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RECORDATORIO

 

Crysol presentó proyecto al FA para que el 27 de junio

sea un feriado no laborable

la diaria 23/5/13

La idea es manejada desde hace algunos años en Crysol, la Asociación de Ex Pres@s Polític@s del Uruguay, para homenajear a todas las víctimas del Terrorismo de Estado. Hace algunos días la presentaron en la Mesa Política del Frente Amplio (FA), en una reunión con sus tres vicepresidentes, Ivonne Passada, Juan Castillo y Rafael Michelini, y el secretario Gerardo Rey. También lo hablaron con el canciller Luis Almagro y con autoridades de la Universidad de la República, entre ellos el decano de la Facultad de Humanidades, Álvaro Rico.

La propuesta, conversada también con parlamentarios, es decretar el próximo 27 de junio, en el que se cumplirán 40 años del golpe de Estado, como Día Nacional de la Memoria y feriado nacional no laborable.

“Nos gustaría que fuera todos los años, pero sabemos los costos económicos que generan los feriados. Por lo menos en este 40º aniversario nos parece fundamental, vamos a empujar hasta último momento para ver si logramos sacarlo”, afirmó Baldemar Taroco, de Crysol.

La organización afirma que lo central del mensaje es que las víctimas del terrorismo de Estado “son importantes para el pueblo uruguayo y que no queremos que esto se vuelva a repetir”. “Tenemos miedo de que en todas estas actividades por los 40 años termine participando la misma gente que va siempre a estas cosas, que desde hace años tiene el tema asumido, queremos incorporar gente nueva a estas discusiones. Todo el mes hay actividades y nos parece bien.

Cuanto más allá, mejor. Queremos el feriado no laborable porque es una forma de hacer participar a todo el pueblo uruguayo, activa o pasivamente, a todos los trabajadores”, afirmó Uberfil Martínez, también del grupo.

Con el PIT-CNT ya está acordado que el 27 de junio habrá un paro general parcial de 9.00 a 13.00 con una marcha por 18 de Julio. Además, Crysol viene pidiendo desde hace tres años que el edificio del Centro de Altos Estudios Naciones (Calen) sea otorgado a las organizaciones defensoras de los derechos humanos. También preparan un proyecto junto a escultores alemanes para realizar una obra vinculada a la temática de los derechos humanos, que ocuparía unos 100 metros cuadrados y se ubicaría en un lugar céntrico.

Los 40 años del golpe de Estado coinciden con un momento complejo. “Los pronunciamientos de la Suprema Corte de Justicia nos han pegado muy duro, en Crysol tenemos muchas denuncias presentadas. Siempre pensás que la víctima va a defender a las víctimas, y no a los victimarios. Han pasado 28 años desde que salió el último preso político y el desgaste es muy grande. Por el camino han quedado muchos compañeros”, dijo Nélida Chela Fontora. En Crysol recuerdan que aún no hay militares presos por tortura y que faltan soluciones reparatorias para ex presos acordes a la normativa internacional.

Unas preguntas

Baldemar Taroco (BT) integró el MLN-T y estuvo preso por su militancia en este grupo. Cayó detenido en 1974 y lo estuvo hasta que “apagaron la luz” del penal. Nélida Chela Fontora (CHF) es de Bella Unión, militó con los cañeros, también integró el MLN-T y estuvo 14 años presa. Uberfil Martínez (UM) estuvo detenido entre 1974 y 1978. Era obrero en FUNSA y militaba en el Partido Comunista Revolucionario.

-¿Para qué luchaban?

-CHF: Empezamos a luchar para cambiar una situación de injusticia que vivía el país. Vengo del norte y sé muy bien el hambre y la miseria que se vivían en aquellos años. Nos pagaban con bonos de papel, no conocíamos la plata. Todos nosotros pensábamos diferente respecto de cuáles eran las mejores vías para el cambio social. Pero coincidimos en algo: ninguno de nosotros merecía torturas, violaciones o asesinatos.

-BT: No fuimos “unos loquitos que salieron a tirar unos tiros”, como dijo Sanguinetti. Pertenecemos a una generación que quería cambiar la sociedad en serio. Queríamos cambiar el mundo, que hubiera perspectivas para las nuevas generaciones. Era un Uruguay que no mostraba perspectivas de futuro y eso obligaba a salir a dar la lucha. Dimos nuestras vidas convencidos de que estábamos haciendo las cosas necesarias para cambiar el mundo y seguimos pensando en esas utopías.

-UM: Era una generación con muchas esperanzas: que podíamos resolver los problemas del país, que íbamos a llegar a un país superior. Con el golpe se dio el proceso exactamente inverso.

-Hay una frase por ahí que dice que la utopía es el consuelo. ¿La comparten?

-BT: La utopía no es ningún consuelo. La utopía para nosotros sigue siendo cambiar el mundo y caminar hacia ese horizonte, como dice Galeano. Eso sigue vigente.

-EM: Una vez, cuando se caía todo, a Jaime Pérez le preguntaron: “¿Y ahora el partido qué va a hacer?”. Y él dijo: “Vamos a seguir bregando por el socialismo, si el pueblo uruguayo quiere”. Los ideales se mantienen siempre, pueden cambiar los métodos.

-CHF: Lo que hicimos nosotros también llega hasta nuestros nietos. Hoy luchamos por un nunca más al terrorismo de Estado, y es una lucha permanente. No sólo por los presos, sino por todos

La diaria - postaporteñ@ 966 - 2013-05-23 21:02:54
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PARA PONERLE AL DIALOGUITO FIN

 

Al fin apareció “la foto” de Amodio, vivito y coleando, y “colorín, colorado, este cuento se ha acabado”.

En líneas generales, sobre una historia “OFICIAL” que fue, no habrá grandes novedades. Amodio no aportará las “revelaciones” que algunos –el periodismo sensacionalista hace fuerza- esperan.

 Pero si modificará algunos detalles mentirosos de la “HISTORIA OFICIAL” que hizo en su momento el Sr. EFH Historia que se difundió profusamente y que para muchos fue “el pan nuestro de cada día”, la “VERDAD REVELADA”.

Algunos –los más- entraron por el aro, producto de su juventud y de su completa virginidad política. Es la generación que llega a la juventud en el 83 y que necesitaba la mitología de la lucha y de la resistencia como soporte de sus movilizaciones combativas de entonces.

Es la gente que en  el derrumbe de la tiranía, levantaba la consigna de “Liberar, liberar a los presos POR LUCHAR”.

Consigna -conviene señalarlo- que no le hacía ninguna gracia a los que en vez de la lucha habían preferido el camino de la componenda, del acuerdo a espaldas del pueblo, la “RENDIJA DEMOCRÁTICA” por la cual clamaba, denodado, el antiguo senador-zapatero, Enrique Rodríguez.

Otros, varios miles, que habían pasado por las prisiones y tenían muchos más elementos, por comodidad, por oportunismo y por ese mal tan uruguayo de negarse a pensar con cabeza propia, analizar, sopesas, reflexionar.

 Esos miles, a la larga demostraron ser los peores.

Hoy están para “las busecas” fraternales, juntando colaboradores y ortivas con militantes decentes, como si para comer un buen plato y tomarse un vino solidario, fuera necesario andar con toda la vieja porquería, que mandaron un pueblo en cana y hoy se pavonean como “viejos combatientes” y están dispuestos a olvidar “cualquier cagada” porque no aguantan andar solos.

La confusión –es necesario ser justos “Y NO CORTAR DEMASIADO GRUESO”, como decíamos antes- era inducida. Fue inducida, para ser más exactos. Fue inducida por los viejos jefes, que al año 85 se habían visto reducidos a cuatro, porqueAmodio Pérez estaba fuera de juego desde el año 72.

A ellos se agregó una mitología nueva, los “rehenes” para darle un poquito “mas de cuerpo” al relato mitológico, pero excluyendo del mismo a las mujeres. ESAS NO PODÍAN SER REHENES.

Lo determinaba EFH,que aprovechando la bolada “ejercía el derecho de pernada” con tanta botija apetecible –hija(s) además de compañeros- lo cual llevó a sus buenos quibebes.

Fue también la oportunidad de que se mostraran en el escenario, de los rehenes, alguno que además de rehén, era “colado” como fundador, “pieza fundamental” y hasta “dirigente histórico” que nunca fue.

Esos jefes que salieron inmediatamente a recorrer “el espinel” del exilio y de entre-casa, juntando adherentes, simpatizantes y mesnada útil para sus ulteriores planes, escucharon claramente los relatos “de lo que no sabían”, pero las revelaciones –de variadas fuentes, independientes unas de otras- eran de tal gravedad que decidieron “TAPAR TODO” porque la cosa era demasiado podrida. Implicaba demasiadas canalladas, delitos, ilegalidades, abusos de confianza, robos, y delaciones a variados niveles.

El “aparato” nunca quiso depurarse a sí mismo, encarar una discusión franca, les iba a muchos en ello su misma existencia política futura.

Los “seis puntos” carcelario habían dado ya lugar “a los celestes” (en eso de cambiar de caballo en medio de la corriente, los orientales, son pícaros redomados), algunos se mandaron el espiche traidor y miserabledel “Bar La Reina” (aplaudidos y alentados por el reformismo que necesitaba de esos tambaleantes apoyos para su política divisionista y sectaria de siempre), Sendic molestaba con su librito publicado en México, (no había sido “consultado” para podarlo de sus aspectos más urticantes) por el resto de los “jefes” que ya empezaban a debatirse entre sus aspiraciones reformistas latentes y sus expectativas políticas y, para colmo de los colmos, declinó su presentación conjunta con el resto de los jefes (argumentando problemas de salud que eran reales, su lengua seguía soldada al paladar) pero marcando también con su nota breve, (“ALGUNOS DIRÁN QUE SOY UN DESAGRADECIDO”) que había diferencias.

Después las cosas fueron más claras aún:

El Frente más amplio, para cerrar el paso al tradicionalismo blanqui-colorado, desalojar a las cúpulas burguesas de políticos profesionales de sus bases de apoyo ciudadano, y forjar una unidad popular “por los intereses materiales de las bases del pueblo trabajador” era una amenaza no solo a esas cúpulas, sino también a la cúpula frente-amplista donde el PC, concibió la “unidad” a la manera burocrática tradicional: controlando todo, con el “partido” o con los “sellos aliados” que eran todos manipulados.

Y finalmente el Plan por la Tierra y contra la Pobreza, que elevaba todos aquellos primeros pasos a un nivel superior, estructurando programáticamente lo que era absolutamente necesario y elevándolo al nivel de “campaña patriótica” para cerrarles de una vez todas las bocas a los politiqueros del neoliberalismo tradicional encarnado en los Sanguinetti, los Lacalle Herrera y los Jorge Batlle.

La Trilogía malsana de la corrupción generaliza pero “democrática” que asolaría el país en los próximos 20 años, inmediatamente después de la dictadura.

En todo ese largo ínterin- vueltas y contravueltas- se fue engendrando el “RELATO OFICIAL”  de la “democracia” como valor único, a-histórico y eterno, “VALOR SUPREMO” tan amplio que permitía reciclar asesinos y torturadores, evitar los juicios pertinentes, y hacer que la “parte civil” de la tiranía (los verdaderos beneficiarios y dueños de los medios de producción) pudieran evitar sus responsabilidades de entonces, los decretos y leyes que ellos producían (los militares por esa incultura general de los hombres de uniforme, estaban impedidos) y siguieran detentado la vieja riqueza y la nueva producida por las reformas neo-liberales que cerraron fábricas, talleres y bajaron el salario a niveles nunca antes contemplados

Fue “la vuelta” del clan de los Peirano. Con Pacheco antes y con “la democracia” después

Hace unos días (ver Página 12, edic. dig. del 19 de mayo del corriente mes y año) Edgardo Mocca, ha escrito en un artículo titulado “Agonía del Progresismo”, una excelente reseña de cómo se inserta el “progresismo” en este relato

 Despojado de sus connotaciones expresamente argentinas, el relato, sus líneas generales, es válido para el Uruguay.

 Nace de la frustración guerrillera y del derrumbe del Muro de Berlín, pero es capitaneado por los ideólogos neoliberales (la tecnocracia).

Y ese camión se subieron en Uruguay, los keynesianos tipo Astori, los restos de la comparsa burocrática reformista (manifiesto de los 26, el Confa, con sus figuras emblemáticas: el “renegado” Valenti, el intendente de Canelones, cierto intendente-obrero de brocha gorda del Este, etc., etc.) y no podían faltar al convite los “arrepentidos” de la guerrilla (EFH, Mujica, Agazzi, el antiguo “proletario” Bonomi, y la veleta ideológica de “La Tronca” Topolansky).

Entre todos estos reformistas, establecieron el “canon” de la Historia Oficial, aceptada por la burguesía dependiente uruguaya, que puso a su disposición para el “relato” -que les sirve y les viene como “anillo al dedo”- todos los medios de prensa y de difusión a su alcance. En algún artículo anterior hemos hecho su breve resumen.

 Es la historia de cómo unos jóvenes “revolucionarios” que querían cambiar “el mundo”, se dejaron de joder con “cambios, revoluciones y socialismo” y “sentaron cabeza”, se dejaron “de macanas”, hicieron la paz, con el “sistema”, se convencieron que el “anti-imperialismo” es un sueño utópico, y que el “capital financiero imperialista” los puede ayudar a forjar “el desarrollo”.

Milagrosamente no se desnucaron en la voltereta yahí están “VIEJITOS Y PACÍFICOS”, olvidando los muertos que antes enviaron al sacrificio “por los ideales” y disfrutando de los cómodos sillones y poltronas del espejismo del poder.

 Uno de ellos, levanta “su modo de vida austero”, en la chacra, como ideal supremo del bien vivir. Sin preguntar si les gusta o les apetece, recomienda “el guiso” para “mis negritos”, mientras él se sirve del “etiqueta negra” y las frondosas parrilladas del “quincho” del “tuerto” Varela, todo regado con vinito del mejor. Pavadita “de austeridad” republicana y oriental!!!

Ese relato, no lo cambiará la oligarquía uruguaya por las presumibles “revelaciones” de Amodio Pérez.

 Saben de antemano, que todas las verdades que pueda decir, no han de cambiar mucho las grandes líneas.

Esas grandes líneas están en los archivos militares y los conocían de antemano.

Los tuvieron siempre a su disposición, porque los que los hicieron eran sus contertulios e informantes reservados y privados. 

Durante más de 20 años dispusieron de ellos y los conocen a cabalidad.

 Los que no conocemos de sus arcanos y secretos bien guardados somos nosotros, los votantes de a pie, y es necesario que así sea porque si no se les derrumba todo.

Todo se integra en el “relatito” de la Historia Nacional. Desde Rivera y sus traiciones, a los “copetudos” de la Cisplatina que hacían de Celestina de sus propias hijas.

Desde “la Defensa de la Troya de América”  hasta “La Cruzada Libertadora” del degollador Venancio Flores, y la infame guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay.

Desde las revoluciones “por los derechos políticos” (que la inmensa mayoría no podía ejercer, por la condición de “peón a sueldo”, mujer, o no “propietario”) a la compra de la paz, con las tierras públicas que se enajenaban y  no pagaban.

 Desde la glorificación del “alto de Viera” a la degeneración y corrupción del batllismo que tan bien a radiografiado Carlos Real de Azua.

Desde los golpes de estado que Baltasar Brun resistía porque estaba “trastornado” (desde que se le cayó la columna de un palco en la cabeza), a la muerte del petiso Grauert gangrenado por las heridas recibidas y vendadas después para que el proceso de envenenamiento de la sangre marchara presuroso.

Desde el “golpe malo” (el de Terra) al “golpe bueno” (el de Baldomir, “machete mayor” de la tiranía y casado con su hermana).

 Desde el neo-batllismo de Luis Batlle Berres y su papel pívot en el Plata al servicio del Imperio (nos dotaron de los aviones a reacción, para la tarea).

Desde las marchas “Por la Tierra y con Sendic” a los dirigentes, referentes y “rehenes” transformados en defensores de la extranjerización y concentración de la tierra mientras los terratenientes están orondos y satisfechos porque nos acercamos (de 500 a 3.000 dólares la hectárea) a los niveles del Primer Mundo y “salvan” los “valores” acumulados por el despojo y el usufructo de las antiguas tierras públicas.

Todo ese relato “integrador”, tradicional en “la tacita del Plata”, la “Suiza de América”, el “paisito” no lo ha de modificar el Sr. Amodio Pérez y sus pataleos que “que no fue el único traidor”.

Que eso lo sabemos todos, los que estuvimos presos y no nos chupamos el dedo de las mentiras oficiales acuñadas en la versión tradicional del aparato.

Con la aparición de Amodio, cabe esperar en un futuro próximo un libro explicativo de sus verdades, que estamos convencidos no ha de modificar el panorama establecido hasta ahora. Sin embargo tiene el mismo derecho que otros a decir sus escasas verdades, aunque estas molesten a una parte del aparato establecido y otras a la parte del aparato que perdió en las pujas internas del poder.

Los demás –PASADO LO QUE PASÓ- no tenemos nada que perder con sus testimonios, porque el aparato y los aparatistas, siguen siendo la gran rémora que limita y traba la forja de una conciencia popular contestataria al poder dominante.

Otra cuestión  es “EL FENÓMENO TUPAMARO” como obra de una generación que se enfrentó a toda la mitología oficial y burguesa, de que la “paz” y la “democracia” eran los únicos mecanismos para el avance y la justicia social.

A esa rebelión es a la que le temen los poderes establecidos, porque son los más consientes de que son una pequeña minoría, que basa su bienestar en la explotación de la inmensa mayoría que, por el momento, los tolera            

c.e.r. - postaporteñ@ 965 - 2013-05-22 22:50:28
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Zabalza: ?Amodio es un personaje nefasto?

 

El ex tupamaro habló tras la reaparición de Amodio Pérez

y consideró que se trata de una “operación política”

de parte de la Inteligencia

El Observador 22/5/13

El ex tupamaro Jorge Zabalza fue el primero en salir al cruce tras la reaparición y declaraciones de Héctor Amodio Pérez publicadas este miércoles en El Observador y definió como un “personaje nefasto” a quien es considerado como el traidor del Movimiento de Liberación Nacional (MLN – Tupamaros).

En declaraciones a radio Sarandí, Zabalza señaló que la reaparición de Amodio “no le aporta nada” a la sociedad uruguaya y manifestó que “no tenía ninguna duda” de que el autor de las cartas fuera él.

Agregó que se pregunta cuáles son las intenciones de su reaparición tras estar 40 años sin que se conociera su paradero. “Capaz que él quiere entrar en un debate, no para reivindicar su historia, sino para volverse en un actor político en pleno periodo preelectoral. Por eso yo le llamo una salida de Inteligencia ¿A quién responde esta salida de Amodio?”, señaló.

 “Creo que lo que está aportando es su confesión”, agregó. “Hay una parte (de la entrevista) en la que dice: ‘me encontré con que todos los papeles que había recogido la Fuerzas Armadas con la captura de una cantidad de tupamaros, Armando Méndez que era el encargado de organizar la OCOA no sabía qué hacer con los papeles y una cantidad de información’, y que después él ordenó y sistematizó esa información, y con esa información salió la OCOA a perseguir al pueblo uruguayo, a miles de personas, torturo, violó, asesinó y despareció una cantidad de gente. Y todos los miembros de la OCOA están acusado de terrorismo de Estado”.

Zabalza agregó que el general  Esteban Cristi y Armando Méndez “lo pusieron a trabajar para ellos y él aceptó a cambio de la libertad”. “¿Qué organismo judicial resolvió la libertad de Amodio Pérez que había sido detenido en el plano de la lucha antisubversiva? ¿Qué vía legal hubo?”, se preguntó. “Nada más que eso: un acuerdo entre Cristi y Amodio Pérez para que él trabajara en la OCOA, pusiera en orden los papeles, darle la libertad y desaparecer”.

Su versión de la historia es “bastante distinta”

“Ahora él aparece para dar una versión de la historia que es bastante distinta de la que han dado cientos de compañeros”, expresó Zabalza.

También se refirió a Raúl Sendic (padre), quien es criticado por Amodio Pérez. “durante 11 años estuvo como rehén de la dictadura en los calabozos de distintos cuarteles (…) Esa es la comparación entre Amodio Pérez, que colaboró con dos de los coautores del Golpe de Estado y el terrorismo de Estado, y Raúl Sendic en cambio fue perseguido por la dictadura, por los asesinos… Esa es la diferencia”.

Zabalza agregó que Amodio publicó un libro en el que acusaba al líder blanco Wilson Ferreira Aldunate de haber pertenecido al MLN-Tupamaros. “Era una operación que estaban haciendo los militares contra Ferreira, Amodio Pérez colaboró en eso”, indicó.

También señaló que el regreso se da ahora porque “es un período preelectoral y porque ha pensado que es un forma más de ensuciar la cancha”.

“Esa discusión de si es Amodio o los servicios de inteligencia, para mí es lo mismo”, indicó Zabalza, quien considera que la Inteligencia está bajo órdenes de la CIA y no del Ministerio de Defensa a cargo del también ex tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro.

Cuando desde Sarandí se le preguntó sobre qué pasaría si Amodio Pérez viniera a Uruguay, Zabalza señaló: “Lo que hemos sostenido es que es muy raro que él esté en libertad. ¿Quién lo puso en libertad? La idea que teníamos era capturarlo y ponerlo a disposición de la Justicia”.

“Capaz que quiere terminar su vida junto con sus amigotes en la cárcel VIP”

 “Él era corresponsable, como todos nosotros, de hechos que habíamos cometido. Nosotros lo pagamos muy caro, se pagó con tortura, humillación a familiares, lo pagamos con 11 años de aislamiento sometidos a tortura permanente”, recordó Zabalza.

Agregó que para él lo “principal” es responsabilizar a Amodio Pérez que él fue quien “ordenó los archivos de la OCOA, el organismo represor del Plan Cóndor”. “Lo insólito es que él salga acá y diga que es inocente y discrepaba con todo el MLN, y por eso lo quieren matar”.

“Que vaya al Juzgado”, agregó. “Él también contribuyó con el terrorismo de Estado. Que vaya al juzgado y se haga cargo de sus delitos, de que fue socio del general Armando Méndez, del general  Cristi que fue uno de los principales autores del Golpe de Estado

Y ayudó a crear el organismo con el que Gavazzo, Cordero y Pajarito Silveira cometieron sus crímenes más atroces”.

“Ellos están presos”, señaló.

“De repente Amodio Pérez quiere aparecer públicamente porque quiere ir a la cárcel VIP en Burgues, porque ahí tiene televisión, está bien alimentando, está calentito, van los familiares, manejo la página En Voz Alta junto con Gavazzo y salgo en internet con esa página. Capaz que lo que quiere es terminar su vida ahí junto con sus amigotes”, concluyó Zabalza.

declaraciones de Zabalza y Estefanell en subrayado

http://www.subrayado.com.uy/Site/noticia/23686/rosencof-la-aparicion-de-amodio-es-una-operacion-enema

observa- - postaporteñ@ 965 - 2013-05-22 22:48:22
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Me escribió Amodio Pérez

 

Lunes 29 de abril, hora 16:50. Desde la secretaría de la revista me hacen entrega de un sobre blanco hecho con papel ecológico. El matasellos muestra claramente que la carta fue franqueada en España.

En letra manuscrita está mi nombre y la dirección de mi lugar de trabajo. Al reverso, sobre una etiqueta autoadhesiva, figura un remitente inexistente.

De todas maneras, reconozco en el nombre —André Touan— el mismo que había enviado dos cartas anteriores a los diarios El País, La Diaria y La República, y al semanario Brecha. En aquellas ocasiones, cuando tuve oportunidad de verlas, al final de las respectivas lecturas no tuve ninguna duda de que ambas epístolas pertenecían a Héctor Amodio Pérez.

8 de mayo de 2013

Por: Marcelo Estefanell (180.com)

Pues bien, hecha esta breve introducción, y luego de asimilar un texto que solo está destinado a mí, no puedo hacer otra cosa que dirigirme a quien conocí fugazmente el 19 de mayo de 1972 y quien, pocos días más tarde, fuera capturado en el local al cual yo lo había llevado junto con otro compañero.

Han pasado 41 años desde entonces. Es mucho, muchísimo tiempo. Somos sobrevivientes de una época que, afortunadamente, no creo se vuelva a repetir o, al menos, eso espero. De todas maneras, resulta evidente que aquellos tiempos aún despiertan la curiosidad de muchos ciudadanos. Por algo es que casi todos los libros publicados en los últimos años que refieren al pasado reciente tienen una demanda potente, mueven el interés de vastos sectores y causan, a veces, algunas repercusiones enriquecedoras.

Quienes fuimos protagonistas de las luchas sociales y políticas, de la guerra de guerrilla e, incluso, quienes fueron miembros de la represión, aún estamos a tiempo de dar testimonio de los acontecimientos que marcaron a fuego una parte de la historia nacional. No obstante eso, la condición necesaria para que una voz narrativa sea útil al presente, es que esté desprovista de prejuicios y se sitúe por encima de odios y de resentimientos que solo empañan la visión de los hechos.

 Parece tarea imposible, pero sin esa condición, no hay objetivización de los procesos políticos y, de negarla, o de no tenerla en cuenta, el pasado solo tomará la forma de una colección de anécdotas.

Ahora bien, leyendo con atención los contenidos de las dos cartas dirigidas a los medios, uno adivina cuál es la intención de fondo; sin embargo, no has logrado despertar la curiosidad de tus interlocutores. Tal vez influyó el hecho de que las mismas son demasiado personales y, por lo general, hacen referencias a hechos que la mayoría de los compatriotas desconoce.

 En consecuencia, para un periódico, más acá de que no pudieron confirmar 100% la autoría de tus cartas, el contenido los obliga a una elaboración adicional que supone un arduo trabajo, puesto que de no hacerlo, la mayoría de sus lectores quedaría en babia.

No soy periodista, pero trabajando tantos años al lado de ellos, creo que tu reaparición, luego de 40 años en silencio, fue el carozo de la noticia. Lo demás solo debe haber causado cierta perplejidad y algo de frustración por no tener la posibilidad de confirmación, primero, y de desarrollo, después.

La carta dirigida a mí que te motivó el reportaje que me hicieron el 12 de abril pasado en el programa radial “Segunda Pelota”, de Océano FM, es válida y aclaratoria. Pero, resulta evidente que, como las anteriores, termina dándose contra la imposibilidad de un intercambio o de una conversación.

Dicho con otras palabras, perseguís un objetivo por un camino equivocado. Al menos, esa es la impresión que me ha dejado esta sucesión de cartas que parecen transitar por una calle flechada y sin salida

 

Estefanell: "Sigue siendo el Negro, es evidente"

El periodista considera que lo importante hoy

es saber cómo permaneció en silencio 40 años

El Observador- 22/5/13

"Es el negro, sigue siendo el negro, es evidente" dijo el periodista, escritor y ex integrante del MLN-T, Marcelo Estefanell tras ver la foto y entrevista publicada hoy por el diario El Observador.

Estefanell recibió una segunda carta, días después de que varios medios de prensa tuvieran en sus manos la primera misiva redactada por el ex tupamaro desaparecido por 40 años.

Desde el primer momento no dudó en afirmar que provenía de Amodio Pérez, a pesar de las dudas que hubo respecto a su procedencia.

“Avejentó pero es el tal cual”, dijo en entrevista con el programa "No toquen nada" de Océano FM.

“Es una cosa tan rara todo esto porque es como si 40 años se esfumaran de pronto pero también están ahí. Es como un truco de magia pero es la realidad”, expresó el periodista respecto a la sensación que le causó ver la actual foto de Pérez.

En tanto, considera que hoy lo interesante es saber “como estuvo 40 años encubierto” y en silencio, más que su versión de la historia.

Asimismo, considera que “evidentemente recuerda con mucho detalle los hechos del pasado, tiene una memoria fabulosa”. Aunque destacó que no cree por completo la versión que da el ex tupamaro, ya que algunos relatos están entreverados y no fueron tal cual los relata, a su criterio, pero considera que “la única forma de profundizar es el diálogo”.

Estefanell considera que hoy no lo calificaría de traidor, ya que después de 40 años “hubo actitudes que van desde lo heroico hasta la entrega que estuvieron condicionadas por una cantidad de cosas”, aunque en 1972 lo hubiese considerado como tal.

Actualmente, el periodista se considera en una postura más “humanista” y recuerda que los últimos días que vio a Pérez, estaba “muy afectado por la entrega de su compañera y la caída del MLN-T, estaba cascoteado”

180 - postaporteñ@ 965 - 2013-05-22 22:40:58
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En Busca del ?clandestino Más Antiguo del Uruguay?

 

El escritor Marcelo Estefanell está convencido de que Héctor Amodio Pérez es el autor de las cartas que se le atribuyen en los medios. Y en una columna le reclamó que aparezca para poder conocer su versión de la caída del MLN y cuál fue su historia después de irse del país.

Entrevistado en NO toquen nada, Estefanell dijo que “es evidente que él quiere comunicarse, pero el diálogo no es siquiera un diálogo de sordos, es un monólogo, no da ninguna chance”.

12 de mayo de 2013

 Según Estefanell, Amodio es efectivamente el autor de las dos cartas enviadas a medios de comunicación en las últimas semanas. En las cartas, Amodio relativiza su colaboración con los militares y dice que fue usado como chivo expiatorio para explicar la derrota del MLN, que él atribuye a decisiones militares equivocadas de los principales dirigentes. La tercera carta le llegó a Estefanell el 29 de abril y allí Amodio Pérez responde a apreciaciones hechas por Estefanell en el programa Segunda Pelota de Océano FM.

Entrevista de Joel Rosenberg con Marcelo Estefanell en No toquen nada, de Océano FM.

Joel Rosenberg: En principio, ¿qué nos podés decir de las dos primeras cartas? Es una más extensa que la otra. La primera es la más extensa de todas, la que llegó a La Diaria, La República, El País y al semanario Brecha.

Marcelo Estefanell: Sí, esa carta llegó a los medios creo que el jueves de Semana Santa. Y yo me enteré después. Empezó a haber un run run de que andaba una carta de él que había mandado a distintos medios, incluso decían que la había mandado a mi lugar de trabajo, al semanario Búsqueda, y no había mandado nada. Y después me pidieron colaboración colegas para ver si realmente, fui uno de los tantos testimonios, para ver si la carta era de él.

Ya estuve convencido en la primera de que era de su autoría y la segunda más. Allí él hace algunas aclaraciones. Al constatar que la primera no tuvo repercusión y que todo el mundo desconfiaba de la autenticidad, mandó una segunda carta para reforzar...

Esa segunda carta no tuvo casi difusión

No, lo único que vi fue en La República, un recuadrito donde acusaban recibo de esa carta y seguían sosteniendo que hasta que no existiera la certeza del autor, no la iban a dar. Y bueno, en esa segunda carta menciona el programa en el que participe en Océano, Segunda Pelota, que fue el 12 de abril, menciona a Fontana que estuvo también ahí entrevistado, antes que yo.

Fontana, que escribió La piel del otro

Exacto. Se ve que a raíz de lo que escuchó me escribe y se dirige personalmente a mí para aclarar dos puntos de lo que yo digo ahí. Muy válidas son las aclaraciones, tiene todo el derecho del mundo a hacerlo.

Y consiste en eso la carta, un recuerdo inicial de cuando nos conocimos y luego un análisis de esos puntos, uno referido a cómo se generó la Columna 15, en la que yo estuve más tardé, que él comandó una época, fue el responsable de ella, y la otra, que yo en Segunda Pelota opino que por sus cartas anteriores no entendía el proceso político de los últimos años que estaba sufriendo Uruguay, indirectamente sin decirlo mostraba cierta perplejidad en el hecho de que hoy el presidente fuera el Pepe (José Mujica) y el ministro de Defensa el Ñato (Eleuterio Fernández Huidobro).

Y me aclara que no, que él entiende el proceso, incluso me dice que no considera traidores al Pepe ni al Ñato como lo consideran ex tupas por el hecho de que hoy estén en el gobierno y gobiernen como gobiernan. Incluso se alegró mucho de que Mujica haya ganado las elecciones y sea presidente de la República.

Vos decís que es él desde la primera carta. En la última incluso contás que da detalles de cómo se conocieron. ¿Cómo se conocieron ustedes dos y por qué te cierra todo definitivamente?

Cuando las Fuerzas Armadas hacen un procedimiento en un local importante que tiene el movimiento en la zona de Pocitos, barrio La Bondiola, se fugan, van derecho a un escondite, lo que nosotros llamamos “un berretín”, y se van varios compañeros por las cloacas, entre ellos él, Pepe Mujica y cuatro o cinco compañeros más, y su compañera, Alicia Rey Morales. Ese día fue de lluvia fuerte, los caños se inundaron y se vieron imposibilitados de ir hacia otro local nuestro con comunicación a la red cloacal, entonces no tuvieron más remedio que salir, destapar una de las tapas, y pedir auxilio por arriba. Y ahí salen Amodio con otro compañero más y van para mi casa. Y ahí fue donde lo conozco. Venían empapados.

Y él te recuerda eso

Sí, lo recuerda perfectamente. Solamente lo sabe a eso, él y el otro compañero que no se va a hacer pasar por Amodio. Todo indica que es él, la forma de escribir, algunas guiñadas en sus textos que son bien de la interna del movimiento.

Se especuló incluso con que podía ser algún militar

Yo le decía a un compañero que me decía que podía ser falsa que si lo es, hay que darle un Premio Nobel de Literatura al que lo hizo porque realmente sería brillante falsificador. No, yo creo que no, no me cabe la menor duda.

A partir de eso, vos escribís una columna en 180, ¿con qué intención?

Porque yo no tengo forma de responder y eso es lo que le pasa a los que lo recibieron en los medios. No hay forma de contactarse con él, porque él escribe en un franqueo desde España y un remitente falso desde Buenos Aires. Es real pero es el Café Tortoni. No hay forma, no da un correo electrónico, no da nada.

Entonces lo que me da la sensación de que es evidente a través de estas tres cartas que él quiere comunicarse, pero el diálogo no es siquiera un diálogo de sordos, es un monólogo, no da ninguna chance. En la segunda carta propone que le hagan preguntas, ¿cómo?

Y él contesta por carta

Que digas al aire 30 preguntas para Amodio Pérez, y él te las va a contestar por correo. Es absurdo, periodísticamente hablando es un disparate. Fue un poco lo que le planteo. Por eso le digo que me parece que optó por un método que no va a lograr el objetivo.

¿Por qué te interesa hablar con él?

Porque creo que es una voz interesantísima, más allá de todas las acusaciones, que él las desmiente en sus dos cartas, me parece que es una voz interesantísima para que cuente su versión.

Él ya ahí cuenta algunas versiones pero siempre muy circunscripto a un periodo muy concreto del movimiento, no abarca más que 12 o 14 meses.

Intenta explicar la derrota del movimiento pero que está muy dirigida a la interna nuestra y creo que es mucho más interesante saber toda su vida, no solamente 14 meses de su vida que lo llevaron a la bancarrota, a quebrarse él y todo el movimiento.

 Me parece sumamente interesante, se ha tejido mucha leyendo desde el silencio de él, su desaparición física, es el clandestino más antiguo del Uruguay, porque lleva 40 años y no se sabe nada de él. Siempre sucede, el silencio lleva a la suspicacia, a la especulación, cada uno se arma su fantasía. Se ha dicho cualquier cosa de él, que estuvo en el atentado en Costa Rica, que es agente del Mosad, que vive en Israel.

Para quienes no conocen la interna del MLN, ¿qué importancia tenía Héctor Amodio Pérez esos años en el movimiento?

Es uno de los fundadores. Participó en el Coordinador que es la organización...

Distintas organizaciones, distinta procedencia que están de acuerdo con la lucha armada y la propaganda armada como metodología política, empiezan a coordinar sus acciones, y de ese Coordinador, que empezó en el año 63, sale después el núcleo del MLN. Él estuvo ahí siempre. No participó de la primera dirección del MLN pero sí de la segunda. Hasta que fue detenido en el 70.

Y cuando la organización en un simposio que hay, que es una especie de reunión ampliada, en el 68, en un local muy famoso, él participa ahí y ahí es cuando el MLN tenía una organización de células solamente, se forman las columnas. Una organización más compleja, cada célula se agrupa a una columna, se forman varias columnas y él se hace cargo de unas de las columnas que después es la columna 15. Y entonces se crea una leyenda, una leyenda alimentada por un lado por la prensa.

Porque antes de la leyenda del clandestino de más trayectoria está la leyenda del momento

Claro, pasa a la clandestinidad a fines del 67, cuando muere Carlos Flores, el primer tupamaro muerto en enfrentamientos. Y ahí él pasa a la clandestinidad. Y la prensa y la policía de la época le adjudican casi todos los operativos más espectaculares de ese momento.

Ya era leyenda antes de la dictadura

Claro. Fijate que está clandestino desde fines del 66 hasta julio del 70, que es detenido. Después se fuga, después cae de vuelta, después se vuelve a fugar, y después ya cae por última vez, en mayo del 72.

¿Cuál es la clave de él para limpiar su imagen de traidor que es la que en Uruguay se tiene? En una de las cartas dice que negoció su libertad y la de su pareja a cambio de ordenar los papeles con los nombres que había dado otro delator, que era Píriz Budes

Sí, que ordenó papeles, nada más, eso fue todo lo que hizo. Esa es su versión de la historia. Hay otras, ¿no?

¿Pero las otras cuáles son?

Que participó, que señaló gente, que andaba en patrullas señalando gente.

¿Esa versión se construye con rumores o con datos?

Yo creo que con datos, datos objetivos. El dato siempre es otra persona. Bueno, yo no sé, el asunto final es siempre... Yo nunca vi en la calle bajar de un vehículo militar y apresar a un compañero, pero sí estuve con compañeros presos que me dijeron que habían sido señalados por él.

No podían confundirlo a él, no era uno más

Exactamente. Pero lo objetivo, lo cierto es que aparece después de 40 años, es él, no me cabe la menor duda, y su intención es contar su versión de la historia y desmentir esa acusación gravísima que está hace 41 años.

Vos estás dispuesto a tener un contacto con él incluso personal

Sí, yo no tengo ningún problema en hablar con él, es más, yo me acuerdo, no sé si fue en el libro de Fontana al final, que pregunta a varios, ¿qué haría si se encontrara con Amodio Pérez? Bueno, todos dicen más o menos lo que yo haría: tomar un café. Eso lo dice creo que Blixen y no me acuerdo quién más. Otros no, no les interesaría, seguirían de largo. Nadie habla de tomar revancha ni venganza ni de la acusación que tuvo en su momento, la condena a muerte del 72.

¿Por qué el otro considerado delator, Píriz Budes, tuvo una trayectoria tan distinta?

Él se fue del país también pero volvió muy temprano, andaba por acá sin ningún problema. Y ahora hace años que vive en su ciudad natal, en Rivera. Creo que incluso fue candidato a edil por el Partido Colorado en Rivera, no sé si fue electo, y ahora es columnista de la publicación digital Qué Opina. Antes era semanario.

Pero no tenía el peso ni la leyenda de Amodio Pérez en su momento

La diferencia creo que está ahí, no es fundador del MLN, no tuvo ese peso, si bien fue también comando de la 15 y miembro de la dirección, pero claro, al lado de Amodio, el Pepe, el Ñato, somos advenedizos, somos gente que viene después.

En estos 40 años, ¿no hubo ningún dato creíble de él?

Yo todo lo que sentí fueron rumores. Nunca conocí a nadie que me diga "yo lo vi en tal lado, te juro que lo vi". No. Siempre sentí "se dice que...". Pero la verdad que nunca he podido ni siquiera arrimarme a una posibilidad. Además no sé quién lo dice. Porque si te dicen "Joel vio a Amodio en el barrio Latino...", y bueno, le preguntaré a Joel, pero acá no se sabe quién fue que lo vio. Yo no sé.

Es parte de la leyenda de la clandestinidad

180 - postaporteñ@ 965 - 2013-05-22 22:35:12
postaporteñ@_______________________________

Tacuarembó por la Vida y el Agua

 

Comunicado de prensa

          Tacuarembó, 22 de mayo de 2013.

Ante la inminente entrega de las firmas necesarias para habilitar el recurso constitucional del plebiscito  que declara al departamento de Tacuarembó libre de minería metalífera a cielo abierto, el grupo Tacuarembó por la vida y el agua declara:

• Excesivo el tiempo que se viene tomando la Corte Electoral para definir como debe ser formalmente el procedimiento de entrega de las papeletas firmadas y dar inicio así al mecanismo de plebiscito departamental.

• Que ya han transcurrido casi 50  días desde que el 4 de abril pasado solicitábamos por escrito a la Corte Electoral que resolviera sobre este asunto.

Que en reiteradas oportunidades nos hemos comunicado con la Corte, incluso haciéndonos presentes personalmente en la Corte Electoral en Montevideo el 10 de mayo.

En esa ocasión, solicitamos reunirnos con algunos de los ministros de la Corte, lo cual fue negado, por encontrarse estos, según se nos dijo, en una reunión. En la misma ocasión, la secretaria del ministro Penco nos dijo que estaba previsto se tratara el asunto el jueves 16 de mayo y que enseguida nos harían llegar la respuesta. Dicha respuesta aún no ha llegado.

• Nuestra valoración sobre tan excesiva demora, luego de tantas comunicaciones sin resultado alguno, es el de una clara intencionalidad política de obstaculizar este recurso de tan amplio respaldo popular.

En este sentido, hacemos responsable al Ministro de la Corte Electoral, Wilfredo Penco, como presidente de la Comisión de Asuntos Electorales del organismo y con cuya secretaria han sido todas las comunicaciones, de esta injustificada demora.

• Lamentamos profundamente que el máximo organismo electoral, que debe actuar con la mayor transparencia y dar todas las garantías frente a la ciudadanía, tenga esta actitud que mancilla su credibilidad y la hace un terrible daño a la democracia.

• Esperamos se revierta a la brevedad esta actitud y tengamos una rápida respuesta, ante el hecho histórico que por primera vez en la historia del país, es presentado un recurso de plebiscito departamental consagrado en nuestra constitución.

Por Tacuarembó por la vida y el agua:

Oscar Pedrozo 099 834 226         Bettina Silveira  094 088 100          

Javier Rodríguez 098 752 841       Jorge del Pino   098 584 130  

 Sebastián Ríos    098 134 078

MOVUS - postaporteñ@ 965 - 2013-05-22 22:26:05
postaporteñ@_______________________________

SIN JUSTICIA Y CON RESPONSABLES DE LA IMPUNIDAD

 

En una nochecita muy húmeda, con algo de brisa calurosa y un cielo amenazante de lluvia, se realizo este lunes 20 de mayo del 2013 UNA NUEVA MARCHA DEL SILENCIO en Montevideo.

Con una avenida 18 de julio desbordante de gente, marchando a pie y en las aceras, varias cuadras de personas caminando en silencio respetuoso y miles sumadas desde el espacio de desaparecidas y desaparecidos de AMÉRICA LATINA hasta Plaza Cagancha, una vez más el respaldo, el apoyo incondicional a madres y familiares.

Una vez más, fuimos y somos todas y todos familiares. Como siempre y desde hace 18 años, cada 20 de mayo marchamos en silencio respetuoso, con compromiso asumido, emociones arraigadas, entusiasmo mesurado  y sentimientos encontrados. Uno tiene la sensación que cada vez se vuelve más insuficiente y más ineficaz  la herramienta.

Todo está bien y es válido, desde lo testimonial, el reconocimiento, el tributo a las víctimas del martirologio  y  del terrorismo de estado, la denuncia y el reclamo político a quienes han consagrado y defendido la impunidad. Incluso, es válido el hecho político en sí, de generar otras actitudes y conductas sobre nuestra lucha por verdad, justicia y memoria.

Pero los retrocesos  nos pasan por encima. si la MARCHA DEL SILENCIO, SE REALIZA CADA 20 DE MAYO PARA RECORDAR A ZELMAR, A GUTIÉRREZ RUIZ, A ROSARIO, WILLIAM ,O MANUEL LIBEROFF Y EN SUS NOMBRES A TODAS Y TODOS, ES VALIDA. Y nada más.

 Asumamos de una vez, que a la clase política que nos gobierna no se les mueve un pelo.

Desde 1986 y a pesar de las 18 marchas del silencio que hemos realizado hasta el presente, ningún gobierno de turno “AGARRA EL GUANTE”. No lo hizo Sanguinetti, Lacalle, Jorge Batlle y tampoco lo hizo Tabaré Vázquez ni Jose Mujica, ni sus socios, cómplices y secuaces de turno.

 Y no es porque “somos pocos”, o porque somos un “grupejo, grupúsculo o grupito” de inconformistas y renegados sociales. Por el contrario y mal que les pese, somos miles de marchantes exigiendo y reclamando VERDAD, JUSTICIA Y MEMORIA.

Lo que no es válido, es tener que “fumarse” a los MICHELINI (RAFAEL Y FELIPE), ALBERTO CURIEL O LA KECHICHIAN, que son responsables de mantener y sostener la impunidad en Uruguay.

Y no solo estos personeros y personeras del montón, sino quienes están en el gobierno de turno, son el gobierno actual, tienen cargos públicos notorios, y forman parte del partido que nos gobierna desde el 2005.

 Quienes son legisladores y legisladoras actuales y quienes han sido en el pasado reciente, son responsables de no haber hecho y no hacer nada, para anular en el parlamento la ley de caducidad y terminar con la impunidad.

Le han “HUIDO Y REHUIDO AL BULTO” una vez y otra vez. Van y vienen por el parlamento, en ambas cámaras legislativas, se mandan unos discursos larguísimos y no dicen la verdad.

Más bien no dicen nada de lo que hay que decir y mucho menos hacer sobre el asunto. Los pactos, las complicidades, las transas, los acuerdos oscuros y las responsabilidades las y los acusa por todos lados.

Tienen las mayorías  parlamentarias necesarias, para en pocos minutos anular la ley de impunidad y no lo hacen. Todas las leyes avaladas y refrendadas hasta por nuestro pueblo en plebiscitos, son  irrespetadas y se”ELASTIZAN” a gusto y solicitud de quienes la quieran desconocer, PERO LA LEY DE CADUCIDAD SE CUMPLE A RAJATABLAS.

 Quienes forman parte del fraudeamplismo que nos gobierna desde el 2005, mantienen y sostienen la impunidad igualito que Sanguinetti, Lacalle Y Jorge Batlle en el pasado reciente.

 Tienen a “los viejitos” a salvo y bien cuidados en una cárcel vip del 6to. de caballería en Domingo Arena y Zapadores (Piedras Blancas). 

 Y sobre todo a salvo de la justicia argentina, que cada tanto pega algún coletazo para este lado del rio Uruguay y salpica mierda a nuestros “patéticos y celebres” violadores de derechos humanos y responsables de crímenes de lesa humanidad.

Quienes integran el gobierno fraudeamplista desde el 2005, no han hecho nada para “ABRIR LOS ARCHIVOS” de la dictadura nazifascista que dio el golpe de estado a partir del 27 de junio de 1973, implanto a sangre y fuego el modelo neoliberal capitalista e imperialista de los años setenta, integro EL PLAN CÓNDOR y el terrorismo de estado  en el cono sur.

 Quienes integran el gobierno fraudeamplista desde el 2005 y nos hacen creer que son “DE IZQUIERDA”, mantienen y sostienen intactos los aparatos represores del pasado reciente en el presente. Incluso en el gobierno de Tabaré Vázquez, el aviador Enrique Bonelli (co-piloto de los vuelos de la muerte) fue jefe de la aviación uruguaya y otros mandos militares en la armada de Jose Mujica, fueron responsables de asesinatos en la dictadura cívico-militar nazifascista.

Eso es mantener y sostener la impunidad, y  por eso, se dan el lujo de caminar entre miles como tal cosa. Quienes son el gobierno del fraudeamplio, son responsables de designar a personeros en una “SUPREMA CORTE DE JUSTICIA TUTELADA” al poder político y militar del pasado y del presente.

Porque sabían del “mandado” que harían “sacando de la Troya” a la jueza MARIANA MOTA.

Los votos para esta jugada perversa, los transaron con coloriblancos, blanquilorados e independientes del progresismo.

 Y esto es un retroceso notorio en la lucha organizada de madres y familiares y de nuestro pueblo; es un golpe reaccionario contra nuestra lucha por verdad, justicia y memoria y a favor de la impunidad establecida y vigente en el Uruguay.

 Es una movida política y traicionera a favor del orden establecido e impuesto desde 1986.

Por eso prefiero mi necedad y sigo siendo un necio entre miles y como miles, que nos negamos a hablar y escribir sobre “NUESTRO PAÍS”, la “PATRIA” de la impunidad vigente y  la justicia tutelada por el poder de turno.

Este no es el país, ni la patria ni la sociedad que sueño y soñamos, quienes luchamos por verdad, justicia y memoria

Abrazo fraterno,

Montevideo, mayo 20 de 2013    

RODOLFO BISQUIAZZO AQUINO - postaporteñ@ 965 - 2013-05-22 21:39:13
postaporteñ@_______________________________

HOMBRES Y MUJERES EN EL MLN ? TUPAMAROS

 

¿CUANTOS NEGOCIOS, CUANTOS NEGOCIABAN?

¿QUE NEGOCIABAN?

¿POR QUE NEGOCIABAN?

 

Reflotamos esta vieja nota sobre todo por las afirmaciones de Rosencof, ya que nos retrotraen  a preguntarnos muchas cosas después de las cartitas del “traidor”... ¿quién es el que comenzó a negociar? POSTA

Memorias de la insurgencia

15.05.2008

Fragmentos del capítulo "Memorias de la Insurgencia", entrevistas a ex tupamaros, publicado en el Número 4 de Cuadernos de la Historia Reciente", editado por Banda Oriental.

Herméticos, dogmáticos, sensibles, víctimas, victimarios, presos políticos, dirigentes, gobernantes, todas características que se le pueden adjudicar a quienes participaron del Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros desde su fundación hasta nuestros tiempos.

Pues Clara Aldrighi * se dedicó años a realizar largas entrevistas para publicar La izquierda armada, Ideología, ética e identidad del MLN. Presentamos un resumen de algunas de las conversaciones de Clara que integrarán en breve un nuevo libro de Ediciones de la Banda Oriental.

Eleuterio Fernández Huidobro


Uno de los primeros impulsores del proyecto de lucha armada con objetivos revolucionarios en el Uruguay y fundador del MLN

¿Qué opinaba de la violencia contra las personas que aplicó el MLN en varias oportunidades, desde los ataques a fascistas hasta el ajusticiamiento de torturadores?

Estoy contra la pena de muerte, entendiendo por ella la ejecución de un prisionero inerme. También lo estaba en esa época.

 Sin embargo, no tenía problema en matar en el marco de un enfrentamiento. No sólo en el tiroteo casual y esporádico, sino también en casos como el de Morán Charquero y otros. Es decir, si un torturador, sabiendo que hay una guerra declarada -porque lo estaba por nosotros- hace lo que hace, asume todas las consecuencias.

Y yo también asumo las mías. La guerra es así.

El mejor general de la guerra es aquel que puede sorprender a sus enemigos cuando están durmiendo y matarlos a todos. La guerra consiste en matar al enemigo o que te maten a vos.
El ejército uruguayo estudia eso todos los días. Con los impuestos que nosotros pagamos. Se preparan para -en caso de guerra- matar al enemigo, en lo posible durmiendo, y sin bajas propias. Eso hacían Napoleón, Julio César, Artigas, Eisenhower, Montgomery, Lenin, Trotsky, Mao.

Dentro de la guerra, hay crímenes de guerra, que están legislados por la Convención de Ginebra y la Cruz Roja Internacional. Por ejemplo la matanza de My Lai contra la población civil vietnamita. Hiroshima, Nagasaki, no por haber lanzado la bomba, sino porque ya no era necesario. Los bombardeos sobre Europa nadie los enjuicia.

En nuestro caso, creo que los de los cuatro soldados fue un error, lo del Peón Báez un crimen.

Cuando se considera que se está combatiendo una guerra, en este caso irregular ¿no se vuelven imprecisos para los militantes los límites de lo justo y lo injusto y se tiende a considerar lícito todo aquello que pueda justificar la victoria?

En especial cuando no existen, como no existían en el MLN, discusiones y resoluciones al respecto.

Para muchos militantes eso es así. Si en el caso del peón rural me hubieran consultado, hubiera dicho que no. Cuando me enteré, y todavía nadie lo sabía, no había aparecido en los diarios, les dije que era un gigantesco disparate.
Se dice que hubo una desviación militarista: en realidad hubo falta de militarismo.

Los compañeros no habían leído suficientes cuestiones de carácter militar, como para saber que eso no se hace. Quien mejor te puede explicar que eso no se hace son los propios militares, que tienen normas para la guerra, normas que están fundadas en una vieja sabiduría humana

Mauricio Rosencof


Escritor, fue detenido en 1972 y declarado rehén al año siguiente. Actualmente se desempeña como Director de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo.

¿Por qué razón los dirigentes del MLN resolvieron no salir de Uruguay durante la ofensiva represiva de 1972?

Nuestra dirección cae presa -caemos- en 1972, pero el Bebe está aún en la calle.

Le mandamos decir que se vaya del país y nos responde que no le importa la resolución ni la mayoría. Que con toda la gente que caía presa y estaba siendo torturada, no se iba. Puede parecer importante irse al extranjero para reorganizar, pero el Bebe no pensó así.
Te puedo decir más.

Cuando estábamos como rehenes los suecos gestionaron un canje: un aporte comercial muy importante para Uruguay, a cambio de sacar rehenes para el exterior. Los familiares nos fueron consultado, en la medida de las posibilidades, y ocurrió que todos nosotros respondimos lo mismo:

"Si no salen todos los compañeros, no nos vamos".

¿Qué recuerdos conserva de su experiencia carcelaria, de los nueve años soportados en condiciones de rehén?

No te hablo sólo de mi experiencia, sino de la de todos los compañeros. A los que estuvieron en cana se le interrumpió la vida, pasaron por una "biaba" muy dura que a muchos les dejó secuelas.

Por ejemplo, una gran vulnerabilidad en el relacionamiento con los demás compañeros o con sus familias.

Otros dejaron niños pequeños y los reencontraron en edad de votar, muchas parejas se rompieron, se vivía la impotencia de tener una familia que mantener y no poder hacerlo.
En cuanto a mis años como rehén, los describo en Memorias del calabozo. Estábamos totalmente incomunicados, en calabozos de dos metros por uno, a media ración, solíamos comer insectos, cuando no nos daban comida y si no nos daban de beber debíamos reciclar nuestras orinas.

Un coronel dijo públicamente -y fue denunciado en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas- que dado que no habían podido matarnos cuando caímos presos, nos iban a volver locos.

Dos compañeros enloquecieron, uno murió en el calabozo y otro, el Bebe, murió a raíz de las afecciones contraídas en el período carcelario.

Ese régimen de vida soportado durante tantos años nos redujo las defensas orgánicas. Por eso Sendic murió en pocos meses, a pesar de tener una afección que en otras condiciones le hubiera permitido vivir ocho o diez años más.

¿Qué cosas positivas me quedan de ese período?

Te diría que la más importante es la que registra una publicación cubana que me hicieron llegar a poco de salir, donde un coronel uruguayo decía algo como "Judío de mierda, se está haciendo el guapo, ahora va a saber quiénes somos nosotros".

El hecho de haber tenido que enfrentar situaciones difíciles y no haber trasladado al prójimo la cruz que me tocó por esos días, es el primer elemento positivo

. Esos días de interrogatorios sucesivos -que fueron nueve meses, con dos internaciones en el hospital- denunciados por Michelini en la Cámara, me dejaron una firmeza, una seguridad y una limpieza que me permitieron poder contemplar a mi viejo, en el momento en que pude contemplarlo, y a mis compañeros, de frente.

Esto me dejó una gran seguridad para enfrentar lo que venga. Mientras no se pasa por una instancia de esa naturaleza es muy difícil decir: "Tengo esa seguridad".

No sé si la tendré hoy, enfrentando esa misma situación, pero actúo como si la tuviera, porque pienso que sí, porque hubo una instancia en que lo comprobé.

El segundo elemento que rescato es que el hombre es capaz de prenderse a la vida como la hiedra al muro, que si tiene una canción para cantar, la canta en cualquier condición. Durante ese período establecí una relación muy especial con la guardia. Les hacía acrósticos -ellos decían "acrílicos"- sonetos cortos y cartas de amor. Hasta seduje una mujer.

Cierto día alguien irrumpe en el calabozo -donde entraban nada más que las ratas- y siento una voz: "Manda a preguntar el sargento si usted es el escritor".

Dije que sí. Y el soldado: "Ordena el sargento que le escriba una carta a su novia".

Se la hice, le gustó a la novia, luego hubo una segunda, se corrió la voz y la guardia -que tenía prohibición terminante de comunicarse con nosotros- empezó a pedir, cada vez que podía, un verso para la novia, la madre o la hermana.
Escribí de esa forma cientos, miles de "acrílicos" y de cartas. Un guardia en una ocasión me dijo:

"Estoy enamorado, ella no me tiene confianza, pero yo la quiero bien". Me pareció sincero, le escribí, le dio cita y al poco tiempo estaban prometidos para casarse.

Al cabo de dos años de la "Vuelta al Uruguay en calabozo", llegué a ese lugar otra vez y me lo encuentro: "¡Pero qué alegría, ¿vio?!" El guardia: "Mire lo que me pasa, mi señora protesta, me dice que cuando éramos novios le escribía unos versos muy lindos y ahora nada". Tuve que reservarle algunos versos.

Todo esto tenía un determinado valor: un cacho de pan, dos cigarrillos, un huevo duro, a veces la parte inferior de un bolígrafo. Sobre hojillas de fumar y con letra muy pequeña escribí las obras que venía pensando en todo ese tiempo.

Porque la única posibilidad que tenías era la de pensar, ya que la realidad estaba en tu imaginación, en tus sueños. Porque la realidad tangible no era vivible.

La Margarita, por ejemplo, y otras obras, fueron escritas en el calabozo. Arrollaba las hojillas con un nylon, hacia un tubito y las ponía en el dobladillo de la camiseta, que mi familia se llevaba para lavar.

Así salieron esos poemas, que fueron leídos con carácter de póstumos en 1976, en un festival de teatro en España. Porque con motivo de mi fallecimiento me dedicaron un festival de teatro...

Otra cosa que me dejó la cárcel es un paladeo de los elementos más triviales de la vida, que me dan un disfrute muy elevado. Durante años, cuando salía a la calle, no salía a caminar, sino a respirar. Porque respiramos "caldo" durante años. No teníamos aire ni ventilación. La ventanita estaba tapiada. Eran calabozos de dos por uno, a veces más chicos.

En Minas, por ejemplo, estuvimos durante meses sentados en un banquito que se movía, de espaldas a la puerta y contra la pared, quietos. No nos dejaban parar. Sólo acostarnos de noche, cuando te entregaban el colchón.

En Paso de los Toros estuvimos dos años en unas catacumbas donde corrían las ratas. Teníamos un espacio de un metro diez por un metro ochenta, pero había una tarima (que no podías utilizar) que reducía el espacio a sesenta centímetros.

No podías caminar.

Cada vez que voy al baño, se me produce una asociación. Nos llevaban a orinar una vez por día, la vejiga la tenías en la cabeza. Si orinabas en la celda quedabas sancionado, toda la noche de plantón.

En esa vuelta andábamos siempre juntos el Pepe Mujica, el Ñato Fernández Huidobro y yo. El Pepe tuvo trastornos renales, alucinaciones auditivas y un problema muy serio de incontinencia. Todo eso por la falta de agua: no nos daban de beber.

Había orden de dejar agua. Aunque a veces la volcaban, pero habían cumplido con el reglamento. El Pepe se enfermó, le dieron agua "por prescripción médica": un balde de lavar el piso, de dos litros.

Luego empezó la "batalla de la pelela". Hubo una resolución del comando de las Fuerzas Armadas para que se le otorgara a Mujica la pelela.

La familia intervino, habló con el Comandante en Jefe -el Goyo Alvarez- que la autorizó. Luego de obtenerla comenzamos la "batalla de la lata".

El problema es que cada vez que tenías un traslado -cada tres meses te trasladaban- no te llevaban con la lata y había que reiniciar la batalla. Además, por el uso, se perforaba.

Con esto quiero decir que la comida, los aromas, el caminar, el cielo estrellado -durante trece años no vimos el cielo - lo vivo con delectación.

En suma, pasé por una experiencia interesante, donde mantuve mis convicciones con firmeza. Las afecciones que me quedaron forman parte de las leyes del juego y también de los años. Lo más positivo es que puedo hablar con cualquiera.

Me siento con la seguridad de que cuando tuve que jugarme una parada difícil, la jugué con dignidad.

¿Qué pensó acerca de la posibilidad de establecer una alianza con militares "nacionalistas" durante las tratativas de 1972?

En este tema tuvemucha participación. Me encontraba en el 9º de Caballería, "en la punta del Obelisco".

Me habían trasladado desde otra unidad en un estado inquietante. Cuando vuelven a empezar otra vez los interrogatorios, me muestran la cédula de identidad de un compañero, un contacto que era oficial de las Fuerzas Armadas y que por supuesto conocía.

Quien me interroga sobre eso era el mayor o el comandante, no recuerdo. Me dice: "¿Usted identifica a esta persona?". Entonces me salió una de esas cosas que tuve en otras oportunidades, fuera de la lógica:

"¿Se da cuenta que a su nivel y a mi nivel, no podemos estar preguntándonos quién fue que tiró los volantes en 18 y Andes? ¿No piensa que tenemos que sentarnos a conversar cómo encauzamos esta situación y terminamos con esto?

¿No se da cuenta que nuestra responsabilidad, la que usted tiene frente a sus compañeros y yo frente a los míos, por el nivel en que nos encontramos, es sentarnos a conversar sobre lo que pasa y en cambio usted me viene a preguntar tonterías?".

Al rato dice: "Tiene razón".

Me mandaron de vuelta al calabozo y a la semana se produce la primera reunión.
Un día me vienen a buscar, me hacen bañar y me llevan con capucha y esposas. Antes de entrar me comunican que fulano de tal había venido a conversar conmigo.

Allí estaban, en el salón, el Goyo Alvarez con su estado mayor, y Cristicon el suyo. Tenemos dos reuniones, una de ocho horas y otra de seis.

No eran interrogatorios: discutíamos sobre el pensamiento de la organización, sobre qué salida había, sobre el pensamiento de los militares, sobre lo que buscábamos nosotros y qué margen de entendimiento teníamos.

Recuerdo que Cristi insistía: "Todo es posible sobre la base de la rendición incondicional".

Y yo: "A eso no le respondo, si le respondiera le diría que no.

Acá hay dos fuerzas en juego y no puede haber rendición incondicional. En todo caso, una capitulación. La rendición incondicional ni la acepto, ni la admito, y mucho menos la propongo o la transmito".

El Goyo por su parte decía: "Pero bueno, algo podemos ver, se puede conversar". Recuerdo situaciones anecdóticas, por ejemplo, cuando le explico el tema de las amatistas, sobre el que tenía algo de información.

"Este es un país que tiene catorce habitantes por kilómetro cuadrado, permítame" y le agarro la fusta, indico en el mapa la zona de las amatistas. "Hay un alemán, Becker, que es dueño de los campos de El Catalán y las exporta como muestra gratis sin valor o como lastre".

Mientras explicaba me quedaba sin cigarros y Cristi me mandaba a buscar más.
Así empezaron las negociaciones, en el 9º de Caballería, con una cierta altura.

Se endurecen por momentos, un alférez de esa unidad muere en un enfrentamiento. La organización tenía mucha fuerza afuera.

Al cabo de un tiempo reúnen a los dirigentes de la organización presos en el Batallón Florida. Durante ese período no interrogaron a quienes participamos en las conversaciones. Desde que se produjo el primer contacto hasta que pasamos a la condición de rehenes hubo, no un alto el fuego, sino un respeto.

En el Batallón Florida nos encontramos para iniciar las negociaciones.

Allí me encuentro con el Ñato, con Manera -que tenía los testículos ensangrentados por el caballete- con Nepo Wasem, a quien le habían dado una "zalipa" bárbara.

A las veinticuatro horas de estar allí nos informan que Enrique, el compañero que estaba al frente del taller de berretines, escapó de la custodia de su guardia y murió.

Dicho sea de paso, la creación de berretines es una concepción de la columna Tres. Inclusive los compañeros fueron a explicarla a otros países.

Nos reunimos en Florida y en la primera reunión planteo que cierto individuo a quien habían incluido, no debía participar porque estaba proporcionando información.

Lo sabía porque había estado con él tiempo antes, en el Departamento 5, donde nos habían dado una "zalipa" durísima. Yo estaba con la cabeza envuelta en leucoplasto, para impedirme la visión, bastante tirado, y ahí nos vienen a buscar, porque yo estaba requerido por siete u ocho unidades.

Siento entonces una voz: "¡Guardia, guardia, me acordé me otro, me acordé de otro!". No me doy cuenta quién es, no me encontraba en muy buenas condiciones.

Estaba recostado y me tiro como desmayado. Sigo la orientación de la voz: por los espacios que quedan abiertos, al lado de la nariz, veo a cierto individuo sentadito, con un casco en la cabeza.

Pero además nos preguntaron si queríamos que participara en las negociaciones también ese muchacho, Amodio Pérez.

 No era tan sencillo lo de Amodio. Era uno de los fundadores de la organización, un hombre que reclutó a Marenales, que comandó la operación de Pando, que desarrolló toda la técnica.

 Políticamente nunca tuvo ningún peso, pero tenía gran ambición.
Que Amodio estuviera en la dirección no se debió a que nos tragamos un tranvía. Si afirmamos eso nos pareceríamos a los que cada vez que tienen un traidor dicen que es un infiltrado de la CIA. No, Amodio era un linotipista, un obrero, tenía un cierto crédito por eso, era audaz y militarmente muy capaz.

Con todos los cuestionamientos que tenía, los compañeros deciden que quien comande Pando sea él. ¿Sabés como zafa de Pando? Agarrando con gran audacia el volante del furgón donde se transportaba la urna y atravesando el cerco con él.

Todo lo del funeral con el que llegamos a Pando lo había concebido yo. Porque el problema que teníamos era cómo llegaban seis comandos sin llamar la atención.

Se me ocurrió entonces que podíamos similar el entierro de unos restos mortuorios traídos desde Buenos Aires. Nos juntamos en Martinelli, con seis vehículos y un furgón, simulando un funeral que no iba para Pando sino para Soca. Había ido antes con mi compañera a ver nombres creíbles en el cementerio de Soca.

Volviendo a las negociaciones: otra persona que estuvo en un primer momento fue Alicia Rey Morales, la "Negra".

Cuando nos llevaron de vuelta a nuestro "alojamiento", le digo al Ñato: "Oíme, si el Negro Amodio anda en eso, la Negra también, porque estos más que pareja son culo y calzón. Nos están metiendo un “tapado””.

Nos reunimos entonces con el capitán Calcagno, con Camacho, con el comandante Legnani (que tenía todo bajo control pero que no participaba) y el “Guacho” Méndez, hijo del general, que entonces era alférez. Nos reunían para encarar en serio las tratativas, para lo cual era necesario tomar contacto con Sendic afuera.

Lo primero que dijimos fue:

 "Si vamos a jugar, jugar limpio. Nos están metiendo en la reunión a una persona que es confidente de ustedes y trajeron a cierto individuo para lo mismo. Si es en esos términos no continuamos".

Calcagno responde: "Si, tenés razón. Yo dije que no lo hiciéramos porque ustedes no mascan vidrio".

 A partir de entonces se desarrollaron las conversaciones.
Había que conseguir un contacto afuera, con Sendic. Ninguno de nosotros lo tenía porque hacía tiempo que habíamos caído. Finalmente, se logró. Decidimos que saliera el Ñato y se produce una cosa muy interesante.

Cuando se hace el contacto, la persona que viene, enviada por el ejecutivo de la organización, le dice al Ñato: "Hace tiempo que perdimos contacto contigo, te tenemos confianza, pero sabemos cómo anduvo el Ruso".

Los compañeros sabían que de mis interrogatorios no habían obtenido nada. "Queremos un contacto con él".

El Ñato vuelve con el mensaje y yo salgo en el Volkswagen de Calcagno. Con él al lado, porque me dio el volante.

Me dejó en un lugar de la ciudad y en el bar Añón me encontré con el compañero.

Era el 30 de junio de 1972, día de mi cumpleaños. Ese compañero tenía una bufanda larga y me la regaló. Volví a entrar al Florida. Días después salimos el Ñato y yo a una reunión con el ejecutivo.

Inclusive un compañero de la dirección nos propuso no retornar al cuartel. Nuestra respuesta fue un no rotundo. No podíamos arriesgar a los que quedaban en los cuarteles, haciendo trampa para rajar nosotros.

También porque no podíamos crear un clima de desconfianza en el otro bando para mejorar nuestra situación. Nos hubieran sacado al exterior, pero los compañeros que quedaban iban a ser masacrados.

A esta reunión del ejecutivo Sendic no fue. Estaban "Octavio" (Henry Engler) y otros. Con Raúl pasó una cosa mucho más interesante: entró al Florida y salió.

La lucha entre enemigos suele ser así. ¿Cómo se entendería de lo contrario que entre Hezbollah y el ejército israelí, que se revientan mutuamente, cada tanto hagan un alto para devolverse cadáveres?

Las negociaciones se efectuaban a distinto nivel dentro de las Fuerzas Armadas. Había un nivel de capitanes, que era el que estaba más interesado, porque eran los que salían a la calle a dar la cara, los que golpeaban la puerta, la abrían y podían recibir el primer balazo.

Empezaron poco a poco a adherir oficiales de otras unidades.

Llegamos a elaborar, con Manera, con Nepo Wasem y el Ñato, las bases de una capitulación. No era una rendición incondicional.

Esas bases implicaban que los compañeros fueran amnistiados, pero que los dirigentes cumpliríamos cinco años de reclusión abierta en las tierras de Silvia y Rosas, que se iban a convertir en una cooperativa cañera. Teníamos derecho a trabajar con nuestras familias.

Hablábamos de los recursos pesqueros, de la tierra.

* Clara Aldrigh escritora, ex militante del MLN y es docente de historia contemporánea en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República

posta - postaporteñ@ 965 - 2013-05-22 21:33:11
postaporteñ@_______________________________

¿Por Qué Ahora?


“PARA QUE SE SEPA LA VERDAD Y TERMINAR CON 40 AÑOS DE MENTIRAS”

n.de.r:    Se comprueba que Amodio  vive, escribe cartas y...habla;  y  que las FFAA, y algunos de sus ex compas mintieron Se verifica, con elementos contundentes, ahora, por fin después de misterios y ocultamientos que sus cartas son legitimas, hay fotos actuales y ofrece sus huellas dactilares y la pregunta es ¿por qué la izquierda las oculto y es un diario de la “derecha”  el que las publica?¿ Será por lo que va trascendiendo ahora? ¿es por eso...?? ¿Por qué los otros medios las ocultaron?.....

Un último interrogante, se ve,  como parece que si son de Amodio, que está al día en cuanto al info, y que si bien es”duro”  y se justifica respecto a su pasado, su posición “política actual “no es tan distante de la de algunos viejos militantes tupas “retirados”

 Posta

Hace 40 años que se perdió el rastro del más legendario de los guerrilleros uruguayos, acusado de traidor

Desde la década de los 70, el nombre de Héctor Amodio Pérez estuvo indisolublemente ligado a la palabra “traidor” y no solamente para aquellos que militaban en las filas del Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros).

Pero fueron particularmente los exguerrilleros quienes señalaron a Amodio como uno de los principales culpables de la desarticulación del MLN y de su definitiva derrota en el terreno de las armas.

Amodio fue acusado de desertar del movimiento –habiendo sido uno de sus principales cabecillas–,de indicarle a los militares dónde estaba la clandestina Cárcel del Pueblo y de pasearse por Montevideo vestido de militar y señalando a sus compañeros para que fueran detenidos.

Su esposa Alicia Rey y el militante Mario Píriz Budes –quien hoy reside en Rivera– también son señalados como los “batidores” que le dieron el golpe de gracia a una guerrilla que ya agonizaba.

Lo cierto es que Amodio, luego de ser detenido en 1972, logró el salvoconducto de las Fuerzas Armadas para salir del país y desde entonces se volvió una leyenda. Hubo quien lo consideraba trabajando para el Mossad y para la CIA, y otros afirmaban haberlo visto pelear junto a Edén Pastora contra el gobierno sandinista de Nicaragua.

Fue condenado a muerte por los tupamaros, quienes dicen haber estado a pocos minutos de eliminarlo en más de una oportunidad. 
Para bien o para mal, Héctor Amodio Pérez siguió vivo en la memoria de más de una generación de uruguayos que, sin embargo, nunca supieron si el “traidor” tupamaro seguía respirando o si estaba muerto.

Hasta que, semanas atrás, empezaron a llegar desde el extranjero una serie de cartas encabezadas con su nombre. La confusión sobre su veracidad se mantuvo hasta que El Observador pudo revelar el misterio

El Observador había quedado afuera y, ahora que lo pienso, se me olvidó preguntarle por qué. Pero el diario no estuvo entre los medios que habían recibido cartas del extupamaro Héctor Amodio Pérez, una figura legendaria, señalado por el MLN como el traidor que contribuyó a la derrota militar de la guerrilla y del que no se tenían noticias desde los 70.

En el diario decidimos entonces “jugar sin cartas”.

Sabiendo que los colegas que poseían las misivas habían tenido varias voces que aseguraban que se trataba de Amodio, lo primero que decidimos fue  hacer pública la existencia de las cartas.

Esos medios anunciaron luego que tenían las cartas pero que carecían de certeza sobre su origen. Luego a alguien en la redacción se le ocurrió que si Amodio quería hablar, había que tirarle un cabo: publicamos en la web 15 preguntas dirigidas al extupamaro cuyas respuestas llegaron unos días después a la redacción.

Ayer hablé con Amodio.

Me dijo que además de las 15 respuestas nos haría llegar las cartas que nadie quiso publicar 

La llamada era notoriamente de larga distancia. Tiene la voz un tanto cascada y con acento español. Le hice dos preguntas sobre hechos no muy conocidos de la historia del MLN y respondió sin dudar. Me pidió que lo tuteara y me ofreció enviarme las huellas dactilares: “Cuando me hice la cirugía me las cambié pero inteligencia policial y del Ejército las tienen”. Muy complicado ¿no es posible una foto? “Mañana la mando”, dijo.

Pero hubo una cuestión que obligó a reclamarle que acelerara el envío: una de sus 15 respuestas, referida a la CIA y al Mossad, fue en tono irónico, pero no se entendía así. En las redes sociales había quien nos estaba cocinando a fuego lento y salir a aclarar que una de esas respuestas de alguien que no se sabía si podía ser quien decía ser había sido en broma, iba a azuzar el fuego. Era necesario que la foto la mandara hoy (por ayer). Accedió.
¿Y por qué salir a hablar ahora a 40 años de aquellos fuegos?

“Para que se sepa la verdad, para terminar con 40 años de mentiras en los que me usaron de cabeza de turco, para poner las cosas en su orden aunque no les guste”, dijo antes de colgar.

GABRIEL PEREYRA observa 22/5/13

 

15 preguntas para Amodio Pérez - CHARLA Y CUESTIONARIO

Contacto con Héctor Amodio Pérez

El legendario extupamaro acusado de traición por el MLN mantuvo varias conversaciones con El Observador y respondió a 15 preguntas por escrito

EL OBSERVADOR | MONTEVIDEO - URUGUAY+  Gabriel Pereyra - 21.05.2013

“Sí, es el Negro”, dijo el veterano dirigente tupamaro Julio Marenales cuando le mostraron algunas de las cartas que llegaron a varios medios de comunicación, fechadas en España y firmadas por un presunto Héctor Amodio Pérez, dirigente tupamaro considerado por el MLN como el mayor traidor que contribuyó al demembramiento de la guerrilla en la década de los 70. Desde entonces la figura de Amodio ha sido la de un fantasma legendario, que los tupamaros intentaron asesinar en varias ocasiones y cuyo paradero se desconoce.

Los medios que recibieron las misivas decidieron no publicarlas al no estar 100% seguros de su autenticidad.

A juicio de El Observador, los grados de certeza de si se trataba o no de Amodio aumentaron de manera importante cuando este le envió una carta personal a otro extupamaro, Marcelo Estefanell, en la que aludía a circunstancias del pasado que solo ellos dos podían conocer. Para Estefanell, como para Marenales y otros tupamaros, no quedan dudas:

“Es Amodio”, declaró a El Observador, medio que no había recibido ninguna de estas misivas.

Hace unos días en su portal web El Observador publicó 15 preguntas que sería pertinente hacerle a Amodio. Desde entonces, el ex dirigente tupamaro mantuvo varios contactos directos con el diario. En uno de esas conversaciones, se le plantearon dos preguntas con hechos poco conocidos extraídos del extenso periplo de Amodio como guerrillero y, sin dudarlo, este dio las respuestas correctas.

En consideración de estas circunstancias es que El Observador publica a continuación las respuestas que Amodio Pérez hizo llegar por escrito al diario en relación a aquellas 15 preguntas publicadas el 11 de mayo:

“Sábado, 11 de mayo de 2013. Como todos los días, después de  desayunar, abro el correo. El Observador ha decidido hacerme quince preguntas, una vez que se ha convencido que soy yo el autor de las cartas que El País, la diaria, La República y Brecha han recibido desde marzo, además de la enviada a Marcelo Estefanell.

No se menciona para nada una carta enviada el 26 de abril desde Córdoba, por lo que ignoro si no la han recibido o están dosificando la información, para ver qué pasa.

Paradojas de la vida. Un diario que ignoré como destinatario de mis cartas es el primero que está dispuesto a darme voz.

Aquellos que pregonan su condición de periodistas independientes y que se han hecho portavoces de una mentira histórica que no  resiste un simple análisis hacen malabares para ocultar lo que digo, y me exigen a mí pruebas de lo que afirmo sin exigirle lo más mínimo a quienes durante estos cuarenta años se han servido de la mentira para ocultar su responsabilidad en la debacle del MLN, que alcanzó su momento culminante en 1972 pero que fue iniciada tiempo antes, en los patios  y celdarios del Penal de Punta Carretas.

Mientras, cualquier aprovechado tuvo carta blanca para decir de mí lo que se le ocurriera, dando voz y credibilidad a todo aquel que estuviera dispuesto a enchastrarme.

1. ¿En qué momento y por qué usted decide comenzar a colaborar con los militares?

1.    En junio de 1972. Wassen había sido trasladado al Florida para participar en las negociaciones acerca de una posible tregua, iniciativa que partió de Fernández Huidobro. Como ya expliqué anteriormente, el que dio los datos para la ubicación de la Cárcel del Pueblo fue Wassen, lo que acordamos él, Wolff y yo, hecho que hoy es aceptado, asumido e incluso perdonado, pero que en mayo de 1972 fue el punto de partida para mi acusación. Wassen quiso informarme de que él ya había hecho suya la responsabilidad, pese a lo cual el MLN mantuvo que era yo “el delator” y yo le informé acerca de las discusiones mantenidas por mí con Sendic y Marenales y juntos llegamos a la conclusión de que se me tomaba por “cabeza de turco”.

2. ¿En qué consistió esa colaboración?

2.  Las FFAA entraron en la represión sin tener idea de nada. La Policía les pasó parte de la documentación que tenía acumulada, pero eso fue como si a un niño que está aprendiendo a leer y escribir se le pide un análisis de La Odisea.

Cada unidad actuaba por su cuenta, en base a criterios propios, sin que hubiera ninguna coordinación entre ellas. Ello produjo en unos pocos días un caos total, ya que los detenidos lo eran por docenas y cada uno proporcionaba información en base a nombres y seudónimos que se repetían docenas de veces.

Así, una unidad del interior tenía detenidos a militantes que eran buscados en Montevideo y viceversa. Lo mismo pasaba con los locales: el mismo local era señalado por tres o cuatro detenidos, lo que produjo allanamientos casi simultáneos, produciéndose enfrentamientos entre las unidades intervinientes, incluso con muertes de por medio entre las FFAA.

El estado mayor de entonces había creado una repartición, la OCOA, pero sin dotarla de medios ni personal capacitado. (Armando) Méndez, en esos momentos teniente segundo, era el único oficial que valoraba la importancia de la coordinación entre las unidades, y ya a poco de mi detención me propuso “ordenarle los papeles” a cambio de mi liberación posterior. Yo me di cuenta de que era una labor imposible, y así se lo manifesté a Méndez, y cuando Alicia (Rey Morales) fue trasladada al (Batallón) Florida (mi exigencia de su traslado coincidió con el pedido de su presencia hecho por los otros presos que iban a participar en las negociaciones) retomé la iniciativa de Méndez como medio de lograr nuestra libertad. No nos quedaba otra alternativa. Méndez aceptó, previa consulta con (el general Esteban) Cristi.

El intento duró apenas unos días, ya que a lo inútil de la tarea se unió el intento de secuestro de Méndez, fraguado entre Fernández Huidobro y el propio Wassen, que Alicia y yo desbaratamos.

Esto fue lo fundamental, aunque Cristi puso como condición adicional que testificáramos contra (el senador Enrique) Erro, ya que dudaban que los demás que lo habían señalado como colaborador (Fernández Huidobro, Rosencof y Maneras) lo hicieran ante el juez.

3. ¿Por qué llegó al extremo de salir vestido de militar a marcar gente por la calle?

3.  Eso forma parte de la estrategia para acusarme. Nunca lo hice. Como a todos los detenidos, se nos vestía de soldados para los traslados, ya fueran a los juzgados, al hospital o a visitar a nuestros padres, que de todo hubo y no he sido el único.

¿Por qué nunca se ha señalado a los que “marqué?

¿Por qué, si eso hubiera sido verdad el MLN no modificó nunca la forma en que se producían los encuentros callejeros?

4. ¿Qué dice a los rumores acerca de que usted era un infiltrado desde antes de empezar a colaborar?

4.   Según todos los códigos éticos por los que la prensa se rige, los rumores exigen confirmación, y en lo que a mí respecta, esos no han sido confirmados nunca. Lo mismo sucede con las afirmaciones realizadas por historiadores, escritores, politólogos y comentólogos varios. Por el contrario, los rumores se han visto aumentados por maquinaciones de todo calibre y que más bien responden a ajustes de cuentas personales de ex compañeros a los que en su momento tuve que enfrentarme por cuestiones organizativas y han pretendido “ajustarme las cuentas”.



5. ¿Es cierto que hizo trabajos para el Mossad israelí y para la CIA estadounidense?

5.   Sí. Cuando en 1968, a iniciativa de Fernández Huidobro y Sendic me incorporo al Comité Ejecutivo del MLN, el Mossad me asigna la tarea de desarrollar el proceso de descentralización organizativa, que tendrá como exponente máximo de su éxito a la columna 15, antaño tan denostada y hoy ejemplo de trabajo eficaz.
El Mossad fue también el que me asesoró en todo lo que tenía que ver con la planificación de las acciones, seguridad de los locales en que funcionábamos, etc.
No desperté el interés de la CIA hasta la primera fuga de la Cárcel de Mujeres, en la que no participé pero contribuí a planificar.

A partir de ahí todo mi accionar será supervisado por la CIA: (el comisario Héctor) Morán Charquero, General Motors, Pelegrini Giampietro y la negociación para su liberación, el Francés Italiano, la toma de Pando, el perfeccionamiento del servicio de documentación, la falsificación de cheques de grandes empresas que durante un tiempo nos permitió financiarnos sin asaltar bancos, la falsificación de los billetes de 5.000 pesos y la inconclusa de los de 100 dólares... para por fin, a pedido de Zabalza y Mujica hacerme cargo de la segunda fuga de Punta Carretas.

Producida la misma se me asigna la responsabilidad de organizar el Servicio de Inteligencia del MLN, tarea frustrada por el devenir de los hechos que se producirán de inmediato, consecuencia lógica de los desmanes organizativos y estratégicos que se habían llevado a cabo, pese a mis planteos en contrario, sugeridos ya no por la CIA sino por el FBI.

6. ¿Cuánto pesó en su decisión de colaborar el hecho de que su pareja Alicia Rey Morales hubiese sido detenida?

6.  Alicia no fue detenida: se entregó para facilitar la fuga de quienes la acompañaban en esos momentos, entre ellos el actual presidente uruguayo, el señor José Mujica Cordano, en esos momentos el compañero Ulpiano.

Si bien el resultado es el mismo, hay diferencias entre ser detenido y hacerse detener para salvar a compañeros.
Pero reconozco que tuvo una importancia fundamental. Wolff y yo habíamos salido a buscar ayuda (hoy sé que a casa de Marcelo Estefanell) y Alicia tomó su decisión cuando yo ya no podía ayudarla.

Los beneficiarios de la decisión de Alicia ni siquiera lo intentaron. Cuando mantengo la última discusión con Marenales, Sendic y Engler en el Santiso, ninguno de los tres tuvo alguna palabra de reconocimiento de su gesto, al contrario de los demás presentes en el local, entre ellos el Coco Recalde, Efraín Martínez Platero, Tabaré Rivero Cedrés, Wolff, Mujica y muchos más de los que ignoro su nombre.



7 A usted se le endilga parte de la derrota militar, ¿cuál era el estado de la organización guerrillera cuando usted cayó preso?



7.    Según Zabalza, que da amplios detalles en (el libro de Hugo Fontana) “La piel del otro” de las actividades divisionistas de las que tomó parte junto al actual ministro de Defensa y a Raúl Sendic, de cuya biografía se han borrado todos los errores y horrores cometidos por él y/o en su nombre, se produjo el 16 de marzo de 1972 una reunión que acabará con las formas organizativas que habían permitido el desarrollo a partir de 1968 y que hicieron posible superar las consecuencias de Pando y la debacle producida por las caídas de Almería.

A partir del 14 de abril, como resultado de la forma desaprensiva en que se pone en marcha el plan Hipólito, la aventura descabellada del Segundo Frente y la desaparición de las formas organizativas, el MLN se autodisuelve.

Pese a que se dice que estaba desconectado y que no recibía información, participé en varias reuniones donde se discutió qué camino seguir. Siempre propuse replegarnos, desaparecer de las calles y tratar de recomponer lo que quedara.

En abril creí que algo era salvable. Prueba de ello es la nota que el Ejecutivo recibió a principios de mayo de 1972, y que algunos han publicado como mi pedido de baja. Después pude comprobar que no. El MLN estaba liquidado. El resultado hubiera sido el mismo. Quizás las FFAA habrían tardado un mes más, dos, en el mejor de los casos.



8 ¿Cómo y por qué fue dado de baja del MLN?

8. Nunca fui dado de baja. Es cierto que la pedí pero se me negó. A un dirigente que ha ocupado los puestos que ocupaste, no se le da la baja, palabras más o menos, de boca de Marenales y Sendic. 

Darme la baja hubiera sido tener que explicar las razones, y eso fue lo que se quiso evitar.

Si como se dice estaba desmoralizado, pesimista, desplazado y ya se pensaba que iba a “traicionar”, quedaban dos soluciones: tenerme controlado en un local lo más seguro posible o pegarme un tiro.
Sin embargo, lo que se hizo fue ponerme en circulación, enviándome a un local que se sabía quemado. Lo demás vendrá por añadidura.



9 ¿Qué piensa del nivel de autocrítica que hizo el MLN sobre acciones como la ejecución del peón Pascasio Báez?

9.  Hasta diciembre de 1971, fecha en que se produce la muerte de Pascasio Báez, todas las decisiones de esa envergadura eran consultadas por la Dirección del MLN con los organismos intermedios. Esa decisión no se consultó, ya que en esos momentos yo integraba el Comando General de Montevideo y me enteré de lo sucedido estando preso, creo que en el Florida.

Ignoro los alcances de la autocrítica, ya que solo conozco lo que el MLN ha tenido a bien comunicar y las apreciaciones de Zabalza.

Ahora bien, el MLN en su conjunto nunca hizo autocríticas profundas sobre ningún tema, y los que lo hicimos tuvimos que soportar algunas bromas provenientes de algún insigne líder, que nos bautizó como “los camióncríticos”, dando pruebas de lo mucho que le importaban

. En cuanto a las apreciaciones de Zabalza, él desvía toda la responsabilidad hacia Píriz Budes, ocultando que la tatucera era de la columna del Interior, cuyo gran timonel era el compañero Raúl Sendic y dudo mucho, pero que muy mucho que su opinión no hubiera sido tenida en cuenta si hubiese sido en sentido contrario al adoptado. Nada tiene que ver la muerte de Pascasio Báez ni las otras posibles formas de evitar su denuncia ni con la Justicia Revolucionaria ni con el Segundo Poder que reivindicábamos como derechos.

Responde a la  desvalorización de la vida que de manera inexorable nos fue invadiendo, dándole más valor a las cosas materiales, todo lo contrario a los criterios que hasta entonces se habían mantenido y que arrancan en 1966.
Es, simplemente un crimen, no tiene justificación ninguna.



10 ¿Cómo ve actualmente un gobierno liderado por un tupamaro?

10.    Lo veo coherente con la evolución política, no solo de Uruguay sino de América Latina.  El triunfo electoral del FA es consecuencia de la suma de todo lo ocurrido por lo menos desde 1960, MLN incluido. De vez en cuando convendría aclarar, ante las críticas de que el MLN inició y desarrolló su accionar bajo gobiernos democráticos, que los mismos se sustentaban en leyes electorales tramposas, que permitían que solo los partidos tradicionales pudieran gobernar, para satisfacer sus intereses económicos. No me corresponde juzgar cómo lo hace.



11 ¿Cómo y hacia dónde fue su salida de Uruguay en los 70?


11.  En auto y hacia Brasil. Nos dejaron en la frontera en Rivera.



12 ¿Qué hizo y de qué vivió estos 40 años?

12. He vivido de mi trabajo y aún lo sigo haciendo.


13. ¿Los militares sabían de su paradero?

13.  Nunca, al menos por mi parte.



14 ¿Sabía que el MLN lo buscaba para matarlo?

14.  Esta pregunta ya la contesté en la reunión del IMES, mayo de 1973. (Alude a una reunión con políticos en el Instituto Militar de Estudios Superiores, aunque El Observador no está en condiciones de aclarar cuál es la respuesta a la pregunta).



15 ¿Por qué piensa que quisieron matarlo a usted y no a Píriz Budes, el otro traidor que nunca se fue de Uruguay y todo el mundo sabe dónde vive?

15.  La pregunta es capciosa, ya que se refiere a Píriz Budes como el “otro traidor”. La respuesta es bien sencilla: yo discutí las decisiones del MLN y las combatí en la medida de mis posibilidades, mientras que Píriz Budes es corresponsable de haberlas tomado.

Creo haber dado cumplida respuesta a su cuestionario.


Héctor Amodio Pérez”.

 

La respuesta 5 es una ironía

La respuesta que Amodio da a la pregunta 5 llamó la atención a muchos ya que reconoce haber trabajado para la CIA y el Mossad. Luego aclaró que era una ironía. “Reconozco que mi sentido del humor es delicado, pero creí que se entendía. Del contexto del resto de las cartas se desprende que estoy negando las acusaciones”, afirmó el hombre que por 40 años fue una especie de fantasma legendario.

observa- - postaporteñ@ 964 - 2013-05-22 16:52:54
postaporteñ@_______________________________

Las cartas de Amodio

 

Carta 1:

Aclarando algunas cosas... a propósito de cómo se escribió la historia

 

EL OBSERVADOR | MONTEVIDEO - URUGUAY+  Gabriel Pereyra - 22.05.2013

La psicología y la sociología han sido para mí, en los últimos 40 años, no sólo dos herramientas que me han valido para ganarme la vida; han sido también las que me han permitido, al principio desde la distancia y luego, a partir de 1998 de manera directa, conocer la evolución, estancamiento e incluso involución del pensamiento de gente que como yo, en aquel Uruguay de 1960, creímos que era posible cambiar el mundo y nos pusimos a ello, cegados por la luz del faro cubano que hoy, cincuenta y pico años después, sigue emitiendo luz, aunque sea mortecina y casi siempre a destellos.


El motivo de este escrito no es hacer un análisis del porqué ni del cómo lo hicimos. Existen muchos textos sobre esos aspectos, casi todos parciales, algunos bien intencionados, otros no tanto y demasiados, según mi opinión, hechos con la única intención de mantener –incluso mantenerse– en la cresta de la ola a algunos de los supervivientes del MLN (Zabalza dixit), que han sabido amoldarse –o acomodarse– a los nuevos tiempos y defender hoy lo que antes negaron, sin que se conozcan los motivos de tal cambio. Es decir, IGNORAMOS SU AUTOCRÍTICA, si es que la hubo o es nada más que un cambio de chaqueta.


 El motivo de este escrito es más modesto, acorde con mi escasa altura intelectual, ampliamente refrendada por muchos que ni siquiera tuvieron el disgusto de conocerme y los que lo tuvieron, desde Alba Bordoli al mismo Zabalza, pasando por Edith Moraes, Marenales, Sendic, Rosencof y Mujica, por referirme nada más que a los que más empeño pusieron para desprestigiarme y para que Hugo Fontana se hiciera con unos pesos a mi costa, con lo que algunos llamaron novela y no es más que un mediocre pastiche.


 El motivo de esta carta es hacer una serie de puntualizaciones acerca de la entrevista que Gerardo Tagiaferro hizo a Jorge Zabalza en febrero de este año y que he conocido a través de internet.

En dicha entrevista el Flaco Zabalza (desde hace un tiempo se hace llamar Tambero) vierte una serie de conceptos que evidencian una gran evolución en su desarrollo humano, y sin embargo no consigue dejar atrás su antiguo dogmatismo

 Esa evolución he podido comprobarla a través del tiempo, leyendo sus declaraciones a Fontana, su carta a Carlos Caillabet de abril de 1995, sus encendidos requiebros amorosos a Veronika Engler, pasando por Cero a la izquierda y culminando en la entrevista de Tagliaferro, por no hacer mención a las múltiples apariciones en radio y televisión

 En el libro de Fontana el Flaco Zabalza dice dos verdades y paradojas de la vida, se lo agradezco, porque es el único que reconoce que participé en la elaboración del Abuso, fuga cuya paternidad pertenece al nunca reconocido en su justo valor, Juanito Almiratti. Da risa y un poco de vergüenza las intervenciones del Ñato, Mujica y Marenales en la entrevista de la televisión alemana... aparecen como los adalides e ideólogos de la fuga, cuando la realidad es que cuando la propusimos se opusieron a ella y al final, de los tres, el único que trabajó fue Marenales, más por necesidades técnicas que por convencimiento.

En fin. La segunda verdad es que él, Sendic y Fernández Huidobro estaban conspirando para llevarse por delante a la dirección del MLN en marzo de 1972, pero no dice que esa conspiración VIENE DESDE ANTES de que iniciáramos los preparativos de la fuga, alrededorde noviembre de 1971

 Desde aquí le recomiendo, ahora que se ha convertido en un firme defensor de la verdad, aproveche el libro que está escribiendo para decir que Fontana le entendió mal, que él en realidad quería decir otra cosa.

Que haga un poco como el Ñato que era capaz de fundamentar una cosa por la mañana y otra por la tarde, cuando había vislumbrado que el viento soplaba en otra dirección (¿te acordás del Plan Cacao, verdad Flaco?), y que lo haga pronto, no sea cosa que le pase como a Mujica, que ha perdido la memoria y se le ha “OLVIDADO” que la NEGRA MERCEDES se entregó a la policía en los caños de Pocitos para que él y los que iban con él pudieran escapar la noche del  20 de mayo de 1972.


Sí, la Negra Mercedes, Alicia Rey, la misma que en octubre de 1968 presentó su renuncia al MLN porque su condición de mujer la relegaba en la asunción de responsabilidades. En esa misma reunión estaban tupas a los que es posible consultar, el Coco Recalde, Edith Moraes, el Beto Falero, Julio Marenales, si su esquizofrenia se lo permite y Lucas, el inge Maneras, cuya cerrazón ante el machismo era tanta como su honradez personal.

Y estaba también LA PARDA TOPOLANSKY, MARÍA ELIA, una oportunista monumental, que se aliaba con quien fuera con tal de escalar peldaños, a la que debimos expulsar en 1969, después de Pando, porque formaba parte de la Micro y no lo hicimos porque Sendic se opuso y lo tuvieron que hacer los compañeros que se hicieron cargo de la dirección después de la debacle de agosto de 1971, cuando ella y el resto de la Micro estuvieron a punto de atacar la casa de la calle Garibaldi donde se reunía la Dirección para ejecutarlos y quedarse con las armas y el dinero, y a la que pone como ejemplo de mujer guerrillera

La Parda no es un buen ejemplo, es todo lo contrario. El Flaco se está dejando llevar por su enfrentamiento con Lucía y recae en un viejo defecto de la Columna del Interior, del que tanto él como Sendic hicieron uso a menudo, ensalzar a alguien para atacar a otro
 El tema del machismo, sobre el que también estaría escribiendo desde un punto de vista personal, es decir, desde el punto de vista del macho, “mirándome a mí mismo”, le dice a Tagliaferro, lo puede tratar poniendo como ejemplo al mismo Raúl Sendic, verdadero paradigma del “MACHO POLÍGAMO” que tantos problemas causara internamente por esa razón.
En lo que sí ha evolucionado, crecido como ser humano, es en el tema del amor. Ignoro cuánto de esa evolución se debe a su propio esfuerzo ycuánto se lo debe a Verónika Engler.

Me atrevo a pensar que la influencia de ella debió SER MUY IMPORTANTE, ya que el Flaco ha pasado de considerar a las mujeres como objeto de consumo a defender su condición de seres humanos en pie de igualdad con los hombres, cosa que algunos, entre ellos yo, YA DEFENDIMOS EN 1968, para burla y escarnio de quienes creían y practicaban lo contrario.
Lo mismo le pasa con la exteriorización de las emociones. En el MLN estaba mal visto hacerlo, y los que lo hicimos fuimos muy criticados por ello, incluso cuando lo que se exteriorizaba era dolor por la muerte de un compañero.

 Caímos en la aberración de la desvalorización de la vida de los militantes y por ello se descuidaron aspectos que fueron valores indiscutibles, como la planificación y la seguridad. Y no digamos las directivas impartidas desde la Dirección a partir de mayo del 72, que hicieron que compañeros armados con pistolitas de juguete se resistieran a ser detenidos por patrullas armadas hasta los dientes. Le sugiero este tema para un capítulo de su nuevo libro.


Pese a los aspectos en que ha evolucionado, se mantienen en el Flaco Zabalza algunos signos contradictorios y que a mi juicio se manifiestan claramente en relación con las polémicas que ha mantenido y todavía mantiene con el Ñato y con Ulpiano, donde emite juicios durísimos sobre ellos Y SIN EMBARGO SE RESISTE A LLAMARLOS TRAIDORES, término que sin embargo no ha dudado en emplear contra mí, a sabiendas de que es falso, de que es un embuste monumental, aunque circulen distintas versiones avaladas por algunos ex integrantes de las FF.AA que no han vacilado en refrendar las versiones que a los ex tupas les interesa mantener, seguramente a cambio de algún pequeño favor.  No es este el lugar para opinar si las críticas que hace al hoy Presidente y a su ministro de Defensa son acertadas o no, y además, como ha quedado plasmado en el pastiche de Fontana, carezco de la capacidad política para hacerlo.

En un momento de la entrevista de Tagliaferro Zabalza admite que tiene secretos que se llevará a la tumba, pero no aclara las razones de tal decisión y como Tagliaferro da por buena su respuesta,llegamos al punto del arrepentimiento que pone punto final a la entrevista.

Los puntos de los secretos y el arrepentimiento están íntimamente relacionados y nos conducen al momento más importante (álgido, diría el Ñato Fernández Huidobro) de este mi escrito y que tiene que ver con la historia de MI traición.
Durante años, mis amigos y mi padre me convencieron de que era mejor mantenerme alejado del proceso político uruguayo, para que mis opiniones no produjeran consecuencias negativas en el proceso de superación de la dictadura

 Hoy, mi padre ya no vive y muchos de los amigos mencionados están hartos de las rencillas internas en el FA provocadas por los viejos tupas y me han dicho que haga lo que me dé la real gana. Y aunque no sea nada fundamental, he leído que una sobrina mía ha reivindicado su derecho a llevar el apellido Amodio, tan mancillado por su tío, seguramente en la ignorancia de QUE SU TÍO HA SIDO ACUSADO DE TRAICIÓN PRECISAMENTE POR LOS QUE ELLA VOTA Y DEFIENDE Y QUE LO HAN HECHO Y AÚN HOY LO MANTIENEN PARA SALVAR SU IMAGEN


 Como dije anteriormente, a partir de septiembre de 1971 comienza a gestarse lo que será el proceso de disolución del MLN. Cuando compañeros que aún careciendo de la experiencia necesaria consiguieron reconstruir una organización prácticamente diezmada después de la caída de Almería.


Estos compañeros fueron blancos de las críticas de los presos de Punta Carretas, en especial de los  de la Columna del Interior, con Raúl Sendic a la cabeza, por la sencillísima razón de que no atendían los múltiples planteos que les llegaban desde la cárcel. Yo era el encargado de la correspondencia, tanto con el exterior como con Cabildo, a través deINÉS CAPUCCIO, y sé que es así.


Cuando habían conseguido rehacer la Organización, los compañeros de la Dirección nos hacen llegar un pedido: por favor, dejar de atosigarnos. Estamos embarcados en un proceso de reorganización que nos absorbe todo el tiempo y lo que nos plantean no es prioritario para nosotros

Si no es textual, este era el sentido.
Ahora bien: ¿qué hicieron los compañeros de la Columna del Interior, con Sendic a la cabeza?

¿Atendieron la solicitud de los compañeros de la Dirección y esperaron a que el MLN estuviera en condiciones de encarar sus planes si los estimaba pertinentes? No. Montaron su propio servicio de comunicación con el exterior, a espaldas de la Dirección dentro del penal, violando las normas de disciplina establecidas.

Así, los militantes de los grupos del Interior recibían las directrices de “Pico y pala” –Sendic– con el Flaco Zabalza como principal amanuense y  trabajaban para llevarlas adelante, muchas veces en contradicción con las directrices emitidas por la Dirección.


  Esto no lo supe hasta que se produjeron las detenciones de Wassen y Blanco Katras allá por julio de 1971. Un exceso de buena fe y el “buenismo” que guió muchos de mis actos me impidieron ver la gravedad de lo que se estaba gestando.
Producida la fuga, que en lo interno tuvo efectos nefastos
, las diferencias, nunca bien planteadas y peor analizadas entre los compañeros del interior y la Dirección se fueron acentuando y los “disidentes” fueron ganando adeptos, al tiempo que el Comité Ejecutivo se fue desgastando.


 A esas alturas, finales de 1971, Sendic y Zabalza ya contaban con un comparsa de lujo a dedicación plena: Eleuterio Fernández Huidobro, y otros que lo hacían a tiempo parcial, como Marenales  y Mujica Cordano.
Tengo que reconocer mi responsabilidad en todo ese proceso por no haber ni siquiera sospechado que el MLN entraba en un proceso de disolución que sería irreversible a partir de abril de 1972, con la puesta en marcha de los planes Hipólito y Tatú, los planes estrella de los dos cabecillas divisionistas: Fernández Huidobro y Raúl Sendic, respectivamente.


En febrero de 1972 soy detenido por segunda vez, víctima de una serie de fallos de seguridad. Ya se habían abandonado la mayoría de los principios que deben regir la vida de una organización clandestina.

En esos momentos soy el responsable de la organización de lo que será la fuga del mes de abril, a pedido de Zabalza y Mujica, detenidos con anterioridad.


Pasados unos días de mi detención se produce el episodio que dará la estocada de muerte al esquema organizativo que había propiciado el desarrollo interno

El Ejecutivo actuante en esos momentos, acosado por las críticas que le llegan desde los sectores bajo la influencia de Fernández Huidobro y Sendic, sin poner en conocimiento de los organismos intermedios ni de los grupos de base la situación de crisis organizativa que soportaba el MLN, acuerda con los divisionistas los cambios en los organismos de dirección que éstos le exigen, en una reunión que en la carta de 1995 a Caillabet, Zabalza fecha el 16 de marzo de 1972.
Así, se consuma el caos.

La nueva Dirección, integrada mayoritariamente por voluntaristas carentes de todo criterio organizativo (Marenales, Sendic, Fernández Huidobro) se dedicaron a desmontar los grupos de dirección intermedia, los grupos operativos y de servicios y volverlos a montar según sus particulares intereses. Así, las normas de compartimentación se convirtieron en papel mojado y el MLN terminó convertido en algo amorfo y deslavazado, como quedará patente en el período comprendido entre abril y septiembre de 1972.


En el libro de Fontana, Zabalza hace una descripción de mi reacción al conocer los cambios producidos, y aunque ignoraba las razones, vaticiné los resultados. Lamentablemente, no me equivoqué.


Cuando en abril de 1972 se pone en marcha EL PLAN HIPÓLITO, se hace sin tener en cuenta las consecuencias que traerá aparejadas, y pocas horas después de los sucesos se sigue funcionando como si nada hubiese pasado

El Gobierno declara el estado de Guerra Interno y concede a las Fuerza Armadas, con el apoyo de la mayoría de los grupos políticos, facultades para participar en la lucha contra el MLN. El Estado de Guerra Interno introduce un cambio fundamental: los servicios de inteligencia policiales se retiran de la represión, pero antes entran a sangre y fuego en locales refugios del MLN que estaban siendo vigilados, con intervención telefónica incluida, con el apoyo del ejército, que no participó directamente en los procedimientos pero brindó apoyo cercando las calles.

Así, las muertes de Candán, Blanco Katras, Schoeder, Martirena, Ivette y Carlos Rovira son a mano de los departamentos 4 y 5 de Inteligencia, en lo que considero la última actuación relevante de los grupos policiales en materia represiva como cuerpos organizados, aunque muchos de sus integrantes, en especial sus jerarcas Campos Hermida y Castiglioni seguirán participando a título individual en los grupos paramilitares que se constituyeron al amparo del Estado de Guerra Interno.

 La lucha contra el MLN quedó en manos de las FFAA y éstas, primero de forma aislada y a partir del 18 de mayo de 1972 de forma generalizada, instauró la tortura en el interior de los cuarteles y sus efectos se hicieron notar de inmediato. Los militantes detenidos conocían demasiado de todo, locales de servicios, casas, talleres, nombres, direcciones de otros militantes... y las formas internas de organización estaban desaparecidas


El MLN intentó justificar las acciones del plan Hipólito difundiendo las cintas con las declaraciones de Nelson Bardesio y trató de que llegara a la opinión pública el uso de la tortura por parte de las fuerzas armadas, con escaso éxito.


De manera paralela, se había puesto en marcha un supuesto Segundo Frente con la intención, según sus sostenedores, de aliviar la presión sobre Montevideo y obligar a las FFAA a diversificar sus acciones represivas. Este Segundo Frente también se ideó en Punta Carretas, sobre la base de las experiencias del general Grivas en Grecia y de Ho Chi Ming en Vietnam, como si las condiciones geográficas y políticas del Uruguay tuvieran algo que ver con los dos países mencionados.


 Las bases operativas serían las tatuceras, otra adaptación de la experiencia vietnamita que con fórceps se quiso adaptar a la realidad uruguaya. El plan Hipólito no lo pude cuestionar porque se gestó mientras estaba preso, pero al Segundo Frente y a las tatuceras me opuse toda oportunidad que tuve, sobre todo cuando supe que las escasas armas que el MLN poseía se destinarían casi en su totalidad para llevarlo adelante contra viento y marea por un Sendic víctima de su propio mito, al que aún hoy se sigue reivindicando como guía y mentor por algunos, sin considerar que tuvo aciertos pero que sus errores fueron fundamentales.
El Comité Ejecutivo en esos momentos lo formaban Marenales y Engler (Fernández Huidobro había sido detenido el mismo 14 de abril) y decidieron, en base a las informaciones recibidas por contactos militares de dudosa fiabilidad, poner en marcha acciones de represalia, dirigidas hacia las FFAA. 

Se elaboró una lista de objetivos y se eligieron los grupos para llevarlos a cabo. No se procesó ni uno solo de los objetivos: los grupos que los tenían asignados, ya no existían, sus integrantes estaban en paradero desconocido, seguramente presos y torturados, pero al haber desaparecido las formas organizativas, el Comité Ejecutivo lo ignoraba

Todo el MLN estaba en el aire, a punto de derrumbarse.
Quien había integrado el Ejecutivo hasta la debacle interna del mes de marzo, Píris Budes, es detenido a finales de abril, pero el MLN no se enteró hasta una semana después.


 En esa semana llegó a un acuerdo con el coronel Trabal, jefe del Servicio de Inteligencia Militar y puso en su conocimiento el organigrama completo de la Organización, entregó los locales y a los militantes que conocía, realizó informes acerca de las personalidades de los tupamaros más destacados, hombres y mujeres, informó acerca de los contactos con políticos, tanto uruguayos como del extranjero y elaboró un listado con los nombres y/o seudónimos y grupos al que pertenecían los responsables de las acciones más relevantes: Morán Charquero, Mitrione y las más recientes del plan Hipólito.

En determinado momento, Engler acudió al local donde yo estaba refugiado y me consultó acerca de la conveniencia de dejar en libertad a Bardesio. La alternativa era ejecutarlo. Opiné que dadas las circunstancias era mejor liberarlo, para no aumentar la represión, que coincidimos había llegado a cotas insoportables.
 Mientras tomamos unos mates estuvimos hablando de las circunstancias que nos habían conducido a esa situación. Tenemos que replegarnos, desaparecer de la calle, salvar lo que quede, le dije.


Engler opinaba igual, pero ni Sendic ni Marenales estaban de acuerdo, según sus palabras. Unos días después fue Marenales el que vino a verme, por sugerencia de Engler. Al principio, Marenales era partidario de poner en marcha el plan de represalias en Montevideo y de continuar con el Segundo Frente en el interior.
Marenales siempre fue un voluntarista con una gran capacidad de trabajo personal y un esquemático radical en sus planteos teóricos. Como tal, despreciaba el trabajo organizativo. Me parece verlo gesticular y oír su verborrea tratando de justificar el plan de acción. Yo lo escuché mientras tomaba nota de los objetivos de dicho plan. Cuando acabó, le puse las notas delante. Muy bien, le dije, ya tenemos los objetivos. Ahora sólo nos falta ver qué necesitamos y a qué grupos se los adjudicamos.

Bueno, eso tenemos que verlo, fue su respuesta. ¿Y no será mejor hacerlo al revés, saber qué medios tenemos y después decidir? Me parece absurdo que se planifique algo que es imposible llevar adelante, no hay armas ni locales, hemos concertado encuentros con grupos cuyos integrantes están presos y no nos hemos enterado, se desarmó Montevideo para abrir el Segundo Frente en el interior. ¿Nos hemos vuelto locos?
Mujica tenía un dicho que a mí me pareció siempre muy acertado: “Se me quedó mirando como quien escucha un ruido”, decía, para describir a alguien que se queda estupefacto ante un planteo tan simple como elemental. Pues Marenales se quedó mirándome como quien escucha un ruido. Cuando reaccionó, me dijo “tenés razón”. “Al Bebe hay que pararlo, traerlo a Montevideo y rediscutirlo todo. Sería bueno que hicieras una nota con tu planteo para verlo en el Ejecutivo”.

Así lo hice. Es la nota que en algunos medios se ha publicado como mi carta renuncia.
Por unos días creí que sería posible rescatar algo de la organización, ya que tanto Engler como Marenales estaban de acuerdo en que era necesario un repliegue inmediato. Pero el efecto dominó de las sucesivas caídas no se detuvo. Por fin, un día se me anunció que Marenales y Sendic vendrían a discutir conmigo lo que dieron en llamar mis “discrepancias”, y pedían que Mercedes participara en la reunión. Yo no había hecho partícipe a Mercedes de mis planteos, por lo que lo hice en esos momentos.
No fue casualidad que se mostrara de acuerdo conmigo, ya que los criterios organizativos con que habíamos funcionado nos eran comunes

En la reunión, el que defendió las posiciones del Ejecutivo fue Sendic, quien repitió uno por uno los argumentos y objetivos que días antes expusiera Marenales, quien en esos días había variado de opinión y nuevamente apoyaba a Sendic.

A los argumentos conocidos Sendic agregó otro de su cosecha personal: “Tenemos que seguir actuando –dijo– porque si no lo hacemos, nos van a acusar de haber desatado una reacción no prevista”.


¿Así que te negás a aceptar la realidad? le dije.

¿Quién se va a hacer responsable de este desastre? ¿Vos, ustedes dos, el Ejecutivo?, pregunté. Según ellos, los informes recibidos por parte de militares avalaban las represalias, fundamentalmente contra el ejército

Poco a poco la discusión fue subiendo de tono y la cortó Sendic, anunciando que debía marcharse. Ojalá me equivoque, fueron mis palabras de despedida.
 La noche del 18 de mayo un comando tupamaro ejecutó a cuatro soldados que hacían guardia en la casa del Comandante General del Ejército, con el propósito de cortar las torturas en los cuarteles

 El resultado conseguido fue todo lo contrario y Montevideo se convirtió en una ratonera sin salida. A Mercedes y a mí nos trasladaron a un local que había sido utilizado en la fuga de abril. Allí estaban Mujica, Wolff, Rodríguez Ducós y alguno más que no recuerdo. Antes de que pasaran 24 horas una patrulla de la Marina llegó al local y lo abandonamos huyendo por las cloacas

Antes, Mujica me manifestó su preocupación por la situación y le conté la discusión mantenida con Sendic y Marenales y mi convencimiento de que el MLN, de no modificar su actuación, ESTABA EN UN CALLEJÓN SIN SALIDA Y que yo ya no tenía lugar en él.
Mujica se mostró de acuerdo conmigo y en ningún momento hizo mención a ninguna de las cosas QUE MÁS ADELANTE DIRÁ EN MI CONTRA, tanto en el libro de Campodónico como en el ya mencionado de Fontana. ¿Qué pensás hacer?, me preguntó. Pedir la baja y el traslado a Chile, respondí. ¿Y la Negra? Decidirá lo que crea mejor. No lo hemos hablado, le dije


En las cloacas por las que huíamos, la Negra Mercedes, a la que unos días antes le habían quitado el yeso de la pierna derecha, tenía muchas dificultades para moverse, sobre todo en los caños estrechos, que nos obligaban a avanzar gateando. Cuando estábamos a la altura de Pocitos, Wolff y yo decidimos salir a buscar ayuda en el exterior, no sin antes INDICARLES YO EL RECORRIDO A SEGUIR y fijar un lugar de encuentro para el día siguiente. Nuestra salida señaló la ubicación del resto de los fugados y un grupo armado se introdujo en las cloacas.
Poco después la Negra, con la rodilla derecha sangrando y las palmas de las manos en carne viva le manifestó a Mujica su decisión de entregarse para así evitar la detención de los demás, cosa que se consiguió

Este gesto de Mercedes que la muestra en su faceta humana y militante como lo que SIEMPRE FUE, EXCEPCIONAL, se ocultó durante años, no solamente por el MLN en su conjunto, sino por el más significado tupamaro de los huidos en ese momento, el compañero Ulpiano, José Mujica Cordano, el que pasado el tiempo se convertirá en el adalid de la decencia, de la honestidad y de cuanto de valor sentimental el MLN dejó tras de sí, para convertirse en referente del Frente Amplio

La detención de la Negra rompió el escaso vínculo que me unía con el MLN, en especial con el grupo de dirigentes que nos habían conducido a la debacle.
Yo me enteré del gesto de Mercedes en el Santiso, un lugar al que llegué por indicaciones de Wolff, ya que todos los locales que yo conocía habían caído ya. Es Mujica quien me lo comunicó, en esos momentos emocionado hasta el llanto, que en esos momento creí sincero.

Es en el Santiso que mantuve la última discusión con Marenales y Sendic, a los que Mujica ya había informado de mi decisión de pedir la baja y el traslado a Chile. Les enumeré uno a uno los errores cometidos y la huida hacia adelante que emprendieron mientras ellos mantuvieron sus posiciones inamovibles, y Engler, que también se había manifestado de acuerdo conmigo, se mantuvo en silencio, incluso cuando le pregunté: ¿OCTAVIO, QUE HACÉS CON ESTOS HIJOS DE PUTA? ¿No te das cuenta que esto es el final? La discusión fue a gritos, por lo que creo que el Coco Recalde y Efraín Martínez Platero, presentes en el local, tuvieron que oírnos

Como tantas otras veces, la reunión terminó sin que se resolviera nada. Sendic y Marenales después dirán que se me dio la baja, pero es mentira. A un dirigente que había ocupado los puestos que yo ocupé, no se le da la baja, me dijeron.
Después dirán que se sospechaba de mí y de que mis actitudes hacían presagiar mi traición, pero también es mentira.

Si así hubiese sido, yo no debí salir con vida de ese lugar. Por razones más triviales se había ejecutado a algún compañero.
Por contra, se me envió a otro local, y fui detenido junto con Wolff, por el batallón Florida, antes que pasaran 24 horas. Si me hubiera detenido cualquier otra unidad, hoy sería un héroe: me habrían masacrado y quizás matado o desaparecido, como a tantos otros, porque ya no quedaba nada que pudiera dar a cambio de no ser torturado

Tuve la suerte de que en el Florida, el jefe S2 era Calcagno, familiar de una tía mía pero de cuya existencia no tenía ni idea y que había prometido a esa tía protegerme en caso de ser detenido. Pero yo no lo sabía, por lo que en un descuido de la guardia me tragué un tubo completo de Valium 10. Cuando desperté, en la enfermería del Florida estaban el médico que me rescató del coma, el capitán Calcagno y el teniente segundo Armando Méndez.
Estuve en la enfermería casi dos días, y cuando me recuperé me llevaron a una sala donde Méndez me fue pasando las carpetas  con las declaraciones de Píris Budes, Fernández Huidobro, Rosencof, Maneras y otros a quienes no conocía

En esos momentos me enteré del acuerdo de Píris Budes y Trabal y Méndez me propuso un acuerdo similar

¿Para qué?, le dije a  Méndez, aquí lo tenés todo. Todo no, falta mucho, para empezar la Cárcel del Pueblo. Ya ves que muchos dicen que sos vos el que la conocés. Pues estás jodido, no tengo ni idea, respondí. Pensátelo, me dijo. Ya hay detenidos que dicen que estás cantando. Si te mando a los barracones no durás ni media hora.


El mismo día Calcagno me dijo que Wassen quería hablar conmigo acerca de la Cárcel del Pueblo. Me llevaron a una oficina de la planta baja, donde me esperaban el mismo Wassen y Wolff. Wassen nos planteó que la Cárcel del Pueblo estaba casi ubicada y quería consultar con nosotros acerca de negociar su entrega y así evitar la muerte de los compañeros (había niños viviendo en la casa) y de los secuestrados. Luego de una breve deliberación, Wolff y yo dimos nuestra aprobación y Wassen fue conducido a otra oficina. Me despedí de Wolff con un abrazo antes de que se lo llevaran y nunca más volvimos a vernos

Me trajeron un uniforme de soldado que tuve que ponerme y me sacaron al patio. La movilización era enorme y me condujeron a un camello donde ya estaba Wassen en la parte trasera, disfrazado de soldado, igual que yo. Hicimos el camino en silencio y cuando llegamos a la Cárcel comenzó a llorar. Lo abracé, tratando de consolarlo, pero fue peor, ya que comenzó a gritar y a gesticular como si tuviera epilepsia.

El viejo Cristi nos hizo bajar a los dos, pero Wassen no podía caminar, así que lo volvieron al camello. Un reflector iluminó una casa y Cristi me hizo llevar frente a una ventana para hablar con los compañeros, no sin antes dar la orden que si desde la casa se abría fuego, yo debía ser abatido de inmediato. Desde mi posición, expliqué a los compañeros la situación sin recibir respuesta

Pasados unos minutos que se hicieron eternos, se encendió una luz en la ventana y al mismo tiempo oí una voz que anunciaba la entrega de la Cárcel y las armas que se amartillaban detrás de mí.


Cuando me llevaron de vuelta al camello, Wassen ya no estaba. A la mañana siguiente, a ello contribuyó que el Estado Mayor, haciendo sus pinitos en guerra psicológica, insinuaba lo mismo en sus comunicados cuando se refería a mí. Era lo que el Comité Ejecutivo del MLN, formado por Sendic, Marenales y Engler estaba esperando para poner en funcionamiento lo ideado por los dos primeros: la derrota fulminante del MLN era debida a la traición. ¿DE PÍRIS BUDES? NO, DE HÉCTOR AMODIO PÉREZ. Y esto se mantuvo pese a que Wassen reconoció su responsabilidad ante los demás presos toda vez que le fue posible. Hasta Marenales ha terminado por reconocerlo...


Cuando las negociaciones en el Florida para la tregua, Wassen fue conducido allí y le pidió a Carlos Legnani, el jefe de la unidad, autorización para vernos. Legnani  lo autorizó y en los quince minutos que nos concedieron, los dos llegamos a la misma conclusión: yo era el elegido para cumplir el papel de cabeza de turco y él me dio su palabra de que trataría de evitarlo. Coincidimos en que mientras se mantuviera esa situación yo no podía ir preso a ninguna cárcel ni a ningún cuartel, por lo que era mejor mantenerme en el Florida


Legnani me hizo saber que en compensación por el trato que estaba recibiendo esperaba mi asesoramiento, dado el conocimiento que yo tenía de los que participarían por parte del MLN. A mí me preocupaba sobremanera la situación de Mercedes, detenida en Jefatura pero a disposición de la OCOA, organismo que en la práctica dirigía Armando Méndez, pese a su grado de teniente segundo, lo que me había permitido asegurarme que en el caso de que alguna unidad militar requiriera su traslado, OCOA lo impediría.

Yo trataba de todas maneras que Mercedes no fuera torturada, y el “pedido” que Legnani me hizo me dio la oportunidad de ponerla a salvo: aceptaría si Mercedes era sacada de jefatura y trasladada al Florida.
Eran tantas las expectativas que las Fuerzas Armadas tenían ante las inminentes negociaciones, era tanto el poder que creían en posesión del MLN y se valoró tanto lo que yo podría aportar, que ese mismo día Mercedes fue trasladada al Florida

Cuando pude verla, le trasladé todo lo que yo sabía había sucedido desde que nos separamos en los caños de Pocitos, mis discusiones con el Ejecutivo, la caída de la Cárcel del Pueblo, mi conversación con Wassen, las negociaciones que estaban a punto de iniciarse, el acuerdo de Píris Budes con Trabal y la oferta que Méndez, allí presente, me había hecho en el mismo sentido.

Esto es el fin, Negra. Se ha ido todo al carajo, hicimos todo lo posible por evitarlo, me han condenado sin motivos y pronto harán lo mismo contigo. Creo que tenemos derecho a salvarnos, no hay sitio para nosotros. Dirigiéndome a Méndez le dije: si hay acuerdo conmigo pongo como condición que la incluya a ella. ¿A cambio de qué? preguntó Mercedes. QUE ME ORDENEN LOS PAPELES, contestó Méndez señalando la mesa donde estaban las carpetas con las declaraciones de Píris Budes. Esos y los que tengo en la OCOA. Nos miramos con Mercedes y le dijimos que sí.

En un aparte de las negociaciones, Fernández Huidobro y Wassen intentaron tenderle una trampa a Méndez para secuestrarlo como elemento de canje y eventualmente ejecutarlo.
Cuando Méndez nos contó los detalles de la conversación que había mantenido con Fernández Huidobro y Wassen advertimos la trampa y le salvamos la vida.

Este hecho hizo que un sector del ejército, encabezados por los oficiales del Florida, estuvieran de acuerdo en dejarnos fugar cuando las condiciones fueran propicias.
Las negociaciones se rompieron, ya que las posiciones eran irreconciliables, como yo había vaticinado. El MLN cometió entonces otro error mayúsculo, como fue el atentado que le costó la vida al coronel Artigas Álvarez, hermano del Goyo Álvarez, lo que desencadenó sobre los presos la más brutal represalia sufrida hasta esos momentos. Sus dirigentes no habían aprendido nada.

Durante un par de semanas pusimos los papeles en orden y nos enteramos de hasta qué punto el MLN se había descompuesto. Descubrimos entre las listas de detenidos a simples colaboradores, sin ninguna participación a destacar y conseguimos que los pusieran en libertad y a otros señalados para ser detenidos los quitamos de las listas, entre las que estaba Alba Bordoli, mi querida Estela, señalada por integrantes de la micro. 

Cuando pudimos recibir visitas, nos enteramos que la situación de nuestras familias era muy mala y empezamos a madurar la idea de escribir un libro que sirviera para defenderme y que tuviera valor documental para poder cobrar por él. Cuando lo tuve escrito, hicimos una tentativa de que lo publicara 7 Días, una revista de Buenos Aires, que rechazó la oferta.
La familia de Mercedes llegó a una situación crítica y en un intento desesperado de publicar el libro, conecté con Fassano, a través de mi padre. Fassano había participado conmigo en la comisión interna del BP Color y lo consideraba mi amigo, aunque sabía que discrepaba con el MLN.Contactar con Fassano fue uno de los errores más grandes de mi vida.

Desde el principio se mostró muy interesado, pidió una copia del libro, y cuando lo leyó, me ofreció 150.000 dólares. Yo no tenía copia y lo que le entregué fue el manuscrito original.
Después pidió una entrevista conmigo. Con múltiples mentiras conseguí que lo dejaran entrar en el Florida. Cuando nos vimos, algo había cambiado: tenía que quitar del libro todas las referencias a los contactos con los políticos, sobre todo a Wilson Ferreira Aldunate. Los puteríos en el MLN me tienen sin cuidado, pero si no quitás lo de los políticos, no lo público.
Ante mi negativa a hacerlo, simulando que se lo volvería a pensar, nos despedimos con la promesa de hacerme llegar su respuesta definitiva a través de mi padre. Me había tendido una trampa y caí como un chorlito.

Había realizado fotocopias y se las hizo llegar a todos los políticos que eran mencionados, al general Martínez, comandante en jefe del ejército y al diputado Juan Pablo Terra.
Además, les dijo que la intención del libro era financiar un nuevo MLN con la participación de algunos militares “progresistas”, con lo que se terminó de montar el quilombo más grande nunca imaginado, quilombo que serviría para encumbrar a Fassano como el adalid de la democracia y a mí convertirme en la bestia negra de Cristi, que estaba convencido de que Fassano decía la verdad y estuvo a punto de defenestrar a medio Florida, de Legnani para abajo. Me llevó semanas convencer primero a Trabal, después a Queirolo y por último a Cristi de que el que mentía era Fassano.

De esa manera se terminó de montar la historia de mi traición. Ya no sólo había traicionado al MLN. También era “el cabecilla de una conspiración para acabar con la democracia”, según dijera Wilson Ferreira Aldunate, certificando así la entente anti natura que terminó formándose entre una clase política corrompida, que avaló el Estado de Guerra Interno, no hizo nada para evitar la tortura y el MLN, porque se necesitaban mutuamente para atacarme y así cada una de las partes lavar su responsabilidad.

Más adelante, serán los presos del MLN, ENCABEZADOS POR ELEUTERIO FERNÁNDEZ Huidobro quienes embarcarán a algunos oficiales del Florida en una disparatada caza de los responsables de varios escándalos económicos, con Jorge Batlle como principal imputado.
Creo que ya he explicado lo sucedido.

No quiero decir que si el MLN hubiese actuado de la manera correcta en lo organizativo y no hubiese cometido los errores tácticos con posterioridad al plan Hipólito y los estratégicos que significaron la puesta en marcha del Tatú, el resultado hubiese sido distinto. Ya estaban en marcha los planes de EEUU, con Henry Kisinger a la cabeza y muy poco podríamos haber hecho.
Pienso que este es uno de los secretos que el Flaco Zabalza pensaba llevarse a la tumba. Seguramente tendrá alguno más y quizás su mejor contribución sea sacarlos a la luz y así sí pasar a la historia por su aportación propia y dejar de vivir a la sombra del recuerdo de Sendic.
Y quizás decida contarnos la razón de su desencanto con Fernández Huidobro

PERO LAS VERDADERAS.

                Héctor Amodio Pérez

observa- - postaporteñ@ 964 - 2013-05-22 16:52:41
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