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Un par de aclaraciones necesarias

En Posta Porteña Nro.1648, Ricardo publica una notaContra el Mito de las condiciones materiales", me dirige una serie de insultos, descalificaciones e incoherencias, con el “jeito” además de hacerlo con citas de colaboradores anónimos. Semejantes cosas no se contestan por insustanciales, y argumentos no hay; no queda nada para contestar y me parece que eso es punto final con Ricardo. Apenas queda alguna aclaración.

Un admirador anónimo termina:

Nadie antes [de Ricardo] había explicado como por su ideología reformista los Tupamaros pasaron enteritos para el otro lado de la barricada... de esa manera y sobretodo basándose en que los oficialistas y los oficiales tenían el mismo programa”.

Exactamente antes de la nota de Ricardo se publica en ese número un fragmento de un artículo mío escrito hace quince años, “La falacia de la liberación nacional en la transición al socialismo”, donde se explica ese viraje del MLN partiendo de la concepción programática nacionalista burguesa de al menos un sector de él, que coincidía en eso con el PCU y otras corrientes. Pero no se recurrió a una teoría de la conspiración En la primer parte de ese artículo que puede consultarse en la revista Alfaguara, se analizaba la falsedad de esa concepción a partir de las condiciones de nuestra formación social, su desarrollo histórico, y las influencias internacionales.

La nota de Ricardo, como dije, no da para nada. Pero de pronto llego a este párrafo:

... frente a la burguesía y el Estado reprimiendo, la necesidad de responder por la fuerza y por la violencia proletaria fue cada vez más general y una parte cada vez mayor de los conflictos proletarios usaron formas de armamento (piedras, miguelitos, hondas, molotovs. chumberas, garrotes, viejos fierros de todo tipo) y la masa del proletariado en lucha, expresaba de mil maneras la necesidad de responder por las armas. A la consigna populista y parlamentarista “el pueblo unido jamás será vencido” el proletariado radical respondía con “golpe por golpe, medida por medida…”

Más o menos hace quince años también mi hija menor Valentina entraba en la adolescencia. Una vez me levanté de madrugada y al pasar frente a su cuarto algo me llamó la atención. Entré, y me había hecho el truquito del muñeco. Esperé, y algo más tarde entró Valentina. Se asustó un poco, pero yo nunca fui la clase de padre que castiga, destrata o sermonea a un hijo, aunque como estaban las cosas no pude dejar de decirle: ¡Pero Valentina! ¿Me vas a hacer el truquito del muñeco a mí?

Retrocederé no quince sino cincuenta años. La consigna “golpe por golpe” fue decidida en una reunión del MUSP (Movimiento de Unificación Socialista Proletaria) en otoño de 1966. Las condicionesde la lucha de clases eran las que describe Ricardo. El Documento Fundacional del MUSP aprobado seis meses antes hablaba de la “tiranía” que se avecinaba, llamándola así y no “dictadura” pues eso era ya la dictadura burguesa que vivíamos. El término tiranía solamente fue usado en esa época por el MUSP. Digamos golpe de estado que se avecinaba y nos entendemos. La consigna completa era:

Golpe por golpe / medida por medida /el pueblo se prepara / contra la tiranía

En nuestra idea, se llegaría en su momento al enfrentamiento armado (y la guerrilla urbana tendría un rol fundamental) pero las condicionesde ese momento eran prematuras para una acción armada inmediata, se necesitaba una fase preparatoria de acción organizada de “la masa del proletariado en lucha “

La insurrección proletaria no podía ser un acto espontáneo, debería ser preparada, y no exclusivamente por medios legales, había que recurrir a “formas de armamento (piedras, miguelitos, hondas, molotovs, chumberas, garrotes, viejos fierros de todo tipo)” que estuviesen al alcance de esa masa y de ser generalizadas y asimiladas en esas condiciones. Esas formas no las inventamos nosotros y no fuimos los únicos en usarlas, pero buscamos sistematizarlas, y además esa consigna era nuestra firma.

Montamos un pequeño taller, con compañeros trabajadores que conocían las técnicas. La preparación de las acciones se hacía en reuniones amplias, no abiertas. Participaban compañeros que se acercaban, pero presentados por los referentes de sus frentes de masas. Bienvenidos, sus ideas también.

?Un ejemplo, los garrotes. Usamos ramas gruesas aportadas por un compañero municipal a quien llamábamos “El Guarida Rojo” (que no era yo). Cortadas en medidas apropiadas, clavábamos un cartón usando unos cuantos clavos gruesos de más, y era el asta de una pancarta en la que poníamos “golpe por golpe”, entre otras consignas, pero en ese tipo de pancarta esa quedaba bien.

Lo mismo grandes miguelitos de caño, tablas con clavos, bombas de alquitrán importantes, para dejar marcado el objetivo de la acción, etc. Armas de fuegono, no había condiciones para que las acciones de masas llegasen a ese nivel, todavía.

Las armas no deciden la guerra. Era necesario organizar a la gente. NADIE IBA SUELTO ni tampoco nadie que no conociésemos, todos en “grupos de tres a su vez agrupados en sectores, cada uno con su responsable. Terminada la acción, que tenía la forma de “manifestación relámpago con objetivos”, los grupos se dispersaban pero manteniéndose de a tres, para que nadie resultase herido ni detenido. No reglar militantes, no mártires. Volanteábamos y pintamos ómnibus a ambos lados, que luego seguían con las consignas “golpe por golpe” y otras. Cada acción tenía una dirección central que era rotativa. Me tocó dirigir algunas.

Llamamos a eso “gimnasia revolucionaria. Lo considerábamos un auto-aprendizaje de masas. Iba íntimamente ligado a la lucha en cada frente del movimiento popular organizado para desplazar la corriente reformista, impulsando alianzas de corrientes combativas. Esa lucha también implicaba un cambio organizativo hacia formas de democracia obrera. De cómo y por qué fracasó esto, que duró unos años, podemos hablar en otro momento. También, en algunos aspectos, usaba estilo y métodos que resultaron inapropiados para las condiciones objetivas de la época por otras razones, pero lo inapropiado no era la violencia de masas.

En una acción de repudio a la presencia en Uruguay del vicepresidente norteamericano Hubert Humphrey (de Lyndon Johnson)  casi fui detenido, pero escapé enfrentando a un policía, la foto salió en tapa de El Popular y luego en tapa de Granma. El Gordo Molins me mostraba Granma diciendo: ¿Ves? Quieren mostrar un acto de lucha y no tienen más remedio que mostrar a la gente nuestra, ellos no hicieron nada. No guardé esa Granma porque no tengo costumbre.

?Pero un “recuerdo” me quedó hasta ahora, una cicatriz sobre la sutura sagital de los dos parietales de mi cráneo, del enfrentamiento que tuvimos con las fuerzas de choque del PCU en el acto del 1º de mayo de 1967. Pude ver por experiencia propia que nuestras armas eran inferiores ante una nutrida pedrea de gruesos cascotes, y ellos sí llevaron armas de fuego, hubo dos heridos nuestros que conocía de años.

En abril de 1968 Lucha Proletaria sacó un número especial que era un extenso folleto de análisis y propuestas de acción llamado “El inicio de la tiranía”, eso que empezó con la llegada de Jorge Pacheco Areco a ?la presidencia en diciembre de 1967: Ilegalización del PS y el MRO, clausura de Época y El Sol, etc. Yo lo escribí.

Nunca ando sacando credenciales, lo que considero insufrible. De muchas de estas cosas es la primera vez que hablo. Pero disculpen gente, esa nota de Ricardo fue demasiado. Que te hagan un cuento de lo que pasó y te salgan con lo que vos mismo hiciste...

Agradezco a Ricardo que más allá de su intención me haya dado la oportunidad de estas aclaraciones. Y a Posta, por supuesto, su generoso espacio, del que no habría que abusar pasándose de la raya.

FERNANDO MOYANO - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 20:01:47
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EL MITO

En la última Posta  1650, escribe Ricardo: 'El problema sigue siendo que la gente directamente implicada sufre más por la traición subjetiva e individual que por la traición programática, global y organizativa'.

En mi caso vengo sufriendo de esa traición individual. Lo que más duele es mi propia estupidez humana de que a pesar de haber estado enterada, ya sea por lo que con el tiempo se fue destapando un sin número de acontecimientos o bien por haberlos vivido personalmente, o bien, por haber llegado a la información por personas de confianza seguí defendiendo la causa tupamara. Al defenderla, hice caso omiso en denunciar públicamente, en lo posible, a los detractores. En eso mea culpo.

Cuando digo defender la causa, quiero decir que para no desacreditarla, ya que la misma fue digna, por ello nos anotamos, por ello luchamos, por ello much@s murieron, por ello much@s fueron encarcelados.

Fui parte de la creación de un mito.

Un mito de un deseo colectivo, una esperanza. De ese mito podemos quizás hoy sacar lecciones moralizantes que se dejan leer entre líneas.

Podríamos decir que la lucha armada planteada por el MLN parecía ser posible, y así se abre la puerta por la cual ingresa el relato mitológico.

El mito es una expresión tan antigua como la cultura y su estructura resiste en nuestras mentes así como nuestros miedos y anhelos y no deja de expresarse con formatos nuevos, adaptados al tiempo que nos tocó vivir.

Creo que en la creación del mito de la guerrilla tupamara hubo factores externos que colaboraron, desde la película 'Estado de sitio', hasta la propaganda de algún automóvil de procedencia alemana "el automóvil que prefieren los tupamaros.

En diferencia con otras, la guerrilla tupamara se hizo conocer internacionalmente por su sentido de Robín Hood, de asaltos a comercios como Manzanares y el reparto en los cantegriles

 Estos paso la llevo a la leyenda. No fueron heroicas batallas, porque nunca las hubo. Quizás algo más, La cárcel del pueblo. Del mismo modo las fugas, la de las mujeres y los hombres.

El MNL-Tupamaros no llegó a configurar un ejército, y menos un ejército bien armado; sumándole que la gran mayoría de l@s jóvenes captados ni idea tenían sobre el uso de las armas.

Algunos de los que se fueron incorporando al MLN tuvieron la particularidad de viajar a Cuba unos pocos meses para al menos recibir instrucciones. La mayoría lo hicieron por intermedio del MRO, uno de ellos Zabalza. Otros pocos venían del PC en campamentos separados. Estoy segura que el Pepe no estuvo.

Y, allá en Cuba, en las montañas elementos desconocidos para nosotros aprendimos el pum, pum, y alguito de disciplina.

Agradeciendo la solidaridad cubana, regresamos, para llevar a cabo una guerrilla urbana. Guerrilla en el campo es imposible. Primeramente, poca gente en la campaña, si bien había montes, era imposible esconder tanta gente para una guerrilla en serio.

Históricamente las formas que se adoptaron fueron de guerrilla rural, fundamentalmente debido a la que la mayoría de la población habitaba en las zonas rurales. Estas características daban ventaja a la guerrilla rural, a partir de las posibilidades de ocultamiento y apoyo de los pobladores y el control de los territorios. En Uruguay no fue así.

Una escasa población rural dificulta sus posibilidades de pasar desapercibida, al mismo tiempo como parte la radicación de mayor parte de habitantes en las ciudades hizo perder a las guerrilla una de sus ventajas estratégicas, la conexión con la población civil

Al no formarse un foco guerrillero, por pequeño que fuera la guerrilla urbana y rural no fueron posibles, y así no pudieron ser confinadas.

El guerrillero urbano debe ser un enemigo implacable del gobierno e inflige daños sistemáticos a las autoridades y a los hombres que dominan el poder y ejercen el poder. El trabajo principal del guerrillero es de distraer, cansar y demonizar los militares, las dictaduras militares y las fuerzas respectivas, como también atacar y destruir riquezas de los norteamericanos, los gerentes extranjeros, y la alta burguesía.

No debe temer a desmantelar o destruir el presente sistema económico, político, y social ya que su meta es ayudar a los focos guerrilleros rurales y colaborar en la creación de un sistema nuevo y una estructura revolucionaria social y política, con las masas armadas en el poder.

El guerrillero tiene que tener cierto mínimo de entendimiento político.Y esto faltó.

Faltó en mucho. La no formación e incorporación de la clase obrera. Es uno de los caminos que ya marcaban la derrota.

Así como se fueron hacer los Robins Hood, como forma propagandista, no fueron capaces después de dejar sus ofertas de dioses, de politizar a la gente de los cantegriles. Posiblemente una tarea no muy fácil, mucho menos con cuadros jóvenes despolitizados (aunque en la cumbre de los dioses tampoco eran tanto).

El Chueco Maciel no necesito de teorías marxistas, ni de revoluciones cubanas, ni siquiera de mucha escolaridad para entender entre justicia e injusticia. La sufrió en carne propia.

Las posibilidades que un gobierno tiene para descubrir a los guerrilleros se aminoran a medida que el potencial de los enemigos del gobierno aumenta y se van concentrados entre las masas populares.

Esto no pasó.

En 1963 el Che dijo: 'que las tareas de la Revolución Cubana "están más lejos que las fronteras de Cuba: el deber de expandir la llamada ideológica de la revolución por todos los rincones del mundo donde se nos escuche"

El MLN, como otros grupos guerrilleros en el país, no fue capaz de hacer llegar a las masas el mensaje revolucionario.

Aún después de la derrota, ya conviviendo en democracia.

A pesar de los años transcurridos existe un solapado machismo que es marca característica de la vieja militancia radical.

Creo que sería bueno hacer un repaso histórico, y sobre el tema seguramente algunos podrán aportar. Me refiero a los 9 rehenes, arbitrariamente elegidos y algún 'colado'.

Entre las tristes memorias seguimos ignorando que hubo 17 rehenas. Ninguna de ellas ocupa cargo gubernamental, ninguna en la Junta Departamental, algún ministerio o cargo dentro de los mismos, ni el Parlamento ni en el Senado.

Algunas tildadas de radicales, en listas negras de los que se atreven a criticar.

Sus voces son irrelevantes, lamentablemente también dentro de los que critican al gobierno, de aquellos que se mantienen afuera. Como irrelevantes para los compañeros que políticamente correctos, dan cátedras de total conocimiento en sus artículos para La Posta. Todo lo expuesto tiene su tinte machista. Aún no lo han superado. Lo que no quiere decir que algunas veces esté de acuerdo en sus planteamientos.

Nora Castró ocupó un lugar durante la presidencia primera de Vázquez. Y en estos días la volví a recordar al darse la noticia que algún aparato volante calló en el departamento de Durazno.

Al leer la noticia automáticamente pensé: Ah!, pareciera que Norita tenía razón, la milicada necesita nuevos y mejores aviones y helicópteros. Así dijo aquí en Uppsala en el año 2005 cuando nos visitó. Eso dijo la antigua maestra que estuvo presa en la cárcel de mujeres.

La Lucía, amada esposa del Pepe, conocida por La Tronca, apodo que se ganó por ser un 0 en política y no entender absolutamente nada, que además tiene un mérito especial; durante su encierro, Lucía, que vivía en el primer piso, trabajó como secretaria para la milicada. Y lo que no podemos olvidar que apenas capturada comenzó a colaborar ya que la máquina no se banca-

Muchachos, también existen las traidoras, las colaboradoras. Recuerden que al llegar al Parlamento recibió correspondencia de un milico cuyo nombre no recuerdo, muy amable correspondencia de un tipo que una vez fue tu carcelero.

Esta es otra parte de la falsificada historia oficial los que no pueden recordar la existencia de rehenes mujeres.

Hay muchas historias para recoger. Por ejemplo el rescate del Ñato desde Cuba creo a Jessi Macchi. No le fue muy bien, ya que hasta los servicios secretos cubanos no se les escapaba su historia de colaboración.

Hay mucha tinta para escribir la degradación moral, política, intelectual del MLN, algunas conocidas anteriormente, otras después de la liberación del 85. Y en todas ellas presentes tenemos a Marenales, a Mujica, al finado Huidobro. No por muerto es menos HdP

Poco a poco va saliendo a luz la frustración de una generación que formó parte del MLN.

Si queremos hablar de traidores los más notables son los tupamaros oficiales-

Las rehenas son parte de esta larga historia-

Las rehenas al igual que la mayoría de las militantes fueron maniobradas por el aparato tupamaro, del verticalismo que crecía despojando a los militantes de su protagonismo

Hay historias tenebrosas que aún no han visto la luz. Es muy poco lo que saben las nuevas generaciones de aquel pasado, incluso nuestra propia generación.

Las mujeres integrantes del MLN-T estuvieron dispuestas a ofrendar sus vidas no podemos olvidarlas. Debemos, estamos en la obligación de reconocer que a través de la historia las mujeres fueron siempre parte de la lucha por la liberación.

Si algo queremos dejar a las futuras generaciones, es reivindicar la presencia de la mujer.

Estos personajes que forman parte del progresismo frenteamplista siembra confusión en el pueblo y lo divide. Hablemos con la verdad.

La lucha continua, el tiempo nos dirá como enfrentar los nuevos obstáculos

PELUSA - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:54:24
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URU | "Cambian" las pautas, sigue el ajuste...

¿Qué ganamos los trabajadores con el "cambio” en las pautas salariales?

Los trabajadores, estudiantes y jubilados venimos movilizándonos contra los recortes en la salud y la educación pública, como mostramos siendo miles en la marcha del pasado 9 de agosto. Ya son cientos los despidos que se vienen sucediendo en el último período: Greenfrozen, Urupanel, Ecolat, Cherry, FRIPUR, los más de 10.000 despidos en la construcción, y recientemente los envíos al seguro de paro ocurridos en Fanapel.

Los trabajadores también nos hemos movilizado y hemos hecho paros para que se modifiquen las pautas salariales de rebaja salarial.

En ese marco, los dirigentes Marcelo Abdala y Fernando Pereira, se mostraron “conformes” con el anuncio de Vázquez de utilizar los ajustes de 2015. Después de la novela donde Tabaré Vázquez se mostró rígido y se escribió cartas con Pereira y Abdala mostrándose “molesto”, ahora, entre todos ellos, nos dan esta “gran noticia”, similar a cuando anunciaron los $200 a los jubilados.

¿Cuál es el “avance” del que nos hablan?

Fernando Pereira, respondiendo a la Cámara de Comercio –quienes por supuesto quieren darnos el menor salario posible-, afirmó: “Este cambio de la pauta no va a afectar en nada el empleo”  porque “si la pauta crece en 1%, para salarios de 16.000 estaríamos hablando de 160 pesos” y dijo que los salarios más sumergidos tendrán “crecimiento”, pues habrá un aumento de 3.5% para los sueldos de 13.300 (o sea, menos de $500 en el mejor de los casos) y de 2.5% para los salarios de 13.301 a 15.500 (menos de $400, en el mejor de los casos) (1)

Sin embargo, Marcelo Abdala fue más sincero, diciéndonos que incluso con este “cambio” en las pautas, solamente algunos trabajadores podrán empatar la inflación, ni siquiera superarla. Es decir, se mantiene la pérdida de salario (2)

 ¿Esto es lo que Abdala y Pereira quieren vendernos a los trabajadores como un “avance significativo”? ¿Fue por $400, $500, o incluso menos, que los trabajadores hemos salido a luchar?

Necesitamos luchar por un aumento real de salarios y contra los recortes

Lamentablemente, la cúpula del PIT-CNT, más allá de denunciar las pautas de rebaja salarial, nunca estableció un objetivo claro de por qué aumento luchamos –por supuesto que mucho menos nos consultaron a los trabajadores-. Y las pocas declaraciones al respecto, fueron las de Pereira, quien afirmó que se busca “empatar”. Es decir, simplemente “no perder” salario, basándose únicamente en los datos oficiales de inflación. Pero los trabajadores sabemos que más allá del maquillaje para las estadísticas, los precios no paran de subir.

Los actuales dirigentes de la central, nos muestran que no quieren luchar realmente, sino que solo quieren frenar la pelea para no generarle grandes conflictos al gobierno y las patronales, facilitándole la tarea de imponernos pautas salariales que mantienen y hunden todavía más nuestros salarios. También facilitando los recortes que el propio gobierno ha votado en la educación y salud pública, del cual estos dirigentes no dicen una palabra.

Los trabajadores debemos exigirle a quienes dirigen el PIT-CNT, que rompan la conciliación con el gobierno, y que no levanten el paro para la segunda quincena de agosto. Desde IST, opinamos que el mismo debe ser de 48hs (para profundizar la lucha, y no retroceder a paros parciales nuevamente), con movilización –no un paro dominguero!- y con asambleas masivas en las fábricas, talleres, oficinas, liceos, escuelas y universidades, para que sean los trabajadores, estudiantes y jubilados quienes decidamos como continuar la pelea.

Desde IST opinamos que allí los trabajadores, estudiantes y jubilados, debemos decidir una plataforma común de lucha, determinando cuando y cuanto paramos, y qué aumento queremos. Nosotros planteamos que la lucha debe ser por un salario y jubilación  mínima de media canasta -$34.000, por el 6% ya para la educación, y por los 120 millones de dólares para el Hospital de Clínicas, rechazando cualquier tipo de privatización –como se pretende con la Participación Público Privada-. Además, los correctivos por inflación para nuestros salarios y jubilaciones, deben ser mensuales, y no cada uno o dos años, para que la misma no se coma nuestro sueldo.

En esa lucha, deberemos ir forjando una nueva dirección sindical, clasista, que lleve la lucha hasta el final y no que quiera frenarla, como lo intentan hacer ahora Abdala y Pereira. Una dirección que restablezca la independencia de clase de los sindicatos respecto del gobierno de turno y del propio Estado. Una nueva dirección que se apoye en la democracia obrera, en las asambleas masivas como la de los maestros en 2015, y no en decisiones de cúpula.

Desde IST te invitamos a discutir e intervenir juntos en tu trabajo, facultad, liceo o en tu barrio, para dar esta lucha urgente que los trabajadores, estudiantes y jubilados tenemos por delante.  

- Que no se levante el paro la segunda quincena de agosto, y que el mismo sea de 48hs!

- Por asambleas masivas para decidir como continuar la lucha!

- Abajo las pautas de rebaja salarial, por un salario y jubilación mínima de $34.000!

- Ni un despido! Estatización bajo control obrero de toda empresa que cierre, despida o envíe trabajadores al seguro, garantizando así todas las fuentes de trabajo.

- 6% ya para la educación pública!

- Otorgar ya los 120 millones de dólares al Hospital de Clínicas, abajo la privatización!

- Dinero hay: no al pago de la deuda externa!

 

IZQUIERDA SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES

1) http://www.radiouruguay.com.uy/innovaportal/v/91121/22/mecweb/pereira-a-comerciantes:-si-un-emprendimiento-deja-de-ser-viable-por-160-pesos-no-era-viable

2)  http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/8/algo-cambio/

IST - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:44:46
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?Tan triste como eso?

Cuando el golpe militar de febrero de 1973, que dio inicio a 12 años de dictadura, el sistema político aplaudió o miró con indiferencia

Columna de Leonardo Haberkorn  / ECOS| LA -15/08/2016 


El 27 de agosto de 1828, en Rio de Janeiro, brasileños, porteños e ingleses decidieron la independencia del Uruguay. La fecha no se festeja porque resulta evidente que otros decidieron lo que hoy somos y no hay mucho glamur patrio en eso. Entonces festejamos como fecha de la independencia el 25 de agosto de 1825 cuando los patriotas decidieron que no fuéramos independientes sino parte de las Provincias Unidas. 

Después queremos que los liceales entiendan nuestra historia.

Con el golpe de Estado pasa algo parecido. La fecha que se recuerda es el 27 de junio de 1973, cuando -ante la inminente clausura del Parlamento- los políticos se despidieron con encendidos discursos contra los militares.

Pero el golpe, o su inicio, ya había ocurrido meses antes, en febrero, y no hubo casi nadie en el Uruguay que le hiciera frente. Dos excepciones notables fueron el senador colorado Amílcar Vasconcellos y el comandante de la Armada, Juan José Zorrilla. Sin embargo, en todo el país muchos apoyaron el golpe militar de febrero o lo miraron con indiferencia. Muy pocos advirtieron lo negra que sería la noche que se venía. 

Días atrás fui invitado al programa Francamente, que el periodista Ruben Sánchez conduce en radio Fénix. También estaban allí el periodista Álvaro Alfonso, el coronel Luis Agosto y el expresidente Julio María Sanguinetti. El tema eran las causas del golpe de Estado.

Se habló de febrero de 1973. Entonces el presidente Juan María Bordaberry designó como ministro de Defensa al general Antonio Francese, un militar constitucionalista, y el Ejército y la Fuerza Aérea se sublevaron.

Bordaberry llamó a la ciudadanía a defender las instituciones. “Fue el único momento en el que él apoyó claramente la democracia y la Constitución”, me dijo hace unos días el ministro de Economía de la dictadura, Alejandro Vegh Villegas.

Pero nadie lo respaldó. Apenas un puñado de personas se reunió en dos pequeñas manifestaciones, una frente a casa de gobierno en Plaza Independencia y otra frente a la residencia de Suárez.

Los partidos y sus principales dirigentes abandonaron a Bordaberry y a la democracia. 

Aprovechando que Sanguinetti estaba allí -y recordando dos hallazgos con los que me topé en mi investigación para escribir el libro "Gavazzo. Sin Piedad"- le pregunté por qué ningún partido se paró ante el golpe de Estado.

Respondió:

-Había un proceso de enfrentamiento político fuerte. ¿Quién sustentaba al gobierno? El Partido Colorado, nada más. El Partido Nacional, con un Wilson muy fuerte, estaba en el odio total al pachequismo y a Bordaberry. Podía más, podía mucho más, el rechazo a la situación política que el amor a la institución.

-Eso es terrible.

-Eso lo vemos clarísimo. Todos los editoriales del diario comunista, todos los artículos de prensa, los discurso de los diputados comunistas, el artículo de Vivián Trías, considerado uno de los ideólogos más brillantes de socialismo, claramente a favor de la intervención militar en el panorama político. Era el sueño de un gobierno nacional y popular al estilo peruanista.

El sector sindical, hasta hoy el más movilizado de la sociedad, el que tiene los camiones, el que tiene la capacidad de respuesta y de llenar las plazas, estaba desmovilizado porque estaba a favor del golpe. ¡Estaba a favor! Iba a caer Bordaberry, iba a caer el pachecato, iba a caer todo eso e iba a venir un gobierno nacional y popular. Eso está escrito. No debería ser materia de debate. Los historiadores más frentistas, más complacientes con eso, no lo niegan, porque es imposible. Pero dicen, bueno, en aquel momento de confusiones, la izquierda se confundió... El único que no se confundió fue (Carlos) Quijano, que dijo: esto termina mal, miren a la Argentina. Recuerdo un artículo de mi querido amigo (Zelmar) Michelini, en esa misma línea equivocada, y una nota al pie de Quijano, que decía: publicamos esto aun no compartiéndolo para nada.

Entonces, usted tenía el sector movilizable desmovilizado porque estaba a favor del golpe. El Frente Amplio, 80% a favor del golpe, porque creía que iba a estar el Goyo Álvarez. Hoy parece chiste, pero el Goyo Álvarez era la gran esperanza progresista. Esto tampoco lo puede negar nadie. Hasta está sugerido en algún texto de historiadores frentistas. Es incuestionable. Y luego tenía al Partido Nacional en una línea de “busquemos otra solución”. Y está la propuesta conocida a (el vicepresidente Jorge) Sapelli (para que asumiera el poder).

-¿Y los colorados?-le pregunté a Sanguinetti, haciéndole notar que tampoco el Partido Colorado se manifestó en contra del golpe.

-Y los colorados éramos los únicos que estábamos

Pero no fue nadie a Plaza Independencia.

-Lo que pasa es que hay que entender que Bordaberry no era un líder político. La gente se mueve atrás de un líder y el líder era Pacheco que no estaba en escena. Nosotros, la lista 15, el sector batllista, éramos minoría. Habíamos perdido. Bordaberry no nos despertaba un particular cariño. No había una movilización callejera. Y vuelvo a decir, si uno suma, la mayoría estaba más bien a favor de que eso era muy bueno o en todo caso, iba a derrumbar al pachequismo e iba a ambientar alguna cosa nueva. Era así. Por eso se hicieron tantas especulaciones en torno a armar una nueva situación política en torno a Sapelli. Y él siempre respondió que mientras estuviera el presidente él le era leal. Eso fue lo que pasó. Es tan simple, pero tan triste como eso. Tan triste como eso. 

Es evidente que Sanguinetti remarca los -graves- errores políticos de sus adversarios y minimiza los de su partido. Pero lo cierto es que nadie apoyó a la democracia en aquel momento.

En la investigación para escribir el libro "Gavazzo. Sin Piedad" encontré dos cosas que hablan de aquel febrero de 1973.

El primero es una fotografía poco conocida, a pesar de que ya había sido publicada antes. Es una foto de una de las ralas manifestaciones en contra del golpe de febrero

Hay un grupo disperso de señoras, unas pocas mujeres, con carteles que dicen “Bordaberry triunfará”. En medio de ellas, un oficial de inteligencia del Ejército, desconocido entonces: José Nino Gavazzo.

El otro hallazgo es original. En el legajo de Gavazzo consta que en 1975 él fue uno de los tres oficiales que el Ejército designó para entrevistarse con una delegación del Colegio de Guerra de Estados Unidos que visitó Uruguay. En el legajo, hay una carta de agradecimiento firmada por el entonces agregado militar de la embajada estadounidense, el coronel Raul A. Garibay.

Busqué a Garibay para ver si tenía un testimonio que brindar en relación a Gavazzo. Lo localicé en una ciudad del estado de Texas. Disqué su número de teléfono y me atendió él. Se sorprendió de que alguien lo llamara desde Uruguay después de tanto tiempo. Dijo no recordar a Gavazzo. Pero tenía muchos recuerdos de Uruguay.

“Me acuerdo del día del golpe de estado. Era un día de verano, hacía mucho calor. No había nadie en la ciudad, estaban todos en la playa. Yo no podía encontrar a un solo dirigente político. No había nadie. ¡Estaban dando un golpe de estado y no pasaba nada!”.ecos.la |

LH - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:38:48
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ROBERTO BOLAÑO Y LOS DERROTEROS DE LA IZQUIERDA

Marcelo Marchese

16.08.2016  UyPress

A veces uno se pregunta cómo la izquierda se ha transformado en esto, en una no izquierda y acto seguido se pregunta qué será exactamente ser de izquierda y qué será ser de izquierda en estos tiempos confusos.

Si echamos una mirada al pasado reciente seguramente encontraremos buenos testimonios de algunos militantes y de seguro también encontraremos, si rascamos como poseídos, alguna interesante reflexión de algún filósofo pero de seguro, si queremos un punto de vista elocuente, alguien que vaya al grano y no tema las consecuencias, lo más apropiado sería preguntarle a los artistas y si encontramos un artista genial, es decir, un artista auténtico, obtendremos la respuesta buscada. Permita el lector que cite el testimonio de Roberto Bolaño en su Carta de Caracas:

"En gran medida todo lo que he escrito es una carta de amor o de despedida a mi propia generación, los que nacimos en la década del cincuenta y los que escogimos en un momento dado el ejercicio de la milicia, en este caso sería más correcto decir la militancia, y entregamos lo poco que teníamos, lo mucho que teníamos, que era nuestra juventud, a una causa que creímos la más generosa de las causas del mundo y que en cierta forma lo era, pero que en la realidad no lo era. De más está decir que luchamos a brazo partido, pero tuvimos jefes corruptos, líderes cobardes, un aparato de propaganda que era peor que una leprosería, luchamos por partidos que de haber vencido nos habrían enviado de inmediato a un campo de trabajos forzados, luchamos y pusimos toda nuestra generosidad en un ideal que hacía más de cincuenta años que estaba muerto, y algunos lo sabíamos, y cómo no lo íbamos a saber si habíamos leído a Trotsky o éramos trotskistas, pero igual lo hicimos, porque fuimos estúpidos y generosos, como son los jóvenes, que todo lo entregan y no piden nada a cambio, y ahora de esos jóvenes ya no queda nada, los que no murieron en Bolivia murieron en Argentina o en Perú, y los que sobrevivieron se fueron a morir a Chile o a México, y a los que no mataron allí los mataron después en Nicaragua, en Colombia, en El Salvador. Toda Latinoamérica está sembrada con los huesos de estos jóvenes olvidados".

No sé si es posible ser más claro y no sé cuántos dudarían de lo que hubiera pasado (de hecho, pasó) si algunas de esas guerrillas hubieran llegado al poder, sustituyendo una tiranía por otra con esa particular construcción de un arte aherrojado al nuevo poder y con la funesta imposición de la verdad única para servicio del partido único y sus jefes, la nomenklatura, que los dogmáticos y demás feligreses no quieren definir como clase social pero que sí lo es, si lo será, pues constituye la nueva burguesía burocrática e ignorante en el poder, con todos sus privilegios y suficiencias repugnantes.

Alguien objetará esa dura adjetivación de corrupción y cobardía y esa caracterización de un aparato de propaganda que era peor que una leprosería, pero mi intención no es señalar a ningún pobre pecador en este vasto continente, sino entender por qué cuando se vence una tiranía existen grandes chances de suplantarla por otra tiranía y luego por qué los jóvenes se dejaron llevar de las narices a la tumba, aunque percibieran, en algún lugar, que los estaban llevando de las narices a la tumba o en el mejor de los casos, usando como peones para encumbrar a una nueva tiranía.

Pienso que en una síntesis de este complejo problema, el por qué las revoluciones triunfantes al poco tiempo se transformaron en nuevas tiranías, la clave es que la nueva cultura que se quiso implantar, esa nueva cultura política, esa nueva cultura económica, no pudo ser creada y en su estado germinal fue derrotada por la anterior cultura, es decir, los vencidos salieron vencedores, o más bien, la cultura vencida salió vencedora pues no fue vencida en absoluto. Esto no tiene nada de nuevo, habida cuenta que los bárbaros que triunfaron sobre Roma fueron luego absorbidos por la cultura "superior" (permitan que use esta palabra, que significa en este caso la cultura más absorbente o eficiente en ciertos parámetros)

El capitalismo demostró ser la cultura más absorbente, la que permitió las más eficientes técnicas e ideas para resolver innumerables problemas y los nuevos dirigentes reprodujeron la antigua y aceitada cultura pues las nuevas fuerzas, las fuerzas renovadoras, todavía no habían creado esa nueva cultura, que sería, para definirla de una vez por todas, una nueva cultura democrática. En el caso de la revolución paradigmática, apenas aquellos gérmenes de lo nuevo, aquellas nuevas herramientas democráticas, como fueron los soviets, derrocaron al viejo poder, fueron suplantadas por otra estructura que liquidó a los soviets desde el mismo instante en que desplazó el ámbito de toma de decisiones y liquidó la discusión interna en ese ámbito y en todos los demás.

En los tiempos actuales, al parecer, nadie (casi nadie) se plantea construir otra sociedad, otra cultura. En el mejor de los casos discutiremos la manera más eficiente de desarrollar la economía de nuestros países, de forma que hubiera más trabajo o trabajo mejor pago; discutiremos cómo lograr una educación un poco menos desastrosa, pero no que eduque para la felicidad; y discutiremos cómo alcanzar cierto grado de seguridad, o al menos que haya menos asesinatos y robos a viejos desprotegidos que luego quedan descaderados. Con respecto a aquellos años de que habla Bolaño, el injusto reparto de la riqueza creada por la humanidad se ha acentuado a niveles monstruosos, y con respecto a aquellos años, el reclamo natural por un reparto equilibrado se ha atenuado hasta su virtual inexistencia.

Cuando la concentración de riquezas llega a niveles inauditos, el silencio con respecto a este crimen también llega a niveles inauditos y ese es el primer indicador del retroceso de la civilización y el segundo indicador es la casi inexistencia de debate de modelos, la creencia de que no existen otras realidades que la realidad imperante, lo que trae de suyo el desconocimiento de nuestro poder como agentes históricos.

Y así llegamos a esta política nuestra sin proyectos, a esta simplona apuesta a los capitales extranjeros, los únicos que serían capaces de sacarnos del estancamiento, lo cual permitiría, en el mejor de los casos, repartir migajas entre los más desprotegidos. Ahora bien, esta apuesta a los capitales extranjeros trae consigo el incremento de la concentración de la riqueza con consecuencias desastrosas en varios ámbitos, comenzando por las desastrosas consecuencias sociales de la concentración y extranjerización de la tierra y trae consigo, gracias a las exoneraciones impositivas, una erosión del principio de igualdad ante la ley y en suma, una erosión de nuestra soberanía al crear feudos con el nombre de zonas francas y trae consigo una erosión de nuestra soberanía toda vez que ante un diferendo aseguramos al capital extranjero que será un tribunal anacional el que dictamine.

El capital tiene su ley de crecimiento y concentración inexorable y no se detiene en su pulsión sorda por conquistar mares, desiertos, selvas y repúblicas, pero este asalto sólo es posible en una situación de reordenamiento ideológico donde emergen y se financian reivindicaciones atomizantes; se niegan las evidentes diferencias biológicas entre los sexos; se impone una censura autoritaria en las ciencias sociales; se amañan y dirigen las investigaciones de los universitarios; se crea y reproduce con inquina psicótica la figura de un "otro" peligroso y como signo supremo del desastre, se niega la existencia del concepto de verdad, ahogado ante infinitos "relatos" igualmente válidos. La hybris de los griegos, la desmesura, el ir más allá de ciertos límites, ha alcanzado con el capitalismo unas proporciones que superan cualquier imaginación de cualquier mitología y en su saña por profanarlo todo, nos ha abandonado, por primera vez en toda la historia de la humanidad, a una vida sin el vinculante sentido de lo sagrado.

Pero volvamos a la pregunta ¿qué es ser de izquierda? y volvamos a aquellos jóvenes generosos y estúpidos de que habla Bolaño y digamos que el primer error de esos jóvenes fue abandonar su pensamiento crítico por la fe en los dirigentes, es decir, en sus padres y digamos que un revolucionario se define por su deseo de justicia que trae de forma inevitable, al comenzar a cuestionar el orden de ideas de un mundo injusto, el pensamiento crítico, o el pensamiento, y digamos, como es sabido, que en la historia de los movimientos revolucionarios, sea en el terreno del arte, sea en el terreno de la política, siempre encontraremos una generación de jóvenes dispuesta a enfrentar la concepción del mundo de sus mayores.

Ahora bien, yendo al concepto de izquierda, cuando nos hablan de los orígenes de esa palabra nos recuerdan el lugar que ocuparon en la Asamblea Nacional Constituyente los enemigos de Luis XVI, pero esta explicación, en el mejor de los casos, es una bobada, no porque olvide que en un anterior parlamento en Inglaterra los reformadores ya se habían sentado a la izquierda, sino porque pretende que una expresión que todos creemos conveniente se deba a una mera arbitrariedad, como si repitiéramos una palabra por imposición y no porque sintamos que está vinculada esencialmente a la cosa que nombra. Si aquellos hombres en esa asamblea, y los anteriores, se situaron a la izquierda, fue porque identificaron a la derecha con el orden establecido ("a la diestra de dios padre") y ellos pretendían alterar ese orden.

Izquierda es un deseo por subvertir el orden establecido, un deseo por girar las manecillas del reloj de la historia en otra dirección y en su primer gesto, ese deseo pone en tela de juicio esta obscena división de la riqueza que tiende ineluctablemente a acentuarse.

Ser de izquierda significa pensar en las alternativas a los supuestos beneficios de la tiranía del capital y abocarse a pensar significa eso, pensar, animarse a pensar con cabeza propia ¿Qué se puede esperar de quienes gobiernan como administradores de planes ajenos, sin convocar a la ciudadanía, sin convocar a un debate generalizado sobre el rumbo de nuestra vida?

No nos engañemos, ya que ser de izquierda significa apostar a la verdad: casi ningún gobierno gobierna en contra de lo que piensa el pueblo que lo sostiene. Por simple negligencia, por desinterés, por creerlo la opción menos mala, por pensar que es lo que hay, por validar esta división social de las tareas por la cual unos resuelven y el resto trabajamos y pagamos impuestos, aceptamos que unos decidan, o que decidan ejecutar lo que otros deciden, en tanto nosotros, como dice Bolaño, actuamos como generosos estúpidos y actuar como generosos estúpidos no tiene nada que ver con una democracia, pues una democracia está en las antípodas de ese dejar hacer, una democracia exige como condición pensar, debatir, crear un clima de efervescencia intelectual, desatar esa sabiduría oculta que anida en una sociedad, lo que nos lleva a que ser de izquierda en estos tiempos tenebrosos, sea a lo que fuere que aspiremos, significa como método apelar a la ciudadanía y a la democracia animándonos a pensar, sin respetar otros principios que los que emanen del libre pensamiento, un ejercicio éste que si se abandona y sumerge en un sueño, produce monstruos.

MM - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:27:56
postaporteñ@_______________________________

?Hoy la lectura de América Latina es Bolaño+Narco?

Entrevista con Martín Caparrós

POR GUILLERMO ROZ   CONFABULARIO, suplemento cultural de

EL UNIVERSAL-México-13/8/16

Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) habla lento. Piensa las frases como si las estuviera escribiendo. Caminó por casi cien países haciendo periodismo y literatura, y parece que nunca se hubiera movido demasiado lejos de esa taberna madrileña en la que conversamos. En la mesa coloreada por la luz que entra a través de los vitrales nos acompañan un ejemplar de Lacrónica (Círculo de Tiza), su compendio de crónicas y meditaciones sobre las mismas, y Echeverría (Anagrama), su particular biografía novelada del primer poeta argentino. Somos argentinos, conversamos en España, empezamos la charla hablando de México.

¿Cómo fue que Echeverría, tu última novela, nació en México?

Fue en la Feria de Guadalajara de 2014. Estaba en la mesa en la que esperaba que empezara la actividad, me puse a hojear El Matadero, la que finalmente fue la obra más recordada de Esteban Echeverría. Era un libro que yo no tenía en mis manos desde la escuela secundaria, un libro de esos que te hacen leer en Argentina. Y me puse a leer y me di cuenta de que el autor en cuestión era un cronista del carajo, y después pensé que Echeverría era como el primer antiperonista de la historia argentina, cien años antes de que existiera el peronismo. Lo segundo que vi es que a los veinte años se había ido a París cinco años, igual que yo. Y después me topé con una idea que me impresionó mucho, que es la de un tipo que decide crear una literatura nacional. En general las literaturas existen ya. Por ejemplo, si uno piensa en México puede pensar en códices mayas o aztecas, puede pensar en Sor Juana o en diferentes genealogías. En cambio, lo de Argentina es diferente, era un espacio vacío donde además, se quería rechazar todo lo español, no había bases.

¿Echeverría fue también una excusa para hablar del nacimiento de la Argentina?

Sí porque el libro habla también del inicio del primer gran régimen que marcaría la historia de la política argentina, que es el de Juan Manuel de Rosas, que si uno lo mira desde el presente tiene una cantidad impresionante de semejanzas con el peronismo.

Aunque también hay elementos más universales: qué es escribir, cómo se escribe, cómo se relaciona un ciudadano con su sociedad y después, están sus amores confusos.

La vida de Echeverría y la joven Argentina tienen algo de una empresa que no llega a fraguarse, ¿se parecen?

Sí porque Echeverría está en una encrucijada rara entre ser un tipo de las pampas, de la barbarie y, por otro lado, es una persona que quiere inscribirse en la civilización, que estudia en París, que quiere organizar una literatura nacional, que hace un programa de gobierno a largo plazo, que vive en ciudades cuando puede. Es la gran y famosa encrucijada de la nación argentina: civilización y barbarie.

Y además es la historia de un fracaso, ¿no?

Sí, claramente. Y de una confusión que siempre me resultó interesante: esto de cómo un autor es incapaz de juzgar sus propias obras. O sea, el fracaso tiene varios estamentos: muere solo y pobre y en el exilio, a los 45 años, pero por otro lado, su propia literatura fracasa porque los grandes poemas románticos que imaginó que serían su gloria, fueron celebrados cuando se publicaron en ese momento y nunca más se leyeron ni se recordaron. Y en cambio, ese pequeño texto que se llamaba El Matadero, que Echeverría ni siquiera quiso publicar porque le parecía que no estaba terminado, que le faltaba arte, es lo único que se sigue leyendo. Es lo mismo que le pasó a Cervantes, quien pensaba que Persiles y Sigismunda sería su obra más recordada, o Voltaire, quien escribió grandes tragedias en verso que nadie lee.

¿En qué medida Echeverría puede ser también representativo de otros intelectuales latinoamericanos del siglo XIX con su búsqueda de París y sus sueños dorados de intelectual reconocido?

Sí, lo es, porque dentro de América Latina el rol de intelectual es muy difícil de incluir dentro del juego social, todo está en contra. Echeverría aprende lo que debe ser en Francia y después, vuelve a Argentina para descubrir que no puede serlo. Lo intenta y sus intentos le cuestan el exilio y la muerte.

Echeverría vive un momento de inicios en el siglo XIX y eso vuelve su vida más difícil y única a la vez…

Hay una injusticia en vivir tiempos iniciales. Piensa que caminando por cualquier pueblo de la Argentina te encuentras con calles con nombres de politiqueros de cuarta categoría, que vivieron entre 1810 y 1860, y que sólo están allí porque fueron los primeros en algo. Sus equivalentes de un siglo después no le importan a nadie. Si tuviste la suerte de hacer la misma tontería de un político del siglo XX pero en 1822, por ejemplo, tienes una calle con tu nombre. Es una injusticia.

¿Qué era ser escritor en Latinoamérica en el siglo XIX y qué es hoy?

En el siglo XIX ser escritor era fundar, era sentar las bases, era encontrar en qué consiste nuestra singularidad. Digamos que el proceso de construcción de América Latina es el trabajo por el cual quince o veinte países, que formaban un conjunto, tienen que descubrir en qué se diferencian unos de los otros. Y en ese momento histórico la literatura tenía un papel muy importante en esa conformación de la identidad nacional.

Ahora ser escritor en América Latina es otra cosa, sobre todo porque hoy la literatura no juega un papel central en la identidad cultural de un país. Ahora la literatura es un vicio menor, digamos.

La última generación literaria que pensó que podía generar identidad nacional fue la del Boom, por eso tuvo el peso que tuvo. Tenían menos la idea de identidad local que la de continental. Fue el último grupo de escritores que dijo: voy a inventar América Latina, fue el último grupo de escritores echeverrianos.

¿Crees que el mundo tiene aún la imagen de América Latina que inventaron los hombres del Boom?

Bueno, lo primero que hay que decir es que el Boom funcionó porque hubo una feliz coincidencia entre lo que el mundo demandaba y lo que esa producción latinoamericana podía dar: una imagen de esperanza, un espacio positivo al calor de la Revolución Cubana, y eso duró pero se fue deshilachando. Pero después hubo un reemplazo que fue Bolaño. Y no es casual: porque cuando yo lo leía me sonaba familiar y al cabo de un rato, está retomando al Vargas Llosa de Conversación en la catedral o algo de Rayuela. Bolaño fue el primero que agarró el hilo que habían dejado aquellos del Boom. Pero ya es otra América Latina, es la de la violencia, la confusión, el caos.

Hoy la lectura de América Latina es Bolaño + Narco, ya no Macondo + Che Guevara.

¿Es Latinoamérica, como se lee en tu novela, “una patria que no ha sido”?

Ser latinoamericano consistió desde el siglo XIX en deshacer esa unidad, de construir identidades locales. El hecho de que nos hayamos pasado los últimos doscientos años construyendo y apuntalando el invento más nefasto de la cultura humana: los países, las patrias, la exclusión, éste que tiene el mismo documento que yo es mejor que éste otro que no lo tiene, me parece que es una gran cantidad de tiempo invertido en una desgracia. Nada de todo esto que pasa hace dos siglos me parece digno de ser celebrado sino más bien pensado en otros términos.

Es una utopía pensar en que abolirán las fronteras…

Sí, es una utopía y por eso vale la pena. En El Hambre, mi libro, digo que me interesa pensar lo impensable, lo pensable ya está pensado. Y además, lo impensable de vez en cuando se realiza. Era perfectamente impensable hace 150 años que las mujeres pudieran votar.

Tomemos prestada de Echeverría esta frase para hablar de Lacrónica. Dice el poeta que va a “dedicar su vida a algo que los demás no saben que precisan”. ¿Cuánto necesita el periodismo de la crónica?

La idea de necesidad es un poco necia y vanidosa. Pero me parece, sí, que la crónica puede servirle a cierto periodismo para pensarse mejor, en distintos aspectos: para contar un poco mejor, más allá de que lo que tengas que contar sea una situación pequeñita y tengas que hacerlo en quince líneas. Hay un error muy difundido que consiste en pensar que los mecanismos de la crónica sólo sirven para armar grandes relatos. Yo creo que no. Vale la pena pensar esos mecanismos para trabajos pequeños.

En términos de estilo, de estructura no hay ninguna razón para que un cuento y una Lacrónica difieran”, escribes. ¿Encontraste rechazos o reticencias entre periodistas y escritores ante este tipo de aseveraciones?

No, por lo menos no me lo dijeron. Pienso en Tomás Eloy Martínez, amigo y al que le dedico este compendio: en su Lugar común la muerte, su mejor libro, es difícil decir si lo que lo compone son crónicas, son cuentos, porque tienen una capacidad envolvente que se podría atribuir a cualquiera de los dos géneros o a ninguno y a quién le importa. A mí me parece eso: da lo mismo y a quién le importa. Acaso salvando el pacto de escritura, aquello de esto sucedió y esto no sucedió, el resto da lo mismo.

¿Qué debe aprender entonces la crónica de la literatura y la literatura de la crónica?

Hablando de las búsquedas formales, lo que sabemos es que lo que podemos llamar crónica es el resultado de este mecanismo por el cual el relato de la no ficción busca maneras en la ficción para hacer mejor su trabajo. Aunque ahora nos hemos quedado sólo con el resultado del trabajo de Wolfe, Tomás Eloy Martínez, Capote, Walsh y nos hemos olvidado de los mecanismos que consisten en seguir buscando, en el amplio espacio de la literatura, los recursos para contar mejor. Y eso es lo que me interesa reivindicar: recuperar el mecanismo de la crónica. En mi libro El Interior, por ejemplo, hay crónicas que usan el verso, el fluir de la conciencia, no sé.

Es curioso pero en el nuevo periodismo da miedo innovar en aquello en lo que ya innovaron hace sesenta años.

En Lacrónica cuentas cómo compusiste esos textos y ahí los estudiantes y los curiosos podrán encontrar claves para escribir. Sin embargo, de manera formal, ¿se puede enseñar a escribir?

Se puede conversar sobre lo que se escribe, que no es lo mismo que enseñar a escribir. Yo creo que uno aprende a escribir pero nadie te puede enseñar. Un par de veces me dijeron de Lacrónica: es muy útil como manual. Yo detesto esa palabra. Yo lo que quiero es que Lacrónica sea, en el mejor de los casos, una guía de discusión.

Dos definiciones del libro: “Lacrónica es aquel género que la mayoría de nuestros medios no publican” y “Lacrónica es un género ‘sudaca’”.

Nuestros medios en general siguen haciendo un periodismo muy tradicional con carradas de pirámides invertidas. Hay un éxito de consideración de Lacrónica que no se corresponde con el espacio que se le ofrece en los medios. Y es un género ‘sudaca’ porque me gusta arraigar las crónicas contemporáneas con las crónicas de Indias que es lo primero que se escribió desde Europa sobre el continente americano. Esos son textos increíbles, porque entre otras cosas ponen en escena el asombro de encontrarse con lo impensable y porque también está lo entrañable de ver cómo hacen para describir lo impensable. En Lacrónica doy un ejemplo de la descripción de un fruto americano, algo que nunca había visto: es igual que las manzanas de Castilla, sólo que es ovalada y violeta y peluda y llena de carozos… y ya no se parece en nada a las manzanas de Castilla. Pero ¿cómo hace uno para llegar a lo desconocido? A partir de lo que conoce. Creo que el trabajo del cronista es eso: avanzar desde lo que conoce a lo desconocido.

En otros aspectos también es ‘sudaca’ porque se hace todo a pulmón. En España me encuentro con que los colegas que se creen que tenemos mucha suerte y mucho espacio de publicación y promoción. ¡A mí nunca un editor me dijo: vete a Tombuctú, tienes un mes para escribir treinta mil palabras, toma cinco mil dólares! La mayor parte de mis trabajos los hice peleándome o produciéndolo yo o en los ratos libres.

¿Cuál fue el mejor momento que te brindó la profesión y cuál el peor?

El mejor momento que se me viene a la cabeza es uno que no me conviene porque es muy tonto, pero fue así. Yo escribía un libro que se llamaba Boquita y fui a entrevistar a mis ídolos de niño de Boca Juniors. Y el que más recordaba era Silvio Marzolini, 3 de Boca y de la selección argentina, nombrado mejor 3 del Mundial 66. Era un ídolo de la niñez, o sea, un ídolo de verdad. Y cuando lo encontré me conocía de algo y se ve que le daba gusto hablar conmigo. Nos quedamos tres horas hablando en el living de su casa. Cuando salí a la calle, salí pensando: algo debo de haber hecho bien en mi vida, porque si mi ídolo quería quedarse tanto tiempo conversando conmigo, nada estuvo tan mal.

El peor fue cuando hacía una crónica sobre pedófilos en Sri Lanka. Me pasé varios días conviviendo con señores que iban a cogerse niños de seis y siete años. Y hubo un momento en que no pude más. Me quedaban tres días de trabajo y desistí. Me tiré en una reposera leyendo unas novelitas policiales que había en el hotel. Ninguno me afectó tanto como eso, en esos días.

El intelectual que se cree que habla para cambiar el mundo”, se dice en Echeverría. ¿En qué medida sientes que tu trabajo sirve para cambiar el mundo?

Las palabras de un intelectual nunca cambian el mundo, pero para él sólo cabe pronunciarlas como si sus palabras fueran a cambiar el mundo. Si no, ¿ para qué? Si no, ¿cómo?

MC - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 19:27:22
postaporteñ@_______________________________

VZLA | Sobre La Plataforma Del Pueblo En Lucha Y Del Chavismo Crítico

Construyamos Una Referencia Revolucionaria De Los Trabajadores Y El Pueblo

Por: Prensa PSL

Caracas, 16 de agosto de 2016.

Un hecho muy progresivo ha comenzado a operarse entre los luchadores políticos, sindicales, populares y estudiantiles venezolanos. Miles de activistas que desde 1999 tuvieron esperanzas de una transformación profunda del país, y creyeron en Chávez y su propuesta del “socialismo del siglo XXI”, están cuestionando su respaldo al gobierno de Nicolás Maduro, y se distancian de las cúpulas burocráticas del PSUV y de los partidos del Polo Patriótico.

La brutal crisis económica, el desabastecimiento, la galopante inflación, la devaluación de la moneda, la entrega de los recursos naturales, la interminable lista de abusos del sistema de justicia, el recorte sistemático a las libertades democráticas, la desenfrenada corrupción de un aparato de gobierno cada vez más en manos de militares, son el punto de quiebre que obliga a honestos luchadores a reflexionar sobre la crisis del país y a tomar distancia de los responsables directos de esta debacle.

En ese sentido, es muy saludable el surgimiento de instancias de debate, articulación y acción como la “Plataforma del Pueblo en Lucha y del Chavismo Crítico” o la Plataforma por la Nulidad de Decreto del Arco Minero del Orinoco, espacios en los que el Partido Socialismo y Libertad viene participando activamente.

Con seguridad surgirán muchos más espacios de debate, articulación y lucha. Hay que apoyar decididamente este fenómeno aún pequeño y disperso. Lo importante es comprender que se está produciendo una ruptura de masas con el gobierno de Maduro, el PSUV y el Gran Polo Patriótico, que plantea la urgencia de organizarse para enfrentar en la calle el paquetazo de ajuste, pero al mismo tiempo pone en el tapete la necesidad de abrir un debate político sobre los límites del proyecto propuesto por Chávez y la posibilidad de construir una opción política verdaderamente revolucionaria, abierta a la participación de todos aquellos sectores que se reivindican socialistas y de izquierda, provengan o no del chavismo.

La Plataforma del Pueblo en Lucha y del Chavismo Crítico, acordó un documento que hizo público recientemente, en el que se plantean 9 puntos de emergencia para enfrentar la crisis, luchar contra el gobierno de Maduro y su plan económico de ajuste, y levantar una alternativa de los trabajadores y el pueblo, independiente del PSUV, del Gran Polo Patriótico y la MUD, que agrupe a los activistas honestos del chavismo, descontentos con la cúpula del PSUV y el gobierno, a los luchadores de izquierda chavistas o no, pero que aún creen que es posible luchar por el socialismo. Una alternativa obrera y popular que al calor de la lucha contra el gobierno de Maduro y su paquete de ajuste, se erija en opción política para el pueblo venezolano.

Este debate hay que desarrollarlo con toda honestidad y sin sectarismo, pero con claridad política e ideológica, y sin concesiones a aquellos sectores que tratan de impedir el curso autónomo y revolucionario que están tomando los luchadores honestos del llamado “chavismo crítico”. Así como también a aquellos sectores que erróneamente siguen insistiendo en diferenciar las actuaciones de Maduro con las de Hugo Chávez, cuando, desde nuestro punto de vista, programáticamente no hay diferencias sustanciales entre uno y otro.

Tanto el gobierno de Chávez como el de Maduro, nunca tuvieron ni han tenido el objetivo de avanzar al socialismo. La verdad es que Maduro heredó un proyecto que ya estaba en crisis, burocratizado, corrupto y sin ningún viso de socialismo.

Después de 17 años en los que se crearon inmensas expectativas en sectores importantes del pueblo y los trabajadores, en el marco de la profunda catástrofe social que vivimos es menester que los luchadores se hagan algunas preguntas: ¿Si aquí íbamos al socialismo?

Entonces, ¿Qué pasó? ¿Por qué llegamos a este desastre? Si hubo una revolución, ¿cómo es que ahora no tengamos ni comida? Si había algo sólido es imposible que un sólo hombre, en tan sólo 2 años lo haya destruido. ¿Existe un saldo de organización social disponible para la lucha social y política? ¿Dónde está o hay que construirlo?

Desde el PSL consideramos que los 9 puntos planteados en el primer manifiesto público de la Plataforma del Pueblo en Lucha y del Chavismo Crítico, son una base programática mínima, a partir de la cual se podría avanzar en conformar esa alternativa política obrera y popular a la que hemos venido haciendo referencia.

Este debate debemos hacerlo en forma franca porque de su cabal resolución existirá la posibilidad real de superar el estrecho marco programático propuesto por Chávez.

Quienes consideramos que es necesario levantar las banderas de la independencia política frente al chavismo y la MUD, nos sentimos convocados a batallar junto a estos contingentes de luchadores que se abren a la lucha política autónoma.

laclase - postaporteñ@ 1651 - 2016-08-19 18:25:39
postaporteñ@_______________________________

DISCUTIENDO SOBRE IMPUNIDAD Y NUESTRA DERROTA

CONTRIBUCIÓN 3

“…Cuando hablás de la “claudicación y colaboración de los oficialatas tupas” faltan ejemplos, fijate que en la parte que se desmitifica lo de los rehenes sí se ponen ejemplos y se argumenta más esa teoría, aportando datos y análisis muy interesantes. Por ejemplo, en esa primera parte faltaría poner, citar... el extracto del informe que dicen que Huidobro hizo de los militantes tupas que aun quedaban en libertad y que fue público hace como seis años. O incluso las declaraciones que Yessie Macchi y  Fernando Garín hicieron sobre la claudicación y que ya fueron publicados en el libro Ecos revolucionarios  (PP 116-117 [1]) y que te envío abajo:

La visión de Yessie sobre la tregua no tiene desperdicio. Ante la pregunta ¿participaron las presas del MLN en la tregua?, ella responde:

«Algunas compañeras a nivel aislado sí. Pero es importante decir que esa tregua no fue discutida entre todos los presos o presas en los cuarteles, porque no había posibilidad. Estábamos aislados y bajo tortura, fue la iniciativa de un grupo de compañeros en un batallón determinado. Solamente en el Batallón Florida. Dentro de ese grupo había algunas mujeres. Yo, personalmente, no lo hubiera compartido, por ejemplo. Porque una de las primeras condiciones fue la entrega de todas las armas, locales y Raúl, para mí esas dos condiciones eran inaceptables. Aun en la derrota total ninguna guerrilla puede entregar sus armas y a su fundador, su dirigente máximo. Y fue en definitiva el porqué las negociaciones no dieron resultados.

Estaba en el Hospital Militar, aislada con un tiro en la cadera, no podía discutir con nadie, solamente con los milicos, no tuve posibilidades de discutir con ningún compañero durante muchos años, pero sí me llegaba a través de un milico, a través del coronel Trabal, venía a verme casi todos los días y me hablaba de las negociaciones. Y lo que él planteaba, para mí, era inaceptable. Pero no conocía las valoraciones que estaban haciendo mis compañeros. En algún momento me preguntaron si quería ser trasladada al Batallón Florida y no quise.»

En la misma línea se sitúa Fernando Garín: «Después de todos los análisis los tupas fueron a negociar, de rodillas, derrotados... ir a negociar, a mi modo de ver es la negación de todo lo que se propuso antes. Estaban derrotados pero no completamente, Sendic afuera. Estaban en la retirada estratégica que ya es mucho decir».

 También es necesario admitir que tampoco nosotros éramos conscientes o teníamos información al respecto (por el pacto de silencio entre tupas oficialatas y milicos) de la actuación de los Huidobro y compañía. No conocíamos ni el tamaño, ni la importancia ni la dimensión (si no lo hubiéramos denunciado), nunca imaginamos que el Ñato se podía convertir en el jefe de los milicos.

Por ejemplo, siempre se dijo que los comunicados 4 y 7 los escribió directamente o influenció en su redacción Huidobro, pero no teníamos datos y a algunos hasta nos parecía exagerado.Comoexageradasme parecieron las palabras de Pepe en la Teja cuando EN 1994 le pregunté por Amodio y él me contestó "Huidobro hizo lo mismo que Amodio pero de una forma más eficaz", tan exagerado, y hasta desleal, me pareció su testimonio que opté por ningunear esa declaración, fallando como historiador, dejándome influenciar por la historia oficial de la izquierda, tupamara”.

Rodrigo

Aprecio tu contribución porque ilustra y documenta prácticamente lo explicado como lo han pedido varios compañeros que también señalaron que eso estaba faltando en el análisis. Tu aporte hace imprescindible situar históricamente esas charlas y hacer algunas aclaraciones en cuanto a quienes las hicieron. Luego quisiera explicar lo difícil que fue para la gente de a pie, entender la gravedad de la traición histórica de Huidobro y compañía. Por último es imprescindible resituar la “traición” subjetiva de esos personajes en las relaciones de fuerza global entre las clases para no quedarse en la explicación subjetiva de las traiciones.

Rodrigo aclara que recién conoció a Pepe de la Teja en 1991 y que debe haber sido en 1994 que por primera vez escuchó equiparar a Huidobro con los otros grandes traidores.

En cuanto los testimonios de viejos compañeros, hay que agregar que algunos compañeros consecuentes cuestionan a Yessi y la validez de sus dichos en cuanto a que estuviera tan externa a ese proceso de capitulación. Pero como aquí, no nos interesa en absoluto entrar en la interna de esas polémicas, ni tampoco en juzgar compañeros individuales, me pareció importante incluir esa declaración porque sin dudas fue un testigo de la complejidad de ese proceso y subraya la incomunicación y compartimentación que es lo que facilitó todo tipo de manipulación y la conspiración del silencio que se estableció desde entonces entre los torturadores y los Jefes Tupamaros.

Con relación a Fernando Garín quisiera agregar, que fue de los primeros en decir más de 15 años antes de su muerte que Huidobro, Mujica y el resto eran “una manga de traidores”. Lo importante es que hizo esa afirmación antes de conocer el informe traidor que había hecho Huidobro sobre él (entre otros) a fines de los años 70. Es decir que llegó a esa conclusión sin estar influenciado por el odio que le dio la batida concreta y basureo que Huidobro le destinó. Ver al respecto el documento que fuera publicado entonces en los que Huidobro denuncia y juzga a cada uno de los Tupamaros que no habían caído.

Sin dudas lo más trágico de todo fue esa conspiración del silencio que permitió esconder lo tenebrosa de la conspiración Milicos/Tupas. Todos conocíamos pedazos, todos sabíamos parte de esa gran traición histórica. Pero incluso a quienes vimos a los oficialistas defender los comunicados 4 y 7, al Goyo Álvarez, la tortura frente a los ilícitos, los comandos conjuntos con los milicos, el acuerdo para amnistiar a todos los presos, el proyecto nuevo de país basado en la reforma agraria…y mucho más…, nos costó mucho comprender que Huidobro y compañía, eran iguales o peores traidores que Amodio.

Te digo más, incluso los compañeros más conscientes que siempre nos reímos del “mito Amodio” para explicar todas las caídas (nos parecía el típico pretexto para no explicar nada) y que hasta en los cuarteles sabíamos y denunciábamos (como podíamos “boca a oreja” ¡y nada más!) que las delaciones venían desde arriba (en el momento que lo escribo recuerdo varios hechos concretos), desde los jefes, desde la dirección…[2], no llegamos a entender, hasta mucho más tarde, que en realidad todo el aparato oficial Tupa era parte de los milicos.

Debiéramos autocriticarnos al respecto, porque sin dudas lo que nos impedía ver la verdad era la influencia de la ideología dominante que los veía como parte de los reprimidos que, como es conocido, los ponía como los más reprimidos de todos. En concreto hacíamos una especie de diferencia entre tipos de traiciones, como si la traición de denunciar a un compañero al que llevaban a la tortura fuese más cruel y más directa, que la traición programática de haber complotado con los milicos para “construir un nuevo país progresista antioligárquico y antiimperialista”. Ahora me queda más clara porque todavía hay compañeros que creen en esa diferencia, como si la traición programática no cagase al mismo tiempo concretamente a los compañeros que seguían la pelea o como si las traiciones a compañeros precisos que conocíamos concretamente fueran cosas pequeñas y parciales.

En todo caso admito claramente que nos desayunamos demasiado tarde, que la mayoría de compañeros que andaban por ahí siguieron distinguiendo equivocadamente entre los tipos de traiciones, sin darse cuenta hasta qué punto la defensa de los torturadores buenos y el golpe bueno incluía a todas las otras traiciones.

El problema sigue siendo que la gente directamente implicada sufre más por la traición subjetiva e individual que por la traición programática, global y organizativa.

Por eso mismo quisiera dejar claro que no es la traición individual lo que explica las cosas, la traición aunque sea el más violento choque subjetivo es parte de fuerzas en lucha y cuando de lo que se trata es de explicar las cosas lo de “traición” debe ser relativizado e inscripto en las fuerzas que produjeron esos resultados. Como dice la compañera Susana en la contribución anterior: “En los hechos, el accionar tupamaro, frentista y PC todos juntos destruyeron la critica proletaria consecuente. Yo siempre dejaría claro eso, traiciones aparte”

No es que no haya sido importante subjetivamente que quienes eran nuestros compañeros pasasen para el otro lado de la barricada [3], sino que esos elementos subjetivos que tan dolorosamente vivimos, deben ser comprendidos dentro de la destrucción histórica objetiva que la burguesía hizo del proletariado como clase autónoma, utilizando todo tipo de procedimientos complementarios al terror de Estado, como fueron el frentismo, el aparatismo, el populismo, el militarismo, la manipulación. Nos guste o no y más allá del justificado odio concreto hacia los grandes traidores, la historia de la lucha de clases solo retendrá que el Estado supo poner a las organizaciones formales que el proletariado había creado para pelear, en fuerzas objetivas de la reproducción del capital nacional e internacional.

Sin dudas la traición es parte decisiva de la derrota concreta de una generación, pero no es el elemento fundamental que permite explicar la historia, al contrario es un elemento determinado por la debilidad programática del proletariado como clase y que se concretó en la debilidad ideológica de quienes fueron considerados como dirigentes en la lucha.

Ricardo


[1] Rodrigo Vescovi: Ecos revolucionarios: luchadores sociales, Uruguay, 1969-1973 publicado en 2003.

[2] Todos conocimos ejemplos concretos en donde las acusaciones precisas de las operaciones más espectaculares, que los milicos conocían y contaban con lujo de detalle desde las grandes caídas habían sido batidas por los jefes Tupas y los comandos de las columnas.

[3]  A decir verdad siempre hubimos quienes NO considerábamos compañeros a los “oficialatas”. En efecto Huidobro, Rosencof y otros de la dirección perseguían y reprimían lo mejor del movimiento revolucionario definiéndolos como microfraccionalistas.  Eran considerados como microfraccionalistas quienes cuestionaban el foquismo, el frente populismo, la liberación nacional contraponiéndole el clasismo, la tendencia revolucionaria (el FER), la necesidad de la autonomía del proletariado organizado en partido, etc. El texto programático de los oficialatas fue “Foco o partido, falso dilema”

RICARDO - postaporteñ@ 1650 - 2016-08-14 10:58:54
postaporteñ@_______________________________

LA LEYENDA TUPAMARA

“El hombre es un animal metafísico. El mito mueve al hombre en la historia. Sin mito, la historia de la humanidad es una historia sin sentido... es necesario dar a la vanguardia proletaria, junto con un sentido realista de la historia, una voluntad heroica para la creación y la realización práctica. El apetito de bienestar no es suficiente”

José Carlos Mariátegui

”...de los tropiezos y las caídas hay que aprender. Si, la marcha es larga y difícil. Por eso mismo sería imperdonable tropezar dos veces en la misma piedra”

Raúl Cariboni

Quiero sacar algo de estas discusiones. Pensando en si alguien se disgustó por lo que dije, tal vez sea por ?afectar la leyenda tupamara. El papel que ha cumplido y cumple hoy ?esa leyenda, y el papel del mito en la sociedad y en la historia, son cosas que no se pueden tratar al descuido. Soy "anti-mitoísta", pero no puedo negar el papel de los mitos, voy a guiarme por cómo trata este tema Mariátegui en "Defensa del marxismo"(1), y tratar de verlo en el caso concreto.

Primero, para despejar, resumo lo que he dicho hasta ahora. Con la crisis del "segundo batllismo" estalla el conflicto social. Que la izquierda tradicional no logra encauzar.

Es necesaria una renovación y aparecen propuestas, la guerrilla es una. Para recorrer la vía armada se necesitaban apoyos sociales a los que recurrir y organizar, posibilidades reales de reclutamiento de combatientes, condiciones de retaguardia y logística, etc. etc. Todos esos problemas fueron subvalorados por los proyectos guerrilleros.

El MLN supuso expresamente que podían resolverse por la misma dinámica de la lucha armada. Fue un error. Al error de sobrevalorar el grado de maduración política de la clase se agrega la elección equivocada de la herramienta. Aclaremos que no fue el único error que hubo, la corriente en que yo militaba en ese tiempo cometió otro, el llamado "partidismo", aunque no podamos desarrollarlo acá.

En la práctica concreta la teoría llevó a dos errores. Uno fue la PROPAGANDA ARMADA, metodología de suscitar adhesión y reclutar por la acción armada misma prescindiendo del trabajo ideológico, político y organizativo que la izquierda ha tenido siempre como necesario. Cariboni dice -y estoy de acuerdo- que el MLN trasplantó una metodología anticolonialista a la lucha socialista en un país políticamente independiente con otra complejidad. De cualquier manera la propaganda armada no podía quedarse eternamente así, en algún momento había que pasar a una fase ofensiva.

No creo que el error haya sido -como dice Amodio- intentar ese pasaje, eso era inevitable. El error fue tratar de llegar a eso POR MEDIO de la propaganda armada, porque la rebelión social latente o emergente permitía, sí, reclutar un grupo combatiente y poner en jaque a la izquierda reformista, pero no era suficiente como para pasar de allí, no había condiciones para que el grupo armado creciese para derrotar militarmente al enemigo porque no se había resuelto el problema previo de hacer madurar el contexto político de la lucha. Tampoco podría quebrarse así la hegemonía reformista en el movimiento obrero-popular, había que enfrentarla política y directamente, lo que no se hizo, porque esta acción armada prematura distrajo fuerzas imprescindibles para ese paso previo sin él no podía construirse la base popular orgánica de la lucha armada.

El otro modelo de guerrilla trasplantado, según Cariboni, es la antidictatorial, Aquí la cosa fue más grave, el MLN se propuso expresamente usar la acción armada para forzar un cambio político, exacerbar la represión para que se generalizase y cerrase las puertas al reformismo dejando como único camino la acción armada.

Además de ser INMORAL, fue también un error fáctico. La represión afectó a la acción armada más rápidamente que a la legal, o parte de ella. Precisamente, lo primero que cerró fue la acción política legal afín a la guerrilla. Fue un regalo gratuito al enemigo, cuando llegó la dictadura abierta el grupo armado ya no estaba.

Ahora veamos las condiciones SUBJETIVAS del bando combatiente, su moral, espíritu, mística, etc. El hecho es que en la vida social existen las fuerzas objetivas y también existen los mitos o como los llamemos. Son expresiones ideológicas “meta-racionales” que dan forma simbólica y sentido, en la socialización de la conciencia social, a esas fuerzas motrices objetivas que podemos explicar racionalmente, pero que necesitan esa forma de manifestación para ser fuerzas sociales Es así que podemos entender aquello de “la fe mueve montañas”.

Toda fuerza histórico-social se expresa y motoriza en un mito, que puede tener un sentido progresivo, conservador o reaccionario, según el caso. El mercado es un mito, la democracia es un mito, la revolución socialista es un mito.

Y entonces, la lucha armada tuvo su mito. Sin eso no podría haber existido. Ese mito fue una fuerza progresiva. Que la guerrilla haya sido derrotada y que tuviese una orientación estratégica y una metodología equivocadas no tiene nada que ver, no por eso deja de ser progresiva. Que a la larga ese fracaso y esos errores hayan tenido un efecto parcialmente deprimente sobre la lucha social, tampoco. Es obvio que fue heroica e hirió el “mito sagrado” de la democracia, por más incompleto que haya sido eso. Cometió errores y también crímenes, como en todos los verdaderos dramas humanos. No merece una defensa ciega, porque nada lo merece.

En las condiciones en las que se daba esa lucha armada no podría haber existido sin un papel exacerbado del mito como potenciador de la acción, y al mismo tiempo distorsionador; eso es una enseñanza en los dos aspectos, lo bueno y lo malo. Pero ni en lo uno ni en lo otro se puede aprender desde una actitud pusilánime.

Para la comprensión de este fenómeno, sigo pensando que el material de Cariboni no ha sido superado aún. Por cierto es mucho mejor que todo lo que escribimos sobre el tema en el MUSP, de lo cual fui uno de sus redactores.

Pero el papel histórico de ese mito en su momento, no es el mismo que el que tiene hoy. El signo de un mito puede cambiar a lo largo de la historia y pasar de progresivo a reaccionario.

Por ejemplo, la reciente "Columnas quebradas" del documentalista Mario Handler es un rescate de la mística obrera. En sentido literal son las sufridas columnas vertebrales de los laburantes; en lo simbólico, es la mística obrera aplastada por esta ofensiva cultural burguesa. Pero con la mística obrera también puede venir alguna porquería parasitaria, como la escena de una asamblea de la UNMTRA donde... (vamos a no decir nombres) un dirigente prepotea y amenaza violentamente a un asambleísta que quiere denunciar la traición de los miembros del sindicato que se sumaron al gobierno. Después vemos al mismo dirigente recitando El Capital en el estrado de un gran acto obrero de masas.

Los mitos no juegan siempre el mismo lado, los años también pasan para ellos.

Cui bono? ¿Quién se beneficia? El desarrollo de este drama ha llevado a que lo heroico de la lucha armada fuese capitalizado por la izquierda reformista que se quiso cuestionar, le permitió apropiarse aunque sea parcialmente del reconocimiento moral que obtuvo del pueblo. Y peor aún,  fue un grupo de oportunistas de la misma cúpula tupamara el que cobró el último bono.

¿Cómo y por qué? En primer lugar tenemos que preguntarnos qué pasó con el proyecto original. El fracaso de un proyecto facilita las defecciones. Pero lo que importa es por qué se hunde el barco y no las ratas. Para que exista una mística tiene que estar base material al menos en gestación. Pero la debilidad de las condiciones objetivas, a la larga afectará a la mística.

De la misma forma en que no tiene sentido discursear hoy sobre el socialismo sin haber saldado cuentas con los “socialismos” que se hundieron o se están hundiendo, tampoco tiene sentido levantar banderas de leyenda sin explicar lo ocurrido en los hechos. Y lo primero son las causas de fondo. Aquella lucha revolucionaria murió, y su mística agoniza. Pero no merece que su lecho de muerte sea un conventillo.

Si suponemos que algún día vivirá de otra forma, ¿cómo haremos para convocar a los nuevos luchadores?

Una vez en una organización política en la que estuve se produjo una fuerte disputa. Un sector quedó con el control de la dirección. Hubo una reunión de los otros, incluyendo dirigentes y militantes de base. Los que habían quedado en minoría en la dirección, reducidos a la impotencia, hablaban insistentemente de un “golpe de estado”, etc. Entonces una muchacha muy joven dijo más o menos esto:

- Yo no tengo hijos, pero me pregunto qué les voy a decir cuando los tenga. ¿Que teníamos todo listo para hacer la revolución pero vinieron cuatro monos, coparon todo y no se pudo? ¡No puedo decir eso porque es una fantasmada!

El papel progresivo, aun a pesar de los errores, que tuvo el mito guerrillero en el pasado, hoy ya no lo tiene. Es hora de aprender de esos errores.

1) ?http://www.archivochile.com/I

FERNANDO MOYANO - postaporteñ@ 1650 - 2016-08-14 10:55:05
postaporteñ@_______________________________

DIÁLOGO CON UN SER ENIGMÁTICO ACERCA DE CORDERA

Marcelo Marchese

Uy Press |11.08.2016

Me encontraba en un balcón del Palacio Salvo, maravillado de ver a la ciudad vieja inclinarse hacia la bahía como un animal sediento, cuando se materializó a mi lado una figura inquietante.

-¿Quién sos? ¿Por qué estás disfrazado así?

-Respondo, en una sola respuesta, a tus dos preguntas: no estoy disfrazado.

-Ya entiendo. Me das miedo.

-No creas todo lo que dicen de mí. Así como los califas de Las mil y una noches extendían al mensajero temeroso un lienzo que aseguraba protección, yo te entrego ahora ese lienzo para que hablemos sin temores.

-Bien, pero este diálogo me recuerda algo que he leído.

-La vida, ya se sabe, gusta de plagiar a la literatura y si transitás por Pessoa...

-Ahora recuerdo, y en ese texto vos también asegurabas protección aunque a la postre, todo lo que dijiste pareció caer en saco roto.

-Ni yo, ni el otro, y menos todavía los mortales, sospechamos qué catástrofes pueden ocurrir apenas se pronuncian las palabras, esas palabras que salen del cuerpo para hendir el aire y trastornar un espíritu, un cuerpo, y ya no sé si las palabras son ideas o materia o qué misterio encierran.

-Precisamente pensaba, en tanto admiraba la bahía, en las palabras que pronunció un músico acerca de mujeres reprimidas que necesitan ser violadas, mujeres que les gusta jugar a eso.

-¿En qué contexto lo dijo?

-No lo sé y no sé qué importa.

-¿Pero qué venía diciendo? ¿A dónde iba?

-No lo sé. Escuché un audio completo en youtube que dura dos minutos y treinta y siete segundos...

-Te mintieron, no es un audio completo. Es un mero fragmento sensacionalista.

-Puede ser, pero lo que dice es escandaloso.

-Es escandaloso, por supuesto, pero si no sabemos qué venía diciendo y a dónde quería ir, si sacamos una frasecita del contexto terminamos cayendo en aquello que dijo un poeta en un libro llamado El Pozo, algo así como que contada toda la verdad, pero ocultando el alma de los hechos, se estaría perpetrando la peor de las mentiras.

-¿Lo estás defendiendo?

-Sólo digo que para juzgar necesito de todas las pruebas, salvo que tenga una necesidad imperiosa por juzgar y no me interese perder el tiempo en averiguaciones.

-No existe ninguna mujer que desea ser violada, abusada, decir eso es una apología de la violación, es dar piedra libre a los violadores, a una práctica aberrante.

-Concuerdo que la violación es una práctica aberrante, pero no entiendo que de ninguna manera el músico la esté defendiendo. Es más, yo escuché el fragmento y no la defiende en absoluto, y aclara que si bien hay mujeres que les gusta jugar a eso, a él no le gusta jugar a eso.

-No hay mujeres que les guste jugar a eso. Si dice eso es porque es un machista, o más bien un misógino.

-Está bien, vos no conoces mujeres que les guste jugar a eso, pero eso no significa que en este vasto mundo, en 3500 millones de mujeres, no exista alguna que le guste jugar a eso, que le guste jugar a que la aten, por ejemplo, pues cuando se siente atada se siente liberada.

-No puede sentirse liberada si se siente atada. No puede desear que la violen, pues ese deseo negaría en sí a la violación. Es una incoherencia.

-Si hay algo incoherente en este mundo son los monos sin cola que lo pueblan y su lenguaje. Acaso la mujer que gusta que la aten se siente menos culpable cuando se encuentra atada, y por lo tanto, al liberarse de la culpa mediante la atadura, se siente liberada.

-Pura misoginia.

-Acaso los hombres que practican la necrofilia tengan pavor de enfrentar el deseo de un ser vivo, tengan pavor de algo que pueda transformarlos, cambiarlos de lugar, acaso tengan pavor de recibir.

-Esa gente estaría enferma y son unos pocos y no vienen al caso. El músico habló de todas las mujeres.

-El músico habló de algunas mujeres, no de todas y aclaró "somos muy complejos los seres humanos", cosa la cual es radicalmente cierta.

-Ya veo que después de todo, de tu profusa fama, no sos otra cosa que un intelectualoide que gusta de relativizarlo todo.

-¿Negás que hay mujeres y hombres que gustan que los aten y los flagelen?

-He leído por ahí que sí...

-Les gusta, lo sabe todo el mundo. Hay gente que le gusta eso, hay gente que se excita con los truenos y relámpagos, hay gente que se excita sólo en las bañeras, hay gente que se excita sólo si hay arañas de por medio, pues "son muy complejos los seres humanos".

-Pero no queda claro si quiso decir eso, si se refiere a que algunas mujeres les gusta jugar a ser violadas o si dijo que a algunas mujeres hay que violarlas derecho viejo.

-Si no queda claro qué quiso decir no veo cómo puede ser juzgado por algo que no queda claro qué quiso decir. Lo más sabio sería averiguar qué quiso decir y luego pensar lo que quiso decir y después, en todo caso, discutirle lo que quiso decir y eventualmente, castigarlo si hizo una apología del delito con eso que quiso decir. En este caso veo menos peligroso al que habla que al que escucha.

-¿Qué querés decir?

-Si yo describo una realidad, si digo que hay unos pocos que son dueños de la mitad del mundo y alguien interpreta que estoy defendiendo que unos pocos sean dueños de la mitad del mundo, el problema radica en el que escucha, en lo que quiso escuchar, en su deseo involucrado a la hora de escuchar. 

-No lo veo un ejemplo pertinente. Lo que él dijo es claro. Dijo que las mujeres necesitan ser violadas.

-Yo veo ahí un exceso de "literalidad". Si Tarantino hace que un personaje racista emplee el vocablo nigger, no significa que Tarantino sea racista, significa que Tarantino quiso representar perfectamente a un personaje racista. Esta literalidad significa que existe una menguada capacidad de simbolización, y esta menguada capacidad tendrá consecuencias en las expresiones de todo tipo y en el arte, y si vemos las producciones artísticas de los últimos treinta años y las comparamos con las expresiones de los treinta años anteriores, en comparación el arte actual es una miseria.

-Y ahora te metés con el arte. No sabía que fueras un demente que mezcla un tema con otro, aunque tampoco sabía que existieras, si debo ser sincero.

-Que no creas que algo exista no le resta a esa cosa el menor derecho a la existencia, como esas mujeres que les gusta que las aten o esos hombres que se excitan con relámpagos y truenos. Uno ve lo que se anima a ver por un elemental mecanismo defensivo.

-¿A dónde vas con eso?

-A que la violación es un hecho que horroriza. Es horrible que alguien, por ser más fuerte, someta a un ser más débil y acaso le trastorne toda la vida. Es algo espantoso, y es algo que se da todos los días. Es algo que se debe erradicar, no puede existir nunca más. Ahora, imagino que quien practica esta cosa horrorosa, no la defiende públicamente.

-En eso estamos de acuerdo. Jamás se delataría.

-Y si una persona habla de esto públicamente, de esa cosa rara de alguien que desea ser violada, de seguro no lo está llevando a la práctica.

-Sí, sería rarísimo que no esté preocupado más bien por esconder lo que hace.

-Yendo al asunto del horror, creo que podríamos darle otra vuelta de tuerca, pero, si fuera un mortal, de ninguna manera te hablaría de esto, pues podría ser malinterpretado.

-Sólo estamos tú y yo y nadie me creería si digo que te he visto y además el largo brazo de la justicia no puede alcanzarte.

-¿Me tendés el lienzo de la protección?

-Si sólo estás analizando el mundo y no hacés ninguna apología del delito, no veo quién podría castigarte.

-Bien ¿por qué será que a algunas personas les gusta que las aten?

-No logro entenderlo. A mí no se me ocurriría, y menos aún vestirlas de alguna manera ni decirles palabras groseras. Fui educado en ciertos principios...

-Vale, vale ¿Te parece que pueda existir al menos una lejana relación entre el deseo a ser atadas con ese otro deseo a ser violadas?

-Sí, si existieran las dos cosas, sospecho que habría alguna relación.

-¿Así que algunas personas pueden tener en algún grado de su psique un deseo más o menos oculto a ser violadas, deseo que de ninguna manera y jamás habilitaría a un energúmeno a que las violara?

-Estoy absolutamente de acuerdo con la segunda parte. ¡Me tranquiliza que lo aclares! En cuanto a la primera parte, puede que sí, que algunas personas puedan tener ese deseo más o menos oculto. Si me hablás de aquellos que se excitan si hay arañas, bien que podría haber mujeres que tengan un deseo soterrado a ser violadas.

-¿Sabías que en algunas tribus de la Polinesia el novio rapta a la novia, o más bien se practica una suerte de ceremonia por la cual el novio rapta a la novia?

-No lo sabía, me parece rarísimo.

-¿Por qué se haría esa ceremonia?

-Es un enigma, pero imagino que es una especie de atavismo, o de gesto civilizado que incorpora a su manera una práctica muy antigua. No sé si llamar civilizada a esa gente.

-¿Conocés el cuadro de David "El rapto de las sabinas"?

-Sí, lo vi en el Louvre. Los romanos han raptado a las sabinas y luego los sabinos, los padres y hermanos de las sabinas, vienen a recuperarlas y cuando están por vencer a los romanos, las sabinas intervienen para que no maten a los romanos, es decir, a sus maridos. David quiso simbolizar la necesaria reconciliación de los franceses tras la revolución.

-Acaso conscientemente quiso representar eso y muchas otras cosas, pero inconscientemente...

-¿Te vas a meter con el tema del inconsciente?

-Quería decirte que en ese mito de las sabinas me llama la atención la defensa que hacen las mujeres  de sus raptores, de sus violadores.

-Pero ese mito fuera de toda duda es un mito creado por los hombres, es un mito machista.

-Puede que sí, puede que no, puede que sea un tema bien complejo, pero me gustaría terminar de explicarte esa vuelta de tuerca con respecto a lo que nos horroriza.

-Adelante.

-¿Puedo suponer que cuando el tal Freud dijo que una madre goza sexualmente al dar de mamar, y que el bebito goza sexualmente cuando mama, horrorizó a la gente de su época?

-Sin duda, se horrorizó y lo trató de cosas peores que las que le dijeron a Cordera.

-Y supongo que cuando habló del incesto se le vino el mundo encima.

-Lo abuchearon en un congreso, es bien sabido.

-Si dijo que una madre puede tener un deseo, más o menos oculto, por su hijo, lo mismo que un niño un deseo más o menos oculto por su madre, y un padre por su hija y una hija por su padre, si todo esto tuviera algo de cierto, y sólo en el caso que tuviera algo de cierto ¿a quién horrorizaría?

-Es evidente que a las madres y los padres y a las hijas y los hijos.

-¿Por qué?

-Siempre y cuando estuviera en lo cierto, cosa que dudo, les horrorizaría que los enfrentara a una realidad, a una verdad que no quieren que les presenten, pues harían lo imposible por negarla, por no reconocerla, pero yo desprecio al psicoanálisis pues me parece un divague de principio a fin. Me gusta más bien el conductismo, mucho más eficiente.

-Sólo quiero saber si te parece que el tal Freud, en su forma de pensar, percibió que el horror que generó con su teoría se convirtió en una prueba accesoria de la verdad de su teoría.

-Debe haber pensado eso.

-¿Y estamos de acuerdo que hay cosas horrorosas para vos y para mí y en un segundo nivel hay cosas horrorosas sólo para mí? Por ejemplo, si me enfrentan con una realidad, con una verdad que juzgo inaceptable, si me dijeran algo que es verdadero pero que de ninguna manera quiero reconocer, pues me llevaría a un mundo oscuro, desconocido para mí, un mundo que me da miedo, un mundo lleno de monstruos de rostros informes.

-Aceptaría que eso te horrorizaría.

-¿Me quedo tranquilo que esto que hablamos sólo quedará entre nosotros? Verás, tengo una pésima reputación y salvo los escritores románticos, como Blake y Baudelaire, y luego Pessoa con ese libro maravilloso que conocés, el resto sólo ha dicho de mí no lo que soy, sino lo que temen. Al hablar de mí, hablan de sí, como Savonarola y Torquemada, pero ya es tarde para dedicarme a explicar esto y sólo quisiera asegurarme que no extenderé, ante oídos demasiado afectos a la "literalidad", una fama repugnante.

-Bueno, te confieso que grabé toda esta conversación y como escribo una columna semanal, me encantaría transcribirla ¿Qué podés perder?

-Lo sospechaba. Ya vi por ahí que negabas que existiera el plagio, así que veo muy coherente que mandes todo esto como una creación exclusiva tuya.

-Si no tenés objeción. Nadie me creería si estampo tu firma, no tengo más remedio que firmarla como Marcelo Marchese.

-Hacelo, a condición que pongas esta velada acusación de plagiario.

-Estamos de acuerdo.

-¿Firmamos un pacto?

Y entonces él transformó el lienzo de la protección en un bellísimo pergamino y apoyándolo en el balcón comenzó a redactar el documento, en tanto los rayos del sol que habían pintado las cúpulas y ventanales de dorado, lo teñían ahora todo de rojo

uypress - postaporteñ@ 1650 - 2016-08-14 10:47:13
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