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Herramienta de comunicación para expresar la identidad, el trabajo y la lucha por una Patria Para Todos: La Patria Grande

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INVERSIÓN EXTRANJERA ¿para qué?

Se dice que precisamos inversión. ¿Por qué? No tenemos dinero?

 Tenemos. ¿Entonces?                                    

Nos falta tecnología? La adquirimos, la compramos, contratamos técnicos, o nos ponemos a desarrollarla en el País. ¿No sería lo mejor?

¿Por qué nada de esto se hace?

Esta pregunta, complico las cosas. ¿Por qué? 

Bueno, se hace evidente que entramos en un terreno que tiene que ver con decisiones,  que el URUGUAY, como NACIÓN debería asumir.

Es decir,  decisiones POLÍTICAS.  “Si no trabajo la política nada me va a dar”. ¿Sera tan así? Veremos.

Unas políticas, pueden quitar trabajo y por más que quieras hacerlo puede dificultarse;  el hacerlo o no, en las mejores condiciones.

Llegamos  a algo que,  siempre sostenemos, la importancia, de lo POLÍTICO.

Mucha gente nos dice: “si no vienen inversiones el Uruguay no tiene forma de tener trabajo”

De la forma, que está ORGANIZADA, nuestra Sociedad, es así. Es que acaso ¿habría  otra posible ORGANIZACIÓN  de Nuestra Sociedad?

Si hay otras. Más adelante, las esbozaremos. 

Ahora, veamos lo que surge a partir DE ESTA REALIDAD.                     

 Por ejemplo. Nosotros, en nuestro DPTO.,  TENEMOS INVERSIONES EN OLIVOS. Esas inversiones, es evidente generan una dependencia, de una Patronal (clan  BULGHERONI) que impone  abusos  en el trato. Despide personal, sin ninguna justificación. ¿Por qué? Son parte DE UNA OLIGARQUÍA DE PODEROSOS, a nivel mundial, que te manda la siguiente “señal”: nosotros hacemos lo que queremos”.

Podríamos, “distraernos” comentando,  el origen de parte de los dineros,  usados allí. No es lo que nos interesa señalar. Estamos, tratando de explicar de qué forma podríamos prescindir de tales inversiones.

Precisaríamos para ello, de tres cosas,  mínimamente:

1) Otros políticos, 2) la PLANIFICACIÓN DEL COMERCIO EXTERIOR  y 3) LA EXISTENCIA DEL AHORRO y DE NUESTRO DINERO EN MANOS DE UN BANCO ESTATAL

  Un banco estatal, gobernado con otras intenciones. No el actual.

Si tuviéramos, y eligiéramos,  políticos que gobernaran para los intereses de todos y no que estuvieran al SERVICIO de unos pocos.

Por ejemplo, en ese mundo  “imaginario” (pero realizable) los políticos buscarían que países quieren comprar aceite de oliva. (Lo mismo, para otros rubros).

Establecerían las cantidades que les interesan,  se fijaría el precio que les sirve a ambas COMUNIDADES, se acordaría UN PLAN. Acá, aparece una palabra clave: PLANIFICACIÓN. (No solo en lo referente al comercio exterior, sino para el conjunto de la economía).

Es decir, se establece un intercambio comercial que durará  tantos años. De otra forma, sería imposible ponerse a plantar OLIVOS, para vender al EXTERIOR.

Es totalmente viable, plantar olivos con el objetivo que nuestra población consuma aceite de oliva, orgánico y sano.                                                                                                           

¿Por qué no se ha hecho?  Quienes elegimos y nos gobiernan,  no les interesa nuestro bienestar. Simplemente, se ponen al servicio de toda una trenza organizada del gran capital. Tanto de sus ramificaciones locales o externas. Así estamos.

De allí, la DEPENDENCIA que tenemos y es, la que percibimos y que nos lleva a pensar, “QUE NO HAY OTRA”

NO SOLO NO TENEMOS  la Sociedad que nos merecemos, sino que IDEOLÓGICAMENTE, reclamamos  la que le sirve a otros.

Vienen las PASTERAS. Estamos “desesperados” para que lleguen. ¿Qué nos dejan?    Contaminación y pérdida de AGUA.

Para vender troncos, que solo sirven para las PASTERAS.  Ni siquiera,  exigimos, ARBOLES  para un uso maderil.  E importamos maderas,  negándonos trabajo y SOBERANÍA. 

 ¿Qué decimos?” Por qué no se produce el papel aquí”.  ¿Porque no sabemos? que acá se produce en demasía, el papel que los uruguayos consumimos y precisamos. 

Es parte del dominio ideológico, que se ejerce sobre la población.

Le niegan informaciones básicas. ¿Con que objetivo? HACERLE CREER QUE NO TENEMOS INDUSTRIA. Afirmar la idea, que  precisamos  llegue de AFUERA, la Inversión extranjera.  Nuestro País, no está en condiciones de industrializarse y por ello, DEPENDE  de inversiones externas.  Así hemos vivido y vivimos.

Un hecho tan sencillo y comprobable como la existencia de fábricas nacionales. ES DECIR TENEMOS PASTERAS Y PAPEL.  Que a partir de plantaciones de eucaliptus, unas decenas de miles de hectáreas, tenemos pasteras (FANAPEL, en Colonia).  Que usa el proceso menos contaminante; un agua oxigenada, no USA CLORO (gran contaminante). Fabricamos, papel higiénico (IPUSA),  tenemos cartón (PAMER, en Mercedes, Soriano).  En CICSSA, Paso Carrasco, entre otras producciones,  bobinas de papel para diarios. Todo esto ha existido por décadas, ante nuestros ojos y ha sido una realidad.  ¿Sin embargo?

SE HAN ENCARGADO DE NEGARLO. El papel de los grandes medios de manipulación de la opinión pública.

Este hecho, después JUSTIFICA, que reclamemos  la inversión extranjera.

Preferimos, una nota corta, le vamos a ir dando final.

Dos constataciones: 1) la no protección de nuestro mercado interno y otras jodas y acomodos, han ido deteriorando la producción y el empleo, en algunas de estas INDUSTRIAS. Los dueños, del diario EL PAÍS, por ejemplo, importan de forma casi monopólica  las bobinas de papel diario, que después venden en el mercado interno. Perjudicando, el empleo local y haciendo grandes ganancias, de importar trabajo ajeno.

Bueno, sabrán a que sector político, defiende este diario.

2) en todo este ejemplo, quienes ven la necesidad de la inversión extranjera, aun la seguirán DEFENDIENDO. ¿Por qué? Entre otras cuestiones, estarán pensando que falta empleo. Y tienen razón. Esto tiene que ver que no solo debemos PROTEGER Y DEFENDER,  el mercado interno y el empleo local.  Sino que además, tenemos que empezar a pensar en otras formas organizativas, para nuestra SOCIEDAD

Vamos a empezar esta parte, con una pregunta,  ¿a qué animalito puede ocurrírsele que si tiene todo lo necesario ( igual” quisiera “trabajar,) en lugar de disfrutar lo que tiene?

Cualquier “animalito”, si tiene lo necesario para vivir.   ¿Qué hace? Se dedica a disfrutar. A lo sumo, puede por precaución (lluvias,  tormentas, etc.) poner a recaudo los alimentos.          

Después a divertirse. En todas sus variantes.   Esparcimiento, recreación, vacaciones (dos veces por año), comer “afuera”, tantas cosas más que nos faltan y serian viables.

Sin embargo, el ser humano bajo el actual sistema socioeconómico que se ha dado, EL CAPITALISMO,  aun estando lo necesario (poca cosa más lo resolvería) vive ENLOQUECIDO  por tener trabajo.  ¿A QUE SE DEBE?

El,  como persona, como parte integrante de la SOCIEDAD, no dispone de lo producido. Ni siquiera, dispone que producir, cómo, no generando desempleo y para quiénes. Entre tantas cosas a DECIDIR.

SON OTROS. Los dueños, de los instrumentos de producción QUIENES DISPONEN. Por lo tanto, se  ve obligado, a tener trabajo. De no tenerlo, no disfrutaría, de todo lo que ya está ahí. LO MARGINAN.  Pierde, la oportunidad de tener ingresos y con ello, comprar lo ya hecho. De ahí, su DESESPERACIÓN.

No solo ello, gran parte del TRABAJO, no se dirige a resolver sus necesidades. TODO LO CONTRARIO, se dispone producir para otros, extraños a  su Sociedad, porque a  los QUE MANDAN, les da ganancia extra.

Por lo tanto, lo que está planteado es cambiar esta REALIDAD por OTRA. Para ello, debemos ORGANIZARNOS.  Sin ello, nada cambiaremos. 

Queda esbozada, en qué  consiste, esa NUEVA SOCIEDAD PLANIFICADA.

Con el objetivo, de satisfacer, las necesidades de todos. Resuelto, entre todos, DEMOCRÁTICAMENTE. Esa PLANIFICACIÓN, no excluye la presencia de agentes emprendedores, ni la iniciativa privada y particular, de cualquier ciudadano. Es más fácil, que “querer controlar”.  Esto daría, para un desarrollo mayor. De todas formas, queda  enunciada una idea básica, para evaluar. Para pensar.

Lo fundamental es, lo PLANIFICADO, ESE PLAN, concebido democráticamente, Y REALIZADO,  a partir  de una enorme organización, ciudadana y popular.              

MUY DISTINTO,  al dominio de unos pocos PODEROSOS que nos mandan y DISPONEN, HOY.

Sería una Sociedad Socialista, la que decidiríamos, entre todos. ¿Qué Socialismo, democrático, que instituciones, como participar, etc., etc.

Sin duda, no precisamos de “la inversión extranjera”.  Por ejemplo, en las PASTERAS, estas no invirtieron nada. El URUGUAY, SOLICITO UN PRÉSTAMO (es decir, nos endeudamos) y con ese dinero, “se hizo la inversión”.  Entre tantas cosas, esto explica en parte, porque crece tanto, “nuestra” deuda  externa.

Lo dicho, al principio, no precisamos inversión extranjera.  PRECISAMOS:

1) otros políticos, 2) la planificación del comercio exterior  y  3) una BANCA  ESTATAL, distinta. 

Estas 3 cosas, tendrán un desarrollo en otros AVANZA.                                                  

Hoy, esbozamos, algunos conceptos, enfrentamos  una parte de tantas mentiras, les remarcamos que hay desarrollo industrial. Que podría haber muchísimo más.  Que todo esto solo tiene SALIDAS, a partir de conformar un enorme PODER POPULAR, QUE HAGA VIABLE  OTRA REALIDAD.

QUE SEPAMOS, que esta realidad que nos obligan a vivir, no es ineludible.

Pero sola  no cae. La invitación a acercarse, queda hecha. La arena es un puñadito, pero ¡hay montañas de arena!!

AVANZA

Grupo Andresito Artigas de Rocha en la UP

Julio De La Llana - postaporteñ@ 1644 - 2016-08-02 21:57:20
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EL CHAVISMO: Un Proyecto Político Reaccionario

Se está ante un proyecto que carece tanto de una opción programática

como de una orientación teórica de avanzada

 

Por Oscar Battaglini -

May 30, 2016 La Razón

envió  (PRV-Ruptura-Tercer Camino)

Para confirmar esa apreciación no hay sino que observar el uso que la burocracia chavista ha hecho del poder, y los resultados de su gestión gubernamental.

En ambas actuaciones no se percibe ni se registra un sólo hecho o un sólo rasgo que pueda considerarse como una realización efectiva y realmente transformadora, en sentido progresista, de la realidad venezolana actual. De ese modo se evidencia la impostura chavista al pretender calificar su paso por el poder como una acción política equiparable a una revolución socialista.

La verdad es que se está ante un proyecto que carece tanto de una opción programática como de una orientación teórica de avanzada, crítica, moderna, actualizada, que le sirvan de base para la prefiguración de la sociedad superior que toda revolución autentica (por principio) se propone construir.

En este terreno, el chavismo no aparece vinculado a ninguna corriente del pensamiento político socialista-marxista deslastrados (depurados) de los mecanismos, de los dogmatismos y demás aberraciones que les impusiera el stalinismo. De ahí que su actividad en el ejercicio del poder haya estado regida básicamente por el voluntarismo espontaneista con el que opera el autócrata que manda desde Miraflores; por una especie de religiosidad católica burda, anacrónica y elemental, y por un esoterismo de procedencia cubana y de otras latitudes.

Es evidente que de esos elementos ideológicos no puede sino surgir una sociedad colmada de precariedades y penetrada por una profunda crisis en la que tenemos que seguir viviendo los venezolanos en este tiempo de la determinación chavista. Una sociedad montada sobre la misma maquinaria estatal-burocrática, corrupta, antidemocrática, represiva, etcétera, que en Venezuela ha regido desde los tiempos de Gómez. De hecho, ese Estado permanece tan vivo en sus viejas estructuras que no constituye una exageración afirmar que transcurre sin discontinuidad bajo el mandato chavista.

Ese sólo hecho confirma que el chavismo, con Chávez y sin Chávez, nunca ha estado interesado en promover la superación del orden social tradicional existente, el cual, en gran medida, ha permanecido oculto o disimulado detrás de la modernización artificial, postiza que aquí se ha hecho y funcionado con renta petrolera. Esto explica en parte la razón por la cual el chavismo gubernamental no ha puesto en ejercicio un plan general nacional, con miras a la formación de ese orden.

En tal sentido a lo más que se ha llegado es a la formulación de algunos planes parciales (Plan de Desarrollo Económico y social de la nación 2007-2013, el Plan Eje Apure – Orinoco, el Plan de la Patria) elaborados burocráticamente y que, como era de esperarse, no han tenido ningún resultado práctico efectivo a favor del país y del colectivo social venezolano.

Contrariamente lo que se ha presenciado con el chavismo en el poder, es una gestión política en la que los problemas generados por la incuria de los gobiernos anteriores, no sólo no se han resuelto sino que se han hipertrofiado y dado paso al surgimiento de otros que al combinarse con los existentes, producen el cuadro catastrófico que actualmente presenta el país, acompañado lógicamente, del correspondiente malestar en aumento constante que de él se deriva.

Veamos de manera sucinta algunos aspectos concretos donde se muestra con toda claridad el carácter reaccionario del proyecto chavista.

 

1.- El militarismo

Chávez y el chavismo constituyen la última y más acabada representación del militarismo en nuestro país. Su irrupción en la vida política nacional, estuvo igualmente determinada por la concepción mesiánica de que el elemento militar debe intervenir directamente en el control del poder político de la sociedad venezolana. Eso es lo que por término medio ha venido ocurriendo en los 17 años que el chavismo tiene en el ejercicio del poder. “Claramente los militares están controlando la economía, la inteligencia y las armas. Están en un 25% de los ministerios. Los hombres con más poder del país tienen uniforme militar. Hay una toma del poder por parte de los militares” (Rocío San Miguel, directora de la ONG Control Ciudadano).

Es de hacer notar además que dicha situación se ha ido acentuando una vez que Chávez crea la fuerza armada chavista y comienza a gobernar en su nombre. De ese modo se confirma que esa estructura militar ha pasado a operar de hecho el poder político efectivo en la sociedad venezolana. Esto, dicho de otra manera, significa que el verdadero poder político en Venezuela no es el que todavía aparece como la representación formal del mismo, sino el que emana de la Comandancia General del Ejército y pasa por el alto mando y el ministerio de la Defensa.

 

2.- La democracia

 

El chavismo con Chávez y sin Chávez, tiene 17 años afirmando que en Venezuela rige un democracia participativa y protagónica, pero cuando se cotejan las formulaciones que en materia burocrática se hacen en la Constitución vigente con el uso autoritario y autocrático que el chavismo ha hecho del poder, se evidencia la incongruencia y la enorme contradicción existente entre una cosa y la otra. La falta de autonomía que hoy exhiben los poderes públicos, la conversión de la mayoría de ellos en un apéndice servil del poder ejecutivo, la violación sistemática del derecho de expresión, el control totalitario de los medios de información, la violación a los derechos de los trabajadores, etcétera, son una muestra representativa del tipo de “democracia” que existe en Venezuela.

 

3.- La estatización autoritaria de la economía

 

Movido por el mecanismo de raíz stalinista de que la simple estatización de la economía conduce o es sinónimo de socialismo, el chavismo gubernamental puso en práctica una serie de medidas intervencionistas (expropiaciones, controles de precios al consumidor, control cambiario, etcétera) que han generado una caída general de las actividades productivas del país, y han provocado una de las peores crisis económicas de las que se tenga noticias en nuestro país. La inflación y la escasez de productos, alimentos y medicinas, las cuales son sus manifestaciones de mayor gravedad, no sólo han creado una situación de tensión y descomposición en el seno de la población aunado a un fuerte estado de explosividad con consecuencias impredecibles.

Las expectativas que existen en el interior de la sociedad venezolana es que esa situación comience a cambiar en el corto plazo, cuestión a la que se opone imprudentemente el régimen chavista, al tratar de sabotear por todos los medios la realización del referendo revocatorio, demandado por la inmensa mayoría de los venezolanos. No hay duda de que alrededor de este planteamiento habrá de centrarse la atención política nacional interesada en que el conflicto político planteado se procese constitucionalmente y en paz.

ruptura3camino - postaporteñ@ 1644 - 2016-08-02 21:46:02
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EL DEBATE SOBRE CUBA

Samuel Farber

HAVANA TIMES 1/08/16

Los intelectuales estadounidenses o han defendido acríticamente y sin reservas el comunismo cubano o se han vuelto parte de la propaganda de Washington.

Para una gran parte de ellos, el asunto clave a principios de 1960 fue cómo responder a la Revolución Cubana. Liberales de la Guerra Fría como Arthur Schlesinger  Jr. se avocaron a defender la política agresiva contra el gobierno cubano, adoptada por la recién inaugurada administración de John Kennedy.

Los intelectuales de izquierda se abalanzaron contra esa política, criticándola duramente y sin reparos. El más conocido de ellos, el sociólogo radical C. Wright Mills, proclamó que, a diferencia del capitalismo avanzado y del comunismo soviético, la Revolución Cubana era la que realmente hablaba a nombre del Tercer Mundo.

Rafael Rojas cubre el acalorado debate de esa época en su último libro Fighting Over Fidel: The New York Intellectuals and the Cuban Revolution (Los debates sobre Fidel: los intelectuales de Nueva York y la Revolución Cubana.)

Rojas es un autor eminentemente calificado para esa tarea. Es un intelectual cubano que por muchos años ha vivido y trabajado en  la Ciudad de México. Tiene raíces muy profundas en el establishment cultural de su país: su hermano es el viceministro de cultura en Cuba y su padre fue, por mucho tiempo, el rector de la Universidad de La Habana.

A diferencia de mucha gente que escribe sobre la Isla, Rojas guarda una franca distancia de la Guerra Fría.  Así, por ejemplo, describe respetuosa, y hasta positivamente del análisis favorable que Paul Sweeney y Leo Huberman hicieron de la Revolución Cubana en un artículo que apareció en Monthly Review en 1960. Asimismo, defiende a C. Wright Mills  y a Jean Paul Sartre de las acusaciones de Schlesinger de que ambos habían apoyado el autoritarismo naciente en Cuba.

Incluso defiende a algunos de los cubanos que apoyaron la invasión de Playa Girón en 1961: responde a la caracterización que C. Wright Mills hizo de ellos como “soldados de la CIA”,  señalando que los miembros de las élites domésticas derrotadas por la Revolución tuvieron, junto con otras personas, sus propias razones, lógicas y coherentes para actuar contra el gobierno de Castro.

Cabe aclarar que las caracterizaciones de Mills y de Rojas no son mutuamente exclusivas: es posible argumentar que estos cubanos se basaron en su libre albedrío para servir como soldados de la CIA y que así apoyaron y participaron en una aventura imperialista claramente controlada por ese órgano de inteligencia.

Pero en su extenso estudio, Rojas sacrifica cierto grado de profundidad, y a pesar de la seriedad de su investigación comete una serie de errores importantes quizás atribuibles a su falta de familiaridad con la izquierda estadounidense.

Así, por ejemplo, vincula a Robert Williams, a H. Rap Brown y a Stokely Carmichael con las Panteras Negras, ya que ninguno de ellos estuvo asociado o quizás lo estuvo, pero muy brevemente, con dicha organización. Incluye a Irving Howe, Lionel Trilling y a los miembros del Partisan Review, y más tarde a los de Dissent, en lo que él llama la izquierda liberal “caracterizada por su firme adherencia al trotskismo y al socialismo democrático,” lo que viene a ser un verdadero revoltijo conceptual en el que confunde el origen político de algunas de estas personalidades con una corriente política que tuvo que ver poco o nada con el trotskismo.

Igualmente, mal usa el término “New York intelectuals.” Aparte de que el autor incluye varios intelectuales que no vivieron en Nueva York, ese es un término que históricamente denota a un grupo específico de intelectuales de izquierda, muchos de ellos de ascendencia judía, que funcionó como una comunidad intelectual forjada en torno a una serie de debates. Ese no es el caso de los intelectuales sobre los que Rojas escribe. También comete errores leves, tales como rebautizar a Theodore Draper como Thomas Draper.

Muchas revoluciones

Uno de los argumentos centrales de Rojas es que esos debates, aunque claramente influenciados por la Guerra Fría, no pueden reducirse a una versión simplista en torno a la dicotomía Este-Oeste. Los miembros de la izquierda independiente estadounidense, afirma, tenían diferentes posiciones sobre la Revolución en Cuba.

Lo que para Waldo Frank había sido una revolución humanista, para C. Wright Mills fue una revolución marxista, y para Carleton Beals populista. Los debates de los socialismos pro-soviético, maoísta y guevarista  en el Village Voice y en el Monthly Review representaron diferentes interpretaciones del socialismo cubano que aducían diferentes razones por las cuales apoyar la Revolución.

Es más, escribe Rojas, la diversidad de puntos de vista entre estos intelectuales de izquierda que apoyaban la Revolución reflejó no solo la heterogeneidad del pensamiento que reinaba entre ellos, sino también la naturaleza cambiante y, a veces, experimental, del socialismo cubano en su primera década. Las interpretaciones de la Revolución Cubana que se ventilaron en  Nueva York fueron múltiples, porque fueron múltiples las revoluciones cubanas que estaban sucediendo en la Isla.

Fue solo cuando el debate ideológico y la vida intelectual en la Isla empezaron a caer bajo el control y centralización del Estado—en un proceso que comenzó en 1961 y culminó a principios de los 70, cuando Cuba adoptó el modelo soviético en su totalidad—que, según Rojas, la mayoría de los izquierdistas neoyorquinos se sintieron renuentes a respaldar esa nueva ruta y “dejaron de estar dispuestos a apoyar la de-colonización de Cuba una vez que esta implicó la naturalización del dogma marxista-leninista.”

Anatomía de una revolución

El estudio de Rojas sobre la intelectualidad de la izquierda estadounidense y su apoyo a la Revolución Cubana invita a revisar un período seminal en el desarrollo de la izquierda de su país. Y al revisar ese período, uno se da cuenta que él no menciona el hecho de que la atracción que estos intelectuales sintieron por la Revolución empezó a disminuir con el escalamiento de la intervención militar del gobierno de los EE.UU. en Vietnam en 1965, y con la Revolución Cultural en China, encabezada por Mao Zedong en 1966.

Fue en este período que la atención de la izquierda estadounidense se desplazó de Cuba a Vietnam y a China. Fue por eso que algunos de los intelectuales sobre los que él escribe—particularmente Susan Sontag, Norman Mailer y Allen Ginsberg—se empezaron a concentrar, preocupados, en los horrores de la intervención estadounidense en Vietnam. Muchas otras figuras políticas de izquierda tomaron partido por el liderazgo chino, como Eldridge Cleaver y Robert Williams, quien se mudó de Cuba a China después de haber criticado el racismo que experimentó en la Isla.

Es muy revelador que Paul Sweezy, después de haber apoyado a los líderes cubanos en el libro que escribió con Leo Huberman en 1960, Anatomía de una Revolución, criticó—claramente influenciado por su interpretación favorable de los eventos en China—el curso que la Revolución Cubana había tomado en su Socialism in Cuba (El socialismo en Cuba) escrito en 1969. (Libro que a diferencia del que escribió en 1960, nunca fue traducido ni publicado en la Isla.)

Por ese entonces también ya habían muerto C. Wright Mills, en 1962, y Waldo Frank, en 1967, ambos figuras centrales al argumento de Rojas,  quienes de hecho ya no presenciaron la evolución del gobierno cubano hacia el comunismo.

Rojas también ignora al importante segmento de la izquierda americana que continuó apoyando al gobierno cubano. Pasa por alto el cambio en la textura política que ocurrió en la izquierda estadounidense en los 60 como resultado del colapso del Partido Comunista USA. El colapso de esa parte de la “vieja izquierda” había sido acelerado por dos eventos que ocurrieron en 1956: el Vigésimo Congreso del Partido Comunista Soviético, en el que las revelaciones de Jruschov sobre los crímenes cometidos por Stalin sacudieron el movimiento internacional comunista, y la represión soviética de la Revolución Húngara que ocurrió poco después ese mismo año.

Aunque pequeño en comparación con el resto del mundo, el Partido Comunista Estadounidense llegó a ser el grupo político de izquierda más numeroso de los Estados Unidos. Para la mayoría de aquellos que, asqueados por las atrocidades del sistema soviético, abandonaron el PCUSA en masa, el fracaso de la URSS había sido el resultado de una burocracia rígida, autoritaria y pesada que había abusado y manchado  los ideales del socialismo. Obsesionados con los síntomas, omitieron analizar las estructuras e instituciones que los habían causado.

Y a ellos y a sus “red diaper babies” (literalmente bebés de pañal rojo, un término que se usa para los hijos de los que fueron miembros o simpatizadores del Partido Comunista de los EE.UU.)–miles de los cuales participaron y encabezaron los movimientos estudiantiles, y las luchas por los derechos civiles y contra la guerra de los 60 y 70—los encandiló el diferente estilo político de los líderes revolucionarios cubanos. La Revolución Cubana no había sido encabezada por el Partido Comunista tradicional y estaba impregnada de un espíritu fresco y romántico totalmente diferente del que reinaba en las adustas capitales de la Europa del Este.

Para los desilusionados ex-comunistas, el carismático Fidel Castro y sus barbudos eran el antídoto ideal a la burocracia sombría y gris.  Entusiasmados con las revoluciones de los 60 no se dieron cuenta que el régimen cubano había copiado las estructuras e instituciones del modelo soviético mucho antes de 1970.

Salvo por una relativa minoría de socialdemócratas, la mayoría de los anarquistas y algunos trotskistas, este fue el ambiente que predominó en la izquierda de los EE.UU. Pero en los 1970 esto cambió y la Revolución perdió mucho de su brillo. Tal y como Rojas lo relata, los intelectuales de izquierda, entre otros, se sintieron alienados por la creciente rigidez política y cultural del socialismo cubano en vías hacia el modelo soviético.

Y así fue que cuando el poeta Heberto Padilla—cuya colección de poemas Fuera de Juego había sido denunciada por las autoridades cubanas en 1968—fue encarcelado en  La Habana en 1971, muchos de esos intelectuales, incluyendo a Susan Sontag, se unieron a figuras importantes como Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, y a los latinoamericanos Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa para criticar al gobierno cubano.

Pero en contraste con lo que Rojas sugiere, eso no significa que la mayoría de los intelectuales de izquierda retractaron totalmente su apoyo a la Revolución. Adoptaron una posición menos pública, a veces crítica y a veces a favor, concediéndole  al gobierno cubano el beneficio de la duda. Su apoyo fue limitado, pero real.

La izquierda estadounidense y su política sobre Cuba

El apoyo que los intelectuales y activistas de izquierda le brindaron al gobierno cubano fue propiciado por una ideología que combinaba ciertos hechos con una serie de presunciones, muchas de ellas erróneas, que luego fueron sistematizadas en un esquema indiferente, si no totalmente opuesto, a la democracia.

Salvo por la frecuente escasez de productos agrícolas, de bienes de consumo y de una crisis permanente en la vivienda, el liderazgo cubano logró garantizar hasta el colapso de la Unión Soviética a fines de los 80 y principios de los 90 un estándar de vida austero pero tolerable junto con logros importantes en las áreas de Educación y servicios médicos.

También es cierto que bajo el gobierno de Castro, la República de Cuba fue mucho más soberana de lo que había sido. Pero esos logros fueron posibles y, al mismo tiempo, limitados por la dependencia (que incluyó cuantiosos subsidios) de la economía cubana de la Unión Soviética y por su papel como socio minoritario en la política exterior de ese imperio.

Enfocados exclusivamente en esos logros, y no obstante el marcado descenso económico de los 1990, un gran número de los intelectuales de la izquierda estadounidense continúan apoyando al gobierno de Cuba. Esos logros les han permitido ignorar—o por lo menos minimizar—el carácter totalmente antidemocrático del Estado unipartidista de Cuba, su aparato represivo, y su control absoluto de los medios de comunicación, de los sindicatos y de las así llamadas organizaciones de masas.

También han ignorado otra serie de problemas candentes en la Isla. Los primeros años de la Revolución vieron una serie de avances significativos con respecto a los negros cubanos cuando el gobierno abolió la segregación y les abrió la puerta a la educación y a la movilidad social. Pero si bien se ganaron importantes batallas en el campo de la justicia racial, persistieron otras formas de racismo.

Ese problema lo agravó el gobierno cuando a principios de los 60 declaró que el racismo había dejado de ser un problema en la Isla. Luego procedió a imponer un largo silencio sobre el asunto—una política que recién retractó solo en parte—al mismo tiempo que le prohibió a los negros cubanos, como a todos los otros grupos oprimidos, formar sus propias organizaciones independientes para luchar por sus derechos.

Figuras africano-americanas de izquierda como Cornel West, Kathleen Cleaver, el Reverendo Jeremiah A. Wright, y la difunta Ruby Dee Davis han criticado esa situación en la Isla, empeorada por la creciente discriminación racial que el turismo ha generado y otros cambios económicos recientes. Pero otras figuras como Alice Walker, Danny Glover, y Harry Belafonte continúan brindando su apoyo incondicional y acrítico al gobierno cubano.

El silencio que la mayoría de la izquierda estadounidense ha guardado con respecto a esos problemas deriva, en gran parte, de un modo de pensar que amalgama la importancia de oponerse al imperialismo y a la intervención estadounidense, con la muy diferente noción que hay que apoyar a todos los líderes y regímenes políticos opuestos al imperialismo. Otra noción asociada a las dos previas, es que cualquier crítica de esos sistemas, por  revolucionaria que sea, distrae la atención de los abusos del imperio y disminuye la oposición a este, como si fuera necesario ignorar la realidad para defender el principio de la autodeterminación nacional.

Algunos de los partidarios más sofisticados del gobierno cubano también han argumentado que el subdesarrollo económico que prevalece en Cuba obstaculiza, y hasta imposibilita, la sobrevivencia de una democracia política y económica: la pobreza y la escasez, afirman ellos, no propician la democracia.

Esto puede o no ser cierto, pero la cuestión es si un estado de partido único puede propiciar el desarrollo de los derechos democráticos de sus ciudadanos y un modo de vida que abra las puertas a una democracia socialista.

Y nada de lo que ha sucedido en Cuba ni en ninguna parte de lo que fue el mundo comunista, apoya la noción que el estado unipartidista jamás haya propiciado la democratización de esas sociedades.

Responsabilidad política

Al implicar que la izquierda intelectual estadounidense dejó de apoyar al estado Cubano en 1970, Rojas—un reconocido intelectual crítico del gobierno cubano—escapa la responsabilidad de dirigirse a los intelectuales en los EE.UU. que continúan respaldando al régimen cubano actual.

Aunque es posible que eso no haya sido parte de su agenda, su cuestionable sugerencia que la izquierda no comunista rechazó el giro del gobierno cubano hacia el modelo soviético le impidió enfrentarse al importante problema de cómo una izquierda independiente puede desarrollar su propia visión sobre Cuba sin reforzar la propaganda de Washington.

Tanto entonces como hoy es posible criticar y oponerse al sistema social y político que se estableció en Cuba y, al mismo tiempo, reiterar la oposición a la intervención estadounidense en cualquiera de sus formas,  ya sea  invasión militar, terrorismo auspiciado o bloqueo económico.

Esa opción asume un método político que los intelectuales de izquierda en este país se han negado a adoptar. Mientras tanto, su método de sumar y restar lo que para ellos son los logros y pérdidas del gobierno cubano ha ofuscado una pérdida que no puede ser compensada por ningún logro: la pérdida, para los trabajadores y los miembros de otros grupos oprimidos, de su autonomía y de su habilidad de organizarse independientemente para defender sus intereses, y de las libertades individuales y políticas que permiten que esas organizaciones sean viables.

Samuel Farber nació y se crió en Cuba y ha escrito extensivamente sobre ese país. Su libro más reciente, The Politics of Che Guevara: Theory and Practice (La política de Che Guevara; su teoría y su práctica), acaba de ser publicado por Haymarket Books.

Traducido por Selma Marks.

fuente Correspondencia de Prensa - Ernesto Herrera

- postaporteñ@ 1644 - 2016-08-02 20:45:34
postaporteñ@_______________________________

Nadie se revuelve en el suelo ni las culpas son meramente ajenas

Las discusiones sobre ciertas cuestiones del pasado, no las resuelve un individuo, ni dos. Y, sin desbrozar el terreno de “lo que realmente pasó” no vamos a ningún lado.

Pero cuando se está en el empeño, no faltan los que salen a argumentar, que el tema es “dejar enseñanzas” para las generaciones futuras.

No estamos de acuerdo.

Cada generación “hace su propia melga” y la hacen a pesar de todos los “consejos”, posibles “enseñanzas” y, hasta “balances”, con los que algunos pretenden darle final al devenir histórico, fijar el canon, y agua para su propia acequia partidaria.

En ese sentido, no hay verdad “única”, ni tampoco estamos “en el fin de la Historia”.

Gracias a la generación de los sesenta-setenta y gracias al aporte de la Revolución Cubana, en sus inicios, el tema de una sociedad más allá del capitalismo, se puso por primera vez en el tapete en América Latina y salimos –felizmente!!!- de los libros y “las interpretaciones sobre lecturas” de hechos ajenos.

Hoy día, para las generaciones futuras, lo que sobran son experiencias propias, de los latinoamericanos y, a esas experiencias habrá que referirse. Se acabó Rusia y sus bolcheviques, China y “sus libritos rojos”, Vietnam y toda su epopeya heroica, que interpretados entre nosotros –y más de una vez unilateralmente- tanto daño nos hicieron!!!

Y con ello se acabaron los partidos políticos que “hicieron su curro” de ser los intérpretes de esos respectivos y honorables pasados: los PC de América Latina –que no orientaron ni una sola revolución victoriosa en América Latina- y una multitud de sectas que vamos a denominar “orientalistas”.

Todas aquellas luchas, “con las armas en la mano”, sin embargo, terminaron en fracasos. Para nosotros –y puede que estemos equivocados, pero el tiempo lo dirá- lo que se puso sobre el tapete fue “el hecho revolucionario”, de devoción a la causa de la revolución y también “el internacionalismo”.

Se rescató lo que con Gramsci y sus análisis –a falta de hechos revolucionarios en Europa- algunos pretendieron enseñarnos: los vericuetos de la “hegemonía” y los bemoles de “las sociedades complejas” olvidando (en el camino) verdades elementales que conocieron bien profundamente los “internacionalistas” de fines del siglo XIX y, todo a lo largo del siglo XX.

Hasta aquí con el compañero lector que firma Marcos.

Pero como ese mismo lector, toma el camino de contraponer “los sacrificios de los militantes” con “las transas” de los dirigentes, debemos también referirnos al problemita.

Las revoluciones –cuando se han presentado históricamente como un hecho- lo han sido a pesar de las vacilaciones de jefes.

Ni los delaciones de los que Lenin, en Rusia, llamó “esquiroles”, ni las equivocaciones y desatinos del ala pro-soviética en la Revolución China (Borodin y sus acólitos chinos y comunistas) pudieron frenar lo que no fue la victoria revolucionaria de los dirigentes que se impusieron (y pasaron a la Historia).

El hecho, no se debe solamente a la acción (o la línea) de dirigentes lúcidos sino a la maduración también de condiciones y situaciones en el ente colectivo de los explotados (su conciencia).

Miles o millones consideraban “que ahora, SI”( no queda otra) y esa amalgama se transformó en fuerza indestructible y no podía ser frenada por los esfuerzos de algunos que no querían la revolución (cualesquiera fueran sus motivaciones).

En ese sentido, la Tercera intervención de Ricardo (respetemos su identidad ficticia, que la eligió él), dice más de un parrafito interesante y contiene más de una observación pertinente.

Con esto damos por terminada nuestras observaciones con respecto a Marcos, y nos vamos a otra, que le sigue inmediatamente después, las del Mau-Mau.

Mau-Mau, saltó a la palestra recientemente, cuando decidió “visitar” a Héctor Amodio Pérez (HAP de ahora en adelante). Ese hecho simple, elemental, que es una decisión personal, en el marco de su libertad individual, mereció la repulsa de Zabalza “el mediático” y su círculo más cercano. Después vino el episodio con “el Cavallo” Bouvier, otro que (en ese tema) se subió al camión.

Mau-Mau, con toda la razón del mundo, denunció públicamente el hecho. Estuvo muy bien. Aquí hay que terminar con ciertos “silencios” que al final solo son para beneficio de algunos interesados, que además, se paran en el banquito de los “superiores” y, desde allí se ponen a dictar cátedra de conductas, actitudes morales y otras paparruchas por el  estilo. Mirá quién, Zabalza, con el prontuario (confeso, de silencios “que se llevará a la tumba”) que tiene, para salir a dar cátedras de conductas, actitudes y criterios!!!

Zabalza, y lo ha dicho él mismo, se permitió –hace años- ir a entrevistar al “Tino” allá en sus pagos de Rivera, pero esas libertades, que él se toma personalmente, después se las niega a los demás.  Hay que joderse!!!

Y con esto entramos en el meollo del problema al que queríamos referirnos.

El Mau se refiere “a la historia oficial que todos compramos”. Lo que dice es cierto, pero también, es solo una parte, de la verdad.

El “aparato” cuando se reestructuró después del 85, se reestructuró siguiendo la alternativa, la variable, más conservadora y burocrática: era más “aparato” y más burocrático que nunca.

Y tenían, además, la ventaja de que las largas prisiones, habían acostumbrado a la militancia a la subalternidad.

“Aquí se viene…a cumplir” decía el cartel del Penal de Libertad y,el verbo se había hecho carne, en la militancia.

Con eso –más la enorme confianza, la simpatía y el respeto que se tenía ante “los rehenes”- se les hizo “el campo, orégano”. Lo que nos pasó a nosotros puede resumirse, bastante fácilmente: fuimos objeto de un terrible abuso de confianza.

Y aunque hubo compañeros que desde el comienzo rechazaron “el nuevo curso”, como los diálogos con ellos, se hicieron en privado, fuera del conocimiento de la mayoría y, sin posibilidades de hacer conocer las discusiones, los encontronazos y las diferencias al seno de “la interna”, esos primeros pioneros se fueron solos.

Cuando su número fue bastante importante como para llamar la atención, más de uno que “había dejado correr” empezó a reflexionar sobre el curso de los acontecimientos y fue entonces que comenzó “el goteo”.

A eso hay que agregarle, el atraso político colectivo, incentivado por años de prisiones y obscurantismo deliberado, con la finalidad de anularnos como personas y liquidarnos física, moral y sicológicamente.

Por suerte, parecería –y repetimos lo de parecería- que poco a poco, estamos todos de vuelta de una parte de aquellos errores.

El daño, de cualquier manera, está hecho, y sus consecuencias, de futuro, son impredecibles. Impredecibles, por la secuela de desconfianza ante lo organizativo, que han dejado como saldo.

El Mau, es -hoy día- “pesimista”, personalmente, me anoto en un “optimismo, con dudas”.

Intentemos resumir entonces:

a) es cierto indudablemente que “las condiciones” no estaban maduras para la denominada “revolución”. Pero la frase en sí, formulada de esta manera, como dice Ricardo, no dice nada o, más bien, formulada así, favorece a las corrientes reformistas y socialdemócratas,(entre nosotros el denominado “progresismo”).

 b) El asunto no es de hombres que fallaron o no estuvieron a la altura de las circunstancias, fueran jefes o no. Trasciende esto para sumarse a lo que se denomina: la conciencia colectiva de la sociedad. Y cuando lo que impera es una conciencia de clase media,“el hace la tuya” que el capitalismo impulsa, aún entre los propios obreros y el corporativismo sindical vigente, la tarea es difícil. La clase en sí, no es la clase para sí, Ricardo, en su tercera intervención, con agudeza lo señala.

c) Esta misma situación se repiten en el resto de América Latina, entre las revoluciones armadas que fallaron, con las diferencias concretas, particulares de cada caso.

d) El “avance” está en el rescate de la idea de que “la revolución” implica una confrontación seria, indudablemente armada, con las fuerzas que se empeñan en mantener el orden capitalista: las nacionales y hasta las internacionales.

e) El denominado “socialismo” o la “sociedad más allá del capitalismo”, no es un acto, es un proceso, donde los avances deberán ser siempre, corroborados por la aceptación popular, la comprobación por los mismos explotados, que el nuevo régimen político les sirve y, que ellos en el mismo son el factor principal.

Y en el cual, la desaparición del Estado, es un proceso en el que ellos mismos participan dirigiendo cada vez más.

Nada más

c.e.r. - postaporteñ@ 1643 - 2016-07-31 12:44:13
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postalinas

Aclarando - decía un vasco - y le echaba agua a la leche

A ver si nos entendemos…

Andá a saber por qué, me gusta la verdad y la justicia. Tal vez sólo se trate de una motivación mezquina, vanidosa y egoísta de querer pertenecer a una élite ética y moral. Y tal vez también de pillado, siempre mido los riesgos y asumo las consecuencias de mis actos. Con los otros parezco manso y no ando pecheriando; conmigo soy bastante duro y no me hago trampas al solitario.

 Mi filosofía es + felina y canina que humana, porque copio mucho las políticas de vivir de gatos y perros. Me parece que les va mejor que al sapiens-sapiens, al faber, al ludens  y – ni que hablar – al “económicus”; que ya hace 10.000 años que está meando afuera de la escupidera y ni se da cuenta ni quiere reconocerlo.

De ésta humanidad que ha mostrado su incompetencia, sólo incorporo los teoremas demostrados y mi teología no pasa de la Naturaleza y el Teorema de Pitágoras y el flaco de Jerusalén también  no pasa de UN tupa primigenio. (De los buenos - claro - , no de los que terminan de Ministros de Defensa)

Mi disfraz auto/financiado de Ché Guevara terminó enchastrado porque me convertí en UN sucio compinche del Negro Amodio y parece – según expertos en traidores – en su “íntimo amigo”. Un record de realización,  por que de mis 77 años sólo estuve con él 20’ minutos

 Ahora la verdad y justicia del caso es otra cosa, como lo demostraron todos los enemigos que lo encanaron y que fueron a declarar como testigos; no de aquello que habían visto con sus ojos sino lo que  les habían dicho o habían escuchado decir.

 “A confesión de parte, relevo de pruebas”. El Negro le ahorró trabajo al Fiscal , porque él reconoce y explica los motivos de SU traición , pero rechaza la que le endilgan; así que casi no precisa defensores; que ni soy ni pretendo serlo.

 Nunca entendí muy bien esa exageración del asesinato político del crítico o disidente  ante el + insignificante desvío de la línea stalinista del oficialismo, del sacrosanto verticalismo democrático; y cómo el traspié herético extingue de UN plumazo, todos los méritos, hazañas, galardones y sacrificios anteriores.

Este supremo traidor oficial criollo fue UNO de los 5 fundadores del MLN, comandante de de la famosa Columna 15, organizó la fuga que está en el Récord Guinness, comandó la toma de Pando y un montón de otros boniatitos, que "no se detallan POR su gran extensión” como dicen en los remates.

Muy respetado, al igual que al actual Ministro de Defensa al que injustamente no se le reconocen sus méritos de traidor, a pesar que abarcan  + de una treintena de años y a todo UN pueblo.

 Ya sé que nadie entendió nada, pero no importa.

        MAU - MAU (1 flor y el oxidado 38 para el Bebe)

 

Al moderador y demás participantes de la P.P.:

La Paloma, 30 de julio.

Un gran saludo y mensaje de aliento a quienes intervienen y a quienes responden en términos adecuados.

Se ha comprobado que no es bueno excluir, sino auto-excluirse cuando se considere el caso.

Y nadie debería renunciar a participar, porque de esa manera no tendríamos oportunidad de analizar sus aportes.

El nivel ha mejorado notoriamente, y hasta mi gran amigo el Mau-Mau ya nos contabiliza como una pequeña minoría, pequeña pero digna de su mención.

También me encuentro oh! con un aporte de mi viejo compañero Marcos, coincidiendo con ese aprecio hacia Revista de América por el artículo que escribiera el ya desaparecido compañero Jorge, ( Guidobono ) sobre la resistencia al "golpe" del 73.

Hasta siempre y, como dice siembre Bittan: Salud y R.S.

J.C.L.

posta - postaporteñ@ 1643 - 2016-07-31 12:36:20
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Una broma para Tinelli

Panorama político nacional de los últimos siete días

Que la oposición política y los problemas de imagen del gobierno se circunscribieran  a los ataques de una Cristina Kirchner que canta loas al venezolano Hugo Chávez mientras  jueces argentinos le embargan bienes y procesan a sus funcionarios por delitos de corrupción y lavado de dinero,  constituiría el súmmum para la Casa Rosada. El kirchnerismo se desintegra y la expresidente se amarra al espectro de Chávez justo en el momento en que los venezolanos se hunden con la herencia del caudillo: inflación, escasez, arbitrariedad. Pan con pan.

Pero, si bien una cuerda importante de la comunicación oficial (y la paraoficial) se esfuerza en polarizar con el cristinismo y en describir su herencia y sus hazañas crematísticas, el verdadero problema del gobierno es el presente (explicar su propia gestión de los graves problemas recibidos) y el futuro inmediato (ofrecer una descripción sugestiva del camino a seguir que vaya más allá de las buenas intenciones).

Parte de ese intríngulis es afrontar el dilema del ajuste de la economía en la antesala de un año electoral y asegurarse una atmósfera de paz social y gobernabilidad mientras el propio oficialismo es reticente al escenario de un acuerdo político y social explícito. Todo ello en el marco de una sociedad golpeada por la inflación y ansiosa de gestos fuertes de la Justicia. No es tarea simple.

Señor Presidente

“Se acabó la joda” anunció el domingo 24 Mauricio Macri en conversación televisada con Jorge Lanata. Tres días después intercambiaba  bromas digitales con Marcelo Tinelli en Olivos, obviamente multiplicadas en las redes y amplificadas en  los medios tradicionales.

La comunicación oficial ha tenido que echar mano intensivamente a su principal recurso: la figura presidencial.  En la última semana Macri  atendió a columnistas, periodistas, conductores y animadores de alto rating para hablarles sobre todo (aunque no exclusivamente) de las tarifas de energía, de la necesidad de consumirla  moderada y racionalmente. Y, claro, de la herencia recibida. La Casa Rosada lee encuestas  y atiende con inquietud  el humor social, que, aunque no le ha cortado el crédito al titular del Ejecutivo, muestra preocupación por la inflación y los aumentos y les viene bajando la nota a los ministros.

Dos semanas atrás, en esta columna se señalaba la ausencia de “figuras fuertes en el gabinete, capaces de absorber con envergadura situaciones críticas” de modo de  preservar  al  Presidente.

Es probable que esa ausencia haya sido inspirada por  una concepción de la política de baja intensidad que ha venido imperando en el Pro. La consecuencia, en cualquier caso, es que, ante tormentas  fuertes, no hay pararrayos y es Macri en persona quien tiene que salir a la intemperie. No  debería sorprender, entonces, que muchas veces se lo observe  cansado. El país es grande, los problemas son muchos y el mayor peso del gobierno nacional recae sobre el Presidente: él tiene  que arbitrar entre ministros y funcionarios que no siempre coinciden en las propuestas y  él tiene que  salir a defender  las decisiones más controvertidas. Las redes sociales no son suficientes.

Por cierto, la centralidad presidencial es una marca genética del poder en la Argentina, en modo alguno  un invento de este gobierno, que  más bien asume el hecho con sorpresa y reticencia.  En la hoja de ruta que traía Cambiemos, la consigna ponía el eje en la frase “hay equipo”: una red de mediaciones técnicas y de gestión elaboraría insumos para que un pequeño comité  coordinado por el Jefe de Gabinete y conducido por el Presidente tomara decisiones.

Cambio de planes

En ese programa, se aspiraba a dotar a la figura presidencial de  rasgos cotidianos y familiares; discurso público esporádico aunque apariciones circunstanciales frecuentes, procurando el  tono coloquial,  alejado del  dramatismo y bien diferenciado  del estilo sobreactuado de su predecesora.

Pero la realidad condujo al Presidente a  hacerse cargo de más tarea que la imaginada.

 En parte, por fuerza (la sociedad  necesita la explicación de la autoridad acreditada por el voto; los jugadores económicos o sociales no quedan satisfechos negociando sólo con las partes de un equipo que no son las que tienen la decisión final: aspiran a conocer la palabra definitiva del árbitro). Pero también por  elección propia.

El caso del fútbol  pertenece a la última categoría. Macri quiso operar  personalmente no sólo  para enderezar  el rumbo de una actividad que interesa a multitudes, consume recursos públicos y está institucionalmente  hundida en una ciénaga, sino porque no ignora que el fútbol  constituye  una  formidable plataforma de lanzamiento a la política.

Lo sabe por experiencia propia: de presidente de Boca él llegó jefe de gobierno de la Capital primero y, finalmente, a la Casa Rosada.

Una broma para Tinelli

En encuentro con  Marcelo Tinelli esta semana tiene ese trasfondo. Tinelli había jugado para ser presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y Macri prefería que eso no ocurriera. No ocurrió.

También Hugo Moyano quería llegar al trono de la AFA y vio frustrado ese deseo, que no coincidía con los deseos de Macri.

Es comprensible que el Presidente observe con prevención  el ascenso a una posición de influencia de personas que ya acumulan mucho poder en sus esferas: el sindicalismo, en el caso de Moyano, los medios, en el de Tinelli. Cualquiera de ellos que sumara el poder sobre el fútbol podría adquirir grados de autonomía e influencia inquietantes  para un gobierno que todavía, si bien se precia de haber conseguido –para decirlo con una imagen del propio Macri- “frenar la caída  del avión”, aún lucha por hacerlo empinarse y volar. La inflación pesa mucho, el combustible de la inversión no llega, la producción sigue frenada.

Las gastadas de Tinelli en su programa a la larga o a la corta pueden generar el desgaste de sus víctimas. El Presidente puede obstruirle al animador su acceso al sillón de la AFA, pero Tinelli cuenta con la artillería de su rating y sus imitadores. Macri tuvo que refugiarse en el clinch: una invitación a Olivos, una hora de conversación sin testigos (“Hablamos de Todo”, tuiteó el animador) y un intercambio de máscaras virtuales para las redes.

¿Aquí no ha pasado nada? Se verá. Tinelli, en principio, hizo su aporte: el Macri que dibuja en su programa ahora habla mejor, tiene los pantalones puestos y difunde los mensajes oficiales. Evidentemente era indispensable la intervención presidencial.

Los problemas persistentes y los riesgos potenciales obligan, así, a Macri  no sólo a conducir la comunicación oficial, sino  a protagonizarla, a ocupar el centro de la escena (o del ring). A dar y recibir. O viceversa.

Esa joda  no se acabará rápidamente.

JORGE RAVENTOS - postaporteñ@ 1643 - 2016-07-31 12:28:47
postaporteñ@_______________________________

Exégesis oculta de las frases de Cristina en el homenaje solitario a Chávez

29/07 –

Una Cristina Elizabeth destartalada, sinuosa, actoralmente mala y algo amargada, a pesar de su esfuerzo, posó para la militancia deshilachada que le queda al kirchnerismo de rezago, tratando de levantarle la proa a otro barco hundido: el chavismo, un régimen tan autoritario, populista y ladrón como el que ella encabezó en argentina. Parecidos en sus concepción del poder, en lo procedimental y el final político, acá en nuestro país, fue aniquilado por el mismo voto que los puso allí; en Venezuela, hambreados, van por el mismo camino. Cristina habló, pero sus frases deben ser reinterpretadas para ponerlas en contexto. A eso nos vamos a referir aquí. (Por Rubén Lasagno)

Por 12 años a nivel nacional y más de 25 a nivel provincial, nos hemos acostumbrados que cuando el kirchnerismo dice “A”, es “B” y en general se deben interpretar sus palabras como una contradicción de la realidad, porque aún fuera del poder, ejercen el relato. Lo sucedido ayer, es la parodia del populismo en su máxima expresión, encabezado por la capitana a la que se le hunde el barco y representa como nadie, la reencarnación de otro populista, desaparecido a tiempo, pero cuyo daño fue tal y tan grande para el país venezolano, extendido en el colectivero que habla con el pajarito, que hoy les hace formar largas colas de 3 o 4 horas para comprar un kilo de azúcar.

Esta es la “revolución” bolivariana, que ayer la ex presidenta trató de reivindicar. Es por esto que vamos a reinterpretar las frases de un discurso que obviamente no escuchamos, pero como el masoquismo mediático acostumbra a tomar en cuenta, no nos queda otra cosa que agregarle la verdad, al relato K, una vez más desparramado entre los fieles que hacen culto a los bolsos, a los millones de dólares tirados sobre una cerca, a los miles de millones robados con la obra pública nunca terminada, los delincuentes que cuentan millones de euros en una cueva financiera o quienes los guardan obscenamente en cajas del Banco Galicia, como es el caso de Florencia Kirchner, alguien que no conoce el trabajo (como Máximo) y no sabe cómo explicar los dineros mal habidos de sus padres.

Vamos a tomar parte de las transcripciones efectuadas por infobae:

“La historia se construye con marchas y contramarchas”


Así fue su gobierno y en general el populismo que tanto Chávez como ella y su marido encarnaron en Latinoamérica. Sin rumbo, sin objetivos sociales; solo reglados por el único ánimo de enriquecerse a costa de sus respectivos Estados.

“Chávez nos ayudó en los momentos difíciles de la Argentina. Sin su ayuda, hubiera sido imposible salir”

Así es, les ayudó a los Kirchner a comenzar una etapa de negocios formidables con valijas incluidas (la de Antonini Wilson era un vuelto) y les ayudó a cerrar negocios corruptos con PDVSA, destruir la energía, sobrefacturar, producir ventas y compras simuladas, favorecer el narcotráfico y sostener su campaña política, después de la muerte de Néstor K. Ya lo creo que la ayudó en sus peores momentos.

“Éramos gobiernos profundamente democráticos y populares”

Se refería a Chávez y a ellos (Néstor y Cristina). La verdadera acepción de este enunciado es “gobierno autoritarios y populistas”.

“El mejor homenaje a Chávez es seguir su lucha”

Como la Armada de Brancaleone, estos retazos del populismo más berreta, se juntó para recordar a un gran ladrón de quien, la naturaleza sabia, liberó a su pueblo. Seguir “la lucha de Chávez” sería más o menos llevar a nuestro país a lo que es hoy Venezuela. ¿A Ud. le gusta el espejo? Vote nuevamente a estos “revolucionarios” y lo podrá lograr.

“Hubo algunos que se dieron cuenta de todo lo que habíamos avanzado. No son muchos, pero son muy poderosos”

Si, tiene razón Cristina. Los que se dieron cuenta todo lo que se enriquecieron ilegalmente son algunos jueces. Muchos de ellos, otrora amigos y cerradores de causas, hoy se dieron cuenta de lo que avanzaron en el enriquecimiento ilícito en funciones. Por ejemplo, de la ya controvertida fortuna de 6 millones con las que asumió la familia Kirchner en el 2003, terminó con más de 100 millones en el 2015, solo desempeñándose en la función pública.

Como su amiga que se codeaba con la Viutton mientras denostaba a la “oligarquía”, su par venezolano, usaba dos rolex y tenía un vestidor con 30 trajes Armani, mientras hablaba de “la burguesía” y decía ser de “izquierda”, al mismo tiempo que guardaba miles de millones de dólares en EEUU los cuales hoy gozan sus hijas, hasta que la justicia las alcance. Fue otro que “avanzó” mucho a costa de los venezolanos a través de su propia “revolución”.

“Me gusta el humor y no me molestó nunca que se rían de mí”

Obvio, nos dimos cuenta de eso. Como diría un amigo mío “¡Una jodona bárbara!” Que le pregunten a Lanata o a Sabat. Tinelli no tanto, porque fue parte de los negocios del kirchnerismo, por lo tanto las ridiculizaciones de CFK eran contadas o esporádicas, coincidentes con la caída de la pauta. Hoy, claro está, es un eje de humor central en sus programas; por supuesto, el kirchnerismo está lejos del poder y la billetera.

“Se nos dice que hay déficit fiscal y escasez energética. Pero es un rompecabezas para fabricar una crisis y actuar sobre las consecuencias. Nos dicen que nos abriguemos mucho

Interesante enunciado el de CFK. “se nos dice…”, expresa la ex mandataria, poniendo en duda de que el déficit fiscal y la crisis energética exista. Luego expone que estos datos son una excusa para fabricar una crisis que no es tal porque no saben actuar sobre las consecuencias. Ella, en realidad está queriendo decir: “Ven, le dejamos campo minado y no son capaces de desminarlo, por lo tanto, no saben hacer política”. Un principio genial y sobre todo, muy solidario con el pueblo argentino.

“Se anuncia escasez energética y se dejan de perforar pozos, se importa gas y se endeuda el país”

Claro, es que durante el kirchnerismo no se paraba de perforar pozos, no se importaba gas y mucho menos, se endeudaba el país. El mundo del revés. Una manera de abordar la realidad por el absurdo. En fin, mentir descaradamente.

“Nos faltó un diseño y una construcción institucional y constitucional que permitiera dar mayor certeza y seguridad a las conquistas”

Esta frase que ensayó como una suerte de autocrítica, significa que le faltó tiempo para robar más, porque no se pudieron afianzar campañas posteriores, a partir de la sorpresa que le dio un pueblo desagradecido que los sacó del poder cuando en realidad pensaban perpetuarse 4 años más con el corrupto de Scioli y luego volver… en fin, parte de la fiebre que le cortaron las urnas, en octubre del 2015.

“Estábamos tan ocupados en la tarea y en el trabajo que pensamos que las leyes eran suficientes…”

Ergo: estábamos tan ocupados en robar dineros públicos que entendieron que las leyes existentes no eran suficientes para alcanzarlos. Bien ahí, siguiendo la forma de gobierno que desarrollaron por más de una década, no hubo visión ni perspectiva y cayeron víctimas de sus propias “seguridades”.

“Vamos a seguir trabajando para seguir construyendo más ciudadanía y generar nuevas mayorías”

Tuvieron 12 años para construir “ciudadanía” y solo construyeron fortunas incalculables. Más de 60 funcionarios, incluyéndola a la ex presidenta y sus hijos, están siendo investigados por la Justicia en decenas de causas por lavado de dinero, narcotráfico y corrupción. Y debido a este leprosario en que se ha constituido el FPV, el Kirchnerismo, cristinismo o Frente Ciudadano, como quieran llamarlo al mismo perro con distinto collar, en vez de generar “nuevas mayorías” se han quedado en total orfandad, porque ni los suyos quieren quedar pegado con tanto descrédito.

“Tal vez llega el momento en que tenés que ponerte la boina”

En las cárceles se ha dejado de usar el gorrito a rayas, pero tal vez en algunas de mujeres, se use un cubrecabezas, no lo sé. Pero que llega el momento, sin duda. Es cuestión de tiempo y de los jueces.

“No vengo a hablar de política interna”

Ah, no claro. Lo anterior fue un análisis concienzudo de los problemas que tiene Europa ante el “brexit” de Inglaterra. La mentira en su máxima expresión, una vez más pisada como una larga cola de otra “pastorcita mentirosa”, émulo de su marido, a quien un cumpa de las mejores épocas de la década robada, lo bautizó cuando era “opositor” en Santa Cruz y dejó de serlo cuando pudo ser integrante de la banda y hacer negocios con el narcotráfico durante el kirchnerismo:

Ramón Granero. (Agencia OPI Santa Cruz)Organización Periodística Independiente

OPI - postaporteñ@ 1643 - 2016-07-31 12:22:59
postaporteñ@_______________________________

POR FAVOOORR ¡!!Queremos los Nombres de los periodistas militantes del sobre!

Algunos verdaderos referentes de la verdad y justicia ¿??? que linda jodita...(NdeR)

Uruguay / Cientos de periodistas trabajan para el oficialismo

Correo de los Viernes 634 29/7/16

Un informe del programa Rompkbezas de El Espectador (mas abajo va la nota) da cuenta que de los dos mil personas que trabajan como periodistas en Uruguay, por lo menos 925 lo hacen contratados por el Estado, esto es, los Poderes y las empresas públicas, los organismos descentralizados y las intendencias. El estudio afirma que las cifras pueden ser incompletas y sugiere que seguramente la proporción puede ser mayor.

Muchos de ellos, según se afirma, militan en la lista 711 del Vicepresidente Raúl Sendic, lo que en sí mismo no tiene porqué indicar una relación perversa, pero llama la atención. Textualmente dice la información dada por la radio: “Fuentes de Rompkbzas dijeron que les llama la atención cómo comunicadores vinculados a la lista 711 de Raúl Sendic son los responsables de la difusión de información de la mayoría de los ministerios y entes públicos aunque los jerarcas pertenezcan a otros sectores políticos.

También se afirma que hay notorios periodistas de radio y televisión que tienen a la vez un empleo público pero que no concurrirían a trabajar a los mismos.

La mitad de los periodistas que tienen contratos o vínculos con el Estado trabajan en dependencias dirigidas políticamente por el Frente Amplio. En el Poder Ejecutivo son 198, en las empresas públicas 101 y en la Intendencia de Montevideo 51, más los 58 que lo hacen en TV ciudad. Una especie de ejército al servicio de la causa partidaria, lo que puede provocar serios choques éticos con las normas de la Asociación de la Prensa del Uruguay, cuyo código de ética establece en el capítulo cuarto, bajo el título “Conflictos de interés”, que “Fortalece la credibilidad del periodista evitar el desempeño de cualquier actividad que afecte su independencia y el derecho de la ciudadanía a ser informado con honestidad”.

El documento señala a continuación que “es recomendable evitar el desempeño simultáneo de otras tareas remuneradas vinculadas a la comunicación, en dependencias de cualquier organismo público, empresa privada, grupo político u organización no gubernamental”.

Como se ve, hay mucho para aclarar...

 

Los Comunicadores del Estado

INFORME ROMPKBZAS 28/7/16 espectador.com

Este informe no es para dar nombres, ni para decir qué está bien y qué está mal, qué es justo y qué es injusto, si no para dar a conocer al menos, parte de la realidad laboral de aquellos que mediamos entre la información y los receptores de la misma.

Lo que conforma este trabajo son datos y hechos confirmados y algunas proyecciones con un criterio matemático "pesimista", considerando solo los números más bajos. Son importantes estas salvedades porque los que transmitimos información, no solemos ser buenos receptores.

De cada tres comunicadores uruguayos, uno trabaja para el Estado

TV Ciudad es el organismo público que más gente ocupa, seguido del IMPO, Presidencia, TNU (Canal 5), Antel, Primaria, OSE, el Ministerio de Ganadería y el Poder Legislativo.

El 50% de los periodistas tienen más de un empleo según datos de la Asociación de la Prensa del Uruguay. La mayoría gana entre uno y dos sueldos mínimos por cada empleo. Hay una decena de comunicadores que facturan por encima de los 200.000 pesos uruguayos, generalmente sumando varios empleos. Unos 100 comunicadores, tienen facturación superior a los 100 mil pesos. Los empleos mejor remunerados están en los diarios y en la TV abierta.

Muchos venden publicidad para sostener sus espacios de comunicación, sobre todo en el llamado “periodismo deportivo”.

La mayoría de los empleos en el sector se consiguen sólo si el comunicador tiene una empresa unipersonal. Esto implica que no recibe ni salario vacacional ni aguinaldo, y debe hacerse cargo de pagar DGI, FONASA y BPS.

Según cifras proporcionadas por la Asociación de la Prensa del Uruguay (APU) a Rompkbzas, en el país unas dos mil personas se desempeñan como periodistas en los distintos medios de comunicación. 615 están afiliados a APU. Por su parte 925 comunicadores trabajan para el Estado. 

No hay paros de periodistas salvo en casos extremos como fue el del diario La República o el desaparecido Últimas Noticias o más recientemente en los medios del Estado donde surgieron diferencias por atrasos en los pagos.

Del Instituto Profesional De Enseñanza Periodística (IPEP) egresan por año 150 alumnos de las carreras, periodismo general, periodismo deportivo, locución y conducción. 50 trabajan en medios luego de egresados. De la Facultad de Información y Comunicación (FIC - UdelaR) egresaron en la última década unas 160 personas por año en promedio. De la Universidad Católica egresan titulados, unos 100 comunicadores al año. En la Universidad ORT, no pudieron darnos la información. En el caso de la UTU de Comunicación Social, tampoco nos brindaron la información requerida.

Estimaciones realizadas sobre estos números indican que unas 2600 personas egresaron de las distintas carreras para dedicarse a la comunicación en los últimos 10 años.

Muchos, si no la mayoría de los comunicadores y técnicos que se encargan de la comunicación del Estado, no son funcionarios públicos sino contratos de arrendamiento de obra, como quién construye un puente o pavimenta una ruta. Esto implica que no tienen la estabilidad laboral de los funcionarios públicos que realizan las mismas tareas y generalmente tampoco disfrutan de los mismos beneficios.

Asimismo y por razones burocráticas inherentes a la peculiar forma de contratación que tiene el Estado, hay casos de comunicadores que han estado hasta seis meses para cobrar sus haberes todos juntos. Eso sí, sin ningún tipo de intereses a su favor. Tenemos por lo menos tres casos confirmados.

Si bien el objetivo de este informe no es dar nombres ni acusar a nadie de nada, sí estamos en condiciones de contar algunos casos que se dan en la peculiar relación entre los comunicadores y el Estado.

Hay presentadoras de televisión privada con más de un programa a su cargo que trabajan en la comunicación institucional de varias reparticiones del Estado. Hay por los menos dos casos confirmados. Hay presentadores que trabajan para varios medios públicos y privados. Hay periodistas que trabajan para políticos como asesores y se desempeñan en medios de comunicación.

Existe por lo menos un caso de un comunicador con multi-empleo en el sector privado (más de cinco trabajos confirmados), que ostenta un cargo público en un ministerio y está en comisión de un senador de la República

Hay entre 50 y 70 periodistas que dejaron la profesión activa en la última década para pasar a desempeñarse en empresas privadas de comunicación institucional, industrias, bancos privados y públicos, y para la estructura de los partidos políticos. De ellos -en un número difícil de estimar- más de media docena trabajan para sectores de los cuales informan en el desempeño de su tarea periodística en medios públicos y/o privados.

Hay al menos un periodista que trabaja en la comunicación de una repartición estatal y también para un sindicato. Hay comunicadores que trabajan profesionalmente para el Estado y un medio, en temas diferentes. También hay una presentadora de TV que es recogida de su trabajo privado por un auto oficial para poder cumplir con sus horarios en el Estado.

Otra cosa que nuestros informantes denuncian es que varios comunicadores que estuvieron desempeñando tareas en la comunicación institucional en pasadas administraciones fueron compensados con trabajos en medios públicos. Los sueldos que reciben son una vez y media superiores a los de sus colegas en ámbitos privados y hay ejemplos de periodistas que reciben salarios de 35 mil pesos uruguayos por la conducción de programas en horarios laterales cuando en medios privados, esos mismos espacios se arriendan a particulares al no tener rating.

Un reconocido panelista de radio y televisión está en comisión de una intendencia del interior y pasó años cobrando un salario sin cumplir una función. Hay al menos un presentador de TV que dejó un trabajo público por entender que entraba en conflicto de intereses. Otro, mantiene su trabajo en el Estado pero en un área que no tiene vinculación con la comunicación.

Existen también profesionales que se abstienen de participar en los temas que entran en conflicto de intereses cuando desarrollan sus tareas en medios privados.

Fuentes de Rompkbzas dijeron que les llama la atención como comunicadores vinculados a la lista 711 de Raúl Sendic son los responsables de la difusión de información de la mayoría de los ministerios y entes públicos aunque los jerarcas pertenezcan a otros sectores políticos.

Todos los cálculos se realizaron “a la baja”, con “criterio pesimista” como se dice en matemáticas, considerando el número más bajo.

No fue posible recabar información de las múltiples direcciones que tienen los diferentes Ministerios y tampoco, por razones de tiempo, se pudo conseguir datos de algunas reparticiones del Estado. La cifra final es superior a la que manejamos.

Números Puros:

Por lo menos 925 funcionarios cumplen tareas para el Estado en materia de comunicación. Al menos 198 trabajan para el Poder Ejecutivo incluidos los ministerios. Seis lo hacen en el Poder Judicial. Hay un mínimo de 28, en el Poder Legislativo y 177 en las Intendencias. Entre todas las empresas públicas, el número asciende a 101. Por lo menos 36 de estos trabajadores, también se desempeñan en medios de comunicación.

El capítulo cuarto del Código de Ética Periodística de la Asociación de la Prensa del Uruguay bajo el título “Conflictos de interés” establece que “Fortalece la credibilidad del periodista evitar el desempeño de cualquier actividad que afecte su independencia y el derecho de la ciudadanía a ser informado con honestidad”.

El documento señala a continuación que “es recomendable evitar el desempeño simultáneo de otras tareas remuneradas vinculadas a la comunicación, en dependencias de cualquier organismo público, empresa privada, grupo político u organización no gubernamental”.

En la Presidencia de la República trabajan 63 personas en el Departamento de Comunicación institucional, según dijo a Rompkbzas, José Luis Veiga, director del área. Son todos funcionarios públicos, algunos en comisión desde otras áreas del Estado y ninguno desempeña tareas en medios de comunicación. Sólo un comunicador no es funcionario público y su contrato fue renovado para esta administración luego de haberse desempeñado a conformidad en el anterior período. 

Los funcionarios desarrollan la página web, se encargan de la transmisión de los Consejos de Ministros, conferencias de prensa en Torre Ejecutiva y editan productos de audio y video entre otras funciones. La nómina  incluye, redactores, camarógrafos, fotógrafos, editores, diseñadores y técnicos de sonido.

En el Ministerio de Salud Pública, en el departamento de comunicación, son 13 personas. Una persona atiende el servicio 0800, tres personas el archivo y dos administrativos y 8 comunicadores realizan tareas para redes, web, campañas, materiales y coberturas. Además un periodista que se desempeña en el sector privado oficia de consultor. El área está a cargo de una periodista de larga trayectoria que dejó el ejercicio profesional al ingresar al Estado.

En la Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior, trabajan 10 personas, incluidos comunicadores y técnicos. Uno solo desempeña tareas fuera del Ministerio. Es el caso de la subdirectora que también trabaja en TV Ciudad.

En las Jefaturas de Policía de cada departamento, hay al menos una persona destinada a la comunicación, por lo que es posible calcular que además del personal de Unicom, hay otras 19 personas abocadas a la tarea. 

En la Cancillería son 5 los funcionarios que trabajan en la dirección de Prensa. Todos en régimen de exclusividad.

En el Ministerio de Defensa, en la parte de prensa, trabajan 4 comunicadores, sin contar a los encargados del área en las distintas fuerzas armadas.

En el Ministerio De Ganadería, Agricultura y Pesca trabajan 22 personas en la sección de prensa. Al menos uno realiza tareas para medios de comunicación.

En cuanto al Ministerio de Turismo trabajan tres licenciados en comunicación y tres técnicos en comunicación egresados de UTU. 

En el Ministerio de Transporte trabajan nueve personas en el departamento de comunicación, dos periodistas recibidos y siete funcionarios.

Por el lado del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social trabajan siete funcionarios en el área de comunicación, cuatro son licenciados, además de técnicos y diseñadores gráficos.

En tanto, en el Ministerio de Vivienda trabajan cuatro personas en el área de comunicación.

Para el Ministerio de Educación y Cultura hay 16 empleados en esta área. 

Tres son los licenciados en comunicación que trabajan para el Ministerio de Economía.

En el Ministerio de Industria trabajan 6 personas.

La unidad central de comunicación del Mides cuenta con 14 personas, en INMUJERES y en el INJU trabajan referentes en comunicación. Son 16 personas en total.

En la Cámara de Diputados trabajan tres funcionarios preparados para la tarea y cinco lo hacen en el área de prensa del Senado de la República. Ninguno desempeña tareas en el sector privado.

En el Parlamento, además, hay periodistas dirigiendo la comunicación de cada una de las bancadas y aproximadamente cada cinco legisladores, hay otro encargado de prensa.

Según fuentes de Rompkbzas, estos profesionales trabajan a destajo y reciben unos $2.000 uruguayos de parte de cada legislador al que le consiguen participación en medios, sin pago de obligaciones sociales y totalmente “en negro”. En este caso, serían otros 20 los profesionales. Los presidentes de ambas cámaras tienen sus propios encargados de prensa, también tercerizados. Además, varios legisladores de varios partidos políticos recurren a “agencias de comunicación”, a veces de forma puntual y otras de forma permanente.

En la Fiscalía General, hay un solo periodista y una funcionaria encargados del área de comunicación. En la Suprema Corte de Justicia, seis personas se encargan de la comunicación institucional. Son todos funcionarios del Poder Judicial y en realidad se trata de un juzgado reconvertido en Unidad de Comunicación al no haber presupuesto previsto para ello. Según pudo saber Rompkbzas, si mañana la Suprema Corte lo decide puede convertir la Unidad en un juzgado ya que los funcionarios son análogos a los que tiene una repartición de este tipo.

En la Corte Electoral en Secretaria de Comunicación y Relaciones Públicas, trabajan dos personas en exclusividad para todo el país. La oficina fue creada recién el año pasado y depende de la Presidencia del organismo. Se puede estimar que para cada una de las Juntas Electorales del país hay al menos otras 19 personas como mínimo.

En la Secretaría de Relaciones Públicas del CODICEN trabajan ocho personas en régimen de exclusividad, ya que dos de los funcionarios se jubilaron de sus tareas privadas. En Primaria en el Departamento de Comunicación Social trabajan 23 personas entre comunicadores y técnicos. Entre ellos hay dos periodistas con trabajo en medios de comunicación. Uno de ellos con dos programas de larga duración en televisión abierta. En UTU son 16 y uno de los comunicadores trabaja para un medio de comunicación. En Secundaria trabajan siete personas entre comunicadores y técnicos. Su directora, vinculada a TNU (Canal 5) durante 15 años, renunció a su puesto al asumir el cargo por entender que hay incompatibilidad en la función.

En la Universidad de la República indicaron que tienen una Unidad de Comunicación Central, unidades de comunicación en algunas las comisiones sectoriales como Extensión, Interior, en los centros regionales litoral, norte y este; y en unos cuantos servicios como las Facultades, por ejemplo.

En estos días se está haciendo un relevamiento de esta información, ya que están preparando un encuentro de comunicadores de la UdelaR para el mes de setiembre. También existe una Comisión Coordinadora de la Comunicación Central de la UdelaR que es una comisión co-gobernada que hace los lineamientos estratégicos de la Comunicación de la UdelaR. Es posible estimar que son no menos de 18 personas, si en cada uno de los servicios y facultades se desempeñara solo una persona para la tarea.

Entre las 19 intendencias municipales, hay 177 funcionarios en el área de comunicación y prensa.

La Intendencia de Montevideo es la que mayor cantidad de funcionarios tiene, con 51, de los cuales ninguno trabaja en medios de comunicación privados porque, según dijeron a Rompkbzas, tratan de que no se mezclen los trabajos. En cantidad de trabajadores, le siguen Canelones, Cerro Largo y Paysandú con 13. Ocho tienen Rio Negro, Salto, Rivera y Maldonado. En Florida trabajan siete empleados; seis en Durazno, Artigas, Colonia y Lavalleja. En Tacuarembó trabajan cinco funcionarios. Cuatro lo hacen en: Flores, Soriano, Treinta y Tres y Rocha. Y San José es el departamento que menos personas dedicadas a la comunicación tiene, con solo tres personas.

De las 177 personas que trabajan en las intendencias, 25 lo hacen también en medios privados.

En la Sala Zitarrosa, dependiente del departamento de Cultura de la Intendencia de Montevideo, trabajan dos personas en el área de comunicación.

En las empresas públicas, también hay amplios planteles de personas dedicadas a la comunicación institucional.

En el Banco de Seguros hay un total de 17 trabajadores en el departamento de comunicación interna, marketing y relaciones públicas.

En el área de comunicación de UTE hay cuatro personas en funciones, ninguno lo hace para algún medio. Dentro de la gerencia de comunicación sí hay una persona que trabaja para un medio de comunicación.

Según datos proporcionados por la secretaría de Prensa de Antel, en esa dependencia trabajan 26 licenciados en ciencias de la comunicación. Información complementaria de Antel indica que en el Área Comunicación e Imagen, se desempeñan cuatro licenciados en comunicación social y ocho funcionarios no profesionales, idóneos en la materia de periodismo, fotografía y diseño gráfico. En total 38 personas realizan la comunicación de la empresa.

En OSE trabajan 28 personas, según confirmó la encargada de comunicación. Incluye orientación al público, central telefónica, responsabilidad social, ciclo educativo, cooperación nacional e internacional, diseño corporativo, comunicación externa e interna, prensa, protocolo, audiovisual, fotografía, redes sociales, web e intranet.

En Ancap hay 10 personas en total integrando el equipo de comunicación. Tres de ellos son quienes hacen prensa. En ALUR, en tanto, trabajan dos personas.

Por el lado de la DGI hay dos asesores de comunicación, mientras que en el Banco Central hay 11 funcionarios en el equipo de comunicación, sólo una persona trabaja en medios.

En el LATU hay dos personas trabajando, ninguno se desempeña como periodista. Del Plan Ceibal no se pudo obtener información por falta de respuesta. Sí está confirmado que en la difusión de esta actividad participa la conductora de un informativo de televisión, por lo que es posible inferir que hay al menos una persona encargada de la comunicación.

En el Instituto Nacional de la Carne (INAC) hay dos personas trabajando, mientras que en el INUMET trabaja un comunicador.

El equipo de comunicación del INAU está integrado por cinco personas en total: tres licenciados y dos técnicos en comunicación.

En este momento hay siete personas en el equipo de comunicación de Aduanas.

En TNU (Canal 5) trabajan 58 personas, según información del canal. Son 20 periodistas, ocho presentadores y 30 editores, camarógrafos, productores, etc. Si bien esta información es oficial, parece un número bajo para un canal de TV. Falta considerar acá los programas en régimen de coproducción que contratan el espacio en el canal. Estimamos -a los efectos del cálculo- un mínimo del 50% más, por lo que podríamos sumar al menos otras 27 personas. Una cantidad no determinada trabaja para otros medios. Mientras tanto en el SODRE trabajan 15 personas entre el auditorio, escuelas, central, orquesta, etc.

En TV Ciudad trabajan entre 100 y 120 personas de acuerdo a la información que recabó Rompkbzas de diversas fuentes. Para el informe consideraremos 110, personas. Un número no determinado también trabaja para otros medios u oficinas públicas.

En el IMPO, el Centro de Información Oficial -antes Diario Oficial-, trabajan 75 funcionarios. De ellos, 70 son presupuestados y cinco están en comisión. Ninguno desempeña tareas en un medio de comunicación privado o público. La lista completa de los funcionarios con nombre y apellido puede encontrarse en www.impo.gub.uy.

No fue posible recabar información de las múltiples direcciones que tienen los diferentes Ministerios y tampoco, por razones de tiempo, se pudo conseguir datos de algunas reparticiones del Estado. 

La cifra final es superior a la que manejamos.

- postaporteñ@ 1643 - 2016-07-31 12:04:24
postaporteñ@_______________________________

Economía Cubana Vuelve a los Tiempos de Crisis

Por Patricia Grogg

LA HABANA, 19 jul.2016 (IPS) -

El fantasma del período especial, como se denominó a la aguda depresión de los años 90, recorre otra vez estos días los hogares de Cuba, aunque gobierno y especialistas coinciden en que la nueva crisis es diferente y existen recursos para afrontarla.

El presidente Raúl Castro reconoció este mes la crisis y alertó al país que vienen tiempos duros,  mientras tomó medidas a favor del ahorro energético y la contención del gasto de divisas, además de sustituir al ministro de Economía y Planificación,  Marino Murillo, por Ricardo Cabrisas, un veterano y eficaz negociador de las áreas de comercio exterior y las relaciones financieras.

A principios de julio, Castro y el entonces aún ministro Murillo insistieron en que el programa de ajustes diseñado para enfrentar la falta de liquidez financiera y el desabastecimiento petrolero afectará “lo menos posible” a los 11,2 millones de habitantes del país.

Pero ya son numerosas las quejas por imprevistos cortes de energía eléctrica.

La estatal empresa Unión Eléctrica insistió este mes en que las interrupciones en el sector residencial, se deben a imprevistas roturas y a la poda de árboles, usual al inicio de la temporada ciclónica, de junio a noviembre.

De hecho, tormentas eléctricas ocurridas desde el comienzo del periodo de huracanes ya provocaron fallas de electricidad en varios barrios habaneros.

Las medidas aplicadas por el gobierno para enfrentar  la crisis incluyen disminución del suministro de electricidad en organismos y empresas de Estado y reducción de gastos en divisas.

Además se da prioridad al uso de la reducida disponibilidad de divisas y de oferta energética en aquellos sectores que aseguren ingresos externos, como el turismo, y que sustituyan importaciones.

“Por ahora no vendrá un nuevo período especial, pero sí es muy probable que la economía entre en una recesión, es decir, que decrezca el producto interno bruto (PIB) y obviamente ello tendrá un impacto negativo en el consumo y el nivel de vida de los cubanos”,  consideró a IPS desde Colombia el economista cubano Pável Vidal.

Durante la grave recesión que siguió a la extinción de la Unión Soviética y desaparición del campo socialista, a inicios de la década de los 90, Cuba perdió el suministro petrolero proveniente de Moscú y sus principales mercados. Los apagones pasaron a llamarse popularmente “alumbrones” por su frecuencia.

Entre 1989 y 1993, el periodo más crítico del periodo especial, el país registró una caída de 34,8 por ciento de su PIB.

La contracción en el suministro de combustible desde Venezuela, el principal socio comercial de Cuba durante este siglo, se repite entre los analistas como el origen de los problemas que han desacelerado la economía en el primer semestre de 2016, cuando apenas creció uno por ciento, la mitad de lo previsto.

De acuerdo a un convenio vigente desde 2000, Caracas abastece a La Habana de unos 90.000 barriles diarios de petróleo, a cambio de profesores, médicos y otros servicios. El corte abrupto de este intercambio generaría a este país insular caribeño un gasto de 1.300 millones de dólares anuales, según expertos internacionales.

“La analogía es evidente, aunque Caracas representa hoy menos de lo que Moscú significó, hace más de dos decenios, para el comercio, el desarrollo y las finanzas de Cuba”, comentó el un artículo sobre el tema el periodista especializado en temas económicos Ariel Terrero. No hay datos oficiales sobre la disminución del arribo de crudo venezolano al país.

Pese a su baja calidad, el crudo extra pesado y gas de producción cubana satisfacen 40 por ciento del consumo energético del país, entre ellos la generación de electricidad, que requiere aligerarlo con petróleo de importación. Existen planes para elevar hasta un 24 por ciento en 2030 la matriz energética proveniente de fuentes renovables.

Vidal alertó que “se sabía” que  la crisis de Venezuela tendría un efecto negativo sobre la economía cubana, pero aun así se mantuvo alta la dependencia comercial y financiera con ese país, en tanto la renegociación con acreedores y la apertura de nuevos espacios de integración internacional no se han traducido en mayores flujos comerciales y de inversiones.

Antes de llegar a un nuevo período especial, “la primera fase por la que transitaremos es una fuerte contracción de la disponibilidad de divisas, que pondrá en riesgo la acertada política de estos años de renegociar y poner al día las finanzas internacionales”, opinó este profesor de la colombiana la Universidad Javeriana de Cali.

Por tanto, el primer desafío será evitar un “corralito financiero” como el de los años 2008 y 2009, consideró este experto, en referencia a medidas bancarias restrictivas a empresarios extranjeros que adoptó el gobierno cubano en ese entonces para equilibrar su balanza de pagos.

Reiteró que en la actualidad, las opciones para amortiguar el impacto incluyen dar luz verde a los proyectos de inversión extranjera que están en proceso de  aprobación y eliminar el monopolio estatal sobre el comercio externo, lo que implica abrir un “mercado competitivo de insumos y bienes de capital físico”.

Vidal también propone expandir el espacio a la pequeña y mediana empresa privada y las cooperativas con posibilidad de que participen los profesionales. “Es decir, la respuesta a la crisis tiene que ser una combinación de ajuste (que es lo que ya tiene planeado el gobierno) pero también de liberalización de los mercados”, dijo.

El recambio en el Ministerio de Economía y Planificación colocó desde el 14 de este mes al frente de esa crucial cartera a Cabrisas, de 79 años, con reconocida experiencia en el frente externo, en donde una de sus últimas gestiones fue la renegociación de la deuda con el Club de París, que agrupa a los acreedores oficiales, alcanzada en diciembre 2015.

En su nuevo cargo, Cabrisas va a tener que hacer uso de esa experiencia para tratar de preservar la credibilidad de Cuba ante sus deudores y hacer manejable el endeudamiento externo.

Murillo, de 55 años y quien dirigía el ministerio desde septiembre de 2014,  se mantiene como jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, responsable del proceso de actualización del modelo económico del país.

En su discurso ante la Asamblea Nacional del Poder Popular  (parlamento unicameral), el 8 de julio, Castro reconoció que se han presentado algunos atrasos en los pagos corrientes a los proveedores. Además, aseguró que su gobierno mantiene  “la voluntad de recuperar los vencimientos pendientes”.

La difícil coyuntura económica coincide con el primer aniversario del restablecimiento oficial de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, el 20 de este mes.

Desde entonces, ambos países han mantenido un fluido diálogo, aunque la total normalización de los vínculos bilaterales continúa entorpecida por el mantenimiento del embargo económico estadounidense a la isla.

El presidente estadounidense, Barack Obama, quien visitó Cuba en marzo, anunció entonces que se eliminaría la prohibición a la isla caribeña de usar el dólar en sus transacciones internacionales. Pero “lo cierto es que no se ha logrado todavía efectuar pagos ni depósitos en efectivo en esa moneda”, se quejó Castro.

En medio de las dificultades, el gobierno cubano se apresta a celebrar el día 26 un nuevo aniversario del asalto al cuartel Moncada, comandado en 1953 por el líder histórico Fidel Castro, próximo a cumplir 90 años. La efeméride es conmemorada ahora como Día de la rebeldía nacional

IPS - postaporteñ@ 1643 - 2016-07-31 11:37:46
postaporteñ@_______________________________

"El Neoliberalismo es un Proyecto Político"

26/07/2016 | David Harvey

Hace diez años, David Harvey publicó Breve historia del neoliberalismo, que es ahora uno de los libros más citados sobre el tema. En los años que han transcurrido desde entonces, hemos visto crisis económicas y financieras, pero también nuevas olas de resistencia que, en su crítica a la sociedad contemporánea, han tomado como blanco el «neoliberalismo».

Cornel West se refiere al Movimiento Black Lives Matter como «una impugnación al poder neoliberal»; el difunto Hugo Chávez, llamó al neoliberalismo "camino al infierno"; y los líderes sindicales usan cada vez más el término para describir el entorno más amplio en el que tienen lugar las luchas en los centros de trabajo. La prensa oficial ha tomado también el término, aunque sólo sea para sostener que el neoliberalismo, en realidad, no existe.

Pero, ¿de qué hablamos exactamente cuando hablamos de neoliberalismo? ¿Es un blanco útil para los socialistas? Y, ¿cómo ha cambiado desde su génesis a finales del siglo XX?

Bjarke Skærlund Risager, becario de doctorado del Departamento de Filosofía e Historia de las Ideas de la Universidad de Aarhus, se sienta con David Harvey para discutir la naturaleza política del neoliberalismo, cómo ha transformado las formas de resistencia y por qué la izquierda todavía tiene que tomarse en serio ponerle fin al capitalismo.

Neoliberalismo es hoy un término ampliamente usado. Sin embargo, a veces no queda claro a qué se refiere la gente cuando lo usa. En su uso más sistemático puede referirse a una teoría, un conjunto de ideas, una estrategia política o un período histórico. ¿Podrías empezar explicando cómo entiendes el neoliberalismo?

Siempre he tratado el neoliberalismo como un proyecto político llevado a cabo por la clase capitalista corporativa que se sentía profundamente amenazada tanto política como económicamente hacia finales de la década de 1960 y en los 70. Querían implantar desesperadamente un proyecto político que pusiera freno al poder del trabajo.

En muchos respectos, se trataba de un proyecto contrarrevolucionario. Cortaría de raíz lo que, en aquel momento, eran movimientos revolucionarios en gran parte del mundo en desarrollo —Mozambique, Angola, China, etc. — pero también una creciente marea de influencias comunistas en países como Italia, Francia y, en menor medida, la amenaza de que ello renaciera en España.

Incluso en los EEUU, los sindicatos habían creado un Congreso Democrático que era bastante radical en sus propósitos. A principios de los 70, junto con otros movimientos sociales, forzaron una serie de reformas y de iniciativas reformistas de carácter anti-corporativo: la Agencia de Protección Ambiental, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional, protecciones a los consumidores y todo un conjunto de cosas que daban al trabajo mayor poder incluso del que habían tenido antes.

Así que la situación era, en efecto, una amenaza global al poder de la clase capitalista corporativa y, por tanto, la cuestión era “¿qué hacer?”. La clase dominante no era omnisciente, pero reconocía que había un número de frentes en los que tenía que dar la batalla: el frente ideológico, el frente político y, por encima de todo, tenía que poner freno al poder del trabajo por todos los medios a su alcance. De aquí emergió un proyecto político que yo llamaría neoliberalismo.

¿Puedes hablar un poco de los frentes ideológico y político y de los ataques al trabajo?

En el frente ideológico se siguió el consejo de un tipo llamado Lewis Powell, que escribió un memorándum en el que decía que las cosas habían llegado demasiado lejos, que el capital necesitaba un proyecto colectivo. El memorándum ayudó a movilizar la Cámara del Comercio y la Business Roundtable.

Las ideas eran también importantes para el frente ideológico. En aquel momento, se consideraba que era imposible organizar las universidades porque el movimiento estudiantil era demasiado fuerte y el personal docente e investigador tenía una mentalidad demasiado democrática, así que establecieron todos estos think tanks, como el Instituto Manhattan, la Fundación Heritage, la Fundación Ohlin. Estos think tanks difundieron las ideas de Friedrich Hayek y Milton FRIEDMAN y las de la economía de oferta.

La idea era que estos think tanks hicieran investigaciones serias, y algunos de ellos las hicieron; por ejemplo, el National Bureau of Economic Research era una institución privada que hizo una investigación extremadamente buena y exhaustiva. Esta investigación sería luego publicada de forma independiente, tendría influencia en la prensa y poco a poco rodearía y se infiltraría en las universidades.

Este proceso requirió un largo período de tiempo. Creo que ahora hemos llegado a un punto en que ya no se necesita algo como la Fundación Heritage. Las universidades han sido prácticamente tomadas por los proyectos neoliberales que las rodeaban.

Con respecto al trabajo, el desafío era hacer que el trabajo doméstico fuera competitivo con el trabajo global. Una forma era abrirse a la inmigración. En los 60, por ejemplo, los alemanes importaban trabajo turco; los franceses, trabajo magrebí; los británicos, trabajo colonial. Pero esto provocó una gran insatisfacción y malestar.

En vez de ello, escogieron otro camino: llevar el capital allí donde hubiera mano de obra barata. Pero para que la globalización funcionara había que reducir tarifas y hacer más poderoso al capital financiero, porque el capital financiero es la forma más móvil del capital. Así que, el capital financiero y cosas como los tipos de cambio flexibles fueron decisivos para ponerle freno al trabajo.

Al mismo tiempo, los proyectos ideológicos para privatizar y desregular, crearon desempleo. Así que, desempleo en casa y deslocalizaciones llevándose los trabajos al extranjero y un tercer elemento: el cambio tecnológico, desindustrialización por medio de la automatización y robotización. Esta era la estrategia para aplastar al trabajo.

Fue un asalto ideológico pero también un asalto económico. Esto es el neoliberalismo para mí: era un proyecto político y creo que la burguesía o la clase capitalista corporativa lo puso en marcha poco a poco.

No creo que empezara a partir de las lecturas de Hayek ni nada de eso, creo que intuitivamente dijeron: "Tenemos que aplastar al trabajo, ¿cómo lo hacemos?". Y descubrieron que había por ahí una teoría legimitimadora que podría apoyarlo.

Desde la publicación de Breve historia del neoliberalismo en 2005, ha corrido mucha tinta sobre el concepto. Parece que hay dos campos principales: académicos que están más interesados en la historia intelectual del neoliberalismo y gente cuya preocupación reside en el "neoliberalismo realmente existente". ¿Dónde te encuadras tú?

En las ciencias sociales, hay una tendencia, a la que me suelo resistir, a buscar una teoría de una sola bala de algo. Así, hay toda una serie de personas que dicen que, bueno, el neoliberalismo es una ideología y escriben así una teoría idealista sobre él.

Una versión de esto es el argumento de Foucault sobre la gubernamentalidad, que ve tendencias neoliberalizantes ya presentes en el siglo XVIII. Pero si tratas el neoliberalismo simplemente como una idea o un conjunto limitados de prácticas de gubernamentalidad, encontrarás muchos precursores.

Lo que falta aquí es la manera en que la clase capitalista orquestó sus esfuerzos durante la década de los 70 y principios de los 80. Creo que sería justo decir que en ese momento —al menos en el mundo angloparlante— la clase capitalista corporativa estuvo bastante unificada.

Estaban de acuerdo en muchas cosas, como la necesidad de una fuerza política que realmente los representara. De modo que consigues capturar al Partido Republicano y socavar, en cierto grado, el Partido Demócrata.

Desde la década de 1970, la Corte Suprema ha tomado un conjunto de decisiones que han permitido a la clase capitalista corporativa comprar elecciones más fácilmente de lo que podían hacerlo en el pasado.

Por ejemplo, puedes ver reformas de financiación de campañas que contemplan las contribuciones a las campañas como una forma de libertad de expresión. Hay una inveterada tradición en los Estados Unidos en la que la clase capitalista corporativa compra las elecciones, pero ahora ha sido legalizada, en vez de funcionar bajo cuerda como práctica corrupta.

En general, creo que este período estuvo definido por un amplio movimiento que atravesaba muchos frentes, ideológicos y políticos. Y la única manera en la que puedes explicar este amplio movimiento es reconocer el relativamente alto grado de solidaridad entre la clase capitalista corporativa. El capital reorganizó su poder en un intento desesperado de recuperar su riqueza económica y su influencia, que habían sido seriamente erosionadas desde finales de los años 60 y en los 70.

Ha habido numerosas crisis desde 2007. ¿Cómo nos ayuda a entenderlas la historia y el concepto de neoliberalismo?

Hubo muy pocas crisis entre 1945 y 1973; se vivieron algunos momentos serios pero no grandes crisis. El viraje hacia las políticas neoliberales tuvo lugar en medio de una crisis en la década de los 70 y desde entonces todo el sistema ha sido una sucesión de crisis. Y, por supuesto, el transcurso de las crisis crea las condiciones para futuras crisis.

En 1982-85 hubo una crisis de deuda en México, Brasil, Ecuador y básicamente en todos los países en desarrollo, incluyendo Polonia. En 1987-88, hubo una gran crisis en las instituciones de ahorro y préstamo en los EEUU. Hubo una gran crisis en Suecia en 1990 y todos los bancos tuvieron que ser nacionalizados.

Luego tenemos, por supuesto, Indonesia y el Sudeste Asiático en 1997-98, la crisis pasa luego a Rusia, luego a Brasil y luego golpea a Argentina en 2001-2.

Y hubo problemas en EE UU en 2001, que se superaron sacando dinero del mercado de valores y colocándolo en el mercado inmobiliario. En 2007-8, el mercado inmobiliario de EE UU implosionó y aquí tienes una crisis.

Puedes mirar el mapa del mundo y ver cómo se van moviendo las tendencias de la crisis. Pensar sobre el neoliberalismo ayuda a entender estas tendencias.

Uno de los grandes movimientos de neoliberalización fue expulsar a todos los keynesianos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional en 1982: una limpieza total de los asesores económicos de ideas keynesianas.

Fueron reemplazados por teóricos neoclásicos de economía de oferta y lo primero que hicieron fue decidir que, en adelante, el FMI debería seguir una política de ajuste estructural cuando se produjera una crisis en cualquier lugar.

En 1982, efectivamente, hubo una crisis de deuda en México. El FMI dijo: "Os salvaremos". En realidad lo que estaban haciendo era salvar las bancas de inversión de Nueva York e implementar políticas de austeridad.

La población de México sufrió un pérdida de alrededor del 25% de su nivel de vida en los cuatros años posteriores a 1982 como resultado de la política de ajuste estructural del FMI.

Desde entonces, México ha tenido en torno a cuatro ajustes estructurales. Muchos otros países han tenido más de uno. Esto se ha convertido en la práctica estándar.

¿Qué le están haciendo ahora a Grecia? Es casi una copia de lo que le hicieron a México en 1982, sólo que de forma más inteligente. Es también lo que ocurrió en los EE UU en 2007-8. Rescataron a los bancos e hicieron a la gente pagar por medio de políticas de austeridad.

¿Hay algo en las recientes crisis y en las formas en que las clases dominantes las han gestionado que te haya hecho repensar tu teoría del neoliberalismo?

Bueno, no creo que la solidaridad entre la clase capitalista sea hoy lo que fue. Geopolíticamente, los EE UU no están en una posición para dar las órdenes a nivel global como lo estuvieron en los años 70.

Creo que estamos viendo una regionalización de las estructuras del poder global en el sistema estatal: hegemonías regionales como Alemania en Europa, Brasil en Latinoamérica, China en Asia Oriental.

Obviamente, los Estados Unidos todavía mantienen una posición global, pero los tiempos han cambiado. Obama puede ir al G20 y decir: «Debemos hacer esto» y Angela Merkel puede decir: "No voy a hacer eso". Esto no habría ocurrido en los 70.

De manera que la situación geopolítica se ha regionalizado, hay más autonomía. Creo que es en parte resultado del fin de la Guerra Fría. Países como Alemania ya no pueden seguir confiando en los Estados Unidos para que les proteja.

Además, lo que se ha llamado la "nueva clase capitalista" de Bill Gates, Amazon y Silicon Valley tiene una política diferente respecto al petróleo y energía tradicionales.

El resultado es que tienden a seguir su propio camino, de modo que hay mucha rivalidad sectorial entre, digamos, energía y finanzas, y energía y el grupo de Silicon Valley, etc. Hay divisiones serias que son evidentes en cosas como el cambio climático, por ejemplo.

La otra cosa que creo que es crucial es que el empuje neoliberal de los años 70, no tuvo lugar sin una fuerte resistencia. Hubo una resistencia masiva por parte del trabajo, de los partidos comunistas en Europa, etc.

Pero diría que hacia el final de los 80 la batalla estaba perdida. En la medida en que la resistencia ha desaparecido, el trabajo no tiene el poder que una vez tuvo, la solidaridad entre la clase dominante no es necesaria para que ésta siga trabajando.

No tiene que unirse y hacer algo frente a la lucha desde abajo porque ya no hay ninguna amenaza. La clase dominante lo ha hecho tan extremadamente bien que realmente no tienen que cambiar nada.

Pero mientras que a la clase capitalista le ha ido muy bien, al capitalismo le ha ido bastante mal. Las tasas de ganancia se han recuperado, pero las tasas de reinversión son espantosamente bajas, de modo que hay mucho dinero que no vuelve a circular en la producción, sino que, en vez de ello, fluye hacia el acaparamiento de tierras y la adquisición de bienes.

Hablemos más de la resistencia. En tu trabajo, apuntas a la aparente paradoja de que a la ofensiva neoliberal le correspondió un declive de la lucha de clases —al menos en el Norte Global— en favor de los "nuevos movimientos sociales" en favor de la libertad individual.

¿Podrías desarrollar cómo piensas que el neoliberalismo da lugar a ciertas formas de resistencia?

He aquí una proposición sobre la que reflexionar. ¿Y si cada modo de producción dominante, con su configuración política particular, creara un modo de oposición como un reflejo de sí mismo?

Durante la era de la organización fordista del proceso de producción, esa imagen era un gran movimiento sindical centralizado y partidos políticos con centralismo democrático.

La reorganización del proceso de producción y el viraje a la acumulación flexible durante los tiempos neoliberales, han producido una izquierda que es también, su reflejo: conectada por redes, descentralizada, no jerárquica. Creo que es muy interesante.

Y hasta cierto punto, ese reflejo confirma aquello que trata de combatir. Creo que al final el movimiento sindical sustentaba, en realidad, al fordismo.

Pienso que gran parte de la izquierda ahora mismo, siendo muy autónoma y anárquica, está reforzando en realidad el desenlace del neoliberalismo. A mucha gente de la izquierda no le gusta oír esto.

Y, por supuesto, surge la pregunta: ¿hay una manera de organizarse que no sea un reflejo [de lo que se combate]? ¿Podemos romper el espejo y encontrar otra cosa, que no esté jugando en el terreno del neoliberalismo?

La resistencia al neoliberalismo puede darse de distintas formas. En mi trabajo enfatizo que el espacio en el que se realiza el valor es también un punto de tensión.

El valor es producido en el proceso de trabajo y esto es un aspecto muy importante de la lucha de clases. Pero el valor se realiza en el mercado, por medio del intercambio, y en esto hay mucha política.

Hay mucha resistencia a la acumulación de capital que no sólo tiene lugar en el ámbito de la producción, sino también en el consumo y realización del valor.

Piensa en una fábrica de automóviles: las grandes fábricas solían emplear a cerca de 25 000 personas; ahora emplean a 5 000 porque la tecnología ha reducido la necesidad de trabajadores. Así que, el trabajo está siendo desplazado, cada vez más, de la esfera de la producción y está siendo empujado, cada vez más, hacia la vida urbana.

El principal centro del descontento en el seno de la dinámica capitalista está desplazándose cada vez más hacia la realización del valor, hacia la política de la vida cotidiana en la ciudad.

Obviamente, los trabajadores importan y hay muchas cuestiones entre los trabajadores que son cruciales. Si estamos en Shenzhen, en China, las luchas sobre el proceso de trabajo son dominantes. Y en los Estados Unidos hemos apoyado la huelga de Verizon, por ejemplo.

Pero en muchas partes del mundo, las luchas en torno a la calidad de la vida diaria son las dominantes. Mira a las grandes luchas de los últimos diez o quince años: cosas como la del parque Gezi en Estambul, no eran una lucha de obreros, era descontento con la política de la vida cotidiana y la falta de democracia en los procesos de toma de decisiones; en las revueltas de las ciudades brasileñas en 2013 era, de nuevo, descontento con la política de la vida cotidiana: transporte, posibilidades y frente al gasto de todo ese dinero en grandes estadios, cuando no gastas nada en construir escuelas, hospitales y viviendas asequibles. Las revueltas que vemos en Londres, París y Estocolmo no son sobre el proceso de trabajo, son sobre la política de la vida cotidiana.

Esta política es bastante distinta de la política que existe en el ámbito de la producción. En la producción, está el capital contra el trabajo. Las luchas en torno a la calidad de la vida urbana son menos claras en términos de su configuración de clase.

La política de clase nítida, que normalmente se basa en la compresión de la producción, se vuelve teóricamente borrosa a medida que se hace más realista. Es una cuestión de clase, pero no una cuestión de clase en un sentido clásico.

¿Crees que hablamos demasiado de neoliberalismo y demasiado poco de capitalismo? ¿Cuándo es apropiado usar uno u otro término y qué riesgos implica mezclarlos?

Muchos liberales dicen que el neoliberalismo ha ido demasiado lejos en términos de desigualdad de ingresos, que toda esta privatización ha ido demasiado lejos, que hay bienes comunes de los que tenemos que hacernos cargo, como el medio ambiente.

Hay también una variedad de formas de hablar de capitalismo, como la economía colaborativa, que resulta estar capitalizada y es explotadora en un alto grado.

Está la noción de capitalismo ético, que simplemente parece tener que ver con ser razonablemente honesto en vez de robar. Así, pues, en la mentalidad de cierta gente, existe la posibilidad de algún tipo de reforma del orden neoliberal hacia alguna otra forma de capitalismo.

Creo que es posible hacer un capitalismo mejor del que existe en la actualidad. Pero no mucho mejor.

Los problemas fundamentales son, en realidad, tan profundos ahora mismo, que no hay forma de llegar a ningún sitio sin un movimiento anti-capitalista muy fuerte. Así que, querría plantear las cosas en términos anticapitalistas, en vez de plantearlas en términos anti-neoliberales.

Y, al escuchar a gente hablar del anti-neoliberalismo, creo que el peligro es que no hay ninguna conciencia de que el capitalismo es en sí mismo un problema, independientemente de su forma.

La mayor parte del anti-neoliberalismo fracasa en afrontar los problemas macro del crecimiento exponencial y acumulativo sin fin: problemas ecológicos, políticos y económicos. De modo que, hablaría de anticapitalismo antes que de anti-neoliberalismo.

23/07/2016

Traducción: VIENTO SUR

- postaporteñ@ 1643 - 2016-07-31 10:55:33
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