en los conflictos sociales, asumiendo “al modo militar” la represión de los mismos, disponiendo por sí la ilegalidad de los paros y las huelgas, y sancionando con cárcel, plantones y despidos toda forma de lucha sindical en las empresas sometidas a la militarización.
La militarización de los entes se prolongó por 6 meses, hasta comienzos de 1969, cuando fue extendida incluyendo entonces a los trabajadores de la actividad privada, los bancarios.

No hay modo de hacerlas pasar desapercibidas, ni por su extensión en el tiempo, casi un año, ni por la masa de población involucrada, unos 40.000 trabajadores y sus familias. Y las FFAA no fueron “estimuladas” a involucrarse en la cuestión social ni por el movimiento sindical, ni por la izquierda, ni por los comunistas. Las convocó Pacheco y su elenco gobernante de banqueros y oligarcas.

Como en 1848 en Francia, cuando la revolución democrática amenazaba los intereses de las capas dominantes, alguien en su nombre exclamó “¡la legalidad nos mata!”, sustituyendo bajo ese pretexto el orden democrático por el de las bayonetas.
¿Y qué hicieron los trabajadores militarizados?

Pues defender sus derechos, y ejercerlos. Cientos de destituidos, y miles de presos, por meses en muchas oportunidades, en los cuarteles de la patria transformados en cárceles, fue el precio que pagaron.
Y además ¡claro que sí!, hablaron, discutieron, explicaron sus razones, circularon documentos, a la tropa encargada de su custodia, y a los oficiales a cargo de los operativos. Y si, hicieron política, intentando mostrarles de que manera estaban siendo “instrumentos de fines ajenos”, como luego escribirían en sus harto conocidos comunicados 4 y 7.

Al fin resultaba que muchos integrantes de tropa y de la oficialidad tenían no pocos vínculos familiares, y algunos muy cercanos, con trabajadores sometidos a la militarización. Que alguien me explique entonces que “pecado” cometieron los trabajadores y sus organizaciones sindicales, salvo, si lo es, no resignarse a la opresión.

Como alguna vez repitiera Pacheco, traicionándose a sí mismo desde luego, mucha verdad encerraba el dicho napoleónico de que “las bayonetas servían para todo, menos para sentarse sobre ellas”-
De manera que el 9 de febrero de 1973 no es más que un episodio en una larga saga en cuyo transcurso confluyen los intereses de la llamada por entonces “rosca oligárquica” criolla encaramada al poder ya en las postrimerías del Gobierno de Gestido y consolidada en él con su muerte y el acceso de Pacheco a la Presidencia, con la estrategia de dominio político y militar de la región por parte de los EEUU en el marco de la guerra fría, todo lo que confluye a transformar a las FFAA en una parte activa de una confrontación ideológica que termina por incursionar hasta en los propios casinos de oficiales, generando contradicciones y conflictos en su propio seno.

Este fenómeno, común en Latinoamérica por aquellos años, da lugar a experiencias de diverso signo, que finalmente, por una vía u otra, terminan absorbidas por la influencia estadounidense sobre gobiernos y cúpulas militares, no faltando entre las vías utilizadas, el asesinato selectivo de militares relevantes no funcionales a aquella estrategia. Baste citar al chileno Prats, al boliviano Torres, al uruguayo Trabal, o el extraño accidente que le cuesta la vida al panameño Torrijos, o la extraña enfermedad que termina con la carrera y la vida del peruano Velazco Alvarado, etc.

Finalmente, la partida la gana la derecha, y las dictaduras gorilas inundaron la región. Aquí también.
Vale la pena, dicho sea de paso, hacer notar que en las definiciones y en la actividad práctica del movimiento sindical en todo el período del llamado “pasado reciente”, y en particular en la crisis de febrero, no hubo ninguna búsqueda de “un atajo” en el largo camino de la liberación nacional.

En Febrero 73, hacía ya mucho rato que la oligarquía dominante había apelado a tal “atajo” para llevar adelante su política de brutal traslación de la riqueza nacional en su exclusivo beneficio.

Y para hacerlo, no vaciló en ir sustituyendo los carriles institucionales por el autoritarismo y la creciente inserción militar en la vida ciudadana.
La última ciudadela democrática desde la cual batallar terminó siendo el Parlamento. Por eso para los trabajadores y su central sindical, la CNT, el golpe de estado contra la democracia y las instituciones republicanas se produjo con la “disolución” del mismo por decisión de Bordaberry, devenido dictador, el 27 de junio de 1973. Y por eso entonces pasaron a poner en práctica su resolución de huelga general y ocupación de los lugares de trabajo, dando comienzo a una resistencia que duró 10 años y posibilitó la salida democrática del 83 y 84.
Ya se sabe. Las historias a medias, como las verdades a medias, terminan siendo también “medio” distorsivas de la realidad.

 enviado por JORGE VE

SURda - postaporteñ@ 910 - 2013-02-11 11:27:38
postaporteñ@_______________________________

Para discutir sobre teoría de la vanguardia

 

(Esto va para el Tanque 3)

1. ¿Qué es esto?

Vez pasada hicimos una propuesta, no caminó, tal vez porque no fuimos lo suficientemente tenaces.

Cuando vino Claudio Katz a Montevideo a presentar su último libro, en los debates posteriores, viendo todos los temas teóricos que es necesario abordar y su complejidad, propusimos una metodología de armar "TANQUES", depósitos o bolsones por grandes áreas temáticas, e ir tirando allí lo que nos vaya pareciendo; después ordenaremos, seleccionaremos, evaluaremos, cuando tengamos material para procesar.

Uno de esos tanques sería "TEORÍA HISTÓRICA DE LA ORGANIZACIÓN".

Si hablamos de "teoría histórica..." es porque entendemos que predomina actualmente un concepto ahistórico de la organización.

Se intenta trabajar en la construcción de organizaciones políticas como la aplicación de un modelo organizativo ya definido que no se discute, y los problemas a resolver son estrictamente técnicos; o bien se discute y se confrontan distintos conceptos organizativos (para construir cada cual según su modelo) pero  sin referencia al contexto histórico, como si  hubiese un tipo de organización válido (o inválido) para todos los contextos.

Uno de las ideas de referencia en esta discusión es el concepto leninista de vanguardia, que es reivindicado o cuestionado según las distintas posturas, pero poca atención se presta a las circunstancias en las que apareció y las dificultades que presentó en la medida en que esas circunstancias se fueron desarrollando, y esaforma organizativa fue ¿causa? ¿Consecuencia?

¿Causa y consecuencia a la vez? de los problemas políticos que ocurrieron en la lucha.

De modo que vamos a empezar a llenar el tanque. Lo que aquí tiramos no es ni pretende ser una posición acabada, es un insumo posible para ver qué podamos hacer con lo que caiga en ese tanque, si cae.

Se trata de una reflexión a partir de una entrevista a Boris Kagarlitsky que le hizo Ezequiel Adamovsky (1) publicada en la revista Realidad Económica.

Bienvenidos, comentarios, críticas, etc. Todo sirve.

2. Precisión sobre el concepto de vanguardia

E.A. En particular, ¿cuál te parece que fue la responsabilidad o “culpa” de la concepción leninista de Partido y de Vanguardia en el proceso de burocratización?
B.K. Era equivocada. No sólo políticamente sino también lingüísticamente.

La vanguardia no dirige al ejército: su único privilegio es estar en la batalla primero, y recibir los peores golpes. Pero no puede ni debe determinar adónde debe ir el ejército. De todos modos, en la Rusia de 1917, en la que los obreros eran una pequeña minoría, y los obreros educados eran una minoría dentro de la minoría, es fácil entender por qué y cómo Lenin y sus compañeros llegaron a sus conclusiones.

Y todo ello formaba parte, en gran medida, de la tradición ilustrada con su meritocracia del conocimiento.

Podemos ver que aquí BK maneja el mismo concepto de Gramsci, quien usa el término "squadrismo" (de escuadra), nosotros acostumbramos a decir "vanguardismo".

El papel de la escuadra o vanguardia, dice Gramsci, esta dado no por una posición de fuerza de un ejército sino por su debilidad. Cuando no se puede lanzar un ataque masivo inmediato, eso obliga a la acción de un grupo de elite que golpee primero al enemigo. Esa vanguardia es una avanzada en el sentido de que opera en función del ejército al que pertenece, no busca substituirlo sino solamente abrirle camino. Desconectarse del ejército quitaría todo sentido a su acción.

Por eso dice también Rodolfo Walsh:

Hay que distinguir una vanguardia de una patrulla perdida

En nuestros círculos de izquierda es común confundir estos conceptos y tomar vanguardia por estado mayor. Enumeraremos algunos vicios ideológicos que encontramos en este punto de vista:

a) Auto-atribuirse la condición de vanguardia.


b) Considerarla como algo inmanente en sentido estricto, es decir: es intrínseco, se explica a sí mismo, y permanece. (Creamos hoy un partido, y va a ser vanguardia de  aquí hasta la sociedad sin clases).


c) Se atribuye a la vanguardia el rol de portavoz de las ideas correctas, incluso de autor de ellas.


d) Y a partir de allí la recíproca: las ideas correctas son las que sostiene esa vanguardia. Es autorreferencial.

3. La organización política como problema histórico-social.

Decíamos, esta forma política ha sido contrapuesta a otras. Más aún, hay una idea según la cual esta forma política es la raíz de los problemas. (2)

Pero aun así, esas formas contrapuestas se presentan ahistóricamente. Pretenden explicar, cuando de lo que se trata es de explicarlas.

Kagarlitsky, sin embargo, luego de la descripción de lo que el considera un error ("la vanguardia no dirige al ejército") hace una contextualización histórica y propone una explicación social del problema, por breve y esquemática que esa sea:

Las condiciones de una clase obrera pequeña (aunque muy activa) en un mar social campesino y una burguesía castrada, y la falta de una educación de masas, se unían a las condiciones que vivía también una elite intelectual de activistas.

Esa elite intelectual -explica BK en otras partes de la entrevista- tenía atrás una fuerte tradición política en la lucha por cambios históricos urgentes, y la imperiosa necesidad de estos cambios contrastaba con la debilidad general de los actores sociales, producto de las condiciones de esa formación social.

La fuerte actividad de la pequeña y joven clase obrera venía dada por el impulso a llenar el vacío que dejaba la debilidad relativa aun mayor de otras fuerzas sociales.

Por cierto, esas explicaciones históricas de orden general no son ninguna novedad, y fueron los propios intelectuales rusos, incluyendo a los bolcheviques, los que han aportado este análisis. Lo que queremos marcar acá es la continuidad de esa explicación histórica en el análisis de la forma política que asumió la conducción revolucionaria. Obviamente, eso no lo dijeron los bolcheviques.

“...los bolcheviques interpretaron el marxismo como la ideología de la modernización y la europeización... políticamente, el partido de Lenin era más el partido de Pedro el Grande que de Carlos Marx...[y por ende]no fueron libres creadores de la historia sino, más bien, esclavos de la necesidad objetiva que, en general, no les dejó ninguna elección”, dice BK.

Y agrega:

"La interpretación bolchevique del marxismo estaba equivocada: fueron crueles y, a veces, sin ninguna necesidad pragmática; no comprendieron la importancia y el papel de la democracia; su idea del socialismo se limitaba al concepto de 'disciplina fabril'; muchos de ellos eran terribles como personas.

Y, sin embargo, fueronlos más grandes revolucionarios de la historia del mundo y los personajes más heroicos y trágicos de este siglo. Cualquier revolución es terrible: cuando millones de personas actúan, no podemos esperar que haya menos crímenes y estupideces que en la vida “normal”; habrá muchos más.

Pero sin revoluciones no habría historia, y ¿quién puede decir que los períodos no-revolucionarios son necesariamente agradables y humanos? La reacción no es menos brutal que la revolución, pero es también más destructiva".

Pongamos esto en contraste con las consignas de los zapatistas:

Del lado de Octubre podemos ver en cambio lo que decía el gran poeta revolucionario ruso Vladimir Mayakosvski, bolchevique desde los 13 años, preso varias veces, iniciador del futurismo ruso y de la propaganda revolucionaria de tipo publicitario: "Espolearemos el corcel de la historia hasta que reviente".

O lo que decía al plegarse a la revolución el oficial ruso de origen aristocrático Mijaíl Tujachevsky que sería un sobresaliente jefe militar soviético, mariscal, director de la Academia Militar de la URSS, el verdadero creador de la Blitskrieg (guerra relámpago) que tomarían luego los alemanes, y que fue infamemente asesinado por el estalinismo -a él y a toda su familia- precisamente antes de estallar la guerra:

"Sacudiremos Rusia como una alfombra. Después sacudiremos el mundo". (3)

Estamos, como podemos verlo, ante psicologías muy diferentes.

Coherentemente con ello, estilos políticos muy diferentes. Lo que intentamos señalar acá es el origen social de esas diferencias según la coyuntura histórica, las fuerzas sociales protagónicas, y consecuentemente el ritmo del cambio histórico, más allá de nuestros deseos.

Las formas políticas son producto de las situaciones histórico-sociales. Es tan absurdo pretender trasplantar la forma bolchevique a todos los escenarios posibles, como la forma zapatista (poniendo apenas un ejemplo posible de par dicotómico de formas políticas, pero una polémica que vemos hoy). Ninguna de las dos formas tendría sentido en la realidad actual uruguaya, desde el punto de vista social, político y cultural. 

Y menos sentido tiene, por lo tanto, discutir una forma contra la otra como paradigmas contrapuestos, como si se tratase de optar entre uno u otro. De lo que se trata es de estudiar el problema de la forma organizativa dentro del problema socio-político y cultural de nuestro aquí y ahora.

No tiene sentido tampoco discutir una forma contra la otra en cada uno de sus propios escenarios, como ocurre por ejemplo cuando algunas corrientes de izquierda cuestionan al zapatismo por no funcionar como un partido bolchevique.

El funcionamiento zapatista y su forma política pueden por cierto ser cuestionadas, pero dentro de su particular contexto. 

Recíprocamente, hay quienes cuestionan a su vez a los bolcheviques por no haber tenido un estilo político similar al de los zapatistas. De la forma política bolchevique es de lo que estamos aquí hablando, pero discutirla en relación a su propio contexto histórico-social.

Circunstancias históricas específicas crearon esa AMALGAMA que unió y superpuso estos tres elementos: usina de ideas - grupo heroico - conducción.

De esa amalgama resulta el concepto leninista de partido de vanguardia.

4. La extrapolación de las formas políticas fuera de su contexto histórico-social

La amalgama funcionó, en el sentido de que mostró tener un alto grado de eficiencia en la Revolución Rusa. Produjo las ideas necesarias, cargó sobre sus hombros el heroísmo de la lucha recibiendo los golpes, y fue el órgano de conducción.

Grupo heroico, sin duda. Innovador de ideas y de prácticas, sin duda. Pusimos dos ejemplos bien diferentes de héroes innovadores y conductores, ambos trágicos.

Pero elegimos el término "amalgama" no por gusto. Por firme que sea esa mezcla homogénea, esa "disolución de sólido en sólido", los elementos componentes pueden volver a separarse, como el oro del mercurio.

Las circunstancias históricas de la Rusia bolchevique hicieron que esos elementos se separasen, una vez que el momento heroico pasó, y que la urgencia pragmática y oportunista instaló una conducción que necesitó expulsar de sí, violentamente, a la usina estratégica de ideas.

"El Thermidor y la burocratización de la sociedad soviética desde el punto de vista histórico-cultural, consistió en cómo el barbarismo, el despotismo asiático, se tomó su revancha con la tradición política occidental en Rusia, el dieciocho Brumario de Iván el Terrible”,dice BK.

Esa condición de la vanguardia como portavoz e incluso autora de las ideas revolucionarias (el punto "c" de los arriba señalados) es absolutamente excepcional, difícilmente repetible, y sobre todo no deseable.

Es un producto, precisamente, de la debilidad del ejército social de la revolución, la debilidad que hace históricamente necesaria la vanguardia, y peor aún.

Y peor aún

De no existir esa debilidad extrema del ejército social, las ideas de la revolución aparecen antes de la revolución misma, es antes que se difunden, antes que libran su lucha contra las ideas viejas y ganan, y antes que prenden en las masas y se transforman en fuerza material.

Pongamos por caso la violencia revolucionaria en el Uruguay de los sesenta-setenta, tema del que nos ocupamos en una nota pasada (4).

Hubo allí un grupo heroico (hablamos en general y no de un grupo político en particular) que dijo "algo nuevo y algo cierto", pero lo nuevo no era cierto (su concepción particular, "vanguardista", de la lucha armada), en cambio lo CIERTO no era, estrictamente hablando, NUEVO.

Porque las ideas radicales en que se apoyó esa vanguardia armada (lo cierto) ya eran del acervo cultural de la izquierda radical.

No fueron creadas por la vanguardia, que diferencia por ejemplo de los bolcheviques, no tuvo un alto nivel de producción intelectual innovadora.

Los bolcheviques, en cambio, tuvieron que pegar al mismo tiempo los dos saltos.

Partían de una base más o menos marxista, más o menos aceptada por una parte de la intelectualidad radical rusa. Pero la reformulación necesaria en las condiciones concretas de la Rusia de entonces, estaba aún pendiente. La producción intelectual bolchevique (Bujarin, Preobrazhensky, Smirnov, Kollontai, Radek, Rakovsky, Trotsky, Lenin, etc.) fue enorme, contradictoria, fermental, y hecha en caliente.

Y al mismo tiempo, tuvieron que formar la principal fuerza de combate de la revolución, en todos los frentes. 

Para desarrollar este concepto, Gramsci introduce su metáfora militar guerra de movimientos / guerra de posiciones.


"Una guerra de posiciones no está, en realidad, constituida simplemente por trincheras propiamente dichas sino por todo el sistema organizativo e industrial del territorio situado tras el ejército en campaña.

Está impuesta, a menudo, por la rápida potencia de tiro de los cañones, ametralladoras y fusiles, por la fuerza armada que puede ser concentrada en un punto determinado, así como por la abundancia de suministros que hacen posible la rápida sustitución del material perdido tras una penetración enemiga o una retirada...

La misma reducción debe hacerse en el arte y la ciencia de la política, al menos en el caso de los estados avanzados, donde la «sociedad civil» se ha convertido en una estructura muy compleja y que resiste las «incursiones» catastróficas del elemento económico inmediato (crisis, depresiones, etc.). Las superestructuras de la sociedad civil son como el sistema de trincheras de la guerra moderna.

En la guerra, puede tener lugar a veces un feroz ataque de artillería que parece haber destruido lodo el sistema de defensa enemigo y sólo ha destruido de hecho la superficie externa del mismo; y, en el momento de su avance y ataque, los asaltantes se encuentran frente a una línea de defensa todavía efectiva. Lo mismo ocurre en política, durante las grandes crisis económicas".

En lo que sigue, debemos leer Rusia donde dice "Oriente" debido a la censura:

"En Oriente el Estado lo era todo, la sociedad civil era primitiva y gelatinosa; en Occidente, entre el Estado y la sociedad civil había una justa relación y en el entramado del Estado se advertía de inmediato una robusta estructura de la sociedad civil. El Estado era sólo una trinchera avanzada, tras la que se despliega una sólida cadena de fortalezas y fortines". (5)

Las notas de Gramsci estaban sometidas a un doble control de censura. El fascista (que iba directamente a Mussolini) y el del Partido Comunista Italiano que remitía copia a Moscú. Por eso en estas notas también vamos a ver escrito "Trotsky" y "Rosa Luxemburgo" cuando el blanco real de la crítica era el estalinismo del "tercer período".

El estalinismo corresponde al momento en que la conducción burocrática expulsa y combate la innovación intelectual, en la medida en que prefiere cerrar los ojos sobre su propia obra. Es lo que se ha dado en llamar "el termidor soviético".

Esto también se explica por las circunstancias histórico-sociales del momento: agotamiento y desmovilización de la clase obrera, el rol omnipresente y forzado que pasa a jugar la elite política dirigente, la grave situación de emergencia social, económica y militar, la recomposición sobre la marcha de esa elite dirigente y la presión y cooptación de otras fuerzas sociales y el tipo de movilidad social y diferenciación social en esa emergencia, y los puntos ciegos de la formación ideológica bolchevique (productivismo socialdemócrata etc.), entre otras cosas. (6)

En ese momento se instala el "punto d" que mencionamos más arriba como criterio de verdad: las ideas correctas pasan a ser las que sostiene ese pretendido partido de vanguardia.

Las circunstancias históricas también explican la propagación internacional de ese modelo organizativo y su constitución como un paradigma en el movimiento revolucionario mundial.

La instalación de este paradigma como EL tipo de organización política de vanguardia es uno de elementos de ese concepto ahistórico de la organización política.

Terminaremos entonces recordando la forma en que, explicando el desarrollo de una secta a partir de esta dinámica, expone esto Hal Draper en "Hacia un nuevo comienzo":

"...este camino de invernadero hacia el 'partido' revolucionario es algo así como esto: se levanta la bandera del Programa Correcto para establecer su frontera orgánica.

Se hace sin considerar la situación objetiva porque es un imperativo suprahistórico. ... Se declara como el Partido Revolucionario, y ya que tiene el Programa Correcto, los trabajadores tendrán que llegar hasta su puerta... y ya tiene usted su secta"(7)

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(1) La entrevista completa puede bajarse de aquí: http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=3939 .

EA es el traductor del libro de BK "El junco pensante: los intelectuales y el estado soviético de 1917 al presente", premiado por la Fundación Isaac Deutscher, traducido pero no publicado en español. El autor nos ha dicho que si conseguimos publicarlo, cede sus derechos, lo mismo EA. ¿Alguna idea?

(2) Ver por ejemplo Isaac Deutscher, El profeta desarmado. En este libro imprescindible se hace un análisis histórico muy completo y abarcativo del proceso de degeneración de la Revolución de Octubre, pero se termina poniendo el origen último en la prohibición de las fracciones en el X Congreso del PCR (b), 1920.

(3) Vladimir Mayakovsky, digamos además, se había suicidado unos años antes. La causa del suicidio es incierta pero ya había empezado la persecución, este texto es de Pravda un mes antes del suicidio:

"Sobre los caprichos del izquierdismo: ...la intelectualidad pequeño-burguesa revolucionaria, que se unió al proletariado cuando ya se había definido y establecido firmemente su victoria, comienza a sentirse la sal de la tierra.

Desconectada del pasado proletario, de su tradición de lucha, la intelectualidad tiende a considerarse como más a la izquierda, más revolucionaria que el proletariado mismo. No cabe duda de que oímos una falsa nota izquierdista en Maiakovski".

(4) Gracias por el fuego. La violencia política en Uruguay en los sesenta-setenta. http://www.surda.se/ArticulosEnPortada/Uruguay%20Gracias%20por%20el%20fuego.htm, y Posta Porteña Nro. 907.

(5) Cuadernos de la Cárcel. Puede encontrarse en numerosos lugares.

(6) Véase: Christian Rakovski, Los peligros profesionales del poder, http://www.marxists.org/espanol/rakovski/1928/08-1928.htm. y Charles Bethelheim, Las luchas de clases en la URSS, Segundo Período.
(7) http://www.fundanin.org/draper2.htm

FERNANDO MOYANO - postaporteñ@ 910 - 2013-02-11 11:11:44
postaporteñ@_______________________________

Uruguay- EL PARTIDO SOCIALISTA COMBATE A LA INFLACIÓN

 

Chalaneos (3) fraudeamplistas …

William Yohai 11 de febrero de 2013

Ayer nomás “La República” (1) informaba:

 “Somos consientes de que las negociaciones con los sectores agroexportadores alimentarios están condenadas al fracaso o a la obtención de logros muy limitados, tipo “el asado del Pepe”, sostiene el documento del economista del PS, Fernando Isabella.

Bajo la interrogante “¿Qué hacemos con la inflación?”, el Partido Socialista (PS) difundió un documento elaborado por Isabella en el que se asegura que el actual proceso es “manejable”. No obstante, en el trabajo se plantea una serie de medidas que a su entender podrían ser atendidas a la brevedad.

“Los sectores agroexportadores jamás van a asegurar el suministro de su producción al mercado interno a un precio razonable, la lógica del sistema capitalista implica la obtención de la máxima ganancia posible”, indica.

En ese sentido añade que “esa lógica hace que los precios internacionales de los commodities se trasladen al mercado interno, y esta sí que es una de las causales más directas del aumento de la inflación”.

El economista del PS sostiene que es necesario “considerar medidas tributarias que regulen el traslado de los precios internacionales al mercado interno, particularmente de productos de exportaciones sin valor agregado (…)”.

Tras opinar que esa medida no debe ser “genérica”, sostiene que los sectores agroexportadores “han gozado de amplios beneficios otorgados por el Estado, entre ellos la renuncia fiscal mediante la aplicación de Declaratorias de Interés Nacional, la baja tributación a la que está sometida está actividad, y la eliminación de impuestos, como lo fue el Impuesto de Primaria”.

En el documento se asegura que “En lo inmediato se plantea el ajuste normativo y en la fiscalización del impuesto a la renta agropecuaria, y por el principio de equidad tributaria, eliminar la excepción del impuesto de Primaria a los propietarios de la tierra de uso agropecuario”, precisa.

Deuda

Por otra parte, Isabella destaca que “el proceso inflacionario actual nada tiene que ver con los niveles de gasto público, que dan cuenta de una parte muy pequeña, casi insignificante, de los incrementos de la demanda. Esto no implica que la situación fiscal no sea importante, claro que lo es, pero no por motivos inflacionarios, sino por aspectos como el endeudamiento y el monto de intereses que el país paga por su deuda”, agrega.

“En el corto plazo, las respuestas que intenta el gobierno como las negociaciones con sectores concentrados para que bajen sus precios y una política monetaria más restrictiva, sin ajustes salvajes en el gasto público ni cortes a la tendencia a las mejoras salariales de los trabajadores, son correctas para intentar compatibilizar una inflación manejable y mantener las conquistas sociales y económicas de este ya largo proceso de desarrollo que estamos viviendo”, expresa.

Impuesto a la Renta

En el marco del análisis económico que realiza el dirigente socialista, se plantea la necesidad de evaluar la reforma tributaria instrumentada en la administración del ex presidente Tabaré Vázquez.

“(…) a cinco años de la reforma tributaria, se considera conveniente una evaluación y desde ya adoptar los ajustes normativos y en la gestión tributaria que contribuyan a alcanzar sus objetivos, entre ellos que el Impuesto a la Renta contribuya a la redistribución de ingresos”, puntualiza.

“Indexación salarial, herramienta de trabajadores”

La necesidad de conservar y ampliar los logros obtenidos en los gobiernos del Frente Amplio, y en especial el poder adquisitivo del salario son destacados en el informe económico difundido por el Partido Socialista.

“La indexación salarial es la herramienta que tienen los trabajadores para evitar que el peso del ajuste caiga exclusivamente sobre ellos. No se les puede exigir a los trabajadores que no busquen que la inflación no les quite salario real. No se trata solo de bajar la inflación; se trata de hacerlo sin comprometer los importantísimos logros obtenidos en los últimos años”, advierte el documento., El economista Fernando Isabella remarca que la “baja inflación no es el fin que perseguimos, es un medio (muy importante) para asegurar que mejore la calidad de vida de las mayorías”.”

Lamentamos no contar con la versión original y completa del documento elaborado por Isabella.

Si lo reportado responde al mismo podemos compartir en términos generales sus consideraciones. Obviando por supuesto la incomprensible timidez de los planteos. Así, la frase

El economista del PS sostiene que es necesario “considerar medidas tributarias que regulen el traslado de los precios internacionales al mercado interno, particularmente de productos de exportaciones sin valor agregado (…)”.

Que refiere obviamente a las detracciones a las exportaciones agropecuarias (“sin valor agregado”) no menciona el “nombre maldito”.

Se sabe, los “los agroexportadores “se han visto beneficiados por el proceso de revaloración de la tierra. La sumatoria de todos los beneficios (…) hace que este sea uno de los sectores que en nuestro país se benefician de una renta extraordinaria lo cual implica que resulta lógico que su aporte tributario debe ser aumentado en beneficio de la sociedad (…)”.

No son nenes de teta. Pregúntenle a Cristina, si no, que pasa cuando de verdad se enojan. Entonces, Isabella, que según vemos en Internet es un joven economista que ocupa cargos de gobierno, se cura en salud…las detracciones, sugerirlas, ni siquiera nombrarlas

( NdeR: la o las preguntas a Cristina, serán para saber como en su pais se combatre la inflacion..???? es el cuarto país con mayor inflación en el mundo y sólo es superado en este terreno por Sudán, Sudán del Sur y Bielorrusia)

Y así sigue el documento, emitiendo criterios en general compartibles pero que sabemos, nunca se llevarán a la práctica. Nunca, claro, bajo ningún gobierno de los 4 partidos con representación parlamentaria hoy

Por supuesto, la aventura de Isabella no podía quedar sin respuesta: Hoy (apenas pasaron 24 horas) (2) a través del matutino caganchero el economista recibe digna respuesta.

Nada más ni nada menos del secretario general del partido: Yeru Pardiñas

Hace ya varios años habíamos elaborado un proyectito de imposición progresiva a la propiedad de la tierra. Un grupo de estudiantes nos convocó a la FEUU a exponer el mismo. Pardiñas, entonces integrante del directorio del Instituto Nacional de Colonización estaba presente.

Su cara de asco al escuchar nuestra exposición (cuya propuesta impositiva era bien modesta, por cierto) merecería algún lugar en la historia universal de la expresión facial. Como no tenía mejores argumentos no tuvo más remedio que recurrir al manido “productor con 500 hectáreas de tierra en el basalto que apenas puede vivir con las ganancias de su campo”. Especie de caballito de batalla tras el cual es esconden los latifundistas nacionales y extranjeros que poseen pedazos cada vez mayores de nuestra tierra productiva.

La historia transcurre y hoy Pardiñas no le responde a este escriba. Sin nombrarlo ni aludirlo combate las ideas de su conmilitón socialista

“Partido Socialista presentará una propuesta para combatir el alza de precios a partir de una revisión de la tasa de interés del Banco Central. También se plantea mejorar la eficiencia del gasto público en las compras estatales.

El déficit fiscal del 2,8% del Producto Interno Bruto (PIB) y la suba de precios que alcanzó el 1,8% en enero, preocupa al Partido Socialista. El sector está preparando un documento en el que plantea una serie de medidas para "contener" la inflación, dijo a El País el secretario general y diputado socialista Yerú Pardiñas.

"Lo que estamos evaluando es que hay que seguir generando medidas de manejo económico que ayuden a consolidar la situación de crecimiento que está teniendo el país", explicó el legislador.

La iniciativa implica la necesidad de analizar "con mayor precisión el porcentaje de la tasa de interés de referencia del Banco Central", que en la actualidad se encuentra en 9,25%. Pardiñas explicó que no se tratará necesariamente de una "corrección", pero sí de una "revisión" de los valores de la mencionada tasa de referencia.  

"Si bien es cierto que levantar la tasa es un estímulo para retirar pesos de la circulación, también a la larga termina operando en contra. Lo que pensamos es que hay que analizar fuertemente para ver si podemos bajar el costo financiero que estamos teniendo en costear esta medida", acotó.

Por otra parte, los socialistas plantearán la necesidad de mejorar la eficiencia del gasto público. "Hay que adecuar mejor los pagos que tiene el Estado en materia de compras, es decir buscar una forma para ser más eficiente en la ejecución, y tratar de ser más estrictos en la competencia para lograr mejores costos en las licitaciones", sostuvo Pardiñas.

Si bien la suba de precios preocupa a los socialistas, el sector no es proclive a retirar de los convenios colectivos con el sector público la "cláusula gatillo", por la cual si la inflación alcanza los dos dígitos se debe volver a convocar a la negociación colectiva para un nuevo ajuste en las remuneraciones. La medida supondría un incremento del gasto social. Sin embargo, para los socialistas hay que mantener la "cláusula de salvaguarda" y no desvincular la inflación de los salarios como opinaron algunos analistas económicos, dijo Pardiñas.

IMPUESTOS. Aunque en la orgánica socialista no se definió ninguna posición oficial respecto al paquete impositivo que plantea la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Pardiñas indicó que para cobrar más tributos "primero se deben resolver problemas de infraestructura que permitan ser más eficientes en la producción y abaratar costos de transporte y logística".

"En la medida que nosotros no resolvamos algunos temas eso va en contra de tener un nivel impositivo mejor, porque no se pueden aumentar impuestos si a las empresas no se le generan condiciones para que bajen sus costos", explicó el secretario general del PS.

También se refirió a la disputa existente entre la OPP (liderada por Gabriel Frugoni) y el equipo económico oficial y dijo que "no se trata de generar una competencia sobre quién sale con la mejor propuesta".

Agregó que el PS "no se alinea automáticamente" a ninguno de los dos grupos, sino que mantiene una postura propia según el tema en discusión. "Hemos tenido debates con todos los sectores. Con el impuesto a la tierra planteamos algunas diferencias, que no fueron iguales a las del MPP. En el tema de la devolución del IVA también presentamos propuestas diferentes a las de Economía. No hay alineamientos permanentes", concluyó.”

Traducido al castellano: no le podemos poner más impuestos a los terratenientes y el agronegocio si antes no mejoramos la infraestructura.

Tesis absurda si se toma en cuenta que para 2010 los terratenientes habían obtenido por la vía de la revaluación de sus campos y la renta de la tierra un aumento patrimonial superior a 30.000 millones de dólares. Incremento patrimonial que siguió produciéndose hasta hoy.

Todo esto sería muy banal si no fuera porque están en juego los intereses de los trabajadores y el destino del país.

De todas formas uno se queda con la duda:

¿serán propuestas como la de Isabella parte de un plan para continuar mostrando contradicciones que en realidad no existen en el seno del partido de gobierno y así evitar la fuga de militantes y votantes “por izquierda”?

O por el contrario: ¿serán contradicciones reales?

Lo importante a efectos de los intereses populares es que “todo suma”. A la hora del ejercicio del poder tenemos claro cual tipo de propuestas (por tímidas que puedan ser las de personas como Isabella) serán implementadas. En definitiva a la hora de votar Isabella sumará con Tabaré, Astori, Mujica, Pardiñas y tutti cuanti. El que se va a joder es el pueblo.

A pocos días de la muerte de Reinaldo Gargano hemos de decir en su homenaje que fue, en marzo del año 2004, el único parlamentario que se opuso (aunque votó igual por disciplina partidaria) a la ley que quitó al Poder Ejecutivo las facultades para imponer detracciones a las exportaciones agropecuarias. Dicha ley que quedará como uno de tantos objetos de destaque el día que se organice un museo a la vergüenza nacional, fue votada por los 4 partidos presentes en el Parlamento Nacional.

El FA desnudaba así, en un episodio que en su momento tuvo escasísima repercusión pública, su decisión de continuar a muerte con la política económica neoliberal.

Transcribimos más abajo, para mostrar que el tema no es en  absoluto nuevo, un trabajo que redactamos en setiembre de 2007 en relación a la inflación y las detracciones.

PROPUESTA DE INSTALAR DETRACCIONES A LA EXPORTACIÓN DE PRODUCTOS PRIMARIOS.

En estos días se ha conocido la cifra de inflación del mes de agosto. La misma alcanzó el 1,8%.

Considerando los últimos 12 meses, la inflación alcanzaría el 9%.

Si tomamos los 8 primeros meses del año, ésta rondaría el 8%.

La meta que se había fijado el equipo económico era de 4,5%-6,7%. Lo cual significa que a menos que los precios bajen en forma significativa en los meses que quedan para finalizar el año, dicha meta ha sido ampliamente superada.

Es lógico esperar que la inflación alcance el 10% durante este año de 2007.

A estas alturas consideramos imprescindible efectuar algunas consideraciones sobre el fenómeno inflacionario.

En primer lugar, es necesario aclarar que la inflación es el aumento de los precios al consumo en un período de tiempo.

Se realiza en base a un relevamiento de los precios de una canasta de productos y servicios de amplio consumo que el Instituto Nacional de Estadísticas realiza mensualmente.

La cifra de inflación constituye así un promedio que no refleja exactamente cuánto se modificaron en un período los precios de lo que consume una familia concreta.

Por ejemplo, los precios que más han aumentado este año son los de aquellos artículos (básicamente alimentos) que consumen los trabajadores, y dentro de ellos, los de menores ingresos.

Por el contrario, los precios de artículos de consumo durable, sobre todo electrónicos, televisores de pantalla plana, computadoras, equipos de audio, etc., no han aumentado, o incluso, han bajado de precio.

Desde un punto de vista económico la inflación es siempre un fenómeno indeseable.

Básicamente, porque erosiona el poder adquisitivo de los salarios.

Existen mecanismos que permiten acompasar el crecimiento de estos con el de los precios. Pero, en un mercado de trabajo presionado por una tasa de desocupación relativamente alta y la existencia de una proporción (más de 40%) de trabajadores “en negro”, o sea, sin seguridad social, los patrones tienen a su favor la fuerza para postergar los aumentos de salarios que permiten acompañara el crecimiento de los precios.

En la actualidad, la existencia de pautas salariales que prevén aumentos anuales de salarios para compensar la inflación lleva a que se produce un significativo “atraso” de los aumentos de salarios con los aumentos de precios.

Cada día, al aumentar los precios y mantenerse constantes los salarios, el poder adquisitivo de éstos se reduce. Esa reducción no es compensada por el aumento salarial a fin de año, que vuelve a “poner en hora el reloj”, pero no repone lo que se perdió durante el año.

Desde un punto de vista histórico una inflación de 10% anual no es alta, por lo menos en nuestro país.

En años tan recientes como algunos de la década de los 90 del siglo pasado conocimos inflaciones superiores a 100%.

Lo que da a esta cifra de 10% una especial significación es el énfasis que la actual política económica ha colocado en el control de la inflación como la variable clave de la economía. El Banco Central del Uruguay tiene, efectivamente, como su principal cometido, controlar la inflación.

CAUSAS DEL ACTUAL REBROTE INFLACIONARIO.

Éste es, en economía, siempre un tema muy debatido. Esto se debe a que cuando alguien opina de temas sociales y económicos siempre asume, aunque lo niegue, y diríamos, especialmente si lo niega, una posición de clase. O sea, cuando opina, está defendiendo intereses.

En este caso, opinamos que la inflación que estamos padeciendo tiene básicamente dos orígenes:

1)      Una coyuntura climática adversa a varios cultivos alimenticios, particularmente hortalizas y vegetales (papa, boniato, morrones, zanahorias, zapallos, etc.).

2)      Una situación, que puede ser estructural, no coyuntural, o sea, que puede persistir en el tiempo, caracterizada por el aumento internacional de todos, sin excepción, los commodities agropecuarios. Se define como commodities aquellos productos que tienen una calidad internacional uniforme y se transan, por lo tanto a precios equiparables en todos lados, teniendo en cuenta los costos de los fletes hacia y desde los mercados de referencia.

Dentro de este grupo de productos tenemos la carne, los lácteos (la leche en polvo y sus derivados), el trigo, el maíz, la cebada, los oleaginosos (soja, girasol), el arroz y por último la lana.     

La primera causa de inflación tenderá a resolverse sola en la medida en que el clima se regularice y los productos que resulten  de nuevas siembras salgan al mercado.

La segunda es de más difícil solución.

El aumento de estos precios se debe básicamente a dos factores. A) La incorporación de millones de consumidores de China e India al mercado de los mismos B) La política de Estados Unidos y de otras potencias centrales de sustituir en la medida de lo posible combustibles fósiles (petróleo y gas) por combustibles producidos a partir de productos agrícolas, básicamente etanol producido desde  almidones y azúcares (maíz, caña de azúcar) y biodiésel producido a partir de aceites vegetales.

Este fenómeno ha generado una competencia por las tierras agrícolas disponibles que reduce finalmente la cantidad de alimentos que se pueden producir.

Los precios internacionales de los commodities se trasladan al mercado interno y existen cadenas productivas que los hacen subir en forma generalizada.

Por ejemplo, el aumento del precio del maíz hace subir el precio de las raciones, que a su vez hace subir el precio de las raciones que se utilizan en la producción de pollos, huevos y cerdos.

Estos aumentos, que constituyen una maldición para la mayoría de la gente, que somos consumidores, generan grandes ganancias para unas pocas personas y empresas que son productoras de dichos productos.

Un puñado de frigoríficos, estancieros, grandes superficies comerciales y otras grandes empresas aumentan significativamente sus utilidades.

Algunos pequeños productores también se benefician. Pero debemos señalar que, en el caso de las hortalizas y vegetales el aumento de los precios es resultado de una menor producción, por lo cual el beneficio de los pequeños productores es más que dudoso.

¿Cómo se resuelve este problema?

Desde el punto de vista de los trabajadores tiene dos posibles soluciones.

1)      Bajar los precios de los productos de primera necesidad

2)      Aumentar los salarios para compensar dichos aumentos.

La segunda solución es de lenta instrumentación. La política económica imperante se opone fuertemente al aumento de los salarios. Su principal argumento, ESTO PRODUCE INFLACIÓN!!!

Sin embargo, vemos como, con una política salarial que, es verdad, ha aumentado los salarios reales en los últimos años, los mantienen aún muy por debajo de los niveles que tenían en el año 2001 (antes de que hiciera explosión la crisis económica), la inflación está aumentando y ha sobrepasado ampliamente las previsiones del Ministerio de Economía.

Instrumentar aumentos salariales que compensen la inflación será tarea de la lucha de los trabajadores. Pero, no debemos perder de vista que la mayoría de los mismos no está ni siquiera sindicalizada. Por ello, si bien este recurso se debe utilizar al máximo, sus efectos serán parciales y tardíos.

Para actuar sobre el primer aspecto mencionado existen dos posturas ideológicas.

A)    La que predomina en la Academia económica y en el Gobierno: Se debe reducir la masa monetaria, es decir, el dinero circulante y el crédito para que, habiendo una oferta de bienes y servicios constante, los precios de estos bajen. Consecuentemente, el Gobierno ha tomado dos medidas, por lo menos dentro de lo que nosotros conocemos, una, que el Banco Central y el Banco de la República dejen de comprar dólares. La otra, subir la tasa de interés.

El resultado de estas medidas será, como dice la teoría, pero también como ha demostrado la amplia experiencia nacional e internacional, bajar el valor del dólar, reducir el dinero circulante, o sea, la actividad económica, disminuir la producción y el empleo, o por lo menos, disminuir el ritmo de crecimiento de éstos, y aumentar las importaciones.

Esto último tiene un efecto que refuerza lo anterior. El frenazo a la inflación que logró el Gobierno de Lacalle a inicios de la década del 90 utilizando medidas similares a éstas, significó la destrucción del aparato productivo industrial del país.

El otro aspecto de la política que empleo el Presidente blanco fue la apertura económica. Ésta persiste hoy día. Así, se estaría liquidando el tímido renacimiento que está teniendo efecto en la actividad industrial del país.

B)    La que es hoy minoritaria. O sea, propiciar medidas que, además de combatir la inflación promuevan una redistribución del ingreso a favor de los más pobres.

Existen unos impuestos conocidos en el país desde hace muchos años, llamados detracciones, que gravan las exportaciones.

¿Qué exportaciones? Sólo aquellas de productos primarios, o sea, productos provenientes del sector minero o agropecuario con baja o nula incorporación de mano de obra (valor agregado). En nuestro país, durante muchos años, la carne, los cueros y la lana estuvieron sujetos a detracciones.

En los años 90 el predominio absoluto de la ideología neoliberal, que combate activamente todo lo que sea impuestos directo, llevó a una eliminación de las detracciones. En el año 2004 se votó en el Parlamento una ley, con la unanimidad de los legisladores, que le quitó al Poder Ejecutivo la facultad de instalar detracciones.   Fueron exceptuados los cueros.

Vemos así, como la industria que utiliza, por ejemplo, cuero y lana está sufriendo en nuestro país por la competencia que le hacen otros países, China en particular, por la materia prima. Exportamos cueros sin procesar e importamos zapatos, o cueros preparados para elaborar prendas. Se da la paradoja que exportamos la soja y el girasol en grano e importamos aceites comestibles. Exportamos trigo e importamos pan y galletitas.

Vemos así un importante aumento del precio del pollo, porque el maíz, insumo fundamental en la elaboración de las raciones se exporta a precios crecientes. Y estamos a punto de importar pollos de Brasil para bajar el precio en el mercado interno.

Es cierto que existen en nuestra economía grupos oligopólicos (pocas empresas que dominan un mercado), o aún monopolios (la cerveza es uno de ellos) que tienen el poder de fijar precios, lo cual hacen, naturalmente elevando los mismos.

Pero no se puede negar que la ausencia a una barrera a la exportación indiscriminada está incidiendo en el actual estado de cosas.

El establecimiento de detracciones, que se debería instrumentar por ley, ya que como dijimos el P.E. sólo no lo puede hacer, permitiría corregir estos efectos.

a)      propiciaría una baja de los precios internos de los productos de la canasta básica de los cuales el país es gran productor y exportador.

b)      Mejoraría la competitividad de las industrias que usan las materias primas de origen agropecuario como insumos.

c)      Permitiría al Estado, representando al conjunto de la sociedad apropiarse de una parte mayor del excedente que produce el campo.

Como toda medida impositiva, ésta generaría ganadores y perdedores.

Ya dijimos que la sociedad en su conjunto ganaría, por las razones ya expuestas.

¿Quiénes serían los perdedores?

a)      Productores agropecuarios. Obviamente, gravar las exportaciones de sus productos haría bajar el precio de los mismos. El objetivo que se busca, que es precisamente ése, los perjudicaría.

El mundo de la producción agropecuaria es extremadamente desigual. Los medianos y grandes productores, sean  o no propietarios de la tierra están disfrutando de un período de prosperidad desconocido en muchísimos años. Es perfectamente lógico y de absoluta justicia que contribuyan al bienestar colectivo con un aporte de éste tipo.

Es necesario señalar que el campo, aún después de la Reforma Tributaria que obliga a las empresas más grandes a cambiar la forma de tributar y a pagar más impuestos continuará pagando alrededor del 10% de su Producto Bruto Interno, cuándo el conjunto de la sociedad paga el 30% de su PBI.

Pero existen pequeños productores que aún en este escenario favorable tienen dificultades para sobrevivir. Por lo tanto, parte de lo recaudado por este impuesto se debería destinar a compensarlos por las pérdidas. Es necesario aclarar que

b)   Industrias que procesan la producción exportable. En realidad, afectaría a los   frigoríficos, ya que estos verían bajar el precio final de su producción y deberían compensar esa baja con los productores. Otra industria que tal vez se perjudique sea la industria láctea, ya que se debe incluir la leche en polvo en la materia gravada. Debería desviar la producción hacia los productos con mayor valor agregado (por ejemplo quesos)

¿Qué condiciones deberían cumplir estas detracciones para no crear efectos negativos sobre la producción?

1)      Deberán ser variables, de tal forma que fluctúen acompañando las variaciones de precios de venta y costos de la producción, a fin de evitar dos efectos indeseables, por un lado que sean demasiado altas y obstruyan la producción y en segundo lugar,  que sean demasiado reducidas, recaudando demasiado poco e influyendo en forma no significativa en los precios internos.

2)      Deben gravar el conjunto de la producción, incluyendo carne, lácteos, granos, lana, cueros, pero también los rolos de madera sin procesar.

Se debe tener muy en cuenta la posibilidad de que los niveles de detracciones produzcan desviaciones en el uso del suelo no deseadas, por ejemplo, gravar las exportaciones de carne solamente llevaría a una reducción del área ganadera en beneficio de otras producciones. Nos preocupa particularmente el avance de la plantación de eucaliptos y el efecto que tendría sobre la misma el gravar las demás producciones del sector.

Como ya dijimos, el uso de los dineros generados deberá destinarse a la asistencia de los pequeños productores, pero también a subsidiar el consumo de productos de primera necesidad y probablemente también los combustibles, principalmente kerosén, gasoil y supergas.

2)http://www.elpais.com.uy/130211/pnacio-695026/nacional/socialistas-presentaran-medidas-para-combatir-el-alza-de-precios/

1)http://diariolarepublica.net/wordpress/inflacion-ps-propone-ajustar-tributos-del-agro/

3) según la RAE: 1. adj.Que trata en compras y ventas, especialmente de caballos u otras bestias, y tiene para ello maña y persuasiva. U. t. c. s.

WY - postaporteñ@ 910 - 2013-02-11 11:06:39
postaporteñ@_______________________________

¡¡¡ VIVAN LOS COMPAÑEROS!!!

 

Informamos que el,domingo 10 de febrero de 2013 ,fallecieron  en Montevideo el compañero CARLOS ALBERTO REZANO CASERES a los 66 años de edad y el  compañero NELSON HERNÁNDEZ CASTILLO, de  66 años de edad

 Carlos “El Potrillo” Rezano (N° 238 en el EMR N° 1) permaneció recluido desde 1972 a 1976 en el Penal de Libertad

Nelson “El Chupete” Hernández (N° 659 en el EMR N° 1)permaneció recluido desde 1972  a 1984, también en el Penal de Libertad y durante el período del Terrorismo de Estado. 

En ambos casos no hubo velatorio 

¡¡ Hasta Siempre, Potrillo!!    ¡¡ Hasta Siempre, Chupete!!

CRYSOL - postaporteñ@ 909 - 2013-02-11 08:25:36
postaporteñ@_______________________________

La Nefasta División entre lo Social y lo Político

 

 Por Juan Luis Berterretche

-Isla de Santa Catarina Brasil-

En un primer momento pudo pensarse que las crisis de las centrales obreras que se arrastraban desde fines del siglo anterior, tenían que ver con la “acumulación flexible” al decir de Harvey /1.

Es decir con la aplicación de la “globalización” y el “neoliberalismo” y la producción en masa de trabajadores superfluos e informales a partir de los 70, que debilitaban la sindicalización Pero hay razones más profundas.

Nos referimos a la aceptación, desde hace más de un siglo de un paradigma que la historia de los fracasos del siglo XX ha demostrado funesto. Se trata de la división entre “brazo político” y “brazo sindical” que inició la socialdemocracia a fines del siglo XIX y que continuó en los partidos obreros reformistas o no, sean socialdemócratas, comunistas, del trabajo, etc.

El precio pagado por esa división sindicato-partido fue el debilitamiento de la potencialidad de lucha de los trabajadores, causado por la aceptación del parlamento como el único ámbito donde enfrentar la dominación del capital.

En términos prácticos, significó la división catastrófica del movimiento de los trabajadores en los denominados “brazo político” y “brazo sindical” con la ilusión de que el “brazo político” podría representar, en su acción legislativa, los intereses de la clase trabajadora organizada en las empresas industriales capitalistas en sindicatos de cada rama del “brazo sindical”.

Pero, con el pasar del tiempo, todo resultó de forma opuesta. El “brazo político”, en vez de usar su mandato político en defensa de los intereses de los trabajadores representando al “brazo sindical”, subordinó los sindicatos al parlamento, lo que en los hechos significó someterlo a la mecánica de las instituciones burguesas y a través de éstas a la política estratégica del Capital /2.

Ese nefasto paradigma en ningún momento proyectó al “brazo político” como impulsor de la lucha de los trabajadores como clase. Los mantuvo dentro de  los límites de las demandas sociales que no ponían en riesgo la acumulación del Capital. 

Al tiempo que amputó los intereses políticos de los trabajadores y confinó a los sindicatos a las luchas estrictamente reivindicativas económicas del trabajo.

De esta manera los supuestos “representantes parlamentarios del trabajo” lograron imponer a sus representados una imposición vital para el Capital: que fuera inadmisible en las “sociedades democráticas” cualquier actividad sindical -y por extensión social- que tuviera objetivos políticos.

Las organizaciones de “intención revolucionaria” del siglo XX aceptaron este modelo. Se limitaron a criticar el reformismo sindical y el cretinismo parlamentario sin comprender que ambas formas de actuación estaban implícitas en la división sindicatos/partidos como parte de un triángulo que se cerraba con el parlamento para resultar funcional al capital.

Esa separación educó a los trabajadores organizados en los sindicatos a no ir más allá de las reivindicaciones que no ponían en cuestión la dominación del capital y circunscribió la actividad de los partidos obreros reformistas en el parlamento a una aceptación explícita o implícita del comando del Capital.

Los dos pilares de la acción de clase de los trabajadores en occidente –partidos y sindicatos- están en realidad inseparablemente unidos a ese tercer miembro del conjunto institucional global: el Parlamento, que forma el tándem de Sociedad civil/Estado político y se torna aquel “círculo mágico” paralizante del cual parece no haber salida.

Tratar los sindicatos junto con otras (mucho menos importantes) organizaciones sectoriales, como si perteneciesen, de alguna manera, apenas a la “sociedad civil” y que, por tanto, podrían ser usados contra el Estado político para una profunda transformación socialista, es un sueño romántico e irreal. Esto es así porque el círculo institucional del Capital, en realidad, es hecho de totalizaciones recíprocas de la sociedad civil y del Estado político, que se inter-penetran profundamente y se apoyan poderosamente una en otro /3.

La crisis de las centrales sindicales y el fracaso de los partidos obreros con influencia de masas en las últimas décadas, es el hundimiento de esa división. Es el resultado de persistir en el sostén de ese anacronismo histórico negativo.

Como contracara, los nuevos movimientos sociales que rechazan ceder su representación política a los partidos de izquierda, expresan la negación a más de un siglo de derrotas de la división entre “brazo sindical” y “brazo político” que culmina en el Parlamento aceptando la jefatura del Capital.

Y esto es así porque: el Capital es la fuerza extra-parlamentaria por excelencia que no puede ser políticamente limitada en su poder de control socio-metabólico del sistema capitalista.

Esa es la razón por la cual la única forma de representación política compatible con el modo de funcionamiento del Capital es aquella que niega la posibilidad de contestar su poder material. Y, justamente por ser la fuerza extraparlamentaria por excelencia, el Capital nada tiene que temer de las reformas decretadas en el interior de su estructura política parlamentaria /4.

La acumulación de frustraciones del siglo XX demuestra que el parlamento es el más inocuo escenario para batallar contra el Capital. Esta situación se agrava en la actual etapa de crisis crónica del Capital, cuando éste no tiene condiciones de ceder ni mínimos beneficios, derechos o libertades a la clase que se le opone. Con el consiguiente acomodamiento de los representantes parlamentarios del trabajo, sobre los que cada vez más, prima el oportunismo.

El poder extra-parlamentario del Capital sólo puede ser enfrentado por la fuerza y por el modo de acción extra-parlamentario del trabajo en todas sus formas. Sólo un vasto movimiento de masas radical y extraparlamentario puede ser capaz de destruir el sistema de dominio social del Capital /5.

Daniel Bensaid y sus “Teoremas”

Daniel Bensaid en Teoremas de la resistencia a los tiempos que corren, a mediados de la década pasada, nos decía que estábamos “frente a una doble responsabilidad: la transmisión de una tradición amenazada por el conformismo y la exploración de los contornos inciertos del futuro”. ...

“Más allá de las diferencias de orientación y de las opciones a menudo intensas, el movimiento obrero de esa época (refiriéndose al siglo pasado) presentaba una unidad relativa y compartía una cultura común. Se trata, hoy en día, de saber qué queda de esta herencia, sin dueños ni manual de uso”....“Hemos iniciado entonces el peligroso tránsito de una época a la otra y nos encontramos en el medio del río, con el doble imperativo de no permitir la pérdida de la herencia y de estar dispuestos a recibir lo nuevo a inventar”/6.

De todos los temas de la tradición obrera que enumera Bensaid, nos centraremos en las relaciones partidos-sindicatos-parlamento porque es allí que encara al sujeto social y su relación con la política.

Para Bensaid: “La lucha política no se disuelve en la lógica del movimiento social. Entre la lucha social y la lucha política, no hay ni muralla China ni compartimentos estancos.

La política surge y se inventa dentro de lo social, en las resistencias a la opresión, en el enunciado de nuevos derechos que transforman a las víctimas en sujetos activos”/7. Lo primero que debemos preguntarnos es ¿existe una “lógica del movimiento social” que nos impone la división entre “brazo sindical” y “brazo político” del movimiento del trabajo?

 Cuando Hegel definió a la libertad como conciencia de la necesidad nos estaba diciendo lo mismo que con total acierto afirma Bensaid: que la “política surge y se inventa dentro de lo social” pues es en la experiencia de la opresión, en las luchas contra la explotación que se formula la “conciencia de la necesidad”, se enuncian nuevas libertades y los sujetos se ponen en movimiento para conquistarlas. Comencemos por tener claro entonces, que la política del trabajo no nace en las cúpulas de las organizaciones políticas de la izquierda, ni en la cabeza de los líderes carismáticos sino en el propio seno de la praxis social.

La política no es entonces un producto de la elucubración separada de la realidad sino un fruto de la acción de masas.

Sigamos el razonamiento de Bensaid: “Sin embargo, la existencia de un Estado como institución separada, a la vez encarnación ilusoria del interés general y garante de un espacio público irreductible al apetito privado, estructura un campo político específico, una relación de fuerzas particular, un lenguaje propio del conflicto, donde los antagonismos sociales se manifiestan en un juego de desplazamientos y de condensaciones, de oposiciones y de alianzas.

En consecuencia, la lucha de clases se expresa allí de manera mediada bajo la forma de la lucha política entre partidos”/8.

Es esa “manera mediada bajo la forma de lucha política entre partidos” la que está en cuestionamiento hoy por innumerables movimientos sociales.

¿Debemos aceptar el escenario del Estado como “encarnación ilusoria del interés general”, que por otra parte con las privatizaciones y la diseminada corrupción ha dejado de ser “espacio público irreductible al apetito privado”, como el único campo político posible?

¿Debemos aceptar las reglas del juego de la democracia burguesa como la escena privilegiada del accionar político del trabajo?

En el caso de Latinoamérica: con Estados que criminalizan los reclamos sociales o que directamente asesinan campesinos, indígenas y militantes sociales poniéndoles el rótulo de terroristas; o que permiten que esos crímenes se realicen con impunidad; o que reprimen a los estudiantes que luchan por una educación pública gratuita y a los trabajadores rurales sin tierra que exigen la aplicación de la reforma agraria en toda América Latina y el Caribe.

Con un sistema político envilecido por la impunidad de la corrupción y el nepotismo a todos los niveles y en todos los países, incluidos los antiguos partidos de izquierda luego de la instauración de gobiernos “progresistas”; un sistema de partidos que en todo su espectro claudica al neoliberalismo y a las multinacionales.

Y todo esto en un panorama continental de cuestionamiento de la mayoría de la población a las instituciones de dominación burguesas-imperialistas -que en varios casos han llegado al colapso frente al empuje popular-; ¿debemos seguir atados a la “manera mediada bajo la forma de lucha política entre partidos”?

¿Entre cuáles partidos? Ya que son casi inexistentes o testimoniales los que intentan defender los intereses de los sectores populares.

Continúa diciendo Bensaid: “Ya que la dialéctica de la emancipación no es un río largo y tranquilo: las aspiraciones y las expectativas populares son diversas y contradictorias, a menudo divididas entre la exigencia de libertad y la demanda de seguridad. La función específica de la política consiste precisamente en articularlas y conjugarlas”/9.

Los movimientos sociales continentales empiezan a demostrar en algunos casos, su capacidad de articular y conjugar las “aspiraciones y expectativas populares” y estructurarlas en un programa común.

Los organizadores y movilizadores sociales obtendrían mucho mejor resultado y se sentirían más realizados si se integraran en estos movimientos y se dedicaran a la tarea de ayudar a formular sus necesidades y a impulsarlos y aglutinarlos bajo sus demandas. Abandonando la desgastante tarea de autoconstrucción de pequeñas organizaciones políticas, repitiendo fórmulas obsoletas.

Estamos hablando de un nuevo sujeto social-político que toma conciencia de sus necesidades y las articula en el plano social y las conjuga en el plano político.

De lo que hablamos es que adquiere relevancia y urgencia la necesidad de contraponer a la fuerza destructiva extra parlamentaria del capital la correcta acción extra parlamentaria de un movimiento socialista radicalmente re-articulado.

Como lo atribuye a Laclau, Bensaid no renuncia al horizonte de unificación de lo social y lo político. Por el momento nos describe un panorama contradictorio: “¿Movimientos acéfalos, reticulares, rizomáticos, obligados por las derrotas a quedar acorralados en una interiorización subalterna del discurso dominante?

Pero también redespliegue del movimiento social en los diferentes ámbitos de la reproducción social, multiplicación de espacios de resistencia, afirmación de su autonomía relativa y de su temporalidad propia. Todo esto no es negativo si se va más allá de la simple fragmentación y se piensa en la articulación”/10.

El paisaje continental nos da algunas pautas alentadoras. En las revueltas populares de los últimos años se pudieron detectar organizadores y movilizadores social-políticos junto a sus propios movimientos, trascendiendo los límites que les adjudica la democracia burguesa y lanzándose con éxito a “articular” y “conjugar” las demandas en el plano político. Quizá el horizonte de unificación no esté tan lejano sí -en las palabras y en los hechos- caminamos decididos hacia él.

Algunos ejemplos del nuevo sujeto social-político continental

Los campesinos de Chiapas –organizados en el EZLN- eligieron un camino diferente. En silencio defienden sus territorios del gobierno y las corporaciones y salvaguardan sus producciones de los intentos destructivos del mercado. Y por ese camino han crecido y se han fortalecido. Y antes, en medio de un proceso electoral se propusieron- “escuchar abajo” a los sujetos socio-políticos explotados, discriminados, segregados, para que, a partir de su autonomía, establezcan las bases de un programa anticapitalista, como “proyecto de nación”. Y evitaron el derroche de esfuerzos de participar en elecciones digitadas y manipuladas por el imperio. Que es de lo que se compone hace décadas la política mexicana.

Esto no quiere decir que se descarte en absoluto ni la participación electoral ni la intervención parlamentaria. Pero debemos aprender de las últimas experiencias continentales en ese sentido.

Los cocaleros del Chapare, los indígenas de Omasuyo, los pobladores de El Alto y otras innumerables organizaciones sociales y étnicas de Bolivia, optaron por el escenario electoral para disputar el gobierno con todos los partidos del sistema.

Pero esto, sin delegar la formulación de su programa ni su representación en los políticos profesionales que estafaron sistemáticamente sus esperanzas. La intervención electoral en Bolivia se realizó sobre la base de un enorme movimiento social que representaba a los pueblos originarios que, a su vez, son mayoría en el país. Y con el antecedente inmediato de un enfrentamiento al Capital violento y extenso en términos de territorio y de tiempo. Cortes de carreteras, invasión de haciendas y/o bloqueo de ciudades, asedio a los parlamentos oligárquicos, derrocamiento de dos presidentes lacayos del imperio, huelgas y piquetes, choques violentos entre la población y el aparato represivo. Y en esos choques, tanto ejército como policía tuvieron síntomas de disgregación.

Fue esta decisiva batalla del movimiento popular la que terminó imponiendo por primera vez en 500 años un presidente aymara –Evo Morales- en un país de población mayoritariamente indígena. En un proceso electoral en el marco de una clase capitalista vapuleada. No en unas elecciones bajo el pleno control de una burguesía estable o a la ofensiva. Por eso fue una gran conquista democrática que se extendió en luchas por el reparto o recuperación de tierras, en defensa de la soberanía sobre los recursos naturales y contra el imperialismo hegemónico.

Como explica el vicepresidente García Linera: “El primer componente central del “evismo” es una estrategia de lucha por el poder fundada en los movimientos sociales. Esto marca una ruptura con las estrategias previas que ha conocido nuestra historia política y buena parte de la historia política continental y mundial.

Anteriormente, las estrategias de los sectores subalternos estaban construidas a la manera de una vanguardia política cohesionada que lograba aglutinar en su base social a estos movimientos.”...“En otros se trató de una vanguardia política democrática-legal o armada que lograba arrastrar o empalmarse con movimientos sociales que la catapultaban”...”El “evismo” modificó ese debate, al plantearse la posibilidad de que el acceso al poder sea obra de los propios movimientos sociales”/11.

Es que en Bolivia, desde la guerra del agua en Cochabamba se venía conformando un movimiento social-político que no separaba las demandas sociales de las políticas, porque no era parte de la tradición europea del brazo sindical/brazo político. La participación de los pueblos originarios en luchas nacionales no divide su programa en mínimo y máximo.

Esta división es una tradición que las corrientes socialistas urbanas del continente heredaron de la socialdemocracia europea y los partidos comunistas, que al dividir en sindicatos y partidos la acción del trabajo, consiguió fraccionar el programa en uno mínimo que abarcara las reivindicaciones posibles de obtener bajo el Capital, que se adjudicaba como tarea a los sindicatos, y se gestionaban en las instituciones burguesas y un programa máximo que conduciría al Socialismo, que se mencionaba en los aniversarios y podía postergarse para un futuro lejano e incierto.

No nos vamos a extender en todos los ejemplos, pero recordemos que en Ecuador el proceso electoral que llevó a Correa a la presidencia fue posterior al derrocamiento de tres presidentes por un movimiento popular movilizado que tenía contra las cuerdas a una burguesía en descomposición. Y en Venezuela la consolidación del proceso de cambios iniciado por Chávez se concreta luego que el movimiento de los pobladores de las barriadas pobres suburbanas de Caracas invadió las calles y derrotó un golpe imperialista, rodeando con multitudes enfurecidas el Palacio de Miraflores y exigiendo el retorno del presidente depuesto.

El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) en el 2005, se desplazó a pie doscientos kilómetros de Goiania a Brasilia en una Marcha Nacional por la Reforma Agraria, para presentar al gobierno Lula un programa económico contrario a la orientación neoliberal que aplica el gobierno del PT Y el mismo año realizó en varios estados, una coordinación de movimientos sociales contra el modelo económico, “demostrando la capacidad de los movimientos de pensar más allá de las pautas específicas de reivindicación”, como remarcaron en su mensaje del 06 de enero del 2006. El MST es independiente de la central de trabajadores (CUT) y del PT Y se opone a la orientación de favorecer la expansión de las agro-industrias que en la actualidad impulsa el gobierno del PT /12.

Organizaciones sociales y militantes políticos de Uruguay, sumaron sus esfuerzos en un frente por la defensa del agua. Plebiscitaron y aprobaron una reforma de la constitución (octubre del 2004) –por primera vez en el mundo- que impide por ley la privatización de ese elemento vital. Su conquista fue luego en parte burlada porque el movimiento que impulsó el plebiscito del agua no tuvo continuidad en otras luchas y otras demandas y se disolvió en medio de las expectativas ilusorias creadas por las posibilidades electorales del Frente Amplio.

Esta experiencia nos subraya la necesidad de que los movimientos sociales no deleguen en dirigentes o partidos de “izquierda” sus expectativas políticas y asuman directamente sus intereses, sin mediadores que luego resultan agentes del enemigo. Debieron pasar ocho años para que recién en 2012 un nuevo importante movimiento contra la mega-minería a cielo abierto y en defensa de la tierra y los bienes naturales esté en un proceso alentador de acumulación social-política /13.

Sin embargo, parte de la izquierda que rechaza al Frente Amplio, se distrae preocupándose sobre como participar en el próximo proceso electoral, debatiendo y evaluando nuevas fórmulas políticas, hasta ahora ausentes de bases populares reales. Es momento de apoyar la acción creativa programática de los movimientos que tienden a conformarse como social-políticos y que aceptan como punto de partida la reforma agraria, hoy la principal consigna revolucionaria continental.

En la República Argentina, provincia de la Rioja, los pobladores del valle de Famatina /14 -un paraíso de producción de aceitunas y vides-, desde el 2006, se enfrentan a la mega-minera Barrick Gold y su proyecto minero en el cerro Famatina que intenta destruir glaciares y envenenar sus deshielos. Se lanzaron contra este proyecto minero, junto a los pobladores de Chilecito, Pituil y Campana con acciones de bloqueo de caminos para impedir que las multinacionales se instalaran en la cordillera de los Andes. Los pobladores de Andalgalá en Catamarca bloquearon también los accesos a los nevados de Aconquija en los Andes contra el proyecto minero de Agua Rica. Tenían la experiencia destructiva de la minera Alumbrera desde 1997 -emprendimiento de mayor producción de oro en Argentina- que venían denunciando desde años anteriores. En Chubut a mediados de diciembre 2012 la lucha de los ambientalistas logró suspender los planes mineros del gobierno provincial. Así como estos, innumerables enfrentamientos se desarrollaron y se siguen desarrollando en nuestra cordillera y lograron la imposición de una Ley de defensa de los glaciares y peri-glaciares, desvirtuada en parte por los parlamentarios del gobierno.

Este fue un triunfo de movimientos, organizaciones ambientalistas y asambleas ciudadanas que tomaron un carácter nacional y asumieron las demandas políticas sin intervención de partidos.

Éstos son sólo algunos ejemplos de los movimientos que batallan en todo el continente. En Latino América y el Caribe hay 173 proyectos empresariales de minería a cielo abierto en donde intervienen 244 empresas diferentes.

En su totalidad estas explotaciones están en conflicto con 212 comunidades indígenas afectadas. Los seis países con mayor cantidad de poblaciones originarias agredidas por la minería a cielo abierto son Argentina con 39 comunidades; Brasil y Chile con 34 cada uno; Perú con 32, Bolivia con 22 y Colombia con 20.

Las principales causas de conflicto son: la expulsión o desplazamiento forzado de pobladores indígenas; la violación de derechos y leyes medioambientales; la contaminación de aguas y suelos por desechos mineros; la inundación de tierras; la contaminación por humos y las amenazas y engaños a la población local /15. Y a esto hay que sumar los conflictos por la expansión de las agroindustrias en el continente.

Como vemos, las variantes de trascender el espacio específico de lo social, de no aceptar el carácter de espacios estancos de lo social y lo político comienza a hacerse frecuente.

¿Por qué mantener como sacrosanto el ámbito político y aceptar como imprescindibles e ineludibles a los Parlamentos que no son más que teatros de sombras chinas de los antagonismos sociales?

¿A quién favorece sino al capital, ese inviolable acuerdo tácito?

Las agro-industrias y las mineras a cielo abierto, propiedad en su mayoría de transnacionales, están contaminando y destruyendo la biodiversidad del continente. Pretenden continuar en conflicto con las comunidades indígenas, los campesinos y trabajadores rurales sudamericanos y del Caribe y seguir provocando el desplazamiento forzoso de la población rural continental.

De los diez países con mayor biodiversidad mundial, cinco están en Latino América y el Caribe: Brasil, Colombia, Ecuador, México, y Perú. Estos países también son hogares de los Andes, la zona con mayor biodiversidad del mundo.

Alrededor del 27% de los mamíferos del mundo viven en América Latina y el Caribe, así como también el 34% de su vegetación, 37% de sus reptiles, 47% de sus aves y el 47% de sus anfibios. El 40% de la vegetación del Caribe es única de esta zona /16. Todo este hábitat está amenazado con la extinción.

Sólo una reforma agraria radical que termine con la privatización de la tierra y el agua y defienda el aire que respiramos, puede detener este ultimátum que nos da el Capital en su profunda crisis.

Hacia grandes movimientos social-políticos para enfrentar al Capital

Ese intento de volver a unir el movimiento popular en un solo brazo extra parlamentario de un movimiento socialista articulado alrededor de un programa radical, no se corporiza en los sindicatos clásicos continentales y sus centrales sino en un nuevo sujeto histórico que ha comenzado a estructurarse y generalizarse desde hace más de dos décadas.

Y esa dinámica de volver a reunir lo que nunca debió ser separado es un precioso componente embrionario del nuevo sujeto social que ahora pretende conformarse como un sujeto social-político.

La negación de la división sindicatos/partidos pone en cuestión tanto la identidad sindical que se arrastra desde finales del siglo XIX, que  tiene por límite los escenarios reivindicativos que no amenacen al Capital y que considera un hecho incontrovertible su complementariedad y subordinación a los partidos políticos, como la concepción de partido revolucionario con base social que heredamos del siglo pasado.

La realidad nos indica que está descartada la estrategia de acumulación propia de un pequeño grupo político que durante décadas va ir ampliando su base social y aumentando su representación parlamentaria hasta llegar un momento en que pueda disputar el poder.

Tanto los partidos socialistas y comunistas como la gran mayoría de partidos de “intención revolucionaria” -de alguna forma hay que llamarlos- eran y son instrumentalizadores de los sindicatos y demás movimientos sociales.

Militaban en ellos para coparlos. Y cuando en algunas excepciones los partidos autodenominados “revolucionarios” eligieron parlamentarios no pudieron escapar del “círculo mágico” paralizante sindicato/partido/parlamento.

Cuando no se han pasado con armas y bagajes a la institucionalidad burguesa, se han transformado en “grupos testimoniales” que continúan repitiendo “mantras” del siglo pasado e intentando obtener mayoría en sindicatos y centrales que favorezcan sus estrategias de auto-construcción.

Esto no significa renegar totalmente de partidos y sindicatos en general, sino negar la concepción sindicato/partido/parlamento que heredamos del siglo pasado.

Lo importante es que en esta nueva época histórica abramos una reflexión sobre esos organismos, sus limitaciones y el rol negativo que jugaron en su interrelación, respecto a los intereses de clase del trabajo.

Somos conscientes que la última palabra al respecto la tienen los innumerables movimientos que están batallando hoy en nuestra América por mejorar el presente y defender el futuro de nuestras sociedades.

Lo importante es reconocer que en nuestro continente hay nuevas formas organizativas construidas por los trabajadores y el pueblo que nos permiten zafar de la nefasta división entre lo social y lo político.

En términos de demandas, desenvolver una fuerza suficientemente grande para desafiar con suceso a las huestes del Capital, implica unir movimientos diversos, en los enfrentamientos inevitables para la realización de finalidades y objetivos limitados, buscando siempre la forma de preservar la integridad de las perspectivas estratégicas sin perder contacto con las demandas, determinaciones y potencialidades inmediatas, que nos imponen las condiciones históricamente determinadas.

Este nuevo sujeto social-político continental también exige, así como la soberanía de sus decisiones en sus movimientos, la más absoluta democracia horizontal.

Muchos veteranos activistas ya hicieron la experiencia con el supuesto centralismo democrático: una contradicción semántica que en la realidad siempre se resolvía en el sentido burocrático. Los integrantes de ese nuevo sujeto social-político están tomando consciencia de su forma colectiva de definir sus demandas y necesidades y por tanto también quieren resolver colectivamente sus pasos a dar.

Se ha abierto un proceso en que se empieza a rechazar el sistema de las órdenes inapelables de los “jefes políticos” o la delegación de las decisiones en “dirigentes esclarecidos”.

Fidelidad a los principios socialistas y programas de acción viable y flexible para la diversidad de fuerzas de un amplio movimiento social-político que comparta los variados objetivos comunes de lucha y decida en democracia horizontal sus orientaciones y acciones.

Esto es lo que están imponiendo los sectores populares en innumerables movimientos para luchar contra el sistema de acumulación del Capital en su etapa de crisis estructural crónica.

9 de febrero 2013

Notas

1/Harvey, David The Condition of Post modernity - Basil Blackwell Ltd. 1989

2/Mészáros, István, Para Além do Capital, p. 833-834.

3/Ibíd. p. 834.

4/Ibíd. p. 856.

5/ Antunes, Ricardo. Presentación de “Para Além do Capital” de István Mészáros, pág. 18.

6/Daniel Bensaid “Teoremas de la resistencia a los tiempos que corren” setiembre 2004.  http://www.rebelion.org/docs/4578.pdf

7/ Ibíd

8/ Ibíd

9/ Ibíd

10/ Ibíd

11/ García Linera, Álvaro (vicepresidente boliviano). Los fundamentos del “evismo”, Revista DEF n 9, p. 32, Argentina, mayo del 2006.

12/ João Pedro Stedile,Conflicto Permanente,16 de enero de 2013. http://www.advivo.com.br/blog/gunter-zibell-sp/conflito-permanente  Publicado originalmente en la revista Carta Capital, Edición 730.

13/ Este movimiento ya realizo tres grandes marchas nacionales y la última, el 11 de octubre de 2012, con diez mil personas y gran participación de pobladores del interior del país

14/Ver Mapa de conflictos Mineros en http://www.mapaconflictominero.org.ar/provincias/la-rioja/famatina.html del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

15/ Impacto de la minería en las comunidades indígenas latinoamericanas

https://www.google.com.br/searchhl=es&biw=982&bih=659&q=impacto+de+la+miner%C3%ADa+en+las+comunidades+ind%C3%ADgenas+latinoamericanas

16/ De la Torre, Fajnzylber y Nash, Desarrollo con Menos Carbono: Respuestas Latinoamericanas AL Desafío Del Cambio Climático. Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF)/Banco Mundial, Washington DC 2009.

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