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ARG | Cruces en el FIT por la participación de un sector en movilizaciones kirchneristas

El PO acusa al PTS de no diferenciarse del FPV en la calle

y pidió no "diluir" a la izquierda

Alan Soria Guadalupe 

LA NACIÓN LUN 26  SEPT  2016

Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) cree que está ante las puertas de una oportunidad histórica. Sus dirigentes se ven como la verdadera y única oposición al kirchnerismo, que, según ellos, sumió a la Argentina en una crisis, y al macrismo, que no logrará salir de ella. El optimismo está bien alto, tanto que algunos afirman que en las elecciones legislativas de 2017 podrían llegar a sumar el 20% de los votos a nivel nacional si convencen al electorado de que son una alternativa real.

Sin embargo, ese optimismo quedará en la nada si no se resuelve una nueva interna que ya altera los ánimos, por más que todavía ni siquiera haya empezado la campaña: el Partido Obrero (PO) acusa al Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) de mostrarse cerca del kirchnerismo y advierten que eso podría "diluir" el peso del FIT en el mapa político.

"Hay un fuerte debate interno dentro de la izquierda, porque estamos ante el desafío de marcar bien los límites con el kirchnerismo. Una parte de la izquierda, el PTS, le está haciendo un seguidismo al Frente para la Victoria y eso es mortal para nosotros", sostuvo en diálogo con LA NACIÓN el legislador porteño Marcelo Ramal (PO).

El dirigente del espacio que lidera Jorge Altamira enumeró una serie de actitudes del PTS que generaron rispideces dentro del FIT, como su participación en las marchas por la liberación de Milagro Sala y en contra del intento de detener a la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. Según él, haber compartido las manifestaciones junto con el kirchnerismo fue un error que no debe volver a ocurrir. "Imaginate qué retroceso sería para el FIT quedar subsumido detrás del FPV como oposición el año que viene", agregó.

En el PTS, la acusación generó sorpresa y un rechazo inmediato. El ex candidato a vicepresidente Christian Castillo calificó la postura del PO como una "chicana de la baja política" que sirve de preludio a las primarias del año que viene. "No tenemos nada que ver políticamente con el kirchnerismo, nadie puede pensar eso. Hay dos explicaciones: una, que es una chicana para adelantar las primarias. Y la otra es que posiblemente el PO todavía no asimiló que Nicolás del Caño ganó la interna [en las primarias presidenciales de 2015, cuando se impuso a Altamira por primera vez] y por eso recurren a estos planteos", sostuvo a LA NACIÓN.

Castillo justificó que el PTS se haya movilizado junto al kirchnerismo por una cuestión de "principios" y no de afinidad política. "Nosotros defendemos a cualquiera que sufra persecución política", afirmó. Según él, es el PO el que tiene que "dar explicaciones" por no haberlo hecho.

"El año que viene, el FIT tiene grandes posibilidades para desarrollarse. Es la única oposición real. Pero estos planteos, lejos de fortalecer a la izquierda, la debilitan sin fundamento", señaló Castillo.

Los dos espacios descartan que haya una ruptura en el futuro cercano, pero las tensiones entre el PO y el PTS vienen acrecentándose desde el año pasado, cuando todavía Mauricio Macri no había ganado las elecciones. Después de la sorpresiva victoria de Del Caño en las primarias presidenciales, los contactos entre los dos mayores espacios de la alianza se enfriaron, al punto de hablar de "parálisis".

A fines del mes pasado, el PO envió una extensa carta de cinco puntos a la mesa nacional del FIT (integrada también por el PTS e Izquierda Socialista), en la que cuestionaba con dureza el supuesto acercamiento al kirchnerismo y la falta de diálogo, que calificaba con términos como "daño brutal" y "veneno". El texto también remarcaba que el PTS había decidido "romper todos los bloques del FIT" en las legislaturas del país y en el Congreso nacional, donde hay cuatro diputados del espacio: Néstor Pitrola (Buenos Aires-PO), Pablo López (Salta-PO), Soledad Sosa (Mendoza-PO) y Myriam Bregman (de Buenos Aires; la legisladora armó el monobloque PTS-FIT). Según Ramal, no hubo respuesta formal.

Mientras se acerca el momento de comenzar a debatir el rumbo que tomará la campaña del año que viene -y la conformación de listas-, los dos espacios aseguran que mantendrán su postura. Mientras que Ramal afirma que el riesgo es alto, Castillo le responde citando a León Trotsky para justificar el criticado seguidismo al decir que, si se trata de principios, se van a movilizar "tanto con el diablo como con su abuela".

Una interna que adelanta 2017

Marcelo Ramal

Legislador porteño (PO-FIT)

Con preocupación por el desempeño de la alianza en 2017, el legislador afirmó que el "seguidismo" que el PTS hizo del FPV en las marchas contra las detenciones de Milagro Sala y Hebe de Bonafini es "mortal" para la izquierda

Christian Castillo

Ex candidato a vicepresidente (PTS-FIT)

La respuesta fue contundente: "Es una chicana de baja política para adelantar las primarias [de 2017]. El PO todavía no asimiló que Nicolás del Caño ganó la interna [ante Altamira, el año pasado]"

- postaporteñ@ 1670 - 2016-09-26 16:15:19
postaporteñ@_______________________________

La ardua tarea de entender a los colombianos en el plebiscito

Por Efraín Jaramillo Jaramillo
Colectivo de Trabajo Jenzera

“Los tiranos, para asegurar su poder,
se han esforzado siempre en habituar al pueblo
no sólo a la obediencia y a la servidumbre,
sino también a la devoción hacia ellos.
Esto enseña a la gente a servir más a gusto.”

Étienne De La Boétie
(Discurso sobre la servidumbre voluntaria)

Los colombianos son personas sui géneris en América. Lideraron las guerras de independencia en América del Sur, hicieron temblar al Virreinato de la Nueva Granada con el Levantamiento de los Comuneros, desarrollaron las luchas campesinas más importantes de América del Sur. Sin embargo estuvieron postrados ocho años ante el “embrujo autoritario” de Álvaro Uribe Vélez y hoy, seis años después, se encuentran atrapados en el laberinto de un Plebiscito, para definir si quieren volver al pasado y ponerse de nuevo el yugo que empobrece la democracia y coarta las libertades ciudadanas, en aras de vencer a una guerrilla, que aunque maltrecha goza todavía de buena salud y tiene, sobre todo, una enorme capacidad e implacable voluntad para hacerle daño al país. O, la otra elección, de  aventurarse a tomar un rumbo nuevo, lleno de incertidumbres, pero nuevo al fin y al cabo. Hablo de incertidumbres, pensando sobre todo en los habitantes del campo colombiano —afrocolombianos, campesinos e indígenas—, que no tienen para nada garantizado un futuro promisorio.

En las negociaciones de la Habana, las dos partes entendieron hasta donde podría llegar el adversario: El gobierno entendió que las FARC no accederían a desmovilizarse sin una rebaja substancial de penas y un ingreso con garantías a la vida política del país. Esto ha sido interpretado por los detractores del proceso de paz como una ruta a la impunidad, pues dejaría una puerta abierta a futuros movimientos armados ilegales, o como coloquialmente lo dicen: “ser pillo paga”.

Las FARC por su parte entendieron que el modelo neoliberal no estaba en discusión. Era la línea roja puesta por el gobierno, que no podían pasar. Esto ha sido considerado por sectores de izquierda como una capitulación, cuando no traición, a los ideales por los cuales pelearon medio siglo. Dónde quedaron —se preguntaban campesinos del Cauca— la demanda de realizar una reforma agraria integral con base en la expropiación de los latifundios. O dónde se quedó —se preguntaba un líder nasa— aquella propuesta del antropólogo Alfonso Cano de preservar el desarrollo autónomo de las comunidades indígenas y afrocolombianas y respetar sus territorios ancestrales?

“La incertidumbre se manifiesta, cuando se evidencia la imposibilidad de superar esta situación, ya que un cambio real se ve impedido por la exigencia del gobierno de restringir el diálogo económico y social a la agricultura, dejando por fuera otros cambios y reformas en el resto del sistema”

Y es aquí donde surge la gran incertidumbre para el futuro de los pobladores rurales, incluidos los pueblos étnico-territoriales. Como lo ilustra Eduardo Sarmiento,(1) en La Habana se llegó a un diagnóstico acertado del sector agrícola, que se caracteriza por la mayor exclusión de la población y la mayor concentración de la riqueza. Sin embargo la incertidumbre se manifiesta, cuando se evidencia la imposibilidad de superar esta situación, ya que un cambio real se ve impedido por la exigencia del gobierno de restringir el diálogo económico y social a la agricultura, dejando por fuera otros cambios y reformas en el resto del sistema. Esto impide una transformación económica de la agricultura, que requiere de acciones complementarias en la industria y en el sistema fiscal, pero sobre todo en materia comercial y cambiaria, donde la apertura y los TLC inhiben su desarrollo.

Peor aún, todo indica que los espacios que va a dejar el conflicto armado en Colombia terminarán siendo ocupados por una creciente conflictividad por la presencia de diversas formas de actividad extractiva: formal, informal, de pequeña, mediana y gran escala.

La apuesta por la paz parece estar acompañada entonces por la paralela apuesta por profundizar el modelo extractivista, que significa un mayor control de los territorios y sus recursos. Este tipo de conflictos, que con mayor precisión pueden ser denominados conflictos eco-territoriales, se vienen presentando en varios territorios colectivos de afrocolombianos e indígenas que han sido ocupados por el conflicto armado. La expansión territorial de actividades extractivas, minería formal e informal y de agricultura de plantación (incluida la coca) es un dato clave para entender esa conflictividad social en los territorios colectivos de estos pueblos en las dos últimas décadas.

“La expansión territorial de actividades extractivas, minería formal e informal y de agricultura de plantación (incluida la coca) es un dato clave para entender esa conflictividad social en los territorios colectivos de estos pueblos en las dos últimas décadas.”

El punto aquí es que el Estado colombiano seguirá además impulsando las actividades de exploración y explotación minero-energética (la llamada “locomotora minera”) y la ampliación de los cultivos de palma aceitera, para contribuir a la financiación de los costos del posconflicto. Para el caso del Pacífico esta tolerancia con la minería aurífera, augura contaminar todas las cuencas fluviales de la región, afectando todos los territorios colectivos de afrocolombianos e indígenas. Esto ya se veía venir de tiempo atrás, pues mientras en La Habana se suscribía el primer acuerdo en materia de tierras, el gobierno presentaba un proyecto de ley (PL 133-2014c-), por medio del cual se anulaba el sentido social de la ley de tierras vigente, para darle prioridad a la entrega de baldíos de la Nación a macro proyectos agroindustriales en Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Económico (ZIDRES), que en la región de la Altillanura, principalmente, afecta la territorialidad de varios pueblos indígenas semi-nómades, algunos de ellos sobrevivientes de las masacres del Llano de los años 60.

“A esto se añade que la presencia del Estado en las regiones étnicas es débil, por lo cual prosperan los cultivos ilícitos, el despojo de tierras, la destrucción ambiental, las violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario”

A esto se añade que la presencia del Estado en las regiones étnicas es débil, por lo cual prosperan los cultivos ilícitos, el despojo de tierras, la destrucción ambiental, las violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario. Son estas las regiones donde los grupos de poder y los actores armados han impedido que las comunidades se organicen autónomamente, de acuerdo a patrones culturales propios.

El proceso y el contenido de los acuerdos deben tender entonces a revertir esta situación. Actuando en consecuencia, surge el reto para los pueblos y organizaciones étnicas de apropiarse del contenido de los acuerdos y hacer las propuestas pertinentes y necesarias para lograr el objetivo de que sus comunidades sean (o recuperen la capacidad para ser) sujetos de su propio desarrollo.

De no darse una apropiación de los acuerdos, se corre el riesgo de que el proceso sea cooptado por aquellos sectores que están acostumbrados a decidir los procesos y a imponer su voluntad por encima de la voluntad de las comunidades; son sectores que no les interesa mucho las necesarias y reales transformaciones que se requieren; por el contrario, quieren mantener la desigualdad y la exclusión, o quieren seguir decidiendo sobre qué es lo mejor para las comunidades. Este es un proceso entonces, que por definición debe ser democrático, o no será.

En los acuerdos ganó consenso entre las partes, de que el proceso de transición del conflicto armado a la paz tiene que ser pensado territorialmente. Aquí cobran importancia los territorios étnicos, porque es allí donde los pueblos indígenas, afrocolombianos y campesinos, se juegan su futuro, pues es a través del territorio que entran en contacto (y en colisión!) con otros actores sociales y económicos —colonos, mineros, cocaleros, terratenientes, empresas extractivistas, cultivos de plantación (palma aceitera, banano, caña de azúcar) y próximamente con desmovilizados de los grupos armados—, pero también porque es en el territorio donde se materializan muchos de los derechos de estos pueblos al gobierno propio, a la participación y a la autonomía.

"El territorio más favorable, sin contradicción,
es aquel cuyas condiciones sean una mejor prenda de seguridad
para la independencia del Estado,
porque precisamente el territorio es el que ha de suministrar
toda clase de producciones.

Poseer todo lo que se ha menester, y no tener necesidad de nadie,
he aquí la verdadera independencia"

Aristóteles
“La Política”

Los indígenas y los afrocolombianos han manifestado reiteradamente que le apuestan a la paz, pues saben que si no hay paz en Colombia, ellos tampoco la tendrán.

No obstante estos pueblos no están dispuestos a aceptar cualquier tipo de paz. Algunas organizaciones (que no todas!)  Tienen claro que en aras de conseguir la paz, tendrán que aceptar hechos amargos, dicho metafóricamente, tendrán que ‘tragarse algunos sapos’.

Para ejemplificar esto valga una analogía: En las guerras napoleónicas, los mariscales rusos, impotentes de contender al ejército francés, entregaron territorios, porque el bien supremo a defender era Moscú. Conservar a Moscú era fundamental para evitar la caída de su imperio. De forma análoga, los pueblos indígenas y afrocolombianos en aras de permitir la reconstrucción de la Nación colombiana, tendrán que dilucidar de que cosas pueden prescindir, que cosas deben aceptar, pero también a que cosas no pueden renunciar([2])

En otras palabras, lo que está en juego es poder conservar lo fundamental de sus vidas como pueblos, para después reconstruir sus sociedades. Ese “Moscú” no es otro que sus territorios. Con la frase “Conservar el territorio para recuperar todo” resumía esta idea el dirigente histórico y ex presidente del CRIC, el guambiano Álvaro Tombé, cuando reflexionaba sobre este tema en la Escuela Interétnica.

“Los indígenas y los afrocolombianos han manifestado reiteradamente que le apuestan a la paz, pues saben que si no hay paz en Colombia, ellos tampoco la tendrán. No obstante estos pueblos no están dispuestos a aceptar cualquier tipo de paz”

Somos del convencimiento de que el futuro de los pueblos étnico-territoriales —y en buena medida el de los sectores campesinos— dependerá de la capacidad de sus organizaciones para insertarse en un proceso democrático de transformación y reconstrucción del Estado y la sociedad.

Si el escenario de las negociaciones en La Habana fue un espacio excluyente del Estado y las FARC, que no admitía la participación de terceros, el escenario del posacuerdo para construir un nuevo país es un espacio abierto y democrático a todos los sectores de la sociedad colombiana, en un contexto en el cual las FARC —o el partido o movimiento que funden— deberán respetar la actuación política, social y decisiones colectivas de los diversos sectores de la sociedad civil. Esto es de una importancia capital para los pueblos indígenas y afrocolombianos, pues por primera vez desde que fue promulgada la Constitución de 1991, estarían haciendo uso de lo que constitucionalmente significa ser parte orgánica de la Nación colombiana (definida como multiétnica y pluricultural) para participar en la construcción de la Nación. Y este es un derecho natural inalienable que deberían ejercer directamente los pueblos indígenas, afrocolombianos y campesinos, sin ningún tipo de mediación o condicionamientos. Se trataría de ampliar y cualificar la participación en la etapa de implementación y seguimiento al cumplimiento de los acuerdos de paz a un nivel territorial donde se encuentran las comunidades.

El Acuerdo de La Habana, trae una propuesta de participación política que implica la creación de nuevos partidos, nuevos canales de acceso al Estado y la garantía de la no exclusión. No sólo es la creación de un espacio político para las FARC, sino para todos los demás ciudadanos. En este sentido el éxito de una paz territorial para los pueblos indígenas, afrocolombianos y campesinos dependerá de la capacidad que desarrollen para organizarse políticamente y juntar sus fuerzas y voluntades para participar en el proceso de implementación del posacuerdo y evitar que de nuevo, algunos sectores poderosos decidan por los sectores minoritarios.

Analizando los diferentes documentos y pronunciamientos de las organizaciones étnicas, podemos concluir que para alcanzar una gobernanza territorial en el posacuerdo, sus organizaciones requieren desarrollar las siguientes estrategias:

1. Control y direccionamiento de todas las actividades económicas, pues estas deben responder a los principios de una sostenibilidad múltiple.(3)

2. Fortalecimiento de las instituciones espirituales y culturales de sus comunidades para que no se siga deteriorando la identidad que existe entre un pueblo y su territorio. Por el contrario para que en el marco del cumplimiento de los acuerdos de paz apoyen la restitución de derechos territoriales lesionados.

3. Fortalecimiento de sus autoridades y desarrollo de jurisdicciones propias en sus territorios, como medio para dirimir los conflictos y tensiones internas características de cada pueblo y como vía para ordenar y orientar el cambio social y las relaciones interétnicas.

4. Búsqueda, en el marco del posacuerdo, de un adecuado nivel de coordinación nacional que les permita una interlocución directa con el Estado para concertar políticas territoriales, educativas, de salud y en materia de atención a la problemática de derechos humanos que viven estos pueblos.

En estas estrategias se encuentran gérmenes de un proyecto con particularidades propias que riñen con los fundamentos de un sistema neoliberal. Sobre todo al gobierno (y también a las FARC) le ha faltado ‘sensibilidad’ para entender la integralidad de un territorio propio para la permanencia sociocultural de un pueblo étnico-territorial. Pues parten de una concepción de territorialidad areolar (de área) que define el Estado para delimitar la soberanía de un poder político

 A esta territorialidad sin embargo se superpone una territorialidad no-areolar, que llamaríamos territorialidad alegórica(4), que es definida por los referentes culturales propios de un pueblo étnico-territorial y que no es negociable, pues es un derecho originario, previo a la existencia del Estado.

“Colombia por su historia de errores y nuevos aprendizajes, es el país multiétnico de América que más oportunidades tiene de volverse un modelo de democracia pluriétnica y multicultural para la región”

No obstante, lo importante a tener en cuenta es que este proyecto autonómico que se deriva de las particularidades culturales de los pueblos étnico-territoriales debe ser discutido y concertado entre todos para no incurrir en discordancias que los separen, peor aún, que los alejen de una oportunidad histórica de poder construir una sociedad y un país donde quepan todos, con sus diferencias culturales, históricas políticas y sociales. Y en verdad, Colombia por su historia de errores y nuevos aprendizajes, es el país multiétnico de América que más oportunidades tiene de volverse un modelo de democracia pluriétnica y multicultural para la región.

En una conversación de casi tres horas y luego de muchos tintos, les consultaba a varios dirigentes nasa del Cauca si ellos votarían NO prefiriendo el autoritarismo de Uribe o preferían votar SI, abriéndole un espacio a las FARC para que pudieran llegar por medio de elecciones a los cuerpos colegiados del Estado y desde allí soportar también su autoritarismo. Es decir si estarían condenados a la servidumbre, a la que se refiere el epígrafe de Étienne De La Boétie.

La conclusión a la que llegaron fue de una genialidad proverbial:

Votarían SI para sacar a los guerrilleros de sus territorios y frenar al autócrata de Uribe. Pero de ahí para adelante decidirían NO a la elección de fariano alguno, pues esa sería la forma de hacerles saber que rechazaban toda su historia de imposiciones, y despreciaban su comportamiento autocrático.

Mantenían estos dirigentes indígenas, como aconsejaba De La Boétie, una minuciosa vigilancia a los procesos políticos, teniendo a la libertad como punto de mira. Asumieron esa negación claramente y poniendo la cara. Esperamos que las FARC aprendan esta lección y superen rápido —para su propio bien— esa pretensión de hacernos creer que no son culpables de nada, pues han sido expertos en trasladar las responsabilidades a los supuestos enemigos externos e internos, e incluso a los comuneros indígenas.

Bogotá, septiembre 23 de 2016

Notas:

(1) “Sí al acuerdo por la paz”, El Espectador, 17 Sep. 2016

(2) Los acuerdos de la Cumbre agraria, étnica y popular de marzo de 2014, son un punto de partida para iniciar a dilucidar un recorrido en esa dirección.

(3) Sostenibilidad económica (que sea rentable en el largo plazo), sostenibilidad social (que no genere diferencias sociales), sostenibilidad ambiental (que conserve el patrimonio natural), sostenibilidad cultural (que esté de acuerdo con sus culturas y cosmovisiones) y sostenibilidad política (que no altere la gobernanza propia de los pueblos).

(4) Tenemos dificultad para ponerle un nombre a esta forma de entender el territorio. Podría también llamarse territorialidad ‘figurativa’ o ‘simbólica’.

servindi - postaporteñ@ 1670 - 2016-09-26 15:43:49
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Los jacobinos negros. El proceso de Independencia Haitiana (1789/ 1820)

Rolando Bel

CUARTA Y ÚLTIMA PARTE

La construcción de dos experiencias políticas y

económicas (1806- 1820)

Henri Christophe, un antiguo esclavo y soldado de las luchas contra los franceses, estableció en el norte el Estado de Haití, territorio que en el año 1811 se transformaría en el Reino de Haití, al tiempo que se proclamaba rey con el nombre de Henri I. En el sur en cambio, se desarrollaba una experiencia política de carácter republicano con la presidencia de otro militar proveniente de las luchas de la independencia anticolonial, el mulato Alexander Pètion. Pero las diferencias entre el reino norteño de Haití, gobernado por un rey y una nobleza mayoritariamente negra y la república sureña de las élites mulatas no sólo se fundamentaban en el régimen político; también desde lo socioeconómico es evidente la construcción de sistemas diferentes.

En el primer caso, el régimen de Christophe intentó reconstruir el modelo de economía de plantación latifundista de productos exportables, con ciertas continuidades con respecto al sistema de Dessalines pero también con algunas diferencias. La visión de Cristophe era más compleja, al menos en un par de aspectos. Para empezar, concebía a la sociedad a construir con una mayor cantidad de sectores sociales: una nobleza y oficialidad militar (propietarios de haciendas), otro estrato conformado por soldados (podían poseer propiedades pero más pequeñas), comerciantes y artesanos (desarrollaban oficios y actividades en forma libre), y agricultores (la mano de obra forzada de las haciendas). El monarca expropió y recuperó tierras y haciendas que en unidades de grandes extensiones le fueron otorgadas a una casta de nobleza que se conformó a partir de jefes y oficiales militares, en su mayoría negros aunque se encontraban entre ellos algunos mulatos, que le eran afines.

Si bien compartía la idea de Dessalines de construir un sistema de producción latifundista de productos exportables, Henri Christophe se diferenciaba del primero al poseer un espíritu más modernizador, por lo que consideraba prioritario implementar las siguientes medidas: actualizar la infraestructura productiva existente, por ejemplo, reconstruyendo y mejorando los sistemas de transporte y comunicación; diversificando la producción de productos exportables (además del azúcar aumentar la producción de café y de maderas preciosas como la caoba) y realizar otras innovaciones como fomentar el cultivo de cereales para alimentación y el uso del arado.

En lo social, se reimplantó un régimen forzado de trabajo sobre los agricultores o campesinos, inclusive más duro que los anteriores, como se expresa en el Código Rural de 1812, con una jornada laboral extendida de 11 a 13 hs, con la obligación de permanecer en la plantación y una división interna del trabajo, tan rígida como rigurosa. A eso se le sumaba la obligación del campesinado de participar, ciertos días en la semana, de la construcción de grandes obras públicas como fortificaciones, caminos e inclusive de la ciudadela de La Ferriêre y el palacio de Sans Souci. El control sobre la productividad y disciplina de la mano de obra estaba a cargo de Inspectores de Agricultura, en su mayoría militares que pertenecían a la casta dominante.

Desde la perspectiva económica, el modelo económico implementado fue exitoso, aumentó la producción agropecuaria en general, se mejoró y modernizó la infraestructura básica y el Estado comenzó a enriquecer sus arcas. El análisis desde una perspectiva social es muy diferente, ya que los campesinos eran conscientes de que trabajaban más tiempo que antes, con un régimen más brutal y seguían percibiendo sólo la cuarta parte de lo producido.

Los campesinos disconformes, o bien huían hacia las montañas donde se dedicaban al cultivo de víveres (alimentos) o cruzaban hacia el territorio republicano. Si bien al final del gobierno el monarca implementó la distribución de tierras en los estamentos medios del ejército y soldados afines al gobierno (Decreto del 16/07/1819), copiando la metodología del vecino gobierno republicano, estas reformas llegaron muy tarde. En 1820 se derrumbaría el Reino del Norte, ante una rebelión militar, en cuya base estaban los campesinos pero también funcionarios del régimen. El decepcionado Henri Christophe se suicidó.

El modelo económico-social implementado por el republicano Alexander Pètion tuvo una evolución diferente. El régimen presentaba inicialmente el ejercicio de una división de poderes, donde las medidas a implementar debían ser consensuadas entre el presidente y el Senado. Este último, muchas veces fue la herramienta de la oligarquía mulata para recuperar sus tierras, inclusive con la oposición manifiesta de Pètion. Un claro ejemplo, es una ley de abril del 1807 donde se intenta regimentar las relaciones agrarias e impedir el desarrollo de minifundios, ya que se prohibía la venta de tierras no menores a 10 carreaux.

Ante estas resistencias terratenientes y también por la presión de la clase popular campesina, el presidente Pètion disolvió al Congreso y estableció una dictadura reformista. A fines de 1809 comenzó la distribución de tierras pertenecientes al patrimonio nacional en pequeñas parcelas. En dos decretos (30/12/1809 y 22/10/1811) se estableció la entrega de tierras a militares, medida que a la vez aseguraba la lealtad de las tropas a su gobierno. La extensión de la parcela estaba de acuerdo al grado, por ejemplo los coroneles obtenían una plantación grande de café o azúcar, los jefes 35 carreaux, los tenientes 25 y los soldados parcelas menores a 5 carreaux. También se incluyó en el reparto a administradores, funcionarios estatales y a algunos campesinos.

En otra medida importante, modificó los porcentajes en el reparto de la producción agrícola: mientras el estado, el propietario y el arrendatario se quedaban con la mitad de lo producido, los trabajadores campesinos, quienes debían recibir las herramientas del propietario, lograban la mitad de la producción. Además, se implantó el acortamiento de la jornada laboral, la protección de las trabajadoras embarazadas, etc. El Estado cumplió la función de regulador de la economía, auxiliaba a los campesinos en épocas de malas cosechas o calamidades naturales y, además compraba los excedentes de café y azúcar para sostener el precio, lo que generó un crecimiento de la deuda estatal y desfinanciamiento de la hacienda pública.

Si bien algunas de las medidas implementadas por el presidente fueron de un intenso reformismo, tanto que algunos autores hablan de la primera reforma agraria realizada en América, la política del caudillo mulato apuntaba a construir una nación campesina de ciudadanos libres aunque de economía capitalista. En síntesis, un sistema económico-social donde pudieran convivir la gran propiedad latifundista (plantaciones orientadas a la exportación) con la pequeña y mediana propiedad (en algunos casos para exportación pero también orientada a la producción alimentaria local); aunque sin alterar la dinámica capitalista de la producción agropecuaria.

Por eso, si bien las medidas buscaban diversificar la producción y uso de la tierra, tampoco quería eliminar o disminuir la mano de obra de las plantaciones; en la práctica, los pequeños campesinos y jornaleros rurales, fueron los sectores sociales menos beneficiados en estas distribuciones de tierras.

Esta experiencia tuvo sus límites, ya que no logró reactivar a una escala competitiva la producción azucarera. En parte debido a la competencia de Cuba y de las Antillas holandesas, pero también a la resistencia campesina. Ya que los cultivadores se orientaron mayormente hacia la producción de la agricultura de subsistencia o de mercado interno, resistiendo tanto la producción de cultivos exportables como el trabajo en las haciendas.

El sistema laboral implementado por el gobierno republicano evidenció que cuando no existían castigos físicos ni coacción sobre los campesinos, los mismos abandonaban las haciendas y se orientaban hacia la agricultura de alimentos básicos o desarrollaban experiencias alternativas como la comunidad de Grande Anse. Como bien señala Moya Pons, “mientras Pètion había creado un campesinado libre y propietario pero había debilitado al Estado, Christophe había enriquecido al Estado pero las masas habían quedado sujetas al peonaje”.

Joachim Benoit sostiene que el impacto social de estas medidas de distribución de tierras para la clase campesina fue limitado, tanto en la república de Pètion como en el reino de Christophe, ya que las dos terceras partes de los cultivadores no accedieron a ninguna forma de propiedad. En los relatos de viajeros de época se apuntaba que predominaba el sistema de colono aparcero, aunque con mejores beneficios para los que producían café que los especializados en la caña de azúcar.

Queda por analizar el experimento cimarrón que aconteció en las montañas de Grande Anse. El mismo surgió cuando un grupo de trabajadores agrícolas de la parroquia de Jèrémie encabezados por Goman, huyeron de las haciendas en época de Dessalines, y al poco tiempo construyeron una comunidad de producción agrícola y diversificada, de carácter anti-excedentaria.

Si bien el enclave cimarrón fue hostigado por los terratenientes mulatos vecinos, pudieron sobrevivir hasta 1820 debido a la resistencia de los piquets, guerrilleros armados con viejos fusiles de chispa, a los que el gobierno republicano optó por aislar en lugar de intentar su eliminación.

El presidente Alexander Pètion falleció en 1818 y el general Jean Pierre Boyer fue electo presidente de la república. Ante el suicidio de Henri I, reconquistó el norte del país en 1820 y posteriormente ocupó la parte española en 1822, consolidando la república y unificando la isla hasta 1844.

En pocos años, hacia 1826, la república haitiana obtuvo el reconocimiento de Francia a cambio de 150 millones de francos-oro y el levantamiento del bloqueo económico con el pago de la elevada suma antes referida. Casi simultáneamente, el gobierno de Boyer publicó un Código Agrario donde se volvieron a establecer dispositivos coercitivos para disciplinar a las masas campesinas buscando aumentar la productividad de las haciendas agrícolas.

En lo diplomático, la tierra de los jacobinos negros permaneció aislada por bastante tiempo. El Vaticano la reconoció después de sesenta años de la independencia, y Estados Unidos lo hizo tardíamente, durante la presidencia de Abraham Lincoln. Recién en 1870 se acreditó un diplomático venezolano en la república de Haití, la primera representación diplomática de América Latina.

Consecuencias de la Revolución

Susan Buck-Morss propone una interesante hipótesis donde argumenta que la abolición de la esclavitud en la colonia de Saint-Domingue no fue solamente una consecuencia de las ideas o de las acciones revolucionarias acontecidas en la metrópolis francesa, sino que los propios esclavos tomaron en sus propias manos la lucha por la libertad, no a través de reclamos, sino de una revuelta violenta y organizada.

Haití fue la segunda colonia americana en independizarse, después de los Estados Unidos. Se la considera, asimismo, la primera república negra del mundo y una de las pocas rebeliones de esclavos culminada con éxito.

El sistema de trabajo esclavo, base de la economía de plantación, productora de azúcar, añil y otros productos para el mercado externa, fue abolido y nunca más reimplantado en toda la isla, aunque los sistemas de trabajo de la post-independencia por lo general se inclinaron a imponer sistemas de servidumbre forzada, con una rígida división del trabajo y control militar de la mano de obra. Los blancos, con muy pocas excepciones, fueron exterminados o expulsados del país por lo que éste quedó habitado y gobernado por negros y mulatos.

La economía de las plantaciones, sin su sustento en la esclavitud, cayó bruscamente (a pesar de diversos intentos de reactivarla mediante trabajos forzados remunerados) siendo sustituida mayormente por una economía de subsistencia, algunos autores hablan de economía campesina reconstituida al estilo africano.

La nación haitiana sufrió un largo período de aislamiento internacional promovido, fundamentalmente, por las potencias europeas y los Estados Unidos que no admitían la existencia de una nación gobernada por ex-esclavos, lo que implicaba una amenaza para sus propios sistemas esclavistas. Además, la Revolución Haitiana tuvo consecuencias en toda la zona del Caribe, con un gran impacto en el sistema esclavista predominante en la región antillana.

Hacia la tercera década del Siglo XIX los ingleses y holandeses abolieron la esclavitud en sus colonias, los franceses lo harían una década después.

Las consecuencias internas de la Revolución Haitiana son bastante complejas de evaluar. Mientras que para Joachim Benoit el caso evidencia cómo pudo sustentarse y construirse un proyecto de Estado- nación, ya que a pesar de una profunda división entre dos clases sociales con intereses opuestos, la aristocracia (mulata y negra) y el campesinado, ambas estaban determinadas a mantener la independencia nacional. Para Tadeusz Lepkowski, nos encontramos en una sociedad en transición y transformación en varios planos: de una población con predominio de esclavos a otra de campesinos libres, de africanos de tribus diversas a una sociedad nacional haitiana, de un modelo de producción de monocultivo latifundista a otro más diversificado, y principalmente de un sistema de trabajo coactivo o forzado (esclavitud, servidumbre) a otras formas de explotación más encubierta y flexible de la mano de obra campesina.

Para finalizar, consideramos adecuada una reflexión de Eduardo Grüner, quién considera que todavía no se ha justipreciado debidamente el impacto de la revolución haitiana en el continente americano pero tampoco en el europeo, ya que fue la revolución haitiana la que obligó a Robespierre a abolir la esclavitud en 1794, después de tres años de sangrienta lucha y dos centenas de miles de muertos.

Es decir: fue la Revolución Haitiana la que obligó a la Revolución Francesa a ser consecuente con sus propios principios de libertad universal.

FERNANDO MOYANO - postaporteñ@ 1670 - 2016-09-26 15:27:29
postaporteñ@_______________________________

Jeremy Corbyn, reelegido líder de los laboristas británicos

Corbyn se impuso al otro candidato para dirigir el principal

grupo opositor del Gobierno conservador

El izquierdista Jeremy Corbyn fue reelegido líder del Partido Laborista británico tras un proceso de elecciones internas en el que compitió con el diputado Owen Smith. Así lo confirmó este sábado (24.09.2016) esta formación política en Liverpool. Corbyn se impuso al otro candidato para dirigir el principal grupo opositor del Gobierno conservador, al lograr el 61,8 por ciento de los votos frente al 38,2 por ciento obtenido por su rival.

Smith, hasta ahora un desconocido diputado por Pontypridd, en Gales, desafió el liderazgo de Corbyn, provocando estas segundas elecciones primarias, con el respaldo del grupo parlamentario, un 80 por ciento del cual votó en julio contra el líder en una moción de confianza, tras una cascada de dimisiones en su equipo de oposición. Los diputados retaron a Corbyn tras achacarle un pobre papel en la campaña del referéndum sobre la permanencia en la UE, si bien los expertos electorales dijeron que su posición no había incidido en el resultado, favorable al "brexit".

Corbyn afrontará la difícil tarea de unificar la formación tras un año de enfrentamientos. Fue elegido por primera vez el 12 de septiembre de 2015 con el voto arrollador de las bases. Su reelección se produce con ese mismo apoyo de los afiliados, mientras que Smith cuenta con el respaldo de la mayoría de los 230 diputados del partido. Estas elecciones se han interpretado como un pulso ideológico entre las bases, más progresistas, y los diputados, muchos de ellos herederos del más conservador Nuevo Laborismo del ex primer ministro Tony Blair.

Los retos de Corbyn

Han podido votar 640.000 afiliados al partido, 80.000 más que la primera vez, una cifra alta que se debe al aumento de la afiliación bajo el liderazgo de Corbyn, que ha revitalizado el Laborismo como movimiento social.  De estos, 340.000 son miembros plenos, 168.000 son afiliados a través de sindicatos -fundadores del partido y principales donantes- y 129.000 son "simpatizantes afiliados", personas que han pagado 25 libras para poder votar, según la normativa del partido. Unos 130.000 activistas perdieron el derecho automático de votación por la decisión del Comité Ejecutivo Nacional (NEC) del partido, amparada por los tribunales, de obligar a los afiliados por menos de seis meses (desde el pasado enero) a pagar también esa cantidad para poder votar.

Al cierre de las urnas, el pasado miércoles, Corbyn y Smith, de 46 años, hicieron un último llamamiento a los militantes para que apoyen su causa y les agradecieron su apoyo. Ahora Corbyn, como ganador de las elecciones, deberá formar en los próximos días su equipo opositor, lo que es más complicado para él por la falta de aliados en la Cámara de los Comunes.

Además, el partido todavía tiene que decidir si el líder continúa eligiendo a su equipo, como hasta ahora, o si lo han de votar los diputados y las bases. Además, su prioridad será unir al partido y prepararlo para la posibilidad de que la primera ministra conservadora, Theresa May -que sustituyó a David Cameron sin pasar por las urnas-, convoque elecciones anticipadas. Otro reto será definir la estrategia ante la inminente negociación del Gobierno sobre la salida de la Unión Europea, que empezará en 2017

MS (rtrla/dpa/efe)25/9/16

 

Corbyn logra un voto de confianza del laborismo

y pide superar las divisiones

Fue reelegido para liderar el partido tras una dura batalla ideológica en la interna

Luisa Corradini

LA NACIÓN DOM 25 DE SEP 2016

El Partido Laborista británico cerró definitivamente la era social-liberal que encarnaron Tony Blair y sus herederos durante 20 años. Con su histórica victoria de ayer en las elecciones internas, Jeremy Corbyn obtuvo un voto de confianza para volver a la tradicional orientación socialista del laborismo. Esa línea, sin embargo, amenaza con poner en peligro sus posibilidades electorales en una sociedad mayoritariamente conservadora.

"Si la situación no evoluciona rápida y radicalmente, no volveré a ver un gobierno laborista en mi vida", advirtió el ex líder laborista Neil Kinnock, de 74 años, a la BBC.

Con el 61,8% de los votos, Corbyn, de 67 años, mejoró el caudal que había cosechado en las internas de 2015 (59,48%) y aplastó a su adversario Owen Smith (46), que representaba al ala socialdemócrata del partido. En junio último, ese grupo había promovido un golpe interno tratando de aprovechar el desconcierto que reinaba en el país después del referéndum sobre el Brexit (salida de Gran Bretaña de la Unión Europea).

Ese grupo, dirigido por varias figuras emblemáticas del laborismo -como Hilary Benn, Tom Watson, Margaret Hodge, Ann Coffey, el propio Smith y un 80% del bloque parlamentario laborista-, primero intentó provocar la renuncia de Corbyn y, luego, lo obligó a aceptar un proceso de elecciones internas anticipadas para designar al líder partidario. Incluso lo acusaron de antisemita.

"Trabajemos unidos por un verdadero cambio"; "concentremos todas las energías contra el gobierno [conservador] de Theresa May", y "olvidemos el pasado", exhortó Corbyn al conocer los resultados, anunciados en la primera jornada del congreso laborista en Liverpool.

Nada indica, sin embargo, que los rebeldes recogerán la rama de olivo tendida por Corbyn, a quien siguen acusando de no haber hecho una campaña suficientemente vigorosa contra el Brexit, haber promovido una purga de dirigentes rivales a nivel local y, sobre todo, de comprometer las posibilidades electorales del partido con una línea radical que atemoriza a la mayor parte de la sociedad. El Congreso, que dura hasta el próximo miércoles, tratará de poner término a esa guerra civil. La exhortación a la reconciliación lanzada por los principales dirigentes difícilmente logrará disipar las tensiones internas, debido a los catastróficos sondeos para Corbyn en caso de eventuales elecciones anticipadas en el país, es decir, antes de 2020.

Una encuesta del instituto YouGov estima que 52% de los laboristas que apoyaron el Brexit no saben a quién van a votar en las próximas elecciones, lo que implicaría una sangría de 1,7 millones de votos para el laborismo. "No dudo que podemos ganar las próximas elecciones", dijo Corbyn a sus críticos, imperturbable como siempre. Contrariamente a su estilo informal y bohemio, ayer apareció en la tribuna del congreso laborista vestido de traje, camisa blanca y corbata roja.

Casado tres veces -primero con la británica Jane Chapman; luego con la chilena Claudia Bracchitta, madre de sus tres hijos, y por último con la mexicana Laura Álvarez-, Corbyn es diputado desde 1983 por el distrito londinense de Islington, ubicado al norte de la ciudad.

Fiel a su tradición popular, festejó su elección preparando pizzas para un grupo de activistas en un minúsculo café de Liverpool.

"Con Corbyn al frente del partido, el laborismo no volverá al poder hasta 2030 por lo menos", estimó el académico Tim Bale, especialista del partido en la Universidad de Londres.

Corbyn pudo legitimar su liderazgo gracias al ingreso de 300.000 nuevos militantes -sobre un total de 654.000 adherentes-, en su mayoría partidarios de una clara línea anticapitalista y antiausteridad.

Corbyn, por lo demás, cuenta con el apoyo incondicional de la central obrera TUC, tradicional columna vertebral laborista y principal fuente de financiación del partido: "Estoy cien por ciento detrás de Corbyn", reafirmó ayer Len McCluckey, líder del TUC, movimiento que fue duramente golpeado por el gobierno de Margaret Thatcher e ignorado por Tony Blair.

La reafirmación del liderazgo de Corbyn corre el riesgo de profundizar la actual división del partido que, en verdad, es un abismo. El remedio sería peor que la enfermedad, ya que haría el juego del Partido Conservador.

Su primer test será fijar la posición que defenderá su partido en las cruciales negociaciones que debe abrir el gobierno de May con Bruselas para definir las condiciones la salida británica del bloque europeo.

Un veterano del socialismo

Jeremy Corbyn - Líder del partido laborista

Triunfo: Corbyn, de 67 años, derrotó al diputado Owen Smith y quedó así al frente del principal grupo opositor del gobierno conservador británico, al lograr el 61,8% de los votos

Caudal: Convencido de una política económica que rechaza la austeridad, se convirtió en el líder laborista con mayor caudal de votos

 

Reino Unido: continúa el auge del fenómeno Corbyn

Por Ale Kur, 20/9/16(socialismo o barbarie / SOB)

El 24 de septiembre se realizarán nuevamente las elecciones primarias en el Partido Laborista. Éstas ya se habían realizado hace sólo un año atrás, oportunidad en la cual Jeremy Corbyn se alzó con el triunfo con el 60 por ciento de los votos. Pero desde entonces, el establishment partidario (corporizado especialmente en los parlamentarios laboristas) le declaró la guerra. El triunfo del Brexit en el referéndum precipitó la convocatoria de nuevas elecciones para el liderazgo del partido, debido a que los opositores a Corbyn lo responsabilizaron por la derrota (el laborismo hizo campaña por el Remain, es decir, quedarse en la Unión Europea)

El establishment partidario, completamente adaptado al régimen político y económico (capitalista, imperialista y neoliberal), intentó sacarse de encima a Corbyn a través del voto de “no confianza” de sus diputados en el parlamento. El resultado fue de 172 parlamentarios votando contra Corbyn, y sólo 40 apoyándolo.

Sin embargo, el estado de ánimo ampliamente dominante entre los diputados laboristas no tiene la más mínima relación con el de la base social del partido. Allí la tendencia es exactamente la inversa. El 60 por ciento que había obtenido Corbyn en las anteriores primarias no sólo no quedó en el pasado, sino que señala una tendencia plenamente vigente y en ascenso. La principal prueba de esto es el brutal aumento en la cantidad de afiliados al partido: hoy son más de 500 mil, lo cual significa que sus filas aumentaron en más del doble desde mayo de 2015. Entre ellos, 125 mil ingresaron luego del referéndum europeo, y por lo tanto, del inicio de la ofensiva del ala derecha laborista contra el líder del partido. La aplastante mayoría de los nuevos afiliados de los últimos años, por no decir la totalidad, se acercaron al Partido Laborista con la perspectiva de apoyar a Corbyn. Esto significa el nacimiento de un nuevo movimiento social masivo de contenido “corbynista”, que se expresa tanto dentro como fuera de las estructuras laboristas

En estas condiciones, es de esperar que Corbyn obtenga un resultado igual o superior al de las anteriores primarias. Por esto mismo sus opositores dentro del partido lanzaron toda clase de maniobras para evitar que los nuevos afiliados voten (es decir, decenas de miles de personas), subieron a niveles antipopulares el precio del bono que hay que pagar para poder participar de la elección (medida especialmente prohibitiva tratándose de un partido de base obrera), desplegaron una campaña tipo “caza de brujas” contra la izquierda (a la que acusan de “infiltración en el partido”), etc. Nada de esto va a tener impacto en el resultado de las primarias: lo que se busca es debilitar la posición de Corbyn a través de una “guerra de guerrillas”, con miras al largo plazo.

Esencialmente, la derecha del partido se juega con todo a azuzar el fantasma de que Corbyn es “inelegible” para las amplias masas por su perfil izquierdista. Espera que unos posibles resultados electorales desfavorables del Partido Laborista (sea en elecciones locales o en las próximas generales) siembren la semilla del cuestionamiento, para poder derribarlo con una mayor base de legitimidad. Y si no funcionara el plan “A” para sacarse de encima a Corbyn, siempre queda el plan “B” de romper el partido

El “partido parlamentario”, como se puede ver, conforma una casta privilegiada que no responde a los intereses de la base social del laborismo (mayormente obrera). La candidatura de los parlamentarios laboristas ni siquiera es producto de una elección interna de los afiliados o militantes de cada distrito, sino que se impone una “tradición” por la que parlamentarios electos siguen siendo candidatos mientras no renuncien o sean derrotados en una elección. Esto explica cómo el “partido parlamentario” puede estar completamente distanciado de las bases partidarias y sin embargo seguir atornillado a sus cargos, sin tener que rendir cuentas ante nadie.

Todo el mecanismo de funcionamiento del Partido Laborista es profundamente burocrático. Inclusive la elección democrática de su líder a través del sistema “un afiliado, un voto” fue pensada inicialmente como una maniobra contra la base partidaria. El mecanismo fue establecido para liquidar el peso de la militancia orgánica del partido, dentro del cual tenía especial influencia el sector sindical. Se pensaba que, abriendo la votación a los afiliados no militantes, se diluiría el perfil obrero del partido permitiendo un mayor giro hacia el neoliberalismo. Pero este mecanismo se volvió en contra de la propia burocracia partidaria, cuando todo un sector del movimiento social anti-austeridad vio en Corbyn una herramienta política para llevar adelante sus aspiraciones.

Por eso actualmente el “partido parlamentario” está volviendo a pensar en restringir el voto de los afiliados, para poder resolver las elecciones internas entre las cúpulas partidarias. La derecha laborista espera poder encontrar eco para sus maniobras en un sector de la burocracia sindical –que se encuentra dividida entre el apoyo y la oposición a Corbyn-.

En cualquier caso, la guerra interna entre el “partido parlamentario” y la base partidaria refleja que es imposible utilizar las estructuras del laborismo para fines revolucionarios (o mínimamente progresivos). El Partido Laborista hace décadas que es uno de los principales pilares del régimen político del Reino Unido

Un partido que gobernó el país sosteniendo su carácter capitalista e imperialista, que se adaptó al giro neoliberal y globalizador, que fue parte de los recortes y la austeridad, que impulsó guerras de saqueo como la de Irak, que mantuvo la monarquía y la opresión sobre sus propias nacionalidades minoritarias (como los irlandeses)

Un partido que desarrolló una casta de “políticos profesionales” encargados de administrar la explotación y la opresión, y cuyo funcionamiento orgánico gravita alrededor de las necesidades de esa casta. Mientras se mantenga el respeto a la “institucionalidad” de dicho partido y se busquen componendas con su “establishment”, toda expectativa de cambio queda ahogada de antemano.

El perfil de Corbyn

Jeremy Corbyn es un militante de gran trayectoria dentro del Partido Laborista. Apoyó gran cantidad de luchas de los trabajadores (como la de los mineros contra Thatcher en los 80). Rechazó las guerras imperialistas llevadas adelante por el Reino Unido. Apoyó la causa de los palestinos contra el apartheid sionista. Enfrentó los programas de armamento nuclear. Se posiciona contras las medidas de austeridad y plantea la renacionalización de los servicios públicos como la energía y los ferrocarriles. Sostiene posiciones ecologistas y pacifistas.

Como se puede observar, su perfil está muy a la izquierda que el del establishment político británico (y de Europa en general). Sin embargo, no plantea una salida anticapitalista de fondo, sino que más bien propone una serie de reformas al régimen existente. Esto lo ubica en un lugar similar (aunque ligeramente más combativo) al de otras experiencias como Syriza (Grecia) y Podemos (España), cuyos pésimos resultados son de público conocimiento.

El fenómeno Corbyn tiene un aspecto muy progresivo, ya que refleja el giro a la izquierda de enormes sectores de los trabajadores y la juventud del Reino Unido. Se trata de la búsqueda de una alternativa a los putrefactos candidatos tradicionales, que sólo proponen más austeridad y más xenofobia. Sin embargo, tiene fuertes límites, ya que desde el punto de vista estratégico no postula una alternativa real a lo existente

Todavía está por verse el nivel de apoyo que pueda alcanzar en las elecciones generales del Reino Unido (en las que se elige el parlamento nacional y por lo tanto al gobierno de todo el país). Éstas estarían programadas inicialmente para el año 2020, aunque la crisis desatada por el Brexit puede adelantarlas inclusive para el año entrante.

Por el momento, las encuestas señalan que la intención de voto a un Partido Laborista dirigido por Corbyn está muy por debajo de la del Partido Conservador, actualmente gobernante. Esto es producto de una larga decadencia electoral del laborismo, como consecuencia de su adaptación al neoliberalismo y su incapacidad de ofrecer alternativas a la austeridad. La derecha partidaria invierte los hechos y acusa a Corbyn de ser el responsable del declive en la intención de voto, cuando en realidad es quien plantea (aunque sea discursivamente) cambiar el rumbo del partido que lo llevó al actual estancamiento.

En cualquier caso, para que el Partido Conservador se derrumbe y pueda surgir una alternativa a su gobierno, es necesario un ascenso de las luchas obreras y populares. La austeridad sólo puede y debe ser derrotada en las calles, en las fábricas, en las universidades y en todos los centros de trabajo y de estudio del país. Toda posible táctica electoral debe estar subordinada siempre a esta perspectiva.

P.P. - postaporteñ@ 1670 - 2016-09-26 15:24:10
postaporteñ@_______________________________

Mitos del sistema-mundo capitalista/?moderno? parte 1

Contribución de la perspectiva de sistemas-mundo de

Immanuel Wallerstein a su esclarecimiento y dilucidación

Por Rodolfo Crespo

rodohc21@gmail.com

Dedicado al compañero Immanuel Wallerstein en su 86 aniversario.

A los profesores José María Tortosa Blasco y Carlos Antonio Aguirre Rojas, que con tanta generosidad me han facilitado materiales para estudiar la obra de Immanuel Wallerstein.

Al compañero Pascual Serrano, que con sus acostumbradas Perlas informativas contribuye a desentrañar cada mes la maleza y los mitos escondidos tras las anécdotas, manipulaciones y curiosidades aparecidas en los medios de comunicación.

A Ana, mi esposa, que tanto me ha aguantado y he aburrido contándole estas cuestiones.

“absorbido por los objetos aislados, no alcanza a ver su concatenación, preocupado por su existencia, no para mientes en su génesis ni caducidad, concentrado en su quietud, no advierte su movimiento, obsesionado por los árboles, no alcanza a ver el bosque(Anti-Dühring)

Federico Engels

“el hecho es que la economía-mundo capitalista sobrevive sobre la base de no cumplir con su retórica”/ 1

  Immanuel Wallerstein

El sistema-mundo moderno, que es una economía-mundo capitalista desde su surgimiento en el siglo XVI en el seno de la economía-mundo europea hasta nuestros días, ha tenido un más que notable éxito: ha llegado a expandirse hasta ocupar todo el globo terráqueo, superado las varias tentativas de ser transformado en un imperio-mundo y concitado el apoyo y simpatía activa de sus cuadros y al menos de forma pasiva por la mayoría de los ciudadanos del mundo.

Pero, ¿qué es lo que ha facilitado el éxito del capitalismo, el hecho que la acumulación incesante de capital se haya mantenido de manera imperturbable y siempre creciente durante 500 años y, sobre todo, qué es lo que ha permitido que las víctimas de todo este proceso, la abrumadora mayoría de la humanidad, independientemente de sus intenciones subjetivas (destruir el capitalismo) objetivamente, en la práctica, haya transformado el enfrentamiento contra él en una  lucha por el acceso a la riqueza capitalista que raramente ha cuestionado el carácter de esa supuesta riqueza?

Es una pregunta que aborda un tema con muchas aristas, pero una serie de mitos que el sistema-mundo capitalista ha urdido en torno suyo ayudan a explicarlo, por eso se les ha propagado tan ruidosamente porque son necesarios para el funcionamiento del sistema-mundo moderno.

Para quien no tenga la paciencia o no disponga del tiempo para leer este ensayo permítasenos una sola cita donde el profesor Wallerstein lo resume:

“El problemas básico reside en la imagen que nos hacemos de cómo funciona el capitalismo. Dado que el capitalismo precisa que los factores de la producción –trabajo, capital y mercancías- fluyan libremente, suponemos que los capitalistas desean una libertad de circulación total, cuando en realidad lo que desean es una libertad de circulación parcial. Como el capitalismo funciona a través de los mecanismos del mercado, basados en la ‘ley’ de la oferta y la demanda, suponemos que requiere, y que los capitalistas desean, un mercado perfectamente competitivo, cuando lo que requiere y los capitalistas desean realmente son mercados que puedan utilizarse y eludirse al mismo tiempo, una economía que combine de forma adecuada la competencia y el monopolio. Como el capitalismo es un sistema que recompensa el comportamiento individualista, suponemos que requiere, o que los capitalistas desean, que todos actúen basándose en motivaciones individualistas, mientras que en realidad requiere y los capitalistas desean que tanto burgueses como proletarios incorporen una fuerte dosis de orientación social anti individualista a sus mentalidades. Como el capitalismo es un sistema construido sobre la base jurídica del derecho a la propiedad, suponemos que requiere y que los capitalistas desean que la propiedad sea sacrosanta y que el derecho a la propiedad privada se amplíe cada vez a más aspectos  de la interacción social, mientras que en realidad toda la historia del capitalismo ha supuesto un constante declive, no una ampliación, del derecho a la propiedad. Como el capitalismo es un sistema en que los capitalistas siempre han defendido el derecho a adoptar decisiones económicas por razones puramente económicas, suponemos que esto significa que son alérgicos a la injerencia política en sus decisiones, cuando en realidad siempre han pretendido, con toda coherencia, utilizar la maquinaria del Estado y han acogido con agrado la idea de la primacía de lo político” /2

El presente ensayo abordará algunos de los más ampliamente creídos, al menos de manera superficial.

1. La humanidad siempre avanza desde formas sociales inferiores hacia estructuras de organización social superiores e inexorablemente más progresistas en la supuesta escala del desarrollo social

La ciencia social, sobre todo desde fines del siglo XVIII e inicios del siglo XIX, con el surgimiento de la Ilustración se ha encargado de propagar la idea de una historia de la humanidad como por etapas, en un movimiento siempre ascendente, desde estructuras más imperfectas y menos desarrolladas hacia formas de organización sociales no solo superiores sino también más progresistas.

Así, como si de una escalera se tratara, para ésta concepción, que el sistema-mundo capitalista asumió como suya, la humanidad ha ido recorriendo varias etapas comenzando desde la comunidad primitiva de los primeros asentamientos humanos, pasando por el esclavismo, La Edad Media o feudalismo, hasta llegar al capitalismo /3, fin de la historia para la burguesía, aunque el mismo hombre (Fukuyama) que consideraba tras el derrumbe de los comunismos en la década de 1990 que la historia había llegado a su fin, admite en su último libro que después de todo la historia puede no haber acabado. 

Fue el marxismo a mediados del siglo XIX quien desarrolló hasta su extremo lógico esta teoría de la historia, siguiendo un curso supuestamente progresivo al agregar a esa presunta marcha objetiva del desarrollo social un nuevo peldaño que sucedería al capitalismo, al que Marx consideraba la formación social que “cierra la prehistoria de la sociedad humana” /4, y éste era el comunismo que como ya sabemos, en su Crítica del Programa del Gotha planteaba que el mismo a su vez se subdividía en tres estadios: el periodo de transito del capitalismo al socialismo, el socialismo y el comunismo.

Marx aportó a dicha concepción progresiva de la historia que colocaba a la clase obrera, los trabajadores y los oprimidos en general en su cúspide superior, el elemento objetivo que hacía posible el salto de una etapa a otra, que era el desarrollo de las fuerzas productivas: “Ninguna formación social [decía] desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua”/5, y Lenin, fiel continuador y desarrollador de la teoría marxista a inicios del siglo XX, convencido de ello también lo dejó plasmado, “El materialismo histórico de Marx es una enorme conquista del pensamiento científico. Al caos y la arbitrariedad que imperan hasta entonces en los puntos de vista sobre historia y política, sucedió una teoría científica asombrosamente completa y armónica, que muestra cómo, en virtud del desarrollo de las fuerzas productivas, de un sistema de vida social surge otro más elevado; cómo del feudalismo, por ejemplo, nace el capitalismo” /6

Esta concepción, según la cual la formación económica social del comunismo llegaría por evolución histórica fue confrontada por primera vez en la década de 1970 /7, por la perspectiva de sistemas-mundo de Immanuel Wallerstein. Ésta considera que hay tres formas o variedades históricas de sistema social cuya diferencia primordial estriba en la lógica fundamental en la distribución del excedente, así tenemos los minisistemas (su lógica es la “reciprocidad” en los intercambios); los “imperios-mundo” cuya lógica es la obtención de tributos de los productores directos que se envían al centro y de ahí se distribuyen a una delgada red de funcionarios; y las “economías-mundo” cuya lógica es la distribución desigual del excedente acumulado a favor de quienes pueden ejercer varios tipos de monopolios temporales en las redes de mercado, una lógica “capitalista”.

¿Qué relación se ha establecido entre ellos?, ¿cómo han coexistido?, ¿cuál ha predominado sobre el resto?, y sobre todo ¿ha existido una lógica sucesoria y determinista entre ellos? Para nada, lo que sí se puede afirmar como dice Wallerstein es que “durante el periodo comprendido entre, digamos, 8000 a. de n.e. y 1500 de n.e., coexistieron en el planeta múltiples sistemas históricos de las tres variedades. El imperio-mundo era la forma ‘fuerte’ durante esa época, ya que, doquiera que se extendiera, destruía y/o absorbía tanto minisistemas como economías-mundo y, cuando uno de ellos se contraía, dejaba espacio para que se volvieran a crear minisistemas y economías-mundo. Gran parte de lo que denominamos la ‘historia’ de este periodo es la historia de dichos imperios-mundo…Las economías-mundo eran una forma ‘débil’ que nunca sobrevivía mucho tiempo, ya que se desintegraban, se integraban o se convertían en un imperio-mundo (mediante la expansión interna de una sola unidad política).

“Alrededor del año 1500, una de esas economías-mundo se las arregló para no sufrir ese destino. El ‘sistema-mundo moderno’ nació, por razones que habría que explicar, de la consolidación de una economía-mundo, por lo que tuvo tiempo para alcanzar su pleno desarrollo como sistema capitalista. Debido a su lógica interna, esta economía-mundo capitalista se extendió más tarde hasta abarcar a todo el globo, y en ese proceso absorbió a todos los minisistemas e imperios-mundo existentes. Así hacía finales del siglo XIX existía por primera vez en la historia un único sistema histórico, nos encontramos todavía en esa situación” /8

Sin embargo, ese sistema que desde hace unos cien años llegó a copar todos los lugares disponibles de la tierra, gracias precisamente a su éxito, ha entrado desde las últimas décadas del siglo XX en una irresoluble crisis estructural al extinguirse los espacios que pueden garantizar la continuación de la realización de su esencia, la incesante acumulación de capital. Desde tal momento ha entrado en un período de caos y bifurcación que lo llevará a uno o varios sistemas en un periodo de 20-40 años.

¿Será mejor o peor el sistema y/o sistemas que los sustituirá? A diferencia del horizonte siempre ascendente y progresivo que han estimado hasta el momento tanto liberales como marxistas, la perspectiva de sistemas-mundo considera que dicho escenario está abierto y es incierto, “en situaciones caóticas derivadas de una bifurcación el resultado es inherentemente impredecible. No sabemos, no podemos saber, cómo terminará todo…  lo que sí sabemos es que el sistema presente no puede sobrevivir como tal. [Y que] Habrá un sistema que lo suceda, o varios” /9

Y aquí entra en funcionamiento lo que las situaciones caóticas ofrecen como “el lado amable de la historia” consistente en el hecho que, “cuando los sistemas se alejan mucho del equilibrio, cuando se bifurcan, las pequeñas fluctuaciones [entiéndase la actividad consiente y voluntariamente organizada de los distintos actores políticos] pueden tener efectos serios” /10 transformadores, conseguir inclinar la balanza de la historia en una u otra dirección, a diferencia de lo que ocurre cuando los sistemas funcionan normalmente en que, incluso las grandes fluctuaciones provocaban efectos relativamente pequeños, como fueron todas las revoluciones del siglo XX que vistas desde la distancia, a pesar de las grandiosas acciones  de masas que las acompañaron, por sus escasos resultados (hoy casi ninguna se mantiene en pie) “podrían percibirse como ‘fracasos’. Ciertamente [con el máximo de respeto y gratitud hacia todos aquellos que perdieron la vida en tan honesto esfuerzo]lograron menos en cuanto a transformación social de lo que sus partidarios esperaban” /11

Por eso, si hasta ahora, cuando el sistema funcionaba “normalmente” el determinismo estructural pesaba más que el libre albedrío individual y colectivo ahora, cuando la crisis estructural se agrava y avanza sin complejos cada vez más hacia un punto de no retorno, el factor del libre albedrío se vuelve fundamental

No podemos siquiera imaginar la multitud de pequeños detalles que tendrán un impacto crucial; es por ello que el momento es revolucionario y no reformista. En términos históricos será breve, pero irá acompañado de tal lucha política (dirimida en todos los campos) que podrá compararse con el infierno, pero en la tierra; y bello, por cuanto sí vencemos (algo que repetimos, dado que ha sido un mito que ha acompañado al sistema-mundo moderno desde hace dos siglos, no está asegurado) podremos hacer realidad los sueños de todos aquellos que a lo largo de la historia de este sistema, se han esforzado y entregado sus vidas por un mundo libre de explotación, donde cada cual reciba de la sociedad en la misma proporción que, con su trabajo, ha entregado a ella en cantidad y calidad.

 

2. Existió (en su momento se dijo existe) un sistema socialista mundial, distinto, contrapuesto y alternativa al capitalismo.

Uno de los mitos más grandes que se han difundido en el sistema-mundo moderno que más daño ha ocasionado a la lucha por la transformación del mismo y del que se han encargado de difundir a partes iguales tanto amigos como enemigos es la existencia paralela al sistema-mundo capitalista del sistema socialista mundial que, según sus defensores (que fueron todos a excepción de la perspectiva de sistemas-mundo) existió entre la década de 1950 y 1989 cuando implosionó.

El sistema-mundo moderno, como quedó dicho más arriba, convivió durante 400 años con otros sistemas históricos (economías-mundo e imperios-mundo, aunque primordialmente fueron del tipo de éstos últimos), transcurso de tiempo durante el cual los fue absorbiendo e incorporando a su órbita, proceso que en lo fundamental quedó concluido a fines del siglo XIX, fecha a partir de la cual no solo desapareció todo vestigio de sistema histórico diferente al sistema-mundo moderno, sino que se cerró toda posibilidad de surgimiento de otro sistema histórico distinto a éste.

El triunfo de una revolución de signo antisistémico en el antiguo imperio-mundo de los zares en Rusia en 1917 y la incorporación a la órbita soviética de aquellos países de Europa Oriental y Central liberados o ayudados a liberar por el Ejército Rojo en su avance hacia el Reichstag alemán, todos los cuales asumieron una serie de características comunes, muy similares al régimen soviético (medios de producción propiedad pública, economía burocráticamente coordinada y poder político monopolio de un solo partido, cuya ideología legitimadora es el marxismo), a los que se sumaron, después de sendas guerras de liberación, Corea del Norte, China, Vietnam y la isla de Cuba, también con las mismas características que los primeros, permitían agruparlos a todos como si fueran un solo bloque que distaba, como se demostraría años después, de ser monolítico, y creó ciertas evidencias objetivas (aunque engañosas) que llevaron a todos los analistas y científicos sociales a considerar como cierto el hecho de que había nacido desde las entrañas del capitalismo un nuevo sistema histórico que llamarían, orgullosamente unos (los marxistas) y despectivamente otros (los liberales) comunismo.

Fue en la década de 1970 en pleno apogeo de la tesis sobre la existencia de un sistema socialista mundial, contiguo al sistema-mundo capitalista, y cuando se decía que el mismo se había convertido en la fuerza motriz fundamental del desarrollo social, cuando la perspectiva de sistemas-mundo Immanuel Wallerstein plantea que no había una economía mundial socialista, algo muy distinto al hecho que había un cierto número de “movimientos socialistas que controlan ciertos aparatos de Estado en el seno de la economía-mundo [capitalista]” /12  que en su cénit llegó a gobernar una tercera parte del planeta.

En entrevista al profesor mexicano Carlos Antonio Aguirre Rojas en 1999, Immanuel Wallerstein recuerda las consecuencias que tuvo aquella tesis que rompía con un mito propalado por todo el mundo en aquel entonces a través de los manuales soviéticos y su editorial estrella para temas sociales (la Editorial Progreso) cuando afirmaba “la tesis nuestra que más reacciones en contra provocó por parte de la izquierda mundial, y que fue la idea que sostuvimos desde los años setentas fue que la Unión Soviética había sido parte de la economía-mundo capitalista, de manera integral y absoluta, durante toda su existencia” /13

¿Por qué considerar que el bloque de países socialistas que se estructuró a partir de la década de 1950, siguiendo el modelo soviético, y que luego se extendió a otros países tras la victoria de sus respectivos movimientos de liberación nacional (como Cuba, Vietnam, etc.) no constituyó en la práctica un sistema?

Wallerstein lo deja claro y con gran nitidez en 1982 en una serie de conferencias que impartió en Hawái y que se recogen en los tres primeros capítulos de su libro El Capitalismo Histórico, allí dice sin ambages de ningún tipo en lo que constituye todo un atrevimiento intelectual por el momento, el año y la época en que fue expresado:

“Uno de los puntos fuertes de los movimientos antisistémicos es que han llegado al poder en un gran número de Estados. Esto ha cambiado la política vigente en el sistema mundial. Pero este punto fuerte ha sido también su punto débil, dado que los llamados regímenes posrevolucionarios continúan funcionando como parte de la división social del trabajo del capitalismo histórico. Por tanto, han actuado, queriendo o sin querer, bajo las implacables presiones de la tendencia a la acumulación incesante de capital. La consecuencia política a nivel interno ha sido la continuada explotación de los trabajadores, aunque de una forma reducida y mejorada en muchos casos. Esto ha llevado a tensiones internas paralelas a las existentes en Estados que no eran «posrevolucionarios», y esto a su vez ha provocado la aparición de nuevos movimientos antisistémicos dentro de estos Estados. La lucha por los beneficios ha proseguido tanto en estos Estados posrevolucionarios como en todas partes, porque, dentro del marco de la economía-mundo capitalista, los imperativos de la acumulación han operado a lo largo del sistema. Los cambios en las estructuras estatales han alterado la política de la acumulación, pero todavía no han sido capaces de terminar con ella” /14

“En la medida en que estos movimientos [antisistémicos], una vez en el poder —lo mismo socialdemócratas que comunistas—, llevaron a la práctica las consignas estalinistas del «socialismo en un solo país», fomentaron necesariamente el proceso de mercantilización de todas las cosas que tan esencial ha sido para la acumulación global de capital. En la medida en que se mantuvieron dentro del sistema interestatal —y de hecho lucharon por mantenerse dentro de él frente a los intentos de desalojarlos— aceptaron y favorecieron la realidad a escala mundial de la dominación de la ley del valor. El «socialista» se parecía sospechosamente al taylorista desbocado” /15

En 1991, cuando ya el supuesto sistema socialista se había derrumbado, al preparar su volumen Geopolítica y Geocultura. Ensayos sobre el moderno sistema mundial, visto que el compendio de ensayos que lo integraba podían resultar obsoletos para el lector (el más reciente databa de septiembre de 1989) les aclaraba a los interesados que “es precisamente a raíz del ‘final de los comunismos’ que he elaborado este volumen: para exponer que éste no es un gran acontecimiento repentino e inesperado, sino parte de un proceso más amplio…”, del de la crisis y fenecimiento, pero del sistema-mundo capitalista/“moderno”, porque no había otro y los llamados países socialistas formaban parte de éste.

En el prefacio a la selección de los quince ensayos que conforman la obra, titulado Introducción: las lecciones de los ochenta, Wallerstein alerta de las falsas conclusiones que se extraían de aquel acontecimiento: tanto en el mundo (ex) comunista, los que aparentemente se alegraban de abandonar el sistema socialista para incorporarse al sistema capitalista esperanzados en que mejorarían su nivel de vida y riqueza, como a los países del llamado Tercer Mundo, donde muchos interpretaban el colapso del leninismo como un debilitamiento decisivo de estos países en su lucha contra el dominio económico de los países capitalistas ricos del norte.

A los primeros les decía que, “la suplantación de la magia del mercado por la magia de la planificación, en líneas generales no resultará un instrumento de bienestar económico más eficaz para estos estados de lo que ha sido la planificación, puesto que las principales dificultades económicas de estos estados provenían, y aún provienen, no de sus mecanismos económicos internos [intrínsecos al supuesto sistema socialista], sino de su posición estructural en la economía capitalista mundial” [es decir, del sistema-mundo capitalista del cual formaban parte]; y a los segundos les decía que, “en realidad la retórica soviética de los pasados cuarenta y cinco años sólo había contribuido de manera menor a la lucha de los países del Tercer Mundo. La debilidad de su posición se debía principalmente al funcionamiento continuado de la economía capitalista mundial, de manera secundaria a la ineficacia de sus estrategias de ‘desarrollo nacional’ y, sólo de manera terciaria, a la presente incapacidad (y a la mala disposición) de la URSS para apoyarlos”/16 ; en resumen: ninguno de los dos había perdido nada con la réplica de 1968, porque eso es lo que fue 1989, “continuación de 1968” /17

En 1992 (para seguir un orden cronológico) uno de los más lúcidos seguidores de la perspectiva de sistemas-mundo, el profesor y académico español José María Tortosa Blasco, traductor al castellano de El futuro de la civilización capitalista, y autor de su epílogo, en su libro Sociología del sistema mundial enfatiza en la postura de Wallerstein al subrayar que:

“1) Las partes del sistema favorecen la supervivencia del sistema total. Los países ‘socialistas’ son, efectivamente, diferentes de los ‘capitalistas’ (liberales), pero esa diferencia no es otra que su adaptación al sistema y su colaboración en su supervivencia. ‘Un Estado que posee colectivamente todos los medios de producción es meramente una empresa capitalista colectiva mientras siga participando –como tales Estados, de hecho, están obligados a seguir haciéndolo- en el mercado del world-system capitalista’.

2) El sistema es contradictorio y, por tanto, en su funcionamiento ‘normal’ produce y reproduce fuerzas antisistémicas. Los países ‘socialistas’ pueden ser tales, pero hay que reconocer que es imposible alcanzar el socialismo a escala nacional. Lo máximo que puede ser es sociedades que muestren valores que serán los dominantes en el futuro ya que ‘vivimos en los primeros estadios de la transición del capitalismo al socialismo’. Pero nada más.

3) El world-system está formado por fuerzas que constantemente lo reproducen y, al mismo tiempo, por fuerzas que dificultan su preservación. Ambas fuerzas no son eternas: lo que hoy reproduce, mañana puede ser estéril; lo que hoy se opone, mañana puede ser sustituido por algo distinto” /18

En 1997 Wallerstein fue muy contundente al respecto cuando planteó, en la primera (¿El fracaso de los sueños, o el paraíso perdido?) de tres conferencias impartidas en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, cuya versión revisada se pueden leer en Utopística o las opciones históricas del siglo XXI, quizás de la manera más diáfana que lo haya dicho nunca que, con la desaparición de los comunismos ni habían fracasado los sueños ni se había perdido el paraíso de aquellos que aspiraban a la transformación del sistema-mundo capitalista ya que:

“Los estados que figuran dentro de este sistema son instituciones del mismo, así que cualquiera que sea su forma particular, responden de alguna manera a la premisa de su impulso capitalista. Por lo tanto, si por revolución entendemos que un Estado antes feudal se convierte en capitalista, o que un Estado antes capitalista se convierte en socialista, el término no tiene ningún significado operativo y es una descripción engañosa de la realidad. Para ser exactos, hay muchas clases posibles de regímenes políticos, y no hay duda de que a las personas que viven en un Estado en particular les importa muchísimo la naturaleza de ese régimen.

Pero estas diferencias no han cambiado, el hecho básico fue que todos estos regímenes han sido piezas de la maquinaria del moderno sistema mundial, es decir, de la economía-mundo. Y tampoco podría haber marcado una diferencia antiguamente. Puedo oír las objeciones. Las he oído muchas veces. ¿Cómo afirmar que los antiguos estados socialistas (o los que siguen estando regidos por partidos marxistas-leninistas) eran (o son) capitalistas? ¿Cómo asegurar que los estados que están aún bajo el régimen de jerarquías tradicionales son capitalistas?

Yo no afirmo nada porque no creo que los estados puedan tener esas atribuciones. Lo que sí aseguro es que estos estados se localizan dentro de un sistema mundial que opera con una lógica capitalista, y que si las estructuras políticas, o las empresas, o las burocracias del Estado intentan tomar decisiones en términos de alguna otra lógica (y desde luego que lo hacen con frecuencia), tendrán que pagar un precio muy alto. El resultado será que cambiarán su modo de operar o bien perderán poder o capacidad para afectar al sistema. Me atrevo a sugerir que la lección más clara que podemos aprender de la llamada caída de los comunismos — aunque yo no acepto que lo sea sólo porque los partidos comunistas ya no están en el poder— es que la supremacía de la ley de los valores ha operado de manera eficaz en estas áreas. Creo que ya operaban sobre esta base desde hace mucho tiempo.

La refutación constante que oímos en contra de esa descripción de los llamados regímenes socialistas es que quizá sea cierta, pero no tenía que serlo. Ésta es la apreciación que afirma que estos regímenes eran impuros, inadecuadamente socialistas, hasta traidores al sueño. Tampoco acepto esta afirmación. La mayor parte de los revolucionarios tratan ciertamente de ser revolucionarios al principio de sus esfuerzos como tales. Muchos de los regímenes revolucionarios realmente tratan de cambiar el mundo. No traicionan sus ideales. Descubren que, como individuos y como regímenes, las estructuras del sistema mundial los restringen a comportarse en cierta forma y dentro de determinados parámetros o de lo contrario, pierden toda capacidad de ser actores importantes en ese sistema mundial. Y así, tarde o temprano, doblegan sus intenciones a la realidad” /19

El estudioso de la teoría del valor Anselm Jappe no ve la Unión Soviética como un estado socialista con una estructura económica diferente, sino parte integrante del mundo capitalista al que ligaba su suerte y con el que perdió la lucha de competencia siguiendo sus mismas reglas de juego, “El derrumbe de la URSS [afirma] no demuestra la superioridad de la economía de mercado, de la cual aquella formaba parte, sino que evidencia que esta es una carrera cuyo número de participantes de reduce constantemente, a causa de la necesidad de un empleo cada vez mayor de tecnologías para poder producir a un coste competitivo, y que los excluidos acaban en la miseria” /20

Y para concluir volvemos al profesor Wallerstein con una afirmación sentencial sobre el tema: “Lo primero y lo más importante que hay que recordar en una valoración de este tipo es que el movimiento socialista mundial, y de hecho todas las formas de movimientos antisistémicos, así como todos los estados revolucionarios y/o socialistas, han sido productos íntegros del capitalismo histórico. No han sido estructuras externas al sistema histórico, sino la excreción de unos procesos internos de ese sistema. Por consiguiente, han reflejado todas las contradicciones y limitaciones del sistema. No podían ni pueden hacer otra cosa”.

“Sus defectos, sus limitaciones, sus efectos negativos forman parte del estado de cuentas del capitalismo histórico, no de un hipotético sistema histórico, de un orden mundial socialista, que todavía no existe. La intensidad de la explotación del trabajo en los estados revolucionarios y/o socialistas, la negación de las libertades políticas, la persistencia del sexismo y del racismo, tienen mucho más que ver con el hecho de que estos estados continúan estando situados en zonas periféricas y semiperiféricas de la economía-mundo capitalista que con las propiedades peculiares de un nuevo sistema social. Las pocas migajas que han existido en el capitalismo histórico para las clases trabajadoras se han concentrado siempre en las áreas del centro. Esto sigue siendo cierto de forma desproporcionada” /21

3. El capitalismo es un sistema que opera través de la competencia en un mercado libre en el que la maquinaria política juega un papel neutral, garantizando el cumplimiento de unas “reglas de juego” limpio entre los actores económicos

Si el mito más peligroso propalado por el sistema-mundo capitalista, por sus efectos engañadores acerca de la transformación real del sistema, es el de la existencia en su momento de un sistema socialista mundial paralelo al sistema capitalista, el más conocido y aceptado como verosímil, de todos los que se han difundido del capitalismo es su consideración como una sociedad de mercado que funciona a través de la libre competencia.

Sin embargo, la imagen del capitalismo como una “economía competitiva” es una descripción falsa de cómo funciona en la práctica, “la economía-mundo capitalista, tras 400-500 años de funcionamiento, no ha materializado todavía la existencia de un mercado libre, de una fuerza de trabajo libre, de una tierra absolutamente transmisible mercantilmente o de flujos de capital irrestrictos, ni tampoco creo que los materialice nunca, ya que a mi entender la esencia del modo de producción capitalista es la libertad parcial de los factores de la producción. Sólo en un sistema-mundo socialista se alcanzará la verdadera libertad (incluido el libre flujo de los factores de producción). Esto es precisamente lo que decía Marx cuando hablaba de pasar del ‘reino de la necesidad al reino de la libertad’” /22

Pero, ¿por qué un mercado libre es contraproducente con el capitalismo y en qué sentido, pese a ello, el mercado sigue desempeñando un importante papel en el funcionamiento del mismo?

Wallerstein considera que “el mercado libre es enemigo mortal de la acumulación de capital. El mercado libre hipotético, tan caro a las elucubraciones de los economistas, un mercado con múltiples compradores y vendedores, todos los cuales tienen información perfecta, sería por supuesto un desastre desde el punto de vista capitalista. ¿Quién podría hacer dinero en él? El capitalista se vería reducido al ingreso del proletario hipotético del siglo XIX, viviendo de ‘la ley de hierro de los beneficios en un mercado libre’, apenas lo suficiente para sobrevivir. Sabemos que no es así como funciona, pero eso se debe a que el mercado que realmente existe no es en absoluto libre” /23

Sin embargo, aun siendo primordial el monopolio para el capitalismo, el mercado ocupa una destacada función en el mismo “pero sólo como un mecanismo por el cual algunos productores/vendedores buscan constantemente deshacer los monopolios de los otros” /24   porque “el verdadero lucro, el tipo de ganancias que permite la acumulación interminable de capital en serio, sólo es posible con monopolios relativos, por el tiempo que duren” /25 , ya que “en una situación de ausencia  de competencia, quienes realizan la venta pueden obtener un beneficio elevado o, también se podría decir, retener una elevada proporción del plusvalor generado en toda en toda la cadena mercantil de la que forma parte el segmento monopolizado [tanto es así]“que cuanto más cerca esté una empresa de monopolizar  un tipo espacio-temporal concreto de transacción económica, más elevada será su tasa de beneficio, y menor cuanto más auténticamente competitiva sea la situación del mercado”, y esa es la causa que “el capitalismo nunca haya conocido una libertad de empresa generalizada” /26

Como el mercado libre tiende a socavar los monopolios, dado que el alto grado lucrativo de sus actividades atraerá a otros empresarios interesados en apropiarse también de pingües ganancias y, como el mismo mercado impone muy escasas limitaciones a la llegada de nuevos competidores (sólo el de la eficiencia) y, como ésta en la práctica puede ser alcanzada por otros, “las limitaciones a la entrada de otros competidores realmente significativas son obra únicamente del estado, o mejor dicho de los estados” /27 , por lo que éstos, lejos de la retórica que se dice de los mismos, no juegan un papel neutral en el sistema-mundo capitalista, por el contrario, a través de las tarifas aduaneras, las patentes, la política impositiva y actuando en algunas actividades como monopsonistas son jueces parciales que inclinan la balanza hacia uno u otro grupo. Por eso es que, como dice Wallerstein, tanto el mito del libre flujo de los factores de la producción como la no interferencia de la maquinaria política del Estado en el “mercado” son solo eso quimeras, leyendas que se ha tejido en torno suyo el moderno sistema mundial, “de hecho, el capitalismo se define por el flujo parcialmente libre de los factores de producción y la interferencia selectiva de la maquinaria política en el ‘mercado’” /28

 

4. El grado de desarrollo capitalista se mide por el nivel de proletarización alcanzado

Históricamente, y esto es algo aceptado tanto por liberales como por marxistas, porque eso han tenido los mitos del sistema-mundo moderno que han sido deglutidos por todos, se ha considerado que el nivel de desarrollo del capitalismo, el grado de su “pureza”, en un continente, Estado o región se medía, no sólo por las restricciones que podían pesar sobre la libertad de competencia entre productores libres que en un mercado también libre disponen del trabajo y las mercancías, asimismo libres para su compra venta, sino por la preponderancia en el conjunto de vínculos laborales de la relación trabajo asalariado como la descripción más precisa y acorde a la norma capitalista.

Está claro que la historia del sistema-mundo capitalista ha estado acompañada de un proceso cada vez mayor de proletarización, de personas que obtienen sus ingresos en forma de salario, pero ello no significa que la situación de los obreros libres que trabajan por un salario en empresas de productores libres sea una situación mayoritaria en el mundo moderno. El capitalismo como sistema-mundo lo que lo caracteriza es el “desarrollo de diferentes formas de control del trabajo” /29, siendo el trabajo “libre” una más y no necesariamente la mayoritaria forma de control del trabajo en este sistema histórico. Dicho con palabras del profesor Wallerstein “el trabajo libre es, en efecto, un carácter definitorio del capitalismo, pero no el trabajo libre en todas las empresas productivas” /30

Es por ello que a lo largo y ancho de la economía-mundo capitalista, desde hace 500 años cuando ésta se circunscribía solo a la economía-mundo europea, como hoy cuando ocupa todo el planeta, podemos encontrarnos tanto obreros libres como personas que realizan trabajo obligado, siervos, esclavos, semiesclavos, etc.; en resumen “amplias áreas de trabajo asalariado y no asalariado, amplias áreas de productos mercantilizados y no mercantilizados, amplias áreas de formas de propiedad y capital enajenable y no enajenable” /31, siendo la “combinación o mezcla de lo denominado libre y no libre la característica definitoria del capitalismo como sistema histórico” /32

“Cuando el trabajo sea libre por doquier, ya no estaremos en el capitalismo, tendremos socialismo” /33

Por esa característica peculiaridad del sistema-mundo moderno (tal vez única entre los sistemas históricos) de mezclar lo libre y lo no libre, no es extraño encontrarnos, aún en el siglo XXI, 49 millones de esclavos, 250 millones de niños trabajando (de ellos 8 millones como esclavos), centenares de millones que lo hacen sin derecho a la seguridad social y/o la jubilación, o simplemente en la economía informal, arrendatarios y subarrendatarios sin tierra y/o vivienda, prestatarios en condiciones usureras, etc., ante el asombro y el rubor de las clases medias occidentales cuya ingenuidad o el cinismo de su ideología socialdemócrata los lleva a considerar dicho fenómeno como una anomalía o aberración y no como la norma sistémica, gracias a la cual, dichas clases medias y la oligarquía financiera mundial (en conjunto una séptima parte de la población del globo) se apropia de la mayor parte del excedente mundial producido.

5. Todos los ciudadanos en el sistema-mundo capitalista gozan de una igualdad de derechos

El primer elemento lógico que constatamos al estudiar el sistema-mundo capitalista es que, dado que la esencia y fuerza motriz que lo mueve es la incesante acumulación de capital, para el mismo “resulta imperativo proclamar y desarrollar una ideología universalista como elemento fundamental” /34 de la misma.

Ello significa que el capitalismo está interesado (y necesitado) de integrar universalmente todas las regiones económicas, actividades productivas y poblaciones del planeta, no importa su color, lengua y cultura en un todo único, integrando toda esta diversidad en una sola división mundial del trabajo que trae como resultado la buscada favorable consecuencia de que en cada lugar en la ejecución de la actividad dada puedan utilizarse las personas más competentes y colocar en las distintas funciones profesionales a la fuerza de trabajo más adecuada.

Sin embargo, ese principio universalista el capitalismo no puede aplicarlo a todas las facetas sistémicas, no puede aplicarlo, por ejemplo, a la distribución mundial de ingresos, puesto que una característica básica del mismo es la disparidad global en la apropiación mundial del excedente, por eso, además de crear en la apropiación del plusvalor una estructura tripartita a nivel de la economía-mundo capitalista, con claras y nítidas delimitaciones entre las zonas centrales, semiperiféricas y periféricas, el capitalismo ha “etnizado” la fuerza de trabajo, esto es que “variando con el lugar y el momento, dependiendo de la localización de los pueblos y razas en un espacio y tiempo concretos y de las necesidades de la economía en ese momento y lugar ha existido una jerarquía de ocupaciones y remuneraciones relacionadas con ciertos criterios supuestamente sociales que ha tenido como finalidad que grandes sectores de la fuerza de trabajo reciban salarios muy bajos” /35; lo mismo ha ocurrido con el “invento” del ama de casa que “no trabaja”, que se contenta con llevar la casa, que no figura como fuerza de trabajo activa, pero cuya “aportación de trabajo no asalariado ‘compensa’ el bajo nivel de ingresos salariales representando, en la práctica, una subvención indirecta a los patronos efectuada por los asalariados pertenecientes a esos hogares” /36

 La primera de estas ideologías es el racismo, la segunda el sexismo y ambas garantizan la naturaleza desigual de este sistema, pese a que el carácter integrador de los principios universalistas del capitalismo debieran proporcionar un marco en el que todos los individuos gocen de las mismas oportunidades.

Pero, ¿qué es lo que ha ocurrido para que un sistema como la economía-mundo capitalista que ha continuado invariablemente (como todos los sistemas históricos anteriores) distribuyendo las recompensas desigualmente, aparezca ante la óptica de sus ciudadanos como todo lo contrario, o al menos un sistema en el que los privilegios que afloran son percibidos como derivados del “mérito”, frutos del esfuerzo individual, la capacidad de trabajo, abnegación y constancia de sus miembros, por tanto, “más aceptables, moral y políticamente que los adquiridos gracias a la herencia” /37?

Esto se debe a que “las dos principales doctrinas ideológicas que han surgido en la historia de la economía-mundo capitalista -el universalismo, por un lado, y el racismo-sexismo, por otro- no son opuestos, sino una pareja simbiótica…su ‘dosificación correcta’ ha hecho posible el funcionamiento del sistema, siguiendo un zigzag ideológico” /38

 Como es de suponer resulta complicado mantener una dosis adecuada de ambas ideologías, el equilibrio entre ambas ha sido históricamente débil, y en efecto así fue “hasta que los nazis llevaron el racismo a su conclusión lógica, su versión extrema, y avergonzaron al mundo occidental hasta levarlo a su repudio teórico y formal, aunque sólo parcial, del racismo” /39, sin poder extirparlo ya que el mismo es un  elemento constitutivo de la economía-mundo capitalista como sistema histórico.

A consecuencia de lo anterior la realidad es que “la creación y recreación de comunidades y grupos raciales y/o étnicos, nacionales y religiosos es continua en el sistema-mundo capitalista. Siempre están presentes y siempre clasificados jerárquicamente, pero no siempre son exactamente los mismos. Ciertos grupos pueden desplazarse en la clasificación; algunos pueden desaparecer o unirse con otros, y los hay que se desgajan dando lugar a nuevos grupos. Pero entre ellos siempre hay algunos individuos que son ‘negros’. Si no hay negros, o si su número es excesivamente reducido, siempre se pueden inventar ‘negros blancos’.

Este tipo de sistema -un racismo constante en forma y ponzoña, aunque un tanto flexible en sus fronteras- hace sumamente bien tres cosas. En primer lugar, permite ampliar o contraer la cantidad de individuos disponibles para las ocupaciones económicas peor pagadas y menos gratificantes según las necesidades de cada zona espacio-temporal concreta. Propicia y recrea permanentemente comunidades sociales que en realidad socializan a sus hijos para que puedan desempeñar, a su vez, las funciones que les corresponden (aunque, desde luego, también les inculcan formas de resistencia). Por último, ofrece una base no meritocrática para justificar la desigualdad. Merece la pena subrayar este último aspecto. Precisamente por ser una doctrina antiuniversalista, el racismo ayuda a mantener el capitalismo como sistema, pues justifica que a un segmento importante de la fuerza de trabajo se le asigne una remuneración muy inferior a la que le correspondería según sus méritos” /40

En resumen, la peculiaridad principal que hace singular la desigualdad del capitalismo como sistema histórico es que, al tiempo que incorpora ciudadanos a su engranaje productivo los relega apartándolos paradójicamente al unísono que  los engloba, “una de las  fórmulas elementales  en la  cual se basa nuestro propio  sistema  histórico, la economía-mundo capitalista, es mantener gente afuera  mientras mantiene gente adentro. Es menos paradójica de  lo que parece y, de hecho, es la clave para comprender cómo  funciona el sistema.   También es una diferencia específica de este sistema  histórico que  lo  distingue de los  anteriores, los  cuales normalmente partieron del  principio  de  incluir a algunas personas y excluir  a  otras” /41, eso es lo que hace un mito el hecho de que el capitalismo facilita el movimiento social y el ascenso a peldaños superiores en la escala de estamentos, grupos y clases sociales.

6. La unidad doméstica básica del capitalismo es el núcleo doméstico proletario

Los mitos que crea el sistema-mundo capitalista para asegurarse un clima favorable y seguro que legitime ante los ojos de los ciudadanos la polarizante y excluyente acumulación incesante de capital están muchos estrechamente entrelazados, derivándose unos de otros, tal es el caso del mito acerca del núcleo doméstico proletario como la unidad básica del capitalismo. Sí el grado de desarrollo capitalista esta supuestamente determinado por el nivel de proletarización alcanzado, también es de suponer que el capital en su incesante afán por reinvertirse nuevamente, aspira colocarse en aquellas regiones en las que la mayoría de los miembros de las unidades domésticas generan sus ingresos de fuentes provenientes del trabajo asalariado, por desprenderse que son regiones con una mayor desarrollo mercantil, por tanto, con un capitalismo más puro, pero no es así, “desde el punto de vista del empleador de trabajo asalariado, resulta preferible, ceteris paribus, emplear a personas menos dependientes de los ingresos salariales (llamémoslas unidades domesticas semiproletarias). Un trabajador asalariado perteneciente a una unidad doméstica semiproletaria está más dispuesto a aceptar un salario bajo, ya que cabe suponer que obtiene, mediante la autoexplotación, otras formas de ingreso compensatorias. Cuanto más proletaria (esto es, dependiente del salario) sea la unidad doméstica, más obligado se ve el trabajador individual a procurarse salarios altos (el llamado salario vital). Por eso es por lo que vemos, en momentos de estancamiento en la economía mundo, la reubicación de industrias de una zona a otra. Se desplazan ante todo para reducir los costes salariales, gracias a las estructuras de las unidades domésticas prevalecientes en la zona a la que se desplazan”/ 42

De hecho, los bajos salarios que permiten a los capitalistas la apropiación de una proporción mayor del excedente producido, “sólo son posibles porque los asalariados pertenecen a estructuras de unidades domésticas para las que los ingresos salariales sólo constituyen una parte relativamente reducida del total de ingresos de la unidades domésticas” /43

El capitalismo en su ansia acumulativa tiende a proletarizar las unidades domésticas, pero paradójicamente esto se vuelve contra él lo que explica que al concluir una fase expansiva, huya hacia zonas donde predominen núcleos domésticos semiproletarios /44

RC - postaporteñ@ 1669 - 2016-09-25 11:28:31
postaporteñ@_______________________________

Mitos del sistema-mundo capitalista/?moderno? parte 2

7. El desarrollo económico es posible alcanzarlo a nivel nacional

El desarrollo económico a nivel de los Estados que conforman el sistema interestatal del sistema-mundo capitalista, o lo que se ha dado en llamar desarrollo económico nacional, es la acción más perseguida, el hecho económico que mayor empeño a movilizado y la tarea a la que más energía se le ha dedicado de todas cuantas actividades se han llevado a cabo en la historia del mundo moderno; labor que ha sido intensa, sobre todo, en los últimos cien años.

No obstante, todo el derroche de recursos, tiempo y actividad política desplegada en pos de alcanzarlo los resultados han sido nefastos, precisamente porque lograr el desarrollo económico nacional dentro de los marcos de la economía-mundo capitalista es imposible, por tanto un mito; el que aún siendo así, sigue consumiendo una ingente e innecesaria cantidad de fuerzas hoy en día.

Pero, ¿por qué el desarrollo económico a nivel nacional es imposible alcanzarlo dentro de los límites de la economía-mundo capitalista?, ¿qué es lo que se desarrolla entonces?, ¿cómo considerar el salto, tanto cuantitativo como cualitativo, que algunos Estados experimentan en los principales indicadores económicos del momento y época dada?

El desarrollo económico nacional es imposible conseguirlo porque “es   inútil analizar los procesos de   desarrollo social de nuestras múltiples ‘sociedades’ (nacionales) como si fuesen estructuras autónomas, de   evolución interna, pues  fueron y son de hecho en primer lugar   estructuras creadas por procesos de escala mundial y moldeadas como reacción a   ellos…es el sistema-mundo y no las ‘sociedades’ separadas, lo que ha estado en ‘desarrollo’”/45

Sin embargo, hemos visto que en el sistema-mundo en los últimos 250 años se han expandido las zonas centrales (las más beneficiadas en la apropiación del excedente mundial producido) produciéndose cierto ensanchamiento de las mismas, ¿cómo interpretar ese fenómeno que algunos lo han visto posible sobre la base de, el país en cuestión,  haber creado un patrón encausado hacia las exportaciones o bien aislándose de forma autárquica?

Al respecto, en una extensa pero esclarecedora explicación Wallerstein dice:

“Pero antes de contrastar el modelo orientado a  las  exportaciones con  el   modelo  de  desvinculación,   preguntémonos   primero  si   este escenario  de  verdad  refleja   con   precisión  lo  ocurrido.   Existe  otra manera  de  entender  la  historia  mundial   de  1750-1950.   En  lugar  de verla   como  el   relato  de   una   sucesión  de   iniciativas   de   desarrollo nacional   exitosas,   podríamos  verla   como  el   relato  de  la  expansión secular   de   la   economía-mundo   en   su   conjunto.   Le   recuerdo   dos aspectos  de  tal   estructura  analizada:   una  polarización  de  las   zonas que  se  ha  acentuado  con  el   tiempo, y la expansión  constante de  las fronteras   exteriores  del   sistema.   Lo   que   ha   estado  sucediendo  me parece bastante sencillo. El incremento del alcance geográfico de las operaciones condujo  a  un aumento  en  las   poblaciones dentro  de  la economía-mundo. Se  las incorporó con el  fin de crear segmentos de bajo costo, generadores -pero no retenedores- de  plusvalor, de  las cadenas  de  mercancía  mundiales.   Dado  que  dichos  segmentos  crecieron de  manera absoluta.   Su  desarrollo  debía  significar que había un crecimiento paralelo de otros segmentos de  estas cadenas de mercancía.   Y  si   los primeros  segmentos  retenían  poca  plusvalía, en  consecuencia  los   demás   retenían  más.   Si   las   zonas  centrales  no  hubieran aumentado  su  tamaño (y por ende su  geografía) al   mismo  tiempo que  las  zonas  periféricas,   el sistema  no habría  sido  capitalista”.

“El   hecho  de  que  en   1950  muchos   más  lugares  geográficos   parecieran  haberse ‘desarrollado’ en comparación con  1750 no  es debido  a que  una  o  dos  decenas  de  estados hubieran  ‘desarrollado’  su economía ‘nacional’  Una  o  dos  decenas  llegaron  a  abarcar  los   frutos   principales   de   la   expansión   y   el   desarrollo   de   la   economía-mundo  capitalista en  su  conjunto.   Los estados de la OCDE no ‘alcanzaron’   su   ‘desarrollo   nacional’,   se   les   ‘impuso’.   Lo   que   se desarrolló  fue  la  economía-mundo  capitalista;   fue   como  si   hubiera una  mancha creciente de tinta de plusvalor acumulado que se  extendiera a  las  partes  cercanas del  secante.   Que  esto  se  registrara  en  las cuentas  nacionales  de  un  país en  vez  de  otro  no  necesaria  o  principalmente  se  debe  a  las   políticas de dicho  país”.

“La  situación de verdad  ha   cambiado en  la actualidad.   La  geografía  de  todo  el sistema ya  no  puede  expandirse,   por lo  tanto  el  alcance   geográfico   del   centro   tampoco   puede   extenderse.   Un   cambio notable  en  el   cual  las   áreas  geográficas  se  asemejen  a  las  zonas  centrales  requerirá  más que nunca un juego  donde  nadie  gane.   Si  entra una  nueva  zona,   una  zona  antigua  debe  salir.   Esto  siempre  fue   cierto  en  parte,   pero  sólo  en  parte,   debido  a  la  expansión  general  del sistema. Ahora es  completamente cierto.   Si  en  los  próximos   años China,   la  India o  Brasil de verdad  se  ‘nivelaran’,   un  gran  segmento del   resto de  la  población  de  este  sistema-mundo  tendría  que  decaer como lugar  de  acumulación  de  capital.   Esto  se  cumplirá  sin  importar si China,   la India o  Brasil  ‘se  nivela’   mediante la  desvinculación, la orientación  a  las  exportaciones o cualquier otro  método;  se  cumplirá  siempre  y cuando  los  estados,   a  manera  individual, busquen maneras de desarrollarse. Nivelarse implica  competencia y ésta  significa  que  el   desarrollo  de  un   país en  última  instancia será  a expensas  de  otro”/46

Y concluye tajante: “El desarrollo  nacional  es  hoy por hoy una ilusión,   sin  importar qué  método se  defienda y utilice”/47

En cuanto a la última pregunta que nos hacíamos, qué explicación darle a aquellos países que han operado saltos, a veces espectaculares, algunos incluso en lapsos muy breves de tiempo  en lo que ha dado en llamarse por antonomasia desarrollo, debemos decir que los mismos se han debido sobre todo a factores geopolíticos: ese es el caso de Japón, Corea del Sur y Taiwán.

En el caso de Japón, aunque hasta la segunda guerra mundial ostentaba un elevado nivel de desarrollo, no es menos cierto también que “¿A qué ritmo se habría recuperado la economía japonesa, si los Estados Unidos no se hubiesen encontrado reconstruyendo Japón como base industrial para la guerra de Corea y luego otra vez durante la guerra de Vietnam después de 1965? Los norteamericanos financiaron la duplicación de la producción industrial japonesa entre 1949 y 1953, y no es ninguna casualidad que 1966-1970 fuese para Japón el periodo de máximo crecimiento: no menos de un 14,6 por ciento anual”/48 ; y en el caso de los otros dos países alcanzaron tan altos niveles de desarrollo sólo en medio de feroces dictaduras militares, violaciones flagrantes de los derechos humanos, libertades civiles y un cercenamiento brutal de los derechos de los trabajadores, y todo ello sobre la base de hacer frente al pujante ejemplo que emanaba de la Revolución china y de la indómita Corea del Norte.

Esas han sido las verdaderas causas por las que estos países han logrado ingresar en el primer mundo y han sido, como se ha podido ver, tan excepcionales que tan insólito hecho no ha podido reeditarse por ningún otro país ni en la misma Asia ni en América latina o África.

 Con respecto a la ilusión que se han montado todos aquellos países que abandonaron el llamado sistema socialista /49, en cuanto a que, suplantando la planificación por los mecanismos de mercado alcanzarían más elevados niveles de desarrollo hay que decir que han extraído “falsas conclusiones, por cuanto que el mercado en líneas generales no resultará un instrumento de bienestar económico más eficaz para estos estados de lo que ha sido la planificación, puesto que las principales dificultades económicas de estos estados provenían ( y aún provienen) no de sus mecanismo económicos internos, sino de su posición estructural en la economía capitalista mundial”/50

Lo mismo puede decirse para los países del Tercer Mundo, donde también se extrajeron “falsas conclusiones” del impacto que tendría la desaparición del socialismo sobre sus expectativas y esperanzas de desarrollo ya que, “muchos interpretaban el colapso del leninismo como un debilitamiento decisivo de estos países en su lucha contra el dominio económico del norte, cuando en realidad la retórica soviética de los pasados cuarenta cinco años [Wallerstein escribe esto en 1991]sólo había contribuido de manera menor en la lucha de los países del Tercer Mundo. La debilidad de su posición actual se debe principalmente al funcionamiento continuado de la economía capitalista mundial, de manera secundaria a la ineficacia de sus estrategias de ‘desarrollo nacional’ y, sólo de manera terciaria, a la presente incapacidad (y a la mala disposición) de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas para apoyarlos” /51

En cuanto a la pretendida aspiración de las regiones pobres del planeta de conseguir el nivel de desarrollo alcanzado por el grupo de países que integran el centro de la economía-mundo capitalista, algo extensivo también a aquellas fuerzas progresistas y revolucionarias del mundo asimismo empeñadas en obtener para los sectores pobres y excluidos del planeta el mismo nivel de consumo de las clases medias occidentales hay que decir que, además de quimérica “la ‘apropiación periférica de la modernidad’ es un anzuelo envenenado, es la ilusión de reproducir los supuestos logros culturales de la civilización burguesa de manera independiente o enfrentando a Occidente, cuando el esclavo imita al amo o pretende regenerar a su comunidad adoptando-adaptando sus fundamentos ideológicos lo que consigue es bloquear la creatividad revolucionaria de su base social (así lo demuestra la experiencia histórica del siglo XX, desde los avatares burocráticos de la historia soviética hasta llegar al realismo burgués de los dirigentes chinos, pasando por los diversos nacionalismos más o menos ‘socialistas’ o capitalistas del Tercer Mundo), cree haber encontrado el hilo de Ariadna que le permitirá salir del laberinto, se aferra al mismo y marcha triunfalmente hacia la salida... en realidad se ha aferrado a la cola del diablo quien astutamente lo deriva hacia pasadizos aún más siniestros”/52

8. La existencia de tres ideologías: conservadurismo, liberalismo y socialismo, opuestas, contrarias e irreconciliables entre sí.

Las ideologías son un fenómeno del mundo moderno, surgieron en el siglo XIX cuando a raíz de la Revolución francesa  “…dos principios nuevos: la normalidad del cambio político y la soberanía del pueblo…arraigaron en la conciencia popular  en forma tan rápida y profunda  que ni el Thermidor  ni Waterloo pudieron reemplazarlos…pero estos dos principios, en sí y por sí, eran muy revolucionarios en sus implicaciones para el sistema mundial. Lejos de asegurar la legitimidad de la economía-mundo capitalista amenazaban con deslegitimarla  a largo plazo. Fue con el objeto de contener esas ideas subsumiéndolas en un todo mayor, por lo que los marcos del sistema mundial sintieron la necesidad urgente de elaborar e imponer una Geocultura mayor. La elaboración de esa Geocultura mayor adoptó la forma de un debate sobre ideologías…la trinidad de las ideologías que se desarrollaron en el siglo XIX –conservadurismo, liberalismo y socialismo- eran en realidad respuestas a una sola pregunta: en vista de la amplia aceptación de los dos conceptos de la normalidad del cambio y la soberanía popular, ¿cuál sería el programa político con más probabilidades de asegurar la buena sociedad?”/53

Posiblemente no haya existido un mito sobre el mundo moderno que haya echado tanto mantra sobre los objetivos, verdaderas intenciones y resultados en el accionar de la economía-mundo capitalista como aquel que dice que existen tres ideologías: conservadurismo, liberalismo y socialismo, antagónicas y antitéticas, contradictorias e incompatibles entre sí. En realidad ha existido una sola ideología, la liberal/54, ya que “con el tiempo, los programas tanto conservadores como socialistas, actuando por separado pero en formas complementarias, han sido los responsables de la aplicación del programa liberal, pero mucho más que los propios Liberales con L mayúscula. Es por eso por lo que al tiempo que la ideología liberal triunfaba los partidos liberales tendían a desaparecer”/55

¿Cómo se ha dado este proceso?

Pues a través de un proceso donde los conservadores se hicieron liberales (el llamado conservadurismo liberal) y los socialistas y radicales se hicieron liberales (el llamado liberalismo socialista). “Las alianzas entre conservadores y socialistas, más improbables, fueron originalmente simples tácticas pasajeras. Pero cabe preguntarse si no se podría pensar en los diversos ‘totalitarismos’ del siglo XX como una forma más perdurable de esta alianza, en el sentido de que instituyeron una forma de tradicionalismo que era a un tiempo populista y social. Si así fuese, estos totalitarismos serían una forma más en la que el liberalismo siguió ocupando el centro del escenario, como la antítesis de un drama maniqueo. Detrás de esta fachada de inmensa oposición al liberalismo se encuentra un componente central de las demandas de todos estos regímenes, la misma fe en el progreso por medio de la productividad que ha sido el evangelio de los liberales. De esta manera podemos llegar a la conclusión de que incuso el conservadurismo socialista (o el socialismo conservador) fue, en cierto modo, una variante del liberalismo…su forma diabólica. En cuyo caso, ¿no sería correcto llegar a la conclusión de que desde 1789 ha habido sólo una verdadera ideología –el liberalismo- que ha exhibido sus colores en tres versiones principales?” /56

No existe duda alguna que para los conservadores, pese a su retracción, era ganancioso aplicar el programa liberal, ya que una de las tendencias seculares que se desarrollaron paralelamente en el decursar del sistema-mundo moderno ha sido la del avance indetenible del proceso de democratización, por eso antes de permitir que las fuerzas antisistémicas transformaran el sistema en un mundo más igualitario y justo, era inteligente consentir una serie de reformas al mismo, aunque con “la máxima cautela, sólo cuando el clamor en su favor fuera  abrumador, y aún entonces emprenderlas con un mínimo de alteración”, lo cual era en síntesis la aplicación de los postulados liberales que se pueden sintetizar  como “ni muy rápido ni muy despacio, sino el cambio a la velocidad precisa…sin mucha claridad en el programa sino haciendo más bien su énfasis en el proceso” /57, pero que los socialistas (o radicales) que si estaban interesados en el cambio auténtico y en el desmantelamiento lo más rápido posible de las estructuras desigualitarias del mundo moderno llevaran a efecto el programa liberal era más inconcebible y desde luego inimaginable, pero han sido quizás los que mejor y con más vehemencia han aplicado la hoja de ruta liberal, en efecto así fue en el periodo comprendido entre 1945 y 1989 cuando en sus diferentes variantes ocuparon el poder prácticamente en casi todos los estados del sistema-mundo capitalista.

Son muchos los ejemplos, pero solo ilustraremos con algunos muy significativos que ha existido una sola ideología: el liberalismo.

1. El periodo comprendido entre el final de la segunda guerra mundial y la caída del Muro de Berlín en 1989, aunque hubo muchas guerras calientes y millones de muertos, se conoce como el periodo de la guerra fría. Esa etapa de la historia de la humanidad fue “vendida” a la opinión pública como el enfrentamiento entre la Unión Soviética que defendía a los pobres y marginados del capitalismo y EE. UU. que representaba a los ricos y explotadores. ¿Qué dijo en 2014 uno de los portavoces de los dueños del sistema-mundo moderno, el Secretario de Estado norteamericano John Kerry, precisamente de la guerra fría en tono añorante, comentando el atascadero geopolítico en que se había convertido la situación en Ucrania?  “Tal vez no era muy evidente para los grandes dirigentes de la época, pero durante la guerra fría todo era más fácil que hoy, digamos que era más simple” /58

¿Qué quiso decir Kerry? Que contrariamente a lo que se suponía, de que la Unión Soviética representaba a las fuerzas de izquierda en el mundo, después de la segunda guerra mundial ésta se coligó con EE. UU. acordando entre ambos respetar el status quo salido de ella, algo que quedó rubricado en los Acuerdos de Yalta, mediante el cual la Unión Soviética controlaba aproximadamente un tercio del mundo y EE. UU. el resto. Los dueños de la economía-mundo capitalista quedaron por fin a salvo de una tercera parte de las clases peligrosas del mundo, precisamente de aquellas que habían demostrado ser las más radicales, militantes e insurgentes, y el resto del planeta con una combinación de palo y zanahoria quedó sometido por la potencia hegemónica del sistema. Razón tenía Wallerstein cuando en 1991 afirmaba que “¡La guerra fría era la pax americana! La guerra fría ha terminado; por consiguiente, la pax americana ha tocado ya a su fin” /59

2. El otro ejemplo tiene que ver con unas recientes declaraciones del Sr. Marino Murillo integrante del selecto grupo que conforma el Buró Político del Partido Comunista de Cuba al frente de la implementación de la reforma económica cubana con una clara advertencia a todos los cubanos de lo que significará la “actualización del modelo socialista”, nombre que se le ha dado a la actual  fase de reestructuración de la economía en la Isla.

“Si la productividad del trabajo no crece, no se puede pagar [más]salario. Si no hay respaldo productivo no se puede pagar [más], si se reparte salario sin respaldo productivo prepárense para la subida de los precios. Si no se crea la riqueza no se puede pagar más.

(…) Las empresas tienen la costumbre de que cuando están con pérdidas, se viran al estado para que le dé el dinero, se acabó, solo se da en casos muy excepcionales.

Las empresas con pérdidas a veces se unen y si son dos con deudas, donde quiere que vayan tendrán sus deudas. Hay que producir con eficiencia, no hay otro modo de proteger la economía” /60

Si no se dijera que estas palabras fueron dichas por alguien que es miembro del Buró Político de un partido comunista, ¿cabría alguna duda que salieron de la boca de un competente y entendido capitalista que procura la máxima rentabilidad y eficiencia para su empresa y sabe cómo conseguirla?, ¿cuántas veces a lo largo de 500 años de existencia del sistema-mundo capitalista los trabajadores que han recibido un salario por el pago de una parte de su trabajo, han escuchado de la boca de su capitalista, razonamientos análogos a los que en la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, el ejecutor de la reforma económica cubana ha lanzado como mensaje a toda la clase obrera y trabajadora de la mayor de las Antillas?

Con esto no queremos demeritar el extraordinario papel de la Revolución cubana en la historia reciente y su gran contribución al acervo de lucha de los movimientos antisistémicos, pero lo dicho demuestra que  “Una vez que estos movimientos se han hecho con el poder político en las estructuras estatales, su comportamiento ha dejado más que desear, dado que las presiones sobre ellos para que cambien sus tendencias antisistémicas, tanto desde fuera como desde dentro de los movimientos, se han incrementado de forma geométrica” /61

Y para no abandonar Cuba, ¿por qué en el actual proceso de reincorporación de la isla a la economía-mundo capitalista, de la que fue parcialmente proscrita durante medio siglo, ha sido desechado para conducir dicho proceso unos elementos tan conocidos para el capital como la llamada disidencia, cuya incondicionalidad a los poderes económicos mundiales le ha valido dos Premio Sájarov, alguna de cuyas figuras (como las Damas de Blanco) tanto esmero y laboriosidad ha llevado su creación mediática?

¿Por qué unos radicales socialistas integrantes todos de un histórico partido comunista, ex guerrilleros de Sierra Maestra muchos de ellos (como Raúl Castro, Leopoldo Cintra, Ramiro Valdés y Marino Murillo) han sido preferidos por el gran capital como los interlocutores y ejecutores de la reinserción de Cuba al capitalismo mundial, en detrimento de leales conservadores al estilo Manuel Cuesta Morúa, Martha Beatriz Roque o Elizardo Sánchez Santa Cruz de reconocida probidad y sobre todo con un curriculum vitae de mayor credulidad para los dueños del mundo moderno?

Todo ello se debe a lo que hemos venido planteando, los conservadores y los socialistas (más que los propios Liberales) han sido los más sobresalientes en llevar a efecto el programa liberal de la burguesía mundial, y allí donde el conservadurismo liberal no ha estado mejor posicionado, ni ha sido el más indicado para llevar a punto el programa liberal, ha sido esa especie de liberalismo socialista los preferidos (la eminencia gris) de los grandes acumuladores de capital, para asegurar el orden y la tranquilidad que tan magna tarea sistémica exige.

Los socialistas liberales cubanos han demostrado  tal nivel de confianza para los dueños de la economía-mundo capitalista que la base aérea de San Antonio de los Baños, sede del insignia regimiento de cazas la Guardia Playa Girón, será gestionada por los operadores de esa economía-mundo en aras de la necesidad de atender centenares de vuelos adicionales que la demanda de millones nuevos turistas plantea ante una infraestructura actual insuficiente /62

3. El otro ejemplo es el accionar del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR) hoy en día; un contundente caso que revela lo que hoy significa la que supuestamente es la más importante organización llamada a transformar el capitalismo en los antiguos países socialistas: “Anatoli Baranov, que trabajó para el PCFR, es el autor de una buena definición de este partido: ‘El Partido Comunista no es un partido comunista, es el monopolio de una licencia para proporcionar servicios de oposición a la población’. Si un grupo de ciudadanos quiere organizar una protesta contra el aumento del precio de los billetes de autobús, pongamos por caso, no recibirá autorización salvo que vaya al PCFR y lo haga a través de él [éste si recibirá autorización]. Pero el PCFR controlará la protesta” /63

Notas

1. Wallerstein, Immanuel. La decadencia del imperio. EE.UU. en un mundo caótico. Editorial Txalaparta. Tafalla. España. 2005. Página 255.

2. Wallerstein, Immanuel. La burguesía concepto y realidad. Capítulo XXI del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Editorial Akal.2004. Página 310. Negritas de Wallerstein.

3. Marx no estaba en desacuerdo con tal periodización; en el Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política solo introdujo a la misma el modo de producción asiático, una forma de esclavismo, pero colectivo, a diferencia del que floreció, por ejemplo, en Europa. “A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués”.

4. Marx, C.  Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política.   https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm

5. Ibídem

6. Lenin, V.I. Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo.

7. En 1986 el camarada Fidel Castro, una de las figuras más lúcidas de la segunda mitad del siglo XX, aún estaba convencido de ella: “hoy, como ayer, como mañana y como siempre, nada podrá detener la marcha de la historia, y ninguna fuerza en el mundo será capaz de encadenar indefinidamente la dignidad y la libertad humanas”. Castro, F. Discurso en la VIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados. Harare. Zimbabwe. 2 septiembre 1986. Negritas nuestras.

8. Wallerstein, Immanuel.El análisis de los sistemas-mundo. Capítulo VIII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Editorial Akal.2004. Página 143. Negritas de Wallerstein.

9. Wallerstein, Immanuel. ¿La difícil transición, o el infierno en la tierra? Capítulo 2 de Utopística o las opciones históricas del siglo XXI. Versión revisada de las conferencias Sir Douglas Robb impartidas en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, los días 16, 22 y 23 de octubre de 1997.

10. Ibídem.

11. Ibídem.

12.Wallerstein, I. El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Tomo I. Editorial siglo XXI. 2ª Edición. Madrid 2010. Pág. 94.

13. Aguirre Rojas, Carlos Antonio. Immanuel Wallerstein: Crítica del sistema mundo capitalista (Estudio y entrevista a Immanuel Wallerstein. Editorial Era, 2004. Negritas resaltadas tomadas del original. El autor desea agradecer la cordialidad y sobre todo la confianza que depositó en mí el compañero Aguirre Rojas al facilitarme dicha obra, cuando aún era un niño adolescente en el estudio de la perspectiva de sistemas-mundo y la obra toda del querido compañero Immanuel Wallerstein.

14. Wallerstein, Immanuel. El capitalismo histórico. Editorial Siglo XXI. España 2012. 2ª Edición. Página 59.

15. Ibídem. Página 72.

16. Wallerstein, Immanuel. Geopolítica y Geocultura. Ensayos sobre el moderno sistema mundial. Editorial Kairós. 2007. Página 10.

17. En 1991 precisamente Wallerstein junto a Terence K. Hopkins y Giovanni Arrighi titularon una ponencia con éste título 1989, la continuación de 1968 elaborada para el XI Coloquio Internacional sobre Economía-Mundo, Stamberg, 28 al 30 de junio 1991 y publicado en Review, Vol XV Nº 2. Primavera de 1992, una revista del Fernand Braudel Center.

18. Tortosa, José María. Sociología del sistema mundial. Editorial Tecnos. Madrid. 1992. Pág. 68. El autor desea dejar constancia del agradecimiento al profesor José María Tortosa por habernos enviado el libro de regalo y estimularnos al encuentro del otro gran seguidor de la perspectiva de sistemas-mundo, el también estimado y querido profesor Carlos Antonio Aguirre Rojas en nuestro afán de estudiar la obra de Immanuel Wallerstein.

19. Wallerstein, Immanuel. ¿El fracaso de los sueños, o el paraíso perdido? Capítulo 1 de Utopística o las opciones históricas del siglo XXI Versión revisada de las conferencias Sir Douglas Robb impartidas en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, los días 16, 22 y 23 de octubre de 1997. Negritas resaltadas por el autor.

20. Jappe, Anselm. El absurdo mercado de los hombres sin cualidades. Editorial Pepitas  de Calabaza. Logroño. España. 2009. Página 38.

21. Wallerstein, Immanuel. El capitalismo histórico. Editorial Siglo XXI. España 2012. 2ª Edición. Página 88-89.

22. Wallerstein, Immanuel. Modernización: requiescat in pace. Capítulo VI del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal. 2012. Página 117. Subrayados de Wallerstein.

23. Wallerstein, Immanuel.¿ESTADOS? ¿SOBERANÍA? Los dilemas de los capitalistas en una época de transición. Discurso principal pronunciado en la Conferencia “State and Sovereignty in the World Economy”, Universidad de California en Irvine, 21-23 de febrero de 1997. El mismo forma parte del Capítulo 4 del libro Conocer el mundo, saber el mundo: el fin de lo aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI. Editorial Siglo XXI. Primera edición en español 2001 (primera en inglés 1999). Páginas 67-87.

24. Wallerstein, Immanuel. La decadencia del imperio. EE.UU. en un mundo caótico. Editorial Txalaparta. Tafalla. España. 2005. Página 198.

25. Wallerstein, Immanuel. ¿ESTADOS? ¿SOBERANÍA? Los dilemas de los capitalistas en una época de transición.

26. Wallerstein, Immanuel. La burguesía: concepto y realidad. Capítulo XXI del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página. 313.

27. Wallerstein, Immanuel. ¿ESTADOS? ¿SOBERANÍA? Los dilemas de los capitalistas en una época de transición.

28. Wallerstein, Immanuel. Las tres hegemonías sucesivas en la historia de la economía-mundo capitalista. Capítulo XVI del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 246.

29. Wallerstein, Immanuel. África en un mundo capitalista. Capítulo IV del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página. 73.

30. Wallerstein, I. El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Tomo I. Editorial siglo XXI. 2ª Edición. Madrid 2010. Página. 179.

31. Wallerstein, Immanuel. El análisis de los sistemas-mundo. Capítulo VIII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 145.

32. Ibídem. Página 146.

33. Wallerstein, I. El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Tomo I. Editorial siglo XXI. 2ª Edición. Madrid 2010. Página. 180.

34. Wallerstein, Immanuel. Las tensiones ideológicas del capitalismo: universalismo frente a racismo y sexismo. Capítulo XXII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 323.

35. Ibídem. Página 322-323.

36. Ibídem. Página 323.

37. Ibídem. Página 321.

38. Wallerstein, Immanuel. La cultura como campo de la batalla ideológica del sistema-mundo moderno. Capítulo XVII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página  256.

39. Wallerstein, Immanuel. Las insuperables contradicciones del liberalismo: los derechos humanos y los derechos de los pueblos en la geocultura del sistema mundial moderno. Capítulo VIII del libro Después del liberalismo. Editorial Siglo XXI. México. 2011. Página 155.

40. Wallerstein, Immanuel. Las tensiones ideológicas del capitalismo: universalismo frente a racismo y sexismo. Página 323.

41. Wallerstein, Immanuel. El legado de Myrdal: racismo y subdesarrollo como dilemas. Capítulo 6 del libro Impensar las ciencias sociales. Límites de los paradigmas decimonónicos. Editorial Siglo XXI. Segunda Edición en español 1999.

42. Wallerstein, Immanuel. Las unidades domésticas como instituciones de la economía-mundo. Capítulo XV del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 235-236.

43. Wallerstein, Immanuel. Las tensiones ideológicas del capitalismo: universalismo frente a racismo y sexismo. Capítulo XXII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 323.

44. Resulta interesante la relación entre la unidad doméstica semiproletaria y aquellas regiones de la economía-mundo capitalista  con un mayor potencial revolucionario, así como el nivel de proletarización alcanzado en la unidad doméstica y la potencialidad revolucionaria del trabajador asalariado, pero se sale de los marcos del presente ensayo. Para una profundización mayor sobre el mismo recomendamos: en el primer caso, la Parte II. La capacidad de reemplazo de la fuerza de trabajo del magistral ensayo de Win Dierckxsens Población Fuerza de Trabajo y Rebelión en el siglo XXI. (Disponible en https://archive.org/stream/poblacionfuerzad00dier#page/84/mode/2up, a los interesados podemos facilitarles en formato Word el texto íntegro; y en el segundo caso el ensayo de Wallerstein Fanon y la clase revolucionaria. Capítulo 2 del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Páginas 31-48.

45. Wallerstein, Immanuel. ¿Desarrollo de la sociedad o desarrollo del sistema-mundo? Capítulo 5 del libro Impensar las ciencias sociales. Límites de los paradigmas decimonónicos. Editorial Siglo XXI. Segunda Edición. 1999.

46. Wallerstein, Immanuel. Desarrollo: ¿Cinosura o ilusión? Capítulo 7 del libro Impensar las ciencias sociales. Límites de los paradigmas decimonónicos. Editorial Siglo XXI. Segunda Edición. 1999.

47. Ibídem

48. Hobsbawm, Eric. Historia del siglo XX. Editorial Crítica. Barcelona. 2009. p. 278. También Jorge Beinstein hace un gran aporte al esclarecimiento de la madeja que tanta confusión ha traído  con el ascenso mostrado por algunos países de Asia oriental y Extremo Oriente en las últimas décadas: “Desde los años 1970 se sucedieron las ilusiones referidas a las emergencias capitalistas no occidentales, desde el milagro japonés, pasando por los tigres y dragones de Asia (Corea del Sur, Taiwán, etc.) hasta llegar a China. En todos esos casos era evidente que las expansiones industriales-exportadoras que lideraban los desarrollos ‘milagrosos’ se apoyaban en las necesidades de los mercados occidentales o de mercados periféricos fuertemente dependientes de esas demandas por consiguiente el deterioro de dichos mercados golpea a los capitalismos no-occidentales”; y hoy en día “potencias periféricas como Rusia y China no están en condiciones de reordenar, en el sentido burgués del término, el desorden causado por la decadencia occidental desarrollando nuevos espacios capitalistas jerarquizados en remplazo de los viejos espacios agonizantes, no son fuerzas negentrópicas del sistema sino zonas capitalistas resistentes sumergidas también ellas en la decadencia global. Intentan frenar los manotazos que contra sus intereses lanza el imperio pero al resistir, contragolpear o avanzar sobre los flancos débiles del adversario contribuyen al ‘desorden’ general, bloquean las tentativas de recomposición del dominio occidental del mundo y de ese modo agravan la degeneración global capitalismo”.  Beinstein, Jorge. Del fin del comienzo al comienzo del fin. Capitalismo, violencia y decadencia sistémica. Disponible en http://beinstein.lahaine.org/b2-img/Beinstein_violencia.pdf

49. Extensivo también a los que dicen no haberlo abandonado, pero que, sin embargo, han abrazado también en mayor o menor medida más o menos disimuladamente los principios de oferta y demanda en su economía, como Vietnam y Cuba, por ejemplo.

50. Wallerstein, Immanuel. Geopolítica y Geocultura. Ensayos sobre el moderno sistema mundial. Editorial Kairós. Barcelona. Página 10.

51. Ibídem Pág. 10.

52. Beinstein, Jorge. Del fin del comienzo al comienzo del fin. Capitalismo, violencia y decadencia sistémica. Negritas del texto original. Disponible en http://beinstein.lahaine.org/b2-img/Beinstein_violencia.pdf

53. Wallerstein, Immanuel. Las insuperables contradicciones del liberalismo: los derechos humanos y los derechos de los pueblos en la geocultura del sistema mundial moderno. Capítulo 8 del libro Después del liberalismo. Editorial Siglo XXI. México. 2011. Página 149-150.

54. En su libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Página 396 Wallerstein da esta definición breve de qué es el liberalismo: “una ideología y movimiento de reformismo racional centrista, cuyo momento histórico de gloria quedó atrás”. Y en el acostumbrado comentario bimensual 329 del 20 de mayo de 2012 hace extensivo dicho análisis del liberalismo como la “vía media, el ‘centro vital’” al conjunto de los sistemas parlamentarios occidentales cuando dice: “En los sistemas parlamentarios occidentales, las elecciones siempre tienen que ver con el centro. La situación estándar es aquélla en que hay dos partidos dominantes –uno situado un poco hacia la derecha del centro y otro un poco hacia la izquierda del centro. Hay diferencias entre las políticas que estos partidos emprenden cuando están en el cargo, pero hay enormes similitudes. La elección nunca refleja una división política profunda. Más bien se trata de recentrar el centro –que debe considerarse el punto de apalancamiento en el subibaja entre partidos.

Es más rara la situación donde se repudia el centro, y por tanto hay un repudio de los dos partidos principales que giran en torno al centro. Un resultado así arroja la política nacional a trastornos importantes, y también tiene un impacto considerable fuera del país”

https://www.binghamton.edu/fbc/commentaries/archive-2012/329en.htm

55. Wallerstein, Immanuel. Las insuperables contradicciones del liberalismo: los derechos humanos y los derechos de los pueblos en la Geocultura del sistema mundial moderno. Capítulo 8 del libro Después del liberalismo. Editorial Siglo XXI. México. 2011. Página 152.

56. Wallerstein, Immanuel. El Moderno sistema mundial. El triunfo del liberalismo centrista, 1789-1914. Tomo IV. Editorial Siglo XXI. Primera edición. México. 2014. Página 43.

57. Wallerstein, Immanuel. Las insuperables contradicciones del liberalismo: los derechos humanos y los derechos de los pueblos en la Geocultura del sistema mundial moderno. Capítulo 8 del libro Después del liberalismo. Editorial Siglo XXI. México. 2011. Página 150-151.

58. Todo era más simple en la guerra fría: John Kerry. La Jornada, México, 23 abril 2014. Disponible en http://www.jornada.unam.mx/2014/04/23/mundo/023n3mun

59. Wallerstein, Immanuel. Geopolítica y Geocultura. Ensayos sobre el moderno sistema mundial. Editorial Kairós. Barcelona. Pág. 11. En su trabajo conjunto con Georgi Derluguian De Iván el Terrible a Vladimir Putin: Rusia en la perspectiva del sistema-mundo Wallerstein dice esto: “Desde el punto de vista geopolítico, después de 1945, la URSS pasó a ser esencialmente corresponsable –junto con EE. UU. – de la pacificación duradera de la Europa ya dividida, así como de Asia hasta cierto punto. Además, al inspirar y ayudar a fortalecer a una serie de Estados en desarrollo que prosperaron bajo el auspicio de la superpotencia en la era de la Guerra Fría, la URSS contribuyó de manera significativa a la contención de disrupciones violentas en la periferia, que hoy resurgieron bajo la forma de movimientos fundamentalistas, señores de la guerra y mafias transnacionales. De ahí que la Guerra Fría haya representado una era de paz y prosperidad para una parte creciente de la humanidad”. Revista Nueva Sociedad Nº 253. Septiembre-octubre 2014. http://www.rebelion.org/docs/191056.pdf

60. Marino Murillo: Creció la economía cubana 4,7 % en el Primer Semestre.

Sitio web Cubadebate 15 de julio 2015. Disponible en http://www.cubadebate.cu/noticias/2015/07/15/marino-murillo-crecio-la-economia-cubana-47-por-ciento-en-el-primer-semestre/#.V9LorTVDO1t

61. Wallerstein, Immanuel. El capitalismo histórico. Editorial Siglo XXI. España 2012. 2ª Edición. Página 89.

62. Anuncian concesión del Aeropuerto José Martí de La Habana. Diario cubano Granma 3 de agosto de 2016. Disponible en

http://www.granma.cu/cuba/2016-08-03/anuncian-concesion-del-aeropuerto-

jose-marti-de-la-habana-03-08-2016-15-08-41. Luis Toledo Sande denunciaba como los paletos y catetos dirigentes comunistas cubanos, llevaban en sus coches de “adorno” la bandera estadounidense; es decir no sólo la ostentan particulares en sus motos, vehículos de motor, indumentaria, etc., sino “también la llevan algunos vehículos del sector estatal, incluso de organismos centrales”. http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/09/21/se-trata-

de-simbolos/#.V-Pr_jVDO1s, y todo el mundo lo sabe la cuestión no es solo de símbolos. ¿Olvidaron los cuadros revolucionarios cubanos aquello que decía Pedro Albizu Campos sobre esa misma bandera: “Bandera de los Estados Unidos, yo no te saludo porque aunque sea cierto que tú eres el símbolo de una patria libre y soberana, en mi país representas la piratería y el pillaje”?

63. La sociedad rusa se encuentra en un estado de “tolerancia depresiva”. Entrevista Borís Kagarlitsky realizada por Ángel Ferrero. Revista Sin Permiso 9 abril 2016 Disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/la-sociedad-rusa-

se-encuentra-en-un-estado-de-tolerancia-depresiva-entrevista

RC - postaporteñ@ 1669 - 2016-09-25 11:28:20
postaporteñ@_______________________________

Verdad y justicia por los 43 compas estudiantes de Ayotzinapa

un crimen de Estado

Este lunes 26 se cumplen dos años de aquella madrugada en la que desaparecieron 43 estudiantes de Ayotzinapa

Hace dos años ocurrió en Iguala la desaparición forzada de los normalistas de Ayotzinapa, atrocidad que sin lugar a dudas constituye una de las mayores afrentas a la conciencia ética y jurídica de la humanidad, cuya tipificación corresponde a uno de los crímenes previstos en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

Desde entonces se ha hecho evidente que el gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto no quiere alcanzar la verdad ni está dispuesto a llevar ante la justicia a los responsables directos y por cadena de mando. Se trata, pues, de un oprobioso crimen de Estado, cobijado por la impunidad crónica, sistemática y estructural de la que han hecho gala los gobernantes desde la matanza de Tlatelolco.

La Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) exige que cese ese flagrante ataque a los derechos humanos de las víctimas y a las vigas maestras del estado constitucional de derecho, que se instrumenten las recomendaciones vertidas en el informe final de GIEI y que se castigue a los culpables de este abominable crimen de lesa humanidad.

¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

 

MÉXICO 26 de Septiembre Día Nacional de los Desaparecidos

MITIN EN EL ÁNGEL DE LA INDEPENDENCIA 11 am 

El lunes 26 de septiembredel Ángel de la Independenciaal Zócalo,...

Convoca YA BASTA ¡!!!

VERDAD Y JUSTICIA POR AYOTZINAPA

Verdad y justicia por los 43 compas estudiantes  de Ayotzinapa

 

 

La dictadura ahora es la democracia

Chile: “40 Voces, 40 Años”

CARLOS PÉREZ "La dictadura real es la del capital transnacional"

Carlos Pérez es Profesor de Estado en Física y académico de la Universidad de Chile y de la universidad ARCIS. Dicta cátedra de epistemología de la ciencia y ha publicado libros sobre materias diversas como Una nueva Antipsiquiatría (2012), Sobre la condición social de la Psicología (1996) y Sobre Hegel (2006), entre otros títulos.

Nadie es héroe para siempre, se aprovechan del su pasado o del pasado de sus padres para ser CORRUPTOS y serviles al capital trasnacional  ya la banca internacional ;  canallas valiéndose de haber sido víctimas  hace 40 años… , esas credenciales ya no sirven, ahora  son cómplices de la entrega de patas y manos  al capital

 Y Ustedes  Basuras son la continuidad de la Dictadura  que ahora se llama Democracia

VEA VIDEO 

https://youtu.be/535gwWC0eBg

EnvióPelusa

 

blog  http://postaportenia.blogspot.com

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posta - postaporteñ@ 1669 - 2016-09-25 10:36:20
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CRISIS, CRISIS, CRISIS III

Siguiendo el hilo de los dos anteriores artículos y hablando del espacio revolucionario, de revoluciones, de situaciones contrarrevolucionarias, no revolucionarias, pre – revolucionarias, etc., Nos preguntamos: ¿En qué momento una crisis coyuntural se transforma en estructural? ¿Cómo diferenciamos las derrotas tácticas de las derrotas estratégicas? ¿En qué momento lo advertimos?

Un ‘’veterano’’ compañero nos decía hace unos 10 años, ‘’no tengo ninguna duda, que en Rusia, hay células obreras preparando la nueva revolución socialista, y ésta vendrá con más fuerza y corrigiendo errores de la vieja revolución bolchevique’’. También nos agregaba, ‘’lo mismo sucederá en Nicaragua donde la clase trabajadora junto al campesinado, retomarán las banderas de la revolución Sandinista, y no cometerán los mismos errores de alianzas con la burguesía que los llevó a una derrota transitoria, coyuntural’’.

Pues bien, nuestra vida es muy ‘’corta’’ en el marco de procesos revolucionarios. Vale decir, podremos vivir en promedio 70 años, y seguramente, no veamos grandes transformaciones en ese lapso de nuestra vida. De hecho la revolución rusa ‘’duró’’ – por así decirlo – 73 años. Hay pueblos que hace siglos luchan por su liberación. Aun así, se desarrollan enormes luchas en varias partes del mundo, pero no todas – o muy pocas – tienen un VERDADERO Y REAL OBJETIVO ANTICAPITALISTA.

Y pregunto: ¿no será que perdimos la oportunidad histórica de transformar revolucionariamente el mundo – en favor de los explotados – a partir de 1917?Teniendo en cuenta el proceso Soviético y todos los que vinieron después, que en mayor o menor medida ‘’aportaron’’ para la reconstrucción del capitalismo.

En este re – bautizado país llamado Uruguay, parece haber muchas – demasiadas – ‘’cosas’’ estructurales. Quizá venimos atrasados 100 años. O 200 años. Si como dice Marx: ‘’la lucha de clases es el motor de la historia’’, nosotros, aquí, venimos en ‘’bicicleta’’

Un pueblo, una clase trabajadora, mayoritariamente ‘’reformista’’ y ‘’conservadora’’. Con el mayor respeto y cariño a todos/as los compañeros/as que han tenido a lo largo de la historia una VERDADERA CONCEPCIÓN REVOLUCIONARIA Y ANTICAPITALISTA. Siempre, siempre siendo una minoría. Testimonial. Además, habiendo ‘’conocido’’ infinidad de compañeros, - que se organizaron en diferentes formas – y desde épocas inmemoriales, con una ‘’aparente’’ concepción revolucionaria, pero, que, en definitiva era REFORMISTA. REFORMISTAS MÁS RADICALES Y REFORMISTAS MÁS CONSERVADORES O MODERADOS

 

AQUELLAS AGUAS, TRAJERON ESTOS LODOS

 

En aras de la tan mentada UNIDAD, hemos ‘’evitado’’ discusiones, análisis, estudios, síntesis, para no generar ‘’¿divisiones?’’. Hemos ‘’rebajado’’ programas, hemos ‘’flexibilizado’’ posiciones, hemos postergado proyectos estratégicos en aras de ‘’avanzar’’ en lo táctico, y/o viceversa. Y siempre, siempre, fuimos ‘’grupos’’ minoritarios, con poca, escasa, o nula intervención ‘’real’’ en la lucha de clases. Coordinaciones, acuerdos, efímeros. Sin llegar al seno de las clases explotadas. Casi sin presencia real. De masas. De debates en ámbitos donde el pueblo trabajador pudiera ver realmente las diferencias entre reformistas y revolucionarios. Nos ‘’perdimos’’ y terminamos aprobando posturas reformistas para….avanzar. Las ‘’masas’’ no se dieron por ‘’enteradas’’.

Casi desde siempre, las alianzas entre ‘’reformistas y revolucionarios’’, los reformistas terminaron ‘’aplastando’’ a los revolucionarios. Y los revolucionarios terminamos siendo estigmatizados, perseguidos, ‘’condenados’’ por todos. En muchos casos ‘’cooptados’’ y en algunos ‘’comprados’’.

Los reformistas, los conservadores, los reaccionarios, los ‘’fachos’’, y por relación directa, EL PUEBLO EXPLOTADO. En el seno del pueblo, individualmente, nos observan con ‘’cierto’’ respeto. Mínimo. Básico. Por la coherencia, consecuencia, ‘’autoridad moral’’. Pero en ámbitos colectivos, casi nunca apoyan nuestras posiciones anticapitalistas, antiimperialistas, revolucionarias. Y….es entendible.

La ‘’pinza’’ ejercida entre reformistas, falsos revolucionarios, conservadores, reaccionarios, es comprensible la desconfianza. Si bien la confianza se sustenta en el control, también, esa confianza o desconfianza se ‘’determina’’ por los ‘’éxitos’’. Cortoplacistas. Economicistas.

Muchas veces ‘’militamos’’ en contra de la propiedad privada y a favor de los privados de propiedad. O en sectores más avanzados, en la propiedad social, colectiva. Pero….en el fondo, estamos defendiendo ‘’la propiedad privada’’, cuando pretenden ‘’expropiarnos’’. Eso es válido. Muy importante

Pero…..en el fondo, hasta los más ‘’radicales’’, apostamos al parlamento burgués, a la justicia burguesa, a los medios represivos de la burguesía. A las ‘’reformas’’. A que,: ‘’bueno, hay que darles tiempo, no se puede resolver de la noche a la mañana’’. No percibimos, que esas ‘’reformas’’ serán sustituidas por otras ‘’reformas’’, y que en definitiva, no está en ‘’juego’’ la ‘’condena’’ a un sistema oprobioso. Ni hablar de expropiar a los expropiadores.

LA PAZ

‘’La violencia es partera de sociedades nuevas’’, decía Che Guevara. Y otros conceptos similares estudiamos de Marx. ‘’Somos una fuerza pacífica y pacificadora’’, decía Seregni en marzo de 1984 en el balcón de su casa cuando fue liberado. ‘’No aceptaremos ningún tipo de violencia, provenga de donde provenga’’ decía Tabaré Vázquez en 1989 cuando asumió como intendente de Montevideo.

En noviembre de 1984, participamos de una convocatoria de ‘’marcha de silencio’’ por Adolfo Wassen Alaniz. El ‘’Nepo’’ había iniciado una huelga de hambre desde el hospital militar (con un cáncer terminal), bajo la consigna: ‘’aún puedo hacer algo por los compañeros’’. Esa marcha por 8 de octubre pasando frente al hospital militar, fue multitudinaria. Miles y miles de ‘’calzados’’ se escuchaban en un ‘’shak, shak,’’ por la calle. Silencio total. Hasta que un puñado de ‘’radicales’’ intolerantes, irrespetuosos, - en el cual yo estaba incluido – comenzamos a gritar: ‘’Wassen escucha tu lucha es nuestra lucha’’, y el ‘’se va acabar…’’

Pahhh, ‘’nos apretaron’’ de todos lados. ¡¡¡Cómo íbamos a desobedecer la convocatoria de silencio!!!!! Nosotros entendíamos que Wassen debía escuchar. Debía saber lo que afuera ocurría. Como casi siempre, perdimos. En el PIT, en la multisectorial, en fin, en todos los ámbitos donde participábamos.

Por esa misma razón, concurrí dos veces en más de 20 años a las marchas del ‘’silencio’’ de los 20 de mayo. Apenas 2 veces. Y las dos veces que concurrí fue para ‘’volantear’’ o….si era posible ‘’gritar’’. Cuando el ‘’oficialismo’’ frenteamplista llegó al gobierno, ya me resultó ‘’repugnante’’ ver esas ‘’caritas’’ hipócritas

Con la excepción de sacar alguna foto o realizar alguna nota para algún periódico, ‘’Construyendo’’ y ‘’En Lucha’’. El ‘’shak, shak,’’ de los pies en el asfalto era patéticamente ensordecedor. Salvo algunas puntuales excepciones, - marcha de los estudiantes contra la esencialidad, marcha contra la megaminería, contra Bush, y alguna otra – la ENORME MAYORÍA DE LAS MARCHAS Y MOVILIZACIONES, SON UN PASEO. TOMANDO MATE, CONVERSANDO CON ALGÚN COMPAÑERO, NIÑOS, ETC. NADA QUE PUEDA GENERAR UNA CONFRONTACIÓN CON LOS MILICOS

De hecho en la marcha contra Bush, un joven realizó una pintada contra la hamburguesería yanqui, y se ‘’comió’’ 6 meses de cana. Y casi – desde la movilización callejera – no pudimos hacer demasiado. No nos preparamos para esas ‘’contingencias’’. El pueblo – mayoritariamente – no está de acuerdo con esas ‘’acciones directas’’. Es más, muchos, muchísimos de los que participaron en esa marcha, consideraron ‘’justo’’ se sancionara a este compañero. No sé qué pasó con el ‘’pibe’’, pero no lo vi más.

ALGUNAS CONCLUSIONES

¿Podemos pedirle ‘’peras al olmo’’?. Un pueblo que ha sido ‘’brutalmente’’ educado en LA PAZ, la tolerancia por encima de las clases, el respeto a la ‘’institucionalidad’’, la paciencia con los ‘’dominantes’’ y otras decenas de concepciones ‘’reaccionarias y conservadoras’’, un pueblo pobre, empobrecido por los gobiernos de turno y que pide ‘’más milicos’’ para la seguridad, donde las FFAA, tienen un apoyo similar al que tenían cuando dieron el ‘’golpe’’, (un 60% promedio), ¿podemos culparlo?

¿O deberíamos ‘’cambiar’’ algo para tener un espacio de debate? ¿No deberíamos cambiar algunos aspectos educativos antes de ‘’preocuparnos’’ tanto por el 6% para la educación? ¿Qué hacemos con más plata si no cambiamos el ‘’método’’? esto, es de ADENTRO HACIA AFUERA, NO DE AFUERA HACIA ADENTRO.

Hemos estado vinculados a la lucha por la educación pública. Hemos estado con los estudiantes en sus reivindicaciones. Hemos estado en lucha por una policlínica barrial y por todo lo concerniente al sistema estatal nacional y público de la salud, denunciando el sistema integrado. Hemos estado en la lucha por la vivienda. Hemos estado en lucha contra la megaminería. Por la defensa del agua. Contra todas las privatizaciones. Contra los agrotóxicos. Con los ocupantes de Bella Unión. En defensa de las radios comunitarias. Contra las pasteras. Contra todo modelo extractivista. En definitiva contra EL CAPITALISMO. Hemos estado en la lucha por reivindicaciones salariales y todo tipo de reivindicaciones sindicales. Desde donde nos elijan. Desde donde nos soliciten nuestro apoyo. Desde donde seamos más necesarios. Pero no hemos podido llevar ADELANTE UNA REAL Y VERDADERA LUCHA ESTRATÉGICA Y A LARGO PLAZO CONTRA EL CAPITALISMO

OJO!!!, tengamos en cuenta que las conquistas de los trabajadores bajo el capitalismo, también ‘’satisface’’ a los capitalistas. Es decir, la lucha de los trabajadores para conformar un sindicato, es muy importante, pero de alguna manera no es una lucha ‘’radical’’. Es algo que los patrones están dispuestos a aceptar. Al igual que la presencia de ‘’diputados obreros’’ en el parlamento burgués. Los burgueses ponen ‘’condiciones’’ que los ‘’dirigentes obreros’’ aceptan. No son SOLAMENTE CONQUISTAS. Los burgueses también saben ‘’ceder’’. Y si no pregunten en Colombia, que los burgueses han asesinado más de 9.000 dirigentes sindicales bajo los gobiernos de Uribe  y Santos.

TENEMOS EN EL DEBE ESTE Y OTROS CONCEPTOS

¿El Internacionalismo? ¿Por qué tan pocos luchamos por Diyab?

Carlos Alberto Boga

23/9/2016

CAB - postaporteñ@ 1668 - 2016-09-24 18:51:55
postaporteñ@_______________________________

DERROTA Y PROGRAMA 3

Fuerzas y debilidades

Imposible publicar todo…por lo que sigo seleccionando subjetivamente lo que fue llegando en base a un hilo conductor que se va forjando en la misma discusión. Solo retengo lo que partiendo de aquella derrota que seguimos viviendo va clarificando y aportando programáticamente.

Nunca pensé al principio que tuviéramos que detenernos tanto en responder a las ideologías más groseramente socialdemócratas…, pero no queda dudas de que todavía existen quienes achacan a los proletarios haberse lanzado a la lucha y quienes culpan a los luchadores de haber agarrado cualquier cosa para defenderse. La Ideología democrática de no cuestionar el monopolio estatal de la violencia sigue siendo muy potente, a pesar que en el mundo entero el proletariado hoy no tiene más remedio que pelear para subsistir. Que dicha ideología sigue impregnando muchas formas ideológicas más o menos subordinadas y confusas

Al mismo tiempo no hay que detenerse en quien dice tal o cual cosa, lo importante es desde lo concreto seguir elevándose a niveles más importantes de abstracción, es decir a una mayor simplificación que en el fondo es la que la sociedad misma va produciendo al dividirse cada vez más en dos campos fundamentales correspondientes a las dos clases sociales y contrapuestas de la formación social burguesa

Ricardo

 

OTRA CONTRIBUCIÓN DE Perico

¿Qué edad tiene Moyano? Si pertenece a la vieja escuela reformista social-demócrata, es claro nunca existirán "condiciones objetivas" para que la "masa popular" se rebele y revolucione. Si es joven...Ni puta idea.

Cualquier intelectual burgués, vive aislado de la realidad y hasta de las reglas de la Ciencia Social que dicen muy claro desde Emili Durkheim: "El hecho social - subjetivo pero compartido - es aquel que nos determina en el hacer" más o menos, "fuerza al individuo a cumplir con una normas no escritas pero establecidas a nivel social"

El condicionamiento "subjetivo - versus - objetivo" tuvo que ver con un constructo ideológico del Siglo XIX (positivismo de Compte) el cual tuvo gran incidencia en Marx y Bakunin. Eso pasó hace mucho; pero mucho tiempo a la historia y lo "objetivo" carece de sentido. Hoy se habla de "evidencias", sean de la naturaleza que sean.

Camus en el "Hombre Rebelde" por 1950 lo explica bien y analiza los fenómenos sociales relacionados con el fascino y el auge de los nazis en Alemania después de la Primera Guerra Mundial. No se basaba como ahora lo hace la ciencia burguesa en la "evidencia"; sólo en los "hechos sociales", augurando la caída del Socialismo Autoritario "real"

En el Uruguay - estando de acuerdo en todo lo que analizás - la respuesta Popular Violenta con varios grupos armados clandestinos, tuvo que ver con la progresiva represión ejercida desde el Estado en contra de los intereses, la integridad y modo de vida de un Pueblo.

Sindicatos de diferentes gremios - desde Peludos a Funcionarios Bancarios - Estudiantes de todos los niveles menos los de Primaria, fueron blanco del ataque sistemático con asaltos fascistas, violencia contra personas, aparatos terroristas, torturas, prisiones, palizas, por las Fuerzas de Seguridad (Policía, Para-policía y Metropolitana) al tiempo que ese mismo Estado recortaba de manera drástica los Derechos Sociales, los Consejos de salarios, la Capacidad Adquisitiva, los Presupuestos, La Salud, La Enseñanza, etc., etc.

Tal y como lo defines - muy bien - existieron condiciones objetivas y subjetivas de masa, que se fueron auto-organizando con excepción de los/as militantes en Partido Socialista y Comunista; mucho más disciplinados/as y por supuesto para la época, en clara oposición con la Resistencia Obrero-Estudiantil o cualquier otra organización meridianamente politizada y de medio para abajo militarizada.

Es la indignación - por cierto muy subjetiva como compartida - un hecho incontrovertible - por encima de la "objetividad académico-burguesa - lleva a la rebelión, sin que se deban realizar premoniciones de lo que pasará después. ¿Quién pudo pensar en una Cuba Socialista a pocas millas de las Costas de Florida con una base militar norteamericana adentro? ¿Existieron para Cuba "unas condiciones objetivas determinantes"? Cuidado; no hablo del después en la Revolución que pasó. Sólo me remito a la Revolución y Derrocamiento de un Sistema. El resto es agua de otro costal...Por supuesto, hoy por hoy - Moyanos mediante - irresoluble.

Luego en 1971, no podemos perder de vista quien fue el primer Presidente del Frente Amplio: General Líber Seregni, colorado. No cualquier militar. Un significante claro para entender la naturaleza reformista social-demócrata de esa Coalición de centro-Izquierda (donde siempre termina decidiendo el Centro) en la que se incorpora también el Partido Demócrata Cristiano, un sector "progresista" del Partido Colorado, otro del Nacional, etc., etc.

Es posible, muchos de los Moyano, piensen hoy que aquellas bases del Frente Amplio, resultasen hasta "exageradas" para su modo de objetivar la situación actual: Nacionalización de la banca y Reforma Agraria. Significaron, el hacer creer en la Democracia Burguesa desde su "pacifismo reformista inspirado en UP de Allende" ante los grupos - "aparatos de resistencia" si se quieren denominar así - que se fueron constituyendo a lo largo de las décadas de los sesenta y setenta en el Uruguay.

¿Qué ha quedado ahora de todo aquello después de tantos años y promesas desde auto-denominados "grupos de izquierda"?

La conjura de una élite militar impune contrarrevolucionaria - de muy probable origen allá el Cuartel Florida por 1972 -  tenga ahora naturaleza castrense, tupamara o comunista (no merecen ese nombre), para el control de un Estado pequeño como Uruguay, en beneficio del Gran Capital Internacional, además de ser también garante fiel para la Alta Burguesía Nacional y la explotación popular. Todo esto en aras de "un desarrollo capitalista de apariencia sustentable pero contaminador, centrado en el trabaja asalariado" que permitió hasta hoy y desde el comienzo del Siglo XXI  "tranquilidad social - represión policial contra excluidos/as" cuestión se mantuviese y mantenga - cada vez con mayores dificultades - la credibilidad en el Sistema.

Será trabajo de organizaciones de base revolucionaria devolver el protagonismo a la Clase Obrera; extremo bastante complicado dado el bombardeo implacable del Sistema por todos sus enormes medios de comunicación de masas y embrutecimiento del Pueblo.

Por lo anterior, creo tu trabajo Ricardo, resulta ser no sólo importante.... ¡indispensable!

Perico

 

El compañero Perico ha aportado mucho en todo este esfuerzo de discusión sobre la derrota, las traiciones y manipulaciones, la lucha de clases y las contraposiciones programáticas. Si selecciono

Este envío es porque resume muy bien (y de forma diferente a lo que hemos hecho otros) los elementos centrales:

-    la relación entre lo objetivo y subjetivo

-    la ruptura con el socialdemocratismo tanto como necesidad general del proletariado, como límite en la lucha histórica ideológica pasada

-    la emergencia proletaria como desarrollo imparable frente al ataque del capital y el Estado (y por lo tanto no derivado de una decisión política de “comenzar la lucha armada” como siempre nos acusaron desde el poder, teoría de los dos demonios)

-    la crítica del Frenteamplismo concreto y uruguayo con general colorado e inspiraciones electoreras y pacifistas venidos de la UP de Allende

-   la ubicación histórica de la manipulación o mejor dicho de la conjura de una élite militar impune contrarrevolucionaria de naturaleza castrense, tupamara o comunista (no merecen ese nombre) que hoy controlan y se reparten el Estado

-   el peso ideológico de los socialdemócratas "LOS INCANSABLES ESCRIBAS DE LAS CONDICIONES OBJETIVAS".... (los “moyanos”) dentro de todo eso.

-   necesidad de afirmación del proletariado aunque sea un extremo bastante complicado dado el bombardeo implacable del Sistema por todos sus enormes medios de comunicación de masas y embrutecimiento del Pueblo.

Con seguridad que con esto no terminamos el balance de la derrota, pero también con seguridad sentimos que hemos avanzado bastante contra todos los oscurantismos y objetivismo ideológicos al respecto. Las traiciones y manipulaciones realizadas por el enemigo estratégico del movimiento social jugaron un papel decisivo para la destrucción del proletariado como fuerza pero las mismas tuvieron tal resultado por nuestras propias debilidades, porque en última instancia lo más decidido del proletariado todavía no estaba lo suficientemente desembarazado de todas las ideologías socialdemócratas preexistentes.

A la vez estas se habían impuesto con la contrarrevolución internacional que había triunfado en el mundo con la contrarrevolución rusa (1917/21), española 1936/37, china…y en general internacional, que había logrado hacer desaparecer al proletariado revolucionario de la escena histórica y llevarlo al matadero de las guerras imperialistas de todo el siglo XX y en particular la del fascismo / antifascismo.

En la década de los 60/70 el sobresalto revolucionario del proletariado no logró autonomizarse lo suficiente de todas esas taras que la izquierda de la burguesía le había inoculado, el peso de la contrarrevolución nos seguía oprimiendo.

RICARDO - postaporteñ@ 1668 - 2016-09-24 18:42:01
postaporteñ@_______________________________

Derechos de la Naturaleza: clave en la divergencia izquierda - progresismo

Servindi, 23 de setiembre, 2016

Las posturas sobre el extractivismo y los derechos de la Naturaleza son uno de los elementos clave en la divergencia entre progresismo e izquierda en varios países sudamericanos.

Así lo afirma Eduardo Gudynas. analista del Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES). con sede en Uruguay, Gudynas destaca "esa izquierda plural una vez que conquistó los gobiernos (...) terminó convirtiéndose en el progresismo". Esto es una postura defensora de un desarrollismo que sigue basado en una explotación intensiva de los recursos naturales.

El progresismo en el Estado, tal como se ha observado en Bolivia, Ecuador o Argentina, "busca captar mayores excedentes económicos con la ilusión de ayudar a los más pobres".

A partir de la experiencia en otros países sudamericanos, Gudynas opina que en Perú se debería estar alerta a que "buena parte del progresismo no siempre es plural" y terminó "terminó triturando a la izquierda plural y abierta".

El analista del CLAES destaca que esa izquierda es indispensable para la viabilidad conceptual y práctica de cualquier proceso de cambio real.

Lea a continuación el artículo completo de Eduardo Gudynas:

En la oposición a los derechos de la Naturaleza asoma

la divergencia entre izquierda y progresismo

Por Eduardo Gudynas*

En Perú, en los últimos meses se han difundido distintas críticas contra las alternativas a los extractivismos (especialmente minero y petrolero) y el concepto de los derechos de la Naturaleza. Unas son muy conocidas por provenir de actores políticamente conservadores; otras más recientes se originan en quienes podrían llamarse progresistas. Estas últimas muestran que malinterpretan los derechos de la Naturaleza y que siguen atadas a las viejas concepciones del crecimiento por exportación de recursos naturales. Pero lo más interesante es que reflejan lo que en otros países terminó en una notable divergencia entre progresismo e izquierda.

 La crítica a los derechos de la Naturaleza

Un buen ejemplo de estas nuevas críticas es Germán Alarco, economista de la Universidad del Pacífico y participante de los equipos técnicos del Frente Amplio. En un artículo en el periódico empresarial “Gestión”, este economista afirma que es “cuestionable” la defensa de los derechos de la Naturaleza y califica como “radicales” a las alternativas post-extractivistas (1). En ese texto como en otros, Alarco despliega varios fantasmas: que la protección de la Naturaleza llevaría a un “primitivismo” o a un “retroceso”, que habría un “modelo” de Pachamama y Apus que “todos” deberían seguir, o que es inevitablemente necesario el crecimiento económico por las exportaciones (1, 2).

En su crítica a los derechos de la Naturaleza, este economista considera que es un “exceso” condenar la explotación de recursos naturales por sus graves impactos sociales y ambientales. Por si no está claro insisto en su idea: es una exageración de “radicales” denunciar los impactos de los extractivismos y buscar alternativas a ellos. Para no ser “radical” no hay que denunciar esos efectos negativos ni buscar opciones.

“Es importante aclarar que las posturas llamadas biocéntricas, que son las que expongo en ese libro, no defienden una Naturaleza intocada”

Esos cuestionamientos apuntan a varias ideas en mi libro “Derechos de la Naturaleza” (3), atacando incluso la idea que la naturaleza sea usada para las necesidades vitales de los humanos. Es importante aclarar que las posturas llamadas biocéntricas, que son las que expongo en ese libro, no defienden una Naturaleza intocada. Esos derechos imponen límites en el uso de los recursos naturales evitando nuevas extinciones en las especies. O dicho de otro modo, es aprovechar el ambiente dentro de los propios ritmos de reproducción y regeneración de la Naturaleza.

Cuando se dice que ese aprovechamiento se debe enfocar en las necesidades vitales de las personas implica, por ejemplo, que es legítimo obtener alimentos, minerales o energía para asegurar la calidad de vida a nivel nacional (y regional), aunque es condenable seguir haciendo, por ejemplo, megaminería de oro, con todos sus impactos en Perú, para sostener el deseo de lucir joyas en la China o India (el 90% de los usos globales del oro son no-industriales, y de ellos, un 45% termina en la joyería, sobre todo entre los nuevos adinerados en Asia). Por lo tanto, el biocentrismo le dice “sí” a erradicar la pobreza y asegurar el bienestar, y le dice “no” a una vana opulencia

Desarrollo y postextractivismo

Comparto esta aclaración para mostrar que esta y otras críticas contra los derechos de la Naturaleza y los post-extractivismos se basan en lecturas apresuradas o incorrectas. Se confunde minería con extractivismo, decrecimiento con postextractivismo, se teme que proteger la Naturaleza nos llevaría a la edad de piedra, o se cuestiona una moratoria petrolera olvidando todo el daño que esa actividad está haciendo en la Amazonia o en el clima global.

Las posturas como las de Alarco se deben, en buena medida, a que están atrapadas dentro del desarrollo convencional. Es muy interesante que este economista reconozca que indicadores como el PBI tienen limitaciones y que el crecimiento económico no puede ser el único objetivo de una política económica, con lo que se diferencia de conservadores o neoliberales. Pero Alarco defiende de todos modos al crecimiento aunque para ser positivo debe ser “sostenible”. Ese “sostenible” no tiene nada que ver con el origen ecológico de esa palabra, sino que se refiere a un crecimiento que se logra por mayores exportaciones. Y más exportaciones implica, otra vez, exportar recursos naturales, continuar con las presiones extractivistas, repetir los conflictos y los impactos sociales y ambientales

Como en todas estas críticas contra los derechos de la Naturaleza y el post-extractivismo no hay muchos argumentos de peso, y al final se asemejan al rechazo de los conservadores. Este es otro de los procesos sobre los que deseo llamar la atención: obsérvese que el calificativo que usa Alarco es tildar a los postextractivistas como “radicales”

Ese calificativo, “radical”, asociado a las movilizaciones ciudadanas ante los extractivismos, tiene un triste e intenso uso en el Perú. Decir que el post-extractivismo es “radical” es más o menos lo mismo que han dicho de estas posturas distintos jerarcas de la administración Humala, como lo han hecho los anteriores gobiernos; lo mismo sostienen unos cuantos actores empresariales, y muchos conservadores. La acusación de antimineros “radicales” se ha escuchado mucho en estos años; adjetivos similares se repiten en el portal ultraconservador Lampadia. Hay algunos tan pero tan preocupados por el postextractivismo que hace poco lanzaron un emplazamiento a la izquierda peruana para que abandonara esa idea.

Se llega así a una situación donde se cuestiona al postextractivismo y los derechos de la Naturaleza desde algunos actores progresistas y desde la derecha convencional. Como no hay muchos argumentos se ven en la necesidad de adjetivar, y por ello, sea desde los conservadores como los progresistas, todo lo que no gusta o no se entiende sería “radical”.

Izquierda y progresismo: dos posturas sobre el desarrollo y la Naturaleza

Llegamos así al asunto de fondo que deseo comentar. Las posturas sobre el extractivismo y sobre los derechos de la Naturaleza han sido uno de los elementos clave en la divergencia entre progresismo e izquierda que ha ocurrido en varios países sudamericanos.

Cuestionamientos como los comentados arriba han sido muy comunes en los países vecinos al Perú, marcando la divergencia entre las corrientes políticas del “progresismo” y aquellas de una izquierda abierta y plural.

En efecto, en varios países, el cambio político de inicios de los años 2000 fue promovido por una izquierda abierta, plural y democrática. Se nutrió de múltiples movimientos sociales, cuestionaba las ideas convencionales del desarrollo, incluyendo la manía de crecer por exportaciones que satisfacían el consumismo de otros países (y de las propias elites nacionales), a costa de destruir el patrimonio ecológico nacional. Allí nacen las búsquedas postextractivistas.

“Sin embargo, esa izquierda plural una vez que conquistó los gobiernos (...) terminó convirtiéndose en el progresismo. Esta es una postura defensora de un desarrollismo que sigue basado en una explotación intensiva de los recursos naturales, donde el Estado busca captar mayores excedentes económicos con la ilusión de ayudar a los más pobres. En sus discursos se repite la idea de un crecimiento ´sostenible´ ”

Sin embargo, esa izquierda plural una vez que conquistó los gobiernos, en un lento proceso que llevó varios años, terminó convirtiéndose en el progresismo (4)

Esta es una postura defensora de un desarrollismo que sigue basado en una explotación intensiva de los recursos naturales, donde el Estado busca captar mayores excedentes económicos con la ilusión de ayudar a los más pobres. En sus discursos se repite la idea de un crecimiento “sostenible”

Por ejemplo, los regímenes en Bolivia, Ecuador o Argentina, se volvieron cada vez más extractivistas, o sea más progresistas, y más alejados de las izquierdas que les dieron origen. La dependencia de las exportaciones de materias primas fue tan alta que crearon sus propias vías para imponer la megaminería o la petrolización amazónica, flexibilizaron sus normas sociales y ambientales, y se violaron todo tipo de derechos de las comunidades indígenas y campesinas. Ellos repiten todo el tiempo que los derechos de la Naturaleza llevarían al atraso y que el posextractivismo es peligroso.

Comparto esos apuntes porque parecería que la discusión política peruana olvida que esos fueron uno de los principales factores que determinaron que algunos progresismos enfrenten hoy en día serias resistencias populares (por ejemplo en Ecuador y Bolivia), y otros colapsaran (Argentina). Tampoco puede olvidarse que la crisis de corrupción en Brasil también descansó en redes de progresistas y sus aliados atados a la renta de una petrolera controlada por el propio gobierno. Cuanto más extractivismo, más progresismo, pero menos izquierda

Entiendo que es inevitable reconocer que en el espectro de movimientos sociales y políticos que no son conservadores existan las dos miradas: una progresista, que sigue apostando por un desarrollismo que descansa en unos extractivismos con mayor participación estatal y la inserción comercial global, y una izquierda renovada que busca alternativas para no seguir dependiendo de exportar materias primas y promueve explorar alternativas.

“se debería estar alerta a que buena parte del progresismo no siempre es plural, y como está obsesionado en alcanzar o retener los gobiernos, terminó triturando a la izquierda plural y abierta. Sin embargo, esa izquierda es indispensable para la viabilidad conceptual y práctica de cualquier proceso de cambio real”

Para esa izquierda abierta, su propia pluralidad hace que acepte a los compañeros desarrollistas, reconociendo que obviamente no todas las variedades de desarrollo son iguales, y hay algunas que son mejores para la justicia social y ambiental. Pero saben que el camino de las transformaciones no se detiene allí, y se deben dar otros pasos. Pero, a partir de la experiencia en otros países sudamericanos, en Perú se debería estar alerta a que buena parte del progresismo no siempre es plural, y como está obsesionado en alcanzar o retener los gobiernos, terminó triturando a la izquierda plural y abierta. Sin embargo, esa izquierda es indispensable para la viabilidad conceptual y práctica de cualquier proceso de cambio real.

Notas

1. Crecimiento económico: ¿lo único importante?, Germán Alarco, Gestión, Lima, 4 julio 2016,http://blogs.gestion.pe/herejias-economicas/2016/07/crecimiento-economico-lo-unico-importante.html

2. Petroperú y la seguridad energética en la mira, Diario Uno, Lima, 28 febrero 2016,http://diariouno.pe/columna/petroperu-y-la-seguridad-energetica-en-la-mira/

3. Derechos de la Naturaleza. Ética biocéntrica y políticas ambientales, Eduardo Gudynas. RedGE, CooperAcción, PDTG, y CLAES. Lima, 2014.

4. 10 tesis sobre el “divorcio” entre izquierda y progresismo en América Latina, E. Gudynas. Ideas, Página Siete, La Paz, Bolivia, 9 febrero 2014, http://www.paginasiete.bo/ideas/2014/2/9/tesis-sobre-divorcio-entre-izquierda-progresismo-america-latina-13367.html

*E. Gudynas es analista en el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES). Seguimiento: @EGudynas

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